Lo más cercano

Miré aquel pedazo de carne enorme y no aguanté, me agaché y me lo metí en la boca, estaba bien caliente apenas me entraba, como pude metí aquel pedazo enorme en mi boca, me sentía una puta barata de cine, pero me encantaba, estaba muy caliente, así estuvimos un rato, chupaba aquel chipote negro y duro por un buen rato hasta que acabó.

Hola mi nombre es Jhonnatan, tengo 29 años, vivo en Montevideo-Uruguay, este es mi primer relato, me considero algo raro no sé si hetero, o bisexual, la verdad no lo tengo claro. Lo que sí tengo claro es que tengo una gran atracción por la gente de color, si, morocho, negro, mulato, como quieran llamarlo siempre que sea con él más grande respeto ya que muero por acostarme con uno, y mi mejor amigo es negro.

Lo que voy a contar fue verdad y es lo que me pasóo, hace dos años Rubén (que es el nombre de mi amigo) se fue a vivir a Estados Unidos, el día antes a irse, tuvimos una despedida  ya que no sabíamos cuando volveríamos a vernos.

Nos encontramos en su casa con dos amigos más, y unas chicas, (pensábamos en aquella orgía) el tema es que las chicas se las dieron de difíciles, y trago va trago viene, no quisieron tener sexo y se fueron. Se imaginan como quedamos todos de calientes el tema es que estos dos amigos se fueron a bailar y Rubén y yo nos quedamos solos, él tenía que levantarse temprano al otro día para preparar todo para embarcarse, y no quería trasnochar. Nos quedamos hablando y me dijo:

– Voy a bañarme ya vengo, poné una peli y esperame.

Le hice caso prendí la tele y busqué una peli, obviamente puse una porno ya que me encanta la pornografía, estaba deleitándome mirando la peli cuando aparece Rubén y me dice:

– ¡Estás como loco!, querés que te clave acá nomás, ¡mirá como me dejo la minita!

Y grande fue mi sorpresa cuando vi parado ¡aquel pedazo de carne! En mi vida había visto algo tan grande, bien negra, gruesa y dura, que se me hizo agua la boca, y lo peor, no entendía que me pasaba,  sentí un deseo enorme de chupar aquel pedazo, y a su vez decía ¡no puede ser!, Que estoy pensando? La cuestión es que me subía un calor imponente y lo único que hice fue pasarme la lengua por los labios y Rubén me dijo:

– ¡Ah! Pero parece que te gusta, te estás lamiendo.

Y yo le respondí:

– ¡No seas boludo! Nunca te vi desnudo y no sabía que tenías tal herramienta, con razón las minitas te seguían y no te dejaban ir, picarón.

Se rió y me dijo:

– Cada cual tiene su secreto ja, ja.

Seguimos tomando y mirando la peli, pero los ojos se me iban mirando ese gran bulto entre las piernas, y varias veces me pescó mirándolo y se reía. Me puse muy nervioso y decidí irme ya que tenía muchos sentimientos confusos y deseos a su vez no sabia que hacer. Le dije:

– Bueno Rubén me retiro. – ¿Ya te vas? Recién empieza la noche, déjate de joder y anda a abrir otra cerveza. – ¿Te parece? – Si, más bien, aparte te la voy a poner un ratito, ¿o querés chuparla? – Dale, déjate de joder, (le respondí) – No, te digo, si querés está todo bien, ¿nunca te cogiste un puto? – No, la verdad que no, (Respondí) – No sabes lo que te perdés. – No tiene nada de malo,¡es sexo! – Pero a vos te encantan las mujeres. – Es verdad, pero tanto gozo, con el culo de una mujer, como con el culo de un puto. – No se, suena raro. – Nada de raro, eso sí, solo doy, no recibo le dicen activo, me encanta.

Mis ideas volaban por mi mente no podía creer lo que me decía, pero me gustaba, y quería meterme todo ese pedazo en la boca, era muy raro, pero morboso. Seguimos hablando hasta que la saco del pantalón y me preguntó:

– ¿Querés probar? Está todo bien si no te gusta salimos a buscar un culo y le damos entre los dos, ¿te parece? – No, estás mamado (le dije) – No para nada, te pesqué varias veces mirándome el bulto desde que la viste sácate las ganas y tocala o chupala lo que vos quieras.

Miré aquel pedazo de carne enorme y no aguanté, me agaché y me lo metí en la boca, estaba bien caliente apenas me entraba, y me dijo:

– Ah! Que boquita caliente, está fabuloso, seguí, seguí…

Como pude metí aquel pedazo enorme en mi boca, me sentía una puta barata de cine, pero me encantaba, así estuvimos un rato hasta que me dijo:

– ¿Querés probar por atrás? – ¡No! Es muy grande, me vas a romper el culo. – Despacito con mucha saliva o crema un poco duele, pero después vas a pedir más. – No, no, por ahora no, solo chuparla.
– Me voy mañana, ¿sino? – Bueno pero si duele dejamos.  – Dale, le pongo mucha saliva.

Nos acostamos y empezó a masajearme con un dedo y le puso mucha saliva, me dolía horrores parecía que me iba a hacer, no estaba muy convencido, pero me dije vamos a probar, cuando pensó que estaba me dijo:

– Voy a intentar meterla, si te duele avísame. – Bueno, dije, entre temblores y miedos…

Se acercó y puso esa gran cabeza en la entrada de mi agujerito, jugueteó un rato, e intentó meterla. El dolor que sentí fue increíble le dije:

– No me duele mucho, sacala, es muy grande. – Bueno voy a traer crema. – No, no, déjalo así, no la voy a aguantar, aparte no estoy seguro. – ¿Me vas a dejar así ¿(y me muestra aquel tamaño duro y caliente) – Por lo menos chupámela hasta hacerme acabar. – Bueno, le dije, ya que no podía dejarlo así, estaba muy caliente.

Comencé a chupar aquel chipote negro, y duro por un buen rato hasta que acabó, y me dijo:

– Esto queda entre nos, somos amigos, está todo bien, lástima que me voy mañana sino tu virginidad la rompería yo. – No sé, es muy grande, aparte no estoy seguro. – Quizás, si algún día vuelvo, me lo das.

Nos despedimos y hasta el día de hoy nos mandamos mail y me pregunta si ya me animé, obviamente que no, eso fue lo más cerca que estuve de perder la virginidad.

Estoy en busca de mi morocho que me desvirgue, estoy decidido ya que desde ese día, la cabeza me va a mil y quiero que pase ya. Besos a todos.

Autor: jhonnyuy

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