Deseo anhelado

Me dijo, me gustó así en cuatro patas, hazlo otra vez, yo con gusto accedí y se la dejé ir toda de nuevo, ella casi lloraba de placer y empecé a tocarle su culito con un dedo y a meterselo, ella respingaba y pedía más, le saqué la verga de la panocha y empecé a mamarle su culito rosado, ella pidió que siguiera, de pronto le metí la verga en su coño y un dedo en su culo, ella gritó de placer, seguí así unos minutos y sentí como su culito palpitaba.

Yo había sentido cierta atracción sexual por mi madre desde hace años, había tenido relaciones incestuosas con dos primas y mi hermana, (después se las cuento).

Pero mi mamá era mi mayor deseo, a veces olía sus calzones en el baño o en su cuarto, también llegue a espiarla cuando se bañaba, yo la veía desde la ventana que da a la azotea, me acosté en su cama mientras ella dormía y llegué a tocarle su rico monte de venus y sus sabrosas nalgas, me hice infinidad de puñetas en su honor pero nunca había logrado llegar a más. Debo decirles que desde mis 7 años mi papá trabajaba fuera de la ciudad y por lo cual mi madre solo tenía relaciones cada vez que él regresaba, casi siempre se tardaba más de dos meses en volver. Mi madre es demasiado conservadora y nunca he hablado con ella de sexo ni con mi padre.

Yo nací cuando ella tenía solo 17 años y actualmente tengo 25 por lo cual ella tiene 42 años ella es chaparrita, mide aproximadamente 1.55 m. delgada pero con un rico trasero. Mi madre siempre ha usado ropa interior poco sexy y eso yo lo se porque tengo cerca de 12 años examinando sus pantys para masturbarme, que rico es pensar en ella cuando me la jaló.

Yo he leído muchas historias de incesto en Internet, acerca de cómo sus hijos se cogen a su madre, pero yo no sabía como hacerle para poder cogerme a la mía y lo ansiaba desde hace mucho tiempo.

Cierto día una compañera del trabajo llegó a ofrecerme ropa interior de mujer, en eso recordé a mi mamá y las ganas de cogérmela, así que decidí comprarle un par de pantys y brassieres, un baby doll y una batita transparente todo era muy sexy, cierto día esperé a que ella estuviera sola en casa y le llamé a casa para cerciorarme que solo se encontrara ella, por suerte cuando llegué a mi casa estaba saliendo de bañarse, me dirigí a su cuarto y ella estaba en bata poniéndose crema, ya tenía puesta la ropa interior que no era nada sexy por cierto, me preguntó que hacía a esa hora en casa ya que no era usual que estuviera ahí a esa hora, le dije que no había tenido clases ese día, vio la bolsa que llevaba en la mano y preguntó que llevaba en ella, le dije que era una ropa para mi novia, en pocos meses yo me casaría, me preguntó que si se la mostraba y lo hice, quedó fascinada.

Le comenté que si podía hacerme un favor ¡Claro chiquito! Mira mamita, no se como se le verán a mi novia y quisiera darme una idea, tú podrías probártelos para ver más o menos, vaya, para darme una idea.

Oye pero no son para mí, no te preocupes, solo quiero saber si no me equivoqué en la elección, después de insistir un rato accedió, me dijo solo voltéate para poder desvestirme, no recordó que me daba la espalda pero que yo tenía un espejo enfrente, se quitó su bata después el brassiere y finalmente sus bragas, para mí era espectacular ver de cerca y en vivo lo que siempre había anhelado, sus ricas nalguitas y cuando se agachó para quitarse totalmente sus calzones ahí estaba su rica panocha y su culito, se veían riquísimos, tuve que contenerme para no voltearme y ensartarle mi verga de una vez por todas, tenía mi verga súper parada se me podía apreciar a través del pantalón. Se encajó en una de las bragas color negro y su respectivo brassiere, se volteó y me dijo ¡aahhh! mira que tramposo, me viste por el espejo ¿verdad? Si mamita, disculpa, la verdad no pude evitarlo. Bueno ¿y como me veo?

Divina mami, te queda excelente. No digas mentiras mijo. De veras mami… Se le notaba un coñito estupendo y las bragas hacían que se le pararan más sus nalguitas, tenía unas tetas no muy grandes pero bien conservadas para su edad y después de haber tenido 5 hijos eran muy buenas todavía.

Deja, me pruebo el otro dijo, y ni te voltees que eres un tramposo. Se empezó a desnudar y como estaba de frente noté que por un momento se quedó viendo el tremendo bulto de mi pantalón, trató de disimular y se midió el otro conjunto con todo y la batita, en ese momento yo no sabía si correr o decirle que me la quería coger.

A ver como se me ve esto y se acercó a mi y puso sus nalguitas junto a mi verga al verse frente al espejo.

Te vez divina mami. ¿En serio? ¡Claro!

La tomé por la cintura y empecé a recorrer el contorno de las bragas, sentí como se estremeció y apreté mi verga contra su culito, respingó y me dijo, a ver, deja que tal el baby doll, se apartó de mi pero sentí como rozó mi verga como por accidente, se desnudó de nuevo y casi no aguanté cuando me dio la espalda y se agachó para quitarse las bragas, me dieron ganas de embestirla ahí mismo.

Al probarse el baby doll se vio en el espejo y me dijo.

¡Creo que si me gusta! ¡Sí mami! Cualquiera desearía comerte a besos, dicho esto se empezó a acariciar de una forma muy sensual y cachonda, mi verga goteaba, se detuvo y me dijo que le bajara el cierre del baby doll. En ese momento me acerqué a ella y simulando que se había trabado el cierre, acerqué mi cadera hacia ella y volví a colocar mi verga entre sus nalguitas, con una mano hice como que trataba de bajar el cierre y la otra la apoyé en su hombro para el siguiente instante bajarla a su pecho y acariciarlo disimuladamente, observe por el espejo que ella lo disfrutaba, de repente me dijo ¿no puedes? Y me asusté, en ese momento le bajé el cierre. Se sentó en la cama para quitárselo, quedando justamente frente a mi verga y yo instintivamente la tomé por la cabeza y vi como abría sus ojos y me miraba el bulto que tenía, repentinamente se paró y se quito el baby doll.

¿Sabes? me gusta como se me ve el conjunto negro y empezó a enfundárselo y después se puso la batita y me dijo. Me veo bien, me veo sexy. Me atreví a decirle, como para comerte despacio. Noté como se estremeció, la tomé por la cintura y empecé a acariciarla morbosamente…

Ella por un instante cerró sus ojos y se dejó querer, yo le acariciaba sus tetas, el monte de venus y apretaba mi verga contra su culo, ella suspiró, le di media vuelta e inicié a besarle el cuello y tocarle sus nalgas, le bajé los tirantes del brassiere y le besé sus ricas tetas, bajé a sus pezones y ella temblaba y suspiraba con los ojos cerrados, bajó una de sus manos y me agarró la verga por encima del pantalón, metí mi mano entre el bikini y le toqué sus nalgas y el rico culito, ella bajó el cierre de mi pantalón y metió su mano para sacar mi verga, me la empezó a masajear y pronto se apartó y se sentó sobre la cama tapándose el rostro me dijo.

¿Que estamos haciendo?…soy tu madre.

Yo continué parado y mi verga apuntaba a su rostro, le tomé la cabeza y le dije. Discúlpame mamá, no se, me dejé llevar, yo te amo, te amo mucho y muchas veces soñé esto, discúlpame yo tengo la culpa, aun no terminaba de decir esto cuando metió mi verga en su boca y me la mamó como desesperada, se la metió tan profundamente que yo sentía morir, la tomé por el pelo y me la follé por la boca, a punto de venirme se la saqué y la tumbé en la cama y comencé a comerme su rica pepita que estaba deliciosamente húmeda…

Permanecí mamándole el clítoris y saboreando sus jugos por varios minutos hasta que sentí como se estremecía y supe que iba a tener un tremendo orgasmo, me paré y le apunté mi verga en su rajita y solo de di 2 o 3 metiditas de cabeza, solo la puntita, al ver que se iba a venir de un solo empujón se la metí hasta el fondo, iniciando un frenético movimiento de mete y saca…

Se la metía y se la sacaba con fuerza hasta que sentí como sus jugos bañaban toda mi verga, era sensacional, ella suspiró y yo seguí metiéndosela, la puse en cuatro patas me la empecé a coger de nuevo y ella siguió suspirando con los ojos cerrados, hice que se volteara frente al espejo y le dije, abre tus ojos, ve como disfrutamos, ve como te coje tu hijo, en cuanto los abrió la tomé por el pelo y aceleré el paso e hice que se viniera de nuevo y que gritara, ¡métmela, métemela más, toda hasta dentro, vente adentro de mí, inúndame con tu leche mi vida, así lo hice, le inundé su panocha con mi leche caliente, chorros de ella, se volteó y empezó a mamármela de nuevo y cuando menos pensé yo ya estaba listo de nuevo.

Me dijo, me gustó así en cuatro patas, hazlo otra vez, yo con gusto accedí y se la dejé ir toda de nuevo, ella casi lloraba de placer y empecé a tocarle su culito con un dedo y a meterselo, ella respingaba y pedía más, le saqué la verga de la panocha y empecé a mamarle su culito rosado, ella pidió que siguiera, de pronto le metí la verga en su coño y un dedo en su culo, ella gritó de placer, seguí así unos minutos y sentí como su culito palpitaba…

Esto me excitó mucho más y deseé metérsela por el, se la saqué y le di dos o tres lengüetazos a su culo y se la apunté en el culo, ella quiso sacarse pero era demasiado tarde, de una estocada había metido ya la mitad de mi verga, ella aulló de dolor y me dijo ¡cabrón! Por ahí todavía era virgen, pero se siente rico, métemela más, hice que se viniera dos veces más antes que le aventara mi leche de nuevo en su panocha.

Terminamos exhaustos y me dijo, que rico cojes hijo, tu papá nunca me había hecho gozar y venirme tantas veces, quiero que siempre me la sigas metiendo.

Desde ese día por las noches cuando todos duermen me meto al cuarto de mi mamá a ensartarle la verga.

Autor: Consentido

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