Cogida de antología

Mario se levantó y estuvo mamando mi verga un rato, de pronto se ensalivó el culo y se puso a tratar de meterse mi verga, yo le dije, – Ponme un condón, -No traigo- Armando le dijo, -Hay uno en el mueble de la entrada, me lo puso y entonces se clavó en mi verga, se movía como desesperado, metémela papito, destrózame las nalgas.

Hola amigos. Mi nombre es Marco Antonio Esta es la primera vez que les mando una de mis aventuras, de las cuales tengo varias, pero esta se me hace muy excitante ya que se lleva a cabo en el metro de la ciudad de México.

Esta me sucedió hace como un mes, yo juego fútbol en un deportivo ubicado por el centro de la ciudad y ese día (miércoles) jugaba a las 10:00 AM y yo vivo por el oriente de la ciudad. Ya iba retrasado y para no perder más tiempo ya iba yo con mi uniforme puesto de juego e iba en shorts, me apresuré porque la línea que yo tomo es de esas que desde la terminal ya va llena, yo me subo una estación después de la terminal y cuando llego ya iba a reventar, pero para no llegar tarde y perder más tiempo me subí como pude pero se quedó todavía un rato más ahí en la estación.

Todos llegaban a querer subirse, la puerta se cerró y empezamos a avanzar, un tipo quedó de frente a mi y poco a poco se me empezó a repegar más hasta que quedamos verga con verga y él empezó a frotarse en mi y yo me empecé a excitar, debo de aclarar que no soy gay más bien soy bisexual, y esa acción me calentó de sobremanera, mi verga empezó a responder y el tipo se dio cuenta y me empezó a acariciar las piernas, el vagón iba atascadísimos y nadie se daba cuenta, él empezó a subir sus manos por mis piernas muy rico hasta que una de ellas se apoderó de mi verga y él la sacó por una pierna de mi short, yo ya la tenía completamente mojada y él se chupó la mano y volvió a sujetarla firme y muy rico, me iba masturbando.

Jugaba con sus dedos en la cabecita de mi verga y yo estaba excitadísimo y de pronto sentí como atrás de mi otro tipo se me repegaba mucho y yo con la excitación que me cargaba solo atiné a levantar las nalgas, el tipo de atrás sintió esto y se descaró y me empezó a dar empujones como si me la estuviera hundiendo en mi culito, me tomaba de la cintura y me jalaba hacia él, mmmmmmmmm, delicioso mientras por delante me masturbaban muy rico por detrás me picaban el culo aún mejor, sentía como también el de atrás me acariciaba las piernas y subía hasta mis nalgas al de adelante ya se la había sacado yo y también lo masturbaba, tenía una verga normal e igual de mojada que la mía, lo masturbaba y él solo cerraba los ojos disfrutando del momento.

Juntábamos nuestras vergas y nos las restregábamos una con otra, el tipo de atrás ya picaba con sus dedos mi culito y trataba de meterme uno, yo solo abría mis nalgas para dejarlo pasar, él me respiraba en mis oídos y eso me encendía más, de pronto sentí como el tipo de atrás me bajaba mi short, el de adelante se dio cuenta y soltó mi verga para que se me bajara y hasta ayudó a bajármelo, me lo dejaron a media pierna y ahora el de adelante hasta me acariciaba mis huevos, el de atrás se me repegó más y me apretaba las nalgas muy rico, que digo rico riquísimo, y nadie se daba cuenta ya que iba tan lleno que era normal ir así de repegados.

Entonces sentí cuando el de atrás se sacó la verga y me la empezó a jugar en mis nalgas y yo sentía morirme de tanto placer, colocó su verga en mi culito y me empezó a tratar de meterla, yo no lo dejaba pasar más allá de unos piquetes, piquetes riquísimos, para esto ya faltaba solo 2 estaciones para llegar en donde debía de bajar, el de atrás luchaba para metérmelo y con el de adelante me seguía masturbando muy rico, cuando faltó una retiré al de atrás y al de adelante y me subí mi short acomodándome mi verga de manera que no se viera mucho mi erección, volteé a ver al de atrás y era un señor de mi estatura, de traje negro muy formal, cruzamos mirada y nos sonreímos.

Al de adelante le pregunté disimuladamente, ¿vas a bajar?, no por el hecho de que se bajara conmigo sino para que en caso de no bajar me diera permiso de pasar, pero él me dijo, si voy a bajar, eso hizo que me pusiera medio nervioso, pero dejé para ver que sucedía, llegamos a la estación y bajó bastante gente entre ellos nosotros, no le puse mucha atención y seguí caminando, cuando salí de la estación el tipo me alcanzó y me dijo, Hola amigo, ¿como te llamas?- le dije mi nombre y nos pusimos a platicar de lo rico que la habíamos pasado, de pronto al voltear detrás de mi estaba el señor que me la había intentado meter, se nos acercó y nos dijo, Hola, disculpen, pero me gustaría invitarlos a platicar en un café, aceptamos y ya no fui a juego, tomamos un café, platicamos de nuestro juego, él se llamaba Armando y el otro Mario, nos invitó a algún lugar en donde pudiéramos continuar con nuestro juego, yo acepté y Mario también, tomamos un taxi y llegamos a un hotel por Pino Suárez.

Yo pensé que no nos iban a dejar pasar pero no hubo ningún problema, la habitación se encontraba en el quinto piso, tomamos el elevador y apenas se cerró Mario se hincó, me sacó la verga y me la empezó a mamar muy rico, mientras Armando me acariciaba mi abdomen y me decía, no vayas a terminar ahora, eh, que esto va para largo, yo solo disfrutaba de la mamada de Mario, Armando le dijo, ya llegamos Mario, y este se levantó yo me arreglé mi short, salimos directo a la habitación, el pasillo está vacío, antes de entrar, Armando me recargó en la pared y me empezó a besar muy rico, nos besábamos y jugábamos con nuestras lenguas y Mario decidió agacharse y otra vez se hizo de mi verga y la comenzó a mamar muy rico.

Yo veía para todos lados para ver si no había nadie, Armando se separó y abrió la puerta del cuarto, apenas pasamos cerramos la puerta y Armando me agarró muy fuerte y me empezó a besar el cuello, acercó su verga a la boca y yo empecé a mamársela como desesperado yo no aguantaba más y lo demostraba en esa rica mamada que le daba, él me decía, – Así papito, así mamámela muy rico, es tuya, termínatela a mamadas, mmmmm, que rico estás chiquito lindo, yo se la mamaba más rápido y más fuerte, Mario me metía ya un dedo en mi culito mientras me mamaba la verga muy rico, Armando ya me estaba cogiendo por la boca, ya que era ahora él quien hacía el movimiento para meterla y sacarla de mi boca, me levantó y me puso de a perrito, Mario se recostó en la cama debajo de mi y empezamos a hacer un rico “69”

Por primera vez probaba su verga y estaba riquísima, todos teníamos una verga normal, la mía mide 14 cms y la de ellos como 13cms, pero sabíamos darnos placer, Armando estaba tras de mi mamando mi culo y me metía un dedo, de pronto sentí como me puso su rica verga en la entrada de mi culo, yo volteé, luego y me dijo, – Cálmate, ya me puse un condón- pero no solo era por eso ya que nunca me la habían metido y se lo dije, – Siempre hay una primera vez, y me va a dar muchísimo gusto ser yo el primero ahí adentro, pero la verdad es que estaba nervioso y apretaba mi culo, él se puso a mamármelo y me decía, – Tranquilo te va a gustar, se dispuso otra vez a intentarlo y logró meter la cabeza de su rica verga, yo brinqué y traté de zafarme Mario me sujetó y me dijo, – Relájate te va a gustar, – Así es- decía Mario.

Me relajé y Armando empezó a empujármela poco a poco hasta que sentí como sus huevos chocaron con mis nalgas. – ¿Ves?, ya entró toda, ahora te la voy a sacar poco a poco y te la voy a volver a meter ¿eh?- yo quería acabarme la verga de Mario, la verdad es que no me dolió mucho porque él  estuvo trabajando muy bien mi culo, y empezó el mete y saca, mmmmmmm, que rico sentí y él lo hacía despacio para no lastimarme, para esto yo ya metía dos dedos en el culo de Mario que se retorcía de placer debajo de mí, Armando me jaló hacia la orilla de la cama sin sacármela, nos levantamos pegaditos y él hizo que me sentara en él.

Mario se levantó y estuvo mamando mi verga un rato, de pronto se ensalivó el culo y se puso a tratar de meterse mi verga, yo le dije, – Ponme un condón, -No traigo- Armando le dijo, -Hay uno en el mueble de la entrada, me lo puso y entonces se clavó en mi verga, se movía como desesperado -Metémela papito, destrózame las nalgas- así, así, así, Armando pasó una mano y la puso en la verga de Mario que solo pujó y aceleró más sus movimientos, yo sentía muy rico estar siendo cogido por primera vez y a la vez tener bien clavado a otro tipo, Armando terminó primero, yo sentía como su verga palpitaba dentro de mi culo, eso me hizo terminar y nos zafamos, yo me volteé le quité el condón a Armando y terminé de sacarle toda su leche masturbándolo.

Mario se masturbaba y yo lo acerqué y Armando empezó a mamarle la verga mientras yo le mamaba su culito, y en unos cuantos minutos terminó abundantemente en el pecho de Armando, este al ver eso lo tomó de nuevo y se la metió otra vez en la boca dejándolo seco sin una sola gota, esto duró alrededor de dos horas, nos metimos a bañar, ahí adentro nos volvimos a masturbar, al terminar nos dimos nuestros respectivos números celulares, salimos del hotel y cada quien tomó un rumbo.

Esta historia es 100 % verdadera y les aseguro que no soy el único con este tipo de aventuras porque no es la única que tengo.

Como dije no soy gay pero si bisexual y una buena sesión de sexo nunca es rechazada por mi.

Pronto les mandaré otra aventura pero ahora es hetero.

Hasta pronto.

Autor: Mister_dragon2005

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