Sexo sin Límites (Parte I)

Introducción:
Somos Cleo y Marcoan
Somos una pareja de edad comprendida entre los 30 y los 40. Ambos somos divorciados y con un hijo, Cleo con un nene y yo con una nena. Ambos se llevan muy bien.

Nos conocimos ya divorciados y por temas de custodia, hay mucho tiempo que los pasamos sólos, sin los niños. Eso junto a la vida anterior que tuvimos, más desgraciados en muchos sentidos y entre otros en nuestra vida sexual, hemos conocido juntos los grandes placeres que nos ofrece el sexo siempre desde el respeto y el cariño, pero sin desatender por esto alguno de los placeres más ocultos.

Uno de la mano del otro hemos aprendido muchas cosas al respecto, tenemos mucha complicidad y confianza para preguntar, hacer, proponer, etc.. cosas al otro, y si no somos capaces buscamos soluciones para no quedarnos estancados y seguir adelante, como por ejemplo la lista de cosas por hacer que tenemos escrita…

En estas páginas os iremos relatando nuestras experiencias y encuentros sexuales con todo el detalle que necesitéis. También veréis cómo hemos ido creciendo y haciendo cada vez más cosas excitantes y que os pondrán realmente cachondos, pues veréis que son reales de verdad. De hecho, Cleo está ahora mismo haciéndome una mamada pues estamos muy cachondos sólo de pensar en contar todas nuestras cosas más íntimas. Luego sigo…

ufff después de una corrida bestial , nos gustaría compartir con vosotros esto(y esta es la primera de todas las cosas reales que nos suceden), pues creemos que podemos ayudar a otros que no han traspasado las barreras que nosotros sí hemos conseguido y seguro que podremos aconsejaros bien o al menos haceros salir de dudas con respecto a muchos temas en algunos casos tabú o simplemente difíciles de preguntar.
Por otro lado, todos estamos siempre aprendiendo y necesitamos de los demás, por lo que os pedimos también vuestros comentarios y consejos en aquello que no veáis bien o penséis que podemos mejorar, además de ampliar nuestras miras y hacer que sigamos creciendo como pareja y como personas.

Nos queremos muchíisimo, estamos muy muy enamorados y muy emocionados de hacer esto por primera vez. Es algo más en nuestra ampliación de cosas por hacer.

Empieza Cleo:

La primera cita….

Que decir de Marcoan….. con el he crecido tanto sexual como personalmente…. me siento mas cada dia mas libre para poder expresar mi sexualidad y hacer realidad todas mis fantasias sexuales.
Gracias a la confianza mutua que tenemos, hemos podido superar barreras y tabues que ambos teniamos con nuestras anteriores parejas y poco a poco hemos ido probando cosas que antes solo soñabamos con poder hacer algun dia,

Os voy a contar a continuacion como fue nuestra primera cita y la que dio lugar a esta maravillosa relacion que ya va por los 2 años y medio y subiendo (y espero que nada ni nadie nos separe).

Era lunes y Marcoan vino a verme como hacia a diario a mi lugar de trabajo. Le propuse quedar esa noche para tomar una copa, pues mi hijo no estaba conmigo en casa y no me apetecia estar sola( me gustaba a rabiar y deseaba muchisimo poder pasar al menos una noche con el), le di mi numero de telefono y quedamos en que me llamaria para quedar.

Me llamo a eso de las 9 de la noche, cuando ya habia perdido toda esperanza y me puse tan nerviosa, que me fui corriendo a casa de un amigo a contarle que habia quedado con el chico que tanto me gustaba pero que no sabia que hacer en esa cita, pues me gustaba pero no queria que se llevara una idea equivocada de mi.
Mi amigo me dijo que hiciera en todo momento lo que realmente me apeteciese hacer, pues seria de la unica forma que disfrutaria de la cita y le haria a el que disfrutara.

Vino a buscarme a las 11.30 de la noche, y nada mas subir en su coche, no pude resistirme a preguntarle si dormiria conmigo esa noche y para mi sorpresa….. su respuesta fue…… “por supuesto”.

Nos fuimos a tomarnos una copa a un pub que a mi me gustaba mucho por que tenia una terracita que daba a un puerto deportivo y esa noche, hacia una temperatura fantastica para poder sentarnos a contemplar las maravillosas vistas y la noche tan bonita que hacia.

Nos sentamos en la terraza delante de una copa a hablar y entre conversacion y conversacion no pude resistirme……. con la excusa de mi brillo de labios pegajoso…… a darle un beso en los labios, lo deseaba muchisimo y el no puso impedimento, es mas, me correspondio con un pedazo de beso que me puso a cien.

Despues de un par de horas de conversacion y besos varios, decidimos irnos a mi casa a continuar con la conversacion.
Nada mas entrar por la puerta, nos fuimos hacia el dormitorio, por que los dos estabamos como una moto.
Nos desnudamos y he de confesar, que ambos en un principio sentimos un poco de vergúenza por que era la primera vez que nos veiamos desnudos.
No paramos de besarnos y acariciarnos hasta que llego el momento de la penetracion, estabamos los dos tan excitados que Marcoan se puso nervioso, pues hacia meses que no teniamos relaciones sexuales con nadie y no queriamos que nada saliese mal.

Le tranquilice diciendole que no pasaba nada, que le deseaba mucho y que me daba igual si el acto duraba mas o menos.
Empezo a penetrarme y senti algo que nunca habia sentido… fue una sensacion super placentera…. sentir su sexo caliente entrando dentro de mi….moviendose lentamente y subiendo el ritmo a la vez que nos ibamos calentando.
Nadie me habia tocado jamas como el lo estaba haciendo y mucho menos hacerme el amor de esa manera, era un sueño hecho realidad.
No recuerdo cuantos orgasmos tuve, pero si os digo que fue la primera vez que tuve en mi vida un orgasmo vaginal y fue increible.

Esa noche lo hicimos dos veces mas y cada vez que lo haciamos ibamos a mejor y mas sensaciones y sentimientos se iban despertando.
No dormimos en toda la noche y ambos nos fuimos a trabajar muertos de sueño pero super felices por que sabiamos que habiamos encontrado a la persona que llevabamos toda la vida buscando.

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Una noche de pasión #1

Esa noche no iba muy arreglada. Él me miraba mientras me ponía las medias, y veía como sensualmente yo iba masajeandome hasta llegar arriba del muslo. Se levantó en un arrebato qué le dió y me jaló del culo hacía arriba. Subiendo mí corta falda qué cubría mí trasero. Le besé torridamente, jugando mí lengua con la deél en una batalla por quien ganaba, mientras él tocaba mís pechos, suavemente pegaba su miembro, ya tieso, con mí vientre. Me separé de él, sufriendo por el aire qué corría entre los dos. Le tiré al sillón con suma delicadeza, desabroche, uno, dos botones y abrí su cremallera, bajando lentamente su pantalón hasta debajo de las rodillas. Él gemía y respiraba entrecortad-amente, continúe mí viaje a su boxer, deslizando mis dedos hacía abajo tirando con un poco de fuerza, dejando libre su pene, erecto.
Entonces, él dió un leve gemido, riendo, y dejó qué su miembro rozase mis labios. Chupe con ánimos áquel palo, tieso, dejando saliva caer, eso le volvió loco, me volvió a levantar de las axilas, besandome por el cuello y desabrochándome la camisa como loco. Me bajó las bragas rápidamente, y acarició mí húmedo clitoris, con ansía. Me penetró levemente, hincando una y otra vez su punta en mí vagina. Se abrió pasó en ella, y cada vez lo hacía con más rápidez y ansías, besándome el cuello y chupando mis pezones. Se corrió dentro de mí, salió y me puso a cuatro patas. Lamía cada hilito de su leche y mís flujos vaginales qué salían de mí. Metió sus dedos con fuerza dentro, haciéndome vibrar de nuevo, volvió a meter su pene dentro, se escuchó la puerta, y él seguía dándome con fuerza, se corrío, dí un gemido alto, y me dejó en el sillón, recostada, recuperando la respiración. Su semen me caía por las piernas, me puse de pie y me tapé con la ropa, entraron mis padres.
-¿Pero qué haces así?-reclamarón casi chillando.
-Nada, nada.-grité recuperando la respiración.
-¿Cómo qué nada?
Entonces, ví su cuerpo desnudo, sudoroso por el pasillo, oía a mí padre gritar, sentía mí semen caer por mis piernas, y me humedecía más, me metí en mí habitación el me esperaba, lo hicimos una y otra vez, con pasión, salvaje, arañando-le la espalda. Y me dejó a la mañana siguiente, con su leche por mis piernas y restos en mí cama.
Ahora cada vez qué podemos lo hacemos, en el ascensor, en la cama de mis padres o bien en la ducha….

Esa noche no iba muy arreglada. Él me miraba mientras me ponía las medias, y veía como sensualmente yo iba masajeandome hasta llegar arriba del muslo. Se levantó en un arrebato qué le dió y me jaló del culo hacía arriba. Subiendo mí corta falda qué cubría mí trasero. Le besé torridamente, jugando mí lengua con la deél en una batalla por quien ganaba, mientras él tocaba mís pechos, suavemente pegaba su miembro, ya tieso, con mí vientre. Me separé de él, sufriendo por el aire qué corría entre los dos. Le tiré al sillón con suma delicadeza, desabroche, uno, dos botones y abrí su cremallera, bajando lentamente su pantalón hasta debajo de las rodillas. Él gemía y respiraba entrecortadamente, continúe mí viaje a su boxer, deslizando mis dedos hacía abajo tirando con un poco de fuerza, dejando libre su pene, erecto. Entonces, él dió un leve gemido, riendo, y dejó qué su miembro rozase mis labios. Chupe con ánimos áquel palo, tieso, dejando saliva caer, eso le volvió loco, me volvió a levantar de las axilas, besandome por el cuello y desabrochándome la camisa como loco. Me bajó las bragas rápidamente, y acarició mí húmedo clitoris, con ansía. Me penetró levemente, hincando una y otra vez su punta en mí vagina. Se abrió pasó en ella, y cada vez lo hacía con más rápidez y ansías, besándome el cuello y chupando mis pezones. Se corrió dentro de mí, salió y me puso a cuatro patas. Lamía cada hilito de su leche y mís flujos vaginales qué salían de mí. Metió sus dedos con fuerza dentro, haciéndome vibrar de nuevo, volvió a meter su pene dentro, se escuchó la puerta, y él seguía dándome con fuerza, se corrío, dí un gemido alto, y me dejó en el sillón, recostada, recuperando la respiración. Su semen me caía por las piernas, me puse de pie y me tapé con la ropa, entraron mis padres. -¿Pero qué haces así?-reclamarón casi chillando.-Nada, nada.-grité recuperando la respiración.-¿Cómo qué nada?
Entonces, ví su cuerpo desnudo, sudoroso por el pasillo, oía a mí padre gritar, sentía mí semen caer por mis piernas, y me humedecía más, me metí en mí habitación el me esperaba, lo hicimos una y otra vez, con pasión, salvaje, arañándole la espalda. Y me dejó a la mañana siguiente, con su leche por mis piernas y restos en mí cama. Ahora cada vez qué podemos lo hacemos, en el ascensor, en la cama de mis padres o bien en la ducha….

Ginne Win

Es el primero qué escribo, acepto todo tipo de consejos y críticas. Gracias.

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