Todo por mis chicas

Esta historia sucedió hace varias semanas, estábamos en los exámenes finales y teníamos que presentar un trabajo mis compañeras María Julia, Cristina y yo. Quedamos en la habitación de las dos de su residencia, ya que eran compañeras de piso. Ellas solían vestir igual, ese día llevaban un pantaloncillo corto vaquero y una camiseta blanca, por supuestos aunque ambas eran delgadas, no pesaban más de 60 kilos, no tenía el mismo cuerpo, Cristina tenía muchísimo más pecho que María Julia sin embargo, María Julia tenía un culo más redondeado que Cristina, ambas unos pivones más de una vez se me había ido los ojos a los pechos de Cristina cuando lucí esos escotes que le gusta ponerse o al culo de María Julia cuando me daba la espalda, llevábamos todo el año juntos haciendo trabajos y un millar de noches de estudios a piñón.
Esa tarde se pusieron a trabajar en una mesa, en la de María Julia, y yo me puse en la otra en la mesa de Cristina. Las escuchaba reír y hacer bromas la una a la otra. En un momento estaba trabajando cuando ambas estaban calladas “ malo” algo estaban planeando. Ellas se vinieron por mi espalda y cuando me dí la vuelta ambas llevaban un rotulador edding 300 negro a la altura de su almeja a modo de polla, “¿quieres chuparme la polla Simon?” “ eso ¿Quieres?” yo les miré la cara ambas se estaban riendo pero yo ni corto ni perezoso me metí el rotulador edding 300 de María Julia en la boca y comencé a chuparlo como si fuera una polla mientras que con la otra mano hacía una paja al rotulador edding 300 de Cristina. Ambas se quedaron boquiabierta pero rápidamente empezaron a gemir y a mover la cintura como si les estuviera comiendo la polla, como si les causara placer lo que les estaba haciendo, al rato cambie de rotulador edding 300 me metí el de Cristina y pajeaba el de María Julia, de la misma forma seguían con sus gritos que me estaban volviendo loco de cachondo. Cristina se separó entonces con las dos manos puse a María Julia delante mía y colocando mis manos en su culo sobre su pantalón vaquero corto comencé a mamarle el rotulador edding 300 otra vez. Ella gritaba de placer y soltó un grito de que se había corrido. Luego cada una se sentó en una de mis piernas y a escasos 20 cm de mi boca me dijeron

– Estás loco – Dijo María Julia
– Pero loco de verdad – Dijo Cristina.
– Todo por mis chicas – les dije.
– ¿ Si ? todo? – Dijo María Julia mirando a Cristina de reojo.
– Si, os comería todo, a mis chicas les como todo, todas las noches – les dije abrazando las por la cintura.
– Si?, ¿ Somos tus chicas?- Dijo María Julia rozando mis labios con los suyos.
– Es bueno saberlo, que podemos contar con uno que nos comería todo, todas las noches. – Dijo Cristina.
– No te cabe duda – le dije a Cristina tocando la punta de mi lengua con sus labios.

Cristina no aguantó más y me abrió la boca y empezamos a comernos la boca, María Julia no fue menos y comenzó a acariciarme el pecho y a besarme en el cuello, al momento cambié y fue la boca de María Julia la que comencé a besar mientras que Cristina se puso de pie y luego se volvió a sentar sobre mi pierna. Cuando noté el peso de ella otra vez y la miré se había quitado la camiseta y el sujetador enseñando los pechos que tantas veces me había imaginado. Metí la cabeza dentro de ese escote mientras que María Julia se levantaba de mi rodilla y se volvía a sentar, saqué la cabeza de los pechos de Cristina y me encontré a María Julia sin camiseta y sin sujetador,

– Mira que buenos pechos tiene tu chica María Julia – dijo Cristina tocándole los pechos a María Julia – me quedé un instante mirando los pechos eran normales blanquecinos al igual que la piel de María Julia su pezones eran rosados, luego empecé a besar y a chupar los pezones de María Julia, mientras que Cristina se quitó el sujetador.

– Oye mira esto. – Dijo Cristina

Cuando dejé de besar los pechos de María Julia y miré los pechos de Cristina quedé impresionado sus pezones eran marrón oscuro aparte de grande parecía una galleta campurriana hice lo mismo que con los pechos de su amiga, estuve un buen rato besando los y chupandolos.

– Espera – me dijo Christina – tus chicas queremos que nos lo comas todo – diciendo esto ambas se levantaron de mis piernas y se quitaron el pantaloncillo lentamente dejando al descubierto sus tanguitas, los cuales dejaron caer por sus piernas al suelo, más tarde ya totalmente desnudas se pusieron en la cama de María Julia con el chumino mirando hacía a mí. – Comienza.
Me puse de rodillas y comencé con el coño de Cristina el cual estaba muy poblado de pelo, con la punta de la lengua chupaba su coñito luego lamía lo que había dentro de su concha ella se estremecía con cada entrada de mi lengua. Al rato dejé le coño de de Cristina para comerme el coño de María Julia, este estaba depilado solo había una línea de unos 10 cm de largo y 2 de ancho en línea con la raja, hice lo mismo que con el coño de mi otra chica, coloqué la lengua en la entrada y poco a poco le fui metiendo la lengua, mientras con mi mano derecha empecé a meterle el dedo a Cristina en su coño y el dedo de la mano izquierda se lo estaba metiendo a María Julia en su coño. Mi lengua jugaba el coño de María Julia como en el coño de Cristina, amabas gemía de la excitación con mi lengua y con los movimientos de mis dedos dentro de sus coños.

Dejé de escuchar gemir a María Julia y a Cristina, entonces dejé de comerles el coño y levantar las cabeza y me encontré que las dos estaban retorciéndose de placer pellizcando los pezones con su manos, y para mi sorpresa se estaban besando también. Eso me puso muy cachondo, y deje de hacerles un dedo. Me levanté y me desvestí quedando me totalmente desnudo mientras que las dos amigas estaban comiéndose la boca. Ellas al momento dejaron de besarse y se quedaron mirándome fijamente, sobre todo mirando mi polla, no es muy grande pero bastante gruesa, luego me hicieron un ademán con el dedo, me puse enmedio de las dos y mientras que María Julia me cogía la polla con su mano derecha, Cristina me cogía los huevos con su mano izquierda, yo le comía la boca a una y a otra.

Cristina se puso de pie y cogiendo mi polla se la metió en su coño, y estaba cabalgándome mientras que María Julia le tocaba los pechos y le decía guarradas “ ¿ te gusta puta? “ “ Te gusta que te follen?” ella lo único que decía era “ Sí” “sí”. Cristina no tardó en correrse y tener un gran orgasmo cosa que la dejó noqueada, se volvió a echar en la cama y María Julia empezó a comerle el coño. Yo me puse de pie y viendo a María Julia con el culo en pompa enseñando su rajita. Dirigí mi polla hacía su culo pero ella me dijo que por el culo no, Cristina dijo “ por el culo si, somos sus chicas y si quiere por el culo por el culo te va a dar, dale Simon” ya María Julia oponía menos resistencia y mi polla lubricada por los flujos de Cristina entró a la perfección. María Julia gritaba al principio pero luego se relajó y comenzó a disfrutar como la perra que estaba siendo. Fue cuando la cogí por ambos lados de las cachas y empecé a empujar más fuerte, en ese momento mi polla entraba y salía como un cuchillo en la mantequilla. “ Voy a correrme “ les dije María Julia “espera que no me las has metido en mi coño” diciendo esto se tumbó encima de Cristina y comenzó a comerle la boca y los pechos, yo le metí la polla en su coño, estaba bien húmedo. Me estaba viendo con fuerzas y el coño de Cristina estaba muy cerca así que saqué mi polla del coño de María Julia y se la metí en el de Cristina mientras que con un dedo excitaba más a María Julia.
María Julia llegó a su orgasmo y yo estaba apunto de correrme de escuchar los gritos de mis chicas, “ Voy a correr me “ , “ Correte sobre nosotras “ dijo Cristina. María Julia se apartó y las dos se pusieron delante mía desnudas, esto hizo que hizo que en dos sacudidas me corriera sobre ellas, sobre sus ojos, nariz, boca, tetas, barriga..etc, en mi vida había echado tanto semen.Las amigas primero limpiaron mi polla del semen restante y luego una lamió a la otra limpiandose el semen que les había quedado. Fue una sesión de estudio muy gratificante digna de repetir.

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Miriam y Laurita, amigas de mi hermana

Todo ocurrió la semana pasada. Cuando regrese el viernes a casa después del trabajo mis padres se habían marchado ya a pasar el fin de semana a la casa de la playa. Yo preferí quedarme puesto que tenía planes para el sábado.

 Nada más llegar a casa me puse cómodo y me senté en el sillón a ver una película erótica, aprovechando que estaba solo. No había hecho más que empezar a masturbarme cuando llamaron a la puerta, así que fui a abrir. Al abrir vi que se trataba las dos amigas de mi hermana. Ellas se llaman Laurita y Miriam, Laurita es bastante bajita, morena y ojos negros, con tetas normales no muy grandes pero un culo espectacular. Miriam es de una estatura normal 1.70, pelo castaño y ojos marrones, unas tetas muchísimo más grande que las de Laurita y también un buen culo ambas llevaban sacos de dormir. Rápidamente me preguntaron por mi hermana y yo le conteste que no había llegado aún, me fijé en Laurita como se había quedado mirando mi polla, aún erecta, rápidamente me voltee y las invité a pasar. Caminé hacía el salón y ellas detrás. Mi erección ya había bajado cuando ellas se sentaron mientras que llamaba a mi hermana, se suponía que ella se iba a quedar en casa de Lorena a dormir.

Al rato llegó mi hermana con dos amigas más Lorena y Natalia, las cinco fueron al cuarto de mi hermana. Me habían fastidiado el plan y estaba algo enfadado pero luego entraron en el salón parecían que habían salido del desfile de women’secret, todas con su pijama a cual más corto y más transparente.

Mi hermana y sus amigas se hicieron dueñas de la casa, pidieron pizzas y encendieron la consola, yo me senté en mi sillón aún enojado pero se me estaba pasando al ver los cuerpos de mi hermana y de sus amigas con ropa ligerita.

Las chicas pusieron el Buzz, un juego de playstation 3 que es como un concurso, cogierón los 4 mandos para poder jugar. Tras varias partidas me invitaron a jugar, ya que para que nadie se quedará sin jugar e hicimos parejas de juego, a mí me tocó jugar con Miriam, Mimi, ella se sentó a mi lado, para compartir mando de juego, mis ojos se quedaron fijos en su escote,  no podía parar de mirar el vertiginoso escote que lucía, no hice nada para evitarlo, las demás no se daban cuenta porque miraban la pantalla. Por supuesto esa partida la perdíamos, Mimi se enojaba conmigo porque se supone que era muy bueno, yo argumenté que era porque no podía tocar el mano así abrí mis piernas para que ella se sentara entre ellas, así yo la abraces por detrás. Puesta ella delante mía podía olerla y sobretodo ver el escote desde arriba debido a su baja estatura, estaba super cachondo y ya que iba a estar acompañado toda la noche iba a arrimar la cebolleta y tocar todo los que pudiera. En esa partida con la cosa que el mando lo tenía ella sobre sus manos yo rozaba sus pechos para darle al botón, la primera veces hacía el gesto algo comedido pero viendo que la reacción de ella bien recibida las siguientes lo hacía más exagerado llegando incluso a mantener las manos cerca del mando rozando sus pechos. Cambiamos de pareja y  mi hermana sacó cervezas para todos, a mi padre le encanta la cerveza y tiene cajas y cajas de botellines por lo que si la nevera estaba llena cuando volviera no habría problema. En esta ronda me tocó jugar con Sofia, sus pechos no eran tan grandes como los de Mimi, pero su cuerpo si era más delgado así que le ofrecí el sitio entre mis piernas pero ella prefirió sentarse sobre mi pierna, yo la abracé por la cintura, tenía sus pechos a la altura de mis ojos y podía ver sus pezones, botoncitos en su camiseta.

Cuando llegaron las pizzas, las pusimos encima de la mesa, mientras que poniamos la mesa. Lorena estaba cogiendo bebidas entre la nevera y la isla del fregadero así que aproveché la estrechez para pasar por detrás suya posando mis manos sobre su cintura y mi paquete por su culo, para ella fue algo normal, a mí parecer mi gesto había sido algo exagerado.

Cuando estuvo todo listo comenzamos a comer y a beber me senté entre Miriam y Lorena. Cuando acabamos de comer, nos quedamos sentados mientras que mi hermana y Natalia hacían sangría. yo aproveché que Lorena hablaba con Laurita para poner mi mano sobre la pierna de Miriam, ella no hice nada por quitarla es más pegó su rodilla a la mía, abriendo sus piernas. llegó la sangría y nos servimos todos. Yo bebía con la mano izquierda ya que la derecha la tenía sobre la pierna descubierta de Mimi. Poco a poco fui bajando la mano, mientras que conversaba con mi hermana y sus amigas. Llegué a la entrepierna de Miriam, y comencé a empujar suavemente en su coñito, ella tenía las pierna totalmente abiertas y podía notar su humedad.

Al rato  Lorena y Natalia las dos amigas de mi hermana se levantaron y fueron a acostarse en sus sacos de dormir  en el cuarto de mi hermana, el resto nos levantamos y fuimos a la terraza donde seguimos hablando y bebiendo, yo cogí una hamaca y laurita viendome tumbado en ella me pidió que me echara para un ladito y ella se puso a mi derecha. Mi brazo le molestaba así que lo saqué ella se puso de lado y rodeé su cuerpo con él, posando mi mano sobre su barriga al poco llegó Mimi y también le apetecía tumbarse en la única hamaca y se puso a mi izquierda de la misma forma que Laurita de lado y yo posé mi mano en su barriga fue cuando llegó mi hermana y viendo que la hamaca estaba ocupada me pidió que doblara las piernas y utilizo mis piernas como respaldo de asiento dándome la espalda. Mi polla estaba morcillona y empezó a crecer cuando comencé a subir mi mano derecha por el cuerpo de Laurita, mientras que mi otra mano bajaba por el cuerpo de Mimi hacía su trasero, mi hermana de espalda a nosotros nos contaba una historia de una constelación, yo estaba más pendiente de la reacción de sus amigas que de lo que ella nos contaba. Mi mano derecha llegó a la axila de Laurita, ese era el punto de no retorno, hasta el momento podía ser algo fraterno pero si empezaba a acariciar su pechos y ella no quería podía ser algo violento. Ella no me dió tiempo de decidir y levantó su brazo por lo que yo comencé a acariciar su pecho por encima de la ropa. Mi mano izquierda había acampado en el trasero de  Mimi, después de lo que había ocurrido en la mesa sabía que ella no me rehusaba, y así estuve un rato acariciando los pechos de Laurita por encima de la ropa, tocando el culo de Miriam y escuchando hablar a mi hermana apoyada en mis piernas. Cuando mi hermana que había bebido más de la cuenta y se estaba quedando sopa dijo que se marchaba, rápidamente nos levantamos todos de la hamaca  y entre Miriam y yo la llevamos a su cama para dejarla dormir. Miriam se fue al aseo y yo volví a la terraza con Laurita y me senté en la hamaca.

Laurita que se había sentado en una silla de la terraza,  se levantó y se sentó sobre mi pierna izquierda y me confeso que yo le gustaba mucho. Mientras decía esto se acercaba lentamente a mi cara para pegarme un buen morreo, yo me quede sorprendido pero la segui el rollo ya que no me disgustaba la situación, y comenzamos a besarnos  seguimos entrelazando nuestras lenguas cuando ella me empezó a meter mano. Me quede sorprendido del todo, pero seguí con el juego, comencé a tocarle el culo por debajo del pantalón, y cuando me quise dar cuenta ella había sacado mi polla del pantalón. Tras esto Miriam apareció en la puerta de la terraza, yo le hice un gesto con la mano para que se acercara, ella con una sonrisa pícara y se sentó sobre mi otra pierna y comenzó a besarme, al poco tiempo Laurita dejó de besarme y se puso de rodillas me abrió las piernas y  comenzó a hacerme una mamada.

Yo comencé a quitarme la camiseta y después la camiseta de Mimi dejando el sujetador de Mimi al aire. Laurita se levantó dejando mi polla totalmente erecta y húmeda, y le dije a Miriam al oído “ ahora es tu turno” fijando mi mirada en mi polla,  Miriam siguió con la mamada. Laurita volvió a besarme mientras yo la iba desnudando, cuando deje totalmente desnuda mostrando su chochito rasurado libre comencé a meterle un dedo mientras que le comía sus pechos, sus virginales pechos. Ante los gemidos de placer de Laurita por el dedo que le estaba haciendo y la comida de pechos, Miriam dejó de mamar para desnudarse completamente y ofrecerme sus grandes pechos, entonces comencé a besar y chupar sus pechos mientras que con mi otra mano le hacía un dedo. Estaba haciendo un dedo con cada mano a cada una de las dos amigas de mi hermana. Mi polla estaba que iba a estallar así que paré de hacerle un dedo y me levanté. Cogía de la manos a las dos chicas y me las llevé a mi dormitorio.

Al llegar a la habitación besé a Miriam y luego a Laurita mientras ellas me terminaba de desnudar, luego me tumbé y le dije a Laurita que se pusiese encima mío para meter mi polla en su coño, luego le dije a Mimi  que se subiera encima mío mirando a Laurita y luego se agachó poniendo su coño en mi cara así continuamos un rato yo comiéndole el coño a Miriam y Laurita enfrente metiéndose mi polla en el coño y ambas gimiendo de placer, yo creo que no hubiera podido imaginarlo mejor.

Tras un rato le dije a Miriam y a Laurita que se levantaran, le dice a Laurita que se tumbara y a Mimi que se pusiera a cuatro patas encima de ella, y les ordené que se besaran mientras las miraba, al principio lo hacía algo tímido pero luego comenzaron a comerse la boca la una a la otra, yo me puse detrás y comencé a comerle el coño a Laurita y hacerle un dedo a Mimi mientras seguían morreandose, una vez que mi polla estuvo lista  comencé a penetrar a Miriam mientras ella comía la boca a Laurita, les había descubierto su faceta bisexual.

Continué follandome a Mimi y a Laurita, penetraba a una y luego cambiaba de agujero y penetraba a la otra durante un buen rato, ella con sus pechos pegados uno a otros no hacían más que gemir. Cuando yo ya veía que no podía más les dije que me iba a correr que se pusieran de rodillas para mamar la leche que iba a salir de mi polla. me corri en sus bocas, creo que la vez que más semen he echado. Tras correrme ellas se tragaron todo mi semen y nos juntamos comiéndonos las bocas. Esa noche dormimos juntos y abrazaditos en mi cama. al día siguiente nos levantamos temprano recogimos la ropa y desayunamos, ni natalia ni Lorena ni siquiera mi hermana se enteró de lo que pasó por la noche.

He tenido más encuentros con Miriam y Laurita y también con otras amigas de mi hermana pero eso es otra historia que os contaré en otro momento.

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