Me desvirgó el novio de mi madre

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe un poco más y Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

 

Voy a contarles como fue mi primera vez con Marcelo, el novio de mi mamá. Él es un Playboy treintañero, con unos dotes de galán muy bien entrenados. Sonrisa perfecta, caballero y muy sexy.

Aunque tengo18 años, me gusta mucho. Está saliendo con mi mamá desde hace dos años y ha sido una transformación del cielo a la tierra. Ella ahora es más feliz y se ve más joven. Ha de ser porque varias veces por semana Marcelo y ella juegan con “Morgan”. Sí, descubrí que así le decían a su “amiguito” en común.

Un día, yo estaba saliendo del cole y discutí con mi novio. Estaba tan molesta que llame a mi mamá para que me fuera a buscar. No quería irme en transporte. Ella estaba en clases -porque mi mamá es profesora- por lo que le pidió a Marcelo que fuese por mí.

Me subí en el carro y lo saludé muy seria. Me preguntó si me pasaba algo y yo arranqué a llorar. Le conté que había peleado con mi novio. Que me estaba presionando para hacerlo desde hace ya algún tiempo y como no le había dicho que sí, estuvo con otra.

Marce intentaba consolarme, me tendió el brazo y me lance sobre su hombro a llorar. “Calma pequeña, todo va a estar bien, shuuuu shuuuu ya, ya no llores” me decía pasando la mano suavemente por mi cabello y dando palmaditas en mi espalda.

Yo estaba tratando de calmarme entre sus cariños y el aroma de su delicioso perfume, que me encantaba. Y fue ahí donde se me ocurrió una tremenda idea.

Me tomó la cara con sus manos limpiando mis lágrimas. Lo miraba fijamente, con la expresión de niña indefensa y le pregunté “soy muy fea como para que un niño se fije en mí?” Me contestó “eres hermosa Gaby. Cualquier hombre desearía tenerte” Hombre? Le insistí. Marcelo aclaró su voz con una tos nerviosa y corrió “chico, quiero decir. De tu edad y que te quiera mucho” se acomodó rápidamente en el asiento, se abrochó el cinturón. Yo hice lo mismo. Le di las gracias por su apoyo y él arrancó hacia la avenida.

Mientras estábamos una cola de carros, noté que Marcelo estaba mirando mis piernas inconscientemente. Estaba ido de la realidad, por lo que yo me sentía muy agradada y empecé a humedecerme allá abajo. Sólo me pasaba cuando veía pelis porno o cuando escuchaba los gritos de mi mamá con Marcelo en su cuarto.

Irrumpí el silencio, él miró a otro lado y le cuestioné “por qué los hombres la tienen tan fácil?” A qué te refieres Gaby? “A que ustedes no tienen que pensar con quién se acuestan en su primera vez, nosotras sí. No es justo” Eso deberías hablarlo con tu mamá. “Estás loco? Mi mamá me mataría si sabe que estoy pensando en hombres así” Gaby, tu mamá entendería perfectamente que Marcos y tú están en esa edad. Sólo es importante que se cuiden y ya. “Tú no entiendes, quiero que mi primera vez sea especial, con alguien que me vea y pierda el sentido de la realidad. Como tú ahora, por ejemplo” Sonrió tímidamente, como sólo él sabe hacerlo y yo volví a mojarme. “No sé de qué hablas. Y por qué usas esos términos de mujeres” Contesté seria y mirándolo a los ojos sin pestañar “Porque soy una mujer y quiero que me tomes en serio” Gaby yo te tomó en serio. Me respondió con ternura y sobándome una mejilla con el dorso de la mano. Su toque me puso a mil. Le tomé la mano y la llevé rápidamente a mi entrepierna.

Marcelo abrió los ojos como dos platos porque estaba sintiendo el calor que me provocaba solamente con verlo. Se echó a reír con mucha picardía y me preguntó “estás así por mí?” Sonreí mientras mis mejillas se ponían color rosa y asentí varias veces con la cabeza. “Pues debo decir me que halaga tu valentía en confesarlo” y te puedo decir muchas cosas más si me dejas. “A qué te refieres? ” en las noches… He tenido sueños húmedos contigo.

Empezó a reír de nuevo y pegaba la frente del volante “Gaby…Gaby…Gaby, estás jugando con fuego y te quemarás” apreté los labios para no reírme y contesté “siento que me quemo por dentro y no siquiera me has tocado” le devolví la mano y siguió manejando.

A tiempo que avanzaba un poco en la cola, volteó y para preguntarme ” quiéres que yo sea el primero en probarte?” Sonreí de oreja a oreja, con expresión de aprobación porque había conseguido llevarlo al punto de perder la virginidad con Marcelo, el sexy amante orgásmico y muy bien dotado de mi mamá.

Giró el volante hacia una de las calles, y salimos de la cola a la carretera fuera de la ciudad. Marcelo no paraba de hablar y repetía “sólo lo haré para que sepas qué es un verdadero hombre en tu vida… no quiero que te crees falsas esperanzas… que quede claro: tú estás de acuerdo y yo no te estoy obligando a nada… si tu mamá llega a enterarse prometo que negaré todo… después de lo que haremos no quiero que estés con ese noviecito tuyo, búscate otro… estás escuchando?” Sí Marce, como tú digas” por dentro armaba una fiesta por lo que iba a ocurrir.

Entramos al motel. Súper misterioso todo. Yo había entrado con Marcos, mi novio, o ex novio a estas alturas. Pero no llegamos a hacer nada porque no me atreví. Entramos, él canceló la habitación, compro unos condones. Como un listón de 12 y yo sólo pensaba “espero que no los vayamos a usar todos”

Cruzamos la puerta, una cálida cabaña con calefacción, vista al río. Apenas escuchaba los carros. Marce prendió el Tv y sonrió. “Qué te da chiste? Al parecer esa peli es famosa. La primera vez que tuvimos sexo tu mamá y yo, estaba esa porno en el cuarto. “Te diviertes mucho con mi mamá verdad? ” no te mentiré, Valentina es una mujer con todas sus letras. Y tú en unos años serás tan o más guapa que ella” Me gustó eso. La humedad de mi panty lo demostraba.

Preparó unos tragos en el mini bar y se acercó a mí. “Toma, bebe un poco” No puedo, soy menor de edad y no bebo alcohol. “Gaby, estás a punto de perder tu virginidad con un hombre casi diez años mayor que tú, que te va meter 20cm y te hará vibrar de placer, aún así me dices que eres menor para un trago? BE-BE” y accedí porque todo lo que decía era cierto. Estaba nerviosa y muy excitada por el tamaño de Morgan, me tome el trago de una sola probada y trague fuerte.

“No tan rápido muchachita, tampoco te quiero emborrachar” me quitó el vaso y Los puso en la barra. Rápidamente se quitó la chaqueta y la camisa “ahora sí hermosa muñeca. Hora de conocer al Morgan” mientras sonreía con maldad y caminaba hacia mí. Me cargo en brazos y me lanzo en el mueble. “Veamos que tan caliente te pongo” subió mi falda y manoseo mi panty toda húmeda por los jugos que había estado botando.

“Que riiiiiica estás. Toda mojadiiiiiiiiita y calentiiiiita” me decía al paso que besaba mis muslos sin apartar su boca de mi piel. Marce estaba empezando a despertar a Morgan y yo sonreía de satisfacción porque lo tendría todo para mí. Bajó mi panty de encajes y dejó al descubierto mi coñito todo mojado. Se sorprendió al ver que la tenía podadita. Una vez escuché que le decía a mi mamá que le gustaba cuando se hacía la brasileña y yo aprendí a hacérmela a escondidas para estar lista un día. Ese momento era ahora.

Abrió mis piernas y clavó su lengua en mi coñito. Sus labios apretaban mi clítoris y sus dedos penetraron con facilidad gracias a tantos flujos. AAAAAAHHHHH!! Grité desesperada al sentir el corrientazo. “Te duele?” No, estoy bien, respondí entre dientes. “Grita todo lo que quieras pequeña diosa, nadie podrá escucharte” y tomó el control y subió el volumen del Tv. Una rubia estaba siendo garchada por un animal de unos 25 o 30 cm que me dejó lela sólo de verlo bombearla por el culo. “Quieres que te lo haga?” Nooo, eso debe doler” Marce sonrió como si conociera algo que yo no y continuó su labor entre lengua y dedos.

Continuo lamiendo, cada rincón. Pasaba su lengua, como un gato sediento, un perro hambriento y un hombre deseoso. Morgan estaba peleándose en su bragueta y apenas podía ver el bulto desde aquí. UUUUUUFFFFF ASIIIIIIII !!!! Aaaaaaahhhh!! Siiiiii!!!! Se escuchaba a la blondie de la peli. Quería imitarla, pero apenas me salió un murmullo y los lamidos de Marce se aceleraron. Empezó a chupar, morder, frotar mi clítoris y los labios de mi coñito. Al momento en el que yo sentía que me pegaban corriente de la cabeza a los pies.

MÁS DURO!!! Maaaaáss!!! Rogaba la mujer en la película. Yo entre agonía y placer que me estaba dando ese hombre con su lengua a toda máquina sólo solté un “Siií” ahogado. Empecé a brotar todo un chorro de flujo transparente, mi cuerpo se expresaba mejor que yo. Marce dio una pausa allá abajo y sus manos subieron por mis caderas. Rasgaron los botones de mi blusa del colé. Y se posaron en mis tetas. Dos pequeñas protuberancias adolescentes que estaban en pleno crecimiento.

“hola nenas, no saben cuánto las desee” dijo con tal sinceridad que no pude contener la risa y él también se contagió “No me hagas reír muñequita, que estoy en medio de una sesión de sexo muy caliente” y me flecho con un beso de lengua que se sentía muy resbaladizo. Era un poco ácido y recordé que eran mis jugos. Me dio un poco de repulsión pero al sentir a Morgan restregarse en mi muslo, sólo pensaba en tenerlo en mi boca. Posado ese hombre sobre mi, no tuve opción que abrazarlo y recorrer su enorme y tonificada espalda con mis manos. Delicioso.

“Y Morgan?” le dije entre besos. Posó sus manos a los lados de mi cara y al oído dijo “Morgan estará dentro de ti cuando estés lista. Y sí te portas bien, dejaré que lo pruebes, sólo si me prometes que te lo tragarás todo” dude por unos segundos, pero él restregaba todo su poderío. A mí se me hacia agua la boca y otras latitudes. Trato hecho, le dije “Como un helado?” De chocolate. “UUMMM muñequita traviesa, me estás tentando demasiado”

Empezó a recorrer mi cuerpo a besos, a medida que se deshacía de mi ropa. Por los aires volaron mis medias, el bra, la blusa y la falda junto a ella. Estaba desnuda ante él y me encantaba. El sofá era suave y perfecto para practicar varias posturas. Mientras fantaseaba, Marce reanudaba su trabajo manual con los dedos mientras le hacía el amor con la boca a mis pezones, que estaban muy rosados y duros como semillas.

Era un mar de orgasmos uno tras de otro. Mi cuerpo se electrocutaba de placer. “COGEME, COOOOOGEMEEEEE” pedía la chica de la película y yo lo quería quedarme atrás. Quería ordenarle “Morgan dentro de mi por favoooor” pero moría de vergüenza sólo con pensarlo. Para dar señal de mis deseos, empece a subir y bajar mis caderas a especie de “mete y saca” con sus dedos dentro. A lo que entendió a la perfección. Fue así como decidió liberar de su pantalón a la bestia. Anudó mis piernas a su cadera y me cargo en brazos. “Siempre he querido hacerlo así con tu mamá pero teme resbalar” y me pego en una esquina de la habitación, sacó del bolsillo rápidamente un condón y me dijo que lo destapara. Se lo puso con una tremenda agilidad y tirando sus pantalones a un lado dejó que Morgan se estirara en una presentación que rosaba mis nalgas en la entrepierna. La fría pared era mi soporte y amarrada a a su cuello me preparé para deleitarme.

Él Recargándome encima y yo enterrándome al Morgan despacito. “La puntica primero hermosa, para que no te duela” UUUUUUUNNNMMMM UUUUUFFFFF SIIIIIIII, me decía al oído “MOOOOOORGAN!!! Por FAVOOOR, todo él dentro de miiiiiiii” pedía mi mente a gritos de ruego desenfrenado, pero mi boca estaba muda. Sólo se me ocurrió besarlo con pasión desbordada, le llevé la lengua lo más lejos que pude. Empujado mi cadera y dejándome caer sobre ese falo firme y grueso que me estaba perforando por dentro. AAAAAAYYYYYY DUELE DUELE! Sentía anónimamente y un tímido quejido se reflejó en mi cara. “Aguanta muñeca, déjate llevar por en peso y te adaptarás al tamaño”

No sabía que lo tuviese tan grande. Trataba de mantener la calma pero estaba nerviosa. Sólo sabía que le gustaba que le dijera lo que sentía y si lo hacía en tono “rubia porno” se excitaría mucho más. No me salía palabra. Me dolía y a la vez me gustaba como me lo hacía. Ahora con más ganas quería chuparlo todo. “Cómo sé lo digo?” Eran unas ganas que salían no sé de dónde. Porque se sentía muuuuuy rico. “Suaaaaave, suaveciiito para que no te duela. Eso, ahí vamos abriendo tu coñito” me decía al oído al mismo instante que besaba el lóbulo de mi oreja y se encargaba de bombearme con muuuuchisima calma.

Comencé a correrme a borbotones por sus piernas y empezó a bombear más fuerte. “Así….annhhjjjj asiiiiiií… Que riiiica estás Gaby…Y eso que no me has tenido en tu boca… Ya verás cómo te va a gustar comerte a Morgan” y siguió metiendo y sacando ando aún más fuerte. Yo lo apretaba contra mí durísimo y temblaba con desesperación sobre su cuerpo. No decía ni una sola palabra aún, porque no quería estropear el momento.

Lo sentía. Me estaba reventando por dentro. Pegada a la pared, Marce me estaba dando la cojida de mi vida. “Vamos hermosa…aguanta para mí” me decía con la cara coloreada de la excitación e imprimiendo más fuerza en sus envestidas. Yo cerré los ojos y estaba tan ensimismada en el dolor-placer que estaba sintiendo que por segundos dejé de respirar, hasta que su buscado orgasmo apareció avasallando con todo a su paso. Un “Aaaaaaaahhhhhh…” Desgarraba la garganta de Marce y yo me desvanecí.

Caí en su brazos y él si retirar a Morgan de mi coñito. Me llevo cargada hasta la cama. Me tendió con ternura y se montó sobre mí. Cansadita? Preguntó jadeando. Me quedaban pocas energías y para recargarlas me colmó a besos delicados mientras volvía en mí.

“Sabes Gaby? -Uuunn?-Tienes el tamaño perfecto para jugar con Morgan en tus tetas” y se subió a horcajadas sobre mi pecho. Poso al “gran amigo”, aquel trozo de carne rojo y caliente en mis tetas, me pidió que las juntara y comenzó a moverse. Como sí se masturbara conmigo. Qué divinidad de hombreeeee, me decía a mi misma. Y estaba súper caliente, todas las venas brotadas me deban señal de que estaba a tope por mi.

“Gaby -decía entre jadeos- quiero que sepas… que lo que hemos hecho hasta ahora… es inicio de tu vida sexual. Quiero que la disfrutes y te cuides…Nunca permitas que un hombre sé dé placer… antes que dártelo a ti estamos?” Afirmé con la cabeza y -accidentalmente-3 roce a Morgan con la boca. Él pegó un respingo y sonrió. Volvió a acercar su verga a mi cara. Saqué la lengua y la lamí. Seguimos así varias veces. Cada vez que empujaba hacia mi cara, le daba una lengüeteadita. Era lo más osado que había hecho en la vida y Marce lo estaba disfrutando.

“Pequeña traviesa … como buena muñeca quiere jugar… vamos para que te comas un helado” dijo suspirando de placer y cansancio a la vez. Se bajó de mi, se acotó a un lado y dejó que disfrutase de ver Morgan. Era una figura gorda y apetecible. Lo miraba con deseo y miedo a la vez por hacerlo bien. Antes de arrancar, recordé un cuento de un amiga, decía que a su novio le gustaba que succionara y soplara. Me acerqué lentamente. Él tomó mi cabello y lo hizo una cola, flexionando un poco. Empecé a hacer “el succionar y soplar”, luego de probarlo como si fuese una paleta de helado dando besos con un poco de lengua. Lo tenía extremadamente caliente. Me estaba excitando aún más.

OOOOOOOHHHHH WOOOOWW !!! Habías hecho una mamada antes!???” Lo miré con una media sonrisa “No nunca! Contesté rápidamente, y seguí en mi faena de comerme todo su polla como si no existiera un mañana. Aaaaaahhh siiiiiii !!! Gaby me encantas!!! Lo haces hasta mejor que Valeria (mi madre)” eso me gustó muchísimo. Porque mi madre había aprendido a darle tanto placer que Marcelo sólo había estado con ella los últimos 2 años. Excepto ese día. Que yo me le metí en la bragueta a su hombre.

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe y chupé, todo cuanto pude y un poco más. Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

“Como te sientes?” Muy cansada, conteste con un susurro de voz. “Pues esto es apenas es el comienzo -puse los ojos abiertos y cara de angustia- tranquila, le escribí a tu mamá que estabas conmigo y que habías tenido un mal día con tu Marquitos, que te distraería y luego te llevaba más contenta a la casa. Eso voy a hacer. Darte tanto placer que te sientas como si volaras y nunca olvides este momento. Y tanto dolor al caminar por la cogida que hemos echado que quieras que te lleve cargada hasta el carro”

Sonaba muy tentadora su propuesta, un tanto dolorosa, pero qué más daba? Ya en sus brazos todo dolor se convertía en orgasmos. Iguales a los quejidos del sexo que estaba teniendo la rubia del Tv mientras la penetraban por el culo. Acto seguido Marce se amiló de nuevo, bajó su smanos empezó a masturbarme con una mientras con la otra se abría camino por mis nalgas, sobándolas con delicadeza, para llegar a mi ano. “Quiero que me des culito, que grites como ella y me pidas que te lo meta todo”

Me da miedo Marce, y si duele mucho?” Muñeca, soy yo quién te la va a meter, no te preocupes que será suavecito y el dolor pasará muy rápido porque estarás lo suficientemente excitada, está bien?? Noooo séeee, me da miedo. “No hay de qué, seré muy cuidadoso para que disfrutes” y me dio un beso largo para terminar de convencerme. “Está bien, pero si te digo que la saques, hazlo” Le dije seria. Él sonrió y no dijo nada.

Así fue cuando vi que Morgan tomaba forma nuevamente y se disponía a clavarse en mi otra vez. “Te cogeré el coño bastante, hasta que te corras, luego me darás culito y me correré adentro pero sólo sentirás el calor porque tendré el forrito” QUITATELO PORFA! Le ordené. Qué dijeeee??? No podía creer que eso había salido de mi boca. Así estaría de extasiada en placer que no me medía. “Estás segura?” -síii?- dije temerosa y sin quitar los ojos de la película. “Quiero que lo hagamos como te sientas cómoda” y en la pantalla la mujer hacía twerck encima del tipo, con las manos apoyadas en las rodillas.

Marcelo veía las ansias con las que miraba la escena que me reto “Si te gusta así, como en la película, sólo lo haré si te atreves a describirme lo que estás viendo” Titubeando un poco y con la cara colorada de la pena, lo miré y le dije “quiero que me llenes…de tu leche toda…” No, no, no. Sé especifica. A la rubia le están dando por el culo y las nalgas le tiemblan, quiero detalles” Esteeeee… Quiero que me acabes en la espalda. Como en esa película…lo riegues todo…después de haberme dado por mi culito…sin que me duela” y una voz ahogada de pena intentaba sonar como una puta. A MI HOMBRE le gustó mi osadía por lo que corrió a arrancar de el condón y penetrarme rueda libre. “Tus deseos son órdenes para mi”

“Toma… Toma …toma” AAAAAAHHH DAMEEEE DUUURO!! Hablaban en la película de blondie desarmada por el 30cm. “Clavamelo toooooodo…asiiií…dame DUUURO ” seguían en la faena. Marce cambió el ritmo con una sonrisa en su cara, me demostraba que sentía mis ganas de gritar y a la vez la pena de pasar por una actriz porno.

“Asiiiií es muchachita…córrete para mí…” Colocó mis piernas en sus hombros, tomó mis pequeñas caderas y empezó a follarme con desesperación “vamos…vamos…durooo…te voy a coger duro” y yo apretaba los dientes y estrangulaba la sábana con mis manos. SSIIIIIIIIÍ… Se siente ricoo!!! ASIIIIIÍ!!!!” Decía la mujer del Tv y yo sentía como si Morgan aumentara de tamaño XXX y me perforara como a la rubia. el dolor y la pena me cortaban el aliento y la respiración.

Él siguió, más y más fuerte. Las contracciones aumentaron. Mi cara daba muestras de que estaba a punto. Marce siguió su mete y saca hasta el fondo -Aguanta muñeca…AH VIEEEEENEEE- Y efectivamente mis jugos dilataron mi coño hasta niveles jamás alcanzados.

Él muy rápido aprovechó el momento, me volteo en peso, restregó mi culo con mis jugos y clavo a Morgan sin piedad. AaaaaaAAAAHHHHH NOOOOOOO !!! ASÍ NOOO… ME DUELE…SÁCALO POR FAVOR… ME DUELE!! Grite sin esperarlo. Pero Marcelo, mi amante secreto, me ignoró.

“Calma hermosa!!! Eso pasa!” Estaba dentro de mi con sus 20 cm instalados en mi culo y sin moverse me dolía. “Marce noooo!!! Y empecé a llorar del dolor” mi ano se estaba estirando y sentía molestia y gusto a la vez. Despacito empezó a moverse y sin mucho descanso siguió sacado un metiendo a Morgan hasta el fondo. “Dime que no te gusta? Ah? Dime que te lo saque ahora a ver?” Yo no contestaba porque tenía razón, me estaba gustando muuuuuuucho el dolor se sentía bien y mi coñito hacia fiesta corriendosé a chorros.

“Eres tan o más húmeda que tu mamá” Y eso es bueno? “Claro hermosa, eso cualquier hombre lo agradece porque quiere decir que estas excitada y sientes placer” me decía susurrándome en la nuca mientras cogíamos como perros en celo.

En un momento exacto, ya el ducto estaba abierto. Sentí como se dilataba dentro de mi aquel trozó gordo y venido escupiendo leche en mi culo. El recto se hizo pequeño para la cantidad, por lo que empezó a derramarse por mis nalgas y por las piernas. Él se apartó un poco. Se aferró a mi espalda con besos y cariñitos. Dejó que Morgan se desinflara dentro de mí. “Esto que sientes, es mi placer regarse en tus piernas” Teníamos muuuuchoo placer ambos. “Y todo me lo diste tú, te portaste como una reina del sexo y eso merece un premio” Se apartó del todo. Me dio vuelta, abrió mis piernas y lamió todo mi coño y mi culo. Al paso, me ordenaba que gritara “no te aguantes pequeña traviesa… VAMOS!!! Grita!! Quiero oirte…Griiiitaa” y empecé con un tímido AY! Que fue aumentando, y aumentando, y aumentando, gritaba como una actriz pornoo y él seguía lamiéndome. Mordía mi clítoris, entraba y salía de mi coñito con la punta de la lengua, chupo los restos de excitación hasta dejarlos séquitos, agradecía eso porque estaba en medio del limbo del orgasmo.

Paró de chuparme y follarme con los dedos. Besó mi vientre y empezó a subir diciendo entre beso y beso “hoy…me dejaste…muy satisfecho…y prometo…que sí te gustó…podemos jugar con Morgan… Cuando quieras” ahí llego a mis labios. Me beso con delicadeza y toda la cara “qué dices ? Jugamos otro día también?” Pasé mis brazos por su cuello y sonriente le plantó un beso apretado por segundos “me encantó y quiero que me enseñes más Marce ” le dije con voz de niña mimada haciendo arrumacos, así caímos en un descasado sueño.

Ya más relajados, empiernados entre besos adolescentes, pensaba que había tenido mi primera sesión de sexo por ambas partes, varias posturas, había dado y recibido oral, grité como una puta loca y todo me había gustado. A mis 17 me cogí al novio de mi madre y ME ENCANTÓ!!

Marcelo ese día fue mi paño de lágrimas, mi amigo, mi amante, mi novio y lo mejor de todo mi hombre. Desde esa vez, he estado activa sexualmente con chicos más grandes y con experiencia. Y de vez en cuando, nos damos una escapadita Marce y yo para darnos por todos lados.

 

 

 

 PD: Soy Eli Flores. Me encanta escribir historias eróticas y leer sus comentarios aquí. Si no están registrados pueden pasarme correos a elifloresbaez (gmail) para contarme lo que sintieron cuando leyeron mis historias. Por ahí también los veré y si mandan alguna de sus fantasías también podré contestarles. Besos ricos en donde lo prefieran.
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Después de la fiesta

Mi alma y mi cuerpo todo no pudo resistir tanto placer.- Contracciones involuntarias de mi vagina y del esfínter anal me llevaron a un orgasmo brutal. Alfredo descargó su primer chorro de leche tibia en mi cara.- Abrí la boca para poder tragarme los siguientes, uno de ellos, se fue muy adentro y entró en mis vías respiratorias, obligándome a toser y a tragarme el abundante semen que tenía dentro de ella.

…Después que los dos negros se sacaron las ganas conmigo y yo con ellos…quedamos en la cama Úrsula y yo mimándonos un poco mientras que Marcos y los dos negros trajeron unos vasos de whisky y comenzaron a beber y a fumar.- Fuimos al baño a higienizarnos un poco.-Ya en el baño….

-¿Qué te parecieron mis amigos, te gustaron? -¡Sí, son muy simpáticos y….-le hice un gesto con las manos dándole a entender que los negros las tenían bien grandes. -Vos y yo tenemos los mismos gustos….por eso te los presenté.–Es cierto, somos iguales en muchas cosas. -Por eso te quiero, aparte…. ¡Sos divina! -En algunas cosas somos diferentes- le dije sonriéndome al mismo tiempo que le acariciaba uno de sus tentadores senos -vos las tenés más grandes y más lindas.

-Más grandes, puede ser, pero más lindas…hummm… no sé.-Vi como los tres se les prendían desesperados. -Tengo ganas de hacerme un tratamiento con hormonas con el Dr. Guillermo.–Si querés hacételo, pero me parece que así como estás, estás fabulosa.- Tiene razón Alfredo, parecés una bebota…ja…ja…ja…y eso a los hombres les encanta.- Úrsula había sacado dos tanguitas de una cómoda y nos las pusimos.- Bueno vamos con ellos a fumarnos un cigarrillo y a tomar algo. -¿Te queda licor de coco?

-Sí, ahora te lo traigo.- Me miró a los ojos, de pie como estábamos, nos abrazamos , acercamos lentamente nuestros labios y nos dimos un apasionado y largo beso.- Mientras ella fue al refrigerador a buscar la bebida me dirigí al dormitorio.- Los negros estaban , completamente desnudos tirados en la cama y Marcos, también desnudo, sentado en la butaca. Me senté en su falda apoyando uno de mis brazos en sus hombros.

-¿Qué les pareció Gabrielita, muchachos? -preguntó Marcos. -¡Preciosa, simpática y en la cama un demonio! -respondió Alfredo. -¡Y cómo la chupa!-continuó el de las caravanas. -Cuando uno la ve por primera vez no se imagina que pueda ser tan hembrota.

Yo sonreía, con las piernas cruzadas, balanceando uno de mis pies y fumando un cigarrillo que había prendido Marcos y que me lo había puesto entre los labios.- Me sentía una mujer fatal.-Vino Úrsula trayendo la botella de licor de coco y dos vasos.- Puso a estos en una mesita de luz y vertió en ellos el blanco líquido.- Me alcanzó uno.- Los hombres y también yo admirábamos la belleza de su cuerpo escultural sólo de tanga y de zapatos con sus descubiertas, desafiantes, ebúrneas y turgentes tetas.- Los negros sentados, ahora en el borde de la cama, le dejaron un lugar entre ambos.-

Charlamos de cosas varias un rato pero los tipos, yo y seguramente Úrsula queríamos más.- Cuando me senté en la falda de Marcos tenía su verga flácida como una boa durmiendo atravesada en su muslo. Aún en ese estado impresionaba por su grosor y por su largura.- ¡A una le dan unas gana locas de agarrarla, de manosearla y de chuparla para que se ponga bien grande.- Luego de un rato mientras charlábamos comenzó a hincharse más y más hasta endurecerse del todo.

-¡Ya se te paró! – le dije. -¡No soy de fierro, Gabrielita!-me contestó sonriendo. -Mmmmm…  ¡Es impresionante, mete miedo! -Pero vos sos muy aguerrida. -¿Por qué no me la chupás un poquito, eh? Como precisamente eso era lo que tenía ganas de hacer, me arrodillé en la butaca a lo largo de la misma.

Miré a los negros que habían sentido nuestro corto diálogo y sin dejar de mirarlos le aferré la pija, a esta altura erecta al máximo.- Le di una sacudida tomándola de la base.-Me encanta hacer eso antes de comenzar a mamar una pija para gozar mirando el pedazo que me voy a comer. Me deleita mirarlas mientras las manoseo.- Dejé caer abundante saliva desde mis labios sobre su glande.-Su pija es tan grande que me recuerda a los cohetes antes de lanzarlos al espacio.-

Es imponente…su pija y la de Mario son las más grandes que he disfrutado hasta ahora.-Siempre hay un pero, el inconveniente de ser tan grandes es que no puedo tragármelas enteras como lo hago con la de Roberto, mi papi adoptivo y con la del Dr. Guillermo que también tienen lo suyo pero no como la de Marcos.

De cualquier manera me las ingenio con mi lengua, mis labios y las dos manos para hacerlos saltar de placer.- Una vez bien lubricadas, les chupo el glande, con una mano lo fricciono y la otra la deslizo en toda la extensión de la pija con diferentes grados de presión que aplico según las reacciones del hombre. Las agarro y corro el capullo dejando el glande totalmente descubierto y el frenillo bien tirante y froto mi lengua y la yema del pulgar fuertemente en el agujerito de micción. Procedí de esa manera con Marcos. Sus gemidos resonaban en la habitación.-

Úrsula arrodillada en el piso alfombrado, después de sacarse la tanguita, procedía a mamársela a los negros, alternado sus manos y su boca en una u otra pija.- Por lo que me dicen nuestros amigos comunes, y sobre todo por ver cómo lo hace con ellos y conmigo les puedo decir que es una mamadora increíble y que aprendí mucho con ella.- Los ¡Aaaaahh! de los negros se unían a los de Marcos.- La segunda escaramuza había comenzado.- Ahora me las iba a entender, para mi gusto, con Marcos.

-¡Gabrielita, tengo ganas de partirte al medio!-exclamó.- La cama era grande pero en esos momentos estaba ocupada, – Estaban haciendo lo que yo llamaría un doble 69 , de costado los tres, ella entre los dos con una pierna al aire chupándole la pija a Alfredo mientras que este le chupaba la conchita a ella y el otro, el de caravanas, tenía hundida su rapada cabeza entre las nalgas de mi amiga.-El espectáculo era fascinante y sumamente excitante pero mi prioridad en ese momento era hacerme chupar y ensartar por Marcos.

-Vamos para el sofá del living.-le dije ansiosa.- Pero Marcos evidentemente, y no me extrañó para nada, conocía perfectamente el orden y la distribución de las cosas en el apartamento. -¡Esperá un poco! Abrió un inmenso placard y de El extrajo una colchoneta de una plaza y la echó en el suelo entre la banqueta y la cama.- Me eché en ella abierta de piernas, acariciando mi conchita, esperando el ataque de Marcos y poniendo la cara de puta que pongo en esas circunstancias.- Como dicen mis amigos cara de bebota puta.- Marcos sacó un almohadón de la cama en donde estaba Úrsula con los negros y me lo acercó.- Se arrodilló entre mis pierna abiertas esgrimiendo su “arma mortal”.-Tenía evidentes intenciones de penetrarme pero yo deseaba “sentir su barba entre mis muslos” y además saborear su estaca por un ratito más.

-¡Chupame un poquito, mi amor! Fiel a mis deseos se puso haciendo un 69 encima mío y comenzó a hacer todo tipo de malabares con labios y lengua en mis zonas genitales, yo le correspondí de la misma manera disfrutando plenamente de su fabulosa pija.- En la habitación se sentía un coro desafinado con los gemiditos ahogados de nosotras y los gruñidos de ellos.- En ese momento todos estábamos disfrutando de los placeres que produce el sexo oral, pero con Sergio no demoramos mucho en hacer otra cosa.

-¡No puedo más Gabrielita, te quiero coger!-rogó Marcos. -¡Si, mi amor, metémela toda.-le respondí, ya también yo deseaba lo mismo.- Las pijas como la de Marcos me enloquecen.- Se ubicó nuevamente entre mis piernas abiertas de par en par.- Agarré su verga con ambas manos y acerqué su enorme cabezota a mi vulva.- Friccioné su glande entre mis empapados labios genitales.- La sensación de grosor y poder que sentí en mi conchita me estremeció.-Mientras sostenía aquel grueso pedazo de carne dura, mojada y tibia adosado a mis labios genitales Marcos efectuó un suave empujoncito hacia delante y sentí que mi vagina se abría de una manera increíble, como para rasgarse, pero yo sabía que eso no iba a pasar.

-Despacito, mi amor-pedí. -Despacito, sí, ¡pero toda!-la ronquera de su voz denotaba su calentura. -¡Sí, mi amor, toda, toda…¡hasta el fondo! Le dije eso porque yo estaba muy caliente y con la certeza de que no iba a actuar con brutalidad, por lo menos hasta que yo se lo pidiera en el momento adecuado. Sentí que su glande como delicioso ariete bastante apretado por las paredes de mi vagina se iba introduciendo centímetro a centímetro en mi barriguita.- Estaba abrazada a su cuello, nos mirábamos fijamente a los ojos, pero con la mente puesta en el placer que nos producían nuestros órganos genitales.-Hubiera querido que su pija midiera metros y metros para que ese placer no terminara nunca, pero otro placer igualmente intenso lo suplió y fue cuando su glande presionó mi útero y me sentí totalmente empalada.

El cuerpo de una mujer cuando es ardiente, generalmente se adapta, con las precauciones debidas, a la penetración, como en este caso , de objetos de cierta contundencia.-Mi barriguita pudo alojar totalmente su pija enorme que mide sin temor a equivocarme cerca de 28 cms.- También la resisto por el ano, mejor dicho, la disfruto porque el placer que me proporciona cada vez que me sodomiza es fabuloso.- Soy consciente que todas las mujeres no somos iguales y que algunas por razones psicológicas u orgánicas no lo pueden hacer.-Mis amigas y mi mami son como yo, le dan con todo sin problemas. Estuvimos cogiendo en esa posición como 15 minutos.

-¡Uffff, qué rico! ¡Me estás reventando! -¿Te gusta? -¡Sí, me gusta!…¡me gusta!¡rompeme toda1 ¡así!..¡Así! ¡Reventame! ¡Aahhhhh! ¡Aahhhhh!. En el transcurso de ese tiempo disfruté de un intenso orgasmo cuando se terminó la delicadeza y Marcos, ya recontra caliente me empezó a dar con todo. Él ya había eyaculado una vez, en la escaramuza anterior, razón por la cual se resistía a hacerlo otra vez tan pronto. Yo sabía el motivo y lo confirmé luego de mi orgasmo.-

-¡Gabriela, quiero comerte el culito, date vuelta! A él le gusta ponerme en cuatro patas, mejor dicho arrodillada y con mis caderas bien flexionadas con el culito para arriba y a mí también es la posición que más me gusta, ¡bien en puta! Le hice caso. -Chupámelo un poquito.- le pedí.- Estaba atravesada en la colchoneta, con mi cara al borde de la cama en donde en ese momento, el de las caravanas estaba sodomizando a mi amiga, a mi novia, a mi todo: a Úrsula.- Estaba chupándole la pija a Alfredo a medias, porque intermitentemente la abandonaba cerrando los ojos y disfrutando del placer que le proporcionaba la otra pija en el recto.

Alfredo me vio, nos miramos, sonreímos y nos comprendimos sin necesidad de hablar; se sentó en el borde de la cama y puso su verga a mi disposición.- ¡Un regalo del cielo! Iba a chuparme una linda pija y tal vez tragarme unos cuantos chorros de semen mientras Marcos me hacía gozar por el culito. -¡Más no podía pedir! Me la engullí todo lo que pude, abriendo desmesuradamente la boca y comencé a aplicar todos mis conocimientos en este tipo de cositas para hacerlo disfrutar.- Sus gruñidos demostraban fehacientemente que lo estaba haciendo bien.- Marcos también hacía muy bien las cosas con su lengua y sus dedos, hasta tal punto que el deseo de tener su verga en mi barriguita por la vía anal se hizo imperioso.— Lo miré suplicante por encima del hombro.-

-¡Metémela! Sentí inmediatamente la tibieza de su glande en mi esfínter a esta altura bastante dilatado. El bocado que Marcos le ofrecía a mi culito era suculento pero a éste lo tengo muy mal acostumbrado, es muy angurriento y el bocado era apetitoso.- La penetración fue muy lenta y cuidadosa pero deliciosa.-Finalmente sentí el tibio roce de sus bolas y sus muslos en los glúteos.-La cabeza de la pija me llegó hasta el alma. ¡Qué fabuloso es gozar cogiendo y sentirse hembra! Gozar y sentir que el o los machos que están contigo también gozan a más no poder y que una es la causa de ello.- No dejaba de decir cosas chanchas mientras le hacía la paja a Alfredo, me masturbaba yo también y Marcos me daba por el culo.-

-¡Ay Marcos me estás…matando! ¡Aaaaahh! -¿Te gusta, mi potranquita linda-¡Sí!…¡Sí! ¡Me gusta!..Me gusta mucho! ¡Aaaaahh!..¡Aaaaahh! -¡Sos una potranquita putita! ¡No soy una potranquita! ¡Soy una yegua putona y vos mi padrillo!…pi…ju…do ¡aaaah! ¡Aaaaahh!. En esos momentos las palabras obscenas se escapan de mi boca y me excitan más aún , si es que eso es posible.- Me enardecía decir cosas sucias.- Con mis palabras , las cosas que me decían ambos, los pijazos de Marcos en mi recto, mi deliciosa masturbación, la visión de aquella pija negra manoseada por Alfredo a punto de descargar un río de semen en mi cara, mirar a Úrsula y sentir sus gemidos de placer, todo eso me transportaba en una especie de vértigo; parecía que me alejaba de aquella habitación y me encontraba en el propio infierno en el círculo en que según Dante condenan a los lujuriosos, a los depravados.

Mi alma y mi cuerpo todo no pudo resistir tanto placer.- Contracciones involuntarias de mi vagina, de mi recto y del esfínter anal me llevaron a un orgasmo brutal, fabuloso.- No hay palabras para explicar lo que se siente en esos momentos. Sólo otras mujeres pueden comprenderme.- Fruto de una frenética masturbación en ese preciso momento Alfredo descargó su primer chorro de leche tibia en mi cara.- Abrí la boca para poder tragarme los siguientes. Sentí que uno de ellos, se fue muy adentro y entró en mis vías respiratorias atorándome y obligándome a toser, a cerrar la boca y a tragarme el abundante semen que tenía dentro de ella. Cuando la cerré los últimos chorros me golpearon en la nariz y en los labios cerrados.-Alfredo maniobraba su pija como si fuera una brocha de pintar.- Me seguí contoneando, satisfecha, con la cara llena de leche y esperando que Marcos se descargara en mi recto, pero hete aquí que en ese momento Úrsula se dio cuenta que también el negro de las caravanas estaba por acabar.- Con movimientos rápidos se desembarazó de la verga que tenía en el recto y se acostó boca arriba.-

-¡Vení Gabrielita!-casi gritó.- ¡Alfredo quiero leche!-pidió imperiosamente.- Me di cuenta cuál era su deseo y la idea me agradó.- Por encima del hombro miré a Marcos, este hizo un gesto afirmativo y me sacó del ano su estaca totalmente empapada.

De un salto, me acosté al lado de Úrsula con las caras bien juntitas.- Marcos y el negro de las caravanas se ubicaron arrodillados al costado de nuestras caras masturbándose frenéticamente.- Cuando sus gemidos más fuertes y más cortitos anunciaron sus acabadas, ambas abrimos la boca.- Aquello fue una orgía de semen.-Nuestros rostros quedaron anegados.- Tuve que pasarme el dedo por los ojos para sacarme el semen depositados en los párpados.- ¡Que cantidad de leche! Puse un codo en el colchón y me recline sobre la carita de Úrsula, igual que la mía bañada en semen.

Al hacerlo dos hilos de semen comenzaron a caer lentamente desde la comisura de mis labios y el mentón.- Úrsula abriendo sus sensuales labios los recogió con su boca, llevó una mano a mi nuca y empujó mi cabeza hacia ella para darme un beso.- Me hizo un gesto morboso con su boca.- Tiene un rostro divino, delicado, como digo siempre, parece una princesa vikinga pero ese gesto dulce había desaparecido era el de una putona degenerada.- ¡Y cómo me gusta verla así!

Empezamos a lamernos mutuamente hasta tragarnos todo el semen disfrutando del hecho en sí, del gusto de la leche y del aroma de esta mezclado con el perfume del carmín de nuestros labios.- Después seguimos limpiando amorosamente con las lenguas nuestros órganos genitales y nuestros anitos.- Como si fuéramos dos perras. Luego se acostó encima mío, momento que aproveché para apretar sus senos con ambas manos y chupar sus deliciosos pezones llenándome la boca de carne.- Ella hizo lo mismo con mis tetitas y luego quedamos ambas despatarradas boca arriba mirando a nuestros amigos plenamente satisfechas y con una sonrisa cómplice en nuestros labios.

Estuvimos gozando de una manera u otra hasta las 7 de la mañana, sobre todo yo, porque como buena anfitriona Úrsula se dedicó a oficiar por el resto de la noche como sacerdotisa e instigadora de los actos de lujuria extrema que realicé en brazos de sus tres amigos.-

Cuando los hombres se retiraron dormimos sin bañarnos, con nuestros cuerpos algo pegajosos, transpiradas, despeinadas , hasta después del mediodía, nos levantamos, cuando nos miramos en el espejo del baño nos reímos un poco de nuestro aspecto.-Procedimos a bañamos, a ponernos lindas, bien arregladitas, algo sexis, y fuimos a almorzar a un restaurante en donde hicimos la agenda de nuestras próximas actividades. Era como una agenda presidencial.-

Para la próxima amplío detalles.-

Besos…

Autora: Gabriela

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La gata caliente en la playa

Sentía como mis jugos corrían por mi entrepierna bañando la verga de mi novio, él al darse cuenta me puso en cuatro patas, ummm que rico me iba a culear, no era la primera vez pero si la primera vez que tenía un espectador eso me excitaba aun más ver que alguien disfrutaba como me cogía mi novio.

Hola mi nombre no importa, soy fanática de esta página y hoy me he animado en escribir una de mis experiencias, tengo novio y con él he vivido inmensos momentos sexuales uno de ellos es este. No soy delgada y con cuerpo perfecto como muchos son los patrones de casi todo los relatos, soy rellena, con unas tetas muy bien puestas y un gran culo que atrae a muchos…

Hace unos dos años me peleé con mi novio y nos separamos por un tiempo (meses) pero por muchas circunstancias empezamos a salir nuevamente, pero como amigos, muy buenos amigos y a los muy pocos días amantes… Un día nos reunimos con amigos, salimos todos a altas horas de la noche para una playa cercana, estando allí pues tomamos, reímos, y jodimos un buen rato, cuando las parejas empiezan a dispersarse él me dice que camináramos un rato…

Al ir caminando veíamos como varias parejas del grupo estaban besándose y tocándose sin importar quien pasaba por allí, me imagino que como era muy de madrugada pues no importaba la situación.  Así fuimos los dos y nos retiramos un buen trecho… hasta llegar como a unas rocas donde llegaba el agua, allí sin decir ninguna palabra nos empezamos a besar, a tocar con mucha excitación… la verdad yo deseaba ser cogida en ese mismo lugar, al igual que él quería cogerme como nunca.

Me tomó por la cintura y me acostó en la arena, me quitó la poca ropa que tenía dejándome totalmente desnuda en la playa, él se quitó su ropa también y empezó a chuparme las tetas las cuales ya tenía súper duras…  Yo sentía su verga muy dura fregándose en mi cuerpo pero no dejaba que lo tocara, él hacía todo y me dejé llevar… era la primera vez que hacía esto y me sentía muy pero muy puta al saber que cualquiera del grupo nos podía estar viendo…

Al rato empezó a chuparme la vagina muy divino, ummmm, riquísimo, mi excitación era tal que pedía más y más, ¡que rico era sentir su lengua pasar por mi clítoris y por mis labios vaginales, ummmm! De repente se detuvo y miró hacia arriba, ¡wau! Mi sorpresa fue mayúscula, uno de sus amigos estaba sentado viéndonos, mi novio me preguntó… ¿No te importa tener compañía? yo vi a su amigo y le dije solo que observe… no deseaba que nadie más tocara mi cuerpo, por lo menos por ese momento…

El continuó con su labor y lo hacía con más excitación, ummm, que rico, sentía que me desmayaba de placer, me chupaba, me mordía, me acariciaba las tetas, me tomaba los pezones y me los jalaba, subía, me los besaba, me besaba en la boca… hasta le dije date vuelta y nos pusimos en un 69 que fue exquisito…

Tenía ese trozo de carne divino, a reventar, inmenso y bien grueso, le dí un beso en la cabeza y me lo tragué, se lo chupé y chupé, chupaba y lamía, tragaba todo su tronco, era exiquisito sentir semejante trozo en mi boca solo para mí…

En un momento volteé mi mirada hacia su amigo quien se estaba masturbando, tenía un miembro tan grande y divino como el de mi novio… pero no me atreví a llamarle… mi novio se levantó y me paró, él se acostó y me puso a que lo cabalgara, en realidad es su posición predilecta…

Me metí lentamente, saboreando cada centímetro de esa enorme verga y enterrarla hasta lo más profundo de mi cuquita que estaba clamando a gritos ser penetrada por esa divinidad de carne, lo cabalgué desesperada, iba rápido, despacio, suave, duro, ummmm, llegué a un orgasmo fenomenal.

Sentía como mis jugos corrían por mi entrepierna bañando la verga de mi novio, él al darse cuenta me detuvo y me puso en cuatro patas, ummm que rico me iba a culear, no era la primera vez pero si la primera vez que tenía un espectador eso me excitaba aun más ver que alguien disfrutaba como me cogía mi novio…

El empezó a penetrarme la cuca desde atrás mientras que introducía un dedo en mi culo, ummmm, divino, le pedía que metiera otro,  me encanta que cojan por el culo… después que me dilató lo suficiente me sacó el vergón de la conchita y lo metió sin compasión por el culo…

-¡Aaaaaahhhhh! grité, me preguntó, -¿Te duele?… le respondí, -Siiii, pero me encantaaaaaaa y empezó un mete y saca exquisito, en esa posición veía al amigo de mi novio que estaba a punto de acabar, lo veía y gritaba de dolor y excitación, mi novio me dijo, -Voy a acabar y sorprendentemente los dos acabaron al mismo tiempo…

Mi novio me masturbó y metió varios dedos, podría decir casi la mano en mi cuca, y con solo dos veces acabé divino… el amigo de mi novio se acercó a nosotros y me dijo…- Mejor que una porno, no pude aguantar, eres una putica divina…

Yo sonreí y le preguntó a mi novio, -¿Cuando la compartes en un trío?… mi novio le respondió,  -Cuando ella quiera queremos los dos…

Nos paramos, me puse el traje de baño y nos fuimos los tres viendo a otras parejas en lo suyo… nos tomamos unos tragos en la casa… entramos a una habitación los tres…

Pero eso es otra historia, si esta les gusta les contaré la siguiente… le puedo decir que mi primer y único trío, hasta ahora, fue sensacional cada vez que lo recuerdo ¡me excito!

Autora: Gata

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