Laura

Ramón quería disfrutar ese culo a conciencia, le agarró bien para levantarse sin sacar su polla del culo de la chica. Laurita quedó de cara a Benito, ensartada por el culo y con sus enormes melones botando ante él. No lo dudó y se acercó a ella. Cogió sus tetazas con ambas manos y las besó con ansia. La chica se moría del gusto. Entonces apuntó su verga hacia el coño y se la clavó sin miramientos.

Laurita volvía a su casa por un camino de tierra, cargada con una pesada cesta llena de queso que le había mandado comprar su madre, acompañada de su hermana pequeña, Ana, de 4 años. Laurita era una muchacha lozana y bella, que hacía girar los cuellos de todos los hombres del pueblo cuando pasaba ante ellos con sus caminares salerosos. A sus 18 añitos no le faltaba de nada. Tenía la piel morena, el pelo rizado le llegaba por los hombros y lo solía llevar ligeramente despeinado, dándole un aire rebelde a su preciosa cara. Las pecas de sus mejillas y sus ojazos marrones la convertían en la muchacha más guapa del lugar.

Sus piernas eran largas y terminaban en un soberbio culo, firme y redondo. Pero lo mejor de ella eran sus enormes pechos, abundantes y coronados por unos pezones pequeños y casi siempre erectos. Ella parecía no ser consciente de las pasiones que desataba entre los mozos y caminaba desenfadada, luciendo sus encantos allá donde fuera. Sobre todo sus tetas, que pugnaban por salirse de sus trajes continuamente, y cuyos pezones se veían siempre desafiantes a través de la tela. Ella sólo había tenido algún escarceo con Paco, el hijo del alcalde, con el que se había besado unas cuantas veces y había dejado que le acariciara las tetas por encima de la ropa en un par de ocasiones.

Benito, sin embargo, la había visto desnuda, pues ella tenía la costumbre de bañarse en el río, y la había sorprendido varias veces chapoteando alegremente sin saberse observada. El era un hombre ya maduro, de 40 años, que se dedicaba a cuidar la finca de los marqueses, y a cualquier otro trabajo que le surgiera. Benito la esperaba aquel día al borde del camino, sonriendo socarrón, apoyado en una vara de madera para no cansarse demasiado. Era un día soleado y hacía bastante calor. Ella caminaba despacio, fatigada por el peso de la cesta, pero siempre alegre y jovial. El vestido marrón le llegaba por las rodillas y en la parte de arriba tenía una tela blanca atada en el medio por un cordón, que a duras penas podía contener sus generosos pechos. Cuando llegaron ella y su hermanita Ana a la altura de Benito, este la saludó muy afable:

-¡Hola, Laurita! -Buenas tardes, don Benito. ¿Cómo está usted? – respondió ella sonriente. -No tan bien como tú, preciosa. ¿Qué llevas ahí, tan cargada? -Es queso, que me han mandado comprar – se detuvo junto a él con la cesta apoyada en una cadera y la mano sobre la otra en forma de jarra. -Ah, muy bien, hija. ¿Y no estás cansada? Deberías descansar un poco.

-Sí, pero tengo que llevar el queso a casa, ¿sabe? -Bueno, guapa, no va a pasar nada porque descanses un ratito, ¿no crees? Además, tengo algo para ti. -¿Ah siiii? ¿Un regalo?- preguntó intrigada. -Claro, un regalo. Pero no te lo puedo dar aquí, en medio del camino, tienes que venir conmigo un momento. -No sé. No puedo dejar sola a Ana… y el queso.

-Será sólo un momento, y te va a gustar mucho el regalo, ya lo verás. Ana se puede quedar aquí cuidando el queso mientras vienes conmigo, ¿no te parece? -No sé si debería… -¡Vamos, preciosa! No tardaremos mucho. -Bueno, vale… Ana, quédate un momentito aquí, y no te muevas, que yo enseguida vuelvo, ¿vale? -Vale- dijo tímidamente la chica, que se quedó observando como aquel hombre cogía de la mano a su hermana y se adentraba con ella en la arboleda que había al lado del camino.

Después de caminar unos cuantos metros, Benito se detuvo y se situó delante de Laurita, entre los árboles. A la sombra se estaba mucho más fresco. La chica le observaba expectante y curiosa. Metió la mano en un bolsillo de su chaqueta y sacó un llamativo collar de bolas rojas.

-¡Oh! ¡Es precioso! -exclamó la chica encantada con el regalo. Ella no solía tener regalos y el collar era realmente muy bonito.-Muchísimas gracias, don Benito.-¿Te ha gustado de verdad?-¡Muchísimo! No sé qué decir-contestó emocionada.-No hace falta que digas nada. Pero podías corresponder un poco, si tanto te ha gustado.

-¿Corresponder? Pero, ¿cómo? Yo no tengo nada que le pueda gustar a usted, don Benito.-Claro que si, preciosa. Yo estaría encantado solamente con que me enseñaras un poco tus piernas.-¿Mis piernas? -Sí. Eres muy guapa, y sólo con eso me harías muy feliz. ¡Vamos, levanta un poco tu falda, Laurita! -Uuuumm… bueno, está bien. Pero sólo un poco -dijo un ella seria.

Empezó a subir su falda, con su cabeza mirando abajo, despacio, descubriendo sus preciosos muslos morenos y dejándolos prácticamente al descubierto.

-¡Vamos, pequeña! ¡Sube un poquito más!

Ella dudó un instante, pero siguió subiendo su faldita hasta dejar sus piernas desnudas y mostrar su braguitas blancas a aquel hombre que la miraba embobado. Estaba preciosa con sus manos sujetando su falda más arriba de sus caderas y su expresión de inocencia.

-¡Eres preciosa! Date la vuelta.

Ella obedeció como una chica buena y le enseñó su trasero tan sólo cubierto por las pequeñas bragas que llevaba.

-Acércate un poco déjame que te las toque, ¡anda!- Dijo Benito, apoyándose contra uno de los árboles.

Laurita caminó coqueta hacia él, con su falda remangada y se colocó muy cerca, dejando que sus manos comenzasen a palpar sus muslos.

-¡Oh, Laurita! ¡Tienes unas piernas estupendas! -mientras continuaba sobándole ahora el culo y metiendo los dedos por dentro de las braguitas.-¿Usted cree?- replicó ella divertida y pícara, a la vez que dejaba escapar una risita nerviosa. -¡Claro que si, cariño! ¡Las mejores que he visto nunca!-y pasó una de sus manos a palpar su entrepierna.

Ella se dejaba hacer, apoyó su cabeza sobre el hombro de Benito y le pasó las manos al cuello, mientras disfrutaba de las caricias. Empezaba a sentirse muy excitada. Mucho más que cuando estuvo con el hijo del alcalde. Le gustaba como ese hombre le estaba tocando el coñito por encima del calzón.

-¿Me dejas ver también tus pechos?

A estas alturas, la chica estaba totalmente entregada y no oponía ya resistencia. Se separó un poco de él, y con las mejillas sonrosadas por la excitación deshizo el nudo de la parte delantera y empezó a bajar el vestido por los hombros. Lo hacía despacio, sabedora de que aquel hombre estaba deseando verla. Bajó su vestido hasta la cintura y sacó las mangas de sus brazos, quedando con sus pechos totalmente descubiertos.

-¡Son enormes! –Laurita volvió a sonreír tímidamente.-Ven aquí.-No sé si debo, don Benito…-Vamos pequeña, deja que te los palpe solo un poco.

Se acercó de nuevo, con la boca entreabierta y la mirada baja, viendo cómo esas manos se posaban sobre sus tetas. Era la primera vez que alguien se las tocaba sin ropa de por medio y la sensación le gustaba mucho.

-¡Son magníficas, pequeña! ¡Magníficas!

Se las magreó a gusto, se las apretó y jugó con sus pezones que estaban duros como piedras. Bajó su cabeza y empezó a besarlas. Laurita le cogió la cabeza con ambas manos y las enterró entre su pelo. Le mordía los pezones con ansia y ella se moría de gusto. Echó la cabeza hacia atrás y empezó a gemir.

-¡Ahhh! Don Benito. ¡Pare, por favor! -Sólo un poco más, Laurita. Déjame un poco más, hija.- y la atrajo más hacia él, cogiéndola fuertemente del culo para seguir chupando sus tetas.

Laurita notó algo muy duro a la altura de su estómago, y se puso aún más caliente. Comenzó a dar besos en el cuello y en la cara a aquel hombre que la estaba poniendo tan cachonda. Eso terminó en enardecer a Benito.

-¿Por qué no te sacas el vestido del todo, Laurita? -No, don Benito. ¡Por favor!-dijo poniendo cara de pena. -Vamos, pequeña, no seas tonta. Será sólo un momento… es para estar más cómodos. De nuevo accedió y se bajó el vestido, agachándose para sacarlo por sus piernas. Se quedó mirándole, expectante, con sus braguitas blancas por única vestimenta. -Quítate también las braguitas, ¡venga! Déjame verte bien.

Resignada a su suerte, deslizó con dos dedos las braguitas por sus piernas y se las quitó, quedándose totalmente desnuda delante de él. Tenía el coñito sin pelo, como el de una chica, y sus pliegues rosados eran de lo más apetecible. Ella, nerviosa, se mordía los labios, a la vez que no podía evitar fijarse en el enorme bulto de la entrepierna de don Benito. El hombre pasó los dedos por su chochito, entre los labios, y la frotó un poco.

-¡Ah!- se le escapó un gemido a la chica. -¡Eres preciosa! Ven, túmbate aquí, Laurita.- la cogió de la mano y la llevó a un rellano entre dos árboles con muchas hojas. -¿Qué me va a hacer?- Ella le miraba sumisa, con los ojos como platos, mientras él se despojaba de su camisa y pantalón y le mostraba una polla descomunal, que la hizo gritar sólo con verla.-Te voy a follar, cariño. -No, no, por favor, don Benito. ¡Eso no! -Tranquila, preciosa. Te voy a dar mucho gusto, ya lo verás- dijo, a la vez que se recostaba sobre ella.

Laurita le cogía la enorme polla con una mano, como queriendo apartarla de ella, pero no cerraba sus piernas, y dejaba que él la besara por todo el cuello y los pechos, mientras repetía:

-No, por favor, don Benito. ¡No me folle, no me folle! -¡Ya verás cómo te gusta! -Es muy grande, don Benito. ¡Ah! ¡Aaahhh!- la punta de la verga empezaba a entrar en los labios vaginales de la chica. Don Benito le sujetaba las dos manos contra el suelo y empezaba a empujar con fuerza. El grueso tolete iba penetrando poco a poco por las estrechas paredes de su coñito.

-¡Oooohhhhh! ¡Aaaaahhhhhh! Le había clavado toda la estaca en su interior, y la chica arqueaba su cuerpo, con los ojos cerrados, mientras don Benito empezaba a bombear. Se retorcía y estiraba sus brazos hacia atrás. Después de un minuto, Laurita empezó a gemir.

-¡Oh!… ¡Ah!… ¡Sí! ¡Siiii! Comenzó a acariciarle la espalda con sus manos y a levantar las piernas para envolverle con ellas y no dejarle escapar.-¡Qué bueno, don Benito! ¡Qué bueenoooo! -¿Te gusta, pequeña? -¡Sí, siiiii! ¡Qué bien! ¡Qué bieeeeen! ¡Como me gustaaaa!

Le cogía la cara con las manos, le daba besos en el cuello y le mordía el hombro, tratando de devolverle todo el placer que estaba recibiendo de su polla. El se la sacaba casi del todo para después clavársela con fuerza. Su coño era una delicia; húmedo y muy estrecho, con unos labios grandes que envolvían la polla que la penetraba una y otra vez. Benito aceleró el ritmo de sus embestidas para que la chica se corriera a la vez que él, provocándole unos gemidos cada vez más fuertes.

-¡Aaaaaaaahhhh! ¡Aaaaaaahhh! ¡Siiiii!… ¡Asíii! ¡Asíiiiii!

Ramón paseaba por la arboleda con su escopeta al hombro, cuando escuchó los quejidos de Laurita, y se dirigió intrigado hacia el lugar de donde provenían. Al llegar junto a ellos, vio a Benito dando los últimos coletazos mientras la chica le sujetaba el culo con las manos. No lo dudó un instante, y se despojó de sus pantalones sacando una verga más grande incluso que la de Benito, con una punta roja que apuntaba desafiante al cielo. Se acercó a ellos, justo cuando Benito se apartaba de la chica y ambos le miraron con sorpresa.

-¡Vaya, vaya! Pero si es Laurita… ¡cómo está de buena la chica! Ya tenía yo ganas de pillarte, guapa.

Laurita le miraba desde el suelo, aún no repuesta de su primer orgasmo, y un poco temerosa ante la tremenda tranca que tenía frente a ella. Seguía muy excitada, y su coñito le palpitaba. Ramón le tendió la mano y la ayudó a ponerse en pie, a duras penas, mientras la abrazaba y sobaba su culito. Ella se dejaba hacer, pero en un momento de cordura se volvió hacia Benito, suplicante:

-¡Don Benito, por favor, ayúdeme! -¡Vamos preciosa, no seas cría! ¡Relájate y disfruta, que te va a gustar mucho!

Ramón la levantó con ambas manos por el culo y, de pie como estaba, ensartó su enorme polla en el coñito de la chica. Ella se agarró fuerte al cuello de aquel hombre y enroscó sus piernas en su cintura, mientras sentía como la partía por la mitad.

-¡Ooohh noooo! ¡Aaaaaahhhhhh! Ramón la follaba salvajemente, haciéndola botar sobre su estaca, mientras Laurita se abrazaba a él con todas sus fuerzas. Esa polla se le clavaba hasta las entrañas y la hacía gritar de gusto. -¡Aaaaahhh! ¡Aaaahhhh! ¡Siiii! ¡Siiii!

Mientras tanto, la pequeña Ana aguardaba junto al camino y escuchaba a lo lejos unos gritos que le parecieron los de su hermana. Estaba un poco asustada y no entendía por qué tardaba tanto don Benito en darle su regalo.

-¡Huuyyy! ¡Aaaaayyyy! ¡Aaahhh! ¡Aaaaahhh! -¿Te gusta eh, zorrita? ¿Te da gusto mi polla? -¡Siii! ¡Ssiiiiii! ¡Aaaaaahhhhhh! -¡Te la voy a clavar hasta el estómago, golfa!

Ramón la sujetaba ahora de los hombros y empujaba hacia abajo, para meterle la polla más a fondo. Los alaridos de la chica le estaban poniendo muy cachondo y no iba a tardar en correrse dentro de ella.

-¡Ooohhhh! ¡Siiiiiiiii! ¡Siiiii! -¡Toma, zorra, toma!

El segundo orgasmo de Laurita hizo que las contracciones de su chochito acabasen con la resistencia de Ramón, que empezó a soltar su semen dentro de ella. Al acabar, ella seguía aún abrazada a Ramón, exhausta y satisfecha, parecía no querer soltarse nunca. Sin embargo, los planes de Benito eran otros, y sin darle tiempo a la chica para reponerse, la cogió de nuevo por la mano y la hizo descabalgar.

-¡Ven aquí, cariño, que aún no hemos terminado!

Laurita obedeció sin rechistar, preguntándose qué le iban a hacer ahora. La colocó en cuclillas, con la cabeza en el suelo y el culo bien arriba y empezó a acariciar su ojete. La visión de aquella potra con el culo en pompa era espectacular, sus tetazas colgando, sus brazos estirados entre las hojas y su melena rizada tapando su cara. Don Benito enterró un dedo en el culo de Laurita, y ella se volteó extrañada:

-¿Qué me va a hacer ahora, don Benito? -Te voy a encular, preciosa. ¡Te la voy a meter por el culito! -¿Me va a doler?

El hombre no respondió y ante la pasividad de la nena empezó a enterrar la polla en su culito. Estaba muy estrecho, y su polla era muy gorda, pero consiguió meterle la punta.

-¡Oh! ¡Pare por favor! -Espera un poco, hija, que enseguida termino… -¡Noooo! ¡Es muy grande, don Benitooooo! ¡Aaaaggghhhh! -¡Aguanta, nena!

Se la ensartó hasta los huevos y se dispuso a disfrutar de su culito. La chica se retorcía y apretaba los puños, llenos de hojas del suelo.

-¡Sáquelaaa! ¡Don Benito, por favor! ¡Saquemelaaa! -¡Que culo tienes, hija! ¡Qué culoooo! -¡Aaaahhh! ¡Aaaahhhh! ¡Me quema, don Benito, me quemaaaa. -¡Así, preciosa, sé buena y déjame tu culito! Yo te haré más regalos. ¡Ya verás cómo te gustan!-¡Aaaaahhh! ¡Aaaagggghhhh!

Don Benito la sujetaba de las caderas mientras le follaba el culo a placer. El ojete de Laurita empezó a acostumbrarse a su invasor, y pronto la chica lo disfrutaba, dando grititos agudos cada vez más fuertes.

– ¡Ohh! ¡Aaahhhh!… ¡Aaayy! ¡Aaaahhh!- Veo que empieza a gustarte, Laurita. ¡Me alegro porque este culo que tienes está hecho para reventarlo a pollazos!-¡Uuffffff! ¡Aaaaahhhh! ¡Siiiiiiii! -¡Te la voy a clavar por el culo todos los días, golfa! ¡Ya verás cómo te gusta!-¡Oohhhh! ¡Siiiiii! ¡Qué polla tiene don Benito! ¡Es muy gorda! ¡Muy gordaaaaaa! -¡Toma, hija de puta! ¡Tomaaaa!

Don Benito estaba a punto de correrse de nuevo. Se recostó sobre la espalda de Laurita y le agarró los pechos haciéndola caer contra el suelo mientras daba los últimos pollazos en su culo. La chica sonreía satisfecha.

-¡Aahhhh! ¡Don Benito, que bien! ¡Cómo me gusta su polla!

Ramón, que había permanecido observando la escena tranquilamente, se dirigió de nuevo hacia ella:

-¡Bueeeno, pequeña, ahora me toca a mí disfrutar de ese precioso culito tuyo!-¡Oh, no, por favor don Ramón! ¡Su polla sí que no! ¡Es demasiado grande!-¡No te preocupes por eso, ya verás cómo te cabe, zorrita! ¡No puedes privarme de un culazo como el tuyo! -Huuummm… está bien, pero con cuidado, por favor- dijo mientras volvía a poner su culo en pompa preparándose para recibir el pollón que se le avecinaba enhiesto y curvado como un sable.

Asomó su cara por un costado para ver como aquel hombre se colocaba detrás de ella y se disponía a sodomizarla. Su ojete estaba lubricado por el semen que acababa de recibir, lo que favoreció el enculamiento. Aún así, el pollón rebosaba embutido en aquel culazo. Tras unos momentos de acoplamiento, la enorme tranca resbalaba ya por el estrecho agujero de Laurita, para disfrute de esta.

-¡Oh! ¡Don Ramón! ¡Qué bien me folla!-¡Eres una chica muy buena, Laurita! ¡Así, pequeña, mueve el culito! ¡Muy bien!-¡Qué polla tiene, don Ramón! ¡Es tan grandeeeeee!…  ¡Aaaahhh! ¡Aaaugggghh!

Ramón era un hombre muy fuerte, y quería disfrutar ese culo a conciencia, así que pasó sus brazos por detrás de las piernas de Laurita y la agarró bien para levantarse sin sacar su polla del culo de la chica. Ella, sorprendida, se aferró con sus brazos al cuello de Ramón, quien consiguió ponerse de pie y siguió taladrándola. Laurita quedó de cara a Benito, ensartada por el culo y con sus enormes melones botando ante él. No lo dudó un instante y se acercó a ella. Cogió sus tetazas con ambas manos y las besó con ansia. La chica se moría del gusto. Entonces apuntó su verga hacia el coño y se la clavó sin miramientos.

-¡Aaaahhhh! ¡Siiiii! ¡Siiiiiiii! -¡Toma, zorra! ¡Toma polla!-¡Me mueeeerooooo! ¡Aaaaaaaahhhhh!

Laurita estaba emparedada entre los dos hombres, que le perforaban sus dos agujeros sin descanso. Ella se abrazaba a Benito y gritaba como una perra en celo.

-¡Cabrones! ¡Me vais a mataaar! ¡Cabroneeesss! ¡Aaaggghhhh! -¡Te vamos a hacer esto cada día, zorrita! ¡Todos los días te vamos a perforar, perra! -¡Aaaahhhhh! ¡Siii! ¡Siiiiiiiiii! ¡Cabrooneeesss! ¡Bastardosss! ¡Aaaaaaggghh!

Los dos hombres se corrieron de nuevo dentro de ella y le dejaron inundados de semen sus dos agujeros. Cuando terminaron de disfrutar de ella, la chica estaba exhausta, pero feliz. Le escocía un poco el ojete, pero se sentía más mayor, más mujer. Le dieron unas palmaditas en el culo y le siguieron sobando todo el cuerpo mientras se vestía. La dejaron irse, a condición de que volviese al día siguiente para recibir otro regalo. Ella aceptó y se fue sonriendo. Volvió al camino donde había dejado a su hermanita pequeña.

-¿Por qué has tardado tanto? -Por nada, Anita. Es que me han estado contando unos cuentos muy divertidos.- ¡Ah! ¿Y por eso gritabas tanto? -Por eso, Anita, por eso- dijo sin poder evitar una risita.

Autor: cinico69

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Mi primera vez con mi cuñadita

Le di vuelta y la puse con los pies en mis hombros y se la metía duro y rico, gozando de mi amada cuñadita por más de una hora, siempre la deseé, terminamos al mismo tiempo, yo en su rica cuca llena de semen y me dijo. No hay problema por un embarazo porque se le acabada de terminar la regla y le susurré en su orejita. Cogés más rico que tu hermana, y nos reímos.

Pues es la primera vez que escribo un relato y siempre me gusta leer relatos de sexo de infidelidad con las cuñaditas e intercambios y me caliento mucho al leerlos e imaginarme las historia y a decir verdad muchas veces me masturbo con los relatos.

Este relato es 100% real y sucedió un sábado pues estoy soltero y tengo una novia que de nombre le pondré Jennifer, tiene 24 años encantadora, no es flaca pero ni muy gorda, es hermosa tiene grande senos, buen trasero y su cuerpo es riquísimo y hacemos el amor siempre que podemos.

Soy de Honduras C. A. mi nombre es Antonio, tengo 26 años, mido 1.69 trigueño claro, pelo castaño, ojos verdes y tengo un buen cuerpo, mi novia tiene dos hermanas, una se llama Ruth de 22 años y la otra Anita, de 19 años, las dos son flacas pero tienen un lindo cuerpo, yo las admiro mucho y siempre la que me llama la atención es Ruth, una morena, flaca, pechos pequeños pero paraditos, un trasero lindo, pelo castaño, siempre que iba a donde mi novia platicaba con ella y mis cuñadas, y ya cerca de las 6:00 de la tarde mi cuñadita Ruth se iba a bañar, ya que ellas siempre se bañan tarde, y en su casa había un patio, yo siempre me iba a tomar aire fresco, era la excusa perfecta para ir a espiar a mi cuñadita, en su cuarto había una ventana, después de bañarse mi cuñadita se iba a su recámara a cambiarse…

Ese día yo me acerqué a la ventana y cual fue mi sorpresa, miré a mi cuñadita desnudita, con gotas de agua en su cuerpo, secándose, y yo estaba super excitado y a la vez nervioso de que me fueran a ver y me tocaba el pene ya erecto por encima del pantalón, le miraba su pechos hermosos y un pezón oscurito, su vulva la tenía depiladita, solo con un poquito de pelitos, fue riquísimo verla así desnuda, ahí estuve hasta que ella se puso una tanga negra y sostén, se cambió y yo me fui para dentro de la casa para que no sospecharan nada, ese mismo día la otra hermanita de mi novia, que se llama Anita se fue a bañar y fui a mirarla desnudita, tenía su concha peludita por completo, se miraba rica y yo estaba super excitado y caliente de ver esas dos mujeres desnudas.

Yo siempre que podía me metía al cuarto de mis cuñadas, supuestamente a secarme la cara, y miraba sus calzones e hilos de mis cuñadas en su cama, y me llevaba uno de Ruth a mi casa a olerlos y a pajearme en ellos y al día siguiente  los devolvía y a  veces le hacía el amor a mi mujer pensando en mi cuñada.

En febrero del 2007 mi novia y mi cuñada Ruth se fueron a la capital a estudiar en la Universidad, me puse triste porque mi novia se iba para a estudiar, pero quedamos que yo iría todos los fines o ella vendría.

Un sábado me fui a la capital a verlas y llegué a su apartamento les toqué la puerta y salió mi novia a recibirme mientras mi cuñada se despertaba y platicamos y ya como a las 8:00 PM, nos pusimos a jugar naipes (el famoso con quien) y yo casi siempre le ganaba a ellas, mi novia ganó varias veces y mi cuñada solo ganó como dos.

Llegó la hora de cenar y dejamos de jugar y cenamos y ya como a las 11:00 PM como solo había una cama quedamos que dormiríamos los tres en la misma cama y se imaginaran yo emocionado de dormir con ellas dos, pues yo empecé a tocar a mi novia que dormía  solo en hilo color negro y yo decidí dormir solo en bóxer, le empecé a besar la concha de mi novia, que tenía un olor riquísimo, y me dijo que no hiciera ruido para no despertar a mi cuñada, ya excitada mi novia le dije que me la mamara…me dijo que la tenía grande con mis 19 cm y gruesa, después me la cogí por la concha y ella gemía, ahaaaa, ummmmmmmm, si papi…Másssss. Que rica la tienes…

Yo estaba super excitado pensado en mi cuñada y a la vez que me cogía a mi novia le tocaba el trasero a mi cuñada por encima de su short pero con cuidado para no despertarla y terminé en los pechos de mi novia tocando a mi cuñada, le dije a mi novia, -Que rico hacer el amor estando otra persona y ella dijo que Siiiiiiii.

Después nos dormimos pero yo decidí dormir en medio de las dos y ya en la mañana abrí los ojos y para mi sorpresa mi cuñadita tenía su cabeza encima de mí, aun dormía y mi novia se despertó y me preguntó, ¿Que está pasando? Le dije, No se porqué está encima mío. Y mi novia se fue a comprar cosas de comidas, me quedé solo con mi cuñada, estaba acobijado sin bóxer y me quedé dormido unos 5 minutos,  abrí los ojos y miré a mi cuñada sentada viendo a mi entrepierna y para mi sorpresa yo estaba sin cobija y con el pene parado, mi cuñadita sorprendida, al ver mi pene erecto, y yo me hacía el dormido para verla que hacía.

Recordé que una vez me dijo mi novia que mi cuñadita Ruth estaba enamorada de mí, para mi sorpresa ella empezó a tocarme el pene erecto, me desperté y ella se asustó, le dije, cálmate que si quieres  puedes seguir tocándomelo, puedes hacer con el lo que quieras, ella me respondió ¿En serio?…Ssiii, y empezó a manármela muy rico y llenármela de saliva, ella me dijo que siempre quiso hacer eso y que su hermana disfrutaba con ese mazo tan rico, le pregunté  si quería disfrutar con mi herramienta y ella respondió que Síííí, sin perder tiempo le susurré…que era mi turno, la desnudé y le besé todo su cuerpo, sus pechos, su concha, que ya estaba muy húmeda…

Así estuve un buen rato y me gritó… Metémela, aaaaaaaaa, por favor, yaaa, ¡que quiero sentirla dentroooooo!, empecé a metérsela muy rico y sin condón, ella gemía de placer y excitación y de ahí se sentó en mi pene y ella gemía de gozo de la riquísima cogida que yo le estaba dando. Y me decía cogete a esta rica  puta. Si putita, golosa, te la meteré duro como te gusta.
Uhhhhhhhh, estás riquísima cuñadita, siempre quise cogerte, y darte una pisadita rica y la muy puta me dijo… Siii papi, cogeme por la concha  y la puse de torito, se la metí hasta el fondo y ella gritaba, Aaaaaaaaaghhhhh, que rico  papiiiiiiiiiiiiiiiii, si mássssss, másssssssss,  le di vuelta y la puse con los pies en mis hombros y se la metía duro y rico gozando de mi amada cuñadita por más de una hora,  siempre la deseé, terminamos al mismo tiempo, yo en su rica cuca llena de semen y me dijo…No hay problema por un embarazo porque se le acabada de terminar la regla y le susurré en su orejita… Cogés más rico que tu hermana, y nos reímos.

Nos fuimos a bañarnos los dos y  volvimos a hacer el amor rico, nos cambiamos y mi novia llegó como a los 5 minutos, nos preguntó que estuvimos haciendo… Jugando naipes y que mi cuñadita Ruth me ganó, mi novia le dijo… Hermana eres buena jugando y yo les dije ¡muy buena!

Ahora ellas están aquí en la ciudad y siempre que podemos cogemos con mi cuñadita rica y hermosa, siempre mi cuñadita camina en mini falda y short en su casa y ya me la he cogido en su cama y en la cama de mi suegra. Es riquísimo coger a una cuñadita.

Espero su comentario o ideas.

Autor: Tarzan

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Mi primer trío

Raúl se tiró en el piso panza abajo y su cara entre mis piernas, que rica chupada me pegó, me pasó dos dedos desde arriba de mi conchita hasta el final de mi culito…así varias veces… (mmm que rico) luego su lengua…también suave por toda mi concha y mi culito…así estuvo un rato largo…Yo me moría de placer…empecé a mojarme y se dio cuenta…porque me lo decía.

Hola me llamo Ana, me dicen Anita…soy de la provincia de Neuquén…les voy a contar a cerca de mi primer trío…a pesar de mi edad soy bastante abierta para el sexo…pero siempre con un hombre no más…perdí mi virginidad con un profe mío…primero les cuento que soy estudiante…tengo 22 año…esto pasó hace poco…unos meses atrás…soy morocha delgada…mido 1,67, buen físico porque siempre me cuidé…haciendo gym y demás…Mis medidas 95 63 94, toda una top model, ¿no? jajaja…Bueno Yo nunca me sentí una diosa…y además convengamos que si una mujer está dispuesta cualquier hombre agarra viaje o no?

Soy fana del chat…MSN…y siempre me gustó charlar con hombres maYores que Yo…no se porqué pero es así…tal vez porque tengo hermanos más grandes que Yo y siempre salí con ellos y bueno me moví en ese ambiente de mayores…resulta que mi viejo fue trasladado a Rincón de los Sauces…es un pueblo chico y petrolero…muchos hombres…estuve como 6 meses en Rincón viviendo con mi viejo solo ya que mis padres son separados…Yo seguía con el chat y siempre frecuenté las salas de mayores…y me hice muy amiga de un hombre de 42 años, separado, comerciante…entre charla va y viene…nos hicimos compinches…ya que él tiene una hija más chica que Yo y me hacía consultas acerca de cosas que una hace a esa edad…y la charla se fue inclinando para el lado del sexo…así fue que me sacó que soy una nena decidida.

Él me contó sus aventuras de separado y bueno yo las mías, la verdad me calentaba este hombre, luego me pregunta si me animaba a tener algo con el, pero sin compromiso, que no me ofenda con esa pregunta pero pasaba que le gustaría experimentar con alguien así como Yo…después de pensarlo le dije que podría ser…mientras mi viejo no se enterara jajaja…sino lo mataba…

Así fue que un día me deja en el MSN que venía a Rincón a dejar mercadería y si podíamos conocernos…que venía por el día…como mi viejo trabaja en el campo se va temprano y llega tipo 20hs…así que quedamos para la siesta, que me pase a buscar por la plaza de Rincón…a esa hora no me vería nadie conocido…me fui con un jean ajustado…de zapatillas al tono y remerita pegada al cuerpo… me dijo, donde iba a estar, así que lo localicé…Yo andaba caminando…

Yo: hola sos Raúl? Raúl: si, vos sos Anita? un gusto al fin nos conocemos en persona. Yo: si que bueno no? después de tantas charlas por chat… Raúl: la verdad sos muy linda…y Yo muy viejo para vos ¿no? Yo: Raúl seguís con eso che…para que te quedes tranqui…estás bien, ¿qué querés que hagamos ahora? son las 14 y hasta las 20 mi viejo no está…solo que no quiero que me vean por acá charlando con vos…para evitar quilombos, viste…

Raúl: ah o sea que ir a tu casa a tomar unos mates nada ¿no? Yo: noooo, mis vecinos son chusmas jaja…además no tengo yerba…ajjaj. Raúl: ah que chistosa…nenita chistosa…mirá, yo ando en esa trafic pero no ando solo…estoy con Jorge mi compañero de viaje…y socio…si querés vamos por ahí, no se, no conozco Rincón no se donde podemos ir…tomar unos mates y conocernos mejor…con o sin yerba…te aclaro que por Jorge no te hagas drama…iría con nosotros pero si tomamos mates sin yerba nos deja solos…y si es con yerba bueno nos acompaña…pero no puedo dejarlo acá en la plaza…entenderás…

Yo: ah no sabía…che y es piola… ¿no? mirá, podemos ir a las bardas, es lindo el paisaje…y es tranqui…para lo que queremos…pero con vos… Raúl: si dale…Jorge nos deja solos en la camioneta…no tiene drama, Yo le dije que tenía una amiga del chat y que te iba a visitar…no le conté todo pero es de confianza.

Así fue que nos encaminamos a las bardas…más precisamente a una cantera que hay arriba…(La gente de Rincón sabe bien a que me refiero) buscamos un lugar tranqui medio escondido…para esto me presentó a Jorge que manejaba…agradable, de 45 años, casado…los tres íbamos adelante, yo en el medio…Jorge me dijo que él no se iba a meter y que hiciéramos de cuenta que él no estaba…que se iría a fumar un pucho afuera y que le avisemos cuando terminemos de charlar…todo esto entre risas, lo cual me puso colorada y Raúl se reía también y me decía…no te pongas así…los tres entendemos lo que está pasando…y Jorge es piola…no te preocupes.

Y fue así nos pasamos atrás…tenía atrás todo alfombrado y varias cajas de las que repartía…unas banquetas de madera y demás cosas…Jorge se fue afuera…él se sentó en una banqueta y yo en otra..

Raúl: bueno a ver mi nenita chistosa…¿te puedo tratar así como mi nenita..? Yo: si, me gusta que me traten así… Raúl: la cosa es que no tengo yerba así que vas a tener que pararte, venir acá y sentarte en mis piernas y dejarme que te contemple bien como sos… Yo: puede ser…¿me siento acá? ¿en tus piernas..? Raúl: siii….que linda que estás…parece que tenés lindas piernas pero sabes que no puedo ver bien por tu jean…¿no te lo bajas un poco? (y ya me estaba aflojando el cinto y desabrochando el pantalón, me hizo parar y me lo bajó despacio y se quedó embobado con mis gambas…y mi piel suave…recién depilada) me las sobó un buen rato de arriba a abajo…estaba de frente a él, me dio vuelta de espaldas para contemplar mi colita y como me quedaba mi tanguita rosadita.

Raúl: ¡upaaa! nenita…¡tu colita se está comiendo la tanguita! te la voy a sacar de adentro ¿si? así, así…mmm pero que hermoso culito que tenés…y me lo abría con las dos manos para ver más mi orificio chiquito (solo dos veces perforado) corriéndome la tanga un poco para el costado…pero sentate…sentate…mmm y se ve que tenés lindas tetas…a ver que tamaño tienen? y me apoyó toda la mano en un de mis tetas…¡epa! y este botón que es? por mi pezón durito y parado, Guauuu pero quitemos todo así las veo mejor…me quedé solo con tanga y las zapatillas puestas. Raúl: y contame nena, ¿te han cogido mucho? contame…

Yo: mmm, que pregunta…tengo solo 22 años…y empecé a los 16 así que saca la cuenta… Raúl: ah, pero ya tenés experiencia ¿eh? ¿y te gusta coger? (todo esto me lo decía mientras me manoseaba bien las tetas…me besaba el cuello…y me rozaba mi conchita por encima de la tanga)…la verdad nunca me cogí una nenita como vos…y me gusta que sean bien putitas…ahora te quiero probar un poquito para ver que gustito tenés…Tirate en el piso…boca arriba y abrí bien las piernitas…todo lo que puedas. Yo: me encanta el sexo si…y no creo que tenga tu experiencia…¿eh? ya estoy lista…¿así te gusta que me abra?

Ahí nomás Raúl se tiró en el piso panza abajo y su cara entre mis piernas…que rica chupada me pegó…muy suave…me escupió primero…me pasó dos dedos desde arriba de mi conchita hasta el final de mi culito…así varias veces… (mmm que rico) luego su lengua…también suave por toda mi concha y mi culito…así estuvo un rato largo…Yo me moría de placer…empecé a mojarme y se dio cuenta…porque me lo decía…

Raúl: mmm pero que putita que sos…mirá como te estás mojando. y eso que esto recién empieza…¿sabes una cosa?, tengo una fantasía y quiero que vos me la cumplas…¿vos tenés alguna?, contame… Yo: que buena lengua que tenés Raúl…mmmmm, fantasías muchas…pero la de toda mujer supongo es estar con un buen negro…y sabrás porque ¿no? Raúl: si me imagino…debes ser muy golosa vos y tu conchita…que sabrosa que la tenés…es riquísima…mi fantasía es ver como se cogen a una pendeja…¿que te parece?

Y mientras me preguntaba empezó a introducir un dedito en mi conchita…lentamente y hasta donde pudo…el fondo…lo sacaba y metía suavemente…así me hizo retorcer de placer…empecé a gemir..Soy algo gritona y pedigüeña ajjaj…

Yo: esa es tu fantasía…y como lo haríamos… ¿nos filmamos? Raúl: no tengo filmadora y no me gustaría filmar…Acordate que tenemos que ser discretos y un video siempre se puede extraviar…pero bueno Anita…hoy podría ser…está Jorge ahí afuera y seguro aburrido…y no creo que diga que no…Y más, si es con vos, además mirate como estás…te estoy cogiendo con un dedo y te encanta…gritás como toda una putita… ¿te gusta ser putita?

Yo: si me gusta que me digas putita…quiero ser tu puta…si, siii, así, metelo, más….más, más… Raúl: guau que linda conchita…apretadita he…pero mi pija te va a gustar…espero que te entre toda…y no te duela…ahora parate y vení…ponete boca abajo sobre mis piernas…así te doy unas palmaditas en tu colita…porque sos una nenita malita.. Yo: como me haces desear…pero me gusta el manoseo…

Raúl: si me di cuenta…por eso quiero seguir metiendo mano…ahora voy a inspeccionar tu colita, así que vení y ponete acá boca abajo…mmm, no podés estar tan buena y ser tan putita… ¿siempre haces esto? Yo: la verdad que noooo…solo cuando me lo piden…

Me  abrió con las dos manos la cola…dejó caer baba en mi colita y me pasó la mano por toda la concha y culito…me frotó mucho, mucho…y empezó a cogerme con un dedo y llegó a dos….muy rápido y paraba…así por un rato…

En eso me di cuenta que había agarrado el celu, marcó algún número lo hizo sonar y cortó, mientras seguía cogiéndome con dos dedos y me decía que le chupara los dedos de la otra mano…

Al ratito sentí que se abrió la puerta del costado de la trafic, era Jorge que atinó a decir algo como “¿ya terminaron su charlaaa?” y se quedó mudo…y fue cuando Raúl dijo…

Raúl: Jorge decime sino te gustaría una putita así…mirá esto…y con las dos manos me separaba los cachetes de mi culito…Yo completamente dominada…boca abajo en las piernas de Raúl…y desnuda solo con las zapatillas puestas…toda una puta…dale unite…arrodillate y chupale bien la conchita…mmm mirá, ¿no te gusta como está? además ya está bien mojada porque la cogí un buen rato con dos dedos…

Jorge: que guacho, no puede ser…mirá lo que te ibas a comer solito Raúl…desgraciado…abrila bien…que la chupo toda…Anita sos muy putita…y te encanta parece ¿no? Yo: si papi…soy bien putita…quiero que me cojan a full…

Ahí sentí su lengua…también me escupía la concha y mi culito y me desparramaba bien la saliva por todos lados. Como estaba ese tipo, super depravado con mi concha…Yo gritaba como putita…y sentía sus dedos refregándome…que lindo…

Raúl: esta es mi fantasía, sisisisii,….Jorge, sabías que es la primera vez de Anita…esto de estar con dos machos… ¿que te parece? así que pongámonos las pilas así la dejamos contenta…pero mientras yo me pongo más cómodo… ¿porque no le mostrás tu pija…a ver que le parece? Jorge: si eso voy a hacer…a ver nenita parate y mira mi pija… ¿la querés probar? ¿Has probado alguna no? me imagino que si… ¿la querés chupar así nomas? soy bien limpito y cuidadoso…sino igual tengo forritos en la bille…no se como te gusta

Yo: con la calentura que tengo así nomas…es más rico…a ver papi dame pija…mmmmm, muy linda pija…bien derechita…con la cabeza bien descubierta…normal…diría…pero cabezona…como me gustan, mmmmm, y me la metió toda de una…me la sacaba y metía rapidito…como cogiéndome la boca…me agarraba la cabeza así no me zafaba…que guacho que era…y que rica pija…

Raúl ya estaba desnudo…y la verdad bien su pija también…más chica que la de Jorge…pero me gustaba lo gruesa que era en la punta…las dos diría…Bueno Jorge sentado…patas abiertas…Yo arrodillada chupando su pija…y Raúl que nos dice…bueno che…quiero verlos coger…Anita, harás lo que yo te pida ¿verdad?

Yo: si Raúl dale…pero me están haciendo desear ¿ehhh? Jorge: y eso te gusta putita…dejá de chupar que me lo gastás…poneme el forrito…a ver si sabes…

Continuará…

Autora: Anita

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