Sucedio en Agosto-1

SUCEDIO EN AGOSTO – 1

Hola, somos un matrimonio, de muchos años de convivencia mutua, manteniendo una relación abierta, pudiendo cada uno mantener relaciones sexuales plenas fuera de la pareja, pero siempre bajo dos premisas, en caso de que una de las partes no este presente, se le deberá de contar todo lo acontecido y la segunda, que solo se podrán llevar los ligues a casa si ambos toman parte activa, si es uno el que realiza una conquista sin que el otro este presente, no podrá llevarla a casa.

Primero nos presentaremos, Carmen, mide 165 y pesa 60 Kg., con unas buenas tetas, usa una talla 100 de sujetador, coronadas por unos pezones que cuando están en pie de guerra tienen el tamaño de una avellana, por lo que se marcan bien si no lleva suje, en cuanto a su coño, este es rosadito con unos buenos labios y con un clítoris bien marcado, el único bello del cuerpo, tras realizarse una depilación definitiva, es el que lleva en la cabeza y en las cejas, con una melenita color caoba, disfruta lo mismo saboreando una buena polla que comiéndose un jugoso coño, sobre todo si estos están rasurados.

Juan, 174 y 80 kg., al igual que ella, también se sometió a una depilación definitiva de su cuerpo, por lo que solo tiene pelo en la cabeza y en las cejas, también él, es bisexual al igual que ella y le gusta ponerse lencería y ropa femenina, y esta dotado de una polla de 20 cm por 4 cm de grosor.

Como compramos los pisos sobre plano, tanto nuestra amiga Monika y su marido como nosotros, hicimos, que de lo que iban a ser en un principio 4 pisos de 90 m2 más terraza, se quedaran en 2 de 180 m2 más 2 terrazas cada uno, contamos con acceso directo del ascensor, desde el garaje a la planta, hecho este que nos da cierta intimidad a la hora de salir y entrar en casa, aprovechamos también para que en cada una de las terrazas nos habilitaran unos pasos que hicieran que ambas terrazas se comunicaran, así mismo pedimos que las terrazas, excepto en el lado en que ambas se comunicaban, nos las rodearan con un seto de arbusto que les diera la necesaria intimidad con respecto a los bloque que nos rodeaban.

Cada uno de los pisos contaba con una habitación principal en la que había dos camas de 150 juntas, un baño completo con una cabina-ducha de hidromasaje de 150x90x223 y un pequeño vestidor, además contaba con dos habitaciones más, un salón hermoso, una pequeña habitación de estudio, cocina, otro baño completo y una pequeña despensa.

Monika se quedó Viuda, estando embarazada de 7 meses, en el año 2003 al morir su marido en un accidente de tráfico, con ambos manteníamos una gran amistad, se podía decir que éramos un matrimonio a cuatro, tan pronto estábamos los cuatro juntos en la cama, de ahí que decidiéramos poner dos camas de 150 juntas en cada habitación principal, como que nos intercambiamos las parejas, sobre todo cuando nos íbamos de vacaciones o de puente, momento que aprovechábamos el que nadie nos conocía para intercambiarnos las parejas, normalmente desde que salíamos de casa hasta que volvíamos, cada uno convivía con la pareja contraria.

La perdida de José fue un duro golpe, tanto para Monika, como para nosotros, desde el primer momento le ofrecimos todo nuestro apoyo y cariño, siendo los padrinos de la niña que nació en abril.

Monika siguió trabajando como responsable de enfermería en una Mutua de accidentes de trabajo, normalmente en horario de mañana, de 8 a 15 horas de Lunes a viernes, rara era la vez en que tuviera que ir alguna tarde o algún sábado, para el cuidado de la niña y realizar los trabajo de casa había contratado a Leonor, viuda ella también, de 41 años y sin hijos, a pesar de la edad se conservaba bastante bien manteniendo ese sex-appeal, que venía todas las mañanas de 7:30 a 15:30, así mismo durante tres días a la semana dedicaba una hora y media a nuestra casa, sobre todo la plancha.

Los dos somos amantes del nudismo, por lo que, tras consultar con Leonor, si la molestaba que anduviéramos en pelotas por casa cuando ella estuviera, viendo que ella no tenía ningún inconveniente, optamos por ir en pelotas, tanto dentro de casa, como cuando salíamos a la terraza, tanto estuviera como si no, manifestándonos ella que si no nos importaba a lo mejor se animaba algún día de verano a quedarse como su madre la había parido.

En el sexo nos gusta probar de todo y en cualquier sitio, excepto el dolor extremo, la sangre y la escatología, por lo que siempre que se nos presenta la oportunidad de tener alguna aventura, la aprovechamos, lo hemos hecho en probadores de ropa en grandes superficies, en ascensores, sitios públicos etc., independientemente de que en ese momento estemos los dos o no.

Las pocas veces que coincidimos con Leonor en casa procurábamos mantener las formas, hasta que una vez nos pillo follando en la terraza, mientras estaba realizando las labores diarias en casa de Monika, quedándonos un poco cortados, hasta que ella dándose cuenta nos manifestó que podíamos seguir, que si no fuera por la cantidad de plancha atrasada que tenia, se uniría a nosotros, a partir de entonces todo fue diferente, disfrutando de unas relaciones sexuales placenteras todos sin tener que preocuparnos de nada más que de disfrutar y gozar, incluida Leonor.

Mientras que Carmen se dedica a la publicidad, como directora de marketing en una importante empresa publicitaria, por lo que viaja bastante, por el territorio nacional principalmente, Juan junto con un socio, son dueños de una empresa dedicada al diseño de software a medida, por lo que ambos disfrutamos de una completa flexibilidad de horarios laborales.

Si bien esta vez seré yo, Carmen, la que os narre la experiencia vivida tras una apuesta que hicimos mi marido y yo, en otras ocasiones será él, el que narre distintas experiencias, sobre todo si yo no he tomado parte en ellas.

Estábamos un domingo de comienzos de Agosto de 2008, un día caluroso, mi marido y yo comiendo, en pelotas, en la terraza mientras charlábamos de diferentes temas, hasta que en un momento dado, nos enzarzamos en una discusión, al comentarme mi marido que había visto a la vecina y amiga nuestra, Monika, muy acaramelada con un chico el viernes por la mañana.

Imposible, le conteste yo, te habrás confundido, no sería ella, en caso de que Monika estuviera con alguien, sabes tú que nos lo habría comentado, además durante estos días no la hemos visto, ni sentido en casa.

El seguía enrocado en su posición, y como esto no nos llevaba a ningún sitio, le dije que si, que tenía razón, que no íbamos a discutir por una tontería, pero eso es algo que a él no le gusta, no acepta que le den la razón como a un tonto por zanjar una discusión, así que me dijo,

  • Mira Carmen, vamos hacer una apuesta, el que al final tenga razón y gane la misma podrá hacer uso del otro durante una semana a su antojo.

O sea, que el que pierda será el esclavo del otro por una semana, debiendo realizar todo lo que el otro le ordene?, le replique yo.

  • Si, eso es

De acuerdo, ahora mismo le pregunto si esta saliendo con algún chico, dije yo levantándome y dirigiéndome a su terraza para llamarla, entrando en su terraza me encamine hacia la cocina llamándola.

Hola Monika, tienes un momento, le comente, es que tengo una pequeña discusión con Juan, te invito a tomar un café y a ver si tú nos aclaras el tema.

  • De acuerdo, espera un minuto que termino de recoger esto, me preparo algo para comer, que acabo de llegar de currar, y poniéndome cómoda para estar a vuestra altura, por que supongo que Juan estará como tú en pelotas?

Si, el también esta desnudo, no hace falta que te prepares nada para comer, puedes hacerlo con nosotros, Juan ha hecho paella y ha sobrado, seguro que todavía estará en su punto, pues acabamos de terminar con la paella y no hemos comenzado con el postre, así que nada, deja todo como esta que ya lo recogerás en otro momento, ponte cómoda que yo mientras voy preparando la mesa, le dije yo saliendo hacia nuestra terraza, cuando llegue le comente a mi marido que Monika no había comido y que venia ahora a comer con nosotros y de paso aclarar el tema de discusión.

  • Hola Juan, dijo Monika, apareciendo en la terraza, que es lo que tengo que tratar de esclarecer?
  • Hola preciosa, toma asiento, que en cuanto salga Carmen con los cubiertos y el plato, te lo contamos.

En ese momento aparecía yo, ya estas aquí, la verdad que cada día estas mas hermosa, le dije, por cierto que antes no te he preguntado, que tal la niña, que esta con los abuelos?

  • Si, esta con los abuelos, pero en la Rioja, les lleve el jueves por la tarde, después de comer, a mis padres y a la niña, esta se quedará allí con ellos hasta que vaya a recogerles, y de esta manera yo disfruto unos días de vacaciones sin niña, para luego ir a estar unos días con ellos y volver finalmente todos a principio de septiembre, para comenzar el curso escolar.

Pero no tenias que trabajar el viernes?

– Si, pero una compañera me comentó si podía hacerle el turno del domingo, ya que tenía una boda el sábado, y como ella tenía fiesta el viernes le cambie el turno, así que nos fuimos el jueves y volví ayer a última hora de la tarde

Pues, con lo que nos acabas de contar, creo que ya podemos dar por resuelto el tema de la discusión que manteníamos, verdad maridito mío?

  • Si, con lo expuesto aquí por Monika se puede dar por zanjada la discusión, has ganado, enhorabuena cariño, cuando quieras puedes cobrarte la apuesta.
  • No me estoy enterando de nada, me podéis explicar que es lo que me he perdido?

Veras Monika, aquí mi marido que decía que te había visto con un tío el viernes por la mañana en actitud muy cariñosa, yo le decía que se habría equivocado, que no eras tu, y al final para no seguir discutiendo le he dicho que vale que tenía razón, pero como ya sabes que no le gusta que le den la razón como a los tontos me ha lanzado una apuesta.

  • Ah, y en que consistía la apuesta, nos pregunto Monika.

La apuesta consistía en que el que perdiese, haría durante una semana todo lo que la otra persona le ordenase, o sea que durante una semana Juan será mi esclavo para todo lo que yo desee.

  • Y cuando comienza a contar el tiempo

Comenzara a contar a partir del próximo lunes día 18, ya que esta semana tengo algunas cosas que hacer, entre ellas un viaje por temas de trabajo el martes a Barcelona, del que no regresare hasta el jueves 14 por la tarde, además así aprovecho que comenzamos las vacaciones los dos el Lunes 18, con lo que dispondré de más tiempo para someterle a mis deseos.

  • uhmmm, eso no me lo pierdo yo, creo que la próxima semana, aprovechando que también le he dado vacaciones a Leonor, voy a pasar más tiempo con vosotros que en mi casa, si es que me dejáis.

Como no te vamos a dejar, puedes estar con nosotros todo cuanto quieras, para nosotros, ya sabes, que eres una más de la familia, si te parece, ya que estas sola te puedes quedar a vivir con nosotros hasta que vayas a recoger a la niña, sabes que tienes habitación para ti o que puedes compartir nuestra cama, además de esta manera estos dos días que voy a estar fuera os podéis hacer compañía mutua, y no tienes por que limpiar la casa si no la usas.

  • Por mi parte de acuerdo, durante tu ausencia te lo cuidare bien, y te prometo no desgastártelo mucho para que puedas disfrutar de un buen esclavo, y si no os importa me gustaría dormir con los dos cuando tú estés, y con tu marido los días que estés fuera, ya que llevo una temporada sin darle placer a mi cuerpo, salvo con mis dedos o mis juguetes.

De acuerdo, ya sabes que este cuerpo macizo que tienes me vuelve loca, dije yo, colocándome tras de ella y comenzando a acariciar sus pechos, mientras ella permanecía sentada en la silla, yo amasaba sus tetas a la vez que le pellizcaba los pezones, haciendo que de su garganta comenzaran a fluir los primeros gemidos.

  • Seguir que ahora me incorporo a la fiesta, voy a por el postre y un poco de cava fresquito, comento mi marido levantándose de la mesa en dirección hacia la cocina.

Descendí lentamente una de mis manos en dirección a su depilado coño, en su día fuimos los cuatro a realizarnos una depilación definitiva de nuestro cuerpo, nosotros tres y su difunto marido, a ver que tenemos aquí?, uhmmm si estas toda mojada, esto hay que secarlo no vaya a ser que cojas un resfriado, dije yo mientras me arrodillaba entre sus piernas.

  • Entre tus caricias y pensar en la apuesta que has cruzado con Juan, no he podido evitar en ponerme cachonda, pensando en lo mucho que espero disfrutar las próximas semanas con vosotros, siii sigueeee que bien lo haces Carmen, tu lengua esta haciendo que me derrita toda, siiiii siguuueeeee no pares por favor, me suplicaba Monika.
  • Que pasa con tanto jaleo, comento mi marido apareciendo con una bandeja en la que llevaba el postre, la botella de cava en una cubitera y las copas.

Esta putita que esta más caliente que una burra, parece una perra en celo, tiene todo el coño empapado y no para de segregar flujo.

  • Toma cariño saborea mi polla y deja de gritar que se va a enterar todo el vecindario, le dijo mi marido tras ponerle la polla en la boca, una vez que hubo dejado sobre la mesa la bandeja.
  • Así saboréala lentamente, sii, que bien que lo haces putita. Sigue así le decía Juan, a la vez que le iba acariciando los pechos, pellizcando y tirando de sus pezones.
  • Siii, seguir no paréis que me voy a correr siiii, que rico, comento Monika sacando mi polla de la boca durante unos segundos.

Si cariño córrete, dame todos tus flujos, le decía yo mientras no paraba de recorrer su coño con mi lengua a la vez que le mordisqueaba el clítoris y le introducía un par de dedos en el coño, así putita que jugos más ricos.

  • Siii, me corroooooo, chillo Monika, soltando la polla de mi marido y quedando desmadejada sobre la silla.
  • Coger un pastelito y tomar una copita de cava fresquito para reponeros, comentó mi marido dándonos una copa a cada una de nosotras, a la vez que él tomaba otra.

Cuando hube terminado con la copa de cava, cogí dos de las colchonetas que usábamos para tomar el sol en la terraza, las junte y tumbándome en ella le dije a Monika que se acercara y que me diera una buena comida de coño, ella enseguida se arrodilló entre mis piernas y comenzó a recorrer el coño con su lengua, bajando de vez en cuando hasta mi culo, donde jugaba con mi esfínter, todo esto mientras con una mano me acariciaba los pechos y con la otra me iba follando el coño introduciéndome un par de dedos en el.

  • Perdona Monika, pero la visión de este precioso culo que tienes, y que esta pidiendo a gritos que alguien se ocupe de él, me esta poniendo malo, tanto es así que me duelen los huevos, comento Juan, acercándose a nosotras.
  • Así que si no te importa te la voy a meter toda dentro, pero antes Carmen lubrícala un poco en tu boca, me dijo mientras me la ponía en mis labios.

Yo tome la polla de mi marido y la fui saboreando lentamente y ensalivándola, para que cuando se la fuera a meter a Monika en el culo estuviera lo suficientemente lubricada para que disfrutara, a pesar de que tiene al igual que yo o mí marido el culo bien abierto capaz de acoger buenas vergas y buenos puños.

  • Prepárate que voy, le comento mi marido a Monika, colocándose tras su culo, el cual comenzó a masajear introduciendo primero un dedo, jugando con el en el culo, cuando vio que este entraba sin dificultad sumo un dedo más, ya eran dos los que se abrían camino en el esfínter, de vez en cuando Juan escupía en el culo de Monika para que este se lubricara.

Cuando considero que ya estaba lo suficientemente lubricado el culo de nuestra amiga, apunto con su polla al centro del esfínter y de un solo golpe se la metió entera.

  • así putita siente como me follo este hermoso culo que tienes y que me vuelve loco.

Ella no podía hablar, ya que yo próxima a llegar al orgasmo, la sujete fuertemente la cabeza para que siguiera comiéndome el coño, siii asiiii sigue putita que ya me viene, siiii me cooorrooooo.

Monika recibió en su boca todos los fluidos que de mi coño emanaron, tragándolos sin que se desperdiciara una sola gota, una vez que se hubo tragado todo, siguió lamiéndome el coño y el culo a la vez que con las manos jugaba con mis tetas y mi coño, haciendo que nuevamente comenzara a calentarme.

Yo me gire, de manera que su coño quedara a la altura de mi boca y así poder saborearlo, entre tanto Juan, comenzó a acelerar el ritmo de sus embestidas en el culo de Monika a la vez que le manoseaba los pechos y le pellizcaba los pezones, haciendo que también ella comenzara a gemir, presa del placer.

  • Si, cabrón sigue, no pares, me vas a arrancar los pezones pero sigue que me voy a correr, siiiiii que gusto me das.
  • Yo también me voy a correr, te voy a llenar el culo de rica leche, si me corroooooo.

Casi al unísono nos corrimos los tres, Juan llenando el culo de Monika, mientras esta se vaciaba en mi boca y yo en la de ella, permanecimos durante un buen rato tirados en las colchonetas reponiéndonos, Juan con su polla en el culo de Monika, hasta que finalmente salió sola, entonces yo le dije a Monika que se pusiera de cuclillas y me diera todo lo que mi marido había descargado en su interior.

Monika ayudada por mi marido se levanto y se coloco de cuclillas de manera que de su culo fue saliendo la rica crema que Juan había depositado, yo la recogí toda y una vez que ya no salía más, me levante y me fundí en un beso con ella para compartir la crema como dos buenas amigas.

Descansamos durante un ratito, mientras nos tomábamos una nueva copa de cava, mientras decidíamos que hacer por la tarde, como ya eran las 16:30, decidimos, que ya que el día anterior había comenzado la Semana Grande de San Sebastian, darnos una ducha e ir a bailar un poco de bailes de salón a un cubano que conocíamos en San Sebastian, el cual además de la pista de baile tiene una zona de penumbra con unas butacas en la que se pueden hacer más cosas que hablar o tomarse algo, sin que nadie se escandalice o te moleste, y después picamos algo antes de ver los fuegos y sobre las 12 volvemos a casa.

  • Monika, dado que vas a pasar una temporadita con nosotros, puedes ir a casa a buscar la ropa que te vayas a poner y os ducháis las dos juntas, mientras yo recojo todo esto, y luego ya me ducho yo, comento mi marido.
  • De acuerdo, ahora vuelvo, dijo Monika dirigiéndose hacía su terraza.

Yo mientras preparo la ropa que me voy a poner y te espero en la ducha, dije yo dirigiéndome hacia la habitación, para la ocasión escogí un conjunto de sujetador de media copa de encaje en negro y tanga a juego, un vestido semitransparente palabra de honor elástico que me llegaba a medio muslo y unas sandalias con un tacón de 7 cm, una vez que prepare todo me dirigí a la ducha, momento en el que llego Monika, dejo todo lo que traía sobre la cama y nos dirigimos las dos a la ducha.

Nos dimos una ducha rapidita, enjabonándonos la una a la otra, ya que Juan ya estaba esperando para entrar, por lo que no pudimos entretenernos mucho, en cuanto salimos entró Juan a la ducha mientras nosotras nos secábamos la una a la otra, momento que aprovechábamos para acariciarnos las tetas.

Una vez que nos duchamos, fuimos a vestirnos, Monika había elegido para la ocasión un conjunto de sujetador de media copa y tanga en blanco, con un mini vestido elástico color champán, junto con unas sandalias de 5 cm de tacón, he de decir que Monika tiene las mismas medidas que yo, de hecho compartimos y nos intercambiamos habitualmente la ropa, incluida la lencería.

Nos maquillamos la una a la otra y cuando ya nos pareció que estábamos listas salimos las dos de la habitación y nos presentamos en el salón, donde nos esperaba Juan, el se había puesto unas bermudas con una camiseta y unas sandalias.

  • Guauuu, estáis realmente hermosas con esos vestidos ajustados que hacen que resalten estas tetas y estos culos, comento mi marido, levantándose del sofá y dan vueltas a nuestro alrededor mientas nos acariciaba las tetas y el culo a las dos.
  • La verdad que hoy si que voy a poder presumir de mujeres en el cubano, seguro que habrá cola para bailar con vosotras bien pegados a vuestros cuerpos, y no solo ellos, que seguro que alguna también deseara poder acariciar lo que el vestido insinúa, más que tapa.
  • Venga, vámonos antes de que me ponga enfermo contemplando tanta belleza.

Espera un momento que voy a coger un plug anal, ya que en caso de que ligue con alguno, quiero que se vacíe en mi culo y guardar la crema para que te la tomes tú a la vuelta, ya que te encanta tanto.

  • Carmen, si tienes cógeme otro para mí y así yo también, si se da la ocasión de que pueda follar con alguno, hago que me llene el culo de crema, reservándolo para que todos podamos saborear un poco de crema antes de acostarnos, me dijo Monika.

Aquí los tengo, le dije a Monika, apareciendo con dos plug idénticos de 11 x 5,5 cm en color fucsia en la mano, coge uno y ten también un par de sobres de lubricante por si te hicieran falta, le dije a Monika mientras yo guardaba el otro en mi bolso.

Cuando queráis nos podemos ir, lo mejor será que vayamos en tren ya que aparcar hoy en San Sebastian tiene que ser una odisea, y el tren nos deja cerca del cubano y para la vuelta si nos pasamos con la bebida no tendremos problemas, sobre las 12 de la noche hay uno, con lo cual para trabajar mañana esta bien.

Como todos estuvimos de acuerdo nos dirigimos sin más dilación hacia la estación del tren, 15 minutos andando desde casa, cuando llegamos aún debimos de esperar otros 20 minutos para coger el tren, por lo que aprovechamos a tomar un café en la cafetería de la estación.

Cuando llego la hora subimos al tren y como apenas había gente nos sentamos las dos en un asiento, yo junto al pasillo y Monika junto a la ventanilla, mi marido se sentó frente a nosotras, al sentarnos, si habríamos las piernas se nos veía el tanga, por lo que me pase todo el trayecto abriendo y cerrando las piernas provocando a un señor de unos cincuentaitantos años que no hacía más que mirarme las piernas.

Cuando llegamos, me levante y como el señor continuaba viaje al pasar junto a él como el que no quiere la cosa hice como que me tropezaba cayendo sobre él poniéndole la mano en su paquete, aprovechando para acariciársela con todo disimulo, a la vez que le ponía las tetas a la altura de su boca.

Enseguida me levante, le pedí disculpas y sin más abandone el tren, mi marido nos engancho a las dos de la cintura y nos dirigimos al cubano, al que llegamos transcurridos no más de 10 minutos, entramos y nos acomodamos en un extremo de la barra, cerca de la pista de baile, se notaba que era día de playa y Semana Grande, ya que sin estar vacío la afluencia no era la de otras tardes.

Pedimos unos chupitos de licor de hierbas y nos sentamos en una de las butacas degustándolos sin prisas mientras charlábamos de diferentes temas sin preocuparnos de lo que enseñábamos, siendo el centro de las miradas de la mayoría de los asistentes, a la vez que nos desnudaban a nosotras con la mirada, tanto ellos como ellas.

  • Vamos a mover un poco el esqueleto Carmen, comento Monika, levantándose y tirando de mí hacia la pista.

Allí estábamos moviéndonos sensualmente al compás de la música, mientras nuestros cuerpos se entrelazaban, cuando se nos acercaron un par de chicos para invitarnos a bailar.

Nos miramos brevemente las dos y sin decirnos nada, nuestras miradas lo decían todo, nos emparejamos cada uno con uno, por cierto que no estaban nada mal, mientras nuestros cuerpos se evadían al compás de los calientes ritmos, él aprovechaba para pegarse bien a mi cuerpo y darme algún repaso, como el que no quiere la cosa, también me comento que se llamaba Marcelo y que era Brasileño, al igual que el amigo que bailaba con Monika el cual se llamaba Fabio.

Cuando termino la música nos separamos y les comentamos si les apetecía tomar algo con nosotros, por lo que nos dirigimos los cuatro hasta donde estaba mi marido, ya estamos de vuelta, os presento, este es Juan, mi marido y ellos son Marcelo y Fabio, tras los correspondientes saludos nos sentamos todos y pedimos a la camarera que nos pusiera unos chupitos para todos.

Mientras la camarera nos traía lo pedido charlábamos de diferentes temas, a la vez que escuchábamos la música que en cada momento sonaba, comentándonos ellos que eran hermanos, que llevaban en España un año, Marcelo trabajaba como Fisio, en un gabinete privado y Fabio, al que según comento no le gustaba estudiar, era camionero, trabajando para ABX en aquel momento, DSV en la actualidad.

  • Bailamos, me comentó mi marido, a la vez que una nueva canción comenzaba a sonar, tendiéndome la mano.

Vale, dije yo levantándome y siguiendo tras de él a la pista.

  • Menudo repaso que te ha dado antes el tal Marcelo.

La verdad que si, ha conseguido que me calentara, cuando me rozaba con el paquete en el culo o me metía su pierna en el coño, por lo que se adivinaba cuando se rozaba con mi culo, debe de tener una buena polla, y por lo que me ha comentado Monika, Fabio también debe de tener un buen pollón.

  • Te gustaría probar alguna de ellas? Me pregunto mi marido.

Mira como esta mi coño, creo que con eso te lo digo todo, le respondí, por lo que él sin pensárselo dos veces dirigió su mano a mi coño.

  • Si lo tienes empapado, zorrita, a ver si vas a coger un resfriado, me respondió tras comprobar que tenía el coño empapado, así como el tanga.

En eso que salieron a la pista a bailar Monika con Fabio y Marcelo, entre los dos hacían un rico sándwich con ella, aprovechando para acariciar todo su cuerpo, Fabio que estaba colocado a su espalda había introducido una de sus manos por debajo del vestido y estaba acariciándole el coño, mientras ella le comía la boca a Marcelo, a la vez que este le acariciaba las tetas metiendo su mano en el escote.

Cuando acabo la música de nuevo nos dirigimos a sentarnos en la butaca, mientras terminábamos los chupitos, antes de llegar les comente que iba un momento al baño, dejándole el bolso a Juan, comentando Monika que me acompañaba a la vez que también le daba a mi marido su bolso, cuando llegamos al baño entramos las dos juntas, primero fui yo la que bajándome el tanga me puse a orinar, mientras le comentaba a Monika, – mira como estaré que la tengo empapada, casi mejor me la voy a quitar, por lo que me desprendí del tanga.

  • Pues yo ni te cuento, el último repaso que me han dado los dos mientras bailábamos, si es que se le puede llamar bailar a lo que hacíamos, ha hecho que me mojara entera, el cabrón de Fabio me ha acariciado el clítoris y cuando estaba a punto de llegar al orgasmo, el muy cabrón ha parado dejándome con las ganas, por lo que si ni te importa me voy hacer un dedo para terminar de correrme.

Tranquila, ya te ayudo yo, la dije arrodillándome ante ella mientras le quitaba el tanga, pues si que estas empapada tu también, le dije comenzando a jugar con mi lengua en su coño, saboreando y recorriendo todo él, me detenía en el clítoris el cual mordisqueaba y volvía a recorrer el coño bajando hasta el ojete del culo, así una y otra vez hasta que de su garganta comenzaron a brotar unos gemidos cada vez mas fuertes, hasta que me enganche al clítoris y no lo solté hasta que se vino en mi boca, teniendo que sentarse para no caer.

Cuando Monika se hubo recuperado recogimos cada una su tanga en la mano y nos dirigimos hasta donde estaban los tres, cuando llegue le dije a mi marido, ten mete el tanga en mi bolso que esta tan empapado que no quiero coger un resfriado con el puesto.

  • Dame mi bolso Juan, que yo también lo tengo empapado y me lo he quitado.
  • Que tal estas Monika?, le pregunto Fabio.
  • Ahora bien gracias a Carmen, cabrón, que me has dejado con la miel en los labios, menos mal que ella es una buena amiga, y ha terminado lo que tu has dejado a medias, regalándome un fenomenal orgasmo.

Pues yo estoy que no aguanto más, necesito una buena polla ¡YA!

  • Si tu marido no tiene ningún inconveniente aquí tienes la mía, comento Fabio, bajando se los pantalones y dejando a la vista una buena herramienta.
  • Y la mía, salto Marcelo, imitando a su hermano
  • Por mi parte, ya sabe ella, que no hay ningún inconveniente

De acuerdo, dije yo, mientras comenzaba a acariciar la polla de Fabio, lo único que al final quiero es que al final me llenéis, los dos, el culo de crema para que cuando lleguemos a casa se la tome mi marido, que para eso he traído un plug para ponérmelo en cuanto os vayáis vaciando, él al igual que nosotras es bisex, nos gusta tanto saborear una buena polla como un buen coño.

– Tranquila, nosotros también somos bisex, comento Fabio

  • Que aunque yo ya haya tenido un orgasmo, también quiero probar esas pollas, y que me llenen de crema, como si fuera un bollo y después a la noche repartirlo con mis amigos, protesto Monika.
  • Tranquilas que las dos disfrutareis de nuestras pollas y os llevareis la crema, Comento Marcelo, esta noche te vas a poner las botas Juan con toda la crema que vamos a depositar en estos dos preciosos culos.

Me adueñe de la polla de Fabio, recorriéndola con mi lengua a la vez que con la mano acariciaba sus pelotas, hasta que me la metí entera comenzando a saborearla a la vez que jugaba con mi lengua en ella, el entre tanto me acariciaba el coño, jugando y pellizcándome el clítoris, arrancándome los primeros gemidos, a la vez que me iba dilatando el culo con sus dedos.

Entre tanto Monika, le estaba haciendo una fenomenal mamada a Marcelo, mientras mi marido le acariciaba el coño y el culo, procediendo a introducir sus dedos primero en el coño para lubricarlos y luego en el culo para irlo dilatando y de esta manera estuviera preparado para cuando luego se lo follaran.

  • Ven putita, siéntate sobre esta barra, me dijo Fabio, haciendo que dejara de chupársela y ayudándome a que me sentara sobre ella.

Lentamente fui introduciéndome toda ella, hasta que sus pelotas chocaron con mi coño, comenzando entonces a cabalgarle, primero lentamente gozando de la follada, a la vez que mi marido me comía las tetas, mordía los pezones.

Siii que gusto me estáis dando, cariño me vas a dejar sin pezones, pero sigue que me voy a correr, le dije a mi marido, a la vez que cada vez imprimía un ritmo mas frenético en mi cabalgada, hasta que explote en un intenso orgasmo, empapando a Fabio con mis fluidos.

Sin darme descanso Fabio hizo que descabalgara de su polla y me hizo sentarme en la de Marcelo, mientras el colocándose tras de mi apunto en mi culo.

  • Cómele la boca Juan para evitar que se oigan sus chillidos, que le voy a romper el culo a esta putilla, le dijo a mi marido

En cuanto mi marido se apodero de mi boca, él de un solo golpe me la metió hasta el fondo, el tener la boca ocupada evitó que pudiera gritar consecuencia, del dolor primero y del placer que enseguida me invadió al ser follada por los dos, ellos acompasaron el ritmo de tal manera que cuando uno salía el otro entraba, hasta que nuevamente hicieron que fuera presa de un orgasmo, más intenso si cabe, que me dejo semiconsciente a la vez que notaba como Fabio me llenaba el culo con sus andanadas.

La gente al pasar por alado nuestro se paraban a observar, pero continuaban a lo suyo, algunos se pusieron a meterse mano en una de las butacas que había a pocos metros de nosotros.

En cuanto salio Fabio, y sin darme tiempo a reponerme, Marcelo salio de mi coño, me la metió en el culo comenzando a darme fuerte, mientras mi marido no dejaba de acariciarme los pechos y los pezones mientras me comía la boca.

Que rico cariño, va a lograr que me corra de nuevo, decía yo, siiii, siguee, dame fuerte, por favor ahora no pares, sigue rómpeme el culo que ya llego.

  • Si zorrita toma polla, voy a metértela bien dentro a ver si te la saco por la boca, uhhmmm que culo más rico tienes, comentaba Marcelo, yo también me voy a correr y te voy a llenar de deliciosa crema este culo de zorra que tienes.
  • Juan prepara el plug que ya no aguanto más y voy a llenarle de rica crema para que te la puedas tomar esta noche, siiii me corrooooo, toda para ti así ordéñame con tu culo, me decía Marcelo.

Si cabrón así lléname todo el culo con tu rica crema, yo también me corrroooo, uhmmmm que ricooo, siento que me estas llenando el estomago, trae el plug cariño, que no quiero que se pierda ninguna gota, para que te puedas tomar una buena ración de crema esta noche.

Mientras tanto Monika ya estaba siendo follada por Fabio, el cual la tenía arrodillada en el sofá mientras desde atrás, al estilo perro, la embestía con tanta fuerza que parecía que quisiera sacársela por la boca, mientras Monika no dejaba de gemir de placer.

Cuando Marcelo abandono mi culo Juan copio el plug y haciendo un poco de presión me lo introdujo en el culo, comprobando que quedaba bien sujeto, no habiendo peligro e que se saliera.

  • Prepárate cariño que te la voy a enterrar en este precioso culo, le dijo Fabio a Monika.

Antes de que Fabio se la metiera, yo me acerque a ella y le comí la boca, dándole un morreo de impresión para evitar que chillase y se escuchara por todo el local, ya era suficiente el escuchar los gemidos fruto de la pequeña orgia que estábamos teniendo.

  • Espera que ya te la preparo yo para que te folles a Monika por sus dos agujeros, le dijo Juan a Marcelo, arrodillándose ante su polla la cual hizo desaparecer en su boca, degustándola y saboreándola.
  • Siii, dame fuerte Fabio, siento que me vas a partir en dos, siguueeee, que ya me viene repetía una y otra vez Monika
  • Yo también me voy a correr, uhmmmm que culo tienes como se traga mi polla, siiii toma toda mi leche para tiii, siiii.
  • Ohhh siiii que calentita esta la crema que me esta inundando los intestinos, me coroooooo, dijo Monika quedando desmadejada sobre la butaca.

Fabio quedo tumbado sobre ella hasta que su polla se relajo y salio del culo de Monika, siendo el mismo ocupado inmediatamente por la polla de Marcelo, la cual estaba totalmente tiesa gracias a los trabajos de mi marido.

Marcelo se la metió de un solo golpe hasta que sus pelotas rebotaron en su culo, comenzando a follarla sin parar, en momentos se la sacaba del todo y de golpe se la volvía a meter, Monika estaba cada vez mas excitada, mientras yo no dejaba de acariciarle el coño y los pechos, ala vez que le comía la boca.

  • Uhmmm como me gusta sentir este hermoso pollón en mi culo, siiii sigueeee ábremelo bien, dame fuerte no pares, siii asiiii me meeeooo.

– Putita yo también me corooooo, ten abundante crema.

En eso empiezo a sentir como comienza a fluir la orina de su coño mojándome la mano y los huevos de Marcelo.

  • Perdonar, no lo he podido resistir, ha sido un orgasmo tan intenso que me he meado.
  • Tranquila, no ha sido nada, lo importante es que disfrutes sin ningún tipo de tabúes, prepara el plug Carmen que voy a sacársela.

Cogí el plug de su bolso y en cuanto la polla de Marcelo abandono su coño, se lo introduje bien dentro en su culo, asegurándome de que quedaba bien alojado.

Mientras mi marido, que tenía la polla a reventar, se la estaba meneando, hasta que Fabio comento:

  • Para Juan, no puede ser que tú te la tengas que menear, deja que te hagamos una buena mamada entre mi hermano y yo, al tiempo que se arrodillaba ante la polla de mi marido, junto a su hermano.

Los dos comenzaron a saborear alternativamente la polla de Juan, cuando uno se la metía en la boca, el otro jugaba con su lengua en el culo de mi marido, haciendo que el esfínter se fuera abriendo, mientras tanto yo como Monika nos turnábamos en comerle la boca.

  • Ohhhh siiii, seguir que me corooooo, siiii.

Juan comenzó como a convulsionar mientras de su polla salía a borbotones la leche que Marcelo recogió en la boca y que luego compartió tanto con su hermano como con nosotras.

Nos adecentamos un poco el vestuario y mientras terminábamos de recuperarnos nos tomamos una cervecitas, comentando lo bien que nos lo habíamos pasado, decidiendo irnos a cenar los cinco juntos antes de ir a ver los fuegos.

  • Además a la cena os invitamos nosotros dijo Marcelo, podemos ir a un Wok, que hay cerca del Bule.

De acuerdo, por nuestra parte sin problemas, pero en lo de pagar lo hacemos entre todos.

– Pagamos nosotros, y no se hable más dijo Fabio, al tiempo que se levantaba e iniciaba el camino hacia la salida.

Llegamos al Wok y tras pedir una mesa para los cinco, seguimos a una señorita que nos acompaño hasta la mesa, y tomo nota de lo que queríamos beber.

La cena se desarrollo en un ambiente agradable, aprovechando para intercambiarnos los teléfonos y quedar en vernos en alguna otra ocasión, yo aproveche para jugar un poco con una de las camareras de origen chino, la cual se notaba que estaba en avanzado estado de gestación, la cual no hacía más que mirar disimuladamente hacia mi coño, aprovechando yo para abrir y cerrar las piernas cada vez que ella miraba, llegando un momento en que nuestras miradas se quedaron enganchadas durante unos buenos segundo, en los que se noto como ella se ruborizo y salio corriendo en dirección a la cocina.

Cuando estábamos en los postres me levante para ir al baño y aproveche para coger una tarjeta mía y escribir, “si te ha gustado lo que has visto llámame”, al salir del baño pase junto a la camarera y se la entregue junto con mi tanga, ella la cogió y se la guardo.

Cuando la camarera vino a preguntarnos si deseábamos tomar café, note como se me restregaba con disimulo en mi espalda y me sonreía, finalmente tras tomar los cafés y el chupito de licor al que nos invitaron abandonamos el local, tropezando conmigo la camarera, aprovechando para decirme, en un castellano bastante entendible

  • Ya te llamare, a la vez que depositaba algo en mi mano.

De camino hacia la zona del Hotel de Londres para ver los fuego, paramos en una heladería a coger unos helados, como es tradición en la Semana Grande de San Sebastian, mientras caminábamos les comente lo que me había sucedido con la camarera, enseñándoles lo que ella acababa de entregarme, que resulto que era unas braguitas, las mismas también estaban húmedas, con un agradable olor a hembra, las cuales guarde en mi bolso.

  • Ya decía yo que merodeaba mucho por nuestra mesa, comento Monika

Una vez que terminaron los Fuegos Artificiales, nos dirigimos a una terraza, donde tomamos unos Gin Tonics mientras charlábamos de diversos temas, ellos nos comentaron que tenían una Hermana en Brasil que estaba terminando la carrera de Enfermería.

  • Bueno en realidad es una chica con sorpresa, ella es una Travesti, se llama Adriana, desde muy joven le gustaba ponerse la ropa interior de nuestra madre y finalmente, con nuestra ayuda, se opero y se puso unos buenos pechos, por lo que ahora es una chica con una buena sorpresa en la entrepierna.

Cuando terminamos con las bebidas y como se acercaba la hora de coger el tren, nos acompañaron hasta la estación y allí nos despedimos intercambiándonos unos buenos morreos con ellos, quedando en llamarnos.

Como ya nos hemos extendido bastante en un próximo relato os contaremos como terminamos la noche y como se desarrollo la apuesta.

Un beso a todos los lectores.

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