Una noche loca

Ella empezó a acariciarse y a meterse dos dedos en su húmeda vagina mientras yo estaba en el máximo placer, la miraba encima de mí, acariciándose, veía sus tetas moverse con aquella gran sorpresa brillando y viendo como penetraba mi polla en su hermoso culo, estábamos cachondísimos y aprovechando este momento de puro sexo salvaje, estaba a punto de correrme.

Este es el primer relato que voy a contar, así que disculpen por si no está bien escrito, me sucedió hace unos meses. Empezaré contando que soy de España, tengo 27 años y soy soltero desde hace 4 años, mido 1´79 cms., moreno, tipo atlético (aunque delgadito, he dejado el deporte hace un tiempo) y cara de buen chico (eso dicen), me he vuelto un poco nocturno, es decir, que suelo salir mucho a la disco y es allí donde intento relacionarme con las mujeres. Se puede decir que tengo algún tipo de suerte con las mujeres, no sé si será por mi físico o porque estoy en el sitio adecuado o el momento adecuado, pero he estado con muchas mujeres y de varias edades, es decir, desde chicas de 18 a hasta mujeres de 40 años, no tengo la cuenta exacta, pero me atrevería a decir que por lo menos he tenido relaciones con unas 30 mujeres más o menos, pero lo de ayer me resultó muy excitante.

Como cada sábado salí a la disco y allí me encontré con una amiga (llamémosla María), 1,70 cms. de altura, muy bien formada, grandes y perfectos pechos duros de jovencita (creo que han sido los mejores que he visto) y sin operar, y además de tener un culo espectacular (moldeado, con forma) es bastante guapa, total… un pedacito de bombón.

Nos conocemos hace bastante tiempo y ya tuvimos nuestra aventura, pero como casi siempre solo suelen durar dos o tres encuentros y luego simplemente pues ya solo nos limitamos a saludarnos cuando nos encontramos, tengo que decir que esta chica cuando nos acostamos la primera vez ella solo había tenido relación con un chico, ella tiene 22 años, y la verdad es que no tenía mucha experiencia y no sabía cómo desenvolverse  bien, pero la verdad es que le ponía interés y ganas y quería que yo le ayudase a aprender cosas y en aquellas ocasiones intentamos varias cosas  como la penetración anal que no conseguimos realizarla y correrme en su boca (eso si que lo hicimos), pero dejamos de vernos.

Este sábado estaba yo en la pista cuando la vi, nos saludamos y empezamos a hablar, pero poco a poco yo iba mostrando interés por ella y ella igual hacia mí, así que había un poco de “tonteo” por ambos, bailamos y bebimos bastante, al final le comenté si quería venirse a dormir a casa  y ella aceptó, yo no fui con mi coche a la disco así que cuando salimos de la disco nos llevó un amigo  a mi casa, subimos los tres y allí estuvimos tomando la última copa, yo al haber tenido ya relaciones con María, pues como que me apetecía probar algo nuevo y aprovechando que íbamos los tres un poco bebidos le pregunté a María si quería que nos acostáramos los tres a dormir (con la intención de los 2 para ella) y ella contestó que no, así que a la mínima oportunidad que tuve le dije a mi amigo que se fuera, que esto era faena mía así que se fue rápido. Al momento de encontrarnos solos nos empezamos a besar y me dijo que tenía una sorpresa, pero que la tenía que descubrir yo, subimos a la habitación y empecé a desnudarla y cuando le quité el sujetador ¡pum! allí estaba la sorpresa… ¡se había puesto un piercing en el pezón!

Me puso muy cachondo y ella me preguntó que si me gustaba, no se si le contesté porque yo ya estaba chupando y mordiendo su precioso pezón decorado, ¡que delicia! jamás había probado uno de éstos, y así empecé a besar todo su cuerpo desde el cuello hasta sus rodillas, pasando largo tiempo entretenido dándole placer  en sus apetecibles pechos (creo que usa una talla 95 ó 100, no lo sé, pero me da igual, solo sé que eran grandes) y en su pelada vagina, la cual ya estaba súper húmeda, le masajeaba lentamente los labios con mi lengua, jugaba con ellos, arriba-abajo, introduciéndosela todo lo que mi lengua podía, bajaba al culo, le metía los dedos.

Ella no paraba de gemir y suspirar, me cogía la cabeza y me apretaba sobre su delicioso coño, estaba viniéndose en mi boca, notaba sus flujos sobre mis boca, me chorreaba por la barbilla hasta que quedó extasiada, sin poder decir nada, sin moverse hasta que ella empezó a ejercer su papel de protagonista, me dijo que ahora le tocaba a ella, fue directa a mi polla, empezó a chuparme el glande suavemente, con tranquilidad, pero poco a poco iba cogiendo un ritmo alto y a masajearme arriba-abajo el tronco de mi polla, sacaba la lengua y lo recorría todo con una gran destreza, ¡me estaba sorprendiendo! ¡Joder como a cambiado la tía esta! ¡Pues si que a aprendido en 9 meses desde que ya no nos acostábamos! (creo que en su día desperté a una bestia sexual), así que después de hacer una gran mamada me dispuse a penetrarla lentamente.

Ella estaba húmeda, la acaricié con los dedos y se la fui metiendo hasta el fondo, al principio fui lento, pero visto que ya estaba disfrutando le empecé a dar más rápido, con fuerza, cada vez más, ella estaba muy cachonda y empezó a susurrar –fóllame más, fóllame…

Estábamos bebidos y eso se notaba en la manera de follar, era sexo ardiente, morboso, como en las escenas de las películas, con cara de placer y querer más, en medio del fogoso bombeo le pregunté si quería que lo hiciésemos por detrás, preguntándole al mismo tiempo si ya lo había hecho, (en las anteriores veces que habíamos quedado lo intentamos, pero no conseguía penetrarla, decía que le dolía y yo en el tema del sexo cuando veo que no le gusta algo o no se encuentra a gusto, soy respetuoso y preguntó si quiere parar, en ese aspecto tengo mi manera de actuar con las mujeres: si eres bueno con ellas siempre sacaras más) ella me contestó que sí, que lo había hecho, que aunque le doliera un poquito que le gustaba.

Entonces saqué mi pene y me propuse a metérselo por el culo, al principio costaba un poco (no es por alardear, pero con todas las mujeres que lo he intentado me ha costado una barbaridad meterlo por detrás, aún así creo que el anal lo he hecho con alrededor de 10 mujeres), así que fui por aceite corporal, me puse en las manos y empecé a jugar con ella, le empecé a meter un  dedo, luego dos, a ella le empezaba a gustar y yo al mismo tiempo me estaba masturbando con la otra mano, también llena de aceite para facilitarme esa tarea tan dura.

Cuando vi que aquello ya iba abriéndose las puertas… me dispuse a ir metiéndosela, primero la puntita con movimientos lentos y cortos, ella susurraba que le molestaba un poquito, pero que siguiera que le gustaba, yo poco a poco fui subiendo la velocidad, ese excitante mundo iba abriéndose, y ella empezó a acariciarse y a meterse dos dedos en su húmeda vagina mientras yo estaba en el máximo placer, la miraba encima de mí, acariciándose, veía sus tetas moverse con aquella gran sorpresa brillando y viendo como penetraba mi polla en su hermoso culo, estábamos cachondísimos y aprovechando este momento de puro sexo salvaje, estaba a punto de correrme.

Le pregunté que donde quería que yo terminase y ella contestó en su boca, eso me hizo ponerme aún más cachondo así que la saqué, ella se tumbó boca arriba y yo me puse encima de ella con mis rodillas entre sus brazos, invitándole a que me ayudara con una mamada esos últimos instantes de placer, cogió mi polla y empezó a masajearme, chupaba mi glande succionándolo para empezar a recibir todo mi “amor”.

Yo estaba a punto así que cogí mi polla para darle esos últimos movimientos, simulando todas esas escenas finales de las películas porno corriéndose en la cara de la chica, y no aguanté más: voy a terminar- le dije, ella abrió la boca y yo empecé a dejarme llevar por mi placer, solté una gran cantidad de semen sobre su boca y cara, esparciéndole todo sobre los labios, ella seguía  chupando con la lengua fuera, saboreándome sin dejar de jugar con mi semen y mi polla hasta que quedé sin fuerzas y caí rendido a sus pies, ahí estábamos los dos totalmente sudados, agotados y felices del pedazo de polvo que habíamos echado.

Luego fuimos a lavarnos y con risas y con miradas de complicidad volvimos a la cama para descansar y dormir abrazados hasta la mañana. Luego al despertarnos volvimos al sexo (aprovechando que soy soltero y no puedo tener sexo todos los días, aprovecho cuando lo tengo), pero no fue tan espectacular como el anterior, nos vestimos y se fue a su casa.

Supongo que nos volveremos a ver, pero no creo que nos acostemos otra vez, al menos de momento no, (no es mi tipo de chica), pero si nos volvemos a encontrar bebidos… todo puede pasar…

Esta historia es real, me pasó hace dos días, el nombre de ella es simulado.   Espero que les haya gustado, no soy ni escritor ni nada de letras, soy un chico normal que después de leer muchas historias vuestras me he decidido a escribir mi aventura del fin de semana, perdonar si no lo narro bien, pero creo que nunca había contado ninguna historia, sin nada más que decir…

Un abrazo.

Autor: Christian

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Mi tío Ovidio

Cambió de postura fue cuando me la sacó y me recostó boca abajo y me empezó a dar de una manera tremenda que se sentía en su respiración agitada. Entonces le propuse que nos pusiéramos de pie y accedió, entonces subí un pie en la cama y le puse mi culo a su disposición. Él me dijo que me agachase un poco más y me la metió hasta el fondo.

Que tal amigos, soy su amigo Christian de nuevo, hace mucho que no escribía para ustedes, eso no significa que no halla leído muchos relatos de otros amigos.

Aquí va nuestra historia, hace ya algunos años por falta de espacio en el coche tuve que ir sobre las piernas de mi tío de nombre Ovidio, claro que aproveché lo más que pude y con discreción para sentir el paquete de mi tío, esto ocurrió en Querétaro cuando fui de visita ya que soy de Veracruz.

Hace unos meses el tío con que ocurrió esa situación acababa de regresar de Atlanta ya que tuvo unos problemas los cuales lo mantuvieron unos días en la cárcel, por lo que no tenía contacto con alguna mujer.

Llegó a mi casa y cuando lo vi me alegré por él y por mi ya que se dormiría conmigo. Cenamos, se tomó una cerveza, llegó la hora de dormir y bueno el tiene un hijo que es homosexual y mi confidente por que no dudo que este le halla contado a mi tío que me gusta mamar vergas.

Nos fuimos a acostar y él me sacó conversación de un modo que yo la sentía sarcástica, temas como la novia y todo eso.

Según nos dormimos, yo esperé a que todos se durmieran y con el objetivo en mente, entonces, ¿que hago? me giro y sin más abrazo a mi tío, claro mi mano con descaro quedó en su miembro la quise quitar como si me hubiera dado pena más sin embargo mi tío, así como lo oyen, me agarró la mano y me la volvió a colocar en su miembro, que a pesar de sus 50 años estaba durísima en unos solos segundos.

Ya entrados en confianza le empecé a sobar el paquete y por supuesto me apresuré a mamársela, mi tío está bien dotado, una verga larga y gruesa que de solo acordarme de la situación me pone a 100.

Yo me había dormido en bóxers, bóxers que aventé a un lado de la cama y sin más mi tío se desnudó y empezó el cachondeo, ¡vaya que la tenía atrasada para mi suerte! ya que jadeaba de placer.

Entre el cachondeo y todo eso que me empieza a apretar las nalgas con fuerza, me dolía pero que me excitaba, en eso que empieza a meterme el dedo en el culo, es cuando sin más ensalivé su miembro, me puse de espaldas y me empieza a dar de lado.

¡Como disfrutaba! pero entonces me pidió que me  subiera sobre él y empieza a penetrarme de una manera exquisita tomándome de las caderas, claro que sentía un poco de dolor que aunque no era mi primera vez su miembro si estaba grande y lastimaba un poco.

Cambió de postura fue cuando me la sacó y me recostó boca abajo y me empezó a dar de una manera tremenda que se sentía en su respiración agitada. Entonces le propuse que nos pusiéramos de pie y accedió, entonces subí un pie en la cama y le puse mi culo a su disposición.

Él me dijo que me agachase un poco más y me la metió hasta el fondo, podía sentir los vellos de su vientre en mi pelvis algo que me volvía loco, cuando de pronto empieza a acelerar el ritmo de la penetración y me aprieta contra su cuerpo y casi se tira sobre mi dejándome todo su líquido seminal en el culo.

Sin sacármela empiezo a moverme más y a masturbarme, teniendo por finalizada la primer noche sexual con mi tío de las cuales son un montón, se ha seguido quedando con nosotros y pues en afuera atiendo a los cuates pero la noche en casa es para mi tío.

Espero les haya gustado mi anécdota.

Espero sus comentarios.

Autor: Christian

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