Donde hay brasas es que hubo fuego

Mi nombre es Simón y la historia que voy a contar sucedió hace varios años era sábado, estaba con mi grupo de amigos y vecinos en el bar “ El Duende” había mucha gente y mi amigo Alejandro me dijo
– Simon esa pelirroja de allí,¿ no es tu ex-novia?. – ella se llamaba Erika medía 1,70 m, tenía el pelo rojo como el fuego, unos labios carnoso y unos pechos que eran de la talla 90, siempre le gustaba lucir un buen escote algo que me ponía muy bruto a mí y al resto del personal masculino, en la pandilla la llamaba “La mollete” porque estaba entradita en carnes no mucho pero algo le sobraba, dejamos de salir de mutuo acuerdo, sin malos rollos cada uno quería probar con gente nueva, hacía dos años que no la veía, ella empezó a salir con gente de eritaña y yo me volqué en mis amigos de la infancia.

Nada decirme eso Alejandro, giré y era ella, estaba igual de exuberante que cuando saliamos llevaba un palabra de honor negro ceñido a su cuerpo al igual que una falda negra que le marcaba su cintura y su trasero, viéndola así estaba cambiada, más delgada. Me acerqué a ella y la saludé.
– Hola Guapa.
– ah hola Simón, ¿ Cómo estás? – preguntó ella.
– Bien aquí con unos amigos – le respondí.- ¡ Vaya como estas!
– A que sí perdí varios kilos, de aquí – dijo señalando su barriga.- Mira toca – dijo cogiendo mi mano izquierda y dirigiendo la a su barriga y luego cuando estuvo posada fue la mano derecha la que dirigió a su barriga mira que plana se ha quedado, pero no solo eso mira la cintura que se me ha quedado – mi manos rodearon su cintura – y también los aductores – mis mano se posaron en su culo, duro como nunca había estado, y acerqué su cuerpo al mío.
– Eso no son mis aductores – dijo mientras que mis labios la besaban. El beso duró poco no puede ser llamado beso más bien un pico, ya que ella interrumpió el beso separándose, quitándome las manos de su culo y diciendo me – He venido con mi novio.

Me quedé callado y cortado, ella me explicó que se llamaba Ramón y que llevaban un año saliendo, estudiaba derecho… y más cosas que no recuerdo. Al momento apareció un chico rubio con ojos azules con un jersey amarillo colgado en sus hombros.
– Simón este es Ramón, mi novio. Ramón este es Simón, un amigo.- ¿ Un “amigo”? me pregunté para mis adentros
– Encantado Simón, Erika han llegado José María y Lupita ven a saludar.
– Ok, Simón tenemos que quedar apunta mi número 6** ** ** ** – Dijo Erika..
– Ok apunta mi número 6** ** ** ** – le dije el mío guardando su número para quedar algún día.

Pasaba la noche y seguía bebiendo con mis amigos, cuando de repente vi a Erika con su novio y sus amigos, todos unos pijos, entonces se me ocurrió la idea de mandarle un whatsapp.

“ Te veo”

a lo que ella sacó el móvil, se rió miró a los lados y me respondió.

“Ja, Ja, Ja ,Ja… ¿ Dónde estás? xq yo no te veo”
“Muy cerca”
seguía la noche y seguían los mensajes.

“ tú novio tiene abandonada” – le escribí
“ ah si” respondió ella
“ vamos yo con un pibon de novia como tú estaría presumiendo todo el rato y nunca me separaría de ella”
“ quien dice que no lo hace”
“ Pues el hecho que está más interesado en hablar con su amigos que en ver que su novia se está escribiendo por whatsapp.”

“ E me has dejado helado con el cambio”
“ entonces te has gustado el cambio que me he hecho”
“ si”
“ mira mira”

y me mandó un selfie de ella y de su escote.

“ ummm qué tiempo donde lo pasaba genial metiendo la cabeza entre esos pechos y tú tampoco lo pasabas mal creo recordar “

no contestó entonces me fui al aseo a mear y se me ocurrió mandarle una foto de mi polla y así lo hice primero la foto y cuando salí del aseo y la miré se la mandé.

“ Mira como me has puesto”

“ Dios mio no me acordaba lo grande que era”

“ Seguro que tienes a tu novio igual de contento” le respondí

“ No te creas, no lo hacemos tan a menudo como lo haciamos tu y yo.”

“ Eso hay que arreglarlo” le respondí

“Si quieres te hago una puesta apunto” le respondí

“ ah sí ¿ en qué consistiría esa puesta apunto?” me respondió

“ Pues te comería la boca, luego bajaría por tu cuello para chuparte y lamerte cada trozo de piel, luego me encantaría a tus pechos, lamiendo los, chupándolos, metiéndome los en la boca…” cuantos más mensajes le escribía describiendo lo que le haría más cachonda la veía y lo sabía porque la conozco y cuando se mordía el labio de esa forma era que se estaba calentando. ya casi estaba a punto cuando ella me preguntó.

Erika se desplazó por el bar hasta llegar a la barra donde estaba el novio, no sé lo que le dijo pero si sé que él se quedó en la barra y ella cogió su abrigo y su bolso y salió por la puerta del local. acto seguido yo hice lo mismo.
Al salir vi que ella caminaba hacía la avenida yo corrí hacía el otro lado para coger el coche y recogerla. la seguí con el coche hasta que estuvo lejos de la discoteca, entonces al doblar la esquina ella aceleré y no había dado ni cuatro pasos cuando la alcancé.

– ¿ Donde vas caperucita? – le dije bajando la ventanilla del coche.
– A casa de mi abuelita, – dijo ella mientras se acercaba al coche y abría la puerta del copiloto.

Cuando ella entró aceleré por si el novio había cambiado de opinión y quería llevarla a casa. No pasaron ni cinco minutos cuando ella se bajó la cremallera del abrigo dejando salir a su gemelas, yo aunque conducía me fijé en su pechos y en las ganas que tenía de volver a estrujarlos. Nos metimos en la autopista para ir a su casa ella miraba por la ventana de repente me pasé la salida para llegar a su casa.

– Te has pasado la salida, ¿es que no te acuerdas de donde vivo?
– Si, pero antes vamos a hacer una paradita.

Llegamos a los aparcamientos del estadio olímpico, lugar donde se va a lo que se va.
Había pocos coches y desperdigados por la explanada. Apagué el motor y me abalancé sobre ella, ella me paró el cuerpo con su mano diciéndome “ Lo siento pero tengo novio” yo seguí hasta sus labios aunque se resistía cuando mi mano se posó sobre su pecho se dejó llevar.

Mi boca exploraba su boca mientras que mis manos se hacía con el control de sus pechos, el palabra de honor había quedado relegado a estar debajo de sus pechos en vez de encima, no llevaba sujetador por lo que el roce de mis manos sobre su piel la había vuelto loca, mi mano derecha abandonó sus pechos para colarse debajo de su falda. Mis dedos apartaron su tanga y se metieron dentro de su coño moviéndose dentro de su coño jugando con su clítoris. Erika bajo mis manos gozando con mis dedos, gozando sus pechos bajo mis manos y su boca bebido de mi boca.
Erika me pidió que parara y sus manos se fueron hacia mi paquete desabrochando mi cinturón y sacando de forma violenta mi polla de mi pantalón bajando la cremallera y de un tirón se metió mi polla en su boca. Se notaba el paso del tiempo, había mejorado su forma de comer pollas. Chupaba y lamía toda mi polla, haciéndole un vestido de saliva a mi polla mis dedos seguían dentro de su coño explorando cada centímetro de este. Cuando mi polla estuvo erecta en su máxima verticalidad ella quitó mi mano de su coño y se quitó las bragas junto con su falda lista para ponerse encima mía para meterse mi polla. la paré me subí el pantalón, salí del coche y volví a entrar pero a la parte de atrás me quité el pantalón junto con los calzoncillos y ella se pasó a la parte de atrás entre los asientos del piloto y copiloto. Sentándose encima de mi polla, mientras que mi polla le abría al máximo su coño para que albergará toda mi polla mis manos se posaron en su trasero y en mi boca se introducía sus pechos.
Su melena pelirroja se estaba oscureciendo con el sudor y ella lo único que hacia era gemir cada vez más fuerte y fuerte, yo empujaba para que mi polla la penetraba hasta el fondo de su coño. Llegó un momento que se corrió yo seguí dándole pollazos en su coño mientras que ella era como una muñeca de trapo totalmente abandonada y al poco tiempo me corrí dentro de ella.

Cuando recuperamos el aliento nos vestimos y la dejé en la puerta de su portal, nos besamos muy fuerte y se bajó del coche mientras caminaba hacía su portal me fijé en como se movía su culito y hice una promesa tenía que meterle mi polla en ese culito… pero eso es otra historia que os contaré en otro momento.

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