Deseo atormantado

Ya era tarde para dar marcha atrás.Los sentimientos nos mandan mensajes ocultos que nos indican como van marchando las cosas, como fluye nuestra vida y cual es el choque de nuestros deseos con la realidad. Esto a veces nos lleva al abismo de nuestra propia existencia, abriéndose contra nuestra voluntad un vacío de puro hielo lunar que confunde.

Así me encontraba en aquellos instantes en los que trataba de percibir mis momentos como una parte de un todo compartido, de una sutil broma del destino que continuamente ponía mis íntimos sentimientos a prueba.

Read more

Me gusta / No me gusta

El hotel del deseo

Antes que nada, quiero decir que esta historia que os narro, es completamente cierta, sucedió este verano cuando estuve de vacaciones en Tenerife. Mi nombre es Pilar, y tengo 19 años. Nunca me he quejado de mal cuerpo, ya que estoy bien dotada de culito y pechos, además siempre he sido muy ardiente. Todo comenzó cuando mis padres decidieron pasar unos días en una isla donde el turismo era la mayor fuente de ingresos. La idea no me parecía en absoluto agradable, prefería quedarme en mi ciudad, que aunque un poco calurosa, no tendría que pasarme las noches sola. Así que convencí a mis padres para que me dejaran traer a una amiga conmigo, por aquello de no aburrirme mientras ellos gozaban de unos momentos de romanticismo. El vuelo fue tremendamente pesado, creí que iba a reventar de desesperación, fue corto pero demasiado intenso.

Cuando llegamos al hotel me encontré con la sorpresa de que la habitación de mis padres estaba cinco pisos más arriba que la de Miriam y yo. Eso era bastante favorable, ya que podíamos salir y regresar a cualquier hora sin tener que dar cuenta a nadie.

Nada más llegar a recepción, le echamos un ojo a uno de los botones. En ese momento Miriam decidió que era suyo y lo sería durante toda la estancia en ese maravilloso hotel.

Nos pidieron unos datos, y el botones al que Miriam le echó el ojo nos acompañó hasta nuestra habitación. Quedé alucinada con la habitación, porque tenía dos camas enormes, casi de matrimonio y un salón donde se podía hacer de todo. Yeray, que así se llamaba el botones, nos informó discretamente de que su turno terminaba a las once de la noche. Yo ya sabía que a esa hora tendría que salir de la habitación, porque de ninguna manera iba a interrumpir yo la escenita. Mientras Miriam comenzaba a acomodarse, yo decidí bajar a comprar tabaco. Casi me pierdo por el hotel hasta llegar al bar, pero me encontré a Yeray y me indicó donde estaba. Cuando llegué vi a un hombre de espaldas, preparando un cóctel, y yo esperé todo lo que pude hasta que un poco enfadada de tanto esperar le dije que cuándo me pensaba atender. Se dio media vuelta, y cuando lo vi, mi enfado desapareció por completo, tenía unos ojos preciosos. Creo que a él también le debí gustar, porque cuando me dispuse a pagarle por aquel paquete de tabaco, y vi que no tenía dinero suelto, me dijo que no tenía cambio (yo había visto que sí) y que le dijera el número de mi habitación, para poder cobrármelo en otra ocasión. Cuando llegué vi a Miriam completamente desnuda, y me pidió que me acercara donde ella estaba. Ella se encontraba en un sillón negro de cuero, y me acerqué a ella completamente temblorosa, adivinando lo que iba a pasar. Yo jamás había tenido una experiencia con ninguna mujer, y sabía a ciencia cierta que ella tampoco, aunque creo que me equivoqué sin duda, porque esa manera de tratar a una mujer, no se aprende en un momento.

Miriam, como he dicho antes, estaba completamente desnuda, y acababa de salir de la ducha. Aun estaba empapada, y sólo ver las gotitas de agua cayendo por sus pezones casi logré humedecer mi sexo. -No tengas miedo, ambas sabemos que deseamos esto. Me agarró por la nunca, separando mi larga cabellera, y me besó tórridamente. Sentí su el calor de su lengua, sus movimientos, y eso me puso a cien. Bajó su mano hacia uno de mis pechos, y empezó a golpear con las yemas de sus dedos el pezón. Sentir esos golpecitos tan suaves y tan intensos a la vez fue lo que me llevó a hacer lo que hice. Descendí mi mano derecha hacia su sexo, húmedo y chorreante, y no precisamente de agua…

Primero comencé a tocar sus ingles, a pasar mis dedos entre los pliegues de su sexo, mientras ella me besaba en el cuello. De repente, sin pensarlo ni dudarlo, le introduje dos dedos de golpe, sin previo aviso. Ella sintió un pequeño dolor, pero era un dolor placentero y no se quejó. Me sorprendió cómo estaba yo tomando las riendas de la situación. Cuando mis dedos estaban dentro, empecé a mover los dedos hacia todas las direcciones, notando el calor de sus paredes vaginales y cómo las tensaba para darse más placer.

Miriam dijo algo que no pude entender, y me llevó al sillón de cuero que había en un rincón, estaba completamente frío, y ese frío se hizo notable en mis pezones. Ella, indudablemente, se percató de ello y volvió a ellos, pero esta vez con lametones intensos, y mordisquitos que me trasladaron al paraíso. Puso cada una de sus manos en mis rodillas, y me abrió las piernas violentamente, con unas ganas que yo no conocía en ella. No se anduvo con rodeos, y metió su rostro entre ellas, y me lamió todo mi coñito. Desde el clítoris, el cual frotaba con una intensidad increíble, hasta mi ano, y pasando por mi agujerito. Cuando llegaba a él, metía su lengua, y yo veía cómo quería meterla más adentro, pero no podía ya que su instrumento tenía un limite, y mi coño no.

Me estaba volviendo loca, creía que iba a reventar, pero ella me dijo que no lo hiciera, que no me corriera aún, que quedaba mucha noche por delante, pero a pesar de mis intentos, me corrí en su boca, y noté cómo a ella le gustaba, porque me pedía más y más.

Luego me tocó a mí, y procuré devolverle todo el placer que ella me había proporcionado, e incluso me propuse mejorar lo que ella me había hecho. La senté en aquel sillón que tanto estábamos usando, y coloqué cada una de sus extremidades en los brazos del sillón, para que estuviera bien abierta. Pude contemplar todo su coño bien abierto, deseoso de mi lengua, pero yo no se lo iba a dar todo tan fácil.

Primero pasé la palma de mi mano abierta sobre su conchita, y apreté lo más que pude, sin hacerle daño por supuesto, pero parecía que a Miriam el daño le proporcionaba placer y eso era algo maravilloso, porque así no temía a nada. Le acaricié su vello púbico, e hice que éste se frotara con su clítoris, lo cual le hacía retorcerse de placer. Cuando me pidió a gritos que le comiese su coñito lo hice, porque no quería hacerle esperar. Así que metí primero uno de mis dedos dentro de su sexo, y me abrí camino dentro de él, ella me pidió que metiese ese dedo en mi boca, y así lo hice. Estaba riquísimo, sabía a mar, a agua de playa, a salado. Cuando me di cuenta que realmente me gustaba ese sabor, quise probarlo directamente de su conchita, y así lo hice. Acerqué mis labios y le di un beso en su clítoris, primero con la boca cerrada, y después abierta, para poder chapárselo, noté que se estremeció, y dio un espasmo, lo que hizo que instintivamente mordiese su clítoris hinchado, pero lo hice de una forma ausente de violencia. Ella gimió. Gimió con una fuerza que me asustó. Separé sus labios y cuando vi su rajita bien abierta, tenía tantas posibilidades, que no sabía por dónde empezar. Y lo primero que hice, anticipándole lo siguiente, fue darle un buen lametazo a su sexo chorreante. Quise terminar, pero no pude porque llamaron a la puerta. Me puse un albornoz y como pude disimule mi excitación, por si acaso eran mis padres. Pero no, eran. Eran Yeray, y Tomás, que así se llamaba el camarero. Casi que nos habíamos olvidado de que nos iban a visitar.

Abrí la puerta, y sin invitarlos a pasar, lo hicieron, un poco dominantes. Miriam, que aún no se había recuperado de sus múltiples orgasmos, estaba sentada en el sillón, y de piernas abierta, igual que yo la había dejado. Tomás se llevó una sorpresa enorme, y nos dijo que si éramos lesbianas, pero Miriam, para demostrar que no era así, se abalanzó contra él, y empezó a chuparle la polla de una forma que jamás había visto yo, ni en las películas pornos. Yo me quedé estupefacta, pues creí que Tomás iba a ser mi juguete de aquella noche, pero al parecer Miriam me lo había quitado.

Yeray estaba sentado en una esquina de la cama masturbándose, pero yo le pedí que dejara de hacerlo, para imitar a Miriam en su felación. La polla de Yeray, ya estaba dura, y su glande un poco húmedo, por lo que me fue más fácil metérmela en la boca.

Sentí la dureza de su pene en mi boca, casi no podía respirar, pero me excitaba. Lo que yo quería era lamerle solo la puntita y notar su excitación. Así lo hice, pasé mi la puntita de mi lengua por su glande y noté que le gustó porque me lo agradeció con un intenso suspiro…y en un arrebato de pasión y lujuria de levantó de la cama y me sentó encima de la mesa escritorio que había en la habitación, y allí me clavó su polla en mi coño al la vez que un dedo me tocaba el clítoris y yo sentí que me derretía entre sus piernas. Con cada embestida de su enorme polla creía que me iba a reventar el coño, y eso me gustaba, estaba bien lubrificada, y no me dolía, pero al tenerlo dentro, notaba todo su esplendor, y como se expandía dentro de mí.

Tomás nos miró y yo vi en su mirada cierta envidia y recelo, por eso le invite a que viniera mientras Miriam se recuperaba. Una vez que estuvo junto a nosotros, me lamió mis pezones abandonados un poco por Yeray, pero yo quería más…mucho más.

Instintivamente, y como si de un pacto se tratara, Yeray me llevó hacia la cama, e hizo ponerme encima de él y yo lo hice gustosamente. Mientras, Tomás lamía mi espalda y mi culito. De pronto introdujo un dedo en mi ano, al principio sentí unas ligeras molestias, pero pronto me acostumbré a ese dedo mágico y quise que lo introdujese definitivamente. Noté como Yeray se corría y gemía y jadeaba de una forma que lograba encenderme escandalosamente.

Tomás me levantó de la cama y me llevó de nuevo hasta la mesa donde Yeray y yo disfrutamos de nuestros sexos, y me apoyó en ella dándole la espalda. Estaba completamente doblada hacia delante, y tenía mi culito hacia él. Puso su glande en la entrada de mi ano, y poco a poco fue introduciéndolo allí, y a cada centímetro que iba adentrándose en mí, yo iba disfrutando más y más. Cada embestida, cada golpeo de sus testículos contra mi culito no hacían más que excitarme y provocarme lo que segundos más tarde sucedió, me corrí de una forma increíble y muy larga, como lo estaba siendo mi orgasmo. Miriam se volvía a masturbar, y Yeray propuso que lo hiciera con ella, que la masturbase yo, y claro, no podía negarme, así que lo hice como lo había hecho anteriormente. Y cual no fue mi sorpresa que al girarme, cuando ya llevaba un rato masturbando a Miriam, vi a Tomás y Yeray penetrándose con unas ansias locas… El resto de la historia, y todo lo que sucedió después, lo contaré quizá otro día…cuando me reponga de todo lo que vi.

Me gusta / No me gusta

Del chat a lo real con amor I

Hola a todos los lectores de relatos eróticos esta es la primera vez que escribo un relato que no es una fantasía mas bien es una realidad que se vive en la actualidad en algún lugar de la república mexicana en la zona centro del país. Todo comenzó un día 3 de marzo del año en curso en una sala de un Chat muy conocido entre nosotros los latinos, era de noche como las 9:00 pm, no tenia nada que hacer en casa y me metí a esta sala que les digo, ahí empecé a navegar en varias salas de la que ninguna me gusto porque la platica era aburrida y sacaba a cada rato del sistema, entonces decidí entrar a la sala de más edad que la que tengo por lógicas razones para encontrar a una dama que quisiera conversar un rato bien. En esa sala vi un nick que me llamo mucho la atención por ser APASIONADA actualmente es mi pareja y nos llevamos de maravilla, ese día empezamos a conversar como cualquiera lo hace en las salas pero poco rato después fue subiendo el tono un poco hasta el grado de llegar a darnos nuestros correos ya que la agregue me salí de la sala para conversar con ella más íntimamente, le puse fotos mías y de mi estando desnudo  y al parecer le gusto dijo que se veía bien eso quiere decir que no le desagradó después le estuve poniendo fotos más serias para que viera como era , a mi se me ocurrió preguntarle si tenia foto y me dijo que no y le pedí que se describiera ella físicamente y se empezó a describir como una mujer de 1.75, frondosa, cabello chino, ancha de cadera y mucho busto y además muy cachonda en la intimidad, la verdad me sorprendí en que me dijera eso y me gusto que fuera así porque yo también lo soy cachondo, así estuvimos platicando de muchas cosas de su vida y de la mía. Ella me dijo que era separada y que tenia muchos meses sin tener sexo con alguien, pero que le encantaba el sexo y que solo ha hecho en estos meses era masturbarse, yo le comente que hago lo mismo por salud y seguridad, tanta fue nuestra química que me le declare le pedí que fuera mi novia pero ella no creía nada no accedía y le estuve insistiendo que aceptara ser mi novia, ese día planeamos vernos la siguiente semana en miércoles para conocernos en persona quedamos en irnos de pinta ya que ambos trabajamos, durante la terminación de la semana y el inicio de semana estuvimos muy nerviosos. El día miércoles nos quedamos de ver a las 9 de la mañana cerca de la escuela de sus hijos, cuando la vi madre de dios que mujer tan mas espectacular me dejo con el ojo cuadrado, así como era así como se había descrito iba con el pantalón negro pegado, medias de color transparente, blusa negra con café y zapatos al piso, recuerdo bien que me dijo que la acompañara a comprar un acosa a una tienda de esas famosas de wall mart y nos fuimos platicando de las primeras impresiones de ambos ya que era la primera vez que nos veíamos en persona.

Llegamos a la tienda y yo me quede afuera todo nervioso por estar con ella, habrá tardado como unos 10 minutos en comprar lo que tenia que comprar, de ahí caminamos para tomar un taxi para irnos a su casa ya que teníamos que ir a dejar una cosa que llevaba y era muy riesgoso traerla cargando, del súper a su casa hicimos 5 minutos, ella paso primero y yo después, me enseño su casa  y nos quedamos platicando en la sala, teníamos planeado irnos aun hotel pero las ganas que traíamos eran demasiadas y empezamos con los besos, las caricias a nuestros cuerpos y le empecé a meter mis manos en su busto y sentir la tela del bra tan dulce, cuando metí mi mano en su busto sus pezones ya estaban erectos y listos para ser mamados por mi, le empecé a mamar su seno izquierdo tan rico que se veía el pezón con un color  cafecito, lo empecé a mamar y después a pasar mi lengua por el, mientras que con mi mano izquierda le sobaba su otro pezón ella cerro los ojos y empezó a gemir levemente síntoma que le estaban gustando lo que le hacia, ella se dejaba llevar por esa sensación de deseo y excitación que tenia, me empezó a besar y a pasar con sus manos mi pecho que lo tocaba por encima de la camisa que llevaba, empezó a bajar hacia mi estomago y ombligo poco a poco, yo a su vez empecé a bajar también por su blusa que solo dejaba ver los senos al aire y que se veía tan excitada que nos gustaba  ambos ese momento, baje mi mano a su pantalón  para sentir la tela del mismo y empezarla a masturbar por encima, ella estaba cada vez mas excitada y yo también se me empezaba a sentir mi miembro erecto y ella lo noto  empezó a tocar encima del pantalón, le gusto sentirlo erecto y en ese momento decidí quitarle el pantalón para sentir su piel, pero sorpresa me encontré con unas medias transparentes que me encantaron por que me gusta sentir su tersura de la ceda;  sus medias ya habían traspasado la humedad de su bikini que era de color rosa muy sexy, le hice a un lado su bikini para sentir su vello mojado se sentía tan rico sentir sus labios ya húmedos que se me hizo mas fácil encontrar el clítoris, ella le llama el botón de la felicidad. Hice  que ella sintiera y disfrutara con plenitud su estimulación con mis dedos pero no solo fueron mis dedos si no que también mi lengua ya que a mi me encanta hacer sexo oral porque lo disfruto mucho, ella en un principio le daba pena pero la fui convenciendo para que me dejara hacerlo y por fin logre que accediera se lo hice y le fui provocando sensaciones inimaginables para ella, logre que se viniera en un bello orgasmo, después ella me pidió que quería sentir mi pene quería probarlo, saber a que olía, chuparlo y lo hizo lo agarro y lo mamo como ella quiso. Les puedo decir que lo hace de maravilla y que me encanto como lo hace estábamos en la recamara mientras que me lo hacia yo la tocaba en su cabello y senos que se veían tan bien, disfrutando ambos de esa pasión incontenible que teníamos, dejo de hacerme el sexo oral y me pidió que la penetrara y así lo hice pero sin antes ponerme un condón para que no quedara embarazada ya que ella puede quedar premiada. Me puse el condón y lo fuimos haciendo de misionero tan dulcemente que nos dejamos llevar por los besos y las caricias de ambos, estuvimos como 10 minutos en esa posición y después decidió cambiar de postura ya que ella quería sentir mi pene  estando yo acostado en la cama y ella montada en mi, me encanto que lo hiciera de esa manera porque se mueve muy rico y coje tan bien que me dejo viendo estrellas durante ese lapso en que me coje con esa maravillosa vagina que tiene, después se puso en la posición d sentarse pero en la misma cama y se movía tan rico y apretaba su vagina por dentro que se comía mi pene, nos dijimos que nos gustaba a ambos y lo estábamos disfrutando , decidimos cambiar de posición y fue la de perrito que fue donde ahí yo pude tener el control de la cojida que le daba a ella y a ella le gustaba tanto que me decía SI AMOR COGEME ASI DE RICO, en ese momento yo le pregunte que quien la había enseñado a coger tan rico y me contesto que un novio que tuvo cuando era chica eso me calentó a mi mucho y la fui cogiendo más fuerte para que ella sintiera mi pene aún más dentro de ella. Ahí fue donde ambos acabamos al mismo tiempo, nos besamos llenándonos aun de caricias  ricas, esa fue la primera vez que hicimos el amor y cogimos maravillosamente, no solo quedo ahí si no que también lo hicimos 3 veces más, esperen la segunda parte de la cogida de mi novia, les dejamos nuestro correo para que nos escriban y nos den su opinión de este relato y de lo que hacemos. Con cariño para ustedes.

Me gusta / No me gusta

Mi cuñada cada vez mejor

Desde hace tiempo cada vez que voy a casa de mi cuñada Alicia me pongo encendido es una de esas mujeres que nunca han destacado por nada en especial, pero sin embargo tiene algo que me atrae.

Alicia es un poco mayor que yo. ella esta en los 42 y yo en los 35 desde siempre hemos tenido una magnifica relación con una buena confianza, y nos hemos tirado hablando horas y horas de todo desde la familia hasta de sexo, más de una vez me quede mirando sus maravillosas tetas que en demasiadas ocasiones estaban sueltas por debajo de sus camisetas de verano sin ninguna opresión por parte de sujetador, en muchas ocasiones en la playa o en la piscina en verano me he pegado a ella como una lapa para poder sentir su cuerpo. La verdad que con la edad que tiene aun se conserva bien con una talla 100 de sujetador (lo se muy bien y luego lo entenderéis) una morena atractiva y alta con buen cuerpo, con buenas posibilidades de apretar bien.

Muchas veces habíamos bromeado la buena pareja que haríamos juntos, en las reuniones familiares siempre intentábamos estar juntos, prácticamente eramos de la misma altura los dos 1.75 mas o menos y los dos morenos y ojos verdes.

Un día inesperado me paso por su casa para dejarle un pequeño encargo que me había hecho unos días antes, me la encuentro que acaba de llegar a casa de compras y empieza a enseñarme las cosas que se había comprado entre ellas había elegido un vestido para las fiestas navideñas y me dice que le gustaría que le diera mi opinión ya que ella me la pedía muchas veces ya que sabia del buen gusto que tenia para el vestir, y  así fue como lo hizo se fue hasta la habitación para cambiarse, al llegar donde me encontraba me pareció que estaba encantadora con un vestido negro con unas tiras muy finas de pedrería  y con unos tirantes bastante anchos tipo charleston, las tetas estaban muy marcadas pero lo mejor llego cuando se dio media vuelta y pude ver como tenia casi  media espalda al aire, y se le veía un poco el sujetador cosa que le hice notar que no seria una buena idea de llevar sujetador con ese vestido y le dije que la solución es muy fácil quitárselo cosa que ella ya sabia y se pego una buena carcajada, y me dijo que quizás ella ya no estaba para ir sin sujetador a una fiesta y le comente haz la prueba y ves que tal te queda, sin pensárselo dos veces se desabrocho el sujetador y se pego un tirón y allí todo delante de mi aunque eso si no vi absolutamente nada de nada, pero el vestido pareció pegarse al cuerpo mucho más y se le notaba unas tetas realmente más estupendas y no pude callarme le comente que seguía estando estupenda y que podría ir sin el sujetador, cosa que ella realmente le subió su autoestima. Se marcho para la habitación para volver a cambiarse y me enseño mas cosas que se había comprado unos vaqueros unas camisas, etc y también me dijo que se había comprado un conjunto de noche literalmente cosa que no le entendí muy bien que ya que me había enseñado todo lo que se había comprado porque no me enseñaba ese conjunto también  y se puso un poco colorada ya que me dijo es que es un picardía para estar a solas, le conteste que a mi no me importaba y entre risas y tal le digo si ya estamos solos, no sabia muy bien que hacer pero al irse para la habitación me dice esta bien ya que has visto las otras cosas porque no me lo iba a enseñar, ademas  nadie lo va a saber, a los dos minutos apareció con un sujetador blanco con encaje acompañado con unas medias a juego un maravilloso batín de encaje y semitransparente que dejaba entrever un pequeño tanga, no pude más que soltar un piropo ´JAMAS TE HABÍA VISTO TAN BUENA´  un poco sonrojada se acerco y me dijo ya veo que te gusta, respondiendole que más me gustaría lo que aun no llego a ver, me dijo que ya sabia que me gustaría pero que nada podía ser entre nosotros, pero siguió acercándose más para abrir el batín y dejarme ver lo que se escondía  ya no pude aguantar más me acerque hasta ella, la cogí  por la cintura para acercarla a mi y poder sentir su cuerpo, en ese momento me di cuenta que ella lo deseaba tanto como yo, estuvimos durante unos minutos morreandonos y sintiendo nuestro cuerpo, aquellas tetas que tantas veces había soñado estaban por fin entre mis manos, grandes y firmes como siempre pensé que serian, unos pezones que no me canse de chupar todo el rato con un color rosado intenso que resaltaba en sobremanera, seguí bajando para encontrarme un fabuloso sexo empapado que estaba pidiendo a gritos que se lo comiera para poder sentir la autentica calentura que ella tenia encima,

Rápidamente se me vino un maravilloso sabor a sexo entre mis labios, mientras ella se retorcía de gusto en el sofá, pero ella no quería dejar de aprovechar la oportunidad así que empezó a actuar como una autentica gata en celo a comerme toda la polla me puso como una autentica bestia y no tarde en derramar toda mi leche por entre sus tetas , seguimos durante un buen rato follando como locos y corriéndonos como hacia tiempo que ninguno lo hacíamos durante una hora la cual ella llego a correrse mas de 6 veces y yo llegue a derramar mi leche en su maravilloso coño negro 3 veces mas, a partir de aquí nos hemos visto unas cuantas veces más a solas pasando unos maravillosos ratos y siempre estrenando un conjunto nuevo de noche.

Me gusta / No me gusta

Mi ex-suegra Gloria

Quiero contarles que, hace tiempo atrás estuve de novio con una niña, cuando comenzamos a ser novios, ella tenía 20 años. Su nombre es Gloria, igual que su madre. La vida sexual con Gloria hija, mi novia, era de locuras, apenas estábamos solos comenzaban los besos calientes, las caricias, mi mano se deslizaba dentro de sus jeans, debajo de su pollera, y lógicamente, mis dedos hacían su trabajo acariciando y metiéndose dentro de su vagina jugosa. Mi sueño era darle sexo anal a mi novia, pero ella tenía miedo, decía que la tengo grande y que le va a doler y por eso solía acariciar su ano con mi dedo, mojando con mi saliva la entrada y metiendo por lo menos hasta la mitad de mi dedo. Pero como ella se quejaba de eso solo le daba por la conchita. Eso pasaba siempre, como dije, apenas estábamos solos y comenzábamos a calentarnos y comernos.-

En una oportunidad cenamos todos en su casa, luego se subieron a sus piezas para dormir sus padres, su hermana viendo la tele en la sala de arriba y su hermano que salio con sus amigos. Nosotros como siempre nos quedamos solos, y comenzamos a tocarnos, mi dedo directo en el interior de su conchita mientras le chupaba las tetas y ella gemía de placer. Su vagina bien mojada y yo iba moviendo ese liquido hacia su culito, lo acariciaba con el dedo de mi otra mano y lo iba metiendo despacio, ella gemía y gemía. Como mi novia estaba con los ojos cerrados sintiendo mucho placer, yo miro a la puerta por las dudas, y veo que mi suegra estaba allí, mirándonos, pero su mirada no era de que estaba enojada, respiraba hondo y sus tetas subían y bajaban, lo que me dio seguridad de seguir masturbandole a mi novia. Mi suegra se colocó detrás de la puerta de una forma que mi novia no la viera, pero yo sí la podía ver, y mientras le masturbaba la conchita y el culito a mi novia le miraba a mi suegra, y en eso veo que mi suegra se acaricia la tetas y mete una mano debajo de su short y comienza a tocarse, eso me calentó mucho y le dije a mi novia que es hora de penetrarla, ella abrió sus piernas y le metí de una, ella gimió un poco fuerte porque sintió toda mi pija dura en el fondo de su concha mojada. Mientras la cogí le abrazaba, ella ponía su cabeza en mi hombro, me mordía mis pezones y yo atajaba su cabeza para que ella no se diera vuelta, porque mientras la cogía, le miraba a su mamá que estaba caliente detrás de la puerta. No aguanté mucho, por la calentura que me provocó mi suegra y termine dentro de mi novia, luego mi suegra de dio vuelta y se retiró, y con mi novia nos besamos como locos, luego vino la segunda cogida, le pedí que me regale su culito, pero como siempre no quería por temor a que le duela mucho. Le puse de cuatro, y comencé a meterla por la conchita, mientras le metí de una todo un dedo y ella se quejaba, pero no saqué mi dedo de su ano y luego metí otro mientras le daba con todo por la concha. Hasta que me corrí de nuevo dentro de su vagina y nos besamos nuevamente como locos.-

Luego fui a mi casa, y por el camino me llama mi ex suegra, y me dice que quiere hablar conmigo al día siguiente en horas de la tarde y le dije que no hay problema, que voy a ir donde ella quiera.-

Llego la tarde del día siguiente, mi suegra me llama a eso de las 3 de la tarde y me dice que nos encontremos en un conocido Shopping de Asunción, fui allí y nos encontramos, me dijo que me subiera a su camioneta y que nos iríamos a otro lugar. Mientras manejaba me dijo que lo de anoche fue hermoso, ver como le cogía a su hija y el placer que le hacía sentir y todo eso. Me llevó directo a un reservado y antes de entrar me dijo que hace tiempo que su esposo no le hace caso y que al verme así, toda la noche quería comerme a besos. Le dije que entre de una vez, porque a mi me calentó mucho verla detrás de la puerta mientras le cogía a su hija y que toda la noche quise estar con ella. Entro al reservado, y nos comenzamos a besar dentro de la camioneta, luego entramos a la habitación, y seguimos besándonos como locos y yo no tarde en tocar sus enormes tetas y comencé a sacarle su remera y sus jeans, pero a la fuerza rompí su corpiño porque quería chupar sus tetas enormes y eso hice, ella gemía y gemía y luego rompí su culot, y comencé a chupar su conchita re-mojada, me calentaba chupar su liquido mientras acariciaba sus tetas…le lamía la concha, metía mi lengua para probar su liquido, y luego mientras metía dos dedos en su conchita le comencé a lamer su ano, ella con sus manos abría mas su culito para que yo meta mi lengua, le dije que me encanta su culo y ella no paraba de gemir.-

Luego ella se tiro sobre mi, me saco la ropa a la fuerza, y metió mi pija en su boca y me chupaba como una diosa, y luego se subió sobre mi y comenzó a moverse lentamente, porque me dijo que quería sentir desde la cabeza de mi pija hasta mis huevos, me decía constantemente que mi pija es mas grande y larga que la de su esposo y que siente mucho placer y eso me calentaba más…mientras ella se movía yo no dejaba de chupar sus tetas, y también nos besábamos acaloradamente. Ella me preguntó si le cogí a su hija por el culo y le dije que no, porque ella tiene miedo, que metí mi dedo en su culo pero que le duele y por eso no tuve la oportunidad de meterla por allí. Ella me dijo que su hija es una mierdosa que no sabe que eso le va a dar mas placer. Me dijo que prepare su culito y que ella me ofrece para penetrarla por atrás. Se acostó boca arriba, y abrió piernas, le dije que primero le chupo la concha porque esta mojada y quiero tragar sus líquidos, y eso hice, metí mi lengua en su concha, que sabor!!!. luego comencé a lamer su culito, lo mojé con mi saliva y comencé a meter un dedo, ella gemia y se tocaba la concha, metia sus dedos y se mastubaba, mientras yo iba metiendo y sacando un dedo de su culo…me dijo que ahora quiere otro dedo adentro para ir agrandando el agujero, le metía dos dedos y movía de adentro hacia afuera y le metí 3 dedos. Luego ella me dijo que no aguataba mas, y que queria mi pija adentro de su culo. Entonces coloqué mi pija en la boca de su culito y comencé a meter despacito, e iba empujando y empujando, luego sacaba un poco y lo volvía a meter pero despacito, mi suegra con sus piernas abiertas me miraba y metía 2 dedos en su concha para masturbarse, mientras me decía que no parara y que metiera toda mi pija. Luego metí todo y me quede un rato allí, me tire sobre ella y nos besamos pero ella no paraba de tocarse la conchita.-

Me dijo que su culo es mio, y que cuando yo quiera puedo estar adentro, comencé a moverme, cada vez mas fuerte…hasta que lo hice rápido y ella gritaba de placer. No puedo explicar lo que sentí esa vez, mi primera cogida por el culo y para colmo a mi ex suegra!!!. No paraba de cogerla mientras ella se masturbaba y dio un grito fuerte y llegó al orgasmo. Yo la metía cada vez mas fuerte y quería correrme pero me atajaba lo mas que podía…luego saque mi pija y le dije que quiero que pruebe mi leche, ella no dudó en abrir la boca y me la chupó, y luego me corrí en su boca, pero ella no sacaba mi pija de su boca y seguía succionando, tragó hasta la ultima gota, me dolía la pija de la forma en que ella me chupaba, pero me gustaba tanto.

Luego tomamos una botella de vino, nos duchamos juntos, nos besamos, y la di la vuelta comencé a cogerla de nuevo como loco, ella se ponía de cuatro y podía sentir el fondo de su conchita mientras metía mis dedos en su culo. Ella grito nuevamente por el hermoso orgasmo que tuvo, y luego me corrí dentro de su vagina.- Seguimos duchándonos, besándonos, nos vestimos y salimos del motel.-

Volvimos al shopping donde dejé mi auto, y nos despedimos.-

Mi ex suegra llama Gloria, cuando terminamos con su hija, Gloria lloró mucho, porque sabía que lo nuestro también iba a terminar allí…pero hasta ahora, sin que nadie en su casa sepa, nosotros somos buenos amantes y cada vez hacemos mas locuras.

Me gusta / No me gusta

Camelia: mi diosa llena de placer

Camelia y yo fuimos novias desde la secundaria, desde siempre supe que esa mujer estaba hecha en el cielo para ser mía y yo de ella. A medida que crecimos fuimos confirmando nuestros gustos y nuestras experiencias se volvieron cada vez más pasionales y sensuales. Disfrutábamos tocándonos en sitios públicos como cines o restaurantes, con cierta discreción para luego llegar a su apartamento y completar lo que iniciábamos.
De hecho, eso fue lo que sucedió la tarde que a continuación les relataré. Camelia y yo nos encontrábamos en el cine, más con excusa de acariciarnos que por la misma película, me encanta la forma como siempre empieza a insinuar su deseo de tenerme tocándome los vellitos del cuello, hace que múltiples escalofríos recorran mi espalda, a la expectativa de lo que hará conmigo. Ese día no se hizo esperar, sus manos golosas empezaron a recorrer mi cuerpo por encima de la ropa apenas apagaron las luces y sin dudar, yo también le daba placer a mi chica, conozco perfectamente la anatomía de su conchita y de sus enormes senos redondos y excitados.
Salimos rápidamente del cine para dirigirnos a su casa y sin siquiera asegurarnos de que Eduardo, su compañero de piso no estuviera en casa, empezamos con frenesí nuestro encuentro. Nos besamos como si se nos fuera la vida en ello, su lengua juguetona y cálida indagó en la mía con fuego y pasión, logrando que todo mi cuerpo quisiera ser cubierto por esa lengüita…
– Estoy muy calienta, te quiero en mi conchita ya – Me decía Camelia
– Me pongo donde quieras bebe
Estando en la cocina rasgue sus medias sin pensarlo y bese lentamente sobre sus bragas, cosa que la ponía aun más. Empecé a subir hasta sus senos, maravillosas tetas redondas y jugosas, allí me detuve, mordiendo sobre su camisa los ya marcados pezones que gritaban por salir del encierro del sostén, como suplicando que mi boca los succionara, los moridera y jugara con ellos. Así lo hice y recorrí con mi lengua su vientre, su cuello y sus encantadoras orejas.
Camelia me retiró, sacó el tarro de chocolate líquido de la lacena y se posó sobre la mesa mostrándome su conchita muy mojadita y depilada, y dijo con una sonrisa lasciva:
– Ven chiquita, que esto sabe a gloria- y derramó sobre toda su vagina el chorro de chocolate, lo cual me puso a mil y me llevó de inmediato a su cueva, para darle placer, para saborear el agridulce sabor de su ser.
Siempre encontraba su timbrecito sin mucho esfuerzo, estaba gordo y reluciente sobre todo ese chocolate, lo lamí con movimientos circulares, lo succione, lo mordí con suavidad sin que mis manos dejaran de jugar con sus hermosas tetas y en ocasiones, los mojaba con los líquidos que salían a borbotones de mi conchita y los llevaba hasta la boquita de mi hermosa Camelia, que los mamaba como si de una gran verga se tratara.
Ella suspiraba con fuerza – Aaahhh, mmmm, chúpamela bebé, así… no pares perrita. Le excitaban las palabras sucias y aunque nunca lo admití, a mi también. Pronto llegamos a un orgasmo, ella por la estimulación de mi lengua sobre su clítoris y yo por tener en mis brazos a esta diosa de mujer, a este cielo de cuevita.
Me retiré y vi que ya había muy poco rastro de chocolate, había hecho mi labor. Nos dirigimos a la sala, queríamos llenar la casa de sexo y me encontré con una sorpresa:
– Tengo algo para ti – dijo Camelia sacando debajo del sofá una bolsita roja y me la dio. Con sorpresa saqué un vibrador y un lubricante con una nota escrita por ella “¿Te gusta bebé? Quiero que lo uses para mí…”
– Dale bebe, muéstrame lo que sabes – me dijo y empezó a quitarme el resto de ropa que tenía y sin miramientos me lanzó sobre el sofá y mordió fuertemente mis pezones duros y cafés. Gemí de placer, la boquita de Camelia está hecha para darle placer a lo que se le cruce por el camino…
– Aaahhh que delicia – le decía yo mientras lamia y relamía mis pezones y mis senos, los golpeaba, me decía perrita, putita, me quería a mil… y así me tenía.
Bajó lentamente hacia mi ombligo y mi monte venus, estaba matándome de placer tal como había hecho yo con ella, sus maravillosos labios se unieron con mis labios vaginales y fácilmente su lengua se abrió camino hasta mi marcado clítoris.
– Mueve tu lengüita, hasta el fondo, aahhh.
Apenas me vine, retorciendo mi cintura para lograr que su lengua fuera hasta el fondo, Camelia me puso en cuatro y me dijo – ¿no pensaras que compré esto para no usarlo verdad?
– Mételo bebe, métemelo fuerte… que me parta.
Mientras me lamia el anillito y me preparaba con el lubricante, apareció Eduardo. ¡Dios! El compañero de piso de mi novia había estado viendo el espectáculo en primera fila, y aunque nuestra reacción fue taparnos, sentir vergüenza y buscar disculpas por tener sexo delicioso en la sala común y en la cocina, Eduardo estaba notablemente excitado.
Sin mediar palabra tomó a Camelia y la empezó a besar con frenesí en la boca, una ola de fuego recorrió mi pecho y mi instinto fue quitarlo de los labios de mi chica, pero antes de reaccionar, mi Camelia lo detuvo y miró su miembro, me miró con esa mirada picara con la que me miraba cuando nos tocábamos en el colegio y dijo:
– Parece que después de todo no necesitamos ese vibrador – Tomó mi mano y me hizo descender con ella, yo ya sabía qué tipo de placer buscaba ella para mí, y Eduardo no se imaginaba el placer que le haríamos pasar.
Tomamos su gran verga excitada por al base y empezamos a lamerla, con suavidad, con la puntita de nuestras lenguas y él suspiraba de placer diciendo: – chicas traviesas, no sabes lo que disfrutado, me las quiero comer
Empezamos a mamar con fuerza, una chupada Camelia una yo, una ella una yo…
– ¿Te gusta Eduardo, esto era lo que querías cabrón?…
– Siiiii esooooooooo ahhhhhhhhhhhhh asiiiiiii, asiiiiiiiiiiiiiii

Al poco rato Eduardo se vino con todo su liquido en mi boca, mientas Camelia buscaba mi boca para saborear los jugos de Eduardo. Al ponernos de pie, mi diosa le dijo algo al oído a su compañero quien casi sorprendido por la instrucción volvió a excitarse.
Él se sentó en el sillón de frente a el sofá largo en el cual yo me preparaba para vestirme pero Camelia empezó a besarme con pasión, entendí que el papel de Eduardo no había acabado. Nos recostamos y nuevamente su lengua me recorrió toda, cada centímetro y me puso de nuevo en cuatro y succionó mi anillo para asegurarse de que estuviera mojadito y lubricado, mientras el placer invadía mi cuerpo, miré que Eduardo estaba pajeandose con lujuria. En ese instante él se levantó por órdenes de Camelia, quien le dijo:
– Por hoy, esos hoyitos pueden ser tuyos- le lamió la oreja y le dijo – pártela cabrón.
Aunque sorprendida, quería ese pedazo de verga grande y dispuse mi culito para Eduardo, él volvió a relamer y meter uno por uno sus grandes dedos, qué placer, mientras sentía esa invasión masiva y deliciosa, mire al sillón y estaba mi bella Camelia mirando con lujuria y acariciando su clítoris con la punta del vibrador que había comprado para mí.
Eduardo se puso en posición y dijo:
– ¿Lo quieres chiquita?
– Hasta el fondo Eddy – dije con excitación y sin hacerse esperar metió de un golpe su verga en mi culito dilatado… Ahhh ahhhh, que delicia cabrón, dame duro!
Empezó a bombear con fuerza, hasta el que el dolor se convirtió en placer absoluto, aun no podía creer que una verga me diera placer similar al que me daba la lengua de Camelia ni que ella me hubiera prácticamente ofrecido a su amigo. No importaba, estaba muy excitada para contemplamientos, me quería venir con esa verga dentro
Disfruté cada segundo hasta que un orgasmo me hizo empinar más mi culito para placer de Eduardo y el mío, mis gemidos coincidían con los de mi amada que ya se había metido el vibrador hasta el fondo y quien me miraba fijamente, disfrutando de este espectáculo tanto como yo.
Cuando terminamos, nos acercamos los tres, cogí a Camelia, la bese con fuerza y mordí su labio inferior y le dije: – después de todo, el vibrador no fue tan inútil… Me volví a Eduardo, quien estaba agradecido por nuestra acogida y la cogida también, le di un beso inocente y le dije, con una advertencia más tentadora que amenazadora: vuelves a tocar a Camelia – me acerqué a su oído- y no te imaginas de lo que soy capaz.

Me gusta / No me gusta

Juegos nocturnos en los baños de la discoteca

Era la noche del sábado y, como todas las noches de sábado, salíamos de marcha para disfrutar del fin de semana tras una semana de trabajo agotadora.
Estábamos los habituales, los de la pandilla: Pedro y su novia Olga, Luisa y su marido Alejandro y mi novia Mar y yo. Éramos un grupo de amigos que andaba en la treintena y que manteníamos la amistad desde la época del instituto, así que nos conocíamos bastante bien los unos a los otros.
Habíamos estado tomando unas cervezas en el bar de siempre y ahora andábamos buscando hueco en una discoteca para bailar un rato. Yo a esa hora llevaba un número considerable de cervezas encima y, entre el calor y el baile andaba algo mareado y tenía la vejiga a punto de reventar. Me estaba meando, vamos.

. Voy un momento al baño, -le grite al oído a mi novia.

Ella asintió con la cabeza sin dejar de hablar con su amiga Luisa ( cuando dos mujeres están hablando pierden el sentido del tiempo y el espacio), así que me encamine con la copa en la mano y entre empujones hasta los servicios, que estaban al fondo de la sala.
El caso es que cuando llegué, como siempre, había una cola tremenda, sobre todo en el de las chicas ( ¿por qué se empeñaran la chicas en entrar siempre de dos en dos al baño?). Allí andaba también Olga, la novia de Pedro, esperando turno y se le iluminó la cara al verme.
En este punto de la narración tengo que decir que Olga siempre me llamó la atención, sobre todo porque tiene un par de tetas que quitan el hipo a cualquiera y más de una vez me la he meneado pensando en esos dos melones. De hecho, casi siempre que hablo con ella no puedo evitar lanzarle tímidas miraditas al escote, algo que mi novia me ha reprochado más de una vez pese a mi excusa reiterada de que no puedo evitarlo, que se me van los ojos a esos pechos. A parte de eso es una chica de lo más normal, de las que no te paras a mirar por la calle, no muy alta, algo rellenita y bastante ingenua. Pero todo se le perdona con esa delantera que ya quisiera para si el Real Madrid y que ella explotaba con una forma de vestir cuando menos “provocativa”, aunque más de una vez Mar me había comentado que parecía una puta por los escotes y minifaldas que solía utilizar.

– ¿Que tal? Le digo.
– Uffff, desesperada, Jose, estoy que me meo toda, como tarde mucho me lo hago encima, ay, ay…

Mientras decía daba pequeños saltitos. Por lo que vi iba también bastante bebida. Se quedo libre el cuarto de los tíos y me dispuse a pasar…

– Bueno, Olguita, yo ya voy a entrar, jejeje, que te sea leve…
– Porfa, tío… déjame entrar contigo al baño, que ya no aguanto más y aquí aun hay cola para rato.

En ese momento no dude y le dije que venga, que si estaba tan mal que pasara conmigo si estaba tan necesitada.
Entramos los dos juntos y la mayoría de las chicas que esperaban su turno empezaron a protestar. Que si vaya morro, que qué irían hacer esos dos en el baño tan juntitos… Nos miramos y nos echamos a reír, y Olga respondió burlona:

– Vamos a echar un polvo, ¿os importa?

No dejamos de reír y entramos al baño. Era muy estrecho y de uso individual, con lo cual solo había un meadero de pie y una taza en sin puerta.
Olga fue directa a la taza y sin pensárselo dos veces se bajo los tejanos y las bragas y se puso a mear.

– Ufff, tio, ya no podía más. Un minuto más y te juro que me lo hago encima.

Yo me había quedado parado, como un pasmarote delante de la puerta y no había reaccionado ante la rapidez de Olga. Podía oír como caía su chorro y me pareció sorprendente el desparpajo y la desvergüenza con que Olga meaba delante de un tío que no era su novio.

– ¿Qué pasa, es que no vas a mear tu?
– Si, si, – le respondí- voy.

Me apoye en el meadero de pared y me saque la polla, que se me había puesto morcillona sin poder evitarlo. La situación conllevaba una considerable dosis de morbo.
Olga se limpió con una trozo de papel higiénico y tiró de la cadena. Salió con una cara de felicidad evidente. Esa que se te queda después de una meada que te ha puesto la vejiga a punto de reventar.

– Que a gusto me he quedado, Jose.

Mientras hablaba se paró delante de mi, desde donde podía contemplar sin ningún problema mi polla y seguro que se dio cuenta que la tenía semirrecta.

– ¿Te gusta lo que ves, Olga?
– Je, je, je… No esta nada mal… ¿Se te ha puesto así por mi?
– No he podido contenerla. El verte meando me ha excitado. ¿Puedo hacerte una pregunta, digamos que algo intima?

Dudo unos instantes pero con cara de perversa, dijo que adelante.

– ¿Es más grande que la de Pedro?
– Ufff, no sabría que decirte. Desde esta posición no la veo entera.

Me separé un poco del urinario para permitirle una mejor visión de mi virilidad en acción, que poco a poco iba incrementando su tamaño debido a lo morboso de tener a una de las mejores amigas de mi novia a escasos centímetros de mi verga.

– Si aún no la ves bien, acércate un poco más para que puedas apreciarla como es debido, hay que tener certeza de las cosas antes de lanzar una opinión como esta…jejeje.

Olga se acerco, riéndose y con un brillo en los ojitos que presagiaba grandes cosas en breves momentos.
Se agachó un poco y se puso en cuclillas para poder verla bien. Yo mientras continuaba meando, aunque cada vez me costaba más por el ángulo que iba adquiriendo la cosa. Desde esa posición podía ver el generoso escote que ofrecía esa noche Olga. Ufff, que melones gasta la muy guarra.
El tener su cara a escasos centímetros de mi polla me la puso completamente dura y consecuencia de la ley de la gravedad el chorro dio con más potencia si cabe en la pared del urinario, salpicando sin querer con algunas gotitas a Olga en la cara y el pecho.

– ¡Ahhh, guarro! Ten más cuidado, joder.
– Uy, perdona chica, ha sido sin querer.
– Tio, ya te vale… me has meado encima, coño. Mira como me has puesto.

Efectivamente, cerca del labio una gotita amarilla descendía lentamente y en su escote se percibían mojaduras.

– Perdona Olga, pero no lo he podido evitar. Es que tienes un escote que siempre me ha vuelto loco, y ahora al tenerlo tan cerca… y tu mirándome la polla…pues…se me ha escapado “la cosa” de las manos.

Olga sonrió. No parecía demasiado enfadada y volvió a fijarse en mi verga, que continuaba en posición de firmes.

– Como sois los tíos… enseguida os ponéis como motos… Bueno, pues ahora tendrás que secarme… Tu me has manchado, tu me vas a limpiar… así que a ver como lo haces.

Un poco avergonzado. Cogí algo de papel higiénico del baño de al lado, donde hace un par de minutos Olga acababa de aliviar su vejiga.
Cuidadosamente fui pasándole el papel por la cara y luego me dirigí al escote, muy despacito, como no queriendo tocar, evitando las zonas más evidentes. Enseguida me di cuenta que los pezones de Olga se marcaban a través de su camiseta y su sujetador. Parece que no le estaba desagradando la limpieza.
La puerta permanecía cerrada, nadie más había entrado después de nosotros.

– Me ha caído también dentro de la camiseta- dijo Olga- así que si no te importa me la quito también y me limpias por ahí.
– Ufff, Olga, no hagas eso…

Pero ya era tarde, Olga se quitaba la camiseta por los hombros y podía ver como su sujetador negro apenas podía contener las dos mamas más grandes que yo había visto en directo, quitando Internet.
A todo esto, mi polla seguía fuera del pantalón y no había bajado ni un ápice en su erección.

– Sigue limpiando Jose, que no me vaya a resfriar. ¿Qué te pasa?
– Uff, tia. Pues imagínate que me pasa, que me estas poniendo a cien y no puedo evitar tener una erección delante de ti…
– Ja,ja,ja. A Pedro le pasa igual, en cuanto me ve las tetas se le pone la cosa a tono. Aunque no quiera. Los tíos tenéis todos el mismo mecanismo en la polla…Claro que a mi eso me encanta, ¿sabes?

Yo pensaba en mil cosas. En mi novia afuera esperando, en su novio también esperando, en las copas, en la hora y a todo eso, mis manos seguían restregando el papel, ya roto, sin que quedara ninguna gota de orina en la piel. La estaba magreando a base de bien.

– Anda que vaya situación, Olga. Imagínate si ahora entrara alguien en el baño y nos pillara así, tu en sujetador y yo con la polla tiesa, se podría liar una buena.
– Si, es verdad – dijo ella sonriendo – alguien se podría imaginar lo que no es, ¿verdad? Simplemente dos amigos limpiándose.
– El caso es que yo no puedo salir en este estado – dije señalándome la polla que ahora mismo exhibía el glande reluciente y había alcanzado su tamaño máximo, unos diecisiete centímetros, además de una dureza semejante a la de un palo de béisbol. Tengo que bajarla como sea.
– ¿Quieres que te ayude a bajarla? De alguna manera me siento responsable, todo ha sido por mi culpa ¿no?
– Pero Olga, ¿y si alguien nos pilla?
– Nos metemos en el baño que no se ve enfrente de la puerta y así controlamos si entra alguien. La verdad es yo también me he puesto supercachonda con la situación y tengo las bragas empapadas.

Entramos en el baño y Olga se sentó en la taza, quedando yo de pie delante de ella y con la polla delante de su cara.

– Mmmmm, que buena pinta. Ahora voy a saber lo que se come Mar todas las noches…
– Ojala fuera todas las noches. Una vez a la semana y ya me puedo dar por satisfecho.
– Muy mal, una cosa así hay que cuidarla, que si no se va a otros agujeritos fuera de casa. No, si en el fondo le estoy haciendo un favor a la muy tonta.

Acto seguido me cogió del culo y empujándome las nalgas se acercó la polla a la boca. Noté sus labios entrecerrados besando la punta del glande. Comenzó a pasar la lengua por el capullo, mojándolo con saliva.
Mmmm, Jose, que rica esta, me encanta el sabor de tu polla.

– Si, Olga, trágatela entera por favor, cómetela hasta el fondo, estoy que reviento, mmmmm, sigue, sigue, no pares por favor.

Olga me miraba risueña, sabiéndose dominadora de la situación, como siempre que una mujer tiene la polla de un hombre en la boca, ella es la que manda. Mantenía el glande entre los labios, dándole pequeños lametones y besitos en la punta, pero sin decidirse a abrir la boca.

– Joderrrr, que bueno… que lengua tienes Olga, es una delicia, tienes lengua de puta. Porfa – le suplique – metetela ya en la boca.
– Le gustaba hacerme sufrir, por mucho que yo empujaba ella no se decidía a abrir la boca por completo para alojarla en su garganta.
– Mmmmm, que dura la tienes Jose, no tengas prisa… déjame disfrutar de ella.

Mientras hablaba masajeaba mis testículos, apretándolos levemente… Poco a poco note como sus labios iban cediendo y como centímetro a centímetro mi pene iba ganando posiciones en su boca, pronto la lengua estaba alojando el tronco de mi verga y la saliva le resbalaba de los labios cayendo por la barbilla hasta sus tetas.

– Ufff, vaya mamada me estas dando tía. Mar a tu lado es una aprendiza que no sabe ni mover la lengua… tu tienes arte de puta. Nunca me la habían comido tan bien, tía, que suerte tiene el cabrón de Pedro.
– Mmmm, estoy segura de que a ti nunca te la han comido en condiciones pero para eso está aquí tu amiga Olga para solucionarlo…

Y diciendo esto se la metió un poco más adentro, ya casi la tenía toda entera en la boca, le costaba un poco respirar pero continuaba succionando, como si quisiera que entrara dentro entera, hasta el fondo, en una “garganta profunda” que nadie antes me había hecho. A mi novia, como mucho, se la había metido tres cuartas partes y le daban arcadas, pero Olga no quería dejar ningún centímetro de piel fuera de su boca. Y empujó un poco más mis glúteos hasta notar que estaba toda dentro, ufff, que garganta. Notaba como su labio inferior besaba mis testículos y la punta de su nariz rozaba mi ombligo.
Y comenzó a lamer, dentro y fuera, como en una película porno. Nunca me habían hecho nada parecido, podía notar el fondo de su garganta chocando con mi glande. Me la estaba follando por la boca. Le agarré las tetas, esas tetas que tantas pajas me habían proporcionado en la intimidad de mi cama, sus pezones están erectos y una gran aureola oscura los rodea. Apenas puedo abarcar sus tetas con las manos, son demasiado grandes. Las aprieto, las estrujo, las devoro…

– Que tetas tienes Olga, me encantan tus pezones, parecen botones.
– Apriétalas y calla, mamón,- grita sacándose mi polla de la boca – estirame bien los pezones que eso me vuelve loca… y córrete de una puta vez, que quiero saborear la leche caliente que se bebe mi amiga Mar….

Yo ya no aguanto más, estoy a punto de correrme y Olga sigue incansable comiéndome la polla como una perra borracha, sin para, lamiendo y chupando toda la base del tronco, los huevos, el frenillo, no deja un centímetro sin babear, sin besar, mmmm.
De pronto escuchamos como se abre la puerta del baño. Nos quedamos los dos quietos, Olga con la polla en la boca y yo con las tetas en la mano.

– Olga, ¿estas ahí?… pero ¡¡¡Olga, Jose, que estáis haciendo!!!!!
– Eeeestooo Pedro, – alcance a decir yo… – esto no es lo que parece…
– No Pedro, no estamos haciendo nada malo, es que yo me había manchando y Jose me estaba ayudando a limpiarme- dijo Olga después de sacarse mi polla de su boca.
– Con que eres una puta, ¿eh Olga? No tienes suficiente con mi polla que tienes que buscar más por ahí, y encima de los amigos, joder. Pues si te gusta chupar pollas, aquí tienes otra, ¡¡¡¡cometela puta!!!!
– Nos quedamos asombrados. Pedro se saco la polla del pantalón.
– Pero Pedro, te prometo que ha sido sin querer. Yo te quiero – decía la pobre Olga llorando y con las tetas bamboleándose.
– Tu lo que eres es una puta y ya esta, Olga, así que ya sabes lo que tienes que hacer si quieres que te perdone.

Pedro se colocó junto a mí y agarrándole la cabeza a Olga le metió la polla de un solo golpe entre los dientes.
Y no dejes de comérsela a Jose, que mira como le has dejado al pobre…a medias…
Y Olga lamía una polla mientras con las manos acariciaba la otra, y luego cambiaba. En un momento dado se metió las dos pollas en la boca, podía notar el glande de Pedro chocando junto al mio y la lengua de Olga lamiéndonos a los dos.

– Mmmmm, sigue así puta, que se que esto te gusta… cuantas veces me has dicho que te gustaría tener dos pollas para ti sola….
– Eres una zorra Olga, no dejas de comer, parece que has pasado hambre todo este tiempo…

Olga nos miraba a los dos entre polla y polla. Estábamos los tres supercalientes. Había tanto morbo en el ambiente que nos olvidamos de todos los prejuicios y prudencias, ya que en cualquier momento alguien podía abrir la puerta del cuarto de baño y encontrarse con aquel tomate.
Dejo que Olga siga chupándole la polla a su novio y le bajo los pantalones hasta las rodillas. Una gran mancha se delata en sus braguitas blancas. Esta tan mojada que parece que se haya meado encima y el flujo le está chorreando muslos abajo. Un fuerte olor a hembra sube de su entrepierna.

– Joder, Pedro, mira como está tu novia. Esta tan caliente que parece que se haya meado en las bragas la muy guarra.
– Nunca la había visto así – responde – sabía que era una buena puta pero nunca pensé que llegara tan lejos que me pusiera los cuernos con un amigo.
– Callaos de una puta vez los dos – grito Olga – y vuelve aquí Jose, que quiero las dos pollas en la boca, quiero sentiros a los dos dentro y quiero vuestra leche para merendar.

Volví a mi posición y le introduje la vega junto a la de Jose, para que siguiera su tarea de mamona. Parecía que no había hecho otra cosa en la vida y cerraba los ojos para aumentar la concentración de su tarea. Las pollas embadurnadas de saliva se rozaban en su lengua y entre sus dientes, casi no respiraba.

– Uffff, que boca tiene esta guarra, Pedro, se las traga de dos en dos sin problemas, y estoy seguro que hasta le cabría una tercera…
– Y que lo digas Jose, otro día avisamos a Alejandro y hacemos la prueba, jajajaja
– Te cuidado Pedro, que se empieza así y te acabas convirtiendo en un cornudo consentido…jajajaja…

Mientras Olga sigue relamiéndose y mirándonos no puedo evitar bajar la mano e introducirla entre la tela húmeda de sus bragas.

– Joder y además tiene el chochito depilado – exclamo palpando la rajita de Olga – Ufff, con lo que a mi me gustan los coñitos sin pelos. Mar tiene una pelambrera abundante en la entrepierna y se niega a depilarse pese a mis suplicas… dice que luego al crecer los pelos le duele…

Y no dejo de acariciar esa maravilla que tiene entre las piernas, encharcada de flujo, de pasar mis dedos arriba y abajo por toda la raja y a Olga se le escapan pequeños gemidos de placer entre el hueco que nuestras pollas dejan en su garganta.
Le meto un dedito en la vagina y eso hace que pare un momento de lamer para lanzar un gritito de placer…

– Ahhhhhh, cabrón, me estas volviendo loca. Tengo el coño chapoteando y necesito algo que lo rellene, ¡¡¡folladme por favor – dice suplicando- quiero que me folléis ya, hijos de puta!!!

– Nunca la había visto así, tan fuera de sí – dice Pedro – anda, tu que la has puesto en este estado hazle los honores, follatela tu primero.
– ¿Estás seguro?
– Venga, no la hagas esperar que quiero ver como te la follas delante de mi.
– Callaos ya de una vez y que alguno me la meta, por favor, no puedo más, necesito una polla dentro de mi.

Olga ya no parecía la chica tímida y educada que conocíamos, ahora era un animal en celo, desinhibida, una hembra cuyo único deseo en ese instante era tener un trozo de carne en su coño para calmar su ansiedad de sexo.
Se puso de espaldas, apoyando sus brazos en la cisterna, quedando a cuatro patas, con su culo en pompa ofreciéndose a mi. El cabrón de Pedro, le abre las nalgas para ofrecerme una mejor visión del camino a seguir y sin más preámbulos le introduzco mi verga de un solo golpe, entra sin problemas y hasta el fondo, nunca había estado en un coño tan caliente.

– Siiiiiiiiiiiii, mmmm, – grita Olga – métemela así, bien fuerte, húndemela hasta las entrañas y follame como se folla a una buena puta.
– Como disfruta esta putita de tu polla – dice Pedro mientras se pajea viendo el espectáculo- follatela bien, déjale el coño seco.
– Me encanta tu coño, Olga, esta muy caliente y mojado, toma mi polla, como tu querías, bien adentro.

Bombeo una y otra vez todo lo fuerte que puedo, agarrándole el cuelo y embistiéndola sin miramientos. Sus tetas se bambolean a cada golpe de polla, se las agarro y apriento los pezones. Eso la pone aun más loca y sus gritos se deben estar escuchando hasta en la pista de baile.

– Ufff, que coño tienes Olga, te estaria follando toda la noche.
– Metemela, follameeeeee, aggggggg, que bien, nunca me había sentido así, quiero que me reventéis este coño de puta que tengo, que me lo llenéis con vuestra leche caliente hasta que rebose… Sigue, sigue, y tu Pedro mira como folla un macho y aprende, mmmmm, que placer…

Sigo empujando y le agarro del pelo, como si cabalgara una yegua desbocada, adentro y afuera, cada vez más rápido. No voy a aguantar mucho más, estoy a punto de correrme.
Mientras Pedro no deja de menearsela junto a nosotros. Es un cornudo consentido y le encanta ver como se follan a su novia delante de él.

– Joder, Jose que polla tienes – gime Olga – me esta volviendo loca de placer, follame viva, agggg, follame más….
– No puedo más, Olga, voy a correrme de un momento a otro.
– No te corras en mi coño, quiero que te corras en mi boca, que me des todo ese semen caliente que guardas para Mar.
– Mmmmm, ¿quieres que te llene la boca de semen delante de tu novio?
– Si, quiero que Pedro veo lo que sabe hacer su chica y lo bien alimentada que esta…
– Le saco la polla del coño, goteando flujos vaginales, y la siento en la taza del water colocándole la polla a la altura de la cara.

Se mete la polla en la boca y empieza a lamerla muy rápido, ayudándose de la mano para pajearme. Pedro se coloca al lado, meneandosela, también está a punto de correrse y le acerca la polla a la cara a Olga.

– Mmmm, Olga, me voy a correr, abre bien la boca porque pienso llenartela entera, ahhhh, me corro, me corro….Así, puta, más que puta, aquí tienes mi leche también- grita Pedro mientras comienza a soltar trayazos de semen sobre el rostro de Olga.
– Mmmmm, siiiiiiii llenadme de leche los dos, la leche de mis machos solo para mi…

Me corro en su boca como nunca antes, llenándole la lengua de semen mientras Pedro le llena la cara.
Saca mi polla de su boca y comienza a lamerla, junto a la de Pedro, estrujándolas, hasta la última gota.
Mientras limpia nuestras pollas, golosa, con cara de niña mala, me doy cuenta de que aun no se ha corrido.

– Ufff, ha sido fabuloso Olga, nunca me había hecho una mamada como tu… además Mar no me deja nunca que me corra en su boca, dice que no le gusta el sabor del semen y su textura pastosa y caliente…

Olga me mira viciosa, con algunos goterones de leche colgando del labio y resbalando por su cara y sus pechos.

– Pues no sabe lo que se pierde la tonta de Mar, a mi me encanta sentir como se corren en mi boca y saborear la leche calentita de una polla recien ordeñada….mmmm…

Con suavidad la agarro del pelo y la echo hacía atrás en la taza del urinario.

– Ahora dejame que te lo agradezca como es debido… tengo ganas de saborear un coño sin pelos y el tuyo me ha abierto el apetito…mmmm

Se inclina hacía atrás y se abre completamente de piernas, apoyándolas en mis hombros. Me pongo de rodillas y acerco la cara a su raja, sudorosa y húmeda, palpitante después de haber tenido mi polla dentro.
Paso la punta de la lengua por su clítoris y un escalofrío hace que Olga tiemble de placer. Esta durito y calentito. Paso toda la lengua por sus labios, recogiendo restos de jugos vaginales y los saboreo.

– Ummmm, – gime Olga- cabrón cómeme el coño. Esto ardiendo por dentro y necesito una lengua en el chocho que me alivie. Quiero correrme en tu boca como tu lo has hecho en la mía.
– Calla guarra, que te voy a comer el conejo como nadie lo ha hecho antes.

Meto la lengua en su vagina, moviéndola lentamente, saboreando cada centímetro, gozando de su humedad, y sigo lamiendo, abriéndole más el coño con los dedos y pasando la lengua una y otra vez por esa raja sin pelos…

– Mmmm, que rico, que suave tienes el coñito, Olga, mmm, me encanta.

Y mientras el dedo índice se abre camino entre las nalgas y busca el agujerito de su ano, y después de meterle la lengua, voy introduciendo lentamente un dedo y luego dos, mientras sigo lamiéndole el coño. Ella me coge de la cabeza y me la pega bien a su entrepierna.

– Diossss, que bien, mete la lengua hasta las entrañas y dejame seca, bebetelo todo cabrón, que lengua tienes… lameme entera, uffff

Noto como comienza a temblar, como se acerca su orgasmo y le meto un tercer dedo en el culo para aumentar el placer y muevo la lengua más rápido si cabe, chupándole el clítoris y clavándole la nariz en la vagina, mientras no dejo de chorrear líquidos vaginales por la barbilla, por mis labios…
Ahhhhhhh, me voy a correr… No pares, no pares… Ahhhhhhhhh… me corroooooo…. ahhhhhhhhh
Chilla como una cerda y varios espasmos recorren su cuerpo y chorrea y se corre como nunca antes lo había hecho en mi boca y yo no paro de lamer y mover los dedos en su ano… hasta que por fin deja de moverse y me coge de la cabeza, la acerca a su cara y nos besamos, mezclamos nuestras lenguas, entremezclando mi boca llena de su flujo con los restos de la corrida de Pedro y mía de hace un momento.
Pedro, mientras, se ha vuelto a masturbar mirándonos y se ha corrido sobre mi espalda. Exhaustos, los tres nos miramos, nos vestimos y salimos del baño. Fuera aguarda una larga cola que nos mira con cara de perro.

– Ya era hora, dice una.

Mi novia sigue hablando con su amiga, no se ha enterado de nada. Acerco mi boca a la oreja de Olga y le comento en voz baja.

– No se a ti, pero a mi me están entrando ganas de mear de nuevo. Creo que pronto tendré que hacer otra visita al baño, espero que me acompañes.

Me guiña un ojo. Esto es solo el comienzo. Aun queda mucho por disfrutar.

Comentarios, proposiciones indecentes y sugerencias a

Me gusta / No me gusta

Entre danzas y sexo II

¿Recuerdan?…En un foro sobre danza conocí a Raquel, una jovencita muy hermosa y dulce con la que, después de compartir una ardua jornada de trabajo, pasamos juntos el resto de la tarde, la cena… y terminamos durmiendo juntos después de bellos momentos de “casto” sexo. Realmente terminamos tan agotados que nos dormimos profundamente.

Dormimos sin despertarnos varias horas. Me desperté, eran la 8,00 de la mañana, vi que el sol entraba por la ventana dando vida a un nuevo dí. Raquel continuaba profundamente dormida en posición fetal y totalmente destapada y desnuda como nos habíamos dormido. Quedé observando largamente su hermoso cuerpo, realmente muy hermoso. Sin hacer ruido me levanté y me dí una ligera ducha, me puse sólo el pantalón del pijama y llamé a receptoría para ordenar el desayuno que no tardó en llegar y, tal cual lo había pedido, venía con una rosa bellamente preparada.

Dejé la bandeja sobre la mesa y me acerqué a la cama donde Raquel dormía, me recosté a su lado, quitándome nuevamente el pantalón y con suaves besos en su rostro traté de despertarla. Comenzó a moverse y emitir suaves ronroneos, continué con mis caricias, ella se acurrucaba, se hacía pequeñita y continuaba con esos sonidos que nada decían pero que la presentaban como una verdadera mimosa. De pronto abrió los ojos mostrando algo de sorpresa, miró hacia la ventana por la que entraba el sol, me miró,  paso sus manos por sus ojos,  me volvió a mirar y entonces pareció volver a la realidad y, con una cándida y avergonzada sonrisa me saludo con un suave:

– Hola Mario… buenos días…
– ¡Buenos días amor! – le respondí dándole un beso en los labios que respondió cariñosa – ¿Descansaste bien? – continué.
-Siiii – me dijo – muy bien amor.

Nos abrazamos… nos besamos… le brinde unos mimos y luego le dije.

– Seguro te vendrá bien un buen desayuno… ¿no?
– Si – me respondió – ya me levanto y vamos a desayunar.
– No será necesario amor – comenté de inmediato, dándome vuelta en la cama y tomando la bandeja que coloqué junto a ella, entre los dos – y con este regalito para vos – agregué mientras le ofrecía la rosa y un beso.
– Mario….. – murmuró- sos un amor, que hermoso despertar me brindaste… es la primera vez en mi vida que me pasa algo así, me vas a hacer llorar de emoción…¡¡que hermosa rosa!!
– Amor – le contesté – no es para que llores, sino para que te sientas feliz…
-Soy muy feliz en este momento – me dijo mientras me besaba- y vos sos el responsable de mi felicidad.

Desayunamos mientras charlábamos sobre distintos temas entre besos y mimos a los que ella respondía con suspiros y besos. Luego la invité a ducharnos, ella acepto gustosa y bajo el agua continuaron nuestros mutuos mimos como la noche anterior yo me ocupé de su cuerpo y ella del mío, Salimos y los dos envueltos en las toallas corrimos a la cama donde nos “tiramos” los a la vez y abrazándonos nos besamos a los labios abrazándonos fuertemente. Luego comencé a secar su cuerpo y a medida que lo hacía lo cubría de besos. Ella respondió haciendo lo mismo.
Cuando llegué a sus pezones Raquel se estremeció y gimió muy fuerte retorciéndose en la cama… seguí bajando y al llegar a su ombligo me quedé jugando un momento sintiendo que ella ya parecía no aguantar estos embates… sus suspiros y suaves gemidos se transformaron en verdaderos gritos de placer. Ante esta respuesta continué mi ruta hasta llegar a su pubis que descubrí adornado por unos pelitos prolijamente arreglados y en los que me quedé jugando y dándoles tironcitos… Esto ya la saco de sí. Entonces alargué mi lengua que llegó a su clítoris.

– ¡¡¡Ayy Marioooo!!!! – grito Raquelita mientras se estremecía y se retorcía de placer en la cama empujando con su pubis hacia arriba haciendo que mi boca se pegara aún más – ¡¡¡Nunca me habían hecho algo asiiii!!!!! – aulló.
– ¡Me encanta hacerlo Raquelita… me encanta sentir el sabor de tu conchita… ¿te molesta que lo haga???
– ¡No Mario! – me respondió – Es que nunca me lo habían hecho y me sorprendió. Ahhhhhhhhhh…. Es hermoso mi amor… Me estás haciendo morir de placer.

Entonces comencé a chupar su clítoris que creció poniéndose duro y verdaderamente enorme, sobresaliendo de su rajita como un pequeño pene. Lo chupaba como un bebé chupa el pezón. Raquel ya no era ella… la dulce y cándida niña… se transformó en un verdadero icono sexual mientras mi lengua comenzaba a meterse en su vagina saboreando sus flujos que parecían una verdadera catarata.

-¡¡¡Marioooo!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡Que hermosooooooo!!!!!!!!!!- gritaba Raquel mientras, levantado sus piernas las puso sobre mi espalda y comenzó a apretar levantando la pelvis y haciendo que mi ataque fuera más profundo y con más fuerza. Los movimientos se tornaron casi violentos y ella tuvo un orgasmo sensacional, al que acompañó con verdaderos aullidos de loba caliente quedando luego tendida de espaldas totalmente rendida a mis embates…

Yo continué con mi tarea… la puse de costado en la cama y, mientras continuaba chupándole el clítoris y metiendo lengua fui girando mi cuerpo hasta ubicar mi pija frente a su cara, a la altura de su boca, y muy suave le dije:

– Chupamela amor… dale… chúpamela mientras yo te chupo a vos – mientras intensificaba mis lamidas y metidas de lengua.
– Mario… – dudó -… nunca lo hice. No se…
– Besala primero y luego chupala mi amor –insistí.

Raquel dudó, pero ante mis frenéticas chupadas y en medio de gemidos de placer, la tomo con ambas manos y le dio un suave beso en la punta, luego otro… y otro… hasta que finalmente metió la cabeza quedándose por un largo rato así.

– No temas amor… dale… chupa – insistí – metela bien en tu boca…
– Pero es muy grande – me comento sacándola por un momento – No la puedo toda entera…
-Lo que puedas amor… lo que puedas…

Ante mi insistencia comenzó a meterla muy lentamente, entró toda la cabeza… yo permanecí quieto dejándola hacer pero continuaba con mi trabajo en su clítoris y su conchita, cosa que a ella la hacía estremecer y gemir mientras con sus piernas me apretaba la cabeza contra su pelvis hasta hacerme ahogar por momentos por falta de respiración. De pronto realizó un movimiento que hizo que entrara casi la mitad de la pija en su boca, lo que le provocó una arcada.

– Cuidado amor – le dije – hazlo poco a poco hasta que te acostumbres.
-Siiiii – respondió – ya me di cuenta.

Y entonces comenzó un trabajo de acostumbramiento repitiendo varias veces las arcadas pero logrando de a poco hacer que la punta de la pija llegara hasta su garganta, aunque por momentos volvían las arcadas, pero parece le agrado porque, a medida que pasaba el tiempo lo hacía con mayor unción.
Permanecimos en este sesenta y nueve largos minutos, ella chupando, por momentos con más intensidad, luego mas lento, más tarde nos quedábamos los dos quietos solo besándonos o pasándonos la lengua.
De pronto sentí que iba a acabar por lo que le saqué la pija de la boca y dándome vuelta la abracé y nos besamos en la boca, cambiando nuestros jugos y mezclándolos. Nuestras lenguas se hicieron prácticamente un nudo… luego de permanecer unos minutos besándonos me puse de espalda en la cama y le pedí que subiera ella… lo hizo poniendo una cada pierna junto a mis piernas, quedando bien abierta…y tomando la pija recorrí toda su raja, desde el clítoris hasta el culito… repetí varias veces este juego sintiendo como gozaba, entonces puse la punta en la entrada de la vagina que chorreaba tanto que goteaba sobre mis bolas y el flujo llegaba a las sábanas formando un charco, mirándola a los ojos levanté mi pelvis haciendo que la cabeza entrara en su huequito y, tomándola por la cintura, la bajé contra mi hasta sentir que mi pija estaba totalmente adentro. Comenzamos un lento pone y saca mientras nos mirábamos y nos besábamos. Nuestros movimientos fueron acelerando y luego de unos diez minutos se tornaron muy veloces y violentos. Ella aullaba como una perra caliente… yo le respondía con fuertes gemidos.

De pronto sentí que Raquel acababa y se retorcía arriba mío mientras su concha se contraía apretando mi pija que ante estos fuertes apretones comenzó a lanzar fuertes chorros de leche que llenaron su agujero hasta llenarlo tanto que comenzó a chorrear la mezcla de su leche y la mía sobre mi pelvis y mis bolas.
Con un grito profundo Raquel pareció desmayarse, cayendo rendida sobre mi cuerpo… permanecimos así largo tiempo mimándonos y besándonos.

– Nunca creí que se podía gozar tanto mi amor – me susurró Raquel al oído – mientras dejaba su cuerpo totalmente rendido sobre el mío.
– Raquelita querida – le dije en un momento – te propongo te vengas a quedar conmigo; llama al hotel y diles que hoy te retiras… ¿si?
– ¿Te parece Mario? – me respondió – ¿No te ocasionaré problemas?
– Claro que no mi amor – le dije – Todo lo contrario… me hará muy feliz que aceptes.
– De acuerdo – me dijo.
– Bien – le dije mirando la hora – son las 10,30. Duchémonos y vamos a buscar tu equipaje, tengo mi coche aquí, ayer no lo llevé por el problema de estacionamiento. Nos quedan tres días para compartir amor. Disfrutémoslos… ¿¿¿si???
-Si Mario – me dijo mientras levantándose velozmente corrió al baño perseguida desde muy cerca por mi. Entre juegos y caricias nos bañamos… nos secamos mutuamente y, completando nuestra felicidad también nos vestimos mutuamente.

Recogimos su equipaje regresando a nuestro (ahora nuestro) departamento ya que ella quería cambiar sus ropa. Luego almorzamos y a las 14,00 hs estábamos en el salón en el que se realizaba el foro dispuestos a reiniciar la tarea.

Me gusta / No me gusta

En el sex-shop II

Hola queridos lectores, aquí escribo de nuevo otras de las andanzas de mi mujercita.

Este relato lo escribiré en tercera persona como si estuviera presente, pero en realidad me lo contó mi mujer durante una sección de sexo que tuvimos muy acalorada.

Como ya saben ella quedo en verse con el dueño del sex-shop otra vez, como lo comente en el primer relato, pues bien estando yo fuera del país ella no pudo esperar a que él la llamara por lo que lo contacto en el negocio vía telefónica, quedaron en verse un sábado en la tarde, pero él le dijo que estarían hasta el lunes por la mañana ya que estaba solo sin mujer ni hijos hasta el lunes, ella accedió y se las ingenio para dejar a nuestros hijos con una comadre para que los cuidara todo el fin de semana diciendo que se iba a la capital a realizar unas compras.

Estando ya sola el sábado se fue de compras y se compro una minifalda que al ponérsela casi se le veían los pliegos de las nalgas, compro un hilo dental negro con su respectivo brasier pero este solo le sostenía los senos ya que no cubría los pezones, cuando se alisto en la tarde se coloco eso con unos zapatos de tacón alto y una blusa negra transparente.

Llamo a un taxi de una línea lejana de la casa para que no la fuera a buscar un taxi conocido, llego el taxi y se fue al sex-shop, allí la estaba esperando el dueño sin los empleados él les había dado la tarde libre para que no la vieran, cuando entro se percato que un hombre de mediana edad estaba viendo algunos productos no le tomo importancia y se fue al mostrador el dueño la recibió con un fuerte abrazo y le hundió la lengua hasta la garganta con un fuerte magreo, ella le dio pena con el cliente, pero el cliente no voltio, el dueño se acomodo en la silla del mostrador y la invito a pasar para que atendiera al cliente, ella paso y se paro pegada al mostrador dándole la espalda al dueño este ni corto ni perezoso empezó a meter mano por debajo de la minifalda tocándole y sobándole sus nalgotas. El cliente se acerco al mostrador y le pidió que le sacara la cuenta, ella empezó a sacar la cuenta cuando este le indico que le diera una crema anal que estaba en la parte de abajo del mostrador, ella se inclino de lado para alcanzarla y se le vio todo hasta la marca del hilo dental, ella no se percato de lo que paso en ese instante pero se lo comento el dueño. Después cuando ella se inclino, el dueño le hizo una seña al cliente para que viera ese tremendo culazo, el cliente lo miro y se agarro fuertemente el pene en señal de excitación, habiéndose incorporado le pidió otra crema pero la hizo estar más tiempo buscándola indicándole otra dentro del mostrador, luego de terminar de sacarle la cuenta el cliente le dijo al dueño que lo felicitaba por tener una mujer tan guapa y excitante que lo ayudara con el negocio, el dueño le dijo que además de guapa super caliente a lo cual ella se sonrojo. El cliente le dijo: “yo pagaría lo que fuera con tal de tener una mujer así en la cama”, y el dueño le pregunto hasta cuanto estaría dispuesto a pagar, él le dijo que pagaría con todo lo que llevaba en la cartera que eran aproximadamente $1.200 dólares pero en nuestra moneda, el dueño le llama la atención a mi mujer para plantearle la situación y la convence, entonces el cliente saca el dinero y se lo entrega a ella. Ella lo guardo en su cartera y todos salieron del local.

Luego de montarse en el carro el dueño le indico que se montara atrás con el cliente, ella accedió y arrancaron para el hotel durante el camino el cliente le iba metiendo mano por todos lados y la iba besando, cuando llegaron al hotel se bajaron a la habitación y se metieron, el cliente le pregunto cuantas horas había pagado, y este le dijo que había pagado toda la noche.

Luego de entrar los tipos no perdieron tiempo y se quitaron toda ropa menos los bóxer, ella puedo observar el bulto que tenían pero le llamo más a la atención el bulto del cliente, le indicaron que se fuera desvistiendo pero en forma sexi y al compás de una música que estaba en el ambiente, ella empezó por quitarse la blusa y la minifalda, cuando ellos le indicaron que se quedara así con zapatos que le hacían ver más puta, esto a ella le encendió más de lo que estaba por la situación y los tipos empezaron a besarla por todos lados haciéndole que se le pusiera la carne de gallina. Le dijeron que se arrodillara y les sacaran sus penes ella le bajo bóxer primero al dueño y recibió una cachetada del pene en la cara cuando este salto, ella se rió y se lo metió de una a la boca, luego dirigió la mirada al bulto que estaba más grande ahora en el bóxer del cliente y se dispuso a sacarlo, cuando lo bajo pego un grito de susto diciendo que ese pene la iba a dejar adolorida por una semana, ella me dijo que el pene era mucho más grande que el del dueño el cual ya yo había visto y le replique que no le creía, pero ella dijo que cuando intento metérselo en la boca le dolieron las comisuras de los labios ósea los lados de la boca, pero igual se lo metió y empezó una de las mamadas más excitantes de su vida quería que le llegara a la garganta pero no podía, mientras estaba en eso el dueño se puso por detrás de ella y le acariciaba el chochito el cual lo tenia super lubricado por la excitación. El cliente gemía de gusto y decía que era la mamada mas deliciosa que había sentido en toda su vida, después cambiaron de posición y se subieron a la cama los 2 acostados y ella mamándoles las vergas alternadamente pero se quedaba más rato con la del cliente, en esto el dueño le dice que si le gusta más esa y ella le contesta que tenía que lubricarla bien para que le entrara toda porque no quería dejar ni un centímetro afuera, ahí se entero cuando le dijo el dueño que el cliente era su hermano mayor y ese chochito y el culito eran su regalo de cumpleaños ella solo dijo que lo del culito tendría que pensarlo pero que ahora se iba a empeñar mas en comerse esa verga para que se fuera satisfecho. Luego de estar un rato mamándoselas el hermano le dijo que se montara ella para que controlara ella misma la entrada de esa vergota, ella se levanto en la cama mostrando todo su cuerpo y con los zapatos aun puestos se quito el hilo y se acomodo arriba del tipo le agarro la verga y se paso la cabezota por todo el chochito hasta que se la acomodo para metérsela. Cuando sintió la cabeza adentro sintió como le bajaba un liquido como si estuviera orinando producto de la excitación y el tremendo orgasmo que tuvo por sentir como se le abría el chochito, el tipo solo decía que estaba gozando un montón al sentir como se abrían los pliegos del papo, sentía como si se estuviera cogiendo un virguito, ella solo gemía ya que no le salían las palabras al sentir tanto placer.

Entre tanto el dueño le aplicaba una crema con los dedos en su culito, ella cabalgaba despacio metiendo y sacando el pene despacio hasta que logro meterlo todo se quedo unos segundos con todo adentro para que se acostumbrara y empezó a cabalgar como una posesa, ella ya no gemía solo gritaba diciendo que era la verga mas divina que había probado en toda su vida, y el tipo solo atinaba a sentir el placer y le estrujaba las tetas. Cuando sintió que había tenido un 3 orgasmo bajo el ritmo y el dueño le empezó a meter su macana por detrás al principio le dolió pero se acostumbro rápido, cuando se la metió toda empezaron los 2 tipos a menearse dentro de ella en un ritmo acompasado, y él le solo se limito a gozar, el hermano le indico al otro que se para afuera de la cama y este obedeció entonces el hermano se paro cargándola a ella sin sacárselo luego estando parado el dueño se lo volvió a meter y ella empezó a cabalgar las dos vergas, ella quería llegar al techo para sacar toda la verga de adentro y sentirla cuando entraran otra vez, así estuvieron hasta que los 2 tipos le acabaron y ella tuvo otro orgasmo al sentir como le vaciaban toda su leche dentro de sus huecos.

Ella se dirigió al baño y se metió en la regadera para quitarse todo el sudor, cuando los tipos se metieron y le dijeron que la iba a consentir por ser tan sexy y puta, la enjabonaron entre los dos y la acariciaban por todos lados luego de de sacarle el jabón la empezaron a besar y a mamarle el chochito, para tenerla a punto por otra sesión, cuando empezó a gemir más de la cuenta la llevaron cargada a la cama y la pusieron en cuatro, se fueron turnando los dos y se la metían por el chochito. Ella gemía mas fuerte cuando se la metía el hermano del dueño, hasta que el dueño se acostó y le indico que lo cabalgara, ella se sentó y el hermano empezó a jugar con la crema y el culito de ella, ella al sentir eso le dijo que si se lo metía por allí la iban a tener que llevar al hospital, él le dijo que se tranquilizara que solo quería jugar con los dedos, así estuvieron hasta que el dueño la jalo para besarla y hundirle la lengua, la abrazo fuertemente mientras la besaba como para que no se escapara, de repente sintió que el hermano del dueño había sacado los dedos de su culito, ella cree que le tenía metido como 3, cuando sintió que quería meterle la cabezota por detrás dejo de besar al dueño y se quejo, pero fue tarde porque ya le había metido la cabeza, a ella le salieron varias lagrimas por el dolor pero esto no impidió que la siguiera penetrando, se quedo acostada encima del dueño esperando que su culo se acostumbrara cosa que no tardo mucho ya que estaba super caliente, cuando de repente le empezó a indicar a los dos que la partieran que quería sentirse violada, esto encendió a los tipos y empezaron otra vez un mete y saca fuertemente, ella tuvo dos orgasmos hasta que cayó rendida y se quedo dormida hasta el otro día.

Al otro día después de despertarse salieron del hotel y la llevaron de compras le hicieron medir mucha ropa sexy hasta que se quedaron con una falda de cuero negra y una blusa transparente negra y ropa interior incluyendo ligueros rojos parecía una puta de la calle. Se fueron al apartamento del dueño después de almorzar para que se bañarán, se bañaron juntos y durante el baño les mamo sus vergas hasta que le acabaron en sus tetas, luego le indicaron que se vistiera con lo que habían comprado se vistió, se maquilló y perfumó. Cuando salió del cuarto ellos la esparaban ya listos en la sala, empezaron a lanzarles piropos y querían comérsela allí mismo, pero se aguantaron.

Salieron del apartamento, y ella iba agarrada del brazo del hermano mayor para que los vecinos no sospecharan, luego de viajar un rato se pararon en un local parecido a un club nocturno que en realidad era un club de stripper que el hermano mayor era dueño, al bajarse los tipos de la entrada se le quedaron mirando cuando se bajaba ya que la falda a demás de apretada le quedaba corta, estos le preguntaron a los 2 si era la tipa que iban a traer, ellos respondieron afirmativamente y entraron.

Cuando entraron vio que habían 6 tipos más sentados y bebiendo en una mesa, todos se pararon y la saludaron con un beso en la mejilla, el dueño le dice a ella que estaban en le despedida de soltero de su hermano menor y que ella era la atracción principal. Esto a ella la lleno de morbo y se empezó a calentar.

Lo que paso esa noche hasta el amanecer del lunes se los cuento en otra historia.

Autor: Cheroky05

Me gusta / No me gusta

Mi hermanita no se resistió

Mi curiosidad por el sexo surgió a temprana edad, cuando veía alguna mujer bella en la tv o en las revistas. Actualmente vivo con mis padres y mi hermana, tengo 20 años y ella acaba de cumplir los 18, afortunadamente nacimos dentro de una familia de clase social elevada.

Siempre tuve lujos y comodidades, además la genética me doto de un buen aspecto físico y de una personalidad atractiva, debido a que mi padre y mi madre son personas con gran belleza física y de gran intelecto.

Todo esto no lo digo con afán de presunción, sino para realizar la introducción a la historia que voy a contarles, ya que mi atractivo y facilidad de palabra son los factores principales de mi éxito con una buena cantidad de mujeres hermosas, incluidas varias que la mayoría de los jóvenes de mi edad no se atreverían a saludar siquiera.

Como dije al principio mi instinto sexual despertó muy rápido, y siempre me gusto acercarme a las niñas del colegio, con la intención de manosearlas, pegar mi miembro a ellas, asomarme por debajo de sus faldas, etc.

Al entrar el la adolescencia, comencé con la masturbación y después a practicar relaciones sexuales con novias y “amigas” cercanas, mis amigos (todos de clase social alta obviamente)también conquistaban mujeres bonitas, pero muchas veces no conseguían sus favores sexuales, siempre tuve la ventaja en ese y varios aspectos, me inicie sexualmente mas pronto que todos ellos, siempre era yo el que podía elegir entre la compañera más linda para que fuera mi novia de turno, y salvo pocas excepciones en cada ocasión lograba hacerlas mías por lo menos una vez.

Todo siguió así, al cumplir la mayoría de edad cada que podía, iba a los lugares mas prestigiados de esta y otras ciudades y me dedicaba a buscar y seducir mujeres bonitas y sexis, casi siempre con buenos resultados.

Viaje por muchas partes del mundo y siempre encontré mujeres de edades diversas, dispuestas a compartir mi cama, algunas atraídas por mi rostro, otras por mi carácter, otras por las promesas de casarme con ellas y darles una vida lujosa en el futuro.

En el colegio me gustaba aceptar los retos de mi circulo de amigos, en los cuales apostábamos y nos retábamos unos a otros, para ver si éramos capaces de coger con tal o cual compañera, casi al finalizar esta etapa de mi educación, ya había poseído a las chicas mas sensuales del instituto, aunque algunas por fidelidad a sus novios, prejuicios morales y religiosos fuertemente inculcados y ese tipo de asuntos, nunca pude disfrutar ni de sus besos.

Pero yo estaba muy satisfecho con mi vida, mi desempeño académico era bastante bueno, así que mi padre accedía a mis caprichos, comprándome autos, aparatos, ropa, viajes, etc.

Además mis relaciones familiares y sociales eran agradables, tenia novias de gran belleza, (aunque la mayoría muy frívolas y superficiales), estaba feliz con mis estudios, parecía que todo era felicidad.

Pero dicen que la vida da muchas vueltas y yo esto lo aprendí de la forma difícil.

Una noche durante la cena mi padre nos dijo

-Alexander, Karen –refiriéndose a mi y a mi hermana- su madre y yo debemos hacerles un anuncio.

Yo siempre optimista, deduje que seria un viaje a un país exótico, un curso de arte, música, o algo por el estilo, pero no podía estar más equivocado.

-Mi principal socio en la compañía y yo hemos realizado un mal negocio, y de no ser un rápido accionar legal y financiero, estaríamos en la quiebra en estos momentos.

Yo sentí que me faltaba el aire, no era posible, “yo no tengo porque ser pobre” “eso es para la gente ignorante y mediocre” pensé para mi mismo, desde pequeño siempre fue todo como yo quise y me negaba a creer que ahora no fuera así, sentí mucha impotencia y coraje, y después mi padre continuo.

-Bien como ya lo dije, aún tenemos suficiente capital para reponernos, pero mientras deberemos sacrificar muchas cosas, solo podremos conservar esta casa y tal vez 2 automóviles.

Después sigo hablando y explicando muchas cosas, pero yo estaba tratando de aceptar dejar mi hermoso vehículo y tener que conducir uno común y corriente.

Efectivamente, así pasaron los meses, mi situación no era tan mala de hecho, pero renunciar a los viajes y sobre todo a mi super auto, no me tenían nada contento.

Conforme avanzo el tiempo me fui habituando y continúe con mis conquistas, incluso llegue a seducir (o ellas a mi) un par de maestras maduras pero de unos cuerpos muy deseables.

Después de un tiempo comencé a sufrir falta de entusiasmo, siempre me han gustado los desafíos, pero parecía que ya no existían muchos, siempre lograba convencer a la chica que deseaba sin muchas dificultades, ya no había mucha emoción en realizarlo.

Pero nuevamente la vida dio otra vuelta y un día común me encontré con una propuesta que habría de cambiar mi forma de penar y de vivir hasta hoy.

Como es lógico, la popularidad trae consigo envidias, y de estas surgen enemigos, y pues no puedo simpatizarle a todo el mundo, así que mis enemigos no tardaron mucho en enterarse de mis crisis financieras y existenciales y decidieron tratar de sacarle provecho.

Ese día me disponía a salir del aula, cuando se me acercaron Jacobo y Abraham, un par de hermanos que nunca fueron de mi agrado, ni yo de ellos.

De inmediato supuse que sus intenciones no serian buenas.

-Hola mi querido Alex, supimos lo de la empresa de tu padre, es muy lamentable- me dijo Abraham en tono sarcástico-.

Simplemente les dirigí una mirada fría, dándoles a entender que no me afectaba mucho, aunque ellos estaban seguros de que si.

-Mira queremos proponerte una negocio muy interesante.

-Habla rápido que no pienso escucharte mucho

-Ok como gustes Alex, seré directo, tu sabes que Karen siempre me ha gustado

-Pero como eres un nerd con cara de idiota jamás se fijo en ti –hice este comentario con tranquilidad y en todo de superioridad-.

-Mejor ahórrate tus descripciones, como ya te dije, seré directo, a mi me gusta, pero nunca he podido acercarme a ella, y tu en tu situación me parece que podríamos llegar a un acuerdo.

-¿Qué pretendes, que te ayude con ella? Eso jamás lo haré, además aunque te ayude yo, o cualquiera ni ella ni ninguna te aceptara ni como amigo.

-Mira niño bonito, primero déjame hablar y después me dices tu opinión, sabemos que eres el galán del colegio y de esta zona, así que queremos ponerte a prueba.

-¿Y eso que tiene que ver con mi hermana y tu gusto morboso por ella?

-Me sorprende de ti, creí que eras muy listo

Me quede reflexionando, no entendía su propuesta, pero de alguna forma presentía algo poco común, así que me sentía muy nervioso.

-Mira Alexander te gustan los retos, así que Jacobo y yo queremos probar si realmente eres capas de seducir a cualquier mujer hermosa, me refiero a cualquiera.

Sentí que se me cortaba la respiración, empezaba e entender el plan enfermo de este par de inútiles, eso me llenaba de indignación, pero algo en mi me dijo que siguiera escuchándolos.

-Por la cara que pusiste veo que te sorprende Alex, pero no es para tanto, o acaso el gran conquistador tiene miedo esta vez.

-Mira, ya entendí tu asquerosa estrategia, yo jamás temo de nada, pero eso que proponen es para gente desquiciada.

-Y tu eres de esos, ¿o ya se te olvido cuando te cogiste a la maestra de arte en su casa y les mostraste el vídeo a toda la escuela?

-Eso no tiene nada de enfermo, y no se parece en nada a lo que proponen, además tu no obtendrías ningún beneficio si seduzco a mi hermana –dije esto ultimo sin pensar en las consecuencias de decirlo en voz alta-

Jacobo y Abraham comenzaron a reír ruidosamente, mientras yo los veía con desprecio y confundido.

-Tu tienes la mente igual de morbosa que yo, de otra forma no habría captado tan rápido nuestro negocio, efectivamente queremos ver si eres capas de convencer a tu propia hermana para que coja contigo, o si eres tan mojigato que te asusta la idea.

-Miren par de afeminados, no tengo porque probarles nada a ustedes y menos a costa de mi familia.

-O tal vez si…

Jacobo solo pronuncio esto con aire misterioso, y yo lo mire intrigado, ambos se miraron y rieron nuevamente.

-Nosotros sabemos mucho de ti, sabemos que perdiste tu amado deportivo, y también que últimamente has estado muy poco activo con las féminas.

Como lo había dicho siempre, es bueno conocer a tus amigos y mejor aun a tus enemigos, y ellos lo sabían también.

-¿Y eso que tiene que ver?

-No seas ingenuo, te gusta apostar mucho con el sexo y tus logros ¿no? Así que venimos a hacerte una apuesta donde si ganas podrás quedarte con nuestro auto nuevo.

Ahora yo me reí, – ¿y esperas que crea que van a apostar esa belleza en algo como esto o en cualquier situación?

-Mira Alex amamos las cosas materiales, pero amamos más ver a nuestros enemigos humillarse y divertirnos con ello, además nuestro padre nos comprara uno mejor, en caso de perderlo solo diremos que te lo vendimos por que nos aburrió y para que no pregunte por el dinero simplemente lo repondremos con algún negocio que realicemos.

Conociéndolos parecía que decían la verdad, además era verdad que siempre me odiaron por hacerles la vida imposible, volver a poseer un carro poderoso era algo muy, muy, tentador, sin embargo era un precio muy elevado, además de no ser nada seguro.

-¿Y ustedes que se supone que ganaran?

-Muy simple, si no cumplieras con lo estipulado, nos darás tu chatarra, perdón tu carro actual y una suma de efectivo, solo para verte miserable por un buen tiempo.

-Pues según parece tengo mucho que perder y ustedes no, ¿porque creen que voy a aceptar algo tan arriesgado y que es además un tabú en la sociedad?

-Por que eres muy orgulloso, por tu vanidad, y porque deseas mucho un medio de transporte decente.

-No voy a arriesgar a quedar como un depravado ante mi familia.

-Yo diría que si.

Al decir esto, Abraham y su hermano salieron del salón y me quede pensando en todo lo que habíamos hablado.

Pasaron varios días y descubrí que tenían razón, empecé a ver a mi hermanita con ojos muy distintos, ella es una jovencita preciosa, pelo negro, piel blanca, pechos deliciosos, rostro perfecto, no podía creerlo, siempre había tenido una mujer tan deseable en mi casa y nunca la vi con nada de morbo hasta ese entonces.

Ya no actuaba conscientemente, el deseo y el instinto me dominaron y trace un plan para seducirla, seguramente seria lo mas difícil que hubiera intentado, debía luchar contra los prejuicios naturales del incesto, los míos y los de Karen.

Esos días ya no me sentía igual, solo pensaba en lo excitante que seria poseerla y lo divertido de quitarles su nuevo regalo a Jacobo y Abraham para conducirlo yo.

Estaba seguro que lograría no solo manosearla, sino penetrarla al menos una vez, pero también sabía que ello tendría muchas consecuencias, ya no nos veríamos como 2 buenos hermanos a partir del inicio de una relación de sexo, suponiendo que se diese.

Después de una semana me encontré con Abraham y le dije disimulando mi nerviosismo:

-He decido aceptar tu apuesta

Ahora era el que disimulaba su sorpresa

-Sabia que lo harías tarde o temprano, pero debes aceptar mis términos.

-¿Y cuales son?

-En primera debes hacerlo en menos de un mes, y deberás traer el vídeo como prueba.

Debía reflexionarlo mucho, hacerlo en un mes no seria fácil, pero lo de filmarla mientras la poseo, para satisfacer a un degenerado como Abraham, con el cuerpo de diosa de mi dulce hermanita, no era un precio justo.

-¿Lo harás o no?

-Si, claro que lo haré

Respondí, rápidamente sin pensar movido por el orgullo, y ya sin poder retractarme.

-Muy bien Alex, te esperamos dentro de un mes para que nos muestres la tu “Hazaña”

A lo lejos vimos a Jacobo y Abraham se dirigió hacia el con una sonrisa malévola, dispuesto a contarle mi decisión, después yo me retire a reflexionar como ganarme a mi hermana y mi carro nuevo.

Era una tarea muy compleja, debía hacerlo en poco tiempo, ocultar la cámara y hacerlo sin despertar sospechas en mis padres.

Pero el ingenio de un hombre lleno de lujuria, no conoce límites, así que decidí apresurar mis planes.

A veces me sentía mal conmigo mismo por el deseo que me provocaba mi hermanita, ella es tan inocente, tan tierna, no merecía ser usada para complacer mis instintos y menos para ganar una estúpida apuesta, pero eso ya no me detendría.

Fije en mi mente ese único objetivo y yo mismo alimentaba el deseo de tenerla gozando y gimiendo al ser penetrada por mi ansioso pene.

Deje de frecuentar a mis amantes y de ese modo la abstinencia seria una motivación extra, comencé a buscar sus prendas intimas y llevarlas a mi cuarto para olerlas y excitarme al masturbarme.

De todas las mujeres que he deseado, ninguna me causaba tanta calentura como Karen, era la primera vez que haría algo realmente prohibido y por eso estaba más ansioso.

Pasaba las noches imaginando como se sentiría estar en su cálido interior, y el sabor de sus hermosos senos, después de mucho pensar, puse en marcha mis acciones, debía medir el terreno y empezar con cosas simples.

-hola Karen, ¿Cómo te fue hoy?

-Pues bien, fui de shopping con mis amigas y me la pase muy cool

_ ¿Y tu novio?

-¿Iván? Ya no salgo con el, me fue infiel y me dolió mucho, no quiero verlo, tiene un mes que terminamos.

Parecía que era muy sentimental y entregada a una sola persona, esto debía abrocharlo de algún modo.

-¿Y no lo extrañas?

-Pues claro, pero no era la persona indicada

-¿Indicada para que?

-Pues ya sabes, -sus mejillas se pusieron algo rojas-

-De hecho no se, dime

-Me da pena contigo, porque eres hombre, pero bueno, la persona indicada para casarme con ella y entregarme por completo.

Yo la veía como hipnotizado, con sus ojos claros, su piel clara y su top que marcaba sus deliciosos pezones, no podía creer que siguiera los preceptos de mis padres, lo de ser virgen hasta el matrimonio y esas cosas, pero a sus 18, ya estaba en edad de disfrutar un buen pene, y ese debía ser el mío antes que el de otro.

Con la información que obtuve, deduje que era necesario, llegar a ella por medio de lo sentimental y lo romántico, pero no debía dejar de lado el erotismo, aprovechaba cualquier momento para que me viera solo en bóxer después de bañarme, con ropa ajustada al hacer ejercicio, etc.

A ella no parecía llamarle demasiado la atención, pero tampoco le desagradaba, hasta que un día ella salió de la ducha con solo una playera delgada y sus pantys debajo.

La mire con deseo y le dije que se veía muy linda después de bañarse, que como era posible que el tal Iván, no la hubiera valorado.

Ella se puso nerviosa y me dijo: “gracias Alex, pero no exageres”. A partir de ahí, me acercaba mas a ella, entraba a su habitación y le pedía que me contara sus preocupaciones, deseos, metas, etc., ella confiaba cada vez más en mi y de repente me remordía la conciencia aprovecharme de ello, pero no podía ya detenerme, debía ser mía y pronto.

Así continúe exhibiéndome ante ella, hasta que un día, que me encontraba yo haciendo abdominales, pasó ella por ahí, se acerco a mí, y me dijo.

-Oye hermanito, que bien te sienta el ejercicio

Aunque yo lo percibí como algo simple, una frase de animo para que continuara con mis rutinas, pero decidí que ella debía verme con algo de deseo por lo menos.

-¿Tu crees?, pues si, mis amigas me dicen eso de vez en cuando, pero con otras palabras.

Sonrió y me pregunto: -¿Cómo cuales?

Fingiendo que no quería decirle, le respondí: -pues en otros términos, por ejemplo que estoy bien bueno, papacito y cosas así.

Comenzó a reír algo nerviosa, y yo sonreí y le pregunte

-¿Te da risa? Pues eso dicen ellas, son muy mentirosas, pero quieren quedar bien supongo.

-No, no me río de eso, al contrario, creo que tienen razón, solo me da risa la forma de expresarlo

-En serio, ¿tu también piensas que estoy bueno? –le dije con tono de curiosidad fingida

-Mmmm pues algo –contesto después de meditarlo un poco.

Sabia que eso era un avance, debía sacarle provecho

-Pues tu no estas nada mal Karen, pero traes mucha ropa hoy.

-Pues porque afuera esta lloviendo, y acabo de llegar.

-Pero así no se ve como estas realmente, quítate la chamarra aunque sea.

Se me quedo viendo, pero se desabrocho la chamarra y se la quito.

-Como que estoy gorda, ¿no?

Esas preciosas par de tetas estaba tan cerca de mi…

– Claro que no estas gorda, estas muy rica.

Nuevamente me vio, pero ahora con cara de confundida y sorprendida.

-¿Por qué me dices eso?

-Perdón, no es para que te molestes, solo digo lo que veo, no creas que estas gorda, debes tener muchos pretendientes.

-Pues si, pero ninguno me gusta, creo que no me quieren lo suficiente.

-Pues yo si te quiero mucho Karen, porque somos hermanos, siempre te voy a cuidar.

Se puso roja y me dio las gracias, luego me dijo que se tenía que ir a terminar su tarea.

Faltaba poco para lograr disfrutar de su cuerpo, que tantas tentaciones causaba fuera y dentro de casa. Sabia que para conseguir mis perversos fines, primero debía hablarle bonito, decirle cosas dulces, toda la semana repetí los mismos procesos, me exponía ante ella con poca ropa, le decía algunos halagos, me ponía a platicar con ella en tono de confianza mutua, y así lograba pequeños pero constantes avances.

Decidí ir un poco mas por el contacto físico, la abrazaba, pegándole mi erecto miembro a su trasero y a su vientre, al saludarla o despedirme, le daba besos, cada vez mas cerca de sus labios, etc., ella no parecía enojarse.

Una noche nos encontrábamos en la sala, viendo una película, la abrace, y así estuvimos un rato, mis padres no volverían sino hasta el otro día, luego me acercaba a ella y le decía cosas al oído, ella me contestaba y me hablaba también al oído, supe que era el momento indicado, después de comentarle algo sobre la película, me quede cerca de sus labios y le di un pequeño y rápido beso, ella después de unos segundo hizo lo mismo conmigo, luego deje pasar otro rato sin comentar nada, y repetí la operación, ahora fue un beso mas largo, ella me lo respondía, me estaba causando una enorme y deliciosa erección, que labios tan dulces y suaves tenia.

Toda la película estuvimos así, a ratos poniendo atención, a ratos besándonos, yo estaba sumamente excitado y nervioso, pero ella parecía muy tranquila, era algo normal para ella besarse con su hermano y no sentir morbo, tal vez lo había hecho ya con sus amigos sin legar a nada mas, pero yo si quería algo más, mucho más.

Comencé a besar su oreja y su cuello.

Ella se aparto un poco y me dijo

-Ahí no.

-¿Porque?

-Me dan cosquillas.

Luego tome su mano y la bese nuevamente en los labios, al terminar, le dije cerca de su oreja: –Karen me gustas mucho.

No dijo nada, pero me devolvió el beso. Después nos fuimos a acostar cada quien en su cama, pero no pare de masturbarme toda la noche.

A la mañana siguiente, después de desayunar, me acerque a ella y le dije: “hola preciosa, ¿te gusto lo de ayer?

-¿Qué?

-Pues cuando nos besamos

-Pues si Alex, pero es algo normal, para mi, somos hermanos, pero a veces así beso a mis amigos cuando estoy sola con ellos, tu eres como un amigo, por eso no lo veo mal, si me gusto, pero no creas otra cosa de mi.

Su respuesta me decepciono un poco, pero sabia que no me hubiera besado, si no le pareciera atractivo.

-Y de lo que te dije ayer, ¿que piensas?

-¿De que te gusto? Pues este bien, la verdad tú también me gustas, pero ya te dije, solo es eso, no creas que podemos llegar a andar o algo así, tú lo sabes.

-¿Y porque no Karen?

-Pues porque eres mi hermano, tu debes cuidarme, los hombres son muy malos, te abandonan y te traicionan, pero un hermano siempre me protegerá sin querer algo mas de mi.

Al oír eso me conmoví, realmente tenía razón, yo debía cuidarla, no aprovecharme de ella, dude por unos momentos, pero debía seguir con lo que me propuse.

-Pues si Karen, yo jamás te haría daño, y te cuidare siempre, tu lo sabes.

-Gracias Alex, estas muy guapo, pero eres mi hermanito ¿ok?

Se acerco y me dio un beso en la mejilla, luego me miro y me dio otro rápido en los labios.

–Al rato vengo, saldré con mis amigas bye.

Yo me quede ahí como atontado, parecía querer jugar conmigo, me estaba volviendo loco de deseo y ella solo me calentaba, con su carita de inocente y su cuerpo tan deseable.

Lo importante era que ella confeso que también le gustaba, y disfrutaba de mis besos, definitivamente no acabaría la semana sin haberle hecho un oral por lo menos.

Tal como lo predije, así fue, había llegado el día, era ahora o nunca, puse la videocámara arriba del closet y me dispuse a disfrutar de mi dulce hermanita, llego del colegio, mi padre y mi madre habían salido desde hacía unos días a un viaje de negocios y tendría tiempo para poder cogérmela y además grabarla.

La invite a mi recamara con el pretexto de oír música y platicar, a lo cual ella acepto, realmente se veía que no imaginaba mis intenciones, iba vestida sumamente sexy, con un top y una minifalda de mezclilla, nos acostamos y yo ya tenía la cámara grabando para ese entonces. Pusimos música, y estuvimos conversando casi una hora, le platique de mis novias e incluso le comente de cómo era tener sexo. Me preguntaba que se sentía, que si dolía, etc., yo le respondía a todo, y la besaba de vez en cuando.

Luego me quite la playera (remera o polera) y quede solo en short (pantalón corto), ella me miro, recorriendo mi cuerpo con sus ojos.

Nos acostamos y comenzamos a besarnos, le decía cosas como, te quiero hermanita, que linda eres, etc., ella me decía tú también, y seguimos besándonos, luego le dije:

-Quiero ser el primero

Me miro y me dijo que si con sus ojos y moviendo la cabeza.

-Me da miedo, yo nunca he estado con un hombre

-No temas pequeña soy tu hermano mayor y nunca te haría daño, al decir esto comencé a quitarle su faldita y a tocar sus piernas.

Seguía besándola y tocándola, ella respiraba cada vez mas rápido, luego me quite el short para quedar totalmente desnudo.

Ella estaba como loca, su mirada perdida, le dije

-Karen, ¿quieres tocármela?

–Sí. Respondió suavemente.

Me coloque boca arriba y ella comenzó a masturbarme con sus delicadas manitas, me sentía en la gloria, ambos estábamos estregados al deseo

-Ahora debes besarlo y meterlo en tu boquita

De inmediato obedeció, no lo podía creer, había logrado seducirla y ya estaba entregada a mí, ahora me obedecía en todo, presa de las sensaciones de su suave piel que parecía arder.

Luego de saludar a la cámara, mientras ella me hacia una felación muy rica, aunque algo inexperta, me dedique a quitarle su tanguita roja, quería probar el sabor de sus jugos sexuales

-Quiero besarte tu cosita Karen

-Hazlo Alex, quiero ser toda tuya

Me incline sobre mis rodillas y puse mi cara a la altura de su monte de Venus, tenia unos pelitos de color rubio y la marca de sus tangas se notaba por la piel de esa zona, su olor era totalmente embriagante, definitivamente era yo el hombre mas afortunado del mundo en esos momentos, había logrado convencer a mi dulce hermanita y ahora ella misma pedía ser mía.

-Mmmm si, así hermanito, nunca nadie me había tocado ahí.

Sus gemidos eran excitantes, comencé a probar su sabor, era exquisito, no dejaba de gemir y decirme que me quería mucho, que nunca la dejara y mas palabras tiernas.

Seguía besando y lamiendo sus labios y su clítoris, parecía querer reventar, se puso muy hinchado, ella estaba llegando a su orgasmo, me pedía más y cerraba sus ojos.

Yo ya no aguantaba mas, era necesario sentir su cálido interior, era lo que mas deseaba en esos momentos y sabia que ella también.

-Hermanita –dije en tono suave, pero autoritario- debo penetrarte, lo disfrutaras mucho, sabes que debemos terminar lo que empezamos.

-Ay Alex, siento muy rico todo lo que me haces, métemelo despacito, quiero sentirte adentro, tu serás el primero, por favor dármelo ya mi amor.

Ella parecía haberse olvidado de todo, del que pensarían mis padres, de que sería su primera vez, de que era un pecado, una relación prohibida en sociedad, etc., mi labor de seducción y convencimiento tuvo resultados excelentes, ella me miraba con ojos de amor y de deseo a la vez. Después me confesó que quiso detenerse, pero sentía como si su cuerpo se quemara por dentro con el mas delicioso de los fuegos.

Me acomode para penetrarla, por fin iba a ser completamente mía, esa hermosura me pertenecía, la había seducido con fines morbosos, materialistas, y además de todo era mi hermana, pero después de todo, hice muchos esfuerzos y fui premiado con esta situación, lo que jamás espere, allí esta Karen, me miraba a los ojos y casi suplicaba que le metiera mi pene en su caliente, húmeda y palpitante vagina.

No la hice esperar mas y la penetre despacio, pero con movimientos firmes, había desvirgado a muchas, y sabia como hacerlas disfrutar al máximo su primera vez.

A partir de ahí, ella ya solo gemía, gritaba y pronunciaba palabras a medias, la había convertido en una gatita ardiente y deseosa de ser cogida por su amoroso hermano mayor.

Ya en su rica cavidad me moví con rapidez, haciendo que el roce de mi pene con sus paredes vaginales la llevaran a un éxtasis total, me sentía en el cielo, era estrecha, calientita, sus contracciones apretaban mi miembro de una forma increíble, sentí que ella iba a llegar a su orgasmo, sabía que no debía llenarla con mi leche, pero la tentación fue muy grande e inunde su vaginita con mi eyaculación de abundante esperma, ella al sentirlo termino en un orgasmo intenso que le dejo los ojos en blanco y todos sus músculos se contraían y relajaban.

Me salí de su interior, ella estaba como en trance, mirando al techo, con sus ojos y su boca semiabiertos, estaba totalmente rejada y aun extasiada, yo casi exhausto me acomode junto a ella y le acaricie sus pezones por debajo de su top (el cual nunca le quite por cierto), pero aun continuo con su mirada perdida al techo y respirando cada vez mas despacio y con normalidad.

Después volteo a verme, con un gran amor y agradecimiento.

-Nunca creí que hacerlo contigo seria así de maravilloso Alex, eres un gran hermano, te amo.

Sus palabras me conmovieron, yo no me había enamorado de ella, pero para lograr mi objetivo tuve que hacer que ella si se enamorara de mi, mi conciencia comenzó a molestarme, mas sabiendo que debía mostrarles el vídeo a Jacobo y Abraham para ganar la apuesta.

Luego Karen se incorporo, al parecer salio de su estado de ensueño, me dijo:

-Bueno Alex, espero me hagas el amor otra vez, y las que tu quieras, siempre estaré dispuesta para ti, se que tienes varias novias, pero no te preocupes nunca se lo diré a nadie, estaré feliz siendo tuya cuando tu me lo pidas.

No dejaba de sorprenderme, no solo la había hecho mía, había disfrutado tanto que deseaba repetirlo y no me ponía condiciones con tal de hacerla gozar de nuevo.

Tres días después de es fantástica experiencia, lleve el vídeo al lugar acordado, no hace falta decir que poco falto para que los hermanos del mal se masturbaran ahí mismo, pero lógicamente no les quedo mas opción que pagarme la apuesta, les dije a mis padres que les había comprado el auto en mensualidades y que pronto lo acabaría de pagar, ya que nuestra severa crisis había terminado, y otra vez volvía yo a los lujos y a los excesos.

Una noche fui a la habitación de mi linda Karen, estaba dormida, le di un beso en sus labios, ella despertó, y me dijo con voz melosa:

-Te había extrañado mucho papacito, me tenias olvidada, por tus demás amantes

-Claro que no, tu eres la mejor de todas, pero ¿en serio me has extrañado?

-Si

-¿Cuanto?

Me miro con expresión coqueta, tomo mi mano, la llevo por debajo de la sabanas y de sus pijama, y pude sentir la calidez y humedad de ese lugar tan deseado por muchos, pero que me pertenecía.

-Muy bien pequeña, ¿has sido una buena niña últimamente?

-Si, me portado muy bien hermanito

-Así me gusta, ahora separa tus piernitas, relájate y te daré tu premio en unos momentos.

Dibujo una sonrisa muy tierna y sensual en su rostro, y después de un rato de estarla masturbando delicadamente, pidió nuevamente y con más ansias ser penetrada por su hermanito querido.

FIN

Este relato es lógicamente una fantasía, sobre un tema que me gusta como lo es el amor entre hermanos, no me gustaría practicarlo, pero me gusta leer historias sobre ello, la idea me surgió al ver un vídeo de incesto, y quise inventarle una historia, es mi primer relato, espero que no lo critiquen demasiado.

Me gusta / No me gusta