Una noche con el domador

De repente sentí como su verga tomaba grandes dimensiones otra vez, él me volteó contra la pared y sentí como ponía jabón en mi culo y empezó un mete y saca. Era impresionante como nuestros se rozaban, sentir esos músculos atrás de mi, tocando mi espalda y con su mano masturbaba mi polla, yo gemía constantemente y pude sentir leche caliente en mi culo y de pronto me vine en sus manos.

Hola amigos, soy nuevo en esto, esta es mi primera historia, espero que les guste, primero me voy a presentar, soy un chico alivianado, de 1.75, pelo negro, atlético, verga de tamaño promedio, etc, etc.

Esta historia que les voy a relatar pasó hace unos meses en un circo de renombre el cual me voy a reservar, todo empezó cuando unos amigos me invitaron a dicho circo a lo que yo contesté que no pero me convencieron y al final si fui, llegamos y al hacer fila sale un hombre, el más guapo diría yo, de 1.80 aprox. Con un pantalón que dejaba ver un paquete monumental y empezó a pasarnos diciéndonos que la función estaría genial, pero en cuanto entré cual fue mi sorpresa, eran muchos los guapos de varias estaturas atléticos, labios carnosos igual todos vestían pantalones muy pegaditos que mostraban hermosos culitos paraditos y de sus pollas ni hablar.

Ya en la función empezaron a salir con distinta ropa y un Tarzán hermoso casi sin ropa, solo un delgado taparrabo que notaba unas nalgas preciosas. En el intermedio decidí salir al baño y camino allá sentí que alguien me observaba pero al voltear no vi a nadie, terminé de hacer mis necesidades cuando salí y poco después me abordó el mismo hombre que nos recibió en la entrada y me llevó atrás de un tráiler donde estaba la planta de luz y me acorraló contra la pared y me besó de una manera tan impresionante, como nunca antes me habían besado, él juntó su cuerpo junto al mío y noté una gran erección que despertó mi bulto, cosa que yo creo que si notó porque me empezó a quitar la camiseta, a lo que yo me negué y me aparté y le expliqué que me estaban esperando unos amigos.

Él me dijo que entrara a la función y que lo mirara actuar, y asi lo hice, empezó el show de los tigres y de pronto sale mi amante secreto y empezó su rutina diaria de domador y asi concluyó aquella función. Al final todos los artistas salen al vestíbulo a tomarse fotos con el público y una amiga me pidió de favor que le tomara fotos con todos los machos hermosos que ahí se encontraban. Y cuando le tenía que tomar fotos con el domador este me dijo al oído que me esperaba en un rato atrás del circo, y asi fue, yo me retiré como si nada y le dije a mis amigos que me iría caminando porque quería pensar, pretexto más estúpido se me pudo ocurrir pero bueno, ellos me dejaron.

Yo acudí a mi “cita” con el domador. Ya estando ahí él no llegaba y yo estaba por irme cuando oí que me grita ¡Espera, no te vayas! Yo pensé que me habías abandonado, le contesté pero me aclaró que le estaban pagando y me preguntó:

– ¿Que quieres hacer? Yo muy tímido no le contesté, pero él derrochando lujuria me besó más apasionadamente que hacía unos minutos y muy a escondidas me llevó a su casa rodante y me quitó la playera que tenía, él lucia un traje que parecía pintado pues estaba muy pegado, color negro que lo hacía ver demasiado hermoso para ser verdad, y se lo expresé -¿Estaré soñando?- le pregunté y él contestó:

–Mmm no se tu dime, y me empezó a besar pero ahora ya acostados sobre el sofá y pude sentir un bulto que quería reventar dentro de su pantalón, le quité su camiseta y pude ver todo su escultural cuerpo frente a mis ojos, yo tengo cuerpo atlético, pero lo que miraba frente a mi era fantástico, me quitó mis jeans y pudo ver mi polla erecta bajo mi trusa y empecé a besar sus tetillas y emitió un lindo gemido, me dirigió a su cama y se acostó y solo me dijo.

–Esta noche seré tuyo, hazme lo que quieras- eso me llenó de alegría y gozo, ahora con permiso de mi domador le quité sus pantalones de piel y pude ver unos bóxers rojos que reventaban, esos bóxer los retiré con la boca, cosa que lo excitó aun más  y su polla tomó unas dimensiones espectaculares. Ahora los dos desnudos frente a frente besamos todo el cuerpo.

Yo le empecé a mamar esa pija y me costó mucho trabajo pues era enorme y de pronto sentí que mi boca se llenaba de litros de leche caliente y dulce y me pidió que lo besara para pasar su leche de mi boca a la suya.

Mi domador, ahora resultó domado y se puso en 4 patas y me dijo que su culo sería mío, no sin antes abrir un cajón y sacar una crema que empezó a untarse en todo su hoyo, de repente me grita ¡Dale, dale!, yo me dejé llevar y primero metí la cabeza, él emitió un gemido que me excitó demasiado y metí toda mi verga, era doloroso pero a la vez placentero y así comencé un mete y saca, de pronto pude sentir que salía leche de mi verga, y Apolo, mi domador domado puso su boca frente a mi y me vine en su boca.

Él solo pudo decir, -¡Oops me ensuciaste, ¿me limpias? !- pero lo dijo con una cara como de inocencia y me metió a la regadera, que como era una casa rodante, era muy pequeña, nuestros cuerpos se rozaban a cada rato, él puso sus labios sobre mi cuello y empezó a besarlo, o más  bien a devorarlo, porque era muy hábil con los labios  y de repente sentí como su verga tomaba grandes dimensiones otra vez, él me volteó contra la pared y sentí como ponía jabón en mi culo y empezó un mete y saca.

Era impresionante como nuestros se rozaban, sentir esos músculos atrás de mi, tocando mi espalda y con su mano masturbaba mi polla, yo gemía constantemente y pude sentir leche caliente en mi culo y de pronto me vine en sus manos, él lo único que hizo fue empezar a masajear mi pecho y mi abdomen embarrándome todo mi semen, me puso frente a él y le dije: –Estoy todo embarrado, ¿me limpias?-, él se rió y dijo –Con gusto amor- y con esa lengua hábil empezó a quitar mi leche de mi cuerpo, abdomen, desde las tetillas hasta los residuos que estaban cerca de mi pubis.

Salimos y nos secamos y yo lo invité a mi casa, que se encontraba sola porque mis papás habían salido de vacaciones y yo me había quedado pues había reprobado unas materias de la universidad, él al principio se negó, pero le dije que teníamos una piscina y jacuzzi y como por arte de magia, aceptó.

Llegamos, le ofrecí algo de beber y si, aceptó una cerveza y salimos al aire libre, el clima estaba cálido, y él metió su mano en la piscina y exclamó -¡El agua está riquísima!- Yo aventé la cerveza, y así con ropa me eché un clavado e hice una señal con la cabeza para que se metiera y así lo hizo también de un clavado, y ahí seguimos, nos besamos sensacionalmente, dentro del agua nos quitamos la ropa y de ahí nos pasamos al jacuzzi donde había unas mangueras que tiraban agua en propulsión y lo invité a sentarse, nos excitó sentir agua y me sacó del jacuzzi y me tiró al césped, era excitante sentirlo arriba de mi, y me empezó a mamar de nuevo, era genial, nos colocamos en 69 y era una mamada mutua, ahora si exhaustos nos dormimos bajo las estrellas.

Al día siguiente me invitó a desayunar en un restaurante cercano y empezamos a platicar y me contó que de vez en cuando todos los artistas del circo (hombres) se iban a un hotel y tenían una orgía, eran como 10 artistas, no tan guapos como él, yo le propuse una con todos pero en mi casa, ya que estaría sola por 3 semanas más. Él aceptó, y así sucedió, 11 hombres desnudos en mi casa cogiéndose unos a otros, era algo que me puso a mil, pero esa es otra historia, si les gusta esta, les cuento la otra.

Autor: Luis A.

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