Viaje en autobus de Bilbao a Sevilla

Tomé el autobús desde Barcelona a Sevilla, autobús estaba medio lleno, yo me fui a mi asiento, número 47 casi al final rezando para que nadie se sentara a mi lado esperando dormir durante todo el trayecto nocturno que iba a hacer el autobus.

Saqué un libro esperando que el sueño me venciera cuando apareció un hombre orondo, que se sentó a dos asientos del mío, suspiré aliviado al momento aparecieron dos jovencitas, caminando hasta mi pero se sentaron en los dos asientos contiguos al señor orondo. Una de las chicas se volvió y me miró.
– ¿Tu eres Simon?.- Me preguntó.
– Si.- le respondí.
– Mi hermana es Marta. yo soy Esther, te acuerdas nos conocimos en la fiesta de cumpleaños de Adrian.
– Hola Esther,
– Esta es mi amiga Belén.
– Encantado Belén.- ellas se sentaron en los asientos contiguos al mio, y estuvimos hablando, esther era hermana de una compañera mía de instituto, ella tenía 8 años menos que yo.

Llegó la hora de partir y nos fuimos, me puse a hablar con Esther mientras que Belén intentaba dormir, molesta Belén pidió que si se podríamos callarnos a lo que le hice un amago a Esther para que se sentara a mi lado. Ella quería ventana y yo me puse en pasillo.

Ella comenzó a contarme su historia, de que había sido de su hermana que volvía de estar trabajando, pero que no le gustó ese trabajo así que se fue de él y ahora iba de vuelta a su casa, Seguimos hablando hasta que por alguna razón, ya con más confianza, la charla derivó en cosas más personales, novios, novias, etc. estaba soltera y sin pareja al igual que yo.

En el interior del bus apagaron todas las luces y salimos de Bilbao así que quedo todo muy oscuro, solo alumbrados ocasionalmente por las luces de algunas farolas al pasar por los cruces carretera, en un momento de charla ya intima, creo que por casualidad su mano paso mi cerca de mi entrepierna,
– ¡uy perdón!.
– No te preocupes.- le dije.- toca cuando quieras, jeje,
Nos reímos
– Estuvo cerca.- le dije.
– ¿Cómo, cerca de que?.- Me preguntó.-, de tu … ah… huy … no fue mi intención.- me dijo,

Nos reíamos y dejamos el tema.

Ya después la conversación se puso más subida de tono, empezamos a hablar de masturbación y de nuestra primera vez, con toda esa charla y las cosas de cómo había sido para ella y su primera vez cuando fue, uff me estaba poniendo empalmado, con mi pene muy erecto, excitado, cuando ella hizo otro movimiento, esta vez creo que fue a propósito. Ella pasó su mano sobre mi bulto, y claramente lo notó, se quedó callada. Yo hice el siguiente movimiento y puse mi mano sobre su rodilla, ella se quedó quieta.
Seguimos hablando cosas cada vez más calientes, yo metí mi mano lentamente entre sus piernas ella las abría poco a poco al paso de mi mano subiendose la falda pude sentir su chocho caliente al final de sus piernas. Ella apretó sus piernas y puso su mano sobre la mía, y me la acarició. Ya dejamos de hablar, con su mano sobre mi mano me la apretó contra su entrepierna, eso me calentó mucho, mi pene completamente duro me molestaba y abrí el pantalón y la cremallera, ella estrujaba mi mano contra su coñito cada vez más fuerte y apretaba mi mano entre sus piernas, empecé a sentir que se humedecen sus bragas.

Con mi otra mano, tome la suya y la puse sobre mi pene ya fuera de mis calzoncillos, me lo apretó apenas sentirlo, me dio un estremecimiento.

Miró atrás que no había nadie y me señaló que fuéramos detrás del autobús a los últimos asientos. Nos tapamos lo suficiente para que nadie viera que habíamos estado haciendo y dejamos a Belén bien dormida en sus dos asientos sin hacer ruido mientras que nos íbamos atrás. Nada Más llegar desabroché mi pantalón y bajé la cremallera y me saqué el pene y puse su mano sobre él, ahhh!! Q rico se sentía, ella suavemente me lo tomaba y movía, me masturbaba despacio, estaba gozando demasiado, ahora me tocaba a mí.

Mi mano derecha la lleve hasta su falda la cual recogí y descubrí que ella se había quitado las bragas antes de sentarse, metí mi mano debajo y ella sin pensarlo y como estábamos tapados por la oscuridad de la noche, se acomodo mi mano bajo su falda dentro de su coño, abriendo las piernas y facilitando el acceso a su vagina, se la toqué, estaba mojada, pero no lo dudé más y lo hice le metí dos dedos en la vagina, waa, muy caliente, húmeda, mojada, resbalosa, ella apretaba sus piernas, le comencé a frotar dentro y ella se retorcía y acallaba sus gemidos, apretaba las piernas, hasta que no aguanto y como pude me hizo sacar mi mano.

Me soltó la polla, pensé que se había arrepentido de todo. Se agachó y comenzó a mamarme la polla yo con mi mano y seguí nuevamente haciéndole un dedo y con la otra se la ponía encima de la cabeza para que su cabeza bajará más por mi polla, , con mis dedos de la otra mano sobre su rajita, notaba que estaba muy mojada, empapada a decir verdad, tenía su pubis todo depilado, así que se sentía muy suave las caricias sobre todo sobre su vulva, tenia mis dedos medio dentro de la rajita de su vagina y la parte de mi palma sobre su clítoris, subiendo y bajando mi mano por y entre sus labios. Ella seguía dale que te pego a mi polla humedeciendo una y otra vez tragándosela entera dentro de su boca y con su otra mano acariciaba mis testículos.

En un momento dejó de comerme la polla y sacó mi mano de su vagina, miró al frente viendo que todos estaban en sus asuntos distraídos o durmiendo y cruzó una pierna por encima mio y luego se agachó para meterse mi polla en su coño quedando aprisionada entre mi cuerpo y el asiento de enfrente. Esther movía su cuerpo arriba y abajo sobre mi polla la cual era abrazada por sus labios vaginales, yo la tenía cogida del culo, luego le solté el culo de una mano y le bajé una de las tiras de su camiseta y dejé salir un pecho el cual me empecé a comer, ella botaba y botaba sobre mi polla. Más tarde le quité el sujetador quedando los dos pechos libre de presión y comencé a chuparle una teta y la otra mientras que me la follaba en la parte trasera del autobús.

Finalmente nos íbamos a correr yo la notaba a ella cada vez más húmeda y a mi polla cada vez más dura, ella se corrió con un grito silencioso mientras que yo resopló cuando mi polla empezó a echar semen dentro del coño de Esther. Nos separamos y ella sin bragas y sin sujetador fue a por clines a su bolso, cuando volvió yo tenía todavía la polla dura la cual aún le salía semen, me dio un clinex para limpiarme y ella se limpio también volvimos a nuestros asientos y nos quedamos callados el resto del camino en silencio y seguimos viajando, viendo las luces pasar.

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Patricia, de Patita a putita

Me ordena ponerme en cuatro y me empieza a follar hasta que acabamos los dos, cuando tenía mi segundo orgasmo sentí como explota dentro de mí, en el momento en que yo explotaba tuve fuertes contracciones o temblores que caí al sueldo como desmayada, era hermoso sentir la potencia con que salían de esa manguera de carne fuertes chorros de leche de hombre, de macho, de animal humano.

Lo que más me molestaba de mis amigas, eran que cada vez que salíamos en las noches a algún lugar a divertirnos, la mayoría de las veces ellas terminan teniendo sexo con los machos que conocían, en varias ocasiones ciertas personas me dijeron que mis amigas eran unas putas o chicas fáciles, ellas no estaban ni ahí con esos comentarios, preferían que las llamaran así a no disfrutar de los machos que les gustan, muchas veces las vi besarse y manosearse heave con los chicos, después que se las habían puteado (según sus propias palabras) me contaban como lo habían pasado, como era de esperar muchos eran pura boca o pinta porque en la cama no pasaba mucho.

A pesar de eso, ellas siempre me motivaban a entregarme a cualquier chico que conociera esas noches de diversión, conocí a varios, eran chicos ricos, con buena pinta que cualquiera mujer se iría a la cama al instante con ellos, pero como no era mi estilo y no me gustaba ser una chica fácil, menos que me catalogaran de puta, prefería quedarme sola, aunque tampoco negaré que en más de una vez lo quise hacer a lo menos para probar que se sentía, no quiero decir que no sea caliente, al contrario, cuando tenía sexo con mi pareja me hacia tirita y por largas horas pero siempre en un ambiente de amor y respeto, nunca había concebido tener sexo por sexo, para mí el sexo era más que eso, era amor, sentimientos, deseos de entregarse al otro más por complemento que por solo una calentura del momento o porque el chico era rico y había que probarlo, aunque a veces me hubiera gustado no solo probarlo.

A mi marido, lo conocí en una de esas noches, él como los demás minos, quería sexo en la primera noche, le dije que eso no era mi onda y que si pensaba llevarme a la cama, solo tendría que ser en una relación sería, esa noche conversamos y me fue a dejar a la casa, desde ese día hasta que tuvimos nuestra primera relación pasaron tres meses y a los dos años de pololeo o noviazgo nos casamos.

En la cama con mi marido lo he pasado súper, nunca me ha defraudado por lo que no necesité estar con otros hombres, hacíamos sexo oral y vaginal principalmente, el anal lo encontraba sucio por lo que nunca lo he practicado con él, hacíamos algunos juegos y teníamos relaciones en diferentes lugares, lo cual hacia más entretenida nuestra vida.

Pero todo ese mundo cambió, no sé como sucedió pero ahora soy una chica tan fácil, e incluso creo que soy más fácil que mis amigas que se ofrecían al primero de cada noche que salíamos a divertirnos, no lo tomen literalmente lo que dije, quiero decir que ahora me tiro al chico que me gusta o al que sabe seducirme sin hacerme la cartuchona, descubrí que el sexo por sexo es tan rico como el sexo por amor. Como me dijo una vez una amiga, si engañas a tu marido alguna vez, será porque te darás cuenta que eres más puta de lo que tú misma puedes imaginar, creo que mi amiga no estaba equivocada en eso. Solo les quiero contar mi primera noche en que me entregué a un hombre y a los suyos, aunque esta historia es cien por ciento verdadera, no me interesa que me crean, solo quiero que vean como cambio mi pensamiento después de esa noche maravillosaaaaaa.

Como les dije antes, soy una chica hot, solo que no era de esas minas que se acostaban con el primero que pillaban, a pesar de que me hubiera gustado hacerlo, pero un día en que mi marido estaba de viaje, una de mis amigas me llamó y me preguntó si tenía algún panorama para esos días en que no estaba mi marido, le dije que no, que no sabía que hacer, me invitó a salir esa noche (un día viernes), acepté, nos íbamos a juntar en un bar determinado.

Como en ese momento tenía apenas recién 25 años (ahora tengo 27), vestí de manera juvenil y algo osada para una mujer casada, vestí de celeste a excepción del calzón que era blanco, una polera sin mangas con cierre, una mini cortita suelta de no más de 18 cms de largo, zapatos de tacón, debajo sin sostén o brassier y una tanga tipo hilo dental estampado chiquito que cubría coquetamente lo que más tarde iba a ofrecer fácilmente, mi casi 1.70 cms y mi buen cuerpo me hacía verme sensual y provocativa con esa tenida, algunos hasta se atrevieron decirme que vestida así parecía una prostituta, es posible que en el fondo buscaba que me dijeran eso.

Llegué a la hora acordada con mi amiga al pub, a las 21:00 horas, pero ella no estaba ahí, me puse en la barra de pie, me pedí un trago (algo con poco licor). Los chicos al verme sola se me acercaban, conversábamos algunos segundos y se iban al decirle que esperaba a alguien, los minutos empezaron a pasar, llamé varias veces a mi amiga al celular y nada, me pedí otro trago igual al anterior, me estaba sintiendo incómoda, ya eran cerca de las 22:00 hrs., mi amiga no aparece por ningún lado.

Estaba por irme, cuando se acerca un chico que me gustó apenas lo vi, no voy a negar me quedé con la boca abierta cuando lo vi, me dijo dos tres palabras, yo casi no hablé, me toma la mano y me lleva a un privado, que la verdad no sabía que existía, mientras caminábamos al privado me suelta la mano y me la pone justo en el inicio de mi cola, le miro para preguntarle por su osadía pero él antes que le dijera algo me guiña un ojo como diciéndome que tengo bonito culo, intento quitarle la mano, no porque me molestaba sino porque me daba vergüenza ante tanta gente que me hiciera eso, pero fue peor, lo único que conseguí que él pusiera toda su mano en mi cola, caminé así todo el tramo hasta el privado, agaché la cabeza porque sentía vergüenza que la gente me viera con la mano de ese hombre en mi culo, aunque también era rico sentírsela, estoy segura que el licor ayudó para que yo esa noche fuera una chica fácil, y lo peor una chica muy pero muy caliente.

Al entrar al privado, había un sillón semi-redondo, una mesita y una luz tenue. Me siento como una dama intentado que la mini no se me levante ni se recoja demasiado, él se sienta pegado a mi cuerpo, habíamos empezado a conversar cuando veo que su mano dirigirse a mi polera me baja todo el cierre, mete su mano en mis pechos y me saca uno, me lo empieza a manosear, suave pero firme, le pregunto que hace, él me dice tú sabes lo que hago cariño, me siento algo incómoda por su osadía pero también me gusta como me domina, se da cuenta que soy primeriza en esto y me preguntó si antes había hecho esto, le dije que no, que era primera vez que me pasaba algo así, me pregunta mi nombre, le digo que me llamo Patricia, pero que me dicen Patita agrego, en eso él me dice Patita, no dejaba de tocarme y manosearme el pecho, llegó el segundo en que me mete la mano otra vez dentro de mi polera y saca el otro pecho, no quiero ser mentirosa, pero este hombre me gustaba como era y lo que me hacía, ya le miraba coquetamente incluso me acomodé para que él me manoseara mejor. Como dije, él me dice, Patita, con que te llaman Patita, en vez de Patita te llamaré Putita, ¿te gusta mi Putita? ¿como te llamas ahora? me consulta, con algo de vergüenza y sumisa por la situación, le dije que si, que me gustaba que me llamara así, como Putita, la idea de que me dijera así no me incomodaba, es más es primera vez que me llaman así y eso me excitaba.

Estábamos hablando, él con sus manos en mis pechos y yo algo más traviesa, cuando en eso entró un mozo al privado a solicitar el pedido, intento cubrirme pero él no me lo permite, él hace su pedido mientras no dejaba de manosearme, a todo el hombre me estaba haciendo sentir cosas nunca experimentada por mí, me estaba manoseando heave, después que hace su pedido me dice y usted mi Putita que se va a servir, con vergüenza miro al mozo, quien me sonríe graciosamente. Una vez que termino de hacer mi pedido, este hombre que aun no sé su nombre, le pregunta al mozo, si le gustaba el nombre que me había puesto, le dice que me llaman Patita pero él me rebautizó y me puso Putita, el mozo, que al parecer ya conocía al hombre, le dijo: como es y como la veo, creo que es un nombre justo para ella, se la ve muy buena, y se retira por el pedido.

Mi chico levanta la mini, mira mi intimidad que estaba cubierta por mi pequeño calzón blanco, me dice ,mmmmmmmmmmm, que lindo tu calzón mi Putita, me pide que me pare, lo hago, creo que adivinando su pensamiento me desabrochó la mini y él tira de ella hacia abajo, cayendo al suelo entre mis piernas, en eso entró el mozo, al verme solo en calzón con mi culo a su vista, le dice a él, que calzón y culazo se gasta su Putita señor, él le dice que si y me dice, gírate puta, con menos vergüenza que antes veo al mozo y le doy una sonrisa, el mozo otra vez hace su comentario, diciéndole que es una verdadera Putita señor, e lhombre me pide sacarme la polera, lo hago y ahí estaba yo casi desnuda cubierta solo con el calzón y unos zapatos, ante la mirada atenta de esos dos hombres, el hombre le pasó su tarjeta al mozo y este salió del privado, al salir al mozo veo que afuera hay y se oía bastante gente en el local, la música era buena al menos para mi.

Me empieza a subir un morbo nunca antes sentido, que no me había percatado, realmente estaba excitada por la situación que estaba viviendo, sin querer estaba convertida en mi nuevo nombre y lo loco era que cada vez me gustaba más sentirme así, me sentía liberal, traviesa, osada y muy hot, no sé que indicio le di a ese hombre, que se para y me dice, veo que te excita la idea de que te vean así casi desnuda mi Putita, ¿verdad?, traviesamente le dije, que me daba morbo estar así sabiendo que hay gente afuera, eso se me acerca al oído y me ordena ir a buscar al mozo, me puse roja pero muy caliente, le dije que no podía hacer, me replica y me dice, no te estoy pidiendo que vayas, te estoy ordenando, ok le dije, salgo del privado y veo más gente de la que imaginaba que había, al principio me sentí mal al ver que todos esos ojos me miraban, en un acto de osadía tomo aire, con orgullo y calentura, empiezo a buscar a algún mozo, las mujeres y los hombres me miraban, hasta me aplaudieron y me dijeron piropos algunos bastante subidos de tono, encontré al mozo y casi rápidamente me fui al privado, cuando llegué con el mozo, mi hombre estaba sentado tomando su trago, mira al mozo, le hace una seña y este se va, como sabiendo que era un juego, me pregunta si me gustó, le dije que había sido mucho para mí, que me sentí desnuda.

Seguía de pie, el hombre me contemplaba, no dejaban de mirarme, sentía como sus ojos me deseaban y me excitaba ver como pasaba su mano entre sus piernas, de pronto me hace una pregunta que me dejó con sentimiento encontrados, me dice, mi Putita, esta noche quiero que seas mía, al principio la pregunta no la entendí, le dije pero si estoy así y me exhibí afuera es porque quiero ser tuya, él me la vuelve a repetir y agrega, me encanta tu ingenuidad mi Putita, pero cuando te digo que esta noche quiero que seas mía, quiero decirte que seas mi prostituta, disponer de tu cuerpo para mi o para el que yo desee o para el que me lo pida, te pagaré bien, ¿que dices mi Putita? 

No sabía que responder me quedé en blanco pero caliente, muy caliente, mientras estaba en ese trance, él se acerca y veo como extiende su mano para tocarme suavemente mis entrepiernas, uuuuuuuuuuf, me salió un suspiro del alma al sentir como se deslizaba su mano sobre mi calzón, en mi vaginita que estaba caliente, movía su mano a lo largo de mi vagina, haciendo una leve presión originándome un placer delicioso, me estaba volviendo loca de calentura y placer, el hombre me vuelve a preguntar, ¿y que dices, Putita, a mi propuesta?, tenía duda pero no pensaba, por lo que sin pensar en nada le respondí que si que deseaba ser su prostituta esa noche y las que él deseara, sin pensarlo mucho me agaché, tomé su miembro y comencé a  chupárselo y tenerlo dentro de mi cavidad bucal, no solo me metía su verga, también sus huevos los cuales eran grandes, lo más rico era que tenía los pelos bien cortitos lo que hacía ver toda su bella masculinidad enormeeeeeeeeeeeeeeee.

Estaba en lo mejor comiendo su tronco, con toda su cabeza y parte de su tronco en mi boca y mi mano agitaba lo que me quedaba afuera o acariciaban sus bolas, cuando entra una pareja de hombres, asustada me intento pararme pero él me ordena seguir, diciéndome tranquila mi Putita, siga comiéndose a su Papito, sigo en lo mío, miro a esos hombres con su pene en mi boca y mi mano manoseándoselo, ellos me ríen como diciéndome que rico lo que hago. Conversan como un minuto, él les dice algo que no entendí muy bien y los hombres se van, pero no dejaban de mirarme al salir, sigo con mi trabajo hasta que el hombre me dice que pare, me felicita, diciendo que se soy una buena mamadora pero agrega que mi Papito me quiere culear, me ordena sacarme el calzón y me hace sentarme en su pene. Me saco el diminuto calzón y me acerco, lo tomo en mi mano para acomodármelo, le sonrió y le digo que lo tiene grande, él sonríe y me dice, acaso no te gusta que su Papito haga lo que deseas, a estas alturas yo no sabía que deseaba si solo me follara o me prostituyera, estaba tan caliente que lo único que deseaba era satisfacer a mi cuerpo, me paro y me acerco a él, cargo mi cuerpo sobre él con mi piernas abiertas sobre el gran sofá y su pene en mi mano, hago recorrer su pene en mi vagina, uuuuuuuuuuuuuuuf, que cabezotaaaaaaaaaaaaa papito, le grito, él, creo que en un tono irónico me dice al parecer nunca has probado un macho de verdad mi Putita, ahora su Papito te dará lo que mereces.

Me acomodé bien y siento como su cabeza va desapareciendo dentro de mi cuerpoooooooooooooooo, mmmmmmmmmmmmmmm papito que ricaaaaaaaaaaaaa la tienes, siento como va entrando más y más hasta que llegué a su base, sentía que me iba a salir por la boca, era muy grande para mí, sus manos amasaban mis pechos magistralmente, recibía también en ellos unos buenos y ricos castigos, palmadas, tirada de pezones, mordiéndolos, me insultaba, me decía lo perra que era, lo fácil que había sido, que tenía pinta de ser prostituta, se da cuenta de mi anillo y me dice, aaaah, con que eres una perra infiel, me gustan las ramera como tú, que buscan sexo por afuera, etc., etc., a ratos nos besábamos efusivamente o lo besaba cuando estaba a punto de gritar, yo subía y bajaba comiéndome todo ese pene maravilloso, a veces me movía para adelante y atrás con todo su pene dentro de mi mmmmmmmmmm, a pesar de lo enorme de su obelisco y lo llena que estaba, me sentía feliz y muy caliente, acabé dos veces en esa posición.

Después de un largo rato y de mis dos acabadas, él empieza a ocupar el espacio del cubículo o privado maravillosamente, me empieza a poner en diferentes formas, me sienta en el sofá, levanta mis piernas y me lo mete, me pone de lado con las piernas juntas, luego me levanta una, a veces me lo saca y me lo lleva a la boca, era nuevo para mí esa sensación de sentir mis jugos en esa pollón en mi boca al chuparlo era rico degustar de mis propios jugos. Las poses se fueron sucediendo una a una, cada vez más seguido, el hombre me sorprendió por su resistencia, yo llevaba con la quinta acabada y él no pasaba nada, cuando me tenía en cuatro él sentado en el sofá y yo en el suelo, entró una pareja, hombre y mujer al privado, se pusieron a conversar los dos hombres, mientras el mío no dejaba de culearme, veía a esa pareja, ellos me miraban especialmente ella, en un momento en que la miraba a ella, el hombre que venía con ella le hace una seña, que le gustaría follarme y hacer un intercambio, quedé con la boca abierta con lo que decía, la mujer debía haber tenido unos 22 años y era realmente hermosa.

Me ordena ponerme en cuatro otra vez en el suelo y me empieza a follar con tanta fuerza ahora, hasta que acabamos los dos en un orgasmo maravilloso, en el momento en que tenía mi segundo orgasmo después que se fue esa pareja, sentí como explota él dentro de mí, en el momento en que yo explotaba, mmmmmmmmmmmmmmm, tuve fuertes contracciones o temblores que caí al sueldo unos segundos como desmayada o dormida, era hermoso sentir la potencia con que salían de esa manguera de carne fuertes chorros de leche de hombre, de macho, de animal humano, cuando me repongo veo a mi hombre sentado en el sofá, fumando y bebiendo, con su pene semi muerto pero con nuestros jugos aun, me paro, lo beso y le doy las gracias por lo que me hizo vivir.

Iba a vestirme cuando me pregunta, ¿a Papito no lo vamos a limpiar?, le sonrío, me arrodillo y se lo empiezo a limpiar, estaba terminando cuando entró el mozo, pero no era el mismo de la vez anterior, algo le dice a mi hombre que este le dice, dile que voy luego apenas esta puta me limpie y me vista, efectivamente apenas se la terminé de limpiar, se viste y se va, pero me dice, no te vayas mi Putita, recuerdo que te quiero toda la noche para mi. Le dije que lo iba a esperar, ahí quedé sola un largo rato en el privado, me limpio y empiezo a vestir, primero la polera, el calzón hilo dental estampado y por último la mini, me siento, me tomo mi trago y empiezo a recordar lo que he vivido en ese cubículo, que morbo sentí, yo la que cuestionaba a mis amigas ahora soy la más fácil de todas, no sé si alguna de ellas se habrán prostituido en cambio yo sí, yo una mujer casada e infiel, de señora con clase pasé a puta con clase, de Patita pasé a ser ahora una Putita, arrepentida no estaba, lo peor que me estaba volviendo a excitar de solo recordar lo que había vivido, busco mi celular y llamo a mi amiga, la que debía juntarme en ese pub, finalmente me responde, me dice hace más de treinta minutos salí del pub porque no te encontré y te llamé al celular y no contestaste, no sabía que responderle y le dije que me había equivocado de pub y como no te vi me fui a la casa, quedamos vernos otro día y nos despedimos.

Estaba colocándome el celular en la mini, cuando en eso llega mi hombre, me dice que nos vamos, me ordena sacarme la mini y salimos, al salir de ahí me di cuenta que yo no era la misma que había entrado y lo mejor que esa noche me esperaba un inicio sin igual. Esa noche, aparte de andar en calzón en todos los lados que fui con él, me acosté con diferentes hombres, con siete para ser más precisa, tuve todo tipo de sexo oral, vaginal y anal, incluido dos tríos que hice, algunos me insultaron otros me pegaron, me humillaron y me hicieron todo lo que una mujer puede soportar una noche, para mí ese día terminó cerca de las once de la mañana, llegué a la casa casi en pedazos, después que me tomé un baño de sal, me acosté y me dormí hasta casi las nueve de la tarde o noche ya, mi cuerpo estaba dolido pero mi mente recordaba todo lo que hice esa noche y me excitaba, si tuviera que ponerle una nota a esa maravillosa noche, de 1 a 10, le pondría 1000.

Dos días después me llamó mi hombre o mi Papito como le gusta que le diga, me pregunta si tengo algún problema para salir, le dije que no tenía problema por lo que acepté su invitación a una fiesta, me pidió ir no con mucha ropa pero sexy, teniendo presente su pedido, fui osada y aproveché de cumplir unas de mis mayores fantasías, vestir solo en ropa interior, por lo que me puse un brassier de media copa, un hilo dental bien pequeño sin llegar al extremo, portaligas, medias pantys con silicona, zapatos y un abrigo, cuando llegué a la fiesta todos me miraban como preguntando y quien es esta prostituta, de donde salió, mi Papito, estaba feliz y me felicitó por mi atuendo, por supuesto que fue él el primero que me culeó esa noche, lo hizo delante de todo los que estaban presentes.

Era súper morboso eso para mí, creo que había más de 50 personas entre hombres y mujeres, la mayoría eran hombres, espero que hayan adivinado que fui la más deseada y por supuesto la más cuelada o follada, no sé exactamente con cuantos hombres estuve ese día, solo sé que fueron varios y también estuve con algunas chicas. Nunca imaginé, lo digo con toda sinceridad, de andar de pene en pene y lo mejor que no te puedes quejar de nada ni rechazar nada, si estás en ese mundo aceptas las reglas no escritas que existen, también me gustan lo calientes y violentos que eran algunos hombres que casi no me dejaban respirar, entre gritos, humillaciones, maltratos, insultos y muchos orgasmos, esa noche descubrí un mundo que me había negado descubrir.

El día que llega mi marido, lo esperé con la misma vestimenta del primer día que me culearon en el cubículo del pub, la polera con cierre, la mini cortita de no más de 18 cms, los zapatos de tacón y el calzón pequeño estampado, cuando estábamos en la noche sentados en el sofá de nuestra casa, me pregunta si me había portado bien, con rabia me paro del sofá, me doy un giro completamente para que me levante la mini, mostrar mi diminuto calzón y un poco más, y le pregunto, acaso tú crees que me visto así porque soy una prostituta, una puta, una mujer infiel, una perra fácil, una comepolla, una que va de pene en pene como si fuera una cualquiera, él ríe y me dice que no, te conozco como eres y solo vistes así porque te gusta, verte sensual.

Esperaba que me dijera que si, que era una prostituta y todo lo demás, pero no fue así, en el fondo me reía que él pensara eso, pero también me dio pena porque el pobre no sabe ni sabrá nunca (espero) que su esposa esos días que él salió, fue de varios hombres y mujeres, lo peor que a muchos de ellos ni el nombre le supe y me hicieron no solo creer que era una prostituta si no que también serlo.

Como les dije antes no me interesa que me crean, si es real o no, a pesar de ser real, solo quiero demostrar como cambió mi pensamiento sobre el sexo, y que ahora no solo lo hago por complemento a mi pareja, sino también me di cuenta que el sexo por sexo es maravilloso, aunque me daría vergüenza que me apuntaran con el dedo y digan, mira, ella es una prostituta, no me arrepiento de lo vivido y como dice mi Papito, pasé de Patita a Putita solo cambiando una letra, a pesar de lo que piensen, pienso seguir disfrutando del sexo cada vez que pueda y de la forma que se presente sin mayores cuestionamiento, total la vida es para disfrutarla, eso si espero nunca pegarme alguna enfermedad.

Autora: Patita

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