Poniendo los cuernos

Inicié la penetración con tanta lascivia que me pedía le dijera que era mi puta, quería sentir mi semen dentro de ella, no importaba que quedara embarazada ni que se fuera a casar con quien sea, que ella solo quería coger conmigo, y que me viniera dentro de ella, esto me calentó más y grité que su cuerpo sólo era mío que no me detendría hasta saciarme con ella, y que me pertenecía.

Hola, mi nombre es Mario, soy de México, y lo que les voy a contar es algo que me pasó hace no mucho tiempo.

Hace como dos años, terminé con mi novia, (por muchas diferencias acabamos), nuestra relación se volvió un desastre en nuestro segundo año, nos conocimos en la universidad, aunque éramos de carreras totalmente distintas (aunque en la cama la extrañaba, se movía riquísimo, y me hacía un sexo oral sabroso, tragándose todo mi semen, además le gustaba que lo hiciéramos en lugares públicos), tanto así que cuando nos dirigíamos a mi casa, en el trayecto en bus me hacía venir al menos 3 veces.

Bueno al grano. Esto pasó cuando ya habíamos terminado, un lunes, me dispuse a invitarle unas cervezas, la llameé y ella aceptó. Nos quedamos de ver en un centro comercial, así que saliendo del trabajo me subí a mi auto y llegué tan pronto como pude y fue puntal a la cita. Mis padres tienen una casa en construcción, y ahí decidí llevarla, ya tenía todo planeado, unas cervezas bien frías, unos condones porque sabía que ella con alcohol, cogía más rico.

Resultó que ya bebiendo, me dijo que estaba rehaciendo su vida, y que me estaba tratando de olvidar, que había aparecido en su vida un chavo y que quería que se casaran (al menos eso me dijo…), estuvimos platicando de esto y aquello por más o menos una hora, entonces le comenté que ya me estaba empezando a marear por las cervezas (pero era puro cuento), me acosté en el sofá, y cerré los ojos.

Todo sucedió como lo planeado. Llegó diciendo que no me podía sacar de su mente, y le susurré que tenía ganas de ella, al principio me dijo que no, que quería realmente al joven que no quería serle infiel, pero con alcohol y deseo, eso se olvida. Así que empecé a besarla, le comencé a meter mi lengua en su boca y no se rehusó para nada, empezó ella también a besarme como salvaje, como si hubiera esperado eso por mucho tiempo.

Le quité la blusa como pude, y empecé a besarle el cuello, ella por supuesto luego me bajó el pantalón, y me besaba el miembro que ya estaba erguido, y comencé a recordar como le gustaba tragárselo por completo.

Disfrutando de ese enorme placer, inicié el descenso de mis manos para quitarle sus bragas, y después de tanto extrañar sus pequeños, pero jugosos pechos me deleité en masturbarme con ellos, hasta que al final, sentía que me venía, le pedí que abriera la boca, sin pensar la clavo en ella, para sentir como en ese instante eyaculaba en su garganta, apreciaba como recorría un espasmo delicioso desde mi pene hasta mi cabeza.

Cuando empecé a recuperar el sentido, se quitó su pantalón, su tanga, y puso su delicioso trasero en mi cara, y tuvimos sexo oral, deliciosos eran aquellos jugos que se derramaban en mi boca y en mi garganta.

Sentí como se me volvía a parar mi miembro, así que sin decirle nada, y como reacción natural, la voltee y levanté sus nalgas al aire he inicié la penetración, lo hacíamos con tanta lascivia que empezó a pedirme que le dijera que era mi puta, que quería sentir mi semen dentro de ella, que no importaba que quedara embarazada ni que se fuera a casar con quien sea, que ella solo quería coger conmigo, que le hiciera el amor como yo deseara, y que me viniera dentro de ella… esto solo me calentó más, así que le tomé la palabra, y grité que su cuerpo sólo era mío que no me detendría hasta saciarme con ella, y que me pertenecía…

La giré nuevamente para penetrarla de frente, verla a los ojos, morderle sus pezones tan fuerte que sentía que se los iba a arrancar, me pedía que le hiciera chupetones debajo de sus senos, en su vientre, y en el cuello (esto me sacó de onda, pero accedí), así que la penetraba tan frenéticamente que no pude contenerme y sin más remordimiento me vine dentro de ella, parecía que nunca iba acabar, me pareció tan eterno como efímero.

No quería que esa sensación en mi miembro, su vagina, tan húmeda tan cálida se acabara jamás. En esos momentos sonó su celular, era su novio, que estaba preocupado porque no le contestaba sus llamadas, (ja, tonto si supiera lo que hicimos su ahora esposa y yo…)

En ese momento sentí que estaba acabando mi orgasmo, aún no se como hizo para contener la respiración y no la oyera su chavo, pero la muy astuta le dijo que se cortaba la señal, que por eso no había respondido su celular y le colgó.

Entonces noté que me dedicó una perversa sonrisa y me dijo que sentía que su vientre no estaba lleno de leche, y qué esperaba para saciarla. Seguí cogiendo con ella por espacio de media hora, y no dejaba de sonar su celular a cada instante.

Terminé exhausto, saciado o más bien dicho vacío, entonces ella solo se dedicó a limpiar mi miembro con su lengua y sus senos. Me dijo que si se podía bañar porque su novio le había mandado un mensaje de que se vieran en una tienda departamental, me bañé con ella, y le pedí que siguiera limpiando mi pene hasta dejarlo limpio, a lo cual ella accedió.  Subimos a mi auto y en el camino me decía que fue una rica locura, pero que sentía que no se podía repetir. Eso me dio una sensación de nostalgia, pero le dije que la respetaba, y que si así lo quería que así iba a ser. Y la dejé cerca del lugar.

Un mes después decidí buscarla, tenía el problema que había perdido mi celular, y no contaba con sus números (además por el remordimiento a que si realmente había quedado embarazada por la cantidad de leche que en ella deposité), aunque no me fue posible localizarla. Apenas unas semanas después, un amigo la vio y me contó que se veía igual, así que no creo que haya quedado evidencia de nuestra tarde de calentura, incluso me dio su número telefónico. Yo ya tengo novia, (aún así quisiera repetir la experiencia si se puede, ya he chateado con ella me contó que su novio se dio cuenta de los chupetones, y sospechaba que algo había pasado, pero no parece muy arrepentida por lo sucedido), así que ahora y con marido creo que podré lanzarme al reto (y si esto cuaja, les prometo fotos de ella llena de lechita caliente, tanto en su boquita como en su rajita).

Bueno mis compañeros de la oz y del martillo eso es todo por hoy, otro día les comentaré sobre mis historias con mi hermanita, con ella empecé a gozar del sexo y aprendí que venirse dentro de una mujer es una sensación única, y también me enseñó que una amante dentro de la familia quita sentimientos de necesidad de pareja, luego les cuento como me fue en esas hermosas épocas, por ahora me despido.

Autor: friobar

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