Crónicas cornudas IV Rocío y el consolador

Infidelidad, Anal, Dominación (BDSM). Lo que había hecho con Esteban me abrió las puertas a un mundo lleno de posibilidades para sentirme bien, me sentía digamos…liberada, algo se había despertado en mi y necesitaba satisfacerlo, y de nuevo volví a llamar a Esteban Read more

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Hermosa mujer casada me dejo alucinado

Nunca imagine estar escribiendo memorias en alguna página. En general no soy de el tipo de personas que tengan demasiado que contar, hasta hoy mi vida había sido muy normal y tranquila, pero sucedió lo que a continuación les narrare, y que me ha cambiado la vida.
Era un día como cualquier otro, en el trabajo. Yo trabajo en una tienda muy céntrica, y estaba como casi todos los días a la hora más tranquila que es casi a medio día con algunos compañeros, mirando para afuera de la tienda en dirección a la plaza, esperando por chicas guapas para recrearnos la pupila, cuando de reojo vi pasar el mejor par de tetas. Eso me desvió totalmente de la atención y mi vista y mi mente se concentro en mirar completamente a la poseedora de tan delicioso par. Al fijar mi vista y seguirla lentamente encontré a la más hermosa y rica mujer que había visto, con sus pantalones ajustados, dejaba ver a la perfección sus bien formadas, duras y exquisitas piernas que terminaban en una caderita muy agradable bien formada y más que apetecible. Coronada por lo que se notaba una deliciosa y apretadita panocha planita y muy bien dibujada en ese pantalón apretadito. Imaginaba como podría apretar mi verga y exprimirla con chorros de leche hasta el fondo de tan delicioso y delicado chochito
Pero solo en mis sueños y fantasías creía que podría tener a una mujerona así, y menos lo creí posible cuando se paró a mirar un aparador e instantes después se acercaron dos pequeños de la mano de quien parecía ser su esposo, fue ahí que desperté de mi letargo y comencé a tratar de desviar mi vista para otros lados, cosa que me era casi imposible ya que ese redondo y bien formado culo me obligaba a centrar la mirada en ella de nuevo. No paraba de desearlo y poseerla en mi mente en todas las posiciones posibles.
Concentrado en ella me olvide de todo hasta de donde pero un golpe en el brazo me obligo a despertar un poco y mirar hacia mis amigos quienes la miraban también pero con discreción y me decían: “ya wey. No mames, hasta que su bato venga a reclamar por que te estás cogiendo en la mente a su vieja!!!!!
Aun con la vista y la mente perdidas, Solo atine a decir: – eso quisiera!!-
Ellos -Que wey que reclamara su bato??…..
yo- no mames. Quisiera cogérmela!!!…
ellos- pos todos quisiéramos, pero el pedo es que ella quiera
Comenzamos a reír como tontos por la conversación, pero sin dejar de mirar tremenda mujer.
Pasaron los días y yo aun tenía su silueta, su cabello, sus caderas y a toda ella grabada en mi mente. Y porque no decirlo que a solas en imaginación le hice el amor y me la cogí como nunca antes había imaginado con ninguna chava.
Muy lenta mente su recuerdo se desvanecía y todo pasaba como lo que creía que fue “Vi una vieja buena que me fascino pero que no creía volver a ver y menos conocer”
Así siguieron pasando los días, hasta que mi supervisor me dijo que a partir del día siguiente tendría que cambiar al turno de la tarde, cosa que me desagrado mucho ya que siempre había estado por la mañana al igual que mis amigos a quienes ya no vería mas que un par de horas cuando se juntan los dos turnos. además aun que conocía bien a los de la tarde, no eran tan amigos como los de la mañana.
Trate de revertir mi suerte y convencer a mi supervisor a que cambiara a alguien más, pero no fue posible y solo conseguí que se molestara conmigo. Al siguiente día ya acostumbrado a levantarme a mis horas tuve tiempo de sobra para prepararme, bolear mis zapatos, bañarme, perfumarme, planchar mi ropa en fin, me prepare como muy pocas veces para salir a trabajar. Estaba dispuesto a cambiar mi actitud y pasar la jornada de trabajo lo mejor posible.
Llegue temprano para saludar a mis ex compañeros de turno e intentar encajar y hacer mejor relación con los compañeros de mi nuevo turno. El día corría de lo más normal, mis compañeros del turno anterior ya se habían retirado desde horas antes, cuando al estar acomodando algunas cosas veo un par de piernas bien torneadas, ajustadas en un pantalón muy ceñido a ella. Lentamente, fui recorriendo y saboreando con la vista, aquel cuerpo tan rico. Ella dejando su bicicleta recargada entraba a la tienda saludando a todos con mucha confianza.
Al seguir subiendo la mirada y admirar aquel par de ricas tetas y ese hermoso rostro ¡!! No lo podía creer!!! La musa de mis fantasías, la que días antes había captado mi atención. Entraba a la tienda quitándose el casco de bicicleta, sus rulos desacomodados pero hermosos caían sobre sus hombros.
Me apresure a intentar atenderla, pero ella se dirigió hacia una compañera. Saludándola muy amable le solicitaba algunos juegos de zumba, mi compañera la atendía y platicaban sobre los videojuegos y cosas triviales. yo deje de hacer lo que estaba haciendo para concentrarme y perderme una vez más en su delicioso cuerpo. Esta vez pude mirarla mucho más de cerca, era definitivamente una mujer hermosamente deliciosa.
Fue ella misma y mi compañera quienes me sacaron de mis fantasías, mirándome fijamente y riendo entre ellas mi compañera me hacia ademanes con la mano para que despertara, y se burlaban de cómo me quede ido mirándola.
Intentando disimular un poco, trate de controlarme y seguir acomodando las cosas, pero sin dejar de buscar su figura a cada segundo.
Cuando paso a cajas para pagar, mi compañera se acerco a mí riendo y diciendo:
Se te cae la baba, menso!!! (Al tiempo que hacia la seña de cerrar mi boca)
Yo-. Quien es? Ya la había visto pasar por aquí.
Mi compañera-. A cada rato viene, vive por aquí cerca, y pasa muy seguido por la plaza también con su esposo y sus niños. Eso confirmaba lo que había creído la primera vez que la vi. Es casada y con hijos!!
Aun que dentro de mi sabía que no tendría esperanzas con ella, me desilusiono confirmar lo que ya sabía. me quede callado pensando en mi desilusión. Y en ese momento ella se aproximo un poco a ambos y con una enorme sonrisa nos dijo:
-. Adiós, nos vemos luego!!!
Mi cabeza giro para seguirla con la vista hasta su bici. Y la miraba mientras se acomodaba el cabello para colocar su casco.
Salió de la tienda mientras dentro de mi algo me decía que no le había molestado que me perdiera mirándola como “bobo”. de haber sido así no hubieran reído las 2, y menos hubiera venido a despedirse hasta acá sabiendo que mi compañera estaba junto a mí.
En eso estaba cuando nuevamente mi compañera me saco de mis pensamientos.
– Son a todo dar, seguido vienen a ver juegos, o a comprar cosas, ya casi todos los ubican bien, y ellos a nosotros.

Yo-. Ya me imagino. Una mujer así no se ve todos los días, y menos ya con niños….

Mi compañera. – jajajaja. Si está muy guapa la señora, todos alucinan cuando viene. Ya hasta saben sus horarios cuando pasa por la tienda y se salen a saludarla a la pasada.

Yo-. Si, lastima

Ella-. Lastima de qué?

Yo-. Ps de que sea casada, con una así yo si me casaba, hasta casa le pongo!!

Ella.- apoco crees que te haría caso? Ellos gastan aquí en un día lo que ganamos en una quincena, además el don también está muy bien…

Así acabo nuestra conversación.
El resto del día la pase feliz de haberla visto una vez mas y de saber que en mi nuevo turno, podría mirarla y hasta platicar con ella muchas veces más.
Al día siguiente nuevamente me arregle temprano cuidando cada detalle para prevenir si nuevamente iba a la tienda, al llegar les platique a mis compañeros del antiguo turno, les dije que la chava que habíamos visto era clienta, pero que venía por las tardes; Entre risas y bromas me dijeron inche bato!! y tú que no querías cambiar de turno. Ya ves!! Decían que ya todos querían cambiarse al turno de la tarde.
La tarde llego sin verla, estuve cuidando a mis compañeros para ver si en algún momento notaba que salieran a verla pasar. Pero no se si no paso? O simplemente fueron tan discretos que no me di cuenta.
Al día siguiente repetí lo de siempre pero esta vez aproximadamente a las 6 de la tarde note como en la parte de adentro de la tienda ya casi había puras chicas y los compañeros acomodaban cosas afuera o iban para allá con cualquier pretexto. Hice lo propio y me aproxime preguntando a uno que era lo que pasaba?
El-. Nada, por que?
Yo-. Haya me dejaron adentro con las viejas. Y todos andan acá
El-. Jajajajaja es que entre 6 y 6:15 pasa la mamasita que vino anteayer, no la viste?
Yo-. Que si no, quien no la va a ver….
El-. Jajajaja si dijo Helena que te quedaste embobado!!! Che wey no la vayas a espantar, y ya no venga. Pilas!!! Que es lo mejor de trabajar aquí, las viejas que vienen!!!
No conteste y trate de buscar ocupación afuera, ¡hasta me puse a dar una barrida!.
El supervisor de la tarde llego a correr a todos para adentro, preguntando que hacíamos afuera? Y diciendo que había mucho que hacer, afortunadamente corrió a todos menos a mí. Ya que me vio barriendo. me dijo: “si hacía falta una barrida. Pero a ver si no se te hace costumbre limpiar por acá siempre a la misma hora”
Solo sonreí con el de manera cómplice. Y comprendí que si quería salir a verla tenía que ganarme a mi nuevo supervisor.
No eran ni las 6:10 cuando al escuchar un chiflido de fiu, fiu y un mamasita!!!, advertí que alguna chica linda vendrían hacia acá. Afortunadamente era ella y esta vez dejaba ver la piel de sus hermosas piernas con una faldita floja floreada, lucia sus ricas caderas con un fajo grueso muy a la moda y una blusa esta vez sin nada de escote. Que no era tan necesario, ya que sin nada de esfuerzo se podía adivinar el rico par de pechos que se dibujaban en la blusa.
La seguí con la mirada mientras se acercaba. Al pasar por la tienda, Saludo con una sonrisa, sin seguridad de que fuera a mí a quien saludaba voltee para ver si alguien mas estaba cerca, pero el supervisor había logrado meter a todos, quienes desde adentro miraban la escena del acostumbrado saludo. Solo que esta vez era a mí a quien saludaba y además hacia una pausa para detenerse y decirme-.
Ella-. Hola, a ti no te conozco aún…
Yo-. ahhh? Este, soy Jesús. Estaba en el turno de la mañana pero ya me cambiaron. Con voz cortada Assi que lo que se te ofrezca aquí estaré.
Ella-. Ahh ok Chuy. Si te gusta que te digan Chuy verdad?
Yo-. Si, si, no hay problema (ella podía decirme como quisiera, hasta papito si quería)
Ella-. Ok, sabes si ya llegaría el juego de Steel battalion para kinect?
Yo-. No aun no. Pero si quieres te podemos llamar cuando lo tengamos?
Ella-. No, no te preocupes, ya se lo había encargado a Helena, pero casi diario paso por aquí así que aproveche para preguntarte.
Tontamente intente sacarle más plática. Pero me interrumpió diciendo que mejor otro día platicábamos porque tenía que ir por sus niños a la escuela. Y se retiro mientras con mi mirada clavada en su trasero la seguía hasta perderse de mi vista. Contento porque había tenido unas palabras con ella y además ahora sabia mi nombre, me di cuenta que estaba tan nervioso que yo jamás le pregunte por el suyo.
Transcurrieron días y semanas igual, yo buscando la forma de mirarla pasar, y hablar con ella; Cuando me veía afuera me saludaba por mi nombre y me preguntaba por su juego o cualquier otra cosa. Cuando venía a la tienda se dirigía con Helena, pero me saludaba, ya hasta su esposo e hijos me saludaban cuando venían con ella. Poco a poco los nervios se me iban quitando y teníamos un poco mas de confianza. Algunas veces al estar platicando me tomaba del brazo o me tocaba el hombro
Yo deseaba poder tomarla de su rica cintura, de la mano o de donde fuera, pero tocarla, pero mis nervios y el pensar en mi trabajo me impedían ir más allá
Un día platicando le pregunte qué juegos le gustaban y me dijo que los de baile, que era buena en el dance central y zumba pero que no le gustaba mucho bailar sola, que sus hijos a veces jugaban a bailar con ella, pero ellos preferían otros juegos y a su esposo no le gustaba bailar.
Le dije que entonces debes ser muy buena para bailar en las fiestas?.
Y me dijo que a su esposo no le gustaba bailar, pero que a veces en fiestas la sacaban y si era muy buena…
yo: a poco deja tu esposo que te saque a bailar alguien más?
Riendo me dijo: si solo es bailar!!. Además a veces voy a bailar con amigas mientras cuida a los niños, otras veces nos acompañaba pero solo me ve bailar con los demás.
No creía que su esposo la dejara ir bailar con otros. Pero termino diciendo. El no es celoso, al contrario le gusta que me divierta… es más te gustaría ir conmigo algún día?
Yo-. Claro, si tu esposo no se enoja-
Ella-. Ok entonces yo te aviso.
Y se fue, acompañada como siempre de mi mirada en su trasero, a menos hasta donde alcancé con mi vista.
Pasaron igual un par de semanas, venía a veces conversábamos, a veces solo me saludaba. Pero siempre muy amable, hermosa y sonriente. Hasta que un miércoles estando afuera barriendo para mirarla pasar. Se acerco y me dijo.
Hola Chuy oye el fin de semana saldré a bailar con una amiga y su novio. Te gustaría acompañarnos??
Yo-. Claro con gusto!!.
Era un sueño para mí ir a bailar con ella
Me dijo los detalles y me pregunto en donde me podría ver? le dije que si ella quería y no había problema pasaba a recogerla a su casa, pero me dijo que aun que por su esposo no había problema, los vecinos siempre están viendo de quien hablar y hacer chismes, y no verían bien si pasaba por ella y salíamos solo ella y yo juntos y arreglados para salir de noche.
Me dijo que mejor si quería su esposo y ella podrían pasar por mi y el nos dejaría en el lugar?
Me sentí raro, pero acepte pasándole mi dirección y tratando de guiarla como llegar, le pase mi numero de cel por si acaso y nos despedimos dejando en mi gran emoción y desesperación por que llegara el día. La mire alejarse y me metí a trabajar.
El día llego. Corrí del trabajo a mi casa para prepararme. A mis hermanas y mi madre se les hizo raro y no ocultaron su admiración al saber que saldría por la noche con una chica, ya que casi nunca lo hago. Se acercaba la hora y estaba ansioso. El celular sonó unos minutos antes, una dulce voz al otro lado de la bocina:-
Estas listo Chuy??? ya estamos muy cerca de tu casa, puedes salir?
Yo-. Claro. Voy para afuera. (Dirigiéndome ya hacia la puerta y poniéndome la chamarra)
Note que mi madre quería ver a la chica que venía por mí a mi casa. Eso ya era raro para ella de por sí. Al pasar junto a ella me dijo, en mis tiempos los hombres pasaban por nosotras y no al revés. Sin contestar nada solo me despedí
Mi madre insistió, no quieres pasarla? Ofrécele algo.
Yo.- no hay donde estacionarse, solo pasara por mí
Y me salí. Camine hacia la esquina en dirección de la calle al llegar vi unas luces que se acercaban pero no sabía si serian ellos, hasta que timbro mi cel.
Ella-. Que guapo!! Súbete a la banqueta que te pueden atropellar.
Yo-. Jajajaja gracias.
se pararon a mi lado y bajo el vidrio obscuro. Saludándome y colgando la llamada.
Ella.- súbete!!
Abrió la puerta de atrás. Subí saludando nervioso, y me dirigí a su esposo “buenas noches”. Contesto buenas noches Chuy, como estas?
Yo.- muy bien gracias y ustedes?
Ella interrumpió: mmm que formalidad. Estamos bien chuy!!
se hinco en el asiento del copiloto para saludarme dándome un beso en la mejilla. El cual aproveche para corresponder besando su mejilla. Me comenzó a platicar del lugar al que íbamos y me dio una especie de introducción para ir conociendo un poco de la pareja que nos acompañaría. Su esposo platicaba también sobre la pareja y algunas otras trivialidades, como el tráfico, el clima, y otras cosas.
Al llegar al lugar se estaciono a fuera y un chico del valet parking se acerco para estacionar el auto. Pero Javier (su esposo) le dijo: Solo vengo a dejar a los bailadores. Por lo que el chico se retiro
El dirigiéndose a nosotros dijo: Chuy ahí te la encargo, diviértanse mucho. A ver si le aguantas el paso a esta mujer que baila mucho y muy bien. Yo sonreí nervioso como respuesta a su comentario. Y dirigiéndose a ella le dijo “si necesitan que venga por ustedes me llamas”, con un beso se despidieron y ella y yo bajamos del auto.
Tomando mi mano me jalo para entrar al lugar en donde ya nos esperaba la otra pareja; Sentados en una mesa nos hicieron señas para que los acompañáramos. La música era bastante fuerte y estruendosa por lo que para las presentaciones y para decir cualquier cosa teníamos que acercarnos mucho y gritar.
Ella se veía como una diosa. Con un minivestido negro bastante ajustado, y con un escote bastante pronunciado. Algo que también el chico de la pareja acompañante noto muy bien ya que al acercarse a su oído para decirle algo, su vista se centraba directamente en el escote, imagino que cualquiera hubiera hecho lo mismo ante un par de senos tan estupendamente deliciosos y desafiantes.
Como no se podía platicar realmente mucho la pareja que nos acompañaba se disculpo con nosotros y salió a bailar, mientras ella y yo nos quedamos tomando un trago y conversando un poco. Al cabo de unos minutos y de preguntarme por que estaba yo tan nervioso ya que a decir de ella me veía bastante nervioso, me reclamo que aun no la invitaba a bailar, diciéndome:
Entonces a que hora me vas a sacar a bailar? Esperaras hasta que alguien mas lo haga?
Desde luego que mi respuesta fue con algo de nervios tomar su mano y le decirle: señorita me permite esta pieza?
Ella con tono burlesco me respondió; ni señorita, ni una pieza. Vamos a bailar todas, a eso venimos, no??
Me jalo tras ella. Caminando entre los bailadores me llevo a un rincón alejado de la mesa y de la pareja que nos acompañaba, comenzamos a bailar. No cabe duda que su esposo tenía razón ella es una gran bailadora, cada movimiento que hacía era muy sensual y seductor y me hacia desearla más y más cada vez, por ello además de los roces y toques furtivos durante el baile yo provocaba un poco mas de cercanía y roses. Me tenía totalmente a su disposición y totalmente alucinado de tenerla como pareja, a menos por lo que durara nuestra salida esa noche.
La música seguía y nosotros no parábamos de bailar. me sentía algo cansado y con sed. Pero ella seguía y yo no dejaba de disfrutar de su cuerpo con tanta cercanía. Los roces, su voz en mi oído, mi boca en el suyo, todo eso para mí era increíblemente fabuloso. Ella también apropósito rosaba su cuerpo con el mío y disfrutaba de mirarme sudar frio por la calentura que ella provocaba. Sabia como me tenia, mi erección y mis nervios eran evidentes. se giraba pegando su cadera a mi cadera quedando mi pene erecto rosando sus exquisitas nalgas, por momentos sentía la desesperante necesidad de sujetarla y llevarla hasta cualquier lugar alejado y obscuro para hacerle el amor, pero mis nervios y el saber que era casada me detenían y me hacían sentir que me quemaba por dentro de la excitación que ella me estaba provocando.
Me miraba y sonreía coqueta, se acercaba más y me decía al oído: te ves bien bailando chuy!! Qué bueno que te animaste a venir la estoy pasando muy bien!!
Yo estaba muy caliente, me sentía explotar su movimiento de caderas, su escote, toda ella me hacia desvariar. Tenía que hacer algo!! No resistía, pero tampoco me animaba a hacer nada más.
En un momento que se acerco a mi oído aproveche y casi pegando mis labios en su oído le dije, muero de sed, podemos ir a tomar algo?
Respondió afirmativamente con un movimiento de cabeza. La tome de la mano y la lleve hacia la mesa, solo que esta vez no pasamos por el medio de los bailadores, si no que dimos la vuelta a toda la pista para poder llegar a la mesa.
Ella-. uyy, pensé que me llevabas a otro lado…
Yo-. Jajaja, a otro lado? A donde te gustaría que te llevara?
Ella-. No sé, estamos bien aquí no? Pero por cómo me tomaste y me llevaste. Pensé que íbamos a otro lado
Yo-. Es que no quise pasar por el medio de la pista, pero si tu quieres que te lleve a otro lado. Con gusto vamos a donde quieras…
Ella-. Aquí está bien para bailar no? Luego ya veremos…
Esa respuesta quedo retumbando en mi mente “Aquí está bien para bailar no? Luego ya veremos…” junto con sus toqueteos del baile y todo lo que estaba sucediendo definitivamente ella sabía perfectamente lo que estaba pasando y donde me tenia.
no había vuelta atrás tenía que hacer algo que me confirmara si ella quería algo mas o solo se estaba divirtiendo de excitarme tanto.
Llegamos a la mesa, y la otra pareja ya estaba ahí. Apenas le abrí la silla para que se sentara, y me disculpe para pasar al baño, ella se levanto y me dijo: me das raite? Yo también quiero ir al baño. Antes de que yo respondiera se levanto y empujándome me hizo tomar camino hacia el sanitario.
No decía nada solo me empujaba de la cintura guiándome hacia los sanitarios, cuando pasamos de la vista de todos y antes de entrar me giro hacia ella y me dijo:
Chuy, estas bien caliente verdad? Mirando hacia abajo hizo un gesto con la cabeza hacia mi erecto pene. Sin dejarme responder siguió: no sé como aguantas tanto tiempo con tremenda hinchazón? Lo he sentido todo el tiempo desde que comenzamos a bailar, porque esta tan erecto?
Yo-. Suspire y le dije es por ti me encantas, la verdad desde el primer día que te vi me tienes así…
Ella dijo riendo-. Eso si es grave Chuy, hace ya meses que me conoces.
Trate de contestar, y decirle que no todo el tiempo, que solo cuando la veo, o algo así pero acorralándome a la pared acerco su boca a la mía. apenas sentí su respiración cerca de mi nariz cerré mis ojos. Me beso, por primera vez y aun que no me lo creyera estaba en un bar con la mujer más hermosa del mundo, quien me tenia arrinconado y nos besábamos, primero lento y tierno después más fuerte y rápido mis manos morían por sujetar sus caderas y recorrer su cuerpo pero tontamente solo sujetaba su cintura temblando.
Esto era un millón de veces mejor que encerrarme en el cuarto de baño a desfogarme de esa calentura que llevaba pensando en ella. Paro el beso solo para que yo me acercara y le diera uno más, nos besamos varias veces, antes de que me dijera
Chuy quieres ir a otro lado?
Pensé de inmediato en cuanto dinero tenía en mi cartera, quería proponerle ir al mejor hotel y pasar la noche cogiendo, pero las cuentas no me daban, tenía miedo de que lugar proponer, algo menos no era digno para hacerle el amor a ella.
Su voz me hizo reaccionar de nuevo.- Chuy, Chuy que quieres que hagamos? quieres que vayamos a otro lado?
Sii, pero no se a donde? A ti a donde te gustaría que vayamos?
Volteo a todos lados y mas allá de los baños al final de un pasillo estaba un cuartito con cajas de refresco, trapeadores y otras cosas, en el no parecía haber nadie. Me sujeto y me dijo:
No querías ir al baño?
Yo-. No, ya no.
Sonrió y me llevo de la mano hasta el cuartito, volteamos a ver que no nos viera nadie y entramos. Apenas cerramos la puerta comenzamos a besarnos como locos, sus manos sujetaban mi pene por arriba del pantalón, y yo ahora si me sentía más libre la tomaba de las nalgas y la acercaba mas a mí, acariciaba su espalda, su cintura, todo lo que podía. Logre bajar el cierre de su vestido pude ver mejor sus pechos tan ricos y suaves. Al mirarlos ella entendió lo que yo quería me ayudo a sacarlos un poco mas y me lancé a besarlos como loco, los chupaba, los besaba, los acariciaba y hasta los mordía despacito, con mi mano libre levante su vestido de la parte de la falda para poder acariciar su panochita por encima de su braguita, ella también estaba excitada, tal vez también lo había estado desde el baile, con sus manos comenzó a desabrochar mi fajo y mi pantalón
Cuando lo logro, metió la mano por mi bóxer y comenzó a masturbar mi pito. Era delicioso aquella diosa lista para coger conmigo, era de lo mejor en ese momento no me acordaba de nadie, ni de nada, se hinco y comenzó a besar mi parado pene lo acercaba a su cara lo ponía en su nariz, lo sentía lo olía lo golpeteaba un poco, y después comenzó a meterlo en su boca, lo chupaba despacito, saboreaba cada pedazo de él, como si tuviera mucho sin tener uno cerca, chupaba como toda una experta, lo hacía con mucho deseo, lo llenaba de saliva caliente y lo sacaba para volverlo a meter rápido y despacio. Me tenía en el cielo. Esa mujer sabía perfectamente lo que hacía no pude resistir mas y de mi verga brotaron chorros de esperma directo a su boquita de princesa. Cuando sintió la palpitación de mi venida hizo un gesto y trato de apretarlo de la base, y hasta dar golpecitos con la lengua para impedirla pero ya era tarde terminaba con chorros de esperma que caían hasta su boquita y su nariz lo volvió a meter entera tragando toda la leche y limpiando la que quedaba. mirándome a los ojos se deleitaba con el sabor de mi ser.
lo limpio perfectamente con su boca y sacándolo quito con su lengua y con su mano lo que le había quedado en la nariz y boca, incluso un poco que cayó sobre sus tetas cuando lo saco para intentar frenar mi venida. Lo junto en sus dedos y lo metió también en su boca. Eso provoco que mi erección no acabara, verla meter el resto de mi esperma y saborearlo de su dedo me puso cachondo una vez más.
Me miro y me dijo, no quería que terminaras ahorita, me quede con ganas.
Miro mi miembro que permanecía erecto y me dijo: bueno parece que podremos continuar.
No dije nada solo la tome de los hombros para levantarla y la empuje para intentar recostarla sobre unas cajas que había. No conseguíamos quedar en posición adecuada. Y antes de que lo lográramos se escucho detrás de la puerta que alguien intentaba abrirla, afortunadamente cerramos bien con seguro, incluso trate de patear una caja de refresco para medio atrancar. Pero la persona no desistía por lo que corrí a poner el cuerpo para evitar que pudieran abrir.
Al no poder abrir comenzaron a tocar bastante fuerte, mientras yo estaba evitando que entraran ella se acomodaba sus ropas y en un momento se paro junto a mí ya lista para salir. Abrí la puerta y del otro lado uno de los meseros nos miro con cara de aha!! Ya sé que estaban haciendo.
Lo mire y le dije: es que ella se sentía un poco mal. Sin decirme nada solo nos miro mientras ella me sujetaba del brazo me llevaba lejos de ahí.
Llegamos a la mesa la otra pareja no estaba, solo sus bebidas y sus cosas, seguro estaban bailando. no decíamos nada, yo sentía mucho remordimiento por que ella se quedo con ganas, pero también el susto me había bajado un poco la calentura y no sabía si después de eso, ella querría ir a otro lugar a seguir, si ya nos retiraríamos, o seguiríamos bailando?
Se sentó a terminar su bebida, y yo después de ella hice lo mismo. Se recargo en mi hombro y como pude la abrace. Y me dijo:
Mmm, que lastima, me hubiera gustado terminar lo que empezamos, estaba muy rico.
Yo.- aun podemos terminarlo, a lo mejor ya se fue el mesero, esta vez puedo atrancar mucho mejor para que no te preocupes de que alguien entre.
Ella.- nooo, ahí no vuelvo, mejor solo hay que bailar un rato mas y nos vamos.
Yo con desilusión: si quieres vamos a otro lugar, solo déjame pasar al banco. Aquí cerca está un hotel muy bonito, tal vez podríamos relajarnos y continuar
Simplemente no respondió, no sé si pensaba mi propuesta o ya había perdido mi oportunidad por culpa del pinche mesero!!!
Al rato de beber su trajo me cambio el tema y comenzamos a platicar de cómo yo había aprendido a bailar? Le conté que soy el único varón de 5 hermanos y tengo 2 hermanas mayores y 2 más chicas a mis hermanas les encanta bailar y bailan en la casa, además siempre soy el chaperón en las fiestas. ¡No salgo de antro, pero voy a quince años y fiestas!
La otra pareja llego a la mesa. Ellos.- hey chicos que casi no se han dejado ver por aquí, donde han estado??
Yo.- bailando.
Ella.- es que como ustedes son novios no hemos querido interrumpirlos demasiado, ya los hemos visto bailando muy a gusto.
La pareja estuvo platicando un rato de otras cosas y tras terminar sus últimos tragos, dijeron que se retiraban, que si necesitábamos que nos llevaran a algún sitio? A lo que ella respondió: no muchas gracias, ya solo estamos esperando a que llegue mi marido por nosotros. Tras la respectiva despedida formal, los besitos de cachete entre chicas y con migo y el apretón de manos del novio y yo se retiraron.
Nosotros continuamos a terminar la copa y tras esto le pedí que bailara un poco mas conmigo, antes de que llegaran por nosotros, a lo que me respondió que aun no había llamado a su marido para que viniera, que solo fue una disculpa cordial para seguir.
Salimos a la pista, esta vez no se preocupo de quedar alejados de la mesa y comenzamos a bailar primero algo normal. Pero con su sensualidad, comencé una vez más a buscar guerra me acercaba a ella y al ritmo de la música tomaba sus caderas para acercarla hacia mí ella comenzó a moverse cada vez mas como hacia un rato me había provocado semejante calentura,
Con sus caderas sensualmente pegadas a mi cuerpo hacia movimientos que me tenían muy a la expectativa, se alejaba y se movía muy coqueta se acercaba y me repegaba todo su cuerpo, me estaba poniendo cachondo otra vez. Se giraba y de espaldas me pegaba su trasero moviéndolo de forma deliciosa, mi erección era muy evidente y me estaba poniendo a 1000%, en un momento de una cumbia se giro y agarrándome por el cuello me planto un beso al que yo correspondí y con mis manos recorría su cuerpo.
Estuvimos muy cachondos y cariñosos bailando, apuesto que los demás bailadores pensaban que seriamos un par de novios, o esposos muy enamorados por los anillos de su mano. Me gustaba que pensaran que esa hermosa mujer era mía, me gustaba que los hombres me envidiaran, se deleitaban también mirando discretamente como se movía tan sensual al ritmo de la música.
Cuando sentí que si seguíamos así, no podría resistir y la llevaría en brazos a el cuartito u a donde fuera, preferí intentar retirarnos a otro lugar. La sujete pegándome más a su cuerpo y le dije al oído
Yo.- que estaríamos haciendo ahora si no nos la hubieran cebado?
Ella.- aquí bailando seguro!!
Yo.- quien sabe, tal vez aun estuviéramos allá
Ella.- hasta crees que nos hubieran dejado tanto tiempo?
Yo.- pues aun podemos recuperar, tengo toda la noche para ti
Ella.- jajaja te pegan!!
Yo.- me aguanto con tal de estar contigo
Me dio un beso corto y me derrumbo diciendo muy seria:
Será otro día. Hoy fue una buena primer salida juntos. Ya tendremos más oportunidades.
Pensé que eso significaba la despedida por esa noche, pero no fue así ya que seguimos bailando igual de cachondo durante un rato más.
Después de un rato me dijo, que ya era hora de llamar para que nos recogieran, le dije que si ella quería yo podría llevarla. pero Me tomo de la mano y nos dirigimos a un lugar con menos ruido. Hay nos topamos de nuevo con el mesero que me arruino la cogida de mi vida, solo nos miro y con una sonrisa hizo gesto de saludo. Ella solo paso de largo sin gesto alguno, cuando nos alejamos llamo a su marido, tardo casi nada en responder
Ella- amor puedes venir por nosotros?…… si aquí mismo, donde nos dejaste,…. No….ok me marcas, te amo
Desde luego no escuchaba lo que él decía. Pero por sus respuestas podía imaginar algunas de las respuestas, aun que no todas ese “NO” me causaba curiosidad.
Yo.- que te dijo??
Ella.- nada que nos marca cuando este acá.
Yo.- mm solo eso
Ella sonriendo.- mm ps que chismoso eh?? Mejor te lo hubiera pasado, así no estabas de preguntón
Me tomo de nuevo para ir a la mesa y pedir algo de tomar mientras venían por nosotros. Pedimos unos tragos y mientras conversábamos, yo le preguntaba por sus hijos, si tenía planes de más familia, y cosas por el estilo. Note que me contestaba muy sincera y sin problemas por lo que me atreví un poco más. Y comencé a preguntarle por la relación con su esposo y que planes tenia conmigo? Esta ultima sonrisa le causo un poco de risa.
Ella.- planes? Mm no sé. No tengo algo planeado, simplemente pasarla bien. Me gustas, y sé que te gusto. Hay que pasarla bien y divertirnos, por cierto me debes algo…
Yo-, tú me encantas, pero no quiero causar un problema con tu esposo, hasta me siento mal de que venga por nosotros.
Ella.- el sabe que me gustas, no hay por qué tener problemas, no se trata de eso, sino todo lo contrario.
Yo.- pero si se entera de lo que hicimos?? Te dejare de ver.
Ella.- se va a enterar, entre él y yo nos contamos todo, no somos dueños de nadie. Somos esposos, nos amamos pero podemos divertirnos sin escondernos. No te preocupes que el esta consiente de todo, y no habrá ningún problema
Dicho esto me miro y me dio un beso, acaricio mi cabello y me dijo cerrando el ojo. Todo está bien.
Pedimos la cuenta y aun que ella quiso pagar yo como buen caballero no se lo permití y le pedí me dejara invitar. Imagino que tal vez otro mesero ya le había dicho algo a quien atendía nuestra mesa, ya que nos miraba mucho de forma un poco extraña. Cuando menos mas que anteriormente
Algunos minutos después de esto, timbro su celular. Tras responder. Me miro y me dijo vámonos!
Recogimos las pocas cosas que llevábamos y salimos del lugar, afuera del local ya nos esperaba su esposo recargado sobre el cofre del auto.
Mientras nos acercábamos a él le dije: yo creo que yo mejor me voy. Aquí puedo tomar un taxi
Ella-. No, nosotros te sacamos de tu casa y nosotros te dejamos ahí, además son más de las 3 es peligroso. Tomo mi mano y me jalo hacia el auto. Solo me soltó cuando llegamos hasta él para besar y abrazar a su marido
Mientras lo besaba recordé que unos minutos antes era a mí a quien besaba y un par de horas antes había tenido esa deliciosa boquita saboreando mí verga.
Tras el beso el abrió las puertas tanto a mí como a ella y nos invito a pasar dentro del auto, dio la vuelta completa para subir a él, mientras yo estaba callado por los nervios.
Arranco y comenzamos a platicar los 3
El-. Qué tal se la pasaron? Verdad Chuy que esta mujer no se cansa? Tiene una cuerda increíble…
Ella-. Lo vas a asustar, después no va a querer regresar
Yo.- jajaja claro que no. Si la pasamos muy bien. Cuando me inviten yo regreso, no importa que me canse.
Ella-. Mm es bueno saberlo chuy. vendrás aun que te regreso todo sudado y cansado??
Esto último lo dijo en claro doble sentido, tanto que hasta su esposo rio y me miro para ver la respuesta
Yo.- mm si claro, no importa. Yo encantado!!
Ella.- entonces amor que tal si seguimos la fiesta los 3? Chuy ya sabe que me gusta y creo que ambos queremos estar juntos. Vamos?
Yo sabía que tendría algún problema en mi casa, ya que jamás había dejado de llegar en toda la noche, pero no perdería la oportunidad de estar con ella aun que después lo tuviera que pagar en casa
El. Por mi no hay ningún problema amor, pero debemos saber que dice Chuy
Dijo al momento que me miraba
Yo. Si no hay ningún problema por ustedes, por mi encantado!!!
Después de decir esto, me asaltaron muchas dudas sobre “problema”. Pero no dije nada hasta averiguar a donde iríamos
Entonces dijo ella. Entonces ya está arreglado, se levanto y como pudo paso entre los asientos y sujetándome del hombro brinco para quedar junto conmigo en el asiento de atrás. Su marido miraba muy atento por el espejo.
Tras estar junto a mi, tomo mi mano y besándome la coloco sobre su pierna, el vestido se había subido bastante pero no presto mayor cuidado.
Yo solo contestaba el beso y lentamente movía mi mano para quedar cada vez más cerca de su panochita, aunque era seguro que por su marido no había ningún problema, yo me cohibía un poco por su presencia. Ella comenzó a desabotonar mi pantalón
Diciendo: relájate cariño no va a pasar nada que no quieras, por mi marido no te preocupes, esta noche es de los 3 y yo soy para ambos, dirigiéndose a su marido: verdad amor
El. Si chuy aprovecha el camino, además no creo que nadie pueda ver atravez de los cristales.
Como pudo bajo mis pantalones y nos besamos nuevamente, acariciaba mi verga por encima del bóxer, mientras yo ya tocaba su calientita panocha e intentaba hacer a un lado su tanga para comenzar a acariciar sus labios vaginales.
Ella mmmmm, me tienes bien caliente, no te voy a dejar ir hasta que me cojas mil veces, ya quiero sentir adentro esa rica verga. Mmmm
Tras decir esto se monto sobre mi rosando mi pene con sus labios me besaba y se movía provocando el rose de nuestros genitales pero sin llegar a penetrar
Ella sudaba bastante igual que yo, imagino que el auto olía demasiado a sexo ya que estábamos muy calientes, tanto que yo ya me había olvidado de su marido y la tocaba por todos lados
Saque sus tetas y comencé a mamarlas como si mi vida dependiera de ello, como un recién nacido que no ha tenido leche en días.
Solo un llegamos chicos, cálmense que arriba podremos continuar, nos hizo reaccionar medianamente
Abrió la puerta por control remoto e ingreso el auto a la cochera, aun que paramos de besarnos ella no se desmonto de mí en ningún momento.
Cuando el portón comenzó a cerrarse ella me sujeto de la cara y comenzó a besarme nuevamente, seguimos con los roces de genitales y el cachondeo aun que su marido ya había bajado del auto y nos esperaba para subir.
En un momento los roces de mi verga con su vagina fueron más duros y certeros y con la lubricación de ambos mi verga comenzó a penetrarla, me sentí en el cielo, toda ella era tan rica, sentía calientito y muy rico ella al sentir esto dio un empujón haciendo que mi verga terminara de entrar completa. Con un leve gemido que acallamos con besos comenzamos el movimiento mientras nos besábamos con más pasión
Todas las ganas contenidas hacían mella y nos hacían coger como desesperados, se inclinaba hacia atrás casi recargándose en los asientos de adelante y esto me permitía tomar y mamar sus tetas al ritmo del sube y baja frenético de la cogida que nos estábamos por fin dando.
En un momento que mire hacia delante me di cuenta que su marido que al bajar había dejado la puerta abierta ya había entrado a la parte delantera del auto y grababa con su celular
Era delicioso tener a esa mujer, la sujetaba de las nalgas siguiendo el ritmo de las arremetidas.
En un momento no pude resistir más y con un gruñido comencé a arrojar chorros de leche dentro de su deliciosa conchita.
Aggggrrr, el sudor ardía en los ojos, pero no quería que ese momento terminara jamás.
Ella siguió moviéndose muy frenéticamente y abrazándome fuerte aumento aun más el ritmo de su respiración haciendo después una larga pausa quedamos ambos en la misma posición, sin sacar mi verga pero sin movimiento, un uffff No hizo separarnos
Se desmonto de mi quedando al lado del asiento callados.
Su marido sin hacer ruido dejo de grabar y salió del auto recargándose en el mismo
Tras unos instantes de silencio ella me miro, diciendo mmm aun esta parada!!! Será que quiere más???
Se inclino y dando un beso en la cabeza de mi pene abrió la puerta tomándome de la mano para bajar del auto.
El asiento del auto estaba muy mojado de nuestros fluidos, ambos miramos y solo reímos
Su esposo ya tenía la verga de fuera, imagino que se estaría masturbando ante semejante espectáculo, soltó mi mano y se dirigió a su esposo tras besarlo sujeto su verga y comenzó a masturbarlo con la mano. El la sujeto de las nalgas y la atrajo hacia el, siguieron besándose y tocándose un rato mientras yo aun con los pantalones abajo y la verga de fuera solo los miraba
Ella se hinco y tras besar la verga de su marido comenzó a chuparla muy rico. Con las manos me busco sin éxito para acercarme a ellos. Yo entendí y solo me acerque a ambos, una vez que hice esto dirigió su mano a mi verga y comenzó a masturbarme.
Estuvimos así solo unos minutos ya que ella se levanto y recargando su cuerpo sobre la cajuela del auto se inclino hacia delante, dándonos una hermosa imagen de todo su trasero y su puchita.
Pensé que su marido iría hacia ella para penetrarla en esa posición, pero él sujetando su verga para masturbarse me miro y con un gesto me indico que yo fuera quien nuevamente la penetrara
Puse innecesariamente un poco de saliva en la cabeza de mi pene y me dirigí a ella colocando mi verga en la entrada de su pucha, sujetándola de un hombro comencé a meterla despacio, eso provoco algunos gemidos de ella, quien decía
Así papito, así mi rey mmm que rico hazme tuya papí mmm siii, cógeme mi rey
Sus palabras me excitaron mas y comencé a acelerar el ritmo de mis embestidas, sujetando sus manos hacia atrás tomamos un equilibrio perfecto e hicimos mas profundas y fuertes las embestidas
Ella gemía bastante fuerte, estando en la cochera imagino que el ruido de nuestras caderas al chocar plat, plat, plat, y sus gemidos casi gritos debían ser escuchados con facilidad afuera donde los primeros camiones ya comenzaban a pasar y algunos ruidos del bullicio de la ciudad ya se notaban aun que estaba tranquilo por ser fin de semana
Sentí que terminaba, pero no quería terminar aun ya que pensé que no tendría mas fuerzas de continuar, me separe un poco ella giro a verme con cara de estrañesa por mi abrupta separación.
Sin decir nada se acerco a besarme y tomándome de la mano me jalo hacia la casa, unos escalones dirigían a la sala al entrar recordé que ella tiene hijos
Pregunte, y tus niños? No nos ven?
Su marido se adelanto a contestar: están donde una tía, era preferible prevenir….
Comprendí y me dirigió hasta un sillón en donde se recostó invitándome a penetrarla encima (de misionero) la pausa me había servido para recuperarme por lo que de inmediato me monte encima de ella, esta vez la penetración fue más que sencilla ya que casi entro de un solo empujón provocando en ella un mmmmmmm
Seguimos cogiendo muy rico ella me sujetaba de la espalda y de la cintura mientras yo besaba sus grandes pechos y la tocaba por todas partes, un evidente orgasmo la hizo gritar y clavando las uñas en mi espalda se puso como entumida con los ojos en blanco, apretó mi verga de una forma muy rica lo que me hizo que también yo terminara lanzando nuevamente mis chorros de leche dentro de ella.
Apenas nos quedamos unos segundos sin movimiento y me tumbe al suelo junto a ella que seguía en el sillón, su marido se aproximo y besándola la penetro también, ya ni siquiera recordaba yo que él no se la había cogido hasta ese momento
Estuvieron un rato cogiendo a un buen ritmo, mientras yo solo miraba y escuchaba los gemidos y lo que decían.
El. Te gusta, como te coge chuy putita??
Ella. Me encanta, me lo quiero seguir cogiendo siempre, soy su putita…
El que rico, eres una putita muy rica, quien no va a querer cogerte con ese par de tetas y ese culo tan rico…
Estuve un buen rato escuchando cosas como esa, lo que me volvió a excitar y provoco que se me parara de nuevo
Al rato entre gruñidos, gritos y gemidos terminaron los 2
Se sentaron en el sillón unos minutos en silencio, aun que yo estaba nuevamente listo y deseoso de seguir, no hice nada excepto tocarme viendo como era penetrada tan rica mujer, pensé como nos veríamos mostros 2 mientras yo me la cogía
Ella interrumpió el silencio diciendo, tienen hambre? O nos vamos a acostar?
El dijo: vámonos pa arriba
Yo no dije nada solo los seguí cuando se pusieron de pie, subimos a la habitación el se tiro a la cama mirándonos mientras ella y yo nos besábamos, me recosté junto a el y ella se monto sobre mi colocando mi verga en la entrada de su panocha y cabalgándome
Se inclinaba a besarme y yo la sujetaba de las nalgas y de los pechos, no pude aguantar mucho y sintiendo como presionaba mi pito termine casi de inmediato
Se recostó en medio de ambos y quedamos dormidos…
Cerca de la 1 de la tarde nos despertamos con muchísima hambre y sed. Bajamos todos desnudos como estábamos y ella cocino algo para comer.
Se veía deliciosa cocinando, aun que su esposo encendió la tv yo solo podía mirarla a ella comimos desnudos tocándonos, mi verga quería mas guerra y al parecer ella también
Pero ya era hora de irme, al tomar mis pantalones que estaban tirados en la cochera vi que tenía varias llamadas perdidas de mi casa, jamás me acorde de avisar
La besé como despedida pero el beso duro mas de lo normal la monte en la mesa y la penetre como despedida, gemía y se movía delicioso su esposo una vez mas saco el celular y se puso a grabar
De mis ganas hubiera pasado todo el fin de semana con ellos, pero ya era demasiado. Tendría muchos problemas en casa
Tras unas metidas fuertes termine con la poca leche que me quedaba,
Yo, me exprimiste!!!
Ella. No hay mas para mi??
Yo. Claro preciosa, pero será en otra ocasión, me tengo que ir
Nos vestimos los 3 y se ofrecieron a llevarme. Pero no acepte, les dije que no había problema podría tomar transporte. No sé si por cansancio o por seguir ellos solos aceptaron, tras un beso y estrechar la mano de su marido, después de esto mi mejor amigo ya que jamás imagine esto posible y ellos lo hicieron real
Me fui esperando la siguiente oportunidad de estar con ella
Si mi relato les ha gustado, después les contare la continuación. Espero no extenderme tanto ya que al terminar de escribir me he dado cuenta que está muy largo y eso que he omitido algunos detalles.

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Mi primera vez con los relatos.

Hola que tal me llamo Cecilia. He podido leer varios de los relato y la verdad que me gusto y me gustaria contar o relatar mejor dicho algunas de mis historias. Dado que si bien no tengo problema de hacer “cualquier cosa” en privado, muchas de las historias no se las puedo contar a nadie.
Les cuento tengo 36 años estoy casada, tengo 2 hijo, un varon de 19 años y una nena de 14 años. Me considero una persona cariñosa, inteligente, picara pero siempre con perfil bajo. En la intimidad soy muy calentona, muy gauchita y muy puta jjaja, en la intimidad. Tengo un cuerpo atractivo y también tengo mis atributos. De vez en cuando me gusta andar con poco ropa por mi casa, quizas con la fantasía que alguien me espíe.
Bueno cuento mi primera historia y creo yo que es aqui donde todo comenzó. Viviamos con nuestros padres al fondo de un terreno y adelante mi tío y su amigo Daniel tenían un taller y la casa de ellos. Eramos muy apegados a ellos y siempre nos reimos y nos hacían bromas cuando volviamos de clase. Era costumbre que agarremos un plato a la noche y fueramos a comer a la casa de ellos.
Una de esas noches fui la último en ir porque no me habían avisado que iban. Llegué a la casa golpeé y nada. Pasé y ni en el comedor ni en la cocina había alguien. Pude escuchar como un pequeño grito desde la pieza y me asuste. Pero sin embargo curiosa yo, me asomé a espiar por la puerta de la pieza. Cuando abro no lo podia creer, la mayor de mis hermanas se encontraba de rodillas en el piso con el torso del curpo sobre la cama. Sus piernas se encontraban bien juntas y la cola bien parada. A todo esto no podia quitar mi vista del pedazo de verga de mi tio, muy gorda y cabezona que intentaba meter por la cola de mi hermana. Celeste se encontraba tirada en la cama comiedole el pene a Dani. Semi-desnuda y boca abajo.
Me agarro miedo no se, pero a la vez calentura. Me puse a llorar y sali corriendo. Valeria me escucho y salio detrás mío creyendo que diría algo de lo que ví. Me alcanzo en el comedor toda transpirada desnuda su parte de abajo y solo con una musculosa blanca. Le dije que solo me había dado vergüenza y no sabía que hacer por eso salí corriendo. Hablamos un rato me calmó y nos empezamos a reir por algunas preguntas tontas que le comenzaba a hacer. Fue ahí donde me invito a que pase y lo averigüe yo. Entre a esa pieza y vi esos garrotes duros. Despues de unos segundos  comenzamos a reir y mi tío fue el que me enseño como chuparla. Apenas entraba la cabeza por mi boca pero asi y todo lo hice acabar. Y por esa noche para mi fue todo, tenia que aprender mucho.
No se si pude relatar bien mi historia espero que si y podido haber transmitido algo de lo que yo siento cuando recuerdo estas cosas. Besos
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Uno es el padre

Hola me llamo Luis y debo confesar que me costó mucho trabajo decidirme a escribir esta historia de cómo gradualmente convertí a mi esposa en una puta y como este proceso culminó en hacer realidad una fantasía: que a mi esposa la preñara, embarazara otro. Esta es una historia verdadera que inició dos años después de casados y que como les mencioné logré que mi esposa gradualmente no solo aceptara sino que deseara quedar preñada, embarazada, de otro hombre. Es la historia de cómo mi esposa estuvo obsesionada con que otro hombre se la cogiera “a pelo” y se viniera dentro de su vagina. Tanto deseaba mi esposa quedar embarazada de otro hombre que estuvo dispuesta a aceptar las consecuencias de llevar en su vientre un hijo de otro y después tener y criar a su hijo.

Debo dejar muy claro que todo, todo lo que mi esposa y yo hicimos fue con el consentimiento y pleno conocimiento de lo que ambos hacíamos.

Que equivocados están quienes creen que convencer a tu esposa que se la coja otro hombre y además, que deje que la embarace es cosa de un día para otro,. Coger con otro u otra estando casados es algo totalmente diferente a que tu esposa voluntariamente acepte tener cambios serios temporales en su cuerpo durante el embarazo y un cambio permanente en su vida como esposa y madre y la tuya como esposo.

Mi esposa y yo tenemos una relación de mucho tiempo, nos conocemos desde hace muchos años, nos hicimos novios en la secundaria y nos casamos muy jóvenes. Mi esposa Alba es de muy buen ver, no es flaca como se acostumbra hoy, tiene un cuerpo que llama la atención, sus pechos son pequeños, nunca se ha querido operar, tiene unas nalgas y piernas que despiertan el apetito sexual y más cuando se pone faldas cortas. Su culo se le antoja a muchos. De cara muy bonita, muy blanca, de pelo castaño y ojos cafés. No porque sea mi esposa pero en la secundaria y hasta ahora llama la atención a donde vamos y si se viste un poco provocativa ….. más aún. Y curiosamente nunca le ha gustado rasurarse su panochita lo que la hace ver más cachonda. Cuestión de gustos.

Muy pronto después de casados, mientras cogíamos iniciaron las fantasías, fantaseábamos con que ella permitiera que otros hombres la vieran desnuda, ella sabía cuanto me encendía y calentaba esa fantasía, mientras se la metía y la penetraba una y otra vez, le preguntaba si se había dado cuenta como la veían otros hombres durante el día, si pensaba como se imaginaban esos hombres cómo se vería desnuda, y si ella creía que se les antojaría cogerla, ella se calentaba y yo más aún, le preguntaba si no le gustaría que la vieran desnuda, que supieran lo buena y caliente que era además de bonita y sexy. Esto la prendía, hacía que se mojara y escurriera y yo se lo decía una y otra vez, cuantas veces hacíamos el amor. Hasta que un día sin saber como reaccionaría mientras cogíamos, le sugerí que porque no intentábamos convertir nuestra fantasía en una realidad; al principio me dijo que estaba loco, que como me atrevía a proponerle algo así, que una cosa era que lo platicáramos entre nosotros y otra que fuera real. No insistí ese día, volvía a tocar el tema tres días después diciéndole lo mucho que me calentaría a mi, que me haría desearla más, que nadie la tocaría solo la observarían y que ese sería nuestro secreto. Después de insistir una y otra vez, finalmente accedió a hacer la prueba y muy pronto después hicimos un viaje y le sugerí y aceptó que sería muy fácil si ella se pusiera un “baby doll” transparente y pidiéramos “room service” al cuarto del hotel, de esta manera podría dejar que la viera casi desnuda un desconocido sin consecuencias; yo permanecería en el baño y dejaría la puerta semiabierta para poder ver. Cuando tocó el encargado de servicio a cuartos era un joven que no daba crédito a lo que veía, Alba frente a él con un “babt doll” rosa, de faldita corta, diminuto calzón, los pechos sostenidos por una telita muy delgada transparente que permitían ver sus erectos pezones, mientras el joven acomodaba el servicio mi esposa se las agenciaba para pasearse frente a él y como yo le había pedido, simuló que se le caía algo y se agachó a recogerlo dándole la espalda, toda la redondez de sus nalguitas quedó al descubierto para que el mesero la viera. Estoy seguro que en ese momento el joven solo pensaba en lo mucho que gozaría cogerse a mi esposa. También debe haber pensado que clase de puta tenía enfrente. Funcionó y después de que salió del cuarto, mi esposa y yo cogimos como locos, ella estaba que ardía, su vagina escurría, no había duda que a ambos nos había calentado la experiencia, mientras la cogía y se la metía una y otra vez le preguntaba si le había gustado portarse como una zorra, ella me contestaba una y otra vez que primero había estado nerviosa pero que después cuando sintió como se mojaba frente a ese extraño, solo pensaba en que le metieran una verga una y otra vez. Cogimos como nunca.

Este juego se repitió por dos años, cada vez le agregábamos algo extra, ya no era solo el “baby doll” transparente, ahora fue una bata larga que además de ser trasparente dejaba abierta al frente exponiendo a la vista su panochita sin rasurar, el contraste del blanco nieve transparente de la bata y el negro de su vello púbico calentaba a cualquiera. Una y otra vez después de exhibirse cogíamos como locos, poco a poco se estaba convirtiendo sin darse cuenta en una puta, cada día ponía menos resistencia a las novedades, había nacido en ella y crecía un deseo que se convertiría en adicción a enseñar. Era ya sin saberlo, una “exhibicionista”, se había convertido en una puta que gozaba cuando la veían y se calentaba con que otros la vieran y a mi me ponía al rojo vivo. Una vez se puso un “baby doll” tan corto y tan abierto arriba que dejaba ambos pechos prácticamente a la vista, y lo poco que se tapaban, se transparentaba. Abajo, era tan corto que la faldita ni media nalga le tapaba y en consecuencia dejaba todo su bosque negro al frente al descubierto. No dejaba nada a la imaginación. El cambio en ella había sido fenomenal, fue ella quien sugirió que compráramos ese “outfit” en una sex shop. No cabe duda la zorrita sin darse cuenta era ya una puta.

Ahora cuando cogíamos ya fantaseábamos no solo con que la vieran desnuda, ahora le gustaba que le preguntará que era ella y me contestaba una y otra vez. Una puta, soy putísima, me gusta ser puta, tu puta, me gusta que me vean, me gusta imaginarme desnuda frente a varios hombres con sus vergas de fuera paradas, me decía.

Ya para entonces los dos necesitábamos más, queríamos probar algo nuevo y estuvimos de acuerdo en que en nuestro próximo viaje haría los arreglos para que un masajista viniera a nuestro cuarto a darle un masaje y si ella no objetaba, el terapista continuaría su masaje en partes de su cuerpo cada vez más y más intimas hasta donde ella quisiera. El día llegó, hice los arreglos necesarios con un masajista que me recomendó el conserje del hotel, hablé con el masajista un joven musculoso de buen ver y fijamos las condiciones y la hora a la que vendría al cuarto del hotel. Estaba entusiasmado, insistió en preguntar si yo estaba de acuerdo. Dije que claro.

Mi esposa y yo decidimos que lo más apropiado sería que se pusiera un tipo bikini de dos piezas. El masajista llegó con su camilla, ella se acostó y yo hice como que leía una revista, pusimos música tranquila en el radio del cuarto, mi esposa se acostó boca abajo y él, Pablo, así se llamaba el masajista empezó poco a poco a correr sus manos sobre el blanco cuerpo de mi esposa, la espalda, las piernas, el cuello, la cintura sin darme cuenta en qué momento, Pablo bajó la mano la puso ligeramente por abajo del calzón de mi esposa en sus nalgas, ella no objetó, lo que es más, pude observar como se ella se movía ligeramente con placer. Era una señal, la señal que Pablo necesitaba para ir más allá, más profundo. Mi esposa había aceptado que además de que alguien la viera desnuda, ahora, aceptaba que un extraño la tocara, la manoseara. Lo que empezó con una discreta caricia en las nalgas se convirtió en un frenético cachondeo de piernas, cintura, cuello, Pablo despojó a mi esposa del calzón de su bikini, la volteó y cuando la tuvo a la vista boca arriba la despojó del brassiere dejándola por primera vez totalmente desnuda frente a un extraño. Mi esposa no ponía objeción, de vez en cuando me volteaba a ver como buscando mi aprobación y yo cada vez le sonreía como diciéndole: sigue vas muy bien y claro cada vez me paraba más mi verga, Pablo la tenía a su merced, hacía lo que quería y ella no ponía objeción, las manos de Pablo acariciaban todo el cuerpo desnudo de Alba, puso su mano en su monte de Venus, jugueteó con su negro vello, con esa confianza Pablo se bajó los pantalones y su tanga y sacó su verga, un singular miembro, grande y grueso y lo acercó a la boca de mi esposa, ella al principio se resistió, Pablo insistía acercándola a sus labios carmesí hasta que ella accedió primero a besar la punta de la verga de Pablo y luego la metió tímidamente en su boca, segundos después Pablo aprovechó que Alba había consentido y la metía y sacaba de su boca, Pablo tuvo que parar dos veces para explicarle a mi esposa como debía mamársela, debo mencionar que en todo el tiempo de casados nunca había aceptado mamar mi verga, era virgen en la boca, entonces ella no pudiendo más explotó y dijo lo que yo había esperado siempre, primero casi imperceptible dijo aayyy… aayyyyy… mmmmm…. Que rico….. cógeme por favor, conforme se calentaba subió el tono de voz y gimiendo, practicamante a gritos suplicaba: cógeme le decía una y otra vez, estoy escurriendo, ya no puedo más, te necesito dentro de mí, por favor, no me dejes así, cógeme, quiero verga, méteme tu verga, hazme tu puta, por favor. Cógeme pero ponte un condón le pidió. Este fue el inicio de una nueva vida. No cabe duda. Había nacido una PUTA.

Continuamos con nuestras experiencias sexuales, ya no recuerdo cuantos hoteles visitamos aunque los masajistas eran esporádicos, el libido en mis esposa iba en aumento.

Justo después del nacimiento de nuestro segundo hijo, ahora ya estábamos en el quinto año de nuestro matrimonio, una noche de sexo le pregunté si consideraría que otro hombre la cogiera sin condón y se viniera dentro de ella. La sola mención de la idea no solo le molestó, se ofendió y dejó de hablarme por varios días, pedí disculpas una y otra vez aún cuando en el fondo siempre supe que su enojo y resistencia era precisamente una reacción para ocultar lo que ella realmente quería o deseaba. Hicimos las paces, y volvimos a la normalidad, vida, sexo, exhibicionismo una y otra vez hasta que me volví a animar y encontrando el momento propicio le volví a preguntar si habría alguna posibilidad de que permitiera que otro hombre la cogiera sin condón y se viniera dentro de ella. Su reacción no fue como la primera vez, me dijo que lo pensaría y me daría su respuesta en unos días.

Fueron los días más largos de mi vida, no me atrevía a tocar el tema otra vez por miedo a cual sería su reacción. Hasta que una noche en la cama me abrazó y besó y me dijo: “y esa idea loca que tuviste cómo la quisieras llevar a cabo?”

Después de mucho platicar decidimos hacerlo. La pregunta era cómo y con quien. Acordamos que debería ser con alguien desconocido, de preferencia fuera de la ciudad o de la zona donde vivimos, y lo más importante si iba a permitir que la cogieran sin condón, cómo podíamos garantizarnos que no quedara embarazada y más importante aún, si era un desconocido cómo asegurarnos de no correr el riesgo de que la persona fuera VIH positivo. Pasaron los días y no encontrábamos la solución a los dos “peros” de nuestra aventura. Conforme pasaban los días nuestra inquietud, nuestros deseos crecían, no hablábamos más que de este tema, y mientras más lo platicábamos más se nos antojaba.

Aún sin encontrar la respuesta a nuestras inquietudes una noche salimos a festejar el cumpleaños de su prima Luisa, fuimos a cenar y terminamos en un bar en la zona Rosa, ella, Alba iba muy sexy, se había puesto una de esas faldas cortas que dejan al descubierto la mayor parte de sus bien contorneadas piernas y muslos, no llevaba medias y solo un panty que en la parte de atrás se metía entre sus dos redondas y tersas nalgas, otra vez, su vello púbico la hacía ver más sexy al hacerse presente detrás de esa tela trasparente de su minúsculo calzón. Una blusa con amplio escote al frente permitía apreciar sus pechos que aunque pequeños, firmes y de singular contorno. Al calor de las copas y mientras bailábamos y le subía la falda y acariciaba sus nalguitas, la besé y le dije: zorrita ya no puedo más, no duermo pensando cómo y quien te puede coger sin condón, si realmente me quieres y estás dispuesta a hacer lo que sea por mí, en vez de buscar el cómo no, buscamos el como si, ella no me entendió y me dijo, estás borracho o me estás tomando el pelo, no te entiendo y yo le contesté, no nena no estoy borracho ni bromeando, ¿porqué en vez de pensar cómo no te embarazas? porque no pensamos cómo lo hacemos para que te embaraces. Ella se detuvo, paró en seco y me dijo. Me estás proponiendo que me cojan para que me embarace de otro hombre, quieres que me preñe otro que no seas tú, quieres que lleve en mi vientre el hijo de otro hombre, sabes lo que me estás pidiendo? Soportarías ver como me crece la panza sabiendo que el hijo que llevo dentro no es tuyo? Estás loco? Por un momento no dije nada pero segundos después, que parecieron una eternidad, no se de donde saqué fuerzas que le contesté SI, si eso te estoy pidiendo…. Hubo un silencio sepulcral por unos instantes que me parecieron minutos, Alba me abrazó muy fuerte, juntó sus labios a los míos y sin yo poder creer lo que oía me dijo…. Si eso quieres eso hacemos, te doy gusto en lo que quieras…. Te quiero, llévame a la casa, cógeme, estoy muy caliente, me muero de ganas de tener tu verga dentro de mi. Hazme tu puta vámonos… Te podrás imaginar como cogimos llegando a la casa.

Sin decirle a mi esposa y habiendo calculado su periodo de ovulación, organicé un viaje de una semana a la Riviera Maya a un lugar y hotel que me habían recomendado unos amigos muy reventados. Dos semanas antes del viaje me las agencié para no tener sexo con mi esposa. Quería que llegara ardiendo a la Riviera Maya, y más aún, se me había metido en la cabeza que si ya había aceptado que se la cogieran sin condón, quería estar seguro que si la embarazaran, el que la embarazara fuera otro y no yo.

El tema del SIDA no volvió a salir a relucir en nuestras conversaciones y menos cuando hablamos del viaje. A mi me vino a la mente en varias ocasiones y no se si con toda intención o no, lo borraba de mis pensamientos y pensaba en otra cosa.

Para hacer una historia larga, corta llegamos al Hotel en la Riviera Maya, un lugar con unos jardines y alberca espectacular. La primera vez que bajamos a la alberca mi esposa llamó la atención, como lo habíamos planeado, por lo miniatura de su bikini que poco dejaba a la imaginación, habíamos acordado que ella coquetearía con los hombres solos que hubiera. Cual sería nuestra sorpresa que alredor de la alberca estaba un grupo de cinco extranjeros, nos las agenciamos para ocupar unos camastros al lado de ellos. Hablaban en francés, mi esposa se quitó una pequeña blusa dejando al descubierto el top de su bikini que dejaba a la vista más de la mitad de sus senos. Se acostó boca abajo y desamarró el top, el espectáculo era increíble por lo diminuto del calzón de su bikini dejaba ver toda la redondez de sus nalgas, y sin el top, parecía que estuviera totalmente desnuda boca abajo. Dos de los franceses no le quitaban los ojos de encima y entre ellos comentaban algo, supongo yo que era sobre mi esposa. De repente ella hizo un movimiento inesperado para mi, se volteó y como si hubiera sido accidental, dejó al descubierto sus desnudos pechos, con lentitud estiró la mano en búsqueda de su top, y con toda intención para que los franceses que ahora la observaban sin disimulo. tardó en encontrarlo.

Ese era el momento que estaba esperando, me levanté y le murmuré algo a mi esposa en el oido: “Ahorita vengo voy por unas bebidas al bar te dejo en buenas manos, aprovecha ahora que tienes su atención y seguramente están calientes por ti.

Mi esposa me dijo que después que me fui y estuve fuera de su vista dos de ellos se acercaron a ella y en muy mal español iniciaron conversación con ella, mi esposa había llevado francés en la secundaria y aunque no podía conversar, si entendía muchas palabras, o por lo menos creyó entender. Uno de ellos puso su mano sobre su muslo y como ella no objetó, el otro hizo lo mismo. La muy puta de mi esposa no perdió tiempo y tomó la mano de uno de ellos y la llevó hasta su panochita, el mensaje era claro, prácticamente les decía tómenme, mi esposa metió su mano a su bolsa de playa y sacó la llave del cuarto y sonriendo la entregó a uno de ellos y le dijo “dix heures” a las diez.

Esa noche bajamos a cenar en la palapa del hotel, nuevamente mi esposa vestía por demás provocativa, una faldita corta medio trasparente, sin ropa interior. Nuestros amigos estaban en una mesa en la esquina, solo pude observar como los que daban

el frente le sonreían maliciosamente y uno de ellos levantó la llave discretamente y se la mostró a mi esposa a lo lejos.

Cenamos y un poco antes de las 10:00 mi esposa me explicó que era el momento que habíamos estado esperando, ella se levantó de la mesa haciéndose notar y volteando a verlos, les sonrió y se alejó hacia nuestra cabaña que estaba en la parte de atrás de la palapa. Como lo habíamos acordado yo me pasé a una mesa del bar con un puro, como diciendo tómense su tiempo que yo voy a fumar mi puro y me toma tiempo.

Vi como primero dos de ellos y luego otro se levantaron de la mesa, el último en levantarse le entregó un celular a uno de los que se quedó sentados. Estoy seguro que era para que les avisara de mis movimientos.
Alba me contó que poco después de que entró al cuarto oyó como metían la llave en la cerradura y tal como lo había anticipado, entraron los tres franceses, ella les sonrió y ellos se avalanzaron sobre ella, uno besándola, el otro metiendo la mano debajo de su falda y el tercero cogía sus pechos y los besaba, la despojaron del vestido y como lo habían anticipado, debajo del vestido solo había desnudez total. Me platica Alba como se besaron, la cachondearon, le metía uno y luego otro un dedo, dos dedos en su vagina, por primera vez su virgen culo estaba siendo penetrado por los dedos de unos extraños ella solo oía como por momentos le hablaban en francés, luego le decían palabras en inglés, francés y en muy mal español. Pute, whore, puta, de todo le decían, magnífica, belle, desnudos todos se turnaban para que mi esposa les mamara la verga, ella no podía más, me dijo que nunca había sentido tantas ganas de que la cogieran, parecía como que flotaba me dijo después. El que hablaba un poco de español y le decía: estás rica, buena, muy buena eres puta caliente cuando le acercó su pene a la entrada de su vagina mi esposa que tenía los ojos entrecerrados, los abrió y claramente pudo ver como éste hombrón con una verga mucho más grande que la mía iniciaba su penetración sin condón, en eso me contó, me vino a la mente como un relámpago que estaba ovulando, que precisamente esa semana eran mis días más fértiles… me contó que se le salió decir muy fuerte: “Luis hijo de puta, cabrón lo planeaste sabiendo que éstos eran mis días fértiles…., estoy ovulando…. todo junto, la verga del francés en la puerta de mi sexo, saber que habías planeado los días, todo eso hizo que me excitara más me dijo ella, me cogieron uno primero y otro y otro después me contó, primero en mi vagina y luego en mi ano, me dolió mucho cuando me penetraron por el culo, pero estaba yo tan caliente me dijo que una y otra vez se movía siguiendo el ritmo de sus embates. Me continuo contando, Una y otra vez les decía, así, así cójanme, y sin pensarlo, empecé a gritar: si, soy una puta cójanme, embarácenme, quiero que me preñen, vénganse dentro de mi, quiero su leche, mucha leche, quiero tener un hijo de alguno de ustedes, soy una puta, quiero que hagan que me crezca la panza. Me contó: Uno primero y otro después y otro más me llenaron de su líquido blanco espeso, uno de ellos me dijo: yo creo que tenía mucho tiempo sin venirse porque sentí como me echaba lo que yo supuse eran litros de su semen. Mientras más pensaba yo en que me estaban cogiendo sin condón y viniéndose dentro de mi, más me excitaba me contó Alba, una y otra vez suplicaba: así, así fuerte, cójanme. Vente dentro de mi soy una puta, putísima, soy su puta hagan de mi lo que quieran…. Hubo un momento en que tenía tres vergas dentro de mi, una en mi vagina, el otro me tenía ensartada por el culo mientras yo mamaba al tercero. Cuando me las sacaron estaba yo exhausta me dijo: “fue hasta ese momento que me vino a la mente que me habían cogido tres hombres que yo no conocía, eran extranjeros y aunque de buen ver, no sabía nada de ellos, me helé, me dijo mi esposa, me puse fria de miedo solo de pensar que alguno de ellos fuera positivo del sida”.

De las seis noches que pasamos en el hotel cuatro noches estuvieron los franceses en el cuarto cogiéndose a mi esposa, no hubo uno de los cinco que no se la cogiera y todos sin condón.

El último día de nuestra estancia mi esposa me dijo si no notaba algo raro en uno de los franceses, le comenté que no y me dijo, fíjate bien, camina de manera muy delicada, ya son dos veces que se separa de sus amigos y camina muy misterioso atrás del bar. Una vez más cuando se paró y caminó hacia atrás del bar yo me levanté y caminé hacia el lado contrario desde donde podía ver la parte de atrás del bar. Para mi sorpresa pude observar como el francés, un negro de extraordinaria altura y muy musculoso, besaba a uno de los empleados del bar, una y otra vez, se besaban y movían las manos uno en el cuerpo del otro. Era evidente, era homosexual.

Regresé y con miedo le pregunté a mi esposa si se la había cogido el francés negro y se había venido dentro de ella, Para mi asombro, y sin saber qué decirle, me contestó que si, que curiosamente había sido uno de los que más veces se había venido dentro de ella. No pude emitir palabra alguna y preferí callar.

Una vez de regreso en casa no volvimos a tocar el tema por unos días, hasta que poco a poco empezamos a comentar las experiencias del viaje.

No había día que pasara sin que recordara yo al negro francés besando al empleado del bar del hotel. Me entraron dudas sobre si había sido buena idea la experiencia de mi esposa con el negro homosexual.

Pasaron los días y aunque tratábamos de no hablar mucho del tema yo estoy seguro que en la mente de mi esposa el fantasma de si había quedado embarazada siempre estaba presente. Por lo menos yo si pensaba cada día en esa posibilidad, que consecuencias tendría nuestra calentura. Lo cierto era que lo hecho, hecho estaba y nada podíamos hacer ahora. Habíamos jugado con fuego sabiendo cuales podían ser las consecuencias.

Llegó el día que tanto habíamos esperado y a la vez temido o deseado, Alba me dijo una mañana que tenía ya más de una semana de retraso, muy raro en ella porque siempre había sido muy puntual en su regla.

Corrimos a la farmacia y compramos uno de esos kits de prueba del embarazo. Y ………. Alba estaba embarazada, la había preñado uno de los cinco franceses, cuál no sabemos. Mi esposa está en su quinto mes de embarazo y todas las pruebas que le han hecho han salido bien.. Los dos estamos contentos de tener otro hijo… luisgongar@hotmail.com
Luis

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Mujer de 40 con clase y belleza

En verdad era una mujer de mucha clase y de una gran belleza, abrí sus piernas, estaba sentada frente a mi en mi cama, abrí sus piernas y yo las mías, la monté sobre mis piernas y le introduje mi pene, sentía sus tetas sobre mi pecho, ambos empezamos un movimiento de fricción para sentirnos ambos compenetrados, estuvimos así unos 15 minutos, hasta que ambos nos vinimos al mismo tiempo.

Tengo 23 años y trabajo en una empresa de venta por internet, somos 4 personas vendiendo, entre los cuatro hay una mujer de 40 años, casada y con dos hijos, una persona sumamente respetuosa pero al mismo tiempo de muy buen humor, de una belleza indescriptible, un cuerpo que hace alucinar a cualquier hombre, su manera de vestir es entre sport y formal, usualmente usa unos bluejeans que delinean cada centímetro de sus hermosas piernas, tiene una figura diría yo perfecta todo en su lugar correcto y en la proporción exacta, sus senos son naturales, pequeños y redondos, ojos verdes hermosos, sus labios son pequeños pero carnosos, una sonrisa que deja ver su perfecta dentadura,  tiene un pequeno lunar sobre su boca que le da aun más un toque de sensualidad a su ya hermosa belleza, su cabello es castaño, mide aproximadamente 1mt. 76, créanme que es hermosa.

Nuestra relación es muy buena de gran cooperación entre todos, siempre le consulto a ella cualquier duda sobre mi trabajo ya que ella es la más antigua entre nosotros, aparte me encanta llegar a su oficina y contagiarme de su buen humor y admirar disimuladamente tanta belleza en una sola persona. Desde que entré a trabajar en dicha empresa he tenido fantasías con ella, sueños y no se cuantas veces mis momentos personales de masturbación es pensando en ella. He tratado de irme poco a poco acercándome a ella de una manera amigable tratando de disimular mi gran deseo por ella, me encanta sentirme a su lado, sentir cuanto la deseo y al mismo tiempo saber que ella ni siquiera se lo imagina. Un día que tomábamos nuestro almuerzo en la oficina la vi un poco como desmotivada y alejada en el pensamiento, le pregunte que le pasaba y me dijo que problemas en su casa problemas que ocurren en los matrimonios pero que entristecen, le dije que contara con mi apoyo para lo que fuera necesario y me lo agradeció, me dijo simplemente que habia tenido unas diferencias con su esposo por la noche pero que no era nada serio pero que esos problemas en su hogar la ponían mal.

Ella sale siempre una hora antes que yo de su trabajo, al ver que iba a salir me acerqué a la oficina del manager y le dije que tenía que salir una hora antes porque tenía una cita médica, me dijo que no habia problema, así que me decidí alcanzarla, la vi entrando a un supermercado, ese día llevaba unas de esas hermosas licras que demarcan la perfección de sus piernas con unos sandalias de un tacón alto, la hacían ver hermosa, observaba como los hombre la volteaban a ver en cada pasillo que ella pasaba, ella era sumamente seria y no ponía atención a tantos piropos de los hombres, la observaba desde lejos admirando su  belleza, caminaba de una manera muy sensual como si cada paso fuera hecho sobre una pasarela de modelaje, en un momento vi que su celular sonó y logré escuchar que hablaba con su esposo, le dijo que iría un rato a jugar maquinitas al casino y en una hora o dos estaría en casa, se despidieron y vi que se dirigía a pagar las cosas que había comprado, decidí seguirla al lugar donde iría a jugar maquinitas y quizás poder hacerla creer a ella en ese lugar que nos habíamos encontrado por casualidad.

La seguí, vi que se dirigía a su carro así que yo me dirigí al mío que estaba algo cercano al de ella, me monté y la seguí, llegó a un casino cercano a nuestro trabajo, vi cuando bajaba de su auto y cuando vi que entraba, bajé de mi auto, quería que si la encontraba adentro fuera de una manera natural, sin que pensara que la había seguido, entré al casino y empecé a caminar entre los pasillos de las maquinitas, por la hora no había mucha gente así que sería fácil encontrarla, luego de caminar unos tres pasillos la vi sentada a mitad de una hilera de máquinas, sola, estaba allí tan cerca de una mujer que me hacía quitar el sueno y que quizás sabiendo las diferencias con su esposo podría encontrar un buen momento para intentar acercarme a ella con el objetivo final de poder hacerla mía, era eso lo que más deseaba, sentir tanta belleza entre mis brazos, poder besar cada centímetro de su cuerpo, sentir su aroma y disfrutar de su hermoso cuerpo.

Sabía que le gustaba tomar cerveza porque siempre me bromeaba que siempre que se reunían en su casa ella se tomaba todas, era una manera de decir que le gustaba, así que me dirigí a la barra y pedí dos cervezas Heineken que sabía por lo que me había contado que era su favorita, me fui acercando a ella, mi corazón palpitaba a cada paso que daba, en verdad no sabía cual sería su reacción, como les digo era una mujer que se daba a respetar con una simpatía enorme pero todo con respeto, al llegar detrás de ella le dije, hola, hola me dijo, ¿y tú que haces acá? me preguntó, le dije que habia salido temprano para ir al médico pero que el médico había llamado que no podría llegar y cancelaron todas las citas del día, así que decidí venir un rato al casino, al entrar te vi sentada acá así que en vez de comprar una sola cerveza compré dos, sabiendo, claro, que te gusta, ella sonrió y me lo agradeció, me dijo que solo estaría un momento ya que su idea era distraerse un poco, yo le dije lo mismo, así que le pedí un brindis por tan bello encuentro, le pregunté si sabía jugar esas maquinitas y me dijo que si, le dije que si no le importaba observar como jugaba y me dijo que si.

Estaba parado detrás de ella, ella estaba sentada con sus piernas cruzadas, era hermosa, esta vez me puse a observarla de cerca, sus piernas eran perfectas, pude ver los dedos de sus pies ya que sus sandalias se lo permitían, tenia unas uñas perfectamente cortadas y pintadas, eran unos pies hermosos, cargaba una blusa con un escote al frente que permitía ver el inicio de sus senos pequeños pero firmes y de una forma redonda perfectos, me acerqué a la pantalla de la máquina desde atrás estirando mi brazo para preguntarle por una figura del juego y pude sentir que mi pene rozó una parte de sus nalgas que sobresalían del banco donde estaba sentada, fue divino, ella se limitó a contestarme la pregunta sin reparar por lo acontecido que era obvio lo había sentido, le pregunté di deseaba otra cerveza y me dijo que no, yo le dije que me acompañara a tomar la última y con una sonrisa me la aceptó, me dijo que ya no jugaría más porque ya habia consumido lo que siempre acostumbra a jugar, así que me acompañó al bar, me dijo que iría un momento al baño y volvía, en ese momento decidí buscar una mesa en el bar más alejada e íntima.

Vi al fondo una de un solo sofá con una vela en la mesa, al ver que me buscaba me levanté y le dejé saber donde estaba, al llegar me dijo porqué me habia alejado tanto y le dije que la mesonera me habia dicho que toda el área de adelante estaría cerrada por un momento por limpieza, se sentó y aproveché para preguntarle nuevamente por el incidente de su casa con su esposo si ya todo estaba mejor, me dijo que no, que incluso habia ido un rato allí para distraerse de su problema, decidí lanzarle un piropo y al animarme le dije quiero confesarte algo, si dime me contestó, desde que te conozco siento mucha admiración por ti, por tu manera de ser y al mismo tiempo porque considero que eres una mujer muy hermosa, me encanta tu manera de ser, se que eres una mujer casada y es por eso que mantengo una distancia contigo de respeto pero que en verdad me gustabas demasiado como mujer.

Se me quedó viendo y me sonrió, me dijo gracias por tus palabras, le dije que debería de sentirse muy afortunado su esposo por tener una mujer como tú a su lado, me dijo que a veces se sentía demasiado sola en su casa, que su esposo no la tomaba en cuenta en ocasiones y eso le dolía, aproveché y tomé su mano y le dije que contara conmigo cuando sintiera la necesidad de hablar con alguien, soltó una lágrima y aproveché para abrazarla, sentí su aroma, sentía su calor al lado mío

Era hermoso, su cara recostada sobre mi hombro, con mi otra mano acaricié su cabello, era dócil, me separé un poco sin soltarla y de un impulso la besé sobre sus labios, ella cerró sus ojos y lo aceptó, poco a poco fue abriendo sus labios y pude sentir como mi lengua entraba en su boca, nuestras lenguas jugaban, nuestro beso se convirtió en un beso sensual, erótico, mis manos recorrían su cintura, poco a poco fui bajando mi mano hasta sentirla sobre su pierna, mi corazón latía demasiado, me pegué tanto a ella que sentía sus senos sobre mi pecho, abrí mis ojos y observé que mantenía sus ojos cerrados, empecé a deslizar mi mano sobre todo su muslo, su licra pegada a su cuerpo me hacía sentir la firmeza de sus piernas, la acariciaba todo lo que podía, no podia dejar ir ese momento tenía que pensar rápidamente como llevarla a mi casa que estaba cerca de ese lugar, me separé, le dije que era como un sueño lo que estaba viviendo y deseaba que ese momento no acabara, ella me dijo que tenía que irse y que se sentía mal por lo que estaba haciendo, yo cerré su boca con otro beso y le pedí por favor que me acompañara a mi casa, que me encantaría poder conversar más con ella y mi casa estaba cerca de allí, ella me dijo que no le parecía correcto y que en su casa la esperaban, le dije que sería solo por un momento y ya que yo tampoco quería ocasionarle más problemas aun en su casa.

Ella me dijo que aceptaba, pero solo por un momento, me dijo que iría en su carro, yo acepté y le pedí que me siguiera, le abrí el estacionamiento de mi edificio, entró y parqueó su auto, no lo podía creer, estaba a unos segundos de tenerla dentro de mi casa, me acerqué a su auto y le abrí la puerta, ella se me quedó viendo y me dijo, quizás no fuera correcto entrar a mi casa, le dije que deseaba mucho conversar con ella, se bajó del auto diciendome que solo por un momento y ya, subimos, al cerrar la puerta de mi casa ya sabía que ya había ganado, que ya tenía el 80% del camino ganado, le pedí que se sentara mientras le servía otra cerveza, me dirigí a la cocina y me dije ahora o nunca, tomé dos cervezas y salí a la sala, allí estaba sentada con sus piernas cruzadas mostrando toda su belleza natural, me dijo que  tenía un apartamento muy bonito y bien organizado, tomé mi cerveza y brindé por el hermoso momento de tenerla en mi casa, le pregunté si le gustaba la música y me dijo que si, que le encantaba  la música como bosa nova, música para escuchar, le puse algo que encontré, la invité a conocer mi casa, empecé por el balcón, dejaba siempre que ella fuera delante de mi para admirar su hermoso trasero, era bello y ver el movimiento de sus hermosas piernas al caminar, al llegar al final del pasillo hay dos habitaciones, una que la uso como estudio que se la mostré primero y luego la mía, al salir me atreví y le puse mi mano sobre sus hombros, ella volteó hacia atrás y de un impulso la besé.

Ella se quiso oponer por un segundo pero ya estaba hecho, nos besamos por unos cuantos minutos, mis maños acariciaban toda su espalda, fue atrevidamente bajando hasta llegar a sus nalgas, las acariciaba ya sin temor, y así besándola la fui llevando nuevamente hasta mi habitación, la senté en la cama y le fui quitando su blusa luego su brasier, tenía unos senos hermosos, pequeños y con los pezones levantados tipo peritas, tenía una cuantas pequitas a su alrededor, me acerqué y se los besé, ella lanzó su cabeza hacia atrás y mi lengua empezó a lamer cada centímetro de sus senos,  eran deliciosos, sentía como tener un manjar en mi boca, luego empecé a deslizar su licra hacia abajo hasta quitársela por completo, observé la perfección de sus piernas, con una piel suave y tersa con unos muslos firmes, como si se mantuviera en un gimnasio diariamente, su pantaleta era pequeña de color blanco, le cubría una mínima parte al frente, puede observar que por detrás era simplemente una tirita que se le perdía entre sus nalgas.

Poco a poco se la fui bajando y pude ver su vello púbico bien recortado, una pequeña línea hacia arriba dejando ver sus hermosos labios púbicos, la recosté en la cama y empecé a besar los dedos de sus pies que hacía un momento atrás en el casino me habían excitado tanto, metí en mi boca dedo por dedo de sus pies, trataba de inhalar su aroma, era excitante, lamí cada pedazo de piel en sus pies, poco a poco fui subiendo con mi lengua por sus piernas, al llegar a sus muslos los lamí, los besé y los acaricié por varios minutos, seguí subiendo hasta llegar a su vagina que la besé y chupé, era un sueño convertido en realidad, mi lengua se sumergía dentro de su vagina, levanté mi cabeza para ver su reacción y observé que se mordía su labio inferior con sus ojos cerrados, estaba disfrutando tanto como yo, luego le di vuelta y le acaricié sus nalgas, luego le separé un poco sus piernas e introduje mi lengua dentro de su ano, era más hermoso de lo que ya me habia imaginado, mi lengua se perdía dentro de tan hermoso orificio, la levanté un poco para abrirla un poco más, se arrodilló y su ano quedó allí abierto completamente para mi, se lo besé varias veces y luego continué con mi juego de lengua dentro de el.

Ella gemía, yo no quería salir de allí, luego de un rato me levanté y me quité mi pantalón y mi camisa, luego mi interior, me acosté boca arriba y puse sus piernas en medio de mi cabeza luego sentí como sus bellas maños tomaban mi pene y lo introducía en su boca, fue un 69 perfecto, exquisito, me lamía con mucha suavidad, era una mamada con clase, era divina la sensación, sentí en un momento que me venía así que me levanté, la moví hacia la orilla de la cama, bajé sus pies de la cama y ella quedó con los pies en el piso y la otra mitad sobre la cama, desde atrás observaba la belleza de su cuerpo, era perfecta para su edad, no tenía nada de celulitis, al contrario todo era firmeza y completamente delineada, me paré detrás de ella y fui poniendo mi pene en su vagina, se lo fui metiendo poco a poco, era delicioso, estaba ya bien lubricado de tanta excitación que ella tenía, se lo metí completo y ella dio un suspiro, empecé con un entre y sale, ella gemía, al mismo tiempo le acariciaba sus senos hermosos desde atrás, así estuve como 10 minutos, al sentir nuevamente que ya me venía, se lo saqué y se lo introduje en su ano que tantas veces me había quitado el sueño, poco a poco, era delicioso lo que sentía, mi excitación era demasiado grande.

Se la metí completa, ella dio un fuerte suspiro y allí la tenía clavada en su ano como tantas veces lo había soñado, solo en esa misma cama donde la tenía ahora, le di como otros 10 minutos por el ano hasta sentir que me venía, dejé que mi pene descargara todo su semen dentro de su ano, era delicioso, fue algo indescriptible, luego me acosté a su lado y la besé en su boca, luego mi lengua recorría todo su rostro, sus oídos, observé el sensual lunar sobre su labio y lo besé, lo chupé, era cada momento una fantasía realizada, en 5 minutos ya mi pene toma una gran erección, bajé mi boca hasta su ombligo donde me entretuve un gran tiempo, su aroma en su piel era de un perfume suave.

En verdad era una mujer de mucha clase y de una gran belleza, abrí sus piernas y yo las mías, la monté sobre mis piernas y le introduje mi pene, pegué su cuerpo contra el mío y sentía sus tetas sobre mi pecho, la besaba en la boca, nuestras lenguas se mezclaban, ambos empezamos un movimiento de fricción para sentirnos ambos compenetrados, estuvimos así durante unos 10, 15 minutos, hasta que ambos nos vinimos al mismo tiempo.

Fue hermoso, luego nos recostamos y sonó su teléfono, vio el número que la llamaban y solo se limitó a levantarse y decirme que se iba, me pidió permiso y entró al baño, salió vestida y maquillada, yo aun permanecía desnudo en mi cama, la observaba de pies a cabeza, era la mujer más bella que había poseído, me dijo que gracias por el momento pero me dijo, recuerda algo, eso fue exactamente lo que nos pasó, un bello momento que quizás ambos necesitábamos, pero tú con tu vida y yo con la mía,  adiós.

Salió de mi casa y me quedé allí pensando en todo lo vivido y sentido dentro de mi casa con esa hermosa señora, en verdad pasé toda la noche aun masturbándome y tratando de inhalar hasta el último aroma existente dentro de las sábanas de su exquisito perfume.

Espero poder tener otra oportunidad con ella, se que lo trataré e intentaré aunque quizás por su forma de ser sea difícil volverla a tener. Con ella aprendí algo, cualquier mujer por bella que sea, casada o no, no es imposible hacerla tuya, lo importante es intentarlo y encontrar el time correcto.

Autor: HQS

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Una buena cogida

Él se vino en su boca, ella lo tomó todo, limpiaba todo su pene con su sensual lengua, era hermoso, yo estaba muy excitado, él se puso en la posición de ella y ella se sentó como él lo hacía antes, él subió su pequeño vestido y le bajó su pantaletita, que era un mínimo hilo dental de los que a mi me enloquece verla. Le abrió las piernas y empezó a pasarle su lengua por sus labios vaginales.

Mi esposa, una mujer de 34 años, piel blanca bronceada, ojos verdes, bello rostro, senos pequeños redondos, hermosos, un trasero muy bien formado, bellas nalgas, y lo más hermoso de ella aún son sus piernas, una forma perfecta, sus muslos muy bien delineados bajando hasta sus tobillos gruesos, en verdad es hermosa.

Bueno, todo empezó un día en que peleamos, decidí, jugar mientras peleábamos, me hice pasar por un desconocido a través de internet, como conozco su Email, abrí un email con otro nombre y empecé a entrar en contacto con ella a través de un chat, al principio ella no daba mucha conversación, quizás siendo prevenida, pero mi ventaja era que la conozco, se cuales son sus conversaciones favoritas, así que por allí me fui, le decía que yo la conocía a ella y que ella a mi no, ya que una amiga de ella me la había mostrado un día sin que ella me viera, le decía que era una mujer hermosa que desde que mi amiga me la había mostrado no paraba de pensar en ella, le dije que había convencido a su amiga para que me diera su Email pero con la condición de que jamás yo le dijera que ella me lo había dado, en fin, ella me creyó.

Nuestras conversaciones cada día se iban tornando de mayor confianza, no creía que mi esposa estuviera siguiendo a un desconocido y a la vez interesándose en él, cuando estábamos en la casa juntos, antes de ella salir a su trabajo, yo la besaba y la acariciaba, trataba de calentarla al máximo, no le hacía el amor para dejarla caliente, quería que cuando entrara al internet y se encontrara con su amigo desconocido (yo) estuviera caliente, esto me ayudaría a seguir adelante. Le decía que quisiera tenerla al frente mío para besarla y pasarle mi lengua por todo su cuerpo, que me encantaría hacerle el amor de pie, acariciarle sus hermosos muslos y besarle y saborearle sus hermosos senos, ella callaba, pero al mismo tiempo no se salía del chat, dándome entender que le gustaba lo que ocurría, le dije que si ella me diera la oportunidad de salir juntos, le haría el amor ese mismo día, no la dejaría hasta que ambos nos cansáramos.

Ella me dijo que era casada y que tenía dos hijos, le dije que si ella era totalmente feliz, me dijo que si, me gustó su respuesta, pero le dije que eso estaba bien, pero que eso no priva a nadie de disfrutar la vida y hacer realidad los deseos, la invité a salir, y se negó, le dije que la invitaba a almorzar, me dijo que quizás otro día. Pasaron los días y cada vez ella disfrutaba más y más de nuestras conversaciones, un día me aceptó a almorzar, no lo podía creer, me molestaba pero a la vez me excitaba el saber que yo mismo estaba seduciendo a mi propia esposa, quedamos en dos días de vernos para almorzar.

No sabía que hacer, si ir yo o que, pensé que disfrutaba el hecho de que un extraño estaba seduciendo a mi propia esposa, quise ver hasta donde más llegaba esto, así que le conté todo a un gran amigo mío, que también ella conoce, se que ella gusta de él en el sentido que es una persona bien parecida, no que ella haya querido serme infiel con él pero como todo, hay personas que nos gustan físicamente.

Bueno, mi amigo no lo podía creer, pero tampoco lo quería hacer, él me decía que mi esposa es una mujer muy hermosa pero que también nosotros tenemos una hermosa familia y quizás esto nos podía afectar en nuestro matrimonio, yo estaba decidido llegar hasta el final, le dije que nuestro matrimonio no se terminaría y que estaba deseoso de llegar hasta el final. Nos pusimos de acuerdo, le dije que le al verla le dijera que era él la persona con quien había chateado, él conoce nuestros Email, así que seria fácil para ella creerle, que también le hablara de que ella siempre la había atraído etc.

Llegó el día, yo también estaba en el lugar pero bastante alejado de ellos, le dije a mi amigo donde sentarse para yo tener buena visión de la mesa de ellos, primero llegó mi amigo, a los 10 minutos apareció mi esposa, hermosa, con una pequeña falda como acostumbra a vestirse siempre, yo mismo le decía que su cuerpo era para lucirlo y no para esconderlo, mi corazón palpitaba a mil, me molestaba pero a la vez me excitaba lo que estaba viendo, mi esposa se sentó en la barra y luego él se le acercó y la saludó dándole un beso en la mejilla, ella le preguntó que hacía allí, él le dijo que lo mismo que ella esperándola, ella se quedó impactada, le dijo que era esto, porqué había actuado así, él le decía que siempre le había atraído como mujer y que quiso intentar algo y bueno acá están.

Él la invitó a sentarse a la mesa y ella aceptó, ella le seguía diciendo que era casada y felizmente casada con dos bellos hijos, y que solo había venido para terminar con esto, pero él fue más rápido y le agarró la mano, le decía que eso no impedía que ellos se gustasen, que disfrutaran de momentos que ambos deseaban, ella trató de quitarle la mano pero él no la dejaba, se acercó y le dio un beso sobre los labios, ella trató de evadirlo pero él la tenia tomada con ambas manos, ella siempre ha sido una mujer que no le gusta el escándalo, así que yo estaba seguro que ella no haría ningún escándalo acá, él la siguió besando y fui viendo que ella estaba dejando de resistir, una mano de él se posó sobre su hermoso muslo desnudo.

Me excitó el ver la mano de otro sobre las hermosas piernas de mi esposa, ella abrió la boca y ambos estaban perdidos en un beso profundo, él subía su mano y ella dejaba abrir más sus piernas, él la besaba profundamente, su mano cada vez iba subiendo más y más, ella estaba excitadísima, el restaurante era a media luz, con secciones bien aisladas como en donde ellos se encontraban, solo alguien como yo, que sabe lo que está pasando, se podía dar cuenta de ellos, él seguía besándola, con una mano ahora sobre sus senos…

Ella se veía excitadísima, la otra mano de él estaba completamente adentro de su falda, se veía que la tocaba toda, sacó la mano y la lamió, ella observaba, se la puso en sus labios y ella pasó su lengua también sobre sus dedos, él se sacó su pene y le tomó la mano a ella y se la puso sobre él, ella lo acariciaba suavemente, le bajó la cabeza casi debajo de la mesa y ella empezó a darle un roce con su lengua, luego se lo fue introduciendo poco a poco hasta tenerlo todo adentro, ella lo mamaba dulcemente pero bien rápido.

Él se veía con una excitación enorme, llegó el momento que él se vino en su boca, ella lo tomó todo, limpiaba todo su pene con su sensual lengua, era hermoso, yo estaba muy excitado, tanto así que había sacado mi pene y me masturbaba viéndolos, me cubría con el mantel, al terminar, él se puso en la posición de ella y ella se sentó como él lo hacía antes, él subió su pequeño vestido y le bajó su pantaletita, que era un mínimo hilo dental de los que a mi me enloquece verla…

Le abrió las piernas y empezó a pasarle su lengua por sus labios vaginales, no creía que mi esposa estuviera haciendo esto, era increíble pero a la vez hermoso verla como otro se la estaba disfrutando y excitándola al máximo, al mismo tiempo me excitaba que era yo mismo el que inició esta historia y era como verla concluir con una buena cogida a mi esposa.

Ella se echaba para atrás de la excitación, se veía que llegaba a un orgasmo prolongado, él se bebía todo el jugo de mi esposa, salió debajo de la mesa y le dio un beso profundo y le agradeció, le dijo que la próxima sería una cena, pero en su casa, ella le dijo que eso sería bastante difícil, ya que no podría salir de su casa por sus hijos y su marido, él le dijo que el arreglaría todo, se dieron un beso pidieron algo de beber y se marcharon, yo chorreaba de semen debajo de la mesa, tomé una servilleta y me limpié, veía como mi amigo antes de dejarla en su carro, le apretaba sus nalgas y le daba un beso en la boca.

En la próxima oportunidad les contaré el segundo encuentro.

Autor: Hugo

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La hice sentir de verdad

Ya ambos desnudos decidimos entrar a la ducha a experimentar algo nuevo con el agua recorriendo nuestros cuerpos ardientes, comencé a besarla desde la boca bajando hasta sus senos, me pegué a ellos como un bebé buscando su leche, no veía su cara pero sentía como su cuerpo se movía de un lado para otro y sus gemidos comenzaban a salir de su boca lo que me excitaba mucho.

Mi relato se basa en algo que me sucedió, soy un tipo normal, y lo que me pasó no se si le pase a cualquiera. Vivo en Lima – Perú, digamos que mi nombre es Sebastián y el de la protagonista de la historia es Karin.

El día 21 de noviembre 2008 por la tarde me conecté al MSN como tantas otras, estaba revisando mi correo cuando vi que uno de mis contactos se puso en línea. Era Karin, llevábamos un buen tiempo de conocernos, porque conversábamos de todo, ella es una señora de 34 años, casada con 4 hijos. Nos bromeábamos y hablábamos de nuestras intimidades como viejos amigos.

Esa tarde conversando fue diferente, estábamos platicando acerca de de nuestras intimidades como siempre lo hacíamos y se me ocurrió preguntar si le gustaría estar conmigo, lo que ella dudó en  responder, y aceptó, que sí, entonces empezó la cosa más candente entre nosotros… hablamos de lo que podíamos hacer ambos en la intimidad, en ese momento mi mente se me vinieron miles de pensamientos.

Decidimos que si nos podíamos encontrar, lo cual ella aceptó  y me dio una fecha, puesto que ella estaba fuera de Lima, quedamos para el día 28 de noviembre a las 08:00 pm.

El gran día llegó, la conocí por primera vez, quedé asombrado con su belleza y su cuerpo, describo como es ella, piel blanca, ojos negros, labios sensuales, aproximadamente 1.72 mts. de estatura, unos senos grandes, de esos que invitan a ser devorados, un culo de infarto, en resumen, un monumento de mujer.

Ahora que estábamos frente a frente nos miramos y sonreímos, nos fuimos caminando con la luz de la luna y las estrellas conversando de lo que nos decíamos por el MSN, se notaba un poco nerviosa igual que yo, como estábamos callados solo caminando di el primer paso de hablar diciéndole que me alegró que estuviéramos acá juntos, así pudimos conversar de las cosas de ella, que en su matrimonio no iba bien, y que hace mucho no tenía nada con su esposo, eso me puso muy caliente, caminando encontramos un hotel el cual me atreví a invitarle a pasar y ella dijo que si, así que subimos, entramos a la habitación…

Ambos nos miramos, decidí tomar con mis manos su cara y le di un beso lo cual sentí que ella estaba temblando, pregunté porque se puso así, me dijo que no había hecho esto que no fuera su esposo, entonces empezamos a abrazarnos, acariciarnos, para que pierda el miedo fui recorriendo su cuerpo con mis manos hasta que tenga la confianza, a través de su blusa se notan sus pezones erectos. Era todo un pedazo de mujer a mi disposición, y poco a poco se veía lujuriosa, deseosa de mí.

Nos besamos en ese momento, fue un beso muy intenso para no olvidarlo, no todos los días se da ese paso de amigo a amante, y menos con una de esas mujeres que cualquiera desearía tener, empezamos a desvestirnos ambos y pude sentir su cuerpo desnudo junto al mío, tenía una piel suave y un aroma delicioso.

Ya ambos desnudos decidimos entrar a la ducha a experimentar algo nuevo con el agua recorriendo nuestros cuerpos ardientes, no me hice esperar, comencé a besarla, desde la boca bajando hasta sus senos, me pegué a ellos como un bebé buscando su leche, he de decir que no veía su cara, pero sentía como su cuerpo se movía de un lado para otro y sus gemidos comenzaban a salir de su boca lo que me excitaba mucho.

Después de unos minutos comienzo a bajar, con mis labios rozando su piel, hasta llegar hasta su clítoris, mmmmm, haciendo unos movimientos circulares con mi lengua  y pensar que me imaginaba conocerla y ahora está ahí, toda mía.

Así empieza estallar de placer con lo movimientos en su clítoris, me levanté y le di vuelta, empecé besando su espalda, tocándole el culo, sentía su respiración más agitada, deseosa que la tome, así que empecé a penetrarla lo cual los gemidos comienzan de nuevo, comienzo a hacer movimientos sintiendo mi pene dentro su vagina.

Karin no soportó más, me pedía que siguiera, hasta que llegó a su primer orgasmo en la ducha, estaba muy húmeda, después de salir de la ducha nos dirigimos a la cama donde nos echamos besándonos, ella empezó acariciar mi pene, recorriendo mi cuerpo con su boca, llegó a la punta y empezó a besarlo.

Waooooooo, que bien hacía el sexo oral y cuando menos lo esperaba se puso encima mío colocándose suavemente, pero aumentó el ritmo cada vez más, siento que se enloquece, grita y gime, ella seguía cabalgándome mientras se movía, me dediqué a besarle los senos, a besarlos y morderlos suavemente con mucho cariño y ternura.

Ella saltaba cada vez más rápido, como si tuviera resortes en las nalgas y se clava mi pene más y más, tiene los ojos cerrados y se aferra a mí. Hasta que llega al clímax, junto a mí, tuvimos juntos nuestros orgasmos simultáneamente, siento que ella se deja caer hacia atrás, rendida, la tomo con mis brazos y nos recostamos juntos, a descansar un momento de este momento que acabamos de vivir.

Nos quedamos así un rato, hablando de lo que hicimos, de cómo llegamos hasta ahí, y de que ojalá esto no afectara nuestra amistad, bueno, en realidad nunca lo hizo, por el contrario, nos compenetró más.

Tuvimos muchos encuentros más intensos con mucha pasión, pero ahora estamos alejados, pero mantenemos comunicación, se que ambos no olvidamos los intensos momentos que compartimos.

Autor: Sebastián

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Perdí mi virginidad con una madurita

La volteé, le puse mi pene y comenzamos a tener sexo nuevamente, ella gritaba que le encantaba, que era maravilloso poder sentir el pene del chico de sus sueños, me decía, así papi metémelo todo, soy tu puta hazme tuya, estuvimos así toda la noche, recorriendo su casa, en la cocina, la sala, en la recámara de huésped y finalmente en el baño, en donde aparte de todo nos duchamos.

Hola amigos, he leído varios de los relatos de esta sección así que después de verlos he decidido contar de mi primera vez con una madura con la cual perdí mi virginidad.

Esto sucedió hace algunos años atrás, ella era morena de estatura media unos ojos negros hermosos, un par de piernas formidables así como su hermosa figura, sus nalgas sin llegar a ser muy grandes estaban muy bien paraditas, y sus tetas, Guau, eran más que hermosas simplemente mi fantasma.

Todo comenzó en una fiesta en casa de mis vecinos yo por esas fechas era el mejor amigo del primo de ella, y obviamente gozaba de toda la confianza de esa familia. En esa fiesta yo la conocí y desde que la vi me encantó, solo que había un pequeño problema, ella era bastante mayor que yo y además casada, pero bueno las cosas se me dieron, ella me comenzó a platicar temas triviales, hasta que la saco a bailar, para mi suerte la música se tornó un poco romántica y pues aproveché y me repegué un poco más de la cuenta, y bueno por esa noche fue todo.

Pasó una semana hasta que la volví a ver, fue en la boda de su hermano menor, al llegar ella me saludó amablemente y me invitó a sentar a su mesa, y así fue, después de un rato de plática, me comenzó a interrogar acerca de mis relaciones, que si tenía novia y todo eso, a lo cual yo le dije que no, y me dijo que como un tipo de mi clase no tenía novia, y bueno en fin me comenzó a halagar demasiado hasta que me invitó a bailar, su marido nos dio permiso y así que nos dirigimos a la pista, ya en la pista seguimos con la conversación, de que clase de chicas me gustaban y pues le contesté que no se molestara pero que así como ella, a lo cual me sonrió y solo me dijo pícaro, seguimos bailando hasta que para mi suerte pusieron música la cual me permita avanzar un poco más, y así lo hice y comencé por repegarle mi paquete más y más, y a ella parecía gustarle, al terminar de bailar solo me dio las gracias y dijo: Que rico baile, ya una vez concluida la fiesta su marido me invitó a tomar unos tragos en su casa, yo obviamente accedí.

Ya en su casa él comenzó a tomar como desesperado hasta que se puso en un estado en el cual ya no sabía de sí mismo, en eso ella me dice ayúdame a llevarlo a nuestra recámara mientras yo llevo a mis hijos, así lo hice, ya después yo me despedía, y ella me pregunta: ¿Porque no vamos en mi auto por una botella?, y pues así lo hicimos, ya en el carro retomamos el tema de las relaciones, y me preguntó: ¿Que tal andan tus relaciones sexuales?, a lo cual yo me quedé pasmado, no me lo esperaba, y pues le dije que fuera de algunos manoseos con amigas y novias nada de nada, y en eso se me abalanzó y me besó tan tiernamente que en un instante mi pene estaba a cien.

Al regresar a su casa apenas se cerró la puerta de garaje me bajó el cierre, aun en el auto, y comenzó a darme una mamada que, guau, estuvo fabulosa, después nos pasamos al asiento de atrás y ahí le bajé las pantaletas y comencé a chupar esa cuca que tanto deseaba hasta que ella terminó en un delicioso orgasmo arrojando sus líquidos en mi boca, después ella se montó en mi, y comenzó a cabalgar con una fuerza mientras solo decía Oooohhhhhh! Si papi cuanto deseaba este momento Aaaaaaaahhhh,siiiiiiii, al escuchar eso yo también aceleré mis movimientos hasta que ambos llegamos a un fabuloso orgasmo, bajamos del auto y nos dirigimos a la cocina, una vez allí, ella sirvió un par de copas y brindamos por el bello momento de hacía unos minutos, en eso sentí una nueva erección, ella se dio cuenta y comenzamos a hacerlo nuevamente, ella empezó a desnudarme mientras yo a ella, así pude por fin ver esos hermosos senos que tanto me gustaban desde el primer momento que la vi, me abalancé sobre ellos los mordía y los besaba ella solo me decía:

¿Te gustan? son todos tuyos mi nene lindo, después de un rato de cachondeo, la volteé y le puse mi pene y comenzamos a tener sexo nuevamente, ella gritaba que le encantaba que era maravilloso poder sentir el pene del chico de sus sueños, así mismo me decía Así papi metémelo todo, soy tu puta hazme tuya. Y así estuvimos prácticamente el resto de la noche, recorriendo toda su casa, en la cocina, la sala, en la recámara de huésped y finalmente en el baño, en donde aparte de todo nos duchamos.

Al terminar de ducharnos ya casi salía el sol, así que ella fue a ver si sus niños aun seguían despiertos y yo le eché un ojo a su marido, el cual al verlo todo perdido, no pude evitar pensar en lo idiota que era al no satisfacer a su mujer sexualmente, no sabía lo que tenía.

Al despertar toda su familia ya en el almuerzo el me agradeció por haberlo llevado y también se disculpo por la mala noche, a lo cual yo le respondí que había sido una noche maravillosa, con una sonrisa picara para mi nueva amante, así estuvimos con ella hasta que se mudaron de cuidad y jamás volví a saber nada de ella, Solo quiero decir que donde quiera que estés GRACIAS por ese año inolvidable.

Y bueno desde entonces tengo una fascinación especial por las mujeres más grandes que yo.

Cualquier comentario favor de hacerlo al pie del relato.

Autor: moch_22

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De fiel casada a…. (Capitulo III)

(Capitulo III: Nuevas perspectivas laborales)

A la mañana siguiente cuando me desperté, Pedro me había preparado el desayuno y el baño e incluso me había elegido la ropa para ir a trabajar.

Al ir a vestirme vi que no había ropa interior, por lo que le pregunte el porque, me contesto que mis pechos merecían estar libres y que si me encontraba incómoda en el trabajo, por cierto luego hablaré de el, que al día siguiente me elegiría un sujetador, y que respecto a las bragas, con los picores era mejor no llevarlas durante unos días.

El caso es que me convenció, así que allí estaba yo con mi falda hueso, mi blusa amarilla de seda y mi chaqueta color crema…¡y sin ropa interior! A punto de ir a trabajar en mi primer día de mujer compartida.

Mientras iba en el coche, me dijo Pedro que mi marido había llamado el domingo por la tarde desde Amsterdam y que no me despertaron pues el dijo que no lo hicieran, pero que volvería a llamar por la tarde ese día.

Prometí hablar de mi trabajo: pues bien soy ejecutiva de cuentas de una empresa publicitaria por lo cual me paso el día de reuniones y visitando clientes.

Esto viene al caso porque cuando llegue a la agencia, note como algo extraño en los compañeros del trabajo: los veía como mas hombres, mas machos y mas apetecibles, y algo les debía yo irradiar, pues algunos que eran amables conmigo pero nada mas, notaba que me desnudaban con la mirada…¡ y la verdad es que poco tenían que quitarme de ropa aquel día!.

La mañana paso entre miradas mas o menos lascivas y alguna que otra insinuación, sobre lo guapa que estaba y el conjunto que llevaba, puesto que debido al calor hube de quitarme la chaqueta en el trabajo, con lo cual mis pechos bailaron según les vino en gana para deleite de mis compañeros, a alguno de los cuales sorprendí asomándose a mi escote mientras veíamos unas pruebas de un anuncio y yo me inclinaba sobre la mesa de dibujo.

Lo que me mal traía era el picor de mi coño, y buscaba cualquier momento para darme una rascadita disimulada.

Mi primer día de mujer fatal en el trabajo me gusto y al final de la mañana tenía una cita con un importante directivo de una empresa que quería encargarnos una campaña para televisión.

Le recibí en mi despacho y le ofrecí algo de beber.

Desde el principio note que no perdía ojo a mis pechos y sobre todo a mis piernas."¡si supieras que no llevo bragas!", pensaba yo para mis adentros.

Hablamos de temas de trabajo y ya a punto de despedirnos se me quedo mirando y me dijo:"¿sabes que hoy estas muy atractiva?, si quieres te invito a comer", yo sonreí y le dije que no que tenía otros planes, pero según me volvía hacia mi mesa para coger unos papeles, me fije como se perdían sus ojos hacia mi culo, que con la fina tela de mi falda y sin bragas se mostraba sin duda apetecible.

Me volví de pronto y le sorprendí aceptando su invitación.

Llame a Pedro para decirle que no viniera a buscarme que tenía trabajo y después me llevarían a casa, que avisara a Javier.

Me recordó que debía estar en forma pues me esperaba una tarde noche de orgía, a lo cual, estando en mi despacho josé Carlos, el susodicho ejecutivo, me resulto doblemente excitante, por lo cual le dije que no se preocupara, "quedaréis ampliamente satisfechos", fueron mis ultimas palabras ante una extraña mirada de josé Carlos, mientras colgaba el teléfono.

"Cuando quieras nos vamos", le dije ofreciéndole el brazo,

Sonrió y tomándome del mismo salimos de mi despacho, ante la sorpresa de los presentes, puesto que nadie había logrado hacer el negocio con josé Carlos, pero como bien sabéis… "pueden mas dos tetas, y en este caso ademas de un culo, que cien carretas".

Hace unos días apenas 72 horas, hubiera sido incapaz de salir del trabajo del brazo de un cliente y orgullosa de mis atributos femeninos, como lo hacia en ese momento.

Fuimos a un caro restaurante y durante toda la comida no paro de hablarme de lo guapa que estaba, que no se había dado cuenta hasta ese día de mi atractivo, que debía estar ciego, etc.

Cuando llegamos al postre tras una comida que le iba a costar un riñón, me lanzo el ataque:

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quot;Ana",me dijo,"veras, resulta que tu eres toda una hembra, ya se que estas casada y no quiero que esto que te voy a decir pueda romper nuestras amistad o nuestra relación laboral que pese a todo creo que va a ser duradera", carraspeo "yo quisiera decirte lo hermosisima que estas, lo atractiva, y me gustaría conocerte mas profundamente, sin que te lo tomes a mal," hizo una pausa y me miro intensamente a los ojos.

Yo trate de mantenerle la mirada mientras continuaba hablando:

"Quisiera charlar contigo de tus gustos, de tus hobbys, que nos conociéramos mas a fondo, si quieres puedes decir que no, que no pasara absolutamente nada y todo seguirá como antes", se detuvo,"¿quieres venir a mi casa a tomar una copa?"

Le mire como sorprendida y al tiempo recatada, pero desde la segunda palabra sabia que me quería llevar a la cama, lógicamente la formula era la invitación a su casa a tomar la copa "nada mas", en fin que se estaba poniendo cachondo y ya no eran los millones del contrato, sino que simplemente a mi me apetecía probar otra mas, pues miguel me había montado dos meses de orgía controlada y yo quería hacer algún ejercicio fuera del curso, para al final sacar nota.

"Bueno…", hice como que dudaba,"..pero solo una copa nada mas, eh", y me hice la cortita.

Se le iluminaron los ojos como satisfecho de haberme llevado al huerto, pero aunque yo sabia que iba a terminar en su cama y con su polla dentro, el no lo sabia, o al menos no estaba seguro de ello, así que se lo iba a poner un poquito difícil.

Salimos del restaurante y el aparca coches nos había traído su Bmw a la puerta.

Me abrió solicito la puerta, mientras sus ojos se recreaban en mi escote, y después subió por el otro lado, yo me senté como distraída por lo cual la falda se me subió lo suficiente como para que el intuyera, pero no viera nada, salvo mis apretados y hermosos muslos.

En el trayecto hacia su apartamento hablamos de temas banales como el calor, o como estaba el mercado de la publicidad, o los gastos de una campaña importante, mezclamos temas, pero sus manos se morían por tocarme y sus ojos trataban de adivinar que había bajo aquella falda.

Llegamos a su casa y ventajosamente se accedía a su apartamento desde el garaje, por lo cual no había control, así que pensé la cantidad de chavalas que josé Carlos se habría cepillado en su casa.

En el estrecho ascensor trato de no acercarse mucho a mi, pero yo empecé el juego rozandole el brazo con mis pechos, e inclinándome con el pretexto de no se que, de forma que pudiera verlos a través de mi escote, lo cual le puso mucho mas cachondo.

Rápidamente hice un gesto de cerrarme la blusa, y el se sonrojo como un crío pillado en falta.

Salimos del ascensor y el paso delante para abrirme la puerta de su casa.

Un pequeño y coqueto apartamento, con un salón, un dormitorio, una cocina y un cuarto de baño.

Era confortable.

Me miro y me dijo que, que quería tomar. Se quedo sorprendido cuando le dije que un zumo de algo.

"Eh",me dijo,"ese no era el trato, yo te he invitado a tomar una copa".

"Bueno",respondí,"pues ponme un poco de coñac".

Se fue al mueble bar y me trajo mi coñac mientras el se ponía el sempiterno whisky que parece hecho para estos casos.

Se sentó junto a mi en el sillón y empezó a hablarme de sus gustos de sus hobbys.

En un momento determinado cruce distraída las piernas y sin duda el debió ver mi sonrosada y pelada rajita, pues dio un pequeño respingo y se quedo fijo en mi entrepierna.

"…y sexualmente que te gusta", me pregunto de pronto.

Yo le mire fijamente y le dije sonriendo con cierta complicidad, mientras balanceaba mis entreabiertas piernas, y trataba de poner una voz sugerente:

"Por supuesto mi marido", le conteste.

"Me imagino",dijo,"pero de no ser tu marido quien te gustaría que te jodiera"

"Bueno…",empecé yo, descruzando las piernas de forma que el pudiera ver mi coño sonrosado, ya algo húmedo, y totalmente rasurado,"…pues hay muchos, todo el mundo tiene sus fantasías sexuales alguna vez, y a ti…¿con quien te gustaría follar en este momento?"

Me miro indeciso, y algo inquieto, como temiendo que al decirme lo que iba a decirme yo saliera de estampida de allí

, así que lo dijo como un susurro:

"Por supuesto…¡contigo!"

"¿como has dicho?", pregunte yo como si no le hubiera oído.

"Si, follar contigo", volvió a decir un poco mas alto.

Yo le mire sonriendo, y comencé a desabrocharme la blusa, aunque ya pocos botones me quedaban por abrir.

Se quedo como petrificado, entonces sin acabar de desabrocharme, empecé a aflojarle el nudo de la corbata.

Me miro como anonadado, y nerviosamente se fue quitando la chaqueta, mientras yo me quitaba del todo la blusa y me ponía de pie ante el.

Me miro de abajo arriba exclamando "¡caray, vaya pechos Anita!", y se levanto empezando a magrearmelos.

Aproveche para ir quitándole la chaqueta y le desabroche el cinturón del pantalón, entonces el me desabrocho la falda y se quedo perplejo.

"¿no llevas bragas?…y ademas tienes el coño afeitado!", me dijo mientras metía una de sus manos entre mis piernas,"que sensación mas ideal, nunca he follado con una tía con el chocho pelado", exclamo como un niño que encuentra un juguete nuevo.

Fue entonces cuando me di cuenta que se le habían caído los pantalones y que de sus calzoncillos, trataba de liberarse un aparato que no era nada del otro jueves, pero me podía dar un poco de placer.

Me agache y ante su sorpresa comencé a mamarsela de forma salvaje.

Se dejo caer sobre el sillón mientras gemía y me sujetaba la cabeza entre sus piernas.

"Aaasiii, mas, chupamela mas, aassiii", gemía.

Estuvimos durante un rato en esa posición hasta que yo note una dureza suficiente, momento en el que me separe.

"¿que haces?",me dijo,"¡sigue!"

"No tío, yo he venido aquí a que me folles, no a mamartela"

Se quedo alucinado, mientras yo me levantaba y me dirigía al dormitorio.

Se levanto como un rayo y me pillo a mitad de camino empujándome boca abajo al suelo, y sentándose a caballo sobre mi culo, mientras sujetaba mis brazos contra el suelo.

"¿así que quieres guerra?…¡pues vas a tenerla!", sentí como metía sus manos bajo mis pechos y me hacia rodar sobre el de forma que quede encima de el pero de espaldas, entonces me semiincorporò, y abriéndome las piernas me endoso su corta pero dura estaca entre las nalgas, haciendome sentar sobre ella.

¡por que siempre empiezan por el culo!, pensaba yo mientras josé me iba metiendo y sacando su polla con una energía de desesperado.

Me hizo correrme dos o tres veces en esa posición y el llego de forma delirante dejándome una carga de cálido fluido explorando mi recto, mientras me decía que estaba satisfecho de encularme, pues ese había sido su objetivo desde que me conoció en la agencia y que se había apostado con un directivo de su empresa, que me acabaría llevando a la cama.

¡pobre infeliz!, pensé yo, si supiera que la que le había seducido había sido yo…

Me dijo que tenía el culo mas apetecible del mundo y que pasaba de follarme por delante, pues lo que a el le enloquecía era mi culo.

Cuando termino, se derrumbo sobre mi y me beso en el cuello, yo tras unos momentos me levante y me fui al baño donde tras ducharme me vestí.

Al salir el estaba sentado en el sillón con el whisky famoso.

"Ha sido fantástico", me dijo.

"No ha estado mal", conteste yo sentándome frente a el en el sillón con las piernas entre abiertas.

"¿como que no ha estado mal?", me contesto un poco molesto.

"Bueno…, la verdad es que ha estado bien, pero me falta catarte por el coño…",hizo ademán de levantarse y sujetarme,"…pero hoy no tengo tiempo, tengo dos mas en la cola esta tarde, mañana nos veremos", y levantándome salí del apartamento, viendo de reojo como se quedaba totalmente planchado.

Baje a la calle y me metí en una cafetería desde donde llame a Pedro para que fuera a buscarme.

Me dijo que estaban muy enfadados conmigo y que cuando llegara a casa me iba a enterar pues tenía visita y miguel había llamado dos veces.

Me intrigo lo de la visita, y le dije a Pedro que me adelantara algo, pero no quiso hacerlo y me dijo que en 20 minutos estaba allí.

Estaba tan ensimismada con mi café pensando en aquella visita, que no me percate que al

cruzar las piernas, un chaval de unos 20 años se estaba poniendo ciego a ver mis muslos y mis nalgas, me gusto la sensación de sentirme semidesnuda frente a aquel chaval en una mesa de un bar, le guiñe un ojo y me gire, descruzando las piernas, de forma que por un momento vio mi coño pelado al aire.

Al pobre muchacho se le abrieron los ojos como platos, momento que aproveche para volver a cruzar las piernas ahora con mas recato y bajarme un poco la falda.

El chaval se quedo un poco cortado, y yo pensé que después de tanto tiempo un tío de veintitantos no me vendría tampoco mal, hice ademán de levantarme e ir hacia donde el chaval estaba, pero en ese momento oí que me llamaban.

Fue una lastima, pero aun quedaban muchos días de aquellos dos intensos meses.

Pedro llego antes de lo previsto, y la verdad es que no parecía muy contento.

"¿donde estabas?", me pregunto,"hemos llamado a tu agencia y nos dijeron que habías salido con un ejecutivo a comer",hizo una pausa y añadió,"…habías salido o…te habías salido?", me miro mientras me levantaba de la mesa, e insistió, "¿solo…a comer?…"

"¡a ti que te importa!", le dije muy enfadada mientras salía de la cafetería.

"No si a mi me da igual, yo te voy a dar por culo y a follar cuando quiera, pero tu marido llamo varias veces, y sobre todo el que esta cabreado es "don Jaime", me dijo.

"¿quien?", pregunte yo.

"Ya lo veras", me dijo mientras nos poníamos en marcha.

No me hablo durante todo el recorrido lo cual me dejo perpleja.

Aquello empezaba a ser raro, no sabia quien era el tal "don Jaime", y ademas me molestaba que Pedro se enfadara conmigo y que mi marido, que me había metido en esto, también se mosqueara."¿y Javier?", le pregunte.

"Dice que cuando llegaras hablaríais".

Datos del autor/a:

Nombre: Aligator

dirección de e-mail: aligator (arroba) idecnet.com

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