Se dice sí, señor (WIP)

*Nota: este es un trabajo original en progreso, lo iré actualizando cada pocos días (o eso espero). Muchas gracias por leerlo y espero que lo disfruten.*

Se dice sí, señor

-Ven. Te quiero aquí, ahora.- su voz sonaba dura. Y a juzgar por su mirada y por el bulto en los vaqueros no era lo único duro.

-¿Ahora?

-¿Acaso me has oído decirte que te quiero aquí dentro de un rato? Ven. No me hagas repetirlo.

Read more

Me gusta / No me gusta

Us I (BDSM)

El comienzo de otra pareja D/s cualquiera.

Se sentía dominado de manera involuntaria por aquel hombre. Notaba como le clavaba una mirada seria; por desgracia no podía saberlo a ciencia cierta dado que había bajado la cabeza; avergonzado. Humillado siendo conocedor de su mal comportamiento.

Por un instante sintió los ojos curiosos de los desconocidos de aquel vagón de metro. Seguramente se encontraban confusos y excitados de alguna. Atraídos por cómo se había dado la situación o contraste entre ambos chicos; uno pequeño y de aspecto infantil junto al otro; grande, fuerte y atractivo.

Read more

Me gusta / No me gusta

Confesiones de un policía

No sé si les ha pasado que algunos días amanecen como más caliente que nunca, las pajas solo tienen un efecto momentáneo y vas por la calle caminando donde aparecen unos panas que te dejan la leche en la punta del guevo.

Como si Dios hubiese elegido colocar cada uno de esos hombres para calentarte para demostrar que él es quien manda y tu solo eres su marioneta.

¿Cuántas personas no estarán solas deseando tragarse la leche de alguien por la boca o culo? Son en esas las oportunidades donde pienso así: Yo tan caliente y a lo mejor este pana de ojos café que está comprando jugo en la panadería necesita un guevo pero no hay forma de saber o de cuadrar. Simplemente la vida es así.

Read more

Me gusta / No me gusta

Una tarde como sumisa

Habíamos quedado aquella tarde con un amigo en casa. Yo, me atrasé en la oficina y mi mujer me llamó para indicarme que nuestro amigo, había llegado y que me iban a esperar tomando una copa, les dije que no, que empezaran sin mi. A la media hora, llegué a casa y al abrir la puerta, lo primero que vi, fue a mi mujer con las piernas muy abiertas y desnuda de cintura para abajo. Sus tacones apoyados sobre la mesa , hacían que la imagen de sus largas y delgadas piernas ,fuera muy sensual. Nuestro amigo, se había encargado de ponerla muy caliente previamente, besándola y desnudando la mitad inferior de su cuerpo. Sin braguitas y abierta de piernas, el jugaba lentamente con su clítoris. Ella jadeaba y se movía casi al compas del roce del dedo con su pequeño punto de placer, soltando de vez en cuando un pequeño quejido casi imperceptible.

Read more

Me gusta / No me gusta

La psicologa me engaño XI

Bajé a mi cuarto de sirvienta con una mezcla de sentimientos que me confundían hasta la desesperación. Por un lado, había visto la cruda realidad de mi Ama Marcela. Una mujer desalmada y cruel, quien se había apoderado de mi cargo de gerente en la compañía para la cual trabajaba y, de paso de todos mis bienes, al unísono de haber acabado con mi matrimonio y toda posibilidad de vida familiar, desde hacía ya dos interminables años hoy cumplidos. Como aniversario de mi esclavitud, había sido regalada con la llegada del nuevo inquilino declarado como Novio de mi Señora y nuevo Amo mío y acto seguido se me había permitido asistir a mi primera luna de miel de mis Amos-Amantes.

Había sido presentada ante mi nuevo Amo, no solamente como esclava y sirvienta, sino también con la orden perentoria de convertirme en la puta personal y propiedad de mi Señor Marcos subordinada a sus más ínfimos caprichos. La buena noticia había sido mi exitoso debut como mujer exuberante ante los ojos de mi ahora Dueño y Señor. No había dejado de notar el trato preferencial que había recibido del hermoso efebo, y el contraste manifiesto entre mi Ama como mujer y yo, su sirvienta, claramente superior en todo como fémina. Creo no equivocarme al afirmar, que la intención de la señora Marcela con su novio era utilizarme como cebo, para atraerlo definitivamente a su lado, ya que ella sola no lo había logrado en todo este tiempo como jefa del asistente de sugerencia.

Read more

Me gusta / No me gusta

Dominando a mi esposo

BDSM, Dominación. Mi nombre es marina, tengo 45 años, mido 178 tengo buen culo y tetas bien paradas, estoy casada con carlos quien tiene 42 es mas bajito que yo bien guapo y muy cachondo en la cama, es machista y me ultraja a menudo conviertiendome en una esclava completa Read more

Me gusta / No me gusta