En un bosque de Jalapa

La estuve mamando casi 20 minutos, me dolía la mandíbula, hasta que me dijo, A ver, párate, me pegó hacia un árbol y me dijo abrázalo, abracé el tronco del árbol y se puso atrás metiéndome la verga, empezó a cogerme empujándome y raspándome contra la corteza del árbol, en unos minutos se vino dentro de mi.

Esta historia es una de muchas veces que he ido al bosque a masturbarme.

Me gustaba mucho ser exhibicionista cuando quería ir a masturbarme, me iba la playa o a algún bosque cercano y me desnudada, escondía mi ropa y caminaba hasta encontrar algún lugar especial, me la jalaba y regresaba, a vestirme y terminaba mi diversión.

Pues un día de esos fui a comprarme al súper unos dildos caseros, me compré unas calabazas enormes en la punta,  muy anchas,  y más delgadas en el rabo,  medían como 20 cms.,  también compré vaselina,  cremita y me fui a Jalapa a una carretera donde hay un bosque padrísimo, estacioné el coche, me puse unos shorts blancos chiquitos y pegados sin calzones y una camiseta, me dirigí hacia el bosque y después de caminar un rato empecé a oír agua de algún riachuelo así que seguí al ruido del agua y ahí me desnudé y escondí mi ropa, me acosté en el suelo, me embarré vaselina y crema en el culo metiendo los dedos dentro, y empecé a probar las calabazas metiéndolas en mi culo poco a poco pues estaban enormes, sacaba una y me metía la que seguía de tamaño, agrandando cada vez la entrada de mi ano,  hasta que probé la más grande, medía unos 8 o 10 con de ancho, y unos 20 o más de largo,  me dolió todo pero cuando entró se sentía delicioso, quedaba afuera de mi culo el rabo, me paré y en cada paso sentía delicioso como rozaba mis nalgas.

Siempre me pongo como tareas o castigos de caminar hasta que vea alguna gente o encuentre un camino, o lo que se me ocurra, esa vez me dije que hasta que no encontrara a alguien no pararía de caminar, onda Forest Gump, pues así me fui caminando desnudo y no veía a nadie, pasaron como dos horas sintiendo en cada paso como se movía aquel chipote metido en mi culo, del cual ya me había acostumbrado, pero se seguía sintiendo delicioso, en eso empezó a llover, primero suave y luego una tormenta, parecía que estaba abajo de una regadera de presión, el camino se convirtió en lodo y me resbalé varias veces, se quitó la lluvia de repente pero estaba todo embarrado de lodo y seguía yo en mi tarea de ver a alguna persona para poder regresarme, y masturbarme a gusto, pues iba caminando y en eso detrás de mi dos tipos que ni siquiera llegué a oír.

Montados a caballo se me acercaron, y me dijeron que hacía, que eso estaba muy mal, se bajó uno y se asomó por mis nalgas, pues se veía el pedazo de rabo de la calabaza, traía un machete en la mano y me preguntó que traía ahí metido, con muchísimo miedo y pena le inventé que estaba haciendo una promesa, de ir desnudo por el bosque con una calabaza metida en el culo, pero que ya había terminado, fue a dejar su machete a su caballo y yo salí corriendo, pero el que estaba montado me alcanzó y se me puso enfrente con el caballo y me alcanzó el otro a pie,  me dijo que me quitara esa cosa del culo, y obedecí.

La saqué y salieron muchos líquidos como babas con algo de sangre, aventé la calabaza lejos y él fue a recogerla y me dijo, A ver agáchate, y así llena de tierra y piedritas que traía pegadas la puso en mi entrada y la empezó a meter, hasta que volvió a entrar, te gustan estas mariconadas, pinche puto, le dije que sí, pero que era una promesa que tenía que cumplir, ah, que bien, me dijo:

A ver agáchate –para que sea una promesa tiene que doler, y me empezó a azotar las nalgas y me metía toda la calabaza con los golpes hasta que volvía a salir y me pegaba de nuevo en medio para que entrara otra vez y así estuvo un buen rato hasta que me dijo, A ver, dame una mamada, y se empezó a sacar la verga,  me hinqué y me la metí a la boca, olía a meados yo creo que tenía una semana de no bañarse casi me vomitaba.

Me empezó a mover la cabeza y no me quedó otra que aguantar, en eso se salió la calabaza, pues en la posición que estaba hincado la botó mi culo solita, tenía las nalgas ardiendo de aquellos azotes, se la estuve mamando casi 20 minutos, me dolía la mandíbula, hasta que me dijo, A ver, párate, me pegó hacia un árbol y me dijo abrázalo, abracé el tronco del árbol y se puso atrás metiéndome la verga, empezó a cogerme empujándome y raspándome contra la corteza del árbol, en unos minutos se vino dentro de mi, el otro se quedó sentado en el caballo observando, y me dijo, Quédate así abrazado del árbol por un rato,  quiero ver como te salen los mecos de tus nalgas.

Empezó a escurrir y se subió a su caballo,  me dijo, A ver cuando te das otra vueltecita por acá,  y se fueron, cuando reaccioné, no sabía para donde caminar de regreso, empecé a caminar y a pensar que en verdad yo estaba loco, lo que hacía en verdad era locura o calentura, caminé cerca de dos horas  buscando el arroyo y no lo encontraba.

Ya eran como las seis de la tarde y me asustaba que me agarrara la noche, en eso oí un camión y me dirigí a ese rumbo, era la carretera, así que me fui siguiendo desde dentro del bosque la orilla de la carretera, hasta que a lo lejos vi mi coche, pero había otros coches juntos también,  me acordé por donde estaba el arroyo para recoger mi ropa y se oían risas,  así que me fui escondiendo con cuidado a ver si podía ver a alguien,  hasta que vi que eran varios chavos con sus novias.

Estaban en brasier y ellos en calzones se habían metido al río y se les transparentaba todo, estaban todos mojados temblando de frío, traían vasos en las manos y me supuse que estaban tomando, casi era de noche y mi ropa estaba justo al lado de ellos, atrás de unas piedras, en eso una de ellas volteó y me vio y les dijo a los demás,  voltearon todos y yo me escondí, cuando me asomé otra vez vi que iban corriendo con sus ropas en las manos camino hacia sus coches.

Corrí por mi ropa y me puse mi short y mi camiseta, recogí las llaves del coche, esperé a que se fueran ya casi estaba oscuro,  cuando llegué al coche vi que había una botella de ron en el suelo así que la recogí y le di unos buenos tragos, ¿que andaba yo haciendo?…pero que rico…

Autor: pepon2009

Me gusta / No me gusta