Mi primera experiencia con Roto y Javier

No tengo ni idea ni porque me interese a ser follado por un perro, pero me interese, empece a devorar información en internet y ver vídeos y confieso tuve buenas erecciones y me pajee, no una si no varías veces, ver esa bola me impresionaba a la vez me causaba temor.

No tengo carencias sexuales afortunadamente me follan y follo soy bisexual si bien pase por todas las etapas de adolescente lo típico pajas en grupo y eso si más ya de joven hasta bien entrado de edad (maduro) solo chicas, dos matrimonios hetero sexual total, conocí una mujer mayor que yo y la tía sabía latín ella me introdujo en el ambiente swinger y comenzaron mis experiencias con tíos, hoy sigo siendo bisexual, sin embargo en estos últimos años voy más con tíos.

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EN MEDIO DE LA NOCHE

NOCHE 0

En medio de la noche, estaba él en mi cama, bueno en su cama, hablando literalmente… yo no podía dormir, pensando en que podríamos hacer él y yo en esa cama, lo sentía moverse al costado mío, se movía lentamente como insinuándome a algo. No sabía si estaba durmiendo, o si se hacía el dormido, pero lo que si sabía es que yo estaba hecho un volcán, con solo sentirlo respirar al lado mío, un respiro suave y pausado, uno de esos que hacemos cuando corremos y nos detenemos.

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Putito para todos 09 Las vacaciones se acaban

Gay. Andrés y yo dimos un paseo después de salir de la clínica, un largo paseo urbano lleno de silenciosos y cómplices misterios, él no me pidió explicación alguna sobre lo que habíamos hablado su tío y yo, aquel señor me había transmitido una enorme tranquilidad con sus palabras, en realidad no habían sido tantas, todo se redujo a preguntas aunque no lo parecieran.

Resulto grandioso poder caminar a su lado, como le había visto con Luca pero sin cogernos de la mano, en un momento del paseo llamó por el móvil a papá, quería entregarme en casa y a la vez hablar con él y con Joky si podía estar presente.

Iba orgulloso a su lado, con un chico tan mayor, en estatura y en edad, le observaba de reojo o aprovechando cuando me hablaba, era tan serio y formal que parecía mayor que Joky aunque tenía un año menos. Read more

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¿Cuántas primeras veces podemos tener?

-Oh!…primo,tienes el miembro mas grande que vi en toda mi vida.

-Tranquilo.-Cris hizo una media sonrisa y acercó su pene a mi cara.-Es cierto que tengo un buen tamaño,pero no es un superpalo.

Mi lengua comenzó a relamerse sin que me diera cuenta e inquietamente miré el falo que mi primo me entregaba con todo su amor.No supe como empezar y me sentí incapaz de merecer nada de lo que me diera.Cris era como un Dios todopoderoso,un ser inmaculado,inalcazable.Me inhibi ante la visión de tanta grandesa.

Yo estaba arrodillado, su olor me envolvía y me llevaba a desearlo casi de manera enferma.El aroma a macho que su cuerpo desnudo despedía era hipnótico.Sin embargo algo de mi primo seguia deteniendome de hacer lo que tantas veces habia soñado hasta el cansancio.¿Qué era lo que no me dejaba chupar ese enorme pene?.Una sensación de inseguridad pasó delante de mi por unos segundos.

De la nada surgió un pensamiento al borde de lo estupido,”No debí haberme dejado desnudar por Cris, mi cuerpo no es nada comparado al suyo”.

-Adelante primo,me has dicho que lo deseabas.-Christopher tomó su pene con toda la mano y comenzó a menearlo frente a mis ojos.-Es un gran placer para mi hacer esto,pero veo por tu cara que pareces arrepentido.

-No,claro que no, Cris.Es solo que esta es mi primera vez y quiero que sea especial.

Las estrellas eran visibles desde la ventana del granero,por suerte para mi, estabamos en plena temporada de verano y el estar sin ropa era mejor que tenerla encima.Aunque aún así, la antorcha que usabamos dejaba ver en mis nalgas redonditas y blancas el clásico brillo provocado por la transpiración.

Pasé el brazo por mi frente sin dejar de mirar el pene que tenia delante. Noté que el glande no era tan gordo con respecto al tronco, pero en conjunto ambos eran hermosamente bestiales. Las pelotas colgaban perfectas y tenían la cantidad perfecta de pelo,ni muy poca,ni en exceso.

Todo en mi primo encajaba perfecto,era alto,de ojos azules, profundos y tenía una cabellera corta, prolijamente peinada.Llegué a la conclusión que a sus 18 había alcanzado la perfección típica que toda la familia de mi padre solía tener.Tambien sentí lastima por mi,de lo único que podria a llegar a presumir era de mi cabello rubio,algo que daba mucha clase para ese año.

Yo seguía paralizado,no lo merecía.

-Primo,esto es especial.Si llegaran a enterarse de lo que estamos haciendo,podrian azotarnos como a los esclavos.¿No crees que me estoy arriesgando por ti?.

-Lo sé,aprecio que…

-¿No dijiste que soñabas con esto cada noche?-Mi primo me miró por al menos unos segundos.Mi cara debió haberlo molestado,sacudió la cabeza y largó un fuerte suspiro de fastidio.-¿tienes miedo?

¿Tenía miedo?.El gran sueño de mi vida estaba frente a mi. Había deseado tanto a mi primo,poder follar con el de mil maneras diferentes,hacerlo mi dueño,convertirme en su juguete predilecto,ser el único chico de entre tantas mujeres que seguro pasaban por su cama.Sin embargo ahora lo sentia:el temor de no ser lo suficientemente bueno para él.

-Rapido.-Dijo Cris-No podemos ausentarnos tanto tiempo de la casa,se daran cuenta que no estamos en nuestras habitaciones.-Mi falta de reacción hizo enojarlo,seguramente estaba acostumbrado a sus propios tiempos,a no tener que esperar para tener lo que deseaba.Mi miedo se estaba convirtiendo en realidad,no lo merecia.

Cristopher tapó su cara y volvió a suspirar defraudado.

-Sabes una cosa.Dejalo.-Dió la vuelta y caminó hacia la pila de fardos donde estaba nuestra ropa y la antorcha encendida.Mientras lo hacia,pude observar su cola dura y parada.Era mil veces mejor a como me la habia imaginado viendola tantas veces atraves de los pantalones.-Talvez no me deseas lo suficiente.-Soltó al fin,pero sin mirarme.Mi reacción fué nmediata.

-Si que lo hago,primo.Te deseo tanto que obedecería a todo lo que me pidieras.Soy capaz de todo por tenerte sobre mi.

Christopher volteó para mirarme.En el trayecto había llegado a ponerse la camisa blanca,pero no tuvo el tiempo para abrocharsela.Si no hubiera estado tan confundido habría apreciado mejor sus abdominales perfectamente formados.

Casi como al pasar ojeó mi desnudez y dijo:

-Entonces…pruebalo.

Las palabras salieron de su boca y retumbaron en mis oidos como una señal de alerta.Si no reaccionaba de una vez, Christopher se largaria enfadado y lo que es peor,luego no me daria otra oportunidad de enmendar mi estupidez.Por eso me obligué a no pensar,solo me dije a mi mismo que era la primera oportunidad y que era mejor hacerlo mal a no hacerlo nunca mas.

Para mí, ese hombre parado a unos metros todavia era un adonis.No traté de verlo de otra manera,avancé hacia él con una nueva idea.Realmente tenia suerte de hacerlo mi macho.

Arrastré mis rodillas por el heno del granero,miré a mi primo y relamí mis labios antes de llegar a su pene.Él seguia parado con la camisa desabotonada y con su verga erecta,el tiempo y la situación no la habian echo ceder,su esplendor era cada vez mayor a medida que me acercaba.

Cuando estuve frente a semejante herramienta agradecí mi suerte.Observé la nueva sonrisa de christopher y me dispuse a pasar mi lengua desde la base hasta el glande.

Creo que mi primo no estaba dispuesto a perder nada de tiempo.Con un movimiento que no previne,agarró fuertemente los pelos de mi nuca y me ensartó su miembro hasta la garganta.Una fuerte arcada me invadió como una ola, y aunque traté de evitarla, mis esfuerzos fueron totalmente en vano.Empezé a toser,pero Christopher no sacó su pene de mi boca,el cual ahora parecía mas grande que antes.Tuve el presentimiento que lo disfrutaba.

-Oh,primo!.De eso es de lo que estaba hablando…

No forcé mi cuerpo,cuando mi garganta pudo acostumbrase a el pene golpeandola,atiné a relajarme y dejar que Christopher maneje la situación.Sabía que no era lo que muchas veces imaginé,pero se acercaba.Además,mi primo follaba mi boca,a lo mejor con un deje de violencia,sin embargo lo hacia,era mi dios follando mi boca.Y nada me hacia mas feliz que eso.

En un momento supe de lo que se trataba todo.Tan solo debía dejar de pensar en tonterías y dejarme llevar por el instinto.La respiración entrecortada de Christopher,sus palabras y gemidos, me invitaban a eso.Así que agarré sus bolas y me puse a jugar con ellas.Con otra mano lo acariciaba fuertemente,recorría sus gruesas piernas,el vientre,el pecho.Llegué a un punto de perverción en el que necesitaba mas.

Clavé mis uñas y los rasguñé una y otra vez.Quería mezclarme con mi primo.Lo segí rasguñando y el me respondió colocando las dos manos en mi nuca y enterrando mas adentro su verga.No me importaba el que apenas me dejara respirar, sus gemidos de placer eran mi oxígeno.Sin embargo no pude entenderlo cuando sacó el mastil de mi boca.

-Primo,¿por qué no detenemos?-Pregunté.Mi voz sonó como la de un niño de diez años.

Christopher me miró,interpreté que era ternura lo que transmitía.

-Ira…-(se pronucia “aira”)-…quiero ser tu primer hombre,mi deseo mas profundo ahora es desvirgar tu culito.-Mi primo se agachó y quedamos cara a cara.Sus ojos azules me ipnotizaron.-¿quisieras recibir mi pene en tu ano?

-Si.

La sonrisa blanca que recibí a cambio de mi respuesta se volvió opaca cuando enseguecí por segunda vez.No era yo el que ahora estaba en el granero,arrodillado,con las marcas del heno en las rodillas.El Ira de 15 años,tímido y estúpido había desaparecido.En su lugar, un extraño de cabello rubio comenzaba a masturbar su propio pene mientras se lanzaba encima de Christopher y lo besaba.

-Ira,no sabía que eras tan bueno en esto.Siempre pensé que eras un niño de papá.

-Ay,Christopher,nadie es lo que parece en esta hacienda.Aunque espero que tu si.

Ambos caímos al piso.Yo me aseguré de aterrizar sobre el pecho de mi primo para jugar con sus pezones.Los lamia,acariciaba,e incluso les deba buenos mordiscos.En respuesta obtenía las fuertes respiraciones.

Continué bajando hasta su vientre plano y duro,me gustaba el que no tuviera pelo sino hasta el ombligo,donde una fina linea bajaba hasta llegar a la verga.

Mi nueva identidad no se asustó ni un segundo cuando llegué a los huevos.Esas bolas enormes eran un placer prohibido que me gustaba meterme lo mas que podía.Christopher intentó tomar el control una vez mas,pero ahora era yo quien realmente lo tenía y no dejaria que me lo arrebate.Él pareció notarlo.

-Vamos Ira.No podemos perder el tiempo.Dejame follarte de una vez.

-Lo siento primo,quiero disfrutar este palo hasta que me dé asco,cosa que creo imposible.

-No te preocupes por eso.-Respondió.Rascó mi cabeza y continuó.-Esta no va a ser la última vez,te lo prometo.

La verdad es que era mi primera vez y al principio yo quería que fuera especial.Sin embargo,el Ira descontrolado, hambriento de vergas y placer,eso no le importaba en lo mas mínimo.En esos momentos él estaba cargo y ser desvirgado era solo eso,el ser desvirgado.¿Qué importancia tenía la primera vez?.Iba a ser solo una mas de las tanta de ahora en adelante.

-Está bien,primo.Hazme tu puta.-Lo miré con intención.Decidí dejarlo pensar que él era el patrón,que sienta que dominaba la escena.

-¿Quieres ser mi puta?.Está bien.-Christoper levantó su desnudez,yo rodé y quede boca arriba con una gran sonrisa.Volví a observar su cuerpo tallado,el cual sin duda era una obra de arte.Nunca me equivoqué en pensar que era un dios todopoderoso.Pero esta vez su figura ya no era inlcanzable,sino mia.-Debes saber que soy muy rudo con mis zorras.

-Todo lo que quieras…primo.-respodí provocadoramente.

Mi pelo fué agarrado con fuerza extrema pero no sentí dolor.Christoper me empujó contra una pila de dos fardos la cual estaba al lado de nuestra ropa.Después me propinó una buena nalgada que dejo mi culito palpitando;giré la cabeza y vi los dedos estampados en la nalga derecha.El rostro de mi primo estaba desencajado y creo que lo excitó mas el que gimiera para él.Otro buen manotazo me mandó al cielo.

-Abre las piernas y preparate para recibir mi tronco.-Dijo.¿Acaso iba a decir que no?.Obedecí como si fuera uno mas de los esclavos que estaban en las mazmorras.Al abrir mis piernitas senti una mano pasando saliva a mi ano de forma salvaje.

Un escupitajo me advirtió que se venía el momento,mi culito dejaria de ser virgen.Sentí la punta de la verga presionando la entrada de mi agujero.Claro que costaba,Christopher ejercía mayor fuerza a cada intento,e incluso pude escuchar uno o dos escupidas mas.

El momento me calentaba,aunque supe desde el principio que el descomunal miembro nunca entraría sin dilatación previa.

-Primo,quiero tu verga dentro mio.-Dije.-Méteme los dedos para dilatar.

-No,yo no hago las cosas así.-Respondió.Lo observé retroceder varios pasos hasta agacharse y recoger un rastrillo escondido entre el heno.Lo vi venir.Christopher escupió la punta del palo,que era mas fino que su verga,e intentó introducirlo en mi ano.Puedo decir que el que dolor sentí no era comparable con nada que haya vivido.¿Como logré no gritar?

-Primo,me rompes.-Dije aprentando los dientes.Solo un instante el Ira de siempre se hizo presente.Pero desapareció tan rápido como vino.-Mételo mas adentro.

Dos o tres veces senti entrar y salir el palo del rastrillo.Traté de relajarme para acostumbrarme,pero mi primo no era discreto con respecto a la velocidad con que me ensartaba.

-Listo.-Dijo finalmente,tiró del rastrillo y lo arrojo lejos.Me reistí a la tentación de tocarme el ano,mas cuando sentí un liquido recorriendo mi pierna izquierda.Sonreí.

Lo que pasó después fue una gran fusión de dolor y placer pervertido.Christopher metió su verga sin restricciones y yo solté un grito imposible de ahogar.Fué solo un momento de quietud antes del mete y saca considerablemente lento.Me estaba desgarrando por dentro,el maldito rastrillo no era nada comparado al grosor de la polla que me envestía.

Traté de concentrarme en el fardo donde estaba apoyado,luego en mi primo y sus gritos de placer;sin embargo encontré la calma cuando volteé a la ventana del granero y ví las estrellas en el cielo.Eran tan perfectas,luminosas.Lograba perderme en ellas y olvidarme del dolor que me invadia.

El sufrimiento desapareció gradualmente.Primero fueron los insultos,después las nalgadas.Todo me recordó al deseo que sentía hacia Christopher,y aunque el comienzo fué traumático,terminé por disfrutar de sus bestiales envestidas.Mas vale tarde que nunca,terminé por incorporarme.

-Vamos primo,cojeme,hazme tuyo.

-Ira…-sus gemidos se mezclaban con los mios-…me encanta que tu sangre bañe mi polla.

Lejos de asustarme, sus palabras me encendieron aún mas,si era posible.Lo empujé y dificilmente pude desprender sus brazos de mi cintura.Su verga saliendo me arrancó un gemido por demás agudo.

Me dí la vuelta y quedé frente a mi macho.Le pegué una cachetada.Tanto me había concentrado en ese hombre que olvidé mi verga,la cual noté, estaba a punto de estallar.Comenzé a pajearmela mientras él volvía a ensartarme.

En medio de la noche,eramos Christopher y yo,ambos nos besabamos desenfrenadamente.Él me cojia fuerte,toda su humanidad estaba dentro mio.Ira pervertido aprovechaba para rasgarle la piel de esa espalda y brazos echos de piedra.El dios estaba a mi altura,no era mucho mejor que yo.Se habia transformado en un hombre como todos,solo era especial por tener una gran verga y ese cuerpo escultural.

-!Me vengo!.-Dijo.Una gran ola de leche llenó y estiró mis entrañas.Christopher soltó gemidos que se detuvieron cuando retiró la verga de mi ano.Traté de volver a besarlo pero corrió la cara y dejó mis labios rozando el aire.

La magia se acabó para él.Recogió su ropa y arrancó la antorcha que había plantado cuando llegamos al granero.Ni siquiera se limitó a mirarme,pero yo lo observé y ví su rostro anguloso.Sus ojos no demostraban arrepentimiento,en cambio me decían algo como:”Ya me descargué,ahora me voy.”Su figura salió caminando hacia las enormes puertas entrecerradas y antes de traspasarlas apagó la única fuente de luz.Christopher se fué desnudo y me había dejado solo en la completa oscuridad.

Mi mente seguia comandada por la lujuria,sin detenerme a pensar,agarré mi polla y me masturbé recordando los acontecimientos recientes.

La bestialidad,el placer,los insultos obsenos.

Pasados menos de dos minutos,trallazos de lefa salieron acompañados de grandes gemidos.Yo seguía apoyado en los fardos.El recuperar la consciencia me recordó que me dolian las nalgas y de seguro estaban todas rojas y marcadas.Tambien me asustó el liquido que seguia cayendo de mi agujero malherido,no me atreví a comprobar que era semen y sangre.

Llegué a atemorizarme de la persona en la que me habia convertido durante la follada.No era yo,alguien,un pervertido tomó mi cuerpo,mi carne debil y me hizo un monstruo hasta el momento de venirme.

De todos modos se fué.Ya siendo el Ira de siempre repasé lo sucedido.No me extrañaba el comportamiento final de mi primo,creo que la culpa despues de haberse venido era previsible.Lo mas probable es que se ya estaba arrepintiendo de haberme besado y cojido.

“Bueno,en unos días seguro vuelve a desearme”,pensé. Solo esperé estar recuperado para ese entonces.

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Pasé un tiempo reflexionando.Tanto como me fué posible antes que las puertas del granero se abrieran de par en par.La luz de una antorcha me hizo pensar automáticamente que Christopher había vuelto.Sin embargo dos figuras se presentaron ante mi visión borrosa.Me fué imposible no diferenciar el contorno de mi padre,tan alto y grande como un árbol.

El momento de explicar porque estaba desnudo en el granero,en madrugada, no sería facil.La cantidad de sangre que cubria la parte inferior de mi cuerpo y de seguro,los grandes epacios de heno a mi alrededor no ayudarian.Un instinto de cobarde fué esconderme tras la pila de fardos donde Christopher y yo habiamos cojido.

Para mi suerte esa pila de dos fardos era solo el comienzo de una gran montaña que le seguía atrás.Sin preambulos corrí unos cinco metros con el corazón en la boca.Pronto me encontré agazapado cubierto por una pared de ellos,pero mi miedo continuaba.Estaba seguro que mi padre no me habia visto,el granero era enorme y la antorcha no iluminaba lo suficiente.Escuché su estruendosa y pesada voz:

-¡Maldito esclavo!-Un pequeño gritito y el sonido a heno desparramandose.Mi padre seguia maldiciendo,su voz se acercaba peligrosamente hacia mi.

Realmente me paralizé cuado la pared de fardos encima mio se tambaleó.De seguro el esclavo había sido empujado por mi padre hacia ellos.Traté de contener la respiración en los espacios de silencio que dejaba entre insulto e insulto,porque no sería capaz de inventar algo convincente si me escuchaba y me encontraba ahí escondido.

-Vas a comenzar a respetar a tu dueño,después de esto no te quedarán ganas de volver a robar comida.-Dijo mi padre,Don Cisco.

-No señor,perdoneme,no volveré a traicionar su confianza.Por favor le pido.-La voz del esclavo sonó finita,como la de un niño.Se notaba que tenía terror a lo que fuera que venía.

-Ers un maldito esclavo,no tienes derecho a elegir.Asi que te comportas o te azoto,a ti y tu madre.

El llanto del esclavo me quebró el alma.Era un chico inocente.

¿Como mi padre lo descubrió robando comida? ¿cual era el castigo que le tenia preparado al ladrón?.Don Cisco no era conocido por ser amable y blando con sus pertenencias.Yo mismo lo habia visto cortarle tres dedos a un mulato por querer escapar.Y anque cuando era chico lo detestaba y me daba terror,a mis 15 años habia aprendido a no pensar en eso.

-Quitate el taparrabos y ponte en cuatro.-Dijo mi padre.

¿Va a cojerlo?me pregunte totalmente desorientado.

Mis duda comenzó el lento trance para volverse realidad. Primero escuche el cinturon de mi padre desabrochandose,el metal tintineó varias veces,como si costara desprenderse.Luego el apenas audible llanto del esclavo y por último, una cadena de gritos ahogados y gemidos de ambas personas.No supe que sentir,el escuchar a mi padre teniendo sexo me impactó y al mismo tiempo comenzó a exitarme.Mi pene se endurecia cada ves mas sin que yo lo quisiera conscientemente.El lado incestuoso,el lado lujurioso que me habia poseido cuando follaba con mi primo,volvia fuertemente.Como un fantasma casi incontrolable me invadía.Traté de resistir las tentaciones,nada era seguro con mi padre.

¡¿Qué!? ¿¡Queria follar con mi padre!?.

Una pelea se desató en mi interior,una batalla entre hacer lo correcto o dejarme llevar por el placer.dolor de cabeza me golpeo tan fuerte que caí desmayado. Y no se la cantidad de tiempo que transcurrió,cuando desperté el silencio era total,no vislumbraba un ápice de luz.Inconscientemente me levanté y caminé adonde mi padre seguro cogió al esclavo.

Al llegar vi al mulato tirado sobre mi ropa,estaba en posicion fetal.Presentí que tenia los ojos cerrados y llenos de lagrimas.Sin embargo ¿que podia hacer?,mi dolor de cabeza continuaba, aunque no al nivel el cual me dejó inconsciente.Además, Sinceramente no me importaba.Tiré de mis prendas las cuales aplastaba y sali del granero.Cuando llegue a mi habitación las vi llena de sangre.

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Era muy dificil identificar la cantidad de emociones y sentimientos que esa noche experimenté.Me acosté en mi cama todo contracturado,las marcas del heno y el fardo no se habian ido del todo y un aroma a semen me circundaba la nariz.

Queria dormir,pero antes de cerrar los ojos,me acordé de mi padre y lo que le hizo al negro.Me dió lastima cuando lo pensé y el fantasma de la lujuria volvió a despertar por tercera vez.Me elevó,me llevó flotando hasta el granero.Él me dijo que debia pedir disculpas de parte de Don Cisco.Como su único hijo mi deber consistia en dejar que el esclavo me haga lo que le habian echo.Ojo por ojo y diente por diente.

“Complacer y ser complacido”,al fantasma no le importaba que mi ano estuviera destrozado,tenia que humillarme ante el negrito,eso tenia prioridad.Supuse que no estaria mal cojer con él,despues de todo seria mi primera vez…

Con un esclavo.

 

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Descubriendo los Secretos de mi tio F parte I

Estimados, esta es la primera vez que me atrevo a escribir un relato, decidí hacerlo porque hay situaciones que uno presencia o vive, que no se pueden andar contando por ahí sin que a alguien no le parezca extraño o vaya y lo comente con el resto, y este a sido el mejor espacio para relatarlas. Esta primera parte no es muy caliente, es más que nada la introducción de lo que viene.

Este primer relato no es sobre mí, tengo mis historias y con el tiempo las iré escribiendo porque digamos que encontré a alguien que me da bastante material para hacerlo, pero en esta oportunidad es sobre un familiar – un tío – que llamaré “F” y que nunca pensé que lo descubriría en una fasceta que a primera vista uno jamás pensaría que tendría, al final se hacia el weon, como yo. Todo comenzo un sábado, en que mi vieja me pidio de forma imprevista que tenía  que ir a la casa de mi abuela a dejar unas cosas – casa donde también vive mi tio F – en el apuro me comprometí a llamarlo mientras iba en camino, pero se me olvido hacerlo y eso marco el comiezo. Llegué a la casa y recordé que no lo había llamado, empecé a marcar su celular y nada, hasta que decidí saltar la reja y pasar por una angosto pasillo que comunica con el patio trasero, y de ahí abrir la puerta de la cocina, hice todo eso e ingrese por fin a la casa, pero cuando vengo llegando a altura del living me encuentro – casi chocamos – con mi tio F que venía a medio vestir – sin polera  y zapatillas – hacia la puerta, y detrás el tio de él (50 años) – también familiar mío – que venía condiciones similares, fue algo incomodo que no tuvo mayores comentarios y en q el tio se fue sin decir nada , y F se dedico a desviar el tema a retarme por como habia entrado a la casa.

Luego, minutos después, en una pasada rápida me doy cuenta que la ropa interior de F estaba encima de su cama, junto a las zapatillas y la polera, igual tenía ese morbo por saber si había pasado algo entre ambos, porque igual mi tio es el prototipo de hombre macho (rudo, como quieran llamarlo), trabaja en la construcción, tiene 35 años, es alto, medio marcado, 1.80, en definitiva no es feo.  Igual él estaba incomodo, y no hablo nada, más que decir que estaba arreglando el “closet” jajaja, lo dejé ahí y me fui con la duda. Después de esta situación, a las pocas semanas, él empezo a ayudar a su tío en arreglos de su casa y sin querer me toco ir de mandadero nuevamente, porque ninguno de los dos encontraba una wea de clavos.

Subí de malas ganas, estaban los dos trabajando en el patio delantero y les entregue los clavos, me devolví a mi casa y a las 2 horas después me suena el teléfono, en que mi vieja me pedia que subiera nuevamente – ahora – a buscar unas herramientas. Me hice el ánimo y subí, pero no encontré a ninguno de los dos, así que entré a la casa a buscarlos y vi algo que hasta ahora me hace gracia cuando lo recuerdo. Mi tio F estaba trabajando sin polera adentro de la casa y su tio mayor, sin ninguna verguenza, le estaba corriendo mano por todos lados y con principal hincapié en la entrepierna, después de unos minutos el tío mayor le dice ” ya weon trabaja como me gusta que trabajes” y en un segundo le bajo el short, dejando a F totalmente desnudo.

De ahí en adelante, fuí testigo de como un señor de 50 años se excitaba y calentaba con su sobrino de 35 años, que manera de disfrutarselo a mi tío, no le basto con dejarlo sin ropa mientras trabajaba, se lo recorrío entero. Hasta que en un minuto determinado, sin que mi tío F se diera cuenta – a todo esto él seguia haciendo lo suyo, era como parte del juego que tenía con el viejo verde – el tío mayor se saco la ropa, se sento en su sillón y llamó a F para que en palabras del viejo “hiciera lo que mejor sabia hacer”, nunca creí que lo vería a mi tio F arrodillarse y empezar a comerse el miembro de su tío mayor, una habilidad para lamerlo y empezar a calentarse, ahí descubrí que se hacia el weón, no paro de hacerlo hasta que su tio mayor acabará encima de él, y sin que nadie le dijera nada, se monto sobre el miembro del viejo y gemía de una manera, mientras su tío le preguntaba si le gustaba a lo que él respondía que si.

En no menos de 15 minutos, mi tio F paso de ser un semental y macho, a lo que su tío le decia “la puta”, luego lo puso en cuatro y nuevamente lo comenzo a penetrar, mientras, mi tío gemia de placer como nunca y pedía que no parara. Finalmente su tío acabo dentro de él, xq F se lo pidio, a esa altura él estaba más que caliente y realmente lo desconocí.

Esta sería la primera de otras veces que lo pillaría en sus andazas con su tío y algunos “amigos” que tiene. También, fue como yo encontré a quien hasta ahora paso muy buenos momentos.

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INCREIBLE DESCUIDO

Quiero contarles lo que me ocurrió hoy en la mañana, resulta que es el día en que pasa el camión recolector de basura y yo me había retrazado en sacarla, cuando miré por entre la cortina de mi ventana éste venía entrando a mi pasaje y yo estaba desnudo para abajo de la cintura, con el apuro me coloque una toalla a la cintura y corrí al basurero para sacar la bolsa y dejarla fuera de mi casa, en ese momento ya éste venía frente a mi casa y justo alcancé a salir a la puerta gritándole a uno de los recolectores si podía venir puesto que estaba descalzo. El muchacho me miró y se acercó sonriendo tomando mi bolsa con amabilidad y me pidió una colaboración a lo que le dije que no tenía en ese momento y si quería podía venir más tarde. El sonrió sin decir palabras y se fué corriendo raudo en su tarea de lanzar las bolzas sobre el camión. Yo me quedé en la puerta y de pronto al mirarme me dí cuenta que con el apuro me coloqué justo la toalla en una posición tal que no me cubria mi parte delantera y yo creo que se me veía todo, un leve calor ruborizante sonrojó mis mejillas y me sentí descubierto en mi intimidad.

No di mayor importancia a los hechos durante el día, pero ocurre que como a las 1700 hrs. sentí que alguien tocaba a mi puerta y por el ojo magico vi a un hombre al lado de la entrada (yo estaba vestida como siempre con ropa femenina y me estaba preparando para la noche puesto que un amigo me invitaría a la disco esta noche) osea hoy 12 de Mayo del 2012. Abrí con curiosidad y noté a un chavo joven no mas de 22 años, que sonriendo me miró con extrañeza y me dijo: Disculpa pero hoy en la mañana tu hermano me dijo que viniera a retirar mi propina por la basura

Quedé pasmada y le dije ¡hablastes conmigo, disculpa pasa¡

El chico pasó y me dirigí al dormitorio a buscar algún dinero para darle y me sentí descaradamente observada. Al volver le pasé la propina y le dije quieres algo de beber? me dijo ¡ya¡, y le traje un ron con coca le dije no se si te gustará o te traigo algún jugo ¡no¡ gracias con esto está bien me dijo. sientate le dije y bebe tranquilo estoy sola hasta la noche. El comenzó a mirarme y pude ver sus hermosos ojos verdes profundos y aprecié su jigura era delgado de tez morena y con el pelo rizado pero lo más bello de él eran sus ojos preciosos. Disculpa mi curiosidad me didijo pero acaso tu eres… ¡si¡ le dije el mismo de la mañana, esque estaba acostado y me retracé con la basura y salí toda desaliñada. No te preocupes me dijo lo noté y lo siento pero durante toda la jornada no pude sacarte de mi mente y me preguntaba porque no me habia fijado antes en tí. – le dije esque siempre saco la basura temprano los Sábados y como es fin de semana descanso de mi trabajo me levanto un poco más tarde que de costumbre. Entre charla y charla note un pequeño bulto en su pantalón el se dió cuenta de que miraba y se sonrió, yo enrojecí de verguenza me levanté y fuí al baño a tomar un poco de agua puesto que me había dado cuenta que estaba muy cachonda con el muchacho, cuando volví al living el estaba de pié frente a mí y me dijo porque no me acompañas con un trago, ya que dices que estás libre. Le encontré razón y el me pasó el vaso a lo que respondí voy a prepararme uno para mi, volví con el trago y continuamos nuestra charla, depronto este joven se me acerca para chocar nuestros vasos y me dice ¡salud¡ terminado este acto se acerca más y me besa en la boca. Yo quedé inmóvil totalmente sorprendida y él me dice ¡disculpa no pude evitarlo es que me gustaste desde cuando te ví en la mañana¡

No dije nada solo agaché la cabeza, el se sentó en el sofá y yo en la punta de el mismo al lado contrario del sillón y le dije salud nos bebimos el trago y fuí a retirar su copa y le di un besito corto en su mejilla – voy por mas le dije – volví con ambas copas y e adelanté una, el se paró y la tomó al momento que me rodeó con el otro brazo  libre por la cintura y me besó yo respondí de inmediato y nuetros labios se pegaron con lujiria y nuestras lenguas jugueteaban dentro de nuetras bocas  el me empujó suavemente sobre el sillón y comenzó a besarme con mayor pasión recorriendo todo mi rotro cuello y nuca a lo que yo respondia con leves temblores de placer nos liberamos de nuetras copas y continuamos con las caricias ya mas profundas, sentia como sus manos recorrian mi cuerpo que ya ardía de pasión y se concentraban a ratos largos en juguetear con mis nalgas y meter sus dedos por entre mis calzones buscando afanozamente mi ya muy mojado ojete introduciendo uno luego dos y luego hasta tres dedos entre mis nalgas provocandome lujuriosos temblores de placer luego sentia su mano sobre mi pequeño paquete que mas bien era un remedo de clitoris y me lo acariciaba con dos dedos moviendolo en un intento de mastubación que causó mi primer orgasmo que lo recibió con la palma de su mano. Como el estaba sobre mi me sacó los calzones con su mano libre a lo que yo diligentemente colaboré quedando con una pierna sobre el respaldo del sofá y la otra apoyada en el piso , abrió mis nalgas y me untó con el resto de mis propios jugos mi culo que quedó mas rebaloso aún yo desabroché su pantalón y se lo baje hasta sus corvas  luego intenté retirar sus boxes y casi doy un salto de pavor al sentir un enorme trozo de carne dura y ardiente palpitar entre las palmas de mis manos bestia que como si la hubiesen lanzado en una lujuriosa caseria se plantó justo a la entrada de mi ojete yo dando un salto intenté incorporarme como tratando de huir le dije ¡pero amor no creo quemi culo sea capaz de tragarse  esa cosa tan gruesa y larga

– tranquila mi amorcito con calma y tranquilidad lo lograremos, ahora relaja tus nalgas y disfruta este rico trozo de placer , a lo que me habre mas las piernas y flectandolas hacia mi pecho provocó que mi culo  quedara totalmente expuesto a sus embates yo sentí como que no lo embocaba bien y tomando esa enorme bestia me di al trabajo de guiar su cabeza abriendo mi esfinter que se negaba a abrir su boca yo ensalibe mi mano y con ella lubriqué a punta de esa beyota que ardia en mis manos y antes de apoyarla en mi ojete le empujé su forro hacia adelante para que entrara mas fácil y tomando a mi macho con la otra mano por sobre sus nalgas comencé a cargarlas suavemente mi esfinter trató de resistir pero elevando mis caderas y aplastando mas fuerte sus nalgas senti como traspasaban mis puertas y de una se enterraba hasta el fondo sintiendo su mata de pelos apastandoose sobre mis nalgas y sentir el entrar y salir cadencioso lo que me nublo mis pensamientos y como en un sueño el muchacho me poseia con fuerzas logrando provocarme un enorme placer y casi un desmayo cuando sentí sus chorros de semen llenandome todo mi hueco, luego y sin mediar palabras se levanto fue al baño y salió raudo a la calle

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Una noche de abril

Era fría esa noche de abril. Todos los años era lo mismo, la lluvia caía incesante sobre la Capital colombiana. Daniel estaba sentado, totalmente a oscuras, mirando a través de la ventana las luces de la ciudad. Vivía sólo en un lujoso apartamento en una exclusiva zona de Bogotá, cosa que le facilitaba las cosas cuando de conseguir sexo se trataba, lo que conseguía con su atractivo natural, podía consolidarlo en su apartamento. Estaba pronto a cumplir sus 37 años, muy bien llevados dado a que practicaba yoga e iba al gimnasio todos los días. Medía un metro ochenta, tenía unos pectorales bien formados y los abdominales marcados; sus piernas y brazos gruesos, musculosos, haciendo juego a tan imponente y maravillosa figura. Su trasero redondo y bien formado, combinado con su verga de unos nada despreciables 20 centímetros, proporcionalmente gruesa acompañada de un par de gordos y cargados huevos peludos se encargaban de todo cuando la ropa sobraba. Era bastante velludo, y le gustaba serlo. Su rostro completaba la obra de arte, ojos color miel, cabello castaño oscuro entre el cual ya asomaban algunas canas, le gustaba dejarse algo de barba, se la recortaba en las mañanas pero nunca se la afeitaba.

Su primera relación sexual la tuvo a sus 18 con una chica del pueblo de sus padres, era la hija de los Martínez, la familia que vivía en la hacienda junto a la de sus padres. Aunque tuvo varias novias a lo largo de su vida, siempre prefirió a los hombres, le excitaba de sobre manera penetrar el culo apretadito de otro hombre, escucharlo gemir, pedir más y ver cómo derramaba su semen varias veces en una sola noche de pasión. Y precisamente eso esperaba para esa noche, lo iba a visitar Alejandro, un ex novio que, sediento de su verga, acudía frecuentemente a él, cosa que a Daniel no le disgustaba para nada.

-Mierda- pensó. Había olvidado que se le habían acabado los condones en su última faena y dispuesto a salir a por unos cuantos, se decidió al final por no salir, Alejandro debía de traer algunos.

En ese momento sonó el timbre. Eran las 8 pm, Alejandro había llegado media hora antes de lo previsto, pero Daniel ya estaba listo, solo llevaba su bata de baño puesta y la calentura de dos semanas sin sexo tenía a su verga preparada para la faena. Se levantó del sofá y se dirigió hacia la puerta y acariciándose provocativamente abrió.

Al ver a su visitante quedo paralizado de la vergüenza, sus blancas mejillas se tornaron rojas y sus ojos antes llenos de lujuria no sabían qué hacer, solo esperaba que el joven del otro lado de la puerta no hubiera notado la ahora decreciente erección bajo su bata.

-Disculpe, ¿interrumpo?- pregunto algo avergonzado a su vez el chico del otro lado de la puerta, sacándolo de sus pensamientos. –No, solo pensaba que era… otra persona ¿en qué le puedo ayudar, joven?- le respondió Daniel intentando actuar lo más serio que su vergüenza le permitía  -Yo…- dudo un poco el chico aparentemente por lo que acababa de suceder- Yo solo venia a preguntarle si tenía un poco de azúcar, acabo de mudarme a este edificio y no conozco la zona para salir de compras… siento haberlo molestado- dijo el chico y se dispuso a marcharse avergonzado -Espera- le dijo Daniel- debo tener algo de sobra, entra, y no me trates de usted que aunque aparentemente podría doblarte en edad aún soy joven.

Daniel no haría eso en una situación normal, pero al ver detenidamente al chico notó que era muy guapo, debía tener alrededor de 18 años, cabello castaño oscuro y unos profundos ojos color negro. Su cuerpo estaba muy bien formado para su corta edad, tenia los músculos algo marcados, delgado, mediría unos 10 centímetros menos que él. Cuando el joven accedió y entro a su apartamento Daniel miro su trasero que figuraba redondo y firme bajo los jeans ajustados que llevaba puestos. Su celular sonó, era Alejandro, se había olvidado por completo de él; por fortuna, llamaba para disculparse, no iba a poder asistir, así que Daniel, viendo la oportunidad de estar con el guapo joven, no puso problema en pasar su cita para otro día.

-Al parecer mis planes cambiaron- le dijo al joven mientras caminaba hacia la cocina- aunque si quieres y tienes tiempo podríamos tomarnos un trago antes que te vayas-

El joven confundido dudó por un momento pero al final decidió aceptar la invitación. –A propósito, mi nombre es Miguel- dijo el joven mientras se sentaba en una de las sillas de la sala con el vaso de vodka con jugo de naranja que le acababa de servir Daniel.

Hablaron y bebieron alrededor de una hora durante la cual Daniel empezó a detallar mejor al chico, su rostro le parecía familiar, pero no recordaba de donde y no era lo que más le ocupaba la cabeza en ese momento, lo que más quería era probar esos labios rosados y carnosos de Miguel, y no solo con sus labios.

Llego el momento, el calor de los tragos y la calentura que llevaba encima hicieron que, aunque no sabía la orientación sexual del chico, se abalanzara sobre él y darle un apasionado y lujurioso beso. Aunque al principio Miguel se le resistió un poco, al final cayó rendido ante tal ofrecimiento. Sus labios se juntaban, sus lenguas jugueteaban humedeciendo cada rincón de sus bocas; sus manos no tardaron en unirse al juego, las grandes y fuertes manos de Daniel empezaron a tocar la suave piel de la espalda del chico bajo su camiseta y las nerviosas manos del chico acariciaban a su vez la gran espalda de Daniel sobre la bata.

-Vamos a la habitación- le susurró Daniel al chico, que sin pensarlo por la posibilidad de arrepentirse, lo siguió hasta la recamara. Al entrar en el cuarto Daniel sentó al chico al borde de la cama y se abrió la bata dejando salir la enorme, dura y jugosa verga que tenía ofreciéndosela al joven. Miguel dudó un momento al admirar tan potente herramienta, pero ya había empezado el juego, no podía terminarlo allí. Pasó su lengua suavemente por el rosado glande de Daniel por el que ya brotaba un poco de líquido pre seminal y suavemente bajo con su lengua hasta los huevos y volvió a subir. Aunque Daniel disfrutaba de esto quería mas acción, y estaba dispuesto a tenerla. Tomó la cabeza del chico de los costados y dirigió su verga directo a esos deliciosos labios de Miguel y metió el glande a esa deliciosa y húmeda cavidad. Empezó un mete y saca lento pero seguro, ingresando poco a poco hasta la garganta del chico y aunque no logró meterla toda, sin duda el chico lo había hecho antes por la forma en que recibía tal pedazo de carne. Mientras le daba tan gloriosa mamada, Daniel le ordenó que se quitara la ropa y allí pudo ver al fin ese cuerpito desnudo, una verga nada despreciable, totalmente erecta y grande para su edad.

Al estar totalmente desnudo lo tiró sobre la cama y se acostó sobre el quedando esas dos potentes vergas una rozando a la otra y sus fluidos mezclándose en uno, así como sus labios y lenguas. Daniel empezó a bajar lentamente lamiendo cada rincón de su cuerpo, besando cuello, pecho, tetillas, abdomen, ombligo y llegando a la joven verga a la que le dio una buena mamada; pero eso no era lo que quería, cuando el chico gemía de placer ante tan espectacular mamada, Daniel le dio la vuelta dejando ante sus ojos lo que más deseaba: un culo redondo, firme y apretadito. No quería perder el tiempo, le abrió las nalgas con sus manos y dejó al descubierto un hoyito cerradito, muy apretado. Empezó a pasar su lengua y su cara por entre su raja dejándole bien húmedo, con su lengua le preparaba para lo que se le venía próximamente. Le metió un dedo ensalivado, a lo cual el chico respondió con un pequeño quejido. Era realmente apretado, pero Daniel era un experto, con movimientos circulares y un lento mete y saca el quejido se convirtió en gemido de placer, más cuando al primer dedo le siguió un segundo y un tercero.

Estando ya dilatado el apretado culito, Daniel estaba listo para penetrarlo, se recostó sobre la espalda del chico dejando su gran verga entre las nalgas de Miguel y al oído le susurro

–Voy a hacerte todo mío, ¿quieres mi verga en tu culito?

-Hazme todo tuyo, quiero sentirte dentro- respondió Miguel

–Mierda, no tengo condones- Recordó Daniel – ¿Tienes alguno?

-No- respondió Miguel y tras pensarlo un instante dijo –Métemelo así, así sentiré tu carne dentro de mí.

Esto acabo de calentar a Daniel, siempre había querido penetrar a un chico así y a pelo, en sus fantasías pensaba que estaba con un hijo o familiar y esta era su mayor oportunidad para realizarlo. Sin pensarlo dos veces tomó el frasquito de lubricante que guardaba en su mesita de noche, se aplico un poco por todo su pene dándole una cantidad extra a su glande, le aplico un poco al ano suplicante de Miguel y empezó a meterlo lentamente. El chico se quejaba, pero quería que no parara, fue metiéndolo todo, era un hoyito muy apretado y caliente. Estando dentro espero un poco a que el culito se acostumbrara a su tamaño y notó que una lágrima asomaba en los ojos del chico. Abrió con sus piernas un poco las piernas del chico y empezó un suave pero firme mete y saca, se sentía en la gloria. El chico gritaba de placer –Dame duro papi, este culito es tuyo- Daniel estaba como loco, luchaba contra su voluntad para no correrse aún, no quería terminar la faena todavía. Le agarró la cadera y lo levantó dejándolo en cuatro, así pudo ver ese culito que estaba haciendo todo suyo y su verga entrando y saliendo cada vez con más fuerza de ese pequeño agujerito ya totalmente dilatado y pidiendo más y más. El espectáculo lo llevó al límite, más aún cuando decidió darle la vuelta al chico para verle la cara de placer, parecía en trance, la magnífica cogida le tenía extasiado y en un momento le miró a los ojos y le dijo:

-Quiero que me llenes el culito de tu leche calentita- Daniel no lo dudó ni un segundo, con las piernas del joven sobre sus hombros empezó a darle rápido y duro, el sonido de sus huevos chocando con las nalgas redonditas y el sonido de los líquidos en el mete y saca lo hicieron rendirse a la calentura. Las contracciones no se dieron a esperar, las penetraciones rápidas se volvieron un poco mas pausadas pero más profundas, sus mejillas se sonrojaron y los huevos se movían rítmicamente mientras una enorme explosión de semen salía por su glande dejando el joven culito inundado en leche. Bajó la mirada en ese momento y Miguel, al sentir el enorme chorro de leche pasando por todo el tronco de la gruesa verga que le penetraba y sentirla en cada rincón de su recto, sin tocarse siquiera se corrió en un enorme chorro de leche que le llego hasta el rostro. Se quedaron un rato en esa posición, luego de la cual se besaron y quedaron dormidos desnudos y cubiertos en semen.

Al otro día Daniel se despertó con un poco de dolor de cabeza por los tragos, se sentó al borde de la cama y miro en dirección al otro extremo, donde esa noche había dormido Miguel, pero en vez del chico había una nota pegada a un sobre que decía:

“Lo siento, no debí dejar que pasara lo que paso. Miguel.”

Dentro del sobre había una carta que iniciaba:

“Hola Daniel, soy Diana Martínez, quizás no me recuerdes, pero quede embarazada luego que estuvimos juntos hace mucho tiempo, este es tu hijo Miguel, sé que debí decírtelo hace mucho tiempo, pero no supe cómo, así que al tomar la decisión de irnos definitivamente del país, supe que era el momento y quise que conociera a su padre …”

Si les gustó la historia (o si no) dejen comentarios, es mi primer escrito acá, así que cualquier comentario es bienvenido.

Mensajero de la luna.

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Tuvimos Química

Creo que he sido muy injusto con las ciencias porque nunca me gustaron pero en más de una oportunidad me proporcionaron buen sexo y esta historia tiene que ver con eso…
Me había llevado química a examen (como siempre).
No me gustaba y tampoco estudiaba. Frente a ese panorama, un primo menor de mi padre o sea un tío segundo mío, se ofreció a prepararme para el examen, tenía unos 20 o 21 años…

Gastón (así lo llamaré), era el prototipo del rebelde sin causa e iba a contramano de los preceptos familiares por lo que se había ido de su casa y vivía en una pensión, aunque no dejó de ser un nene bien… un burguesito.
Era un muchacho hermoso de pelo castaño oscuro y enrulado, ojos café profundo, barbita como de dos o tres días y un físico bien formado, delgado pero contundente.

A mi me encantaba y tenerlo como profesor me ponía muy nervioso y atentaba contra las posibilidades de aprobar el examen ya que no podía entender lo que me explicaba; lo miraba y todo lo demás desaparecía…
Una tarde después de haberme dado la lección, mi madre lo invitó a cenar. Después, la sobremesa se extendió bastante, no sólo se hizo tarde sinó que además se largó a llover torrencialmente, razón por la cual mis padres le dijeron que se quedara a dormir.

El sofá no servía porque él era alto, así que decidieron que durmiera en mi cama… Yo no podía creerlo ¡iba a dormir con Gastón en mi propia cama y por orden de mis padres!…

Sentí terror… luego me invadió la pasión… y otra vez el miedo… ¿y si se daba cuenta de que me gustaba?… De todas maneras ya estaba todo arreglado y yo no podía cambiar nada.

Ya en mi habitación comenzamos a desvestirnos. Mi corazón latía a mil y me resultaba muy complicado verlo desnudarse y a su vez aparentar que no me importaba… creo que no lo logré.
Nos metimos en mi cama los dos unicamente en calzoncillos…
Obviamente que en una cama de una plaza, no hay forma de no rozarse o tocarse directamente, por lo que ensayamos diferentes posiciones para dormir más comodamente y la que adoptamos finalmente fue la de “cucharita”.
Gastón se durmió enseguida pero yo estaba como el dos de oro y no podía creer que estaba acostado con Gastón, prácticamente desnudos, en mi cama, sintiendo el calor de su piel, su perfume que me envolvía, los pelitos de su pecho en mi espalda… De a poquito fui desplazando mi cola hacia atrás para sentir su sexo que al cabo de uun tiempo fue creciendo más y más dentro de su calzoncillo y pegado a mi cola… sentí el peso de su brazo sobre mí y creo que por tanto nervio me quedé profundamente dormido.

Las clases siguientes fueron una tortura, no me atrevía a mirarlo a los ojos.

Al cabo de unos días, Gastón me dijo que no podría venir a mi casa porque tenía que preparar trabajos para la facultad pero que yo fuera a la pensión donde vivía. Así que el lunes siguiente fui hasta allí.

Gastón me recibió, me hizo pasar, me dio la clase normalmente y cuando terminó me dijo: “¿lo de la otra noche, te gustó?”… Yo quedé pálido sin saber qué decir, pensé en negarlo pero estaba mudo. Entonces él, con una sonrisa maliciosa y seductora continuó:”porque a mí me dejaste con toda la leche”…

Así que me abrazó por la cintura, me apretó contra él y me besó en la boca. De allí en más no puedo recordar linealmente los acontecimientos… recuerdo sensaciones. Su piel bronceada, su perfume y aquel olor a hombre, su barba raspando mis mejillas, sus brazos fuertes aprisionándome, sus dedos gruesos abriendo mis nalgas y lo mejor: su sexo de3ntro de mí mientras su cara se transformaba con el placer y acabamos rendidos…

Obviamente reprobé química pero gané un amante extraordinario que me hizo gozar muchísimas veces más.
Luego de eso conseguí unas clases particulares con un profesor de química viejo y feo… fue la única manera de aprobar!!!

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Secreto entre los hombres de la familia (2ª parte).

Bien, aquí les va la continuación de mi historia anterior. Pero antes quiero agradecerles a todos por los comentarios publicados tanto en esta página como los que me hicieron llegar a mi correo personal.

Lo que siguió fue un beso mágico que hizo que todos mis miedos desaparecieran. Fueron sus labios y los míos, nuestras barbas húmedas por el aliento y uno escupiendo saliva en la boca del otro. Fueron los cuerpos de ambos explotando de tanto deseo guardado. El pecho de papá contra el mío y nuestros corazones acelerados latiendo en sincronía de emoción. Nuestras manos chocándose torpemente al querer abrazarnos, acariciarnos, sentirnos, todo al mismo tiempo. Mis manos más torpes aún por lo nervioso que estaba. Papá me abrazó muy fuerte y me susurró al oído: “Tranquilo mi chiquito hermoso. Abrazame y quedémonos así un rato”. No dijo nada más y yo hundí mi cara en su pecho, justo ahí donde se juntaban sus pectorales y había más cantidad de pelos. Conforme me iba tranquilizando, más me iba percatando de los detalles que hasta el momento habían sido sólo imaginados. ¡Qué rico olor que tenía la piel de papá y qué suaves se sentían los pelos de su pecho en mi cara! ¡Qué hombre tan hermoso en toda su extensión: sus volúmenes, sus huecos, sus músculos, su voz, su sexo!

Después de un largo rato de habernos petrificado en aquel abrazo, papá me propuso bajar a comer y así lo hicimos. Bajamos los dos desnudos, de la mano, mirándonos y sonriéndonos sin ninguna vergüenza. Sintiéndonos libres. Una vez en la cocina comimos y charlamos de miles de cosas. De mí, de él, del abuelo, de su relación y demás. Papá no dejaba de acariciarme mientras hablábamos y yo no podía dejar de mirarlo y admirarlo. En un momento me levanté y caminé hacía él. Corrió su silla hacia atrás y me dio lugar para que yo me sentara a horcajadas en su regazo. Nos miramos profundamente, nos olimos, nos reconocimos uno en el otro como buscando acentuar nuestra relación padre – hijo y nos besamos tiernamente. El beso cálido y delicado pronto se volvió salvaje y descontrolado. Y así nos dejamos llevar. Lo que empezó en la cocina terminó en la sala. No puedo describir con lujo de detalles como se fueron sucediendo las cosas. Sólo sé que lo amé y él me amó. Nos chupamos, nos cogimos, nos acabamos, nos acariciamos, nos lamimos, nos penetramos. Gritamos, gemimos, hablamos, balbuceamos. Hoy, todavía no puedo ordenar las imágenes que vienen a mi mente. Recuerdo que de pronto papá estaba chupándome el culo de una manera que yo sentía que me iba a desmayar de placer. Recuerdo buscar su boca para sentir el sabor de mi agujero en sus labios. Recuerdo un 69 que empezó besándonos en la boca, siguió por chuparnos los pezones y terminó por devorarnos las vergas y hasta los culos. Luego papá refregándome enloquecido su culo contra toda mi cara hasta el punto de casi dejarme sin respiración y yo loco de pasión, mordiéndoselo. Al rato nomás, papá estaba pidiéndome por favor que lo dejara ponérmela a lo cual yo le respondí que por favor me cogiera. En ese momento fue cuando vi una de las imágenes más sublimes de mi viejo. Lo vi apostado entre mis piernas con toda su verga adentro de mi culo empujando bien profundo. Todos los músculos tensos y cada relieve de su cuerpo realzado por el brillo del sudor. Con los ojos cerrados, respirando pesadamente, parecía transportarse a otra dimensión. De pronto papá me miró a los ojos y me dijo con un hilo de voz: “¡Mi amor, como te amo!”. Sólo un par de embestidas más y papá estaba acabando en mis tripas como un animal empujando con su pelvis cada chorro de leche más y más adentro. Fue un orgasmo interminable que dejó a mi padre casi sin fuerzas abrazado a mis piernas tratando de recuperar el aire. Pensé que se quedaría así por un par de minutos hasta que pudiera moverse nuevamente pero para mi sorpresa en un par de segundos más estaba sacándome la pija del culo y agachándose para empezar a darme un chupada de ojete antológica. Aún notablemente excitado me pidió que le devolviera la leche que me había dejado en los intestinos. Hice un poco de fuerza y su esperma empezó a brotar. No pude evitar que se me escaparan algunos pedos pero eso hacía que papá se calentara más. Juntó con la lengua sus propios jugos que manaban de mi culo y luego los compartió conmigo en un delicioso beso. Atiné a agarrarme la pija para hacerme una paja y acabar mientras nos besábamos pero mi viejo me detuvo diciendo que yo le acabaría adentro como él lo había hecho. Escupió algo de saliva lechosa en su mano y se la pasó por el ojete y se me sentó en la verga. Apenas sentí el intenso calor de sus tripas supe que no aguantaría mucho sin acabar. Y así fue. Apenas ver la cara de placer de mi padre mientras se deslizaba sobre mi pene me hizo soltar toda mi leche sin control. No emití ni un gemido. Sólo un apagado sollozo de emoción. Papá me miró extasiado y me sonrió: “¡Te acabaste mi chiquito hermoso… y en el culo de papi, mi amor!” Lentamente se fue incorporando y fui sintiendo como mi acabada se escurría de su culo. Quisimos saborear mis jugos también así que se sentó sobre mi cara, al alcance de mi lengua que escarbaba en su ojete para sacar más líquido. Pude ver perfectamente como su esfínter se aflojaba dejando caer borbotones de leche. Extasiado por semejante imagen, enterré mi cara entre sus cantos y lo dejé que me enchastrara todo. Al rato papá estaba lamiendo mi nariz, mis pómulos y mi frente y sorbiendo los restos de semen en mi barba.

El olor a esperma se fundía con el olor a sudor y nos hacía seguir excitados. Y no podíamos ni queríamos dejar pasar la oportunidad. Ahora más tranquilos ambos, seguimos acariciándonos y diciéndonos cuanto nos amábamos y deseábamos. Al cabo de un rato, papá estaba en cuclillas sobre mi cara mientras yo me devoraba su culo y su entrepierna entera. Debo confesar que nunca he conocido un hombre cuyos huevos olieran tan deliciosamente salvaje como los de mi viejo. Eso hacía que yo le comiera las pelotas con desesperación y que él no pudiera aguantarse las ganas de pajearse con desesperación también. No pasaron más que unos minutos de jadeos y placer intensos para que papá se levantara un poco y apunte con su verga directamente a mi boca para regalarme su segundo orgasmo. Yo apuré el ritmo de mi propia paja y mientras saboreaba la verga de papá toda untada en su deliciosa esperma, acabé tan intensamente que parecía que algo en mi bajovientre se desgarraba. Mi papi hermoso me besó la pija y suavemente sorbió las gotas de leche en mi ingle y en mi panza para luego tirarse sobre mí. Aún jadeantes en busca de aire, nos miramos a los ojos y nos sonreímos con complicidad. “¿Te querés bañar con papá, bebé?” – me preguntó. Sólo le sonreí, no tenía más fuerzas para emitir palabra.

Agotados nos besamos saboreando no sólo la leche en nuestros labios sino también el sabor de lo prohibido; sabíamos que la gente condenaba aquello que pasaba entre nosotros y supongo que eso lo hacía aún más emocionante… Coger con alguien de nuestra propia sangre era pecado puro, depravación absoluta… ¡y esa era la mejor parte para nosotros!

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Con el cuñado de mi hermano II

Hola soy jhon de nuevo, como prometí sigo contando mis historias, esta es la segunda salida por así llamarla con el cuñado de mi hermano.

En la ocasión anterior omití decir que mi hermano tenia un solo hijo pero ellos querían tener otro y no habían podido.

En esta ocasión mi hermano y su esposa consiguieron una cita con un especialista en caracas pero debían llegar en la madrugada por que ese consultorio se llenaba de pacientes por lo que se resolvieron irse un día antes y amanecer en un hotel de la capital venezolana, decidieron de este modo dejar al niño y pedirle a uno de los tíos que se quedara cuidándolo pero no se pusieron de acuerdo y sin saberlo mi hermano me llamo para que se lo cuidara yo y mi cuñada hizo lo mismo, llamo a su hermano ambos aceptamos sin saber que nos encontraríamos nuevamente.

Recuerdo que era un miércoles yo llegue a eso de las 4 de la tarde y mi hermano y su esposa comenzaron a reírse por la confusión de inmediato mi cuñada llamo al hermano y este le dijo que igual ya iba en camino que llegaría como a las 5.

Mi hermano decidió irse de una vez ya que yo ya estaba allí y se despidieron del niño y así se fueron cosa que le agradezco a dios por que cuando llego arturo como a los 10 minutos nos invadió la emoción y al abrir la puerta y sin resistirnos mas nos besamos como locos después estuvimos conversando un buen rato para dar tiempo a que el niño se durmiera yo le prepare la cena mientras el lo arreglaba para dormir cuando le estábamos dando la cómoda dijo que nos veíamos bellos con un bebe que entre los dos lo criaríamos muy bien. Yo subí a acostar el niño y él me dijo que mientras el se iba a duchar el niño se durmió casi de inmediato por lo que baje corriendo la escalera desvestí y me metí al la regadera con el quien me estaba esperando, así nos comenzamos a bañar, a enjabonarnos mutuamente a acariciarnos todo nuestro cuerpo yo le besaba el pecho, le mordía el cuello y él me hacia lo mismo nuestras vergas estaban super paradas y nos masturbábamos mutuamente si mas me arrodille y se la comencé a mamar el gemía de pacer el agua caía en mi cabeza y yo con su pene en mi boca en ocasiones me sentía ahogado la saco y me dijo ven papi que ahora me toca ami no me hagas acabar aun me levanto y se arrodillo en a mamarmelo lamia los testículos como un profesional yo le dije que si había practicado se lo saco y me dijo que no que el era solo mio y que solo yo era su macho se levanto cerro la llave de la ducha yo sin aviso lo tome cargado y lo lleve al cuarto lo tumbe en la cama y comencé a mamarle el hoyo lo que lo hacia gemir y gritar de placer parecía una gata en celo le metía los dedos y la lengua yo estaba a mil y de una me levante tome sus pies los coloque en mi pecho lo envestí y se lo metí de una vez el grito de dolor y de placer yo estaba desbordando de felicidad y excitación ese mete y saca en su culo rosadito me enloquecía y el gritaba y decía “dameeeeeeeeeee paaaaaapiiiiiiiii soy tu puta tu mujer dame duroooooooooo que rico me cojes” al escuchar estas palabras me volví mas loco y acelere mis envestidas mis testículos chocaban con sus nalgas de este modo solté mis chorros de semen en lo profundo de su culo y sin sacárselo lo levante y lo bese nos besábamos como locos mi pene se salio por que había perdido la erección sentí como los chorros de semen corrían por sus piernas y las mías ,me mordía el pecho en cuello y poco a poco hasta llegar a mi espalda fue sutilmente tumbandome en la cama su intención era poseerme pero se movía despacio para que no pasara lo de la vez anterior que me le escape yo estaba boca a bajo y el lamia, besaba y mordía la espalda note que tomaba una crema que había traído y comenzó a untarme la espalda yo estaba como en otro mundo creo que se lleno su verga de crema se monto sobre mi y comenzó a menearse: yo sentía su verga en la entrada de mi culo virgen y sentí que comenzó a empujar para penetrarme trate de zafarme pero él, con una habilidad que no esperaba, me tomo por las caderas y lo metió por lo menos hasta la mitad; para ser sincero a mi casi no me dolió y de inmediato sentí solo placer al tener esa verga dentro de mi y de dije por favor terminalo de meter lo quiero adentro el inicio su faena de mete y saca si hubiese sabido que eso era tan delicioso me dejo penetrar la primera vez que estuvimos ese mete y saca me volvió a excitar y mi verga se puso dura yo levantaba mi culo para que entrara y me meneaba deliciosamente el me decía “hay papi yo quería metertelo para que sintieras lo divino que siento yo al tenerte dentro de mi” que deliciosa sensación es tener una verga clavada en el culo yo le dije ahora somos dos putas y dos machos a la vez a lo que el replicó “no señor no te acostumbres aquí la puta soy yo tu eres el macho desde luego que también te toca que te la meta” y siguió bombeando hasta que sentí ese impulso dentro de mi que me hizo vibrar sus chorros de leche caliente me tenían a mil lo saco y nos comenzamos a mamar otra vez las vergas la mía estaba dura y la de él flácida y llena de esperma aun la cual limpie.

No dormimos en toda la noche hicimos el amor varias veces y nos comimos a besos y recorrimos todos nuestros cuerpos hasta que el niño se desperto como a eso de las 7:30 de la mañana y nos dedicamos a cuidarlo: así transcurrió el día hasta que llego mi hermano y mi cuñada que ahora es doble cuñada. Él me llevo hasta la parada de bus nos besamos dentro del carro y nos despedimos quedando a vernos pronto esos otros encuentros son otras  historias que luego les contare. Y también cuando le fui infiel con otro………….

Si les gusto pueden escribirme

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Haciendo el amor con mi Padre

Hola, mi nombre es Eduardo y tengo 20 años. Soy alto, blanco, cabello negro y ojos café, tengo un cuerpo torneado gracias a los deportes que practico (fútbol, voleibol y natación) además de asistir regularmente al gimnasio.
Vivo con mis padres y mi hermano menor – de 19 años; mis padres son doctores razón por la cual casi nunca están en casa debido a los turnos que tienen; con el objetivo de pasar más tiempo con nosotros arreglaron sus consultas para poder tener una semana de vacaciones e irnos de viaje.
Todos estábamos muy emocionados con la idea de poder irnos a la Playa y compartir más tiempo con nuestros padres, a mí en lo personal me emocionaba pues así podría broncearme y escaparme para una playa nudista, la cual está relativamente cerca del Hotel donde siempre nos quedábamos.
Llego la hora de partir hacia el Hotel, el día anterior habíamos preparado todo lo necesario para este viaje y muchas cosas de más que mamá consideraba podían ser necesarias; tras 2 horas de viaje por fin llegamos a nuestro hotel; cada uno se instaló en su respectiva habitación – mis padres en la de ellos y mi hermano y yo en otra habitación; llegamos justo a tiempo para el almuerzo así que no tuvimos mucho tiempo de desempacar las cosas, sólo era dejarlas en nuestras habitaciones y bajar para almorzar.
Todo transcurrió normal esa tarde, al día siguiente mi hermano y yo nos despertamos y bajamos a desayunar, ya mis padres estaban abajo y habían planificado el día para todos – clásica situación – ; mi mamá y Javier – mi hermano de 19 que estudia arquitectura – luego de desayunar irían al gimnasio del hotel y en la tarde visitarían unos lugares cerca con ánimos de comprar una casa de playa cerca de este Hotel; mi padre se quedaría descansando un poco y en la tarde me solicitó le acompañara en unas actividades lo cual gustoso acepté, porque tenía suficiente tiempo para escaparme e ir a la playa nudista y sondear el ambiente.
Mi padre es un hombre alto, blanco, con un muy buen cuerpo, debido a una vida sana y llena de muchos ejercicios, tiene 45 años y es muy guapo; siempre hemos tenido muy buena comunicación en todo.
Cuando terminamos de desayunar mi mamá y mi hermano iniciaron las actividades de su día y mi padre por su parte se iba a descansar, yo le comenté que iría a broncearme y bañarme un poco en la playa; mi papá decidió cambiar sus planes de descanso e ir conmigo a la playa, un poco frustrado por mis planes, igual acepté su compañía – la verdad la pasábamos muy bien.
Nos cambiamos y fuimos a tomar un poco de sol, mi papá cargaba un speedo que me mataba!!! Podía ver perfectamente su bulto además de su pecho, pectorales, brazos y piernas, por lo que decidí ponerme mis gafas y darle rienda suelta a mis ojos y poder degustar la belleza de mi padre – ya desde hacía rato lo deseaba, pero sabía que lo que sentía moralmente no estaba bien.
Luego de observarlo bien y antes de que mi erección se hiciera más notable decidí ir a bañarme, él se quedó un rato más bronceándome; yo estaba totalmente descuidado cuando siento que alguien me toma de la cintura, volteo era mi padre que venía a bañarse conmigo en la playa, casi me muero… mi corazón latía a millón por segundo; y me dice que nos metamos más en la playa para bañarnos mejor, accedí y nos metimos un poco más, en el vaivén de las olas sin planearlo nuestros cuerpos se rozaban, jueguito que seguí gustoso y al cual mi papá no objetaba, con el ánimo de estar más pegados empecé a luchar y así pude palpar perfectamente el cuerpo de papá; mientras tanto conversábamos de todos los temas cuando papá me preguntó si tenía alguna novia; sentí como un balde de agua fría me caía encima; pero decidí de una buena vez darle cara a la situación; le dije que no que no tenía novia, puesto que las chicas no me gustaban… hubo un gran silencio y luego de esta la próxima pregunta fue si había tenido alguna relación con un hombre, le dije que no que era virgen… luego de esto me abrazó y me besó y me dijo que me apoyaba.
En la noche, teníamos planeado ir a todos a la discoteca, así que nos cambiamos y nos dirigimos a la misma, dicha discoteca estaba un poco distante del Hotel había que caminar por la playa para llegar a ella, llegamos a la disco y empezamos a rumbear, bailamos todos juntos, tomamos y gozábamos por montones; mi mamá dijo que ya estaba cansada y que quería retirarse, mi hermano dijo que él se iría con mamá y la acompañaría; yo estaba demasiado alegre y tomado y dije que me quedaba un rato más; mi papá dijo que él se quedaría conmigo – lo que me extraño mucho. Seguimos tomando, bailando y gozando mucho; ya estábamos muy tomados los dos; le dije a mi papá que regresáramos al Hotel que igual estábamos empezando nuestras vacaciones y que quedaba mucho por divertirnos, él aceptó.
De regreso al Hotel, pasaron unos hombres espectaculares y me les quedé mirando, mi papá me preguntó que si me gustaban, le comenté que sí; me tomó de la mano y me besó, me dijo que si yo quería estar con un hombre ese sería él; empezó a quitarme el sweater besándome las tetillas – las cuales estaban duras de la excitación – siguió desnudándome y yo hacía lo mismo con él, quería tragármelo entero, estaba disfrutando al máximo ese momento, en la playa con el sonido de las olas, bajo la luna y con mi padre, qué más podía pedirle a la vida; tener a ese hombre soñado.
Lamí su pecho, sus axilas, sus pectorales y luego empecé a tragarme todo su pene, era grande y grueso, era un pene soñado, mi padre gemía de la excitación, yo introducía y sacaba ese pene en mi boca, lo lamía desde el inicio hasta el final, metía mi lengua por todos lados, mi papá gritaba… decía que era la mejor mamada de su vida! Me agarró y empezó a mamarme, lo hacía de forma majestuosa; luego empezó a lamerme el culo, metía sus dedos, luego su lengua y siguió con este juego hasta dilatarme totalmente… luego de esto se colocó saliva en su pene y empezó a meterlo poco a poco, me dolía mucho, gritaba del dolor y del placer al mismo tiempo; pero sus embestidas eran cada vez más fuerte, me decía que era su niñita, que él se encargaría de hacerme un verdadero hombre, que me iba a dar la leche que necesitaba, me abrazaba fuerte como si quisiera convertir nuestros cuerpos en uno solo, como si quisiera meterse dentro de mí, yo lo sentía dentro… de hecho lo tenía.
Luego me puso frente a él, elevó mis piernas y con toda su fuerza metió su verga, me mataba del placer, me besaba, me mordía mis tetillas, me apretada fuerte; yo gemía del placer… sus embestidas empezaron a ser mucho más rápidas, hasta que sentí sus chorros de semen dentro de mí, el semen que me había traído a este mundo; no pude resistir un segundo más cuando yo eyaculé, sacó su verga de mi culo y me besó… nos quedamos abrazados en la arena, bajo una espectacular luna, prometiéndonos amor para siempre.

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