Una pareja caliente

Después de estar un buen rato follándosela por el culo, se corrió, la gran explosión de semen fue bien recibida por Sandy que la aguardaba con entusiasmo. Introdujo la polla en su boca, empezó a chupársela de tal manera que él tardó más bien poco en correrse, Sandy con carita de viciosa lo miraba mientras se deleitaba con el placer que le daba tragarse todo el semen de su amado.

-¡Aaahhhh! No hagas esas cosas tan pronto, sólo son las seis de la mañana y dentro de un par de horas he de estar trabajando- dijo Sandy con una voz suficientemente sensual como para que su acompañante no cesara de palparle la parte más íntima de su cuerpo.

Sandy vivía con gran pasión aquel momento. Aunque su acompañante no lo supiese, ella deseaba que no se detuviese por nada en el mundo. Cada vez más, Sandy se sentía más y más excitada y por el enorme bulto de la colcha, se podría decir que su acompañante también lo estaba. Al cabo de unos instantes Sandy dejó fluir todas sus emociones y se entregó a la desenfrenada pasión que había entre los dos amantes. Los rayos del sol se colaron por la ventana justo en el momento en que Sandy, en un ataque desenfrenado de ardiente pasión, tiró la colcha que los cubría desde la habitación hasta el pasillo de su casa. En ese justo instante pudo ver la impresionante verga de Arnol que palpitaba por la excitación del momento, ella sin pensárselo ni un segundo la agarró con fuerza y empezó a subir y bajar la piel del glande hinchado, tan apenas se llegaba a cubrir con la piel que no cesaba de subir y bajar, Arnol gemía de placer.

Tras masturbarle durante unos minutos Sandy se introdujo la impresionante verga en la boca y empezó a lamérsela con tal frenesí, que Arnol se puso a gritar como un loco, sus gritos hicieron que Sandy se encontrara más cachonda que nunca. De repente ella le preguntó a Arnol:

-¿Solo vas a gritar no piensas hacer nada más?-dijo Sandy.

La cara de perversión de Sandy lo decía todo, quería con locura que Arnol descendiese hasta su entrepierna para que mutuamente llegaran a un orgasmo sin límite. Arnol no se lo pensó ni un momento, con un certero movimiento colocó una de sus manos en las nalgas de ella, y con la otra entreabrió la vulva por entre la cual, se deslizó en aquel mismo momento, una pequeña gota de jugo vaginal, Arnol no dudó en lamerla e introducir la lengua en la vagina empapada, tras unos instantes, en los cuales la pareja se intercambió el placer, los dos al mismo tiempo tuvieron un orgasmo. La polla de Arnol derramó una gran cantidad de esperma que Sandy no dejó caer al suelo puesto que era su bebida preferida después de la soda, la verga todavía palpitaba de placer y poco a poco fue disminuyendo de tamaño, mientras Sandy y Arnol recuperaban el aliento perdido.

A la media hora sonó al despertador que en esta ocasión como en algunas otras no les despertó sino que les abismó de que era hora de levantarse.

-Vamos semental es la hora de ir a trabajar. -dijo Sandy y después de darse una buena ducha y de vestirse fueron a su trabajo.

Ellos, una pareja recién casados, trabajaban en una tienda naturista que les dejó en herencia el padre de Arnol. El pobre hombre murió hacía ya dos años y sus últimas palabras fueron que su hijo se encargara de cuidar la tienda y a su madre. Por desgracia su madre murió también al poco tiempo por una grave enfermedad, dejando al pobre Arnol solo. Pero un día entró Sandy a la tienda a comprar un medicamento naturista para el dolor de garganta llamado Propolis y surgió una amistad entre Arnol y Sandy. Poco después Arnol la invitó a salir y ella aceptó, desde ese momento están juntos y hace dos semanas que regresaron de su luna de miel. En esos momentos eran los más felices del mundo. A Arnol le gustaba hacer pruebas con productos nuevos para su tienda, hacía ya mucho tiempo que investigaba un elixir para conseguir los deseos de cualquier mujer, pero no había conseguido nada todavía. Un día a la hora de cerrar la tienda fue Sandy a recogerlo y cuando llegó estaba Arnol pensativo con su dichosa formula mágica del amor deseado.

-Joder ya estás otra vez con esa puñetera formula-dijo Sandy. -Sí, qué le voy hacer si no me lo puedo quitar de la cabeza, oye, ¿qué haces? puede entrar alguien la tienda aún está abierta. Sandy eres muy mala eso no se hace para, para, que entra un cliente.

-Hola buenas tardes, quisiera unos de esos líquidos que se toma la gente para poder follar más… ¿se encuentra bien? lo encuentro un poco acalorado-dijo el cliente. -Sí, sí estoy bien gracias por su interés-dijo Arnol y al mismo momento susurró a Sandy que sacase la mano de sus pantalones.

Sandy aunque hubiera entrado esa persona en la tienda no paró de masturbar a Arnol que se cubrió con un panel de propaganda, menos mal que el cliente no sabía por qué estaba tan acalorado Arnol porque si no la situación podría haber sido un tanto embarazosa.

-Vamos Arnol, cierra la puerta y nos meteremos en la rebótica y jugaremos un ratito, dijo Sandy.

Arnol no tardó ni un segundo en cerrar la puerta, cogerla en brazos y al mismo tiempo que le daba un buen pico a Sandy le metió la mano por debajo de la falda introduciendo hábilmente sus dedos en la ya muy mojadita raja. Sin que se dieran cuenta estaban desnudos encima de la mesa de la rebótica. Arnol muy excitado tiró todo lo que había en la mesa al suelo de un golpe, Sandy se echó encima de la mesa y se abrió de piernas ofreciéndose a Arnol para que le hiciera todo lo que él quisiera. Empezó por recorrerle todo el cuerpo con la lengua, de su cuello pasó por los pezones de Sandy que de la gran excitación estaban duros y muy prietos, luego lentamente pasó por su ombligo hasta que llegó al preciado tesoro por el cual se recreó entre los gemidos de Sandy, que si no los oían desde la calle sería un milagro ahora bien de repente ella dijo:

-¡Para!

El, asustado preguntó: -¿Qué pasa? -No lo sé, estoy algo confusa quiero que me penetres ahora, corre, corre.

Arnol pensado que era uno de los juegos de Sandy no dudó un solo instante en cogerla por la cintura acercarla hacia él y penetrarla, no fue nada cuidadoso con la primera embestida, se la metió toda hasta los huevos ella exclamó un ooh que resonó en el cerebro de Arnol lo cual hizo que sus embestidas fueran todavía más fuertes y seguidas, estaban los dos muy excitados, pero de repente Sandy volvió a decir:

-¡Para! -¿Qué ocurre ahora Sandy?, esto no tiene gracia, ¿te pasa algo? -No lo se estoy algo confusa, tengo ganas de comerte la polla, de que me folles, de que me la metas por el culo, de que me comas el coño ¡Ah! ¡Poséeme, estoy a punto de explotar de placer por esa polla!

Todavía no había terminado de hablar y ya se había introducido la polla de Arnol en la boca empezó a chupársela de tal manera que él tardó más bien poco en correrse, Sandy con carita de viciosa lo miraba mientras se deleitaba con el placer que le daba tragarse todo el semen de su amado. Arnol una vez se había corrido pensó que todo había terminado, pero Sandy no dejó de chupársela de modo que Arnol no pudo evitar una rápida y fuerte erección que ella recibió con mucho entusiasmo, cuando ya la tenía bien dura, se levantó, se dio la vuelta y de espaldas a Arnol le ofreció su respingón, dulce, sensual, provocativo y apetitoso culito.

Arnol vaciló un momento porque ella era la primera vez que se lo ofrecía, siempre le había dicho que le daba miedo que le dieran por el culo, pero bueno si ella quería ¿por qué no? Arnol con delicadeza puso un poco de saliva alrededor de su glande para facilitar la entrada poco a poco más adentro en cada embestida fue introduciendo la enorme verga en el culito de Sandy que gozaba como nunca lo había hecho notaba como si su delicado culito fuese a desgarrarse.

Ese dolor que le producía cada embestida de Arnol se convertía en puro placer. Arnol se dio cuenta que mientras estaba embistiéndola analmente ella se estaba masturbando, era como si no tuviera suficiente con la palpitante verga de Arnol penetrándola como si necesitara más, él intentando satisfacerla empezó a acariciarle los pezones y al introducir los dedos en el ya no mojado coñito sino chorreante, el grado de excitación de Sandy iba en aumento y parecía que no fuera a pararse jamás.

Arnol empezaba a estar agotado, pero Sandy le pedía más y más él no podía parar, pero al mismo tiempo no podía más, de ver a Sandy tan excitada no había manera de hacer que su polla se aflojara, después de estar un buen rato follándosela por el culo, cuando estaba a punto de volverse a correr, ella se dio cuenta y con la mano y un hábil movimiento antes de que se pudiera dar cuenta Sandy ya estaba chupándosela otra vez, las gotas de sudor se deslizaban por el cansado cuerpo de Arnol que ya no podía contenerse más, la gran explosión de semen fue bien recibida por Sandy que la aguardaba con entusiasmo ella para no derramar ni una sola gota impidió que Arnol pudiera sacar la polla de su boca agarrándola con fuerza y con las dos manos. Arnol cansado se sentó en el suelo Sandy se relamía los labios intentando encontrar alguna gotita perdida de esperma su carita de niña buena contrastaba con la perversión que desprendían sus ojos.

-¿Todavía no has tenido bastante? Preguntó Arnol con voz de ser una víctima de una mujer ardiente.
-¡Nooooooooooooooo!-exclamo Sandy echándose encima de él.

Con su peso Sandy tumbó a Arnol en el suelo, sin darse cuenta se clavó en la espalda unos cristales de unos tubos de ensayo y algunas probetas que había en el suelo, pero no le dio importancia puesto que Sandy ya se había posado estratégicamente para que Arnol pudiera comerle el coño mientras ella ponía dura la ya roja y fofa polla de Arnol. Todo hay que decirlo, si a Sandy le gustaba el esperma, a Arnol le encantaba esa sustancia viscosa que se deslizaba por las paredes vaginales de Sandy, eso y la bravura de ella chupando el capullo de Arnol hicieron que no tardara mucho en ponérsele erecta de nuevo una vez dura no dudaron en recrearse con, esa ya típica y que tanto les gustaba, postura conocida coloquialmente como la del 69.

Mientras Sandy hacía subir y bajar la piel de su polla, chupaba con gran entusiasmo el capullo y volvía locos sus huevos con las manos Arnol disfrutaba abriéndole con los dedos la vagina, lamiéndole el clítoris y introduciéndole hábilmente un dedo en el culo y otro en el coño, después de jugar los dos un buen ratito Arnol la cogió de la cintura le dio la vuelta y la posó justamente encima de sus genitales ella mientras estaba en el aire cogió la polla de Arnol y cuando estaba ya posándola encima de ella esta ya fue introduciéndose la polla, puesto que tenía el coñito muy mojadito no encontró ningún obstáculo para metérsela hasta el fondo.

La verga de Arnol se deslizaba como si nada dentro del coño de Sandy, eso sí, ella notaba todo su esplendor puesto, que aunque era ya su tercer polvo, Arnol iba muy puesto y tenía la verga imponente. Las embestidas de Arnol ya no eran como antes, pero seguían siendo rítmicas y a un ritmo que satisfacían plenamente a Sandy que se le notaba en la cara que ya empezaba a estar algo cansada, pero su mirada seguía teniendo una lujuria especial a la que Arnol no dio mayor importancia. Como Arnol ya había eyaculado varias veces esta vez tardó bastante en hacerlo lo que a Sandy le pareció fenomenal puesto que no paró de embestirle en un buen rato, cuando él se cansaba ella subía encima eso sí sin parar de metérsela y saltaba con gran frenesí lo que a Arnol volvía loco en uno de esos saltos él gritó:

-¡Me corro! ¡Me corro!

Sandy se apresuró para intentar recoger con su boca la mayor cantidad posible de esperma que ya no era tan abundate como antes, aunque esto no importó mucho a Sandy que era feliz con la boca llena, bien fuera de esperma o bien fuera con la polla de Arnol.

Autor: James Wolf

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