Con Feña, un amigo de Castor I

La muy puta le puso el condón con la boca con una destreza que hablaba de su experiencia, puesto el condón se tendió en la cama tirando del brazo a Feña para que se la meta, él reaccionó rápidamente separando aún más con sus rodillas las piernas de mi mujer tomó su pene lo acomodó en la entrada y fue la puta quién levantó las caderas para introducírselo de un envión y comenzar a moverse.

Después de nuestro primer encuentro swinger y luego de muchas conversaciones comentando lo vivido, me di cuenta que lo que más me excitaba era ver a mi mujer con otro, incluso más que con una mujer; todo esto respaldado por lo que me comentó ella después de nuestro primer intercambio… “me encantó ver tu cara mientras se lo chupaba” me decía “y saber que puedo calentar tanto a otro que llegue a olvidarse que su mujer está al lado”. Todo esto se tradujo en querer volver a repetir esta experiencia pero solo con un hombre, para eso conversé con la pareja de Feña, si le daría lata que éste estuviera con Sasha cuando viajara a Santiago… “No, al contrario, me calienta mucho” fue su respuesta.

Cuando conversé con Feña me dijo que bueno, armamos un viaje y nos juntamos un viernes en la noche, pasamos a buscarlo al departamento del hermano que era donde se quedaba y nos fuimos a un motel y como íbamos 3 yo tuve que ingresar en el portamaletas, él estaba muy nervioso y se puso más cuando vio que yo llevaba 2 filmadoras que después de explicarle que no se preocupara que yo filmaría principalmente a Sasha se relajó, pedimos unos tragos y después de una conversación banal que no llevaba a nada. Mi mujer vestía una falda de mezclilla apretada, una blusa y bajo ésta una polera transparente que deja ver su sostén, un colales de lycra con línea atigradas y unas pantys para ligueros. Recuerdo haberles dicho “olvídense que estoy aquí y disfruten…” No alcancé a terminar la frase cuando fue mi esposa quien se abalanzó sobre él (en el sillón) besándolo fuertemente mientras yo encendía las cámaras y ubicaba una fija y la otra para los primeros planos ahí pude apreciar como mi mujer le pasaba la lengua por la cara y labios y él no se quedaba atrás…

A los 30 segundos ya le estaba agarrando las tetas y besando el cuello (el nivel de detalle se debe a que tenemos el video), me sorprendía como mi mujer llevaba la iniciativa ya que fue ella quien comenzó de desabrochar la camisa de Feña, él respondió haciendo lo mismo pero mi mujer al parecer ya estaba tan caliente que se echo hacia atrás y se la sacó ella misma al mismo tiempo él se sacaba la camisa quedando ambos con polera, mientras se sacaba la camisa mi puta no dejó de mirarle el paquete por lo que cuando se terminó de sacar la camisa se tiro a besarlo y su mano fue directo al cierre, él le ayudo y cuando saco su pene recién ahí me dio la primera de las pocas miradas que me dirigió durante la noche, dándome a entender que esa noche yo no existía lo cual lejos de enojarme me excitó de sobremanera, se pusieron de pie se sacaron las polera y ella no soltaba el pene de Feña, le bajó el pantalón dejándolo solamente con slip mientras él le besaba el cuello bajando hacia sus tetas, yo filmaba pero no podía dejar de sorprenderme lo perra que estaba hecha mi esposa echando su cabeza hacia atrás y entre abriendo la boca, él la giró apoyándose contra el culo de ella y restregándose como queriendo metérselo al tiro mientras ella extendía sus manos hacia atrás tomándolo del trasero y empujándolo hacia ella en ese instante Feña soltó el sostén dejando libre el par de tetas de mi mujer y bajando lentamente con su lengua por la espalda hasta llegar a su culo donde enterró su cara y separando las nalgas metía su lengua.

Luego de un minuto bajó el colaless lentamente y la muy puta de mi mujer con el fin de que su vagina se abriera más subió una de sus piernas al sillón facilitando de esta forma la entrada de la cabeza y por ende la lengua de Feña, rápidamente me di cuenta que éste hacía un gran trabajo ya que ella hizo algo que muy pocas veces hacía salvo cuando estaba curada o muy caliente… comenzó a sobar sus tetas con la mano izquierda y sus quejidos comenzaron a escucharse con más claridad, estuvieron así cerca de 3 minutos donde él intercambiaba lengua con dedos y mi mujer se mojaba entera… de pronto se levantó y giro bajando a tirones los slip para ponerse en sentadillas y comenzar a chupar llevando el ritmo de la boca  las manos al mismo tiempo, ladeaba su cabeza dando lengüetazos, luego con los labios afirmaba la cabeza  y movía rápidamente sus manos de pronto Feña la tomó de los hombros y levantó, ella no lo soltaba y seguía masturbándolo mientras él besaba a lengüetazos sus boca y bajando hasta sus pechos metiendo sus dedos mi mujer se movía hacia delante y atrás para sentir esos 3 dedos que tenía en su concha, de ahí le tomó le tomó la cabeza apretándolo contra sus pechos y obligándolo a bajar para que se la chupe, con sus labios Feña tomaba sus labios vaginales y los estiraba.

A cada estirón el grito de mi mujer se sentía en la pieza del lado, estaba hecha una verdadera puta y delante de mí mientras yo me movía de un lugar a otro para tener la mejor toma. De pronto se comenzó a agitar y tensionar aferrándose de la cabeza de Feña con una mano y la otra agarrando sus nalgas, ahí supe que venía si primer orgasmo, sus jugos estaban inundando la boca de él quien con maestría se los bebía y de paso pasaba su lengua por el borde de los muslos limpiando lo que había corrido por las piernas. En ese momento Sasha lo tiró sobre el sillón sentándose en sus muslo y refregando su conchita en él como queriendo buscar otro orgasmo, sin embargo quiso devolverle el placer y besó muy fuerte se boca bajando por el pecho hasta llegar a su miembro, el que de un solo movimiento lo tragó por completo (Feña tiene un pene de tamaño normal, por lo que no le costó nada engullírselo), lo sacaba y con la lengua daba círculos en su cabeza metiéndola de en la separación de esta cuando asomaba una gota de fluido seminal, estuvo así cerca de 5 minutos hasta que nuevamente quiso que se la chuparan por lo que subió y se sentó en la boca de Feña quien cómodamente estaba apoyado en el respaldo del sillón.

La muy puta se sentó y comenzó a masturbarse en su boca, cosa que nunca había hecho conmigo, nuevamente su espalda se tensó y acabó en la boca de él, se bajó y descaradamente me pregunta “¿Donde están los condones…?” “en la mesa le contesto” asombrado de la calentura de mi mujer, tomó rápidamente uno y se lo llevó a la boca para sacarlo del envase… cuando nuevamente me sorprende “¿Donde quieres que me tiren? ¿Acá en el sillón o en la cama?” hasta Feña se sorprendió de aquella pregunta “donde quieras” le respondí, fue ahí cuando lo tomó a su amante y se lo llevó hasta la cama donde lo hincó para ponerle el condón, fue ahí cuando me di cuenta que estaba saliendo hace ya un año con una verdadera puta y que las historias que me contaba de cómo lo hacía con sus anteriores hombres eran 100% reales… la muy puta le puso el condón con la boca con una destreza que hablaba de su experiencia, puesto el condón se tendió en la cama separando sus piernas y tirando del brazo a Feña para que se lo metiera, obviamente él reaccionó rápidamente separando aún más con sus rodillas las piernas de mi mujer tomó su pene lo acomodó en la entrada y fue la puta quién levantó las caderas para introducírselo de un envión y comenzar a moverse.

Luego de unos minutos Feña quiso ser él quien dominara la situación ya que literalmente se lo estaban tirando a él, por lo que tomó una rodilla e hizo que se girara dejándola en cuatro patas, acomodó su miembro en la entrada de su concha y lo metió de un empujón, ella estaba tan mojada que se notaba en el condón como éste brillaba con los fluidos de mi novia (en esa época, hoy mi esposa), en este momento me di cuenta que ella estaba totalmente descontrolada y que gozaba como nunca lo había hecho… o al menos conmigo, ya que comenzó a decirle entre jadeos, “¡ahaa!, dale.. Ahí. Uyyy, eso, ¡más fuerte! Dale aaaaaah, no pares (recuerden que todo esto mientras pasaba yo lo grababa en la cámara), ¡más fuerte! Feña como buen follador le daba con todas sus fuerzas haciendo sonar sus piernas contra el culo de Sasha quien ya entre jadeos casi ilegibles le seguía diciendo “dale, dale, dale”, fue tanta la fuerza de las embestidas que le daba que cayo boca abajo estirando sus piernas hacia atrás, pensé que pediría que parara un rato, pero esta puta seguía sorprendiéndome ya que cuando Feña acomodó sus piernas a la altura de sus nalgas y cabalgaba aun con más fuerza definitivamente la volvió loca “eso es mas fuerte sigue, sigue!” nunca la había visto así de descontrolada.

Feña le dio una palmadas en el culo y le pregunta “se puede”, el “Siiiiiiiii” de mi puta le dio pie para que le comenzara a dar palmadas en su culo ella gritaba “ más, más no pares”, “te gusta, le decía en el oído”, “me encanta le respondía ella”, cuando Feña sintió que se iba a correr se bajó sin escuchar la protesta de ella, pero reemplazó su pene por los dedos que también hicieron lo suyo en la conchita de Sasha, éstos estaban empapados y ella no paraba de gritar, cuando se le fue la sensación del orgasmo Feña volvió al ataque en la misma posición pero esta vez le daba estocadas, sacando su pene completamente y enterrándolo hasta el fondo, debe haber estado cerca de 10 minutos más perforando a mi mujer hasta que se detuvo para cambiar de posición fue cuando se salió que Sasha le dice ”que bien!, él se pone al lado y la toma del brazo “¿Quieres que me suba?” le pregunta ella, el movimiento de aprobación de la cabeza de él bastó para que se lo metiera “estoy muy caliente” le dice él mientras ella cabalgaba, parece que me voy a correr, en ese momento ella se detuvo para que no se corriera “quieres en el condón” le pregunta Feña… “puede ser en mi cara” le contesta ella “OK yo solo soy un invitado” le contesta.

En ese lapsus de conversación ya se le habían ido las ganas de correrse pero no las de tirar algo le dice a ella que no entiendo pero luego lo supe “¿Quieres que me de vuelta? Un si ahogado se escuchó, cuando se giro sin sacárselo mi mujer me miró levantándome una ceja aprobando 100% todo lo que Feña le hacía y comenzó a moverse hacia delante y atrás después de unos minutos le pregunta “¿Te quieres correr?” “Siiiiiiii” le responde un agitado Feña “ya Feña” le dice y se baja, ahí fue mi única intervención cuando les pedí que me dejaran enfocar la cámara fija, en lo que me demoré en acomodarla este hijo de puta ya la había tirado de espaldas y tomado de las rodillas de ella la cabalgaba.

“Oye quiero que te vengas en mi cara” ahí estuve a punto de tirar un chorro y correrme, pero quería repasar a mi mujer una vez que Feña acabara. Cuando ya les di el OK de la cámara él se enderezó apoyando su rodilla izquierda en la cama y pasando la pierna derecha por sobre mi mujer metiendo sus dedos en el choro empapado. Por su parte ella acariciaba con su mano izquierda sus pecho y con la derecha la base del pene, con la cabeza hacía todo el movimiento, de pronto sacó la boca y su mano comenzó un movimiento desesperado, de pronto él saca sus dedos apoya la mano en su rodilla levantándose levemente y gritando un aaaaaah, pasaron 2 segundos y vi como el primer chorro de leche saltaba sobre el bello rostro de la que hoy es mi esposa entre la nariz y la boca cayó, el segundo saltó sobre la frente y ojos él quiso que se detuviera pero ella le apartó la mano y sacó su lengua para mostrarle que aún quería más, siguió moviendo…

Fue la mejor decisión ya que vinieron cinco chorros más que le dejaron el rostro empapado y la boca llena de leche cuando no salió más se dedicó a chuparlo como queriendo aun más… lo movía de manera circular sobre sus labios y de pronto con la lengua sacó parte de la leche que no alcanzo a tragar o quizás salió mientras se lo mamaba, dejando su mentón lleno de leche también, luego se recostó de espaldas y pasándose los dedos en los ojos nos dice riéndose…

“¡He quedado ciega! Jajajajaja” le llevó un pañuelo desechable para que se limpie los ojos, pero refriego mi pene en la leche de Feña para que se la trague por completo, me mamó hasta que también me corrí en su cara y boca. Luego hicimos un trío, pero ya se los contaré. Al llegar a casa nos dimos el mejor polvo que podíamos tener y me confesó que nunca se había calentado tanto, quizá por que estaba yo mirándola y además porque Feña era el mejor amante que le había tocado… de eso no cabía duda, tanto así que lo hemos vuelto a hacer 6 veces más con él.

Autor: Castor

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