El farmacéutico desconcertante

Se bajó el cierre se bajó el slip y se empezó a pajear allí en el comedor. Pasé unos nervios tremendos porque si entraba mi amigo, con todas esas revistas desparramadas sobre la mesa del comedor el farmacéutico pajeandose allí. Aunque yo no se la agarraba porque no me dejaba quien me iba a creer que yo era simplemente espectador y no actor de esa escena erótica que estaba sucediendo en el comedor de mí casa.

Hoy quiero referirme a un amigo que no se si es loco, se hace el loco o realmente es un bisexual reprimido.

Hace como quince años que lo conozco y aun no puedo calificar sus actitudes. Todos tenemos amigo raros o excéntricos, quisiera saber la opinión de los que lean esto y sus ideas puedan ayudarme a definirlo. A Carmelo que así se llama lo conocí en una farmacia. En el 84 una tía mía se enfermó y tuve que ir a esa farmacia a conseguirle los medicamentos. Allí conocí a un doctor gay, que me contó que vivía con su pareja, fue tan amable que me hizo la receta porque sin ella no me daban los medicamentos. Mientras mi tía estuvo internada, varias veces concurrí a esa farmacia y él muy gentilmente me hacía las recetas, hasta que un día le dije que no sabía como pagarle los favores que me había hecho al darme los medicamentos con recetas gratuitas. Se río y me dijo que yo podía pagarle. Me reí también.

Al costado de la farmacia estaban las policlínicas, me hizo pasar allí, sin que nos viera el rengo que vigilaba todo, corrió las cortinas y quedamos en un consultorio semiprivado pero se oía todo lo que sucedía en los otros gabinetes. Se abrió la bragueta y me ofreció su verga para que se la chupase. No era muy larga, ni gruesa, era normal. Se le paró muy rápido gracias a su mano que corría el forro con mucha habilidad. Me acerqué y le hice una mamada fenomenal, porque como dije al ser pequeña, no era mucho trabajo tragarla. El empezó a metérmela muy rápido, me di cuenta de que estaba por acabar y la saqué de mi boca justo en el momento que iba a comenzar su eyaculación la cual cayó sobre la camilla. Limpió todo con unos algodones, vio la cara de desconcierto que yo tenía y me empezó a tocar la bragueta, al darse cuenta de que la tenía muy parada, la sacó para afuera y exclamando que era una lástima desaprovechar una verga tan linda, pero que no había tiempo de que su culo recibiera el placer de una visita de mi pija.

Comenzó a pajearme muy lento hasta que aceleró el ritmo, di un suspiro y mi leche también fue a parar a la camilla y al algodón. Tiró todos los algodones en la basura, se lavó las manos, abrió las cortinas y se puso a atender a los pacientes como si nada hubiese pasado. Esta introducción la hice para que vieran como se fueron entrelazando las cosas y como conocí al farmacéutico “raro”. Seguí yendo a esa farmacia, pero el doctor no me hizo pasar más, solamente me daba las recetas y yo las canjeaba en la farmacia. Ni recuerdo quienes me atendían. Como al año, a esa farmacia la cerraron y abrieron otra a una cuadra de allí. Los médicos seguían atendiendo daban las recetas pero había que caminar una cuadra para retirarlos.

Comencé a ir a esa farmacia que era en un sótano. Me atendieron diferentes personas, porque iba diferentes días. La doctora que atendía a mi tía cambió los días de visita para los sábados, por eso comencé a ir a esa farmacia los sábados de tarde. Si iba antes de las 15 horas me atendía una chica y un chico. Pero después de esa hora hasta las 22 que cerraban era un chico que se quedaba solo con el o la policía de guardia. El me daba los medicamentos y empezó a conversar conmigo de todo un poco. Al principio yo le respondía a sus preguntas, me daba los medicamentos que había ido a buscar y me iba. A los pocos meses, ya estaba conversando con Gervasio el policía que cuidaba allí o con Rosa su compañera. Carmelo, cada vez me daba más charla, sobre mis actividades, el cine, los libros, en fin buscaba conversar de cualquier cosa. En esa época tendría unos 25 años, era de pelo corto muy negro, grasoso y brillante, su altura no pasaría el metro setenta, y su peso unos 65 Kg., era recién casado, su esposa estaba embarazada y a veces venía a acompañarlo o a buscarlo. Pasó el tiempo y cada vez nos hicimos más amigos, yo iba a buscar los medicamentos y me hacia pasar para atrás del mostrador que era un lugar bastante amplio en el cual había muchas estantería con medicamentos. Muchas veces me quedé hasta que cerraba y le ayudaba a ordenar las recetas de los medicamentos para hacer el conteo de lo que había entregado.

El policía se iba a las 22 así que muchas veces quedábamos los dos solos. Una vez quizo venir a mi casa para conocerla. Una de las rarezas que no le entiendo fue que en mi casa se le ocurrió decirme que tenía el pelo sucio y me pidió que se lo lavase… Sí, como leyeron. Ni tengo idea de por qué me hizo hacer eso a medianoche! Casi todos los sábados iba a la farmacia, pero jamás me dijo de que quería tener sexo conmigo ni con ningún hombre. Una vez me contó que había pasado por Bulevar Artigas se encontró con un travesti y se puso a charlar. Ignoro si solamente fue eso, nunca me contó que se hubiese acostado con uno, solamente me comentó que le gustaría…. y lo dejó en puntos suspensivos. Al tiempo me comentó que había venido una chica a buscar medicamentos y que hablaron y la hizo pasar para atrás y que ella se la chupó allí.

El policía estaba del lado de afuera, como siempre, comentábamos cosas pero nunca le dijo que a veces cojía allí dentro con las clientas. Cosa que tengo mis dudas. Un día me dijo que había invitado a esa clienta y quería que yo viera como ella se la chupaba y luego como él la cojía. En la parte de atráas de la farmacia había un escritorio de esos antiguos de madera maciza y pesaddo, él dijo que le pondría allí con las piernas abiertas y él parado se la clavaría para que yo lo viese. Quiso hacer un simulacro, él se paró frente al escritorio y a mi me hizo esconder entre las estanterías de medicamentos, para ver de que lugar podía ver mejor.

Probé desde varios sitios hasta que corrí unas cajas de medicamentos y encontré el lugar justo desde donde podía ver todo cuando ella llegase. Nunca vi nada porque ella jamás llegó. No sé si era otra de sus rarezas o querría tener algo conmigo y no se animaba a decírmelo?. A veces venía la señora a buscarlo, yo me iba y ella se quedaba. El sabía que por ese tiempo yo iba mucho al Brasil en excursiones y me pidió revistas porno. Llevé algunas hetero porque en esa época no me animaba a comprar gays, las miramos juntos y se las mostramos a Gervasio que comentaba cosas pero nada más. Un día fue al baño y lo seguí porque quería verle la pija. El entró y yo atrás de él, la sacó pero no la vi porque él estaba de espaldas y me pidió que saliese porque se ponía nervioso y no podía orinar. Un par de años sucedió todo eso, más o menos siempre lo mismo, lo único que cambió fue que su esposa tuvo un varón y a veces venía con el bebé. En todo ese tiempo nunca vi esas mujeres que dijo que venían a chupársela y otras cosas. Alguna vez que lo llamé por teléfono me dijo con voz muy nerviosa que no podía hablar porque estaba la muchacha agachada en el piso chupándosela!

En ese tiempo yo conseguí pareja, él se hizo amigo, y lo visitaba o lo llamaba por teléfono y pasaba las horas hablando. Según mi pareja tiene piernas peludas. No sé si me lo dice para darme celos o en una de esas visitas se las mostró. Entre otras de las rarezas que tiene es que si llamaba mi pareja le decía que yo no estaba y a mi no me decía que él había llamado. La farmacia nuevamente cambió de local, se fueron a un lugar más alejado del centro, pero a él le tocó el turno de 22 a 6. Yo empecé a ir menos porque no me quedaba cerca de los lugares que frecuentaba, hablábamos por teléfono de noche muy tarde y me contaba las aventuras con esas mujeres que según él iban a buscar medicamentos y terminaban “haciendo” algo con él.

Una vez me hizo ir a medianoche diciéndome que había ido una chica y que la había citado para esa hora y quería que yo los viera. También ignoro por qué ese afán de que yo viera como se la chupaban o cogiendo, pero a mi no me sugería de hacer algo con él. Esa vez era cierto, a esa hora más o menos llegó una chica, hace tanto que ni me acuerdo como era. Nos presentó y luego la llevó para una piecita que hay al costado, yo me quedé solo sentado en la farmacia. Desde allí pude oír gemidos Ohhhhh!…Ahhhhhh!… los dos estaban gimiendo, pero no me animé a levantarme para ir a ver. Al rato salió él sin pantalones con la pija dura. Al fin se la pude ver, después de tantos años. Pude comprobar por lo menos en eso que no e había mentido, era chica. La llamó, ella apareció y le dijo que se la chupara para que yo viera como lo hacia. Yo ya la tenía dura con ver ese espectáculo tantas veces prometido. Ella se agachó y empezó a chupar mientras él le agarraba la cabeza y le empujaba más la pija hacia el fondo de su garganta. -Sacala así te la chupa a vos también. Fue lo que me dijo, mientras ella estaba entretenida chupando.

¡Yo no aguantaba más! la saqué me acerqué y se la ofrecí. En eso pasó algo que nunca me había sucedido, ni nunca más me ocurrió. La chica empezó con unas convulsiones y unas cosas rarísimas. El como estudiaba medicina me dijo que era un ataque de epilepsia, en realidad no sé lo que le pasó a la chica esa. El se terminó pajeándose, pude ver como su leche caía al suelo. Después se ocupó de atenderla, me dijo que me fuera porque a lo mejor ella se había puesto nerviosa y no recuerdo que más me dijo. Solamente recuerdo que me dijo que después me llamaba. Como a las tres horas me llamó diciendo que ella se calmó y se había ido para la casa. Otra tarde fui, él estaba solo, fuimos a la piecita para que le contara como había hecho un trío con un amigo y su chica. Se sentó en un sillón que hay allí, me senté a su lado y me puse a contarle lo que había hecho y como. Muy atento escuchaba mi narración, vi como se le ponía abultado el pantalón y empecé a pasar mi mano por allí, no hizo ningún movimiento ni dijo palabra de rechazo. Yo seguí y el se excitó mucho, supongo eso porque su pija se movía con la presión de mi mano y me la retiró. No sé por qué no se pajeó o por qué no me dejó a mí hacerlo. Volvió a atender la farmacia y no hablamos del tema. Siempre me llamaba por teléfono para contarme sus hazañas sexuales con las chicas que iban a buscar medicamentos, a veces me decía de hacer un trío pero nunca más lo concretó. Hasta que me fui a vivir con ese amigo.

Pasaron muchos años, a veces él venía a mi casa, pero en muy pocas oportunidades volví a la farmacia, ya que no necesitaba más medicamentos. Cuando llamaba y yo estaba solo, le contaba alguna de mis aventuras y él siempre quería saber más detalles. Supongo que se pajearía escuchando lo que yo le contaba. Nunca me dijo por qué se interesaba tanto en conocer mis aventuras con hombres o algún trío que hice con amigos y sus amigas. Un mediodía me llamó por teléfono, yo no podía hablar porque mi amigo estaba en casa, me dijo que lo llamara después de las 15 horas a su casa. Una cosa muy rara porque generalmente no quería que llamara allá, la mujer me conoce así que no se por qué le ocultaba nuestra amistad. Llamé de un teléfono público, gasté muchas tarjetas, para escuchar las pavadas que me contó. Por eso digo que mis amigos están locos o son raros.

Me dijo que la mujer estaba en el dormitorio cogiendo con un tipo, me decía que esperara, miraba por la cerradura y me describía todo lo que según él estaban haciendo. No sé como me podía decir que la mujer se la estaba chupando al tipo, luego que el tipo se la cogía por el culo, etc, etc., con todo lujo de detalles. Una cosa increíble, pensará que yo soy estúpido para creerme esos disparates. Cuando le pregunté si la tenía parada, me dijo que si, en fin me confesó que se estaba pajeando, porque yo lo oía jadear y gemir a través de tubo telefónico. Le pregunté si no iba a intervenir, me dijo que si. Fue cuando me cortó. ¿Se habrá terminado la paja y por eso cortó? Toda esa historia no me la creo. Eso no fue real fue una más de sus fantasías o estaba mirando un video y me relató lo que ocurría en la pantalla haciéndome creer que era la mujer de él. Una tarde pasó por mi casa, quería ver las fotos que le había sacado a alguna chica con la cual había hecho tríos y también quería ver revistas que yo había traído del Brasil.

Yo estaba solo en casa, sonó el timbre y era él, no quiso subir porque andaba en auto y por acá hay que pagar estacionamiento. Bajé con lo que me pidió, subí al auto y estacionó en un lugar libre de pago. Miró las revistas y las fotos, yo empecé a tocarle la pierna y como él no decía nada ni hacía ningún movimiento de rechazo, seguí hasta su pija. La empecé a acariciar por arriba del pantalón hasta que se fue endureciendo, creo que se empezó a excitar por las fotos y por la presión de mi mano, porque en esos momentos me corrió la mano, pero en ningún momento me dijo que no hiciera eso. Es tan complicado que no puedo calificarlo, si es bisexual, o quiere serlo y no se anima, ya otras veces cuando se excitaba mucho me sacaba la mano, pero nada más. Otra de sus rarezas sucedió un día que yo estaba solo en mi casa, se apareció al mediodía.

Me hizo el cuento que se había ido de la casa, que había abandonado a su mujer. (Cosa que nunca comprobé si era cierta). Me pidió revistas eróticas, insistió mucho con que quería verlas. Yo no quería porque estaba por llegar mi amigo que es muy celoso y se iba a enojar. Insistió tanto que las llevé al comedor, nos sentamos y las empezó a mirar. Mientras él las miraba yo por arriba del pantalón le tocaba la pija, cuando se le ponía muy dura o se excitaba bastante me sacaba la mano, tal vez para no acabar dentro de su ropa. Yo le dije que la sacara y no quiso, siguió mirando las revistas y nada más. De repente se bajó el cierre se bajó el slip y se empezó a pajear allí en el comedor. Pasé unos nervios tremendos porque si entraba mi amigo, con todas esas revistas desparramadas sobre la mesa del comedor el farmacéutico pajeandose allí. Aunque yo no se la agarraba porque no me dejaba quien me iba a creer que yo era simplemente espectador y no actor de esa escena erótica que estaba sucediendo en el comedor de mí casa. -Andá al baño a pajearte. Se puso tan descontrolado, no sé si por la excitación o porque es chiflado que no oía mis palabras y siguió pija en mano. No me dejó tocársela ni nada. Enseguida acabó entre sus manos, sacó un papel de su mochila con el cual se limpió, guardó una pija chica y poco atractiva en su slip, se subió la ropa y fue a tirar el papel a la basura.

Guardé todas las revistas y después me abrazó y me pidió perdón, pero no me dijo por qué? Dijo que lo perdonara, que seguíamos siendo amigos y cosas por el estilo. Borracho no estaba o no me di cuenta. Podía ser que estuviese drogado o muy perturbado porque se habría peleado con la mujer y andaría caliente y vino a desahogarse en mi casa. Después de ese día no llamó por un mes, más o menos. Cuando llamó yo no estaba solo y no pudimos hablar mucho. Me hizo otro de sus inventos porque eso no lo puedo creer. Me dijo que estaba viviendo con una veterana de unos 40 años que es bailarina de strip-tease y que a través de ella había conseguido trabajo de barman en un boliche sexual de las Islas Canarias.  Que sabe él de bebidas, si es farmacéutico y estudiante de medicina! Yo creo que está mal de la cabeza o son fantasías que tiene…

Al poco tiempo me llamó otra vez y me hizo el cuento de que fue a un hotel para parejas, con una amiga y que no pagó porque tenía un bono gratis! Después que se pajeó contándome eso y describiéndome como se la había cogido por el culo me dijo que ese iba para Italia. Unos días antes me había dicho que se iba para las Islas Canarias y ahora cambió de país. Llamé a su casa y atiende la mujer, él no atiende nunca, así que no pude descubrir si todavía vive allí. Es increíble la cantidad de hombres bisexuales que hay y que todavía no lo han descubierto o lo descubrieron y se niegan a admitirlo como mi amigo Pierre y este otro amigo farmacéutico que cada vez me desconcierta más. No sé si por miedo o vergüenza o vaya uno a saber por qué motivos no se animan a hacer lo que les gusta. Siempre se descubren más bisexuales de los que uno cree. Mi amigo el de la farmacia, no sé si es uno de ellos, porque no se anima o no quiere conmigo, por qué se pajea delante mío y quiere que lo vea coger pero no quiere que se la toque…

En cambio el policía se destapó de una manera increíble a pesar de que no tenía confianza conmigo como el farmacéutico que lo traté más tiempo y aún no se destapa. Llamó nuevamente y aproveché para indagar sobre la paja que se hizo la última vez que vino a mi casa. Me contestó que era muy complicado, que por teléfono no podía explicármelo. Después a los pocos días vino nuevamente a mi casa, no había nadie así que no supe más nada de ese tema. A veces llama por teléfono le dice a mi amigo que va a venir pero no aparece. Mi amigo tiene celos de él. No sé si me dice cosas para darme celos o el farmacéutico se le insinuó de alguna manera. Porque mi amigo dice que le mostró las piernas, que son muy peludas y que tiene una pija chica. Realmente no sé si se las vio o lo dice simplemente para darme celos, porque antes de que viviéramos juntos el farmacéutico venía a visitarlo y lo llamaba después de medianoche que era la hora en la cual entraba a la farmacia. Aparece cuando uno menos lo espera, ahora quiere que lo llame después de medianoche porque está en otra farmacia en ese horario. Ahora se tranquilizó y hace unos meses que no llama. Quién sabe en que enredo andará…

Siempre espero comentarios…

Autor: OMAR

omarkiwi ( arroba ) yahoo.com

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