Aprendiendo a conducir II.

Como os decía, una vez dentro de la Sala, mi marido se quedó en la barra y yo me instalé en una mesa cerca de la pista de baile, a fin de poder elegir mas fácilmente a mi nuevo profesor de conducir….mi sexualidad, jajaja. Pronto se fueron acercando algunos a invitarme a bailar y como no acababan de gustarme, los fui rechazando cortésmente, diciéndoles que esperaba a mi marido de un momento a otro hasta que…apareció mi elegido acercándose a mi….un morenazo de unos treinta y tres años, alto, con aire de deportista y guapísimo. A medida que se acercaba a mi mesa, mas me gustaba su porte masculino y elegante. Lo recibí con una sonrisa nerviosa y él, muy ceremonioso, me tomó la mano y la besó y, sin esperar a que lo invitase se sentó a mi lado. Me dijo llamarse Julio, yo también le dije mi nombre y así estuvimos un rato hablando de dónde éramos y cosas así. Como a los diez minutos me invitó a bailar, a lo que acepté muy gustosa. Un vez juntos en el baile me di cuenta que me sacaba casi 15 centímetros, cosa que me gusta en los hombres. Claro que eso no quita que después he conocido hombres bajitos, muy bien dotados y que han resultado ser verdaderos y potentes machos. Julio bailaba muy bien, yo me dejaba llevar por sus poderosos brazos y me iba recreando en el tacto de su musculado pecho y su ancha espalda y recosté mi cara en su hombro. El, con una mano acariciaba mi pelo y cuello y con la otra recorría toda mi espalda e incluso más abajo. Bailamos muy juntos, rozando mutuamente nuestros cuerpos y ajenos a cuanto nos rodeaba. En un momento dado, me cogió la cara con sus grandes manos y mirándome a los ojos, acercó su boca a la mía. Ni que decir tiene que yo lo recibí con total entrega, abrí mi boca y la acoplé a la suya. Nos besamos largamente, con deseo por ambas partes, con sensualidad…apretábamos nuestros cuerpos y, con nuestras manos, nos recorríamos mutuamente…

El tiempo iba transcurriendo sin darnos cuenta, mientras nuestra calentura subía a tope. Tenia la boca seca y nos fuimos a la mesa a tomar algun trago. Miré a la barra disimuladamente y allí estaba mi marido sin perder detalle, con disimulo alzó su copa saludándome con una sonrisa de complicidad. Despues del primer trago, Julio me cogió las manos y me dijo si nos íbamos al hotel o a su casa. A eso le contesté que tenia que consultarlo con mi marido. Con cara de extrañeza pero decidido me dio su teléfono móvil, para la consulta. Jajajaja, me dio la risa y él seguía aún mas intrigado sin comprender nada. Cuando me calmé le dije que mi marido estaba allí, en la barra, esperando. Julio se quedó muy tenso y con cara de preocupación. Lo tranquilicé e hice señas a mi marido para que se acercase. Cuando llegó lo besé y los presenté y mi marido trató de tranquilizarlo y le dio una breve explicación de nuestra circunstancia y su deseo de que yo encontrara por fin mi camino hacia una sexualidad más completa. Julio se interesó por el tema y quiso cooperar. Entonces yo les dije que me gustaría estar con los dos en el hotel. A mi marido le encantó la idea y Julio dijo que no tenia inconveniente, es más, dijo que él había hecho algunos tríos con su esposa y algún amigo. Yo, loca de contenta, les propuse irnos ya al hotel. Tenía verdaderos deseos de Julio y me gustaba la idea que mi marido estuviera presente y participara.

Una vez en el hotel, Julio y yo nos abrazamos y besamos, mientras nos desnudábamos uno al otro. Mi marido, muy nervioso por las circunstancias, se acercó al refrigerador a preparar unas copas. Una vez que tuve a Julio desnudo, me lancé a su hermosa, grande y dura polla, a saborearla, caímos sobre la cama y pronto nos unimos en un sesenta y nueve apasionado. Qué miembro viril tenia entre mis manos y mi boca…uuuummmm, era la mas grande y hermosa que había tenido hasta ahora (la verdad que esta era la tercera que conocía, la de mi marido, la de Renier ayer y hoy esta). Mimaba aquella polla con mi lengua y la engullía con fricción, con cariño y glotoneria…uuuummmmm que gozada… Julio se había apoderado de mi chochete con su boca y, unas veces metia su lengua hasta lo mas profundo de mi vagina y otras veces se entretenia con mi clítoris, arrancándome profundos gemidos de placer y acercándome a mi primer orgasmo. Pasó su lengua al ojete del culo y me lo ensalivó copiosamente, metiendo después un dedo…uuuummmm y, al volver a masajear mi clítoris con su lengua…exploté en un orgasmo interminable, profundo y placentero…uuuummm qué ricoooooo…Cuando me recuperé y tumbada todavia en la cama, con Julio a mi lado besándome las tetas, observé que mi marido se habia desnudado tambien y con una copa en una mano y la otra alrededor de su dura polla, me miraba embelesado. Lo atraje hacia mi y mirándole a la cara con muchísimo amor, le chupaba su miembro con ternura, mientras con una mano le masajeaba los testículos. En eso estaba cuando Julio acercó su boca a la mia y me acompañó en la mamada. La sorpresa y el morbo que esto le produjo a mi marido, hizo que no aguantara más y nos soltó en bocas y caras toda su leche contenida, seguimos hasta sacarle hasta la ultima gota y después Julio y yo nos dedicamos a limpiarnos con la lengua nuestras caras mutuamente.

Después de esto, sin dejar de tocarnos, nos sentamos en la cama a tomarnos una copa, con la sonrisa de la felicidad en nuestras caras. A Julio no se le bajaba la erección y yo, de vez en cuando, le daba unos chupetones a su capullo. En esto que Julio me tumbó boca arriba en la cama, colocando debajo de mi una almohada y él se arrodilló delante de mi, me alzó las piernas y me colocó la punta de su polla a la entrada de mi vagina, poco a poco la fue introduciendo hasta que sus huevos chocaron en mis nalgas…uuuuffff me sentía tan llena….Empezó el mete y saca despacio y fue acelerando al verme transpuesta de placer. Con sus manos masajeaba mis tetas y de vez en cuando se acercaba y me besaba, sin parar de bombear su dura polla en mi mojadisimo coño. Pronto me vino un orgasmo y otro y otro…se sucedían interminablemente…qué gozada mamma mía…cuánto placer estaba disfrutando con mi nuevo amigo…uuuufffff….Mi marido estaba a nuestro lado con su polla durisima por el espectáculo de placer que le estaba brindando, se la agarré con una mano y tiré de él para besarlo, mientras mis orgasmos se sucedían una y otra vez….Nunca en mi vida había tenido tantos orgasmos seguidos. Julio aceleró el ritmo y se vino dentro de mi….era su primera corrida conmigo y me llenó la vagina a rebosar, yo no pude aguantar otro orgasmo acompañado de gemidos de placer, gemidos que mi marido recibía en su boca y sentí como mi mano se pringaba igualmente de semen con la corrida de mi marido. Uuuuufffffff quedamos los tres deshechos y felices, tirados sobre la cama, sin parar de acariciarnos y besarnos suavemente.

El primero en levantarse fue mi marido que preparó unas copas y unos canapés en una bandeja. Se vino a la cama y, sentados sobre ella, descansamos un rato entre trago y trago. Mi marido me decía que estaba muy orgulloso de mi, que se sentía muy feliz de verme tan feliz y Julio me decía que conocía a pocas mujeres tan positivas como yo y que mi cuerpo y sensualidad le encantaba, aparte de mi persona.

Me fui al baño a asearme y cuando volví, Julio estaba tumbado en la cama, me lancé sobre su polla y, literalmente, me la tragué…jajaja eso era imposible porque, por esas fechas, apenas podia engullir la mitad de esa polla grandiosa, que tanto placer me viene dando desde aquel dia. Pronto se la puse dura como un palo y me senté sobre él, mirándolo a la cara. Una vez que tuve toda su polla dentro de mi vagina, moviéndome suavemente me incliné y comencé a bersarlo en la boca. Mi marido se acercó por detras y me besaba las nalgas, hasta que llegó al ojete del culo, donde se entretuvo con su lengua dándome placer. Metió después un dedo y a continuación otro. Los movía lentamente, los giraba, entraba y salia…uuuummmmmm y le pedí que me penetrara el también, cosa que hizo con un poco de dificultad por la presencia de la otra polla en mi vagina. Una vez dentro, empezaron un suave mete y saca acompasado y ….uuuuffffff que placerrrrrr, era mi primera vez que estaba siendo follada por dos pollas a la vez…que gozada mamma mía…sentía gusto por delante, por detrás…por todos sitios….. Nunca había experimentado un placer tan completo, poderoso, envolvente…Ellos seguían penetrándome, ahora mas rápido y profundo y yo empecé a orgasmar incontroladamente, reía, lloraba, gritaba de tanto placer….y de pronto mis músculos vaginales y anales empezaron a contraerse y dilatarse sin control, espasmódicamente y me vino un nuevo orgasmo mucho mayor que los anteriores, m´s sutil y envolvente, mas profundo…todo mi cuerpo era un puro orgasmo grandioso, celestial…Los dos, casi simultáneamente, me soltaron sus chorros de caliente semen en mi interior y yo…dando un alarido..me desmayé entre espasmos y convulsiones… Después supe, por mi marido, que me había orinado y hecho caca. También me contó que entre los dos me limpiaron y me pusieron cómoda para que durmiera. Ellos, según supe al día siguiente, se quedaron a mi lado por mas de una hora, hasta que vieron que ya dormía placenteramente. Estuvieron conversando y se intercambiaron los teléfonos. Nació una bonita amistad que, hasta el día de hoy, se ha ido fortaleciendo más y más. Mi marido lo animó a que me llamara y concertara conmigo una nueva reunión, si es que ami me apetecía. Ya lo creo que me apetecía y, cuando me llamó, nos deshacíamos los dos en darnos las gracias mutuamente, por lo bien que lo habíamos pasado. Quedamos en vernos el viernes siguiente por la tarde y después, por la noche, se uniría mi marido con nosotros para cenar e irnos a un hotel para continuar con las clases de aprender a conducir….mi sexualidad…jajaja. Tomé clases el viernes, el sábado y parte del domingo. Uuummmm…

Bueno, amigas y amigos…así empezó mi vida sexual actual, después he hecho muchos progresos y mi pena es no haber empezado antes. Actualmente Julio es mi amante y amigo preferido. Mas adelante conocí a su magnífica esposa. Ese encuentro y lo que siguió…ya os lo contaré pronto. Desde aquellas fechas hasta hoy… ha sido un año muy intenso y con acontecimientos que jamas hubiera yo pensado antes. Espero que os podré contar las más interesante muy pronto.

Antes de terminar, quisiera expresar una reflexión: De una parte, he conocido que tenia una capacidad enorme para disfrutar de la sexualidad, algo que desconocía en mis 41 años de vida anterior. También he visto lo feliz que es mi marido con esta nueva faceta mia, que la disfrutamos los dos a tope y estamos mucho mas unidos y confidentes. De otra parte, aconsejo a las mujeres que piensan de la sexualidad, como yo pensaba antes, que prueben nuevas experiencias que, seguramente tienen en su ser una mujer mucho más capaz de gozar la vida. A los maridos de estas esposas, aparentemente frígidas, les aconsejo que aprendan de esta lección y, si realmente quieren disfrutar conjuntamente con su esposa de los placeres que la vida nos proporciona en la intimidad, que dejen sus miedos y sean valientes, como lo fue mi marido y ahora se alegra.

A todas y a todos…besos.

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