BUKKAKE A POCHI

Estimados amigos les contare una gran historia acerca de mi esposa, ella siempre queriendo complacer todos mis deseos y placeres , hemos compartido una experiencia inimaginable.
Tenemos 5 años de esposos y 4 de novios, siempre alegres y muy ardientes morboseando en la intimidad solo para los dos; pero un dia se me ocurrió algo distinto practicar un bukkake (eyacular varios hombres sobre la cara y boca de una mujer) bueno se lo comente a Pochi asi se llama mi mujer ella tiene 30 años – yo 32- obviamente me dijo que no, podíamos imaginar todo pero jamás realizarlo.
Bueno deje pasar el tiempo y le volvi a proponer y se me volvió a negar-“como crees que dejare que se corran en mi cara y tomarme toda la leche de varios hombres, estas loco”, bueno un dia revisando su correo de casualidad encontré un mensaje de su amigo Xavi que vendría Lima y quería visitarnos (vive en España-nosotros en Colombia),entonces aproveche eso y bueno le indique a mi mujer que vendría-él era su ex antes que me conociera-y le dije que podría ser la oportunidad de realizar una fantasia ,ella se quedo pensando.
A los días antes que llegara Xavi –solo se quedaría 2 dias- mi mujer me pregunto si era verdad la proposición de hacer realidad la fantasia a lo cual le conteste que si, me dijo:”esta bien pero solo serán pocos hombres y los que yo elija esta bien” , lo dije si. Le di un papel y apuntamos: Xavi-su amigo, Levi-su alumno de universidad 23 años, Raul-amigo de Xavi que solo tiene referencias de él por correo también vive en España, Martin-su sobrino de 18años es medio raro por eso quiere ayudarlo a definir su sexualidad, y yo.
Entonces quedamos con todos sin explicarles exactamente que se trataba. Llego Xavi de viaje y el primer dia ni lo vimos solo en la noche le invitamos tal como Raul a una cena en mi casa. Llegaron bien elegantes cenamos con ellos y Pochi trajo una botella de vino,lo bebimos y luego saco un vodka, justo llego Levi y se unió a la reunión.
Para eso Martin estaba jugando play –station en mi cuarto, tomamos 3 botellas y comenzó la función, mi mujer se fue al cuarto a preparse ,mientras yo les explicaba que íbamos a jugar algo impactante pero que a la vez debía ser confidencial lo cual ellos aceptaron y les indique las reglas de juego. Tenian que sacar sus vergas y Pochi se las chuparía uno a uno hasta que este duros y excitados, ellos podrían manosear penetrar a ella pero cuando quiere mojarse tendrán que hacerlo en su boca y cara ; la idea les fascino tanto que podía sus caras de morbo.
Bajo entonces Pochi con su babydoll rojo y un tazón de la cocina para juntar la leche de ellos. Todos se pararon y la miraron , mientras yo me quitaba la ropa Xavi besaba a mi mujer en los labios y Raul le frotaba las tetas, Levi le estaba sacando la ropa interior para ver el culazo de mi mujer, yo miraba y me masturbaba, ya todos estaban desnudos y manoseando a Pochi cuando le agarra la verga a Xavi y le dice: “esto es por lo pasado “ y seguidamente le metió una señora mamada que tanto fue asi que Martin bajo a ver que pasaba cuando vio a todos desnudos se quedo boca abierto, Pochi se dio cuenta de ello y le dijo: “Martin  ven” cuando se acerco mi mujer le beso y se agacho le abrió la bragueta y comenzó a succionar este dócil pene que termino mas tieso y duro  que Pochi le pregunto :”Te gusta Martin tu tia te dar tu primera vez y tu me daras tu le primera lechecita ok bebe”, Martin solo movio la cabeza en señal de si. Entonces Pochi se monto en su sobrino y Xavi le dijo:”Quiero el culo” lo que respondió:”esta bien para ti todo”, Raul y Levi le dieron sus vergas y ella mamaba mientras le daban por adelante y por atrás.
Tanto fue el sobresalto que cuando le chupaba los huevos a Levin que le dijo :”eso profesora cómaselo todo” lo que ella hizo sin dudar, Raul estaba muy excitado que pidió a Xavi su turno por detrás pero Pochi le dijo que no :”le toca a Martin tu házmelo lo la concha” entonces se cambiaron de lugar y comenzó a moverse encima de Raul mientras se alimentaba de la vergaza de Xavi y le corria la paja a Levin ; Martin –como principiante no sabia que hacer entonces me levante y acerque a la acción y le dije :”asi Martin enculando a mi esposa dale duro hasta que grite, y le deje ahí donde se la metió tan fuerte que su tia grito.
Entonces Levin ya no pudiendo controlarse le hizo un gesto a Pochi indicando que ya se venia a lo cual ella les hizo el gesto a todos los demás para acomodarse entre las vergas de todos mirando a los ojos ,yo le alcance el deposito para juntar su premio.
Comenzo entonces con Levin agarrando su órgano le decía: Mirame ,estoy esperando , damelo que me encanta termino de decirlo y Levin expulso un liquido espeso y blanco que cayo entre los labios y nariz de mi mujer donde junto todo y lo tenia en la boca donde Levin dio 2 disparos mas.
Era el turno de Raul que se acerco y apunto a la boca diciéndole : Mamita rica tomate mi leche ya,ella le sonrio y con los ojos le dijo si. Recibiendo un gran chorro de semen que era mas fuerte –supongo por la cara de mi mujer-que se tomo todo sin dudarlo enseñando la lengua en prueba de su gran acción.
Le tocaba a Martin , donde fue Pochi que le agarro la gran verga diciéndole : Vamos bebe dame que tu tia tiene hambre dame mi lechecita bebe tu puedes dame” enseguida salió un la leche que tanto quería mi mujer era rica – le miro a los ojos a Martin y le enseño su semen en su boca y después se lo tomo- diciendo “ Gracias amor ya vez tu tia te quiere mucho”.
No sabia a quien le tocaria si a mi o a Xavi quien seria el primero pero ella nos dijo que nos acercáramos  a lo cual fuimos diciendo : “mis dos hombres de mi vida quien iba a imaginarse los dos se correrán en mi y cada uno en un lado comenzamos a pajearnos y bueno primero le di yo en la boca y cara al igual que Xavi ,ella junto lo que estaba en sus mejillas y lo junto a su boca se tomo todo y lo que había caído en el recipiente lo lamia como perra en celo.
Habiendo terminado la proeza todos se retiraron agradeciéndome la oportunidad de hacer realidad el sueño de todo hombre Xavi nos dijo que él se iba a casar, Raul que jamás olvidara estos momentos, Levin se fue muy débil .
Yo le dije gracias a mi mujercita y ella sonrio, cuando Martin se levanto para ir a descansar sintió que le venia una eyaculacion ,entonces Pochi fue y se lo tomo todo, diciéndole esto es para que duermas bien.
Le sonreí y le dije que era una traviesa.

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¡Seré tu putita!

Aquel viernes estaba preparado para disfrutar y descansar solo en casa tras una semana agotadora aprovechando que mi novia Sara (27 años) salía a cenar y de marcha con unas amigas.

Me despedí de ella hasta el día siguiente, ya que se iban a las fiestas del pueblo de una amiga, situado a unos 60 Km, y su amiga las llevaría y traería de vuelta.

Cené pizza, vi una película que a mi novia no le hacía ganas ver y me quedé dormido en el sofá. De repente, un sonido me despertó. Era el teléfono, y mi novia me estaba llamando. Le pregunté si pasaba algo. Mientras ella me explicaba que su amiga la del coche había desaparecido con un ligue y las había dejado tiradas miré el reloj del comedor y pude ver que eran las 06:00 de la madrugada.

Mi novia me pidió por favor que las fuera a buscar, que ya me compensaría, que lo sentía mucho.

Sin rechistar, me fui a buscarlas. Una hora más tarde, las conseguí encontrar en la plaza del pueblo medio dormidas y bastante borrachas.

Durante el regreso Sara y su amiga durmieron. Dejé a la amiga en su casa, y ya pasadas las 8 de la mañana llegamos a la nuestra. Acosté a mi novia, y yo no me pude dormir, así que me puse a jugar a la consola.

Al día siguiente mi novia no paraba de pedirme perdón y me dijo que le pidiera lo que quisiera. Le dije que no era necesario y ella me dijo “¿y si el finde que viene soy tu putita? Cuando lo hacemos me lo pides muchas veces. ¿Qué me dices. ¡Seré tu putita!”. Accedí y no le di mayor importancia, pensando que quizás el fin de semana siguiente, si hacíamos el amor, ella le pondría algo más de emoción al asunto.

* * *

Al viernes siguiente, me encontraba concentrado en la oficina cuando me despistó oír a un compañero cercano soltar la interjección “¡joder!”. Me giré hacia donde él miraba y pude ver a una chica que se acercaba a mí. “¡Qué pibón!”, me dijo mi compañero.

Era una chica de 1.70, pelo largo y oscuro, delgada, no mucho pecho pero resaltado por top rosa anudado al cuello que dejaba ver su vientre plano. La escena la coronaba una minifalda estampada y vaporosa y unos tacones que le daban un aire de femme fatale.

Lo mejor de todo aquello, es que se trataba de mi novia Sara.

LUIS (yo): ¡hola cariño, qué sorpresa!

SARA: hola mi amor – me dio un sonoro pico. – Te he traído un tupper con comida, que hoy no te habías traído nada.

LUIS: jo, gracias ¡eres la mejor! ¿Te invito a un café?

SARA: ¡vale!

Nos fuimos a un bar cercano. Antes de irme eché una miradita a mi pasmado compañero y le guiñé un ojo.

* * *

En el bar, Sara se subió a una silla de la barra cruzando sus hermosas piernas. La minifalda se le subió inevitablemente, dejando a la vista casi casi su ropa interior.

LUIS: ¡estás muy guapa cariño!

SARA: ¡gracias! ¿Qué te parece si esta noche nos vamos a cenar un restaurante que me han recomendado? ¿Reservo?

LUIS: ¡vale!

Al rato nos fuimos del bar y mientras lo hacíamos, mire alrededor y me fijé que muchos tíos no quitaban ojo de mi chica.

* * *

La cena transcurrió sin más incidentes que los causados por cómo iba vestida Sara. Mi novia lucía una mini falda aún más corta y vaporosa que la de la mañana, y un top negro con lentejuelas muy escotado. Se podía ver parte de su sujetador, seguramente con relleno, que juntaba sus dos pequeños pechos haciendo un precioso y sexy canalillo. Estaba buenísima.

Al final de la cena, Sara me insistió en ir a una Macro Discoteca cercana, bastante popular entre los turistas. Siempre me he negado a ir porque no me gusta la música, pero esta vez, animado por el vino, acepté.

Me dolió el coste de la entrada, pero una vez dentro me quedé flipando. El sitio está lleno hasta la bandera, todo y que el lugar era enorme. La gente iba muy bien vestida, y más de una vez la vista se me fue a alguna chica tremendamente sexy. Mi novia, tal y como iba vestida, pegaba en aquel lugar. Seguro que lo había planeado todo desde el principio.

Mi chica no perdió el tiempo en gastar la consumición, y nos fuimos a bailar. Sara se movía de forma muy sexy. En un momento dado, se subió a una plataforma, y bailó sola ante los piropos de los chicos cercanos, que le decían todo tipo de guarradas mientras que ella se contoneaba y acariciaba el cuerpo al ritmo de la música. Cuando se bajó, la besé con pasión y le dije que no aguantaba más y que estaba deseando follarla. Ella me sonrió, y me tocó el paquete, que se puso duro como una viga de acero al momento.

SARA: ¿y por qué no me follas? – me dijo sensualmente. Tras estas palabras pasó la punta de su lengua por mis labios de forma provocativa.

LUIS: ¡vamos al baño y verás!

Abriéndonos pasos entre el gentío, llegamos a los baños, en los que afortunadamente no había cola para entrar. Totalmente salido, me metí en el baño de caballeros con mi chica detrás. Sin hacer caso a las protestas de los chicos que había en el servicio, nos metimos en un urinario  empezamos a besarnos con pasión. Iba tan salido que ni si quiera me molesté en cerrar la puerta.

Sara me tenía abrazado por el cuello y nos besábamos como adolescentes. Mis manos se deslizaron con nerviosismo desde su espalda hasta sus tetas, y su culo.

Al sobarle su culito pequeño y redondito, le levanté la falda, y al oír el jolgorio cercano me di cuenta que un puñado de tíos se habían amontonado en la puerta del baño y seguían con atención nuestra pasión. Sara me susurró que “sería mi putita”, tal y como me había prometido, y que “haría todo lo que yo quisiese sin restricciones”.

Tras estas palabras, llevó su mano a mi paquete y empezó a masajeármelo. Sin importarme nada, me saqué la polla al aire y ella empezó a pajearme. La gente gritaba animándonos a hacer más cerdadas. De repente, de reojo vi como la muchedumbre se echaba a un lado, y dos tíos con aspecto de matón (uno latino y otro negro) se acercaron.

NEGRO: arreglen sus ropas y acompáñenos por favor.

Aquella educación distaba de lo que cabría esperar de un matón de discoteca, así que mi novia y yo les seguimos bajo los abucheos de la gente del baño de caballeros.

* * *

Los dos hombres de seguridad nos acompañaron, el negro delante y el otro detrás nuestro hasta una puerta en la que había un cartel de “privado”.  En una pequeña sala de espera llena de cajas nos explicaron que no podíamos hacer lo que habíamos hecho, y que la discoteca tenía un prestigio. Nos disculpamos, y nos pidieron que les acompañáramos a ver al dueño.

Me imaginaba que  iríamos hasta algún despacho cochambroso y descuidado. Ante mi sorpresa nos dirigimos a un ascensor y una vez dentro descendimos. El negro se quedó mirando el escote de mi novia, y después le sonrió sin decir nada.

Bajamos del ascensor y avanzamos por un pasillo cubierto con una elegante alfombra y grandes cuadros a los lados. Al final del mismo, el latino entró dejándonos solos con el negro.

NEGRO: no os preocupéis, no os pasará nada.

La puerta se volvió a abrir, y entramos a un amplio despacho ricamente decorado. Tras un gran escritorio se sentaba un hombre de unos cincuenta y pico años, vestido de marca y con el rostro serio. En un sofá cercano, dos hombres de la misma edad y con pinta de tener pasta sostenían grandes copas de licor en la mano.

El hombre del escritorio se presentó como “Gabriel, el dueño de todo esto”. Nos explicó las graves consecuencias de lo que habíamos hecho, cómo podría dañar la imagen de la discoteca. También nos asustó diciéndonos que estaba en todo el derecho de llamar a la policía, y que si no lo había hecho antes, era porque él se consideraba un hombre razonable, y que antes quería dialogar.

Nos disculpamos y nos excusamos con el calentón que teníamos, pero él negó con la cabeza.

GABRIEL: eso no me sirve. Además, más calentón debéis de tener ahora que no habéis terminado lo que hacíais. Walter, Nico, retiraros por favor. – Los dos porteros de discoteca se fueron.

SARA: por favor, por favor, no llame a la policía. Le contaré la verdad: le hice una propuesta a mi novio de que sería su putita este fin de semana, y creo que se nos fue de las manos.

GABRIEL: ¿su putita, eh?

SARA: sí. Todo es culpa mía. Esta mañana ya he ido al trabajo de mi novio vestida provocativa para calentarle. En la cena le he enseñado el escote todo lo que he podido, y tras mis bailes sexy en la pista de baile, mi chico ya no ha aguantado más.

GABRIEL: entiendo. ¿Y sabes qué?, con todo lo que nos has contado, aquí mis socios y yo no somos de piedra.

LUIS: cariño – intervine yo – Ahora me doy cuenta de todo. Ya que te comprometiste a ser mi putita, tendremos que salir de esta siendo tú mi putita.

SARA: ¿y qué quieres, que me folle a todos estos?

GABRIEL: ja ja ja. No es mala idea. Además, podría compensaros con un pase VIP, si no volvéis a montároslo en mi discoteca.

Mi chica me miró y envalentonada dijo:

SARA: si tengo que ser una putita, a parte de eso quiero también 300 euros.

El hombre se rio a carcajadas. Hizo una llamada para que prepararan dos pases VIP y sacó algo de un cajón.

GABRIEL: toma guapa, 500 euros si empiezas ahora mismo siendo una buena putita y sin cortarte de hacer nada.

Nosotros nos quedamos flipando, pero mi chica se recompuso en seguida.

* * *

Sara cogió los 500 euros, se los metió en el bolso, y sin decir nada, bordeó el escritorio de Gabriel, y echó su silla hacia atrás.  Ágilmente pasó sus piernas a los lados del hombre y se sentó frente a él. El hombre le miró sonriendo de oreja a oreja y Sara cogió su cabeza por la nuca y le besó en los labios lentamente.

Sara contoneaba su culito lentamente. Debía de tener a aquel hombre maduro bien cachondo. Le desabrochó la camisa con parsimonia y se la quitó. Acarició los peludos pezones de aquel señor y los besó con la lengua. Con suavidad, cogió al hombre por la nuca, y guio su cabeza hasta su canalillo. El hombre empezó a chupárselo y a estrujarle las tetitas.  Ahora Sara se contoneaba sobre su montura con más efusividad.

Vi bajar la mano de Sara y acariciar el paquete del hombre por encima de la ropa. Gabriel le hizo levantarse, y se sacó una pequeña y gorda polla al aire. Mi novia le masturbó rápidamente mientras él le comía la boca con pasión.

GABRIEL: chico ¿no te importa que me la coma mi novia?

LUIS: ¡no! ¡ya verá cómo la chupa! – el hombre soltó una carcajada que se interrumpió al momento cuando Sara se lanzó hacia su miembro.

Sin darle tiempo a reaccionar, se arrodilló, agarró aquella polla erecta con una mano y se la chupó rápidamente. El hombre se puso de pies sin que mi novia dejara de mamársela.

GABRIEL: ¡chicos, mirad que bien la chupa!

Pudimos apreciar que mi novia lo estaba danto todo. Se la sacó de la boca, y chupándola de un lado sin dejar de masturbarle nos miró a todos desafiante.

El dueño le pidió que parara, y cogiéndola de la mano, la guio hasta ancho sofá donde estaban sus dos socios.

GABRIEL: ¿pensabais que me había olvidado de vosotros? ¡disfrutad de ella!

El hombre ayudó a que Sara se sentara en el sofá entre aquellos dos señores.  Se presentaron como Claudio y Víctor.

Mientras Gabriel me ofrecía una copa y nos sentábamos en un sofá próximo, oí a mi chica decirles: “¿sólo vais a mirarme o no os gusto?”.

Al momento, ambos reaccionaron. Víctor le acarició las suaves piernas lentamente, mientras que Claudio lanzó sus grandes manos hasta sus tetitas.

Víctor cada vez rozaba más la entrepierna de mi chica, y desde mi posición podía ver claramente su tanga. Los roces aumentaron, y Víctor empezó a masturbar a mi chica por encima del tanga cada vez más rápido. Ella gemía y Claudio la besaba cuando podía sin dejar de tocarle las tetas.

Mi chica le pidió que parase, y se arrodilló frente al sofá. Los dos hombres se desnudaron completamente con rapidez. Mi chica les dijo que se sentaran lo más juntos posible. Tras sonreírles, agarró sus pollas, y masturbándolas a la vez, empezó a chupar la de Víctor sin dejar de mirarle a la cara.  De vez en cuando se la sacaba de la boca y les masturbaba más rápido. Alternó a la polla de Claudio siguiendo el mismo proceso. Aquellos dos hombres veían claramente las tetas de mi chica por el hueco que formaba su canalillo.

Gabriel les pidió que pararan un momento.

GABRIEL: ¿por qué no te desnudas para que veamos lo buena que estás?

SARA: sólo quedamos en que os follaría, nada de desnudarme…

GABRIEL: qué putilla estás hecha – tras lo cual le lanzó un billete de 100 euros al suelo.

Sara se puso en pie, y empezó a bailar sensualmente.

GABRIEL: si tuvieras más tetas te podría contratar como Gogó.

SARA: si tuvieras más dinero te podría contratar como mi chulo.

Todos nos reímos por aquel cruce de palabras y mi novia continuó su baile sensual.

Gabriel llamó por su pinganillo a Walter, y el negro entró impasible y puso música.

Se sentó en una silla aparte viendo cómo mi novia se contoneaba al son de la música desnudándose lentamente.  Se quedó en tanga, y de forma desafiante se dirigió hasta el escritorio de Gabriel. Se subió encima tumbándose boca arriba con las piernas abiertas.

Los tres señores se acercaron como buitres a la mesa, al tiempo que Gabriel se desnudaba.

Manos de dueños indescifrables recorrían los pequeños y erguidos pechos de Sara mientras Gabriel le quitaba el tanga y empezaba a comerle el coño.

GABRIEL: mmm, que depiladito y durito. Parece el de una adolescente.

SARA: mmm, pues cómemelo bien Tío Gabriel.

Los otros dos hombres se colocaron a los lados de la mesa y Sara le fue chupando las pollas de forma alternativa.

Mi novia pegó un fuerte gemido, y pude apreciar que Gabriel se la había metido y estaba empezando a follársela. El hombre la embestía con energía poniendo una expresión animal en el rostro. Claudio se subió a la mesa, y se colocó sobre Sara, como si fuera a hacer un 69. El hombre le metió la polla en la boca, y con la fuerza de sus caderas, empezó  follársela.

Casado, Claudio se bajó y se puso al lado de Víctor. Sara juntó ambas pollas y se metió sus puntas en la boca.

VÍCTOR: me toca.

Sara se bajó de la mesa, y apoyó con los brazos en la misma. Sin miramientos, Víctor se la metió y empezó a follarla.

Sus pequeños pechos saltaban mientras Sara hacía disfrutar a los otros dos hombres con sus mamadas.

Gabriel se fue tumbó boca arriba en el sofá y llamó a Sara para que le follara. Mi chica fue obediente, y empezó a cabalgarle pegando su cuerpo al del hombre. Los otros hombres se masturbaban con rapidez .

Sara incorporó, y le cabalgó como una amazona. Víctor que se masturbaba muy rápido, acercó su polla a su cara, y soltó lentos chorros de semen que cayeron por las mejillas de Sara.

Claudio, sin esperar a que su amigo terminase, colocó su polla frente a los labios de mi chica, y soltó fuertes chorrazos que cruzaron la cara de Sara.

Gabriel le pidió que se levantase. Colocó su pequeño pene en la boca de mi chica, se la metió, y por sus gritos empezó a correrse dentro de su boca. La cara , barbilla y cuello de mi chica estaban totalmente encharcados de líquido seminal.

SARA: ¿Cariño, he sido suficientemente putita?

LUIS: no… ahora me toca a mí.

Me quité los pantalones y  calzoncillos y me lancé sobre mi chica. Se la metí de un golpe. Su interior era un volcán. No le pude besar porque su rostro era una máscara de semen.

La follé con fuerza y me corrí dentro de ella.

Todos nos limpiamos por turnos en un baño que tenía el despacho.

Gabriel nos dio las dos tarjetas VIP y nos dijo que ahora no teníamos escusa para volver.

GABRIEL: y ya sabéis, antes de hacerlo dentro de mi discoteca, venid a verme y pondremos remedio a vuestro calentón. Ja, ja, ja.

–          FIN –

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Esto no es Crepúsculo

Era noche de Halloween y tanto a Sara como a mí, Luis, nos habían invitado a la fiesta privada que un amigo celebraba en su casa. El año pasado no habíamos podio ir, y un amigo que fue nos contó que había sido una pasada, buena música, bebida e iluminación como en una discoteca. Atraídos por nuestras expectativas confirmamos nuestra asistencia, y que iríamos disfrazados.

Mi novia Sara (de 27 años) no quiso desvelarme de qué se disfrazaría. Me daba morbo imaginar su delgado cuerpo disfrazada de colegiala, con su carita de niña buena, pequeñas tetitas y culito respingón haciendo más real el disfraz. No me dijo nada.

Cenamos juntos en casa y tras ponerme mi disfraz de troglodita la llamé para irnos a la fiesta. Seguía sin vestirse. Quería que fuese una sorpresa total y me dijo que fuera yendo yo a la fiesta, que no estuviera pendiente de ella y me divirtiera y que en un rato iría, que iba a tardar en prepararse.

Algo indignado, me fui hacia la fiesta.

Los rumores eran ciertos. Era una pedazo de fiesta. Gracias a que el chalet estaba algo alejado de otras casas podían tener la música a tope. Estaba lleno de gente disfrazada. Puesto que no localicé al anfitrión, disfrazado de vampiro, y no conocía a nadie más, me senté en un sofá y me tomé un cubata. Mandé un mensaje a Sara, pero no me respondió. Me tomé otro. Sara estaba tardando demasiado. Cuando iba por el cuarto cubata, el anfitrión se sentó conmigo y nos pusimos a hablar un rato. Me presentó a unos amigos suyos y juntos nos tomamos unos chupitos de tequila. Yo empezaba a ir borracho y ya ni sabía el tiempo que había pasado desde que había llegado allí.

De repente, y casi por casualidad llegó Sara: llevaba un vestido corto de cuero negro escotado, con una banda roja, un colgante y unos dientes postizos. Debía de llevar sujetador con relleno porque sus pequeños pechos estaban a punto de salírsele por el escote. Su cara pintada de blanco conformaba el disfraz perfecto de vampiresa sexy.

Le dije lo increíble que era su disfraz y nos tomamos una copa juntos. A aquellas alturas yo ya estaba borracho y ella con muchas ganas de bailar y pasárselo bien.

SARA: ¿te importa cariño si bailo un poco? Es que me aburro.

LUIS: lo que quierassshh, yo no etoy parrrua mucho tro-troo trote.

Me sonrió mostrando sus largos colmillos de vampira y se fue a bailar donde había más gente.

La veía bailar sola hasta que en un momento dado me quedé dormido.

Sara suspiró cuando vio que su chico se había dormido. Estuvo tentada a ir a despertarle y decirle de irse a casa. Pero después de haber preparado todo el rollo del disfraz decidió quedarse un poco más.

Se puso a bailar al ritmo de la música. Sabía que era el centro de atención de muchas miradas, ya que apenas había chicas en la fiesta.

DESCONOCIDO: ¡hola! Parece que tu chico no puede más.

Sara se giró y vio a un chico de más o menos su edad disfrazado de vaquero.

ROZZ: hola, soy Rozz.

Se presentaron y dieron dos besos.

ROZZ: este es mi colega Jaime.

Jaime era algo mayor, disfrazado de romano, y de mirada penetrante.

Los tres hablaron un poco de la fiesta y sobre Halloween hasta que empezó a sonar una canción bastante marchosa que era la preferida de Sara.

Sara levantó sus brazos por encima de la cabeza y empezó a bailar moviendo la cadera. Sus tetitas saltaban al son de la música ante las atentas miradas de Rozz y Jaime.  Les dio la espalda, y apoyando una mano en su cadera, contoneó su culito de un lado a otro. Gracias a lo corto y ajustado que era la falda del traje sus nalgas de marcaban perfectamente. Los chicos no salían de su asombro. Sara Apoyó sus manos en un chico disfrazado de la muerte con una careta de la película Scream  que tenía enfrente y deleitó a sus nuevos amigos  subiendo y bajando sus nalgas como si de una clase de aerobic se tratara.  La chica giró y empezó a bajar como haciendo una sentadillas sin dejar de moverse.  Se puso de lado y subió sus brazos lentamente para luego bajarlos mientras se acariciaba las caderas.

ROZZ: madre mía cómo me está poniendo – dijo a su amigo.

Volvió a ponerse de lado, y subiéndose un pelín la falda, movió su cadera de derecha a izquierda como si quisiera sacar brillo con el culo a un mueble imaginario. Se dio la vuelta, y subiéndose la falda de tal modo que revelaba su tanguita negro, dobló un poco las rodillas y comenzó a mover el culito como una posesa. Todo el mundo aplaudió, silbó y gritó.

Bailando frente a Rozz y Jaime, se pasó las manos por los pechos y se inclinó hacia delante. Por causa del ritmo de su baile aquellos dos apretados pechos luchaban por escaparse de su prisión y casi lo consiguieron.

La gente le gritaba que enseñara las tetas cuando justo cambió la canción por un ritmo más latino. Sara se puso frente a Jaime y movió su cuerpo como si quisiera desprenderse de los brazos con el movimiento. Sus pechos subían y bajaban con riesgo a salirse. Jaime bailó como pudo. Sara apoyó sus bazos en el pecho de Jaime y tras inclinarse un poco, contoneó su culito. Rozz se acercó por detrás y se colocó a escasos centímetros de Sara. Ella miró atrás, y tras sonreírle con aquella dentadura de pega con grandes colmillos, se estiró un poco y pegó su trasero contra Rozz. La chica restregaba sus nalgas contra el paquete de él cada vez más rápido. Jaime hacía fuerza para no irse para atrás por la fuerza que ejercía Sara al apoyarse en él.

Confiado, Rozz se frotó contra la chica. Al ver que no le evitaba, colocó las manos en su cintura y la pegó bien contra su paquete.  Sara se inclinó hacia abajo y Jaime pudo verle perfectamente aquellos dos preciosos y pequeños pechos. La chica le sonrió y tras pasarle los brazos por detrás del cuello, bailó restregándose contra el paquete de aquel chico disfrazado de romano. Jaime le puso las manos en la cintura y bajó hasta el culito, donde se lo apretó. Sara se dio la vuelta con una cara que iba entre la regañina y la diversión cuando de repente Rozz la abrazó desde detrás. Sus brazos la rodeaban por la cintura y fue subiendo hasta rozar y apretar los pechos de la chica.

ROZZ: nos estás poniendo muy calientes. ¿Estás segura de lo que haces? – le susurró al oído.

Ella le miró divertida, se giró y e hizo un amago de morderle el cuello.

SARA: soy una vampiresa, ¿lo olvidas?

ROZZ: con ese baile, esto no es crepúsculo; es la vida real, y poniéndonos tan cachondos lo que estamos deseando ahora mismo es follarte.

SARA: ¿quién te ha dicho que en Crepúsculo no se folla?

Roz comenzó a besarle el cuello y Sara no dejaba de bailar. El desconocido que iba disfrazado con la máscara de Scream se acercó y le tocó el culo. Los besos del cuello fueron subiendo y acabaron en los labios. Ambos se besaban con pasión y ella no dejaba de contonearse al son de la música.

SARA: ya te he dicho que soy una vampira. Soy peligrosa.

Rozz rió, y de repente Sara se dirigió a Jaime y empezó a morderle el cuello. El chico flipaba, pero en un arranque de determinación, cogió a Sara por el culo y la pegó contra su cuerpo. Buscó sus labios y al encontrarlos empezó a besarlos con pasión.

JAIME: basta ya de tanto jueguecito y ponernos enfermos de calor.

El romano cogió a la vampiresa en brazos – no sin dejar a la vista de todos su tanguita negro – y se la llevó a otro lugar.

Rozz les buscó, y al final les encontró en un cuarto. Sara estaba sentada en la cama hablando con Jaime, mientras que este se masturbaba con su tranca a la vista de cualquiera. Sara tenía una mano bajo su vestido y por su cara se adivinaba que estaba haciendo lo mismo.

SARA: … ¿así que te he puesto cachondo eh? ¿No tienes miedo de estar con una vampiresa sedienta? Mmmm.

JAIME: si estás sedienta, pronto podrás tragarte todo lo que quieras.

Al ver a Rozz, Sara se acercó a él y empezó a acariciarle el paquete por encima de la ropa.  Empezó a entrar más gente en el cuarto. Mirones, entre los que estaba el hombre con la máscara de Scream y un variado elenco de gente disfrazada.

Sara desabrochó el pantalón del Vaquero Rozz y sacó su polla al aire. No acababa de sacarla cuando se la metió en la boca y empezó a hacerle una mamada. Jaime se acercó y Sara continuó con él mientras masturbaba lentamente al otro.

El hombre Scream se había sacado la polla y se masturbaba mirando la escena sin acercarse. Sara se giró ante los vítores de su público que empezaron a hacerle fotos y grabarla con el móvil.

Rozz le abrió la parte de arriba del vestido dejando al aire sus dos pequeños pechos realzados por su sujetador. Se lanzó a succionar aquellos diminutos pezones rosados.

La polla de Jaime planeaba sobre la lengua de la chica mientras esta se la cascaba y me miraba con ojos lujuriosos. Cuando pasó a chupársela a Rozz, Jaime le sobó las tetas y jugueteó con sus pezones.

Sara cogió ambas pollas y las puso juntas ante las protestas de los chico. Se puso a darles lametazos para terminar metiéndose aquellos dos glandes a la vez en la boca.  Mientras que estaba recostada en esta posición, notó cómo unas manos le agarraban y manoseaban el culo. Era Scream. El chico le acarició el coñito por encima del tanga y tras empaparse los dedos, se lo quitó. Le subió el vestido dejando aquel culo perfecto a la vista de todo el mundo. Sin miramientos, el desconocido acercó su pequeña polla erecta y se la metió. Se la folló a cuatro patas mientras Sara gemía débilmente. Al poco rato, el chico se la sacó y se corrió sobre su culito. Sara se acarició y con la ayuda de un dedo se metió parte de aquel semen dentro de su ano.

Se tumbó boca y Jaime se le lanzó encima como un oso. El chico empezó a follarla sin cuartel hasta que Rozz le pidió turno e hizo lo propio. Cambiaron de postura y Sara le quitó el sombrero de cowboy a Rozz.

SARA: me toca hacer de vaquera.

Se subió sobre Jaime y empezó a cabalgarle recordando a muchos de los que veían el espectáculo el baile que había hecho antes.

Rozz se acercó y sin decir nada, le metió la polla en la boca. Las tetas de Sara botaban mientras cabalgaba y chupaba polla.

Cambiaron de postura y se pusieron de lado y Jaime se la folló a toda velocidad. Entre los mirones, más de uno se masturbaba mirando. Uno de ellos, disfrazado de preso, se acercó y empezó a correrse sobre las tetas de Sara.

SARA: ¿nadie más quiere correrse? – gritó Sara.

El círculo se cerró alrededor de la cama y más chicos  afilaron sus mástiles apuntándola. Un pirata le echó un buen lechazo en la cara, después otro vampiro casi le dio en un ojo, y finalmente un troglodita le acertó en los ojos. Todo se detuvo para que ella pudiera limpiarse. Cuando se dispuso a echarle la bronca al tío, se dio cuenta que era su novio Luis, algo más recuperado.

SARA: cariño….

Él pasó de las palabras y animó al gentío.

LUIS: venga, correos todos en la puta de mi novia. Le encanta.

Ella cerró los ojos, y como en los mejores bukakkes de Internet, uno a uno se fue corriendo sobre su cara. Cansados, poco a poco se fueron yendo, dejando sólo a Luis, Rozz y Jaime en el cuarto. Luis le limpió la cara con una toalla.

LUIS: venga chicos, terminad lo que habíais empezado.

Sara empezó a cabalgar a Rozz, y Jaime a dilatarle el culito. Cuando lo tuvo preparado, escupió sobre él, y empezó a meterle la polla. Al principio el sándwich fue lento, y más adelante se sincronizaron. Aquel pequeño culito le estaba apretando la polla muchísimo, y Jaime tardó poco en correrse dentro de chica.

Rozz aceleró el ritmo y Sara gemía como si la torturaran. Finalmente se corrió dentro de la chica dejándola tumbada bocarriba con los ojos cerrados y exhausta.

El cuarto se vació y Sara se quedó sola, dormida, mientras que desde sus dos agujeros fluían hileras de semen.

* * * * * * *

A la mañana siguiente se giró, pero en la cama no estaba Luis. Se recompuso como pudo el vestido y tras ir al baño se fue al comedor.

La casa estaba hecha un desastre, pero no se veía a nadie. Llamó a su novio, pero tenía el móvil apagado.

Oyó pasos en la escalera y un chico bajó. Aún iba disfrazado de vampiro y debía de ser el anfitrión.

ANFITRIÓN: vaya vaya. Animaste bien mi fiesta.

SARA: espero no haberte causado ningún problema.

ANFITRIÓN: no, no, todo lo contrario. A la gente le encantó.

SARA: ¿sabes dónde está mi novio? Un chico vestido de troglodita o algo así.

ANFITRIÓN: creo que uno de los tíos a los que te follaste le acompañó a casa.

SARA: vaya… A ver cómo vuelvo ahora.

ANFITRIÓN: si fueras una vampira de verdad podrías hacerlo volando.

SARA: ¿a la luz del día?

Ambos rieron.

ANFITRIÓN: yo lo siento, pero tengo mucho trabajo aquí limpiando.

SARA: y si… Sara se llevó un dedo  a los labios.

ANFITRIÓN: eres una vampira insaciable. Ven aquí y chúpamela.

Sara obedeció y el anfitrión terminó corriéndose rápidamente dentro de su boca.

ANFITRIÓN: buena chica. Ahora te llevo a casa. Espero que como vampira no te dañe la luz del sol, porque esto no es crepúsculo.

SARA: Ni yo me alimento de Sangre..

– – –  FIN – – –

Dedicado a Jaime  y a Rozz.

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