Así se inicio mi vida sexual gay II

Él me agarra la cabeza y empieza a follarme la boca, a esta altura ya no me importaba nada, solo quería disfrutar del momento, me dice, quiero hacerte mío mi amor, empezando a manosearme y masajeando mis nalgas, él se acuesta en su cama boca arriba, ven siéntate sobre mí, lo hice tratando que su pene entre otra vez en mi ano, fue doloroso pero sentí tanto placer que no se puede describir.

Hola a todos, esto es la continuación de mi relato “Así se inicio mi vida sexual gay” donde les cuento como había sido mi primera vez que más bien resultó ser una violación, ya que fue contra mi voluntad pero mientras iban pasando los días y me reponía de lo sucedido me di cuenta que me había gustado lo que pasó aquel día con el chato y Juan.

Un día yendo a la tienda me encuentro cara a cara con Juan, sin saber que hacer bajo la mirada y sigo mi camino, una cuadra después noto que me estaba siguiendo, él se me adelanta y me dice, Quiero hablar contigo (yo tenía sentimientos encontrados ya que sentía miedo, nervios de lo que vaya a pasar) le digo que no tenemos nada de que hablar y que me deje tranquilo, me pide por favor que lo escuche y empieza a pedirme perdón por lo que me hizo, que no era la forma, yo lo interrumpo diciéndole, que importa, ya lo hiciste o mejor dicho ya lo hicieron!

Sin descaro me dice, lo se y no te niego que me gustó por eso quiero pedirte que nos veamos hoy, la verdad me sorprendió lo que decía, pero a quien voy a engañar en el fondo también me había gustado y quería volver estar con él! (Para que me entiendan mejor Juan tenía 24 años, trigueño claro, delgado 1.76 de alto y dentro de todo guapo) pero me tenía que hacer el digno y le dije, estás loco, déjame en paz! El me suplicó para encontrarnos en la tarde, le dije está bien, nos vemos en la tarde para dejar en claro todo y sea la última vez que me molestes, me fui corriendo a mi casa y me metí a mi recámara a pensar lo que había hecho y dicho, sentía muchos nervios de lo que pasaría y del por qué quería verme.

Mi hermano a esa hora estaba trabajando así que no habría problema de que se entere o nos vea, ya que Juan era su amigo, llegó la hora acordada y fui al punto de encuentro, era en un parque que dividía ambas casas, al llegar lo encuentro acostado en el césped y fue inevitable sentir el olor a la marihuana (recuerden que Juan, el chato y mi hermano lo consumían) eso me molestó y me sentí muy incómodo, solo le dije, ¡Ya estoy aquí! ¿Que es lo que quieres? El se levanta rápido y me agradece por asistir y me dice, Acompáñame a estar más cómodos, yo le pregunto, ¿A donde? Me dice solo sígueme no te volveré hacer daño, caminamos unas cuadras y llegamos a su casa, no quería entrar pero igual lo hice, sentía mucho miedo pero mi curiosidad era más grande, al entrar a su casa me toma de la mano y me lleva a su recámara, le pregunto ¿que hacemos aquí? Me dice te traje para que no nos molesten y se me acerca queriendo besarme, yo lo rechazo y le pregunto ¿que quieres? Solo besarte y estar contigo, volviendo acercarse, volviendo a rechazarlo y diciéndole estás loco yo me voy…

Él me toma de la cintura y me jala hacia él dándome un profundo beso, yo me hacía el difícil, tan puto no podía parecer, y traté de separarme de él, pero me estaba gustando y al fin sentía que es besar por primera a vez a alguien, sentí como su lengua entraba en mi boca, lo sentía hasta en la campañilla, como queriendo comerme a besos, la pasión se apoderó de nosotros y empecé a tocar su pene por encima de su jeans, empezando a desvestirnos mutuamente, ya desnudos paramos y nos miramos fijamente, él me dice, me gustas mucho, yo no supe que decir y solo bajé la mirada y vi su pene, él me dice ¡si lo quieres es todo tuyo!

Me fui arrodillando contemplando su hermoso pene que medía como unos 18 cm., me fui acercando lentamente, sintiendo su olor a macho embriagándome de deseo, con la punta de mi lengua lo fui tocando hasta metérmelo todo en la boca, era la primera vez que mamaba un pene y me encantó, no tienen idea cuanto, lo chupaba y pasaba mi lengua por todo su tronco, él no dejaba de gemir, su cara de excitación era lo máximo, me decía, que rico lo haces mamita, así, sigue así mi amor, no pares que es todo tuyo, él me agarra la cabeza y empieza a follarme la boca, hasta que me dice, para y me levanta volviéndome a besar con tanta pasión y deseo, a esta altura ya no me importaba nada solo quería disfrutar del momento…

Él me dice, quiero hacerte mío mi amor, empezando a manosearme y masajeando mis nalgas que son redonditas y paradas, él se acuesta en su cama boca arriba y me dice, ven siéntate sobre mí, yo lo hice tratando que su pene entre otra vez en mi ano muy despacio, fue doloroso pero a la vez sentí tanto placer que no se puede describir…

Sentía como su pene entraba y salía dentro de mí hasta que alguien entra al cuarto, al voltear no pude creer, era el chato que nos estaba viendo follar y le dice a Juan, buenas primo, yo sigo después, quiero darle verga a la putita masajeándose el pene, Juan se levanta rápido sacándolo del cuarto a empujones cerrando la puerta con llave, el chato no dejaba de maldecirlo y de insultarlo hasta que se fue, yo no podía creer que ambos eran primos.

Juan no paraba de pedirme disculpas por lo ocurrido, yo solo quería salir de ahí pero Juan me pidió que me quede a platicar un rato y olvidar lo sucedido y así lo hice, me quedé conversando de otras cosas, como del por qué había caído en las drogas y esas cosas, hasta que me besa con la misma pasión que la primera vez yo solo respondí a sus besos y a las ganas de querer estar con él, empecé a mamarle el pene sintiendo una corriente recorrer todo mi cuerpo, me lo quería comer, me había vuelto loco por ese pedazo de carne, hasta que le pido que me penetre y me haga suyo (ya no podía ocultar las ganas de que me cojan)

Se dibujó una sonrisa en su cara y me dijo, ¡te voy hacer el amor! Y empezó a penetrarme despacio aumentando sus embestidas llenándome el culo de su rico néctar, fue lo máximo para mí, volviendo a darnos un beso lleno de pasión, ya eran como las nueve de la noche y me fui diciéndole que lo perdonaba y que me había gustado lo que había pasado, pero que teníamos que hablar de lo sucedido otro día, diciéndome, ¡lo que tú digas mi amor!

Me fui de su casa, mientras caminaba pensando en lo ocurrido, al llegar al parque escucho una voz que me dice, ¿así que te gusta la pinga, verdad putita? Yo me quedé helado, al voltear veo que era el chato.

Espero que les haya gustado, pero aun no termina esta historia.

Autor: pensandoelxq

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Así se inició mi vida sexual gay

Sentí un chorro caliente dentro de mi y supe que había terminado dentro de mí, pero aun no terminaba todo por que Juan se estaba bajando el short y me dijo, se que te ha gustado maldita perra, así que ahora te va a tocar esta pieza mamita rica, no sabes las ganas que tengo que me la mames, pero no me voy a arriesgar que me muerdas, así que te tendré que dar por tu culo mamita.

Hola a todos, los que les quiero contar me pasó hace 2 años y se puede decir que así se inició mi vida sexual gay, mido 1.65, delgado, trigueño y 18 años.

Todo empezó cuando la situación en mi casa se volvió insoportable por el maldito vicio de las drogas de mi hermano, ya no se podía vivir tranquilos ya que desaparecían las cosas y los problemas eran constantes, así que un día ya cansado de todo eso entré a su recámara y empecé a buscar entre sus cosas y para mi buena o mala suerte encontré un paquete aproximado de un kilo de marihuana, no sabía que hacer con eso, solo sentía que de alguna manera me tenía que vengar por toda la mala situación que estábamos viviendo por la culpa de mi hermano, así que me lo llevé y lo tiré por el escusado, pero lo pero vendría después, ya que mi hermano cuando se dio cuenta que no estaba su paquete de marihuana, se armó tremendo lio en casa, no faltaron los insultos ni las amenazas.

Dos días después de lo ocurrido, pensé que todo se había calmado y me encontraba solo en casa organizando y poniendo en orden mi dormitorio, cuando escucho que tocaban la puerta, yo aun estaba con el pijama, al abrir me doy con la sorpresa que eran dos amigos de mi hermano, la verdad nada agradables por la forma de vestir como vagos, y ni que se diga la forma de hablar, no me agradaban para nada pero se metieron sin decir nada y me preguntaron por mi hermano, les dije que no estaba, había salido temprano y me dijeron está bien, que solo venían por una cosa que se habían olvidado en la recámara de mi hermano y que se iban y sin poder decirles nada se metieron.

La verdad no me importaba, por que total era el problema de mi hermano y que él se resuelva como pueda, después de un rato salieron enojados y dijeron que cuando llegue mi hermano le diga que habían venido por lo que es suyo, que no se olvide de eso, pero yo por hacerme el gracioso y el valiente les pregunté que cosa era lo que tanto buscan, que quizás yo lo  había encontrado, para eso el chato se paró detrás de mi y acercándose al oído me dijo, -Es algo que te puede gustar, ¿quieres?

Y para eso Juan se va acercando hacia mi y le dice a chato, -¿Que tal si le hacemos probar algo que si le va a gustar mucho más? Yo me asusté y solo atiné a decir de que hablan y traté de empujar a Juan, pero para eso el chato me golpea con su codo en mi cabeza y yo caigo arrodillado al piso, escucho que se ríen y Juan le dice, -¡Rápido antes que vengan!

El chato me tira una patada en la espalda haciendo que me acueste boca abajo, Juan sujeta mis brazos con sus rodillas y el chato de un jalón me quita el short, no sabía que hacer, solo sentía miedo, pero el miedo era que alguien llegara y me encuentre en esa posición, o en algo más comprometedor, no se por que sentía miedo, no tardé en sentir las manos del chato en mis nalgas, no es por nada pero son redonditas y formadas, él le dice a Juan, -Wow, mira que bien está este puto, ya vas a ver lo bien que lo vas a pasar y lo mucho que te va a gustar, yo no podía creer lo que me iban hacer y solo les pedía que me soltaran, que no me hagan nada, pero fue inútil por que solo se burlaban de mi.

Juan le decía al chato, -Escucha como pide la puta que le partas el culo, hasta llora de la emoción y las ganas, solo se reían y escupían en mi ano para facilitar la penetración, el chato se desabrocha el pantalón y saca su pene, ya está erecto por lo que pude sentir y sin cuidado alguno me empieza a penetrar, sentía que me partía en dos, el dolor era inmenso que no se puede describir.

Yo solo gritaba hasta que siento otro golpe en mi cabeza que hizo que me calle por el ahogo que sentía, solo sentía los jadeos y las burlas de los dos cuando el chato me penetraba, sentía sus huevos golpeándome las nalgas y él no paraba de decir, -Así puta, ahhh, te gusta, verdad que te gusta mamita, yo se que te gusta maldita perra, ¡ahhhh!

Hasta que sentí un chorro caliente dentro de mi y supe que había terminado dentro de mí, pero aun no terminaba todo por que Juan para eso se estaba bajando el short y me dijo, -Se que te ha gustado maldita perra, así que ahora te va a tocar esta pieza mamita rica, no sabes las ganas que tengo que me la mames, pero no me voy a arriesgar que me muerdas o hagas algo, así que te tendré que dar por tu culo mamita…

Por lo que pude sentir el pene de Juan era un poco más largo y grueso que la del chato, medía unos 18 cm. aproximado, y la del chato unos 16cm. No tardó en penetrarme él también, sin parar de decir cuando lo estaba disfrutando, y sin dejar de llamarme puta, no tardó mucho en venirse, yo no paraba de llorar y solo tuve que aceptar lo que me estaba pasando y dejar que pase.

Se metieron al baño casi corriendo, supongo que para lavarse los penes y cuando los vuelvo a ver estaban como si nada y no paraban de reírse, se acercaron otra vez a mi y el chato me dijo, -Se que te ha gustado que te parta el culo mamita rica, y gracias por dejarme ser el primero, por que la sangre demuestra que eras virgen putita, jajajajajaja, y Juan me dice… -Se que te ha gustado mucho más que lo otro y si quieres más ya sabes donde encontrarlo ¡puta! Jajajajajaja ¡no sabes las ganas que te tenía mamita! Jajajajajaja.

Se fueron diciendo que no me olvide del encargo de mi hermano, yo como pude me levanté y sentí un tremendo ardor en toda mi ano, el semen de ellos empezó a escurrir por mis piernas, al ver me di cuenta que el chato tenía razón, estaba sangrando y me asusté, solo atiné a bañarme para tratar de borrar lo sucedido.

Pero lo peor es que la historia no termina ahí, al contrario recién empieza, espero que les haya gustado, espero sus comentarios.

Autor: pensandoelxq

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