Mi primer encuentro perfecto

Hola a todos, me llamo Eloísa y tengo 26 años, soy travesti en la intimidad y aunque llevo una vida de los más normal con pareja hetero y un buen trabajo, tengo un vicio infinito por transformarme en una putona. Todo empezó cuando me compré mis primeros zapatos de tacón, eran rojos, de charol con unos tacones de unos 12 cms. y a juego con un corset, liguero, medias y tanga rojos. Buff cada vez que veo las fotos que me hice estando de rodillas metiéndome un vibrador.

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Obsesión

Viernes al fin. Terminé temprano con todo lo que tenía en el trabajo y me fui a pasar el fin de semana en Punta del Este, el mejor balneario de mi país. Además me estaba esperando Liliana.

Cuando llegué a la casa, a eso del mediodía, me extrañé de no encontrar a nadie. Me pegué un baño y me dispuse a esperarla. Calculé que debía haber ido hacer unas compras o que estaría en la playa. Cuando salí de la ducha me serví un whisky y me recosté en la cama a esperar…pensando en Liliana. Les cuento que ella es una morocha no muy alta, 1,65 aproximadamente, con una carita espectacular y una boca de labios carnosos que todos soñamos alguna vez posada en la punta de la verga. De cuerpo es bonita, destacan unos pechos espectaculares, por su tamaño, ya sé, que en este tipo de relatos las mujeres de grandes pechos abundan, pero en este caso son absolutamente reales. Desde que conocí a Liliana, pasé los mejores momentos sexualmente hablando. No, nunca hubo tríos, ni intercambios, ni nada por el estilo. Pero si se había generado una relación de dependencia de parte de ella que me tenía loco. Estaba obsesionada con mi pija, que no es nada del otro mundo, les cuento que mide 22cms en erección, pero ella decía que era su mayor y mejor fuente de placer. Que le encantaba su forma, su color, su tamaño, su olor, se había obsesionado hasta tal punto que tenía una colección de fotos de mi verga y algo que no lo van a creer. Un consolador, que era una réplica exacta de mi pedazo, si en serio en un viaje que hicimos a Nueva York fuimos a una casa que queda en el Soho, dónde unos supuestos artistas te sacan un molde de la poronga y después te hacen la réplica en un consolador. Me acuerdo que tuve que acostarme boca abajo en una camilla que tenía un agujero para que pongas los genitales, Liliana se tiró debajo de la camilla y me chupó el tete hasta que estaba a punto de acabar, en ese momento uno de los tipos estos me puso un molde, relleno de una pasta que no tengo ni idea de que era, la cuestión es que con ese molde le hicieron a Liliana su más preciado tesoro, el consolador réplica exacto de mi pija. Ni que decir que este sirvió para llevar a cabo un montón de fantasías y para que ella no se sintiera tan sola cuando yo no estaba. Quiero aclarar que nuestras fantasías eran sólo eso, siempre llevamos las cosas hasta límites increíbles, pero sólo entre nosotros dos, habíamos experimentado un montón de cosas. Dejábamos volar nuestras fantasías hasta hacerlas casi reales. Es bien claro para ambos, que estábamos hechos para encontrarnos en la cama y no salir de ella. De sólo pensar en Liliana y nuestra relación, la verga se me estaba poniendo dura como una estaca. Seguí con mis cavilaciones y se ve que toda una semana de duro trabajo y el viaje en auto hasta Punta, hicieron su efecto y me quedé profundamente dormido.

Cuando empecé a despertarme, sentí unas cosquillas por mi cuerpo, era la lengua de Liliana que recorría todo mi cuerpo. Se detuvo en mi pija, bajó el prepucio y apareció la cabeza de mi verga a punto de explotar. Ella jugaba con la punta de su lengua, la pasaba alrededor, lamía todo el tronco y bajaba hasta mis huevos. A pesar del paso del tiempo, hace ya más de cuatro años que estamos juntos, no deja de sorprenderme la devoción con que me chupa el nabo. Abrí mis ojos, sólo un poco, para observarla y que ella no notara que me había despertado. Me sorprendió verla vestida, pero no mucho por que su traviesa lengua empezó a jugar con mi ano, ella sabe que eso me encanta, no podía resistir de tanto placer.

Ella levantó su cabeza de golpe y notó que ya estaba despierto.

– Ya se despertó mi otro bebé- Subió, me beso en los labios y ronroneó en mi oído

– Mmmmh, y cada día más rico – Cuando se pone cachonda, su voz es como una corriente eléctrica que recorre todo el cuerpo y va a terminar en mis huevos.

– Y entonces guachita putita, por que estás todavía vestida, hace rato que llegué y que te esperábamos.- Dije mirando a mi pija.

– Yo también te extrañaba mucho, esta semana me tuve que hacer como siete pajas pensando en vos. Suerte que tengo al clon, para pasar estos momentos.

– Siete, en que estarías pensando.

– No importa, después te cuento. Ahora cómeme.

Dicho esto se levantó la pollera que traía se corrió el micro bikini, como a mi me gusta, sólo la dejo usar esos microbikinis que compramos por internet y que me queman la cabeza. Y me puso toda esa concha divina en la boca. Estaba más depilada que lo normal, le quedaba sólo una línea de suaves pelitos en la parte frontal. Comencé a comérmela, despacio disfrutando de sus labios mayores, que por cierto tiene muy desarrollados y fui llevando lentamente mi lengua hacia el interior. Saboreando los deliciosos juguitos de su conchita mojadita. Subía la lengua y la acercaba hasta rozar su maravilloso botoncito.

Ella empezó a gemir.

– Si, papito así…más, más, más, cómeme toda que me volvés loca, más papi más.

Cuando toque su clítoris fue como si hubiera desatado un huracán.

– Si papí siiiii comemeeeee asiiiiiiiiiiiii, si mi amorrrrrrrrrrrrrrrrr, más, más, más…

Los gritos eran cada vez más fuertes

– Si mi amor pasammeeee la lenguita, coméme, coméme, no pares bebeeeee, me muero no paressss, sos un hijo de puta como chupas la concha guachoooo, me acabooooo, me acabooooo.

Se tensó, sus movimiento pélvicos se hicieron convulsivos, baño mi boca con sus deliciosos flujos y cayó sobre mi cuerpo. Me di vuelta, para cogérmela y sacarme la leche que tenía en los huevos y liberar toda la presión que tenía mi verga.

Pero ella me paró y me dijo que no, que esperara porque estaban en la casa unos amigos que quería presentarme.

– Como que en la casa, reaccioné yo

– Si es una amiga mía que hace años no veía y su marido. Alquilaron la casa de al lado.

– Pero, vos estás loca, como no me avisaste antes. Yo estaba pensando en los gritos y aullidos de placer de Liliana de hace instantes.

-Y bueno papi, sabés que cuando tengo tu verga cerca me olvido de todo.- con una sonrisa y voz de nenita pícara que desarmó cualquier enojo que yo pudiera tener, agregó.

– Y hoy tenía tantas ganas de sentirte, que también me olvidé de ellos.

– Pero Liliana, deben haber escuchado todo

– Bueno Sandra, me conoce desde hace años, y estuvieron toda la semana conmigo y yo ya le conté cuanto te extrañaba. Estuvimos hablando mucho.

– ¿Mucho? ¿Cuanto?

– Después te cuento.

– Ponete un short que nos vamos a la playa.

Cuando me vestí y salí al comedor de la casa, dónde estaba Sandra la amiga de Liliana, estaba muy avergonzado. No sabía como encararla. Pero ella se acercó me beso en la mejilla y me dijo.

– Hola, vos debés ser Mauro, hace días que Liliana no hace otra cosa que hablar de vos.

Había en sus palabras y en su mirada algo que me decía que me estaba hablando con segundas, pero lo atribuí a mi estado en una situación tan rasposa.

– Hola Sandra, todo bien.

– Bien, bárbaro, la verdad que fue una suerte encontrarme con Liliana después de tanto tiempo, la estamos pasando bárbaro.

En ese momento volvió Liliana.

– Veo que ya se conocieron, bueno nos vamos a la playa!!!

– No vayan ustedes, que yo tengo que esperar a mi marido que fue hasta la farmacia. Cualquier cosa nos encontramos allá.

– Ojo con lo que vas hacer mientras esperas.- Le dijo Liliana y las dos se echaron a reír.

Vamos insistió Liliana.

Bajamos a una playa bastante solitaria, a la que por lo general concurríamos. Nos acostamos a tomar sol, me llamó la atención que Liliana no se hubiera puesto el último microbikini que habíamos comprado, pero no dije nada.

Bebe, poneme aceite en la espalda que después yo te pongo a vos.

Comencé a pasarle el aceite de coco por toda su espalda, lentamente lo esparcía y llevaba mis manos hacia abajo hasta alcanzarle los pechos, ya que ella se había desabrochado el sujetador del bikini. Mientras le pasaba el aceite por los pechos, le acariciaba suavemente los pezones, que se empezaron a poner duros. Las tetas de Liliana son un tema aparte, más allá de su tamaño, para que se hagan una idea les digo que un pecho no cabe en mi mano, por su tersura y el maravilloso contraste entre los blandos pechos y la dureza de sus pezones, que cuando se excita pueden llegar a levantarse casi dos centímetros.

– No seas, malo papi, que me estás calentando y te voy a tener que coger.- Me dijo casi en un gemido.

Te animarí

as a hacerlo en medio de la playa. La azucé sin dejar de acariciar esos maravilloso pechos.

¿Querés hacer la prueba? – Preguntó ella clavándome una mirada de putita en celo que no me dejaron dudas.

Quité mis manos de sus pechos, y comencé a bajar por su espalda, hasta alcanzar su culo. Pase el aceite por esas nalgas fantásticas y baje por sus piernas. Luego retomé mi camino y volví atacar su culito. Ella abrió sus piernas y elevó casi imperceptiblemente sus caderas. Puedo jurar que sentí el delicioso aroma que emana su conchita, como cuando me la pone bien pegada a mi cara. Corrí con dos dedos el bikini y pude observar lo increíblemente mojada que tenia la pepita. Dejé caer un chorro grande aceite que se deslizó desde su ojete hasta su depilada conchita.

– Meteme los deditos, guachito.- Suplico en un gemido Yo volví a colocar el bikini en su lugar me acerque a su oído pasé mi lengua por él y le dije: No, perrita, hoy te vas a quedar vos bien calentita…además- agregue- ahora me tenés que poner vos aceite a mi.

Liliana me miró con una cara mezcla de odio y de bebota insatisfecha.

Yo me tiré en la reposera. Ella se acercó con el aceite en la mano y me dijo:

– ¿Así que me vas a dejar calentita?

– Si – conteste yo haciéndome el duro

– Ok, pero después no te quejes.

Ella comenzó a pasarme la crema por todo mi cuerpo, la sensación era fantástica, playa, mar, sol, arena y una belleza untándome con aceite.

Como no podía ser de otra manera se me paró al mango.

Ella aprovechó que uso bermudas bastante amplias para meter su mano aceitada y acariciarme la verga y los huevos. Comenzó hacerme una paja monumental, subía y bajaba su mano por toda la extensión de mi poronga, ayudada por el aceite. Levanto la pierna de mi bermuda y me sacó la pija afuera. La siguió masturbando cada vez mas fuerte. Cuando estaba a punto de acabar, paró de golpe.

– No mi amor- me dijo con una carita de perra que contrastaba con el dulce tono de su voz- si la nena no goza, mi machito tampoco. Y es una lástima porque esos huevos parecen estar llenos de deliciosa lechita.

Cuando notó que mi momento de mayor excitación estaba pasando volvió a acariciarme la verga y se la puso entre los pechos haciéndome una lenta y deliciosa paja cubana.

Cerré mis ojos y me dispuse a dejarle sus hermosos pechos embadurnadas de leche, pero sabía que no debía dejar escapar ningún gemido que me delatara, por que ella iba a parar. Me contuve todo lo que pude y de golpe lancé todo el polvo. La cantidad de leche que estaba soltando era monstruosa, me imaginaba los pechos y la cara de Liliana bañada con mi semen. Ella en vez de detenerse, siguió pajeándome, entonces sorprendido abrí mis ojos y me encontré de frente a Sandra.

No lo podía creer, Liliana mientras tanto quitó su mano de mi verga y empezó a pasar sus dedos repletos de mi espesa acabada por sus pechos.

– Hola, Sandra, no te vi llegar. Estoy poniéndome cremita protectora para cuidarme del sol. – Dijo la muy hija de puta.

– Si ya veo dijo Sandra con una media sonrisa, si molesto me voy.

– No por favor quédate, si yo te dije que vinieras porque íbamos a estar acá.

A todo esto yo me pare rápidamente, metí mi poronga en su lugar y sin decir nada me tire al agua para limpiar mi bermuda que tenía unas manchas muy visibles.

Cuando estaba pasando por su lado pude oír cuando la guacha de Liliana le dijo: No te ofrezco de mi crema por que es una receta específica que me recetó el dermatólogo exclusivamente para mí y capaz que a tu piel le hace daño viste Sandra.

En el agua pude divisar que se les acercaba un hombre mayor, me imaginé que era el esposo de Sandra.

El hombre saludó a Liliana y se quedó conversando con ellas. Luego se fue a caminar por la orilla. Cuando paso cerca de dónde yo me encontraba, me saludó con la mano.

Salí del agua, y me volví a tirar en la reposera.

– ¿Ya pasó?- me preguntó Sandra Yo no conteste

– Porque con el apuro ni me saludaste.

– Perdóname es que….

– Esta bien, no hay problema Ella se acercó hasta dónde estaba yo y me dio un beso en la mejilla, casi imperceptiblemente su mano rozo mi pija.

– Dale Sandra, sacáte la solera así vamos a darnos un baño nosotras.

Sandra sólo dijo ok Yo cerré mis ojos y me dispuse ahora s&ia

cute; a descansar.

Al rato siento unas gotas de agua fría sobre mi pecho, abro los ojos y era Liliana que estaba secándose el pelo encima mío.

Mi vista se desvió inconscientemente hacia Sandra, en ese momento sentí que me moría. Les hablé que me había sorprendido que Liliana no hubiera llevado el último microbikini que habíamos comprado. Pues es que lo tenía puesto Sandra.

Y algo más este bikini es casi transparente, y mojado con el agua de mar no deja nada a la imaginación, se veía absolutamente todo. Además Sandra estaba también secándose el pelo, con el torso doblado y de espaldas a mi.

Es decir tenía enfrente el mejor culo que había visto en mucho tiempo, con una tanga que se le metía en el orto y se transparentaba toda la concha.

Mi verga saltó como un resorte.

– ¿Te gusta?. Me pregunta Liliana en voz muy baja para que Sandra no escuche.

– ¿Te gusta como le queda? Repitió Yo seguí sin responder y sin quitarle los ojos a esa maravilla de la naturaleza.

Liliana paso su mano por mi paquete y lo noto como un fierro caliente

– Uy si que te gusta.. es una lástima..

– ¿Que es una lástima?

– Es una lastima que esta verga sea sólo mía, porque ese orto se merece una pija así.

Sandra se dio vuelta y tuve un visión total de los labios de su vulva totalmente depilada.

– ¿Que pasa? – preguntó

– Nada, es que a Mauro le encanta como te queda la tanguita.- dijo mientras me tomaba la pija por encima de las bermudas y se la mostraba a su amiga.

Sandra, se sentó al lado nuestro, al principio disimuló, pero su mirada se iba indefectiblemente hasta el bulto que se formaba en mi entrepierna.

Yo me paré y me fui al agua para calmarme. Desde ahí miraba como ellas hablaban y se reían.

Esa noche conocí al esposo de Sandra, era un buen tipo, pero mucho mayor que ella. Comimos en la casa de ellos y nos quedamos conversando hasta tarde. Cuando volvimos a casa, yo seguía bastante molesto por lo de la tarde.

Liliana, empezó a desnudarme, y me dijo muy sensualmente. Si prometés que se te va a pasar el enojo y que nunca me vas a engañar con Sandra te muestro algo.

Yo no conteste, pero ella lo tomó como un sí.

Fue hasta el vídeo y puso un casette.

Mi impresión fue indescriptible, al ver en primer plano en la pantalla a Sandra comiéndose mi verga con una fruición alucinante. En realidad no era mi polla, era Liliana que tenía puesta la réplica con un arnés. Sandra se la chupaba toda, pasando su lengua desde la punta hasta los falsos huevos.

Saqué los ojos del televisor y miré a Liliana, ella estaba chupándome la pija, haciendo los mismos movimientos que hacía Sandra en la pantalla, la sensación era alucinante, parecía que Sandra me estuviera mamando a mí.

En el vídeo Liliana, tomó a Sandra de su cabellera y le enterraba el aparatejo hasta el fondo de su garganta. La muy brisca se atragantaba con el cacharro, pero no hacía nada para zafarse. De pronto Liliana jaló de su cabello y le sacó el vergajo de la boca, la dio vuelta violentamente, cayendo Sandra de bruces en la cama y comenzó a tirar del pelo hasta que esta quedo en cuatro patas con el maravilloso culito a su disposición. Liliana se acercó a su oído sin soltarle el cabello y le dijo:

– Bueno, perra, ahora vas a saber lo que es una verga de verdad. Pero no te ilusiones la real es mucho mejor todavía. Lástima que vos nunca vas a poder disfrutarla. Esa verga esta hecha para mi exclusivo placer.

La soltó, Sandra cayo en la cama. Quedó con el orto apuntando hacia el techo.

Liliana le enterró el cacharro hasta el fondo. El grito de Sandra fue increíble.

– Que te pasa putita, no pedías verga. Querés que te la saque..

– No..no…por favor seguí seguí..

Liliana empezó a bombearla con una fuerza impresionante.

Mientras esto sucedía en la TV, ella me seguía chupando la verga. Yo no lo podía creer. Creo que nunca tuve la pija tan dura. Era una sensación maravillosa.

Liliana me hizo parar frente a la TV. Ella se puso por detrás de mí en cuclillas. Me empezó a pasar su deliciosa lenguita por el ano mientras su mano acariciaba toda mi pija al mismo ritmo que ella se cogía a Sandra.

Por los parlantes de la TV, los gemidos de Sandra se hicieron cada vez más fuertes. Se veía claramente su culito parado y como el ojete era perforado por mi réplica. Llevó sus dedos a su depilada conchita y se acariciaba el clítoris.

El orgasmo era inminente. El mío también.

– Si guacha…si..siiiii dame, dame más que me acabo, cógeme hija de puta, dameeeeeee, masssss, mássss, ay mi dios….que verga maás divinaaaaaaaa, no pareesss, no paressssss – gritaba fuera de sí.

Sandra acabó cayendo rendida en la cama, en la pantalla se podía ver un primer plano de su culito totalmente abierto, ya que Liliana se había zafado y tomando la cámara le estaba haciendo un plano únicamente de ese agujerito divino y sus maravillosos cachetes.

A todo esto las caricias de Liliana resultaron inaguantables, acabé en una catarata de leche sobre la pantalla del televisor. Toda mi leche fue a caer justo sobre el orto de Sandra. Fue tal la descarga que se me aflojaron las piernas. Y quedé sentado en la cama.

En ese momento Liliana hizo algo que creo que nunca me voy a olvidar. Empezó a lamer la pantalla de la tele. Se comía toda mi leche directamente del orto de Sandra. Lo lamía ensimismada, yo alucinaba. La verga no llegó a bajárseme, seguía dura, y esta visión creo aunque parezca mentira me la puso más dura todavía.

La tomé de los brazos y la puse sobre mi verga.

– Por Dios como extrañaba esta conchita. Esta que arde.

– Si papi, dame pija, quiero toda tu verga hasta el fondo.

– Como estás mi amor, tenés la concha hecha un río de lava.

– Si bebé, no podía más, me moría por sentirte.

Cabalgaba como desaforada, encima de mi palo, subía hasta la punta y se dejaba caer enterrándosela absolutamente toda. Aceleró aún más sus movimientos. Yo la tomé de los gloriosos pechos. Chupaba y mordía sus pezones, al límite del dolor. Sabía que a ella eso la fascinaba, muchas veces la hice acabar sólo comiéndole los pechos. Los gritos de Liliana se hicieron desaforados.

– Siiiiiiiii, matame, papi, rompeme la concha, dame más….maaas, dale puto. Mordeme los pechos, que me encanta, no pares. Sos un hijo de putaaaaa, cogemeeeee, cogeme…..de quien es esa vergaaaaaa?

– Tuya mi amor, sólo tuyaaaaaa

– Para siempre, la quierooooo, paaraaa siempreeeee

– Si tomalaaaaa, tomalaaa todaaaa

– Dame la lecheee, llenameeee. Lléname la concha de lecheee ahoraaaaaaaaaaaaaaaaaaa…

Quedamos los dos rendidos en la cama, ella todavía encima mio, las respiraciones agitadas y las pulsaciones a mil.

Cuando nos calmamos ella me lamió toda la poronga, hasta dejarla totalmente limpia, luego fue al baño a limpiarse ella.

En ese momento noté que la ventana del cuarto estaba abierta, me asomé y cual fue mi sorpresa al ver a Sandra totalmente desnuda, con el consolador de Liliana, en la boca, pasando su lengua por la punta del mismo y mirándome fijamente. Se que lo normal de estas historias es que al tipo se le pare de nuevo, salte por la ventana y se coga tres veces a Sandra, dos a la empleada y a la pasada también le de al perro.

Pero me gustaría saber sus opiniones a ver que hubieran hecho….

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Una tarde entre mis sábanas

Hola, me llamo Keyce.

Voy a ir al grano: tengo meses sin tener sexo, un polvo de esos que te dejen las piernas temblando uyyyyyyyyy se me moja de tan solo imaginarlo y mis tetas y pezones se endurecen.

Tengo cierta inclinación por lo bi, me encanta un guevo grande duro cojiendome rico mamandolo todo, pero no se me saca la idea de coger con otra mujer se me calienta todo con solo imaginar (me fascinaría experimentar), o bien solo con otra mujer o en un trío con un hombre y una mujer que ricooooooooooo…

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Crónicas de un matrimonio feliz. 1º parte. Inicio.

Crónicas de un matrimonio feliz.

 

No se como empezó este juego, todo se fue dando de a poco. Siempre tuve una fantasía, ver a mi mujer gozar con otro hombre. Me gusta hacerla gozar, hasta llevarla a estado extremos. Me gusta que se vuelva loca, que pierda el control. Muero por verla acabar de manera descontrolada, o que quede temblando después de un orgasmo interminable. Pobre, le he hecho de todo, masturbarla, practicarle sexo oral hasta que me pida por favor que pare, penetrarla con distintos elementos (cada vez más grandes jaja). Una vez, y se podría decir que fue el comienzo de todo, o el punto por el cual me animé a empezar a jugar, mientras me practicaba sexo oral, le coloqué un consolador, diciéndole que imaginara que la estaban cogiendo. No saben como se pudo!!!! Fue por lejos una experiencia de iniciación. Desde ese día en cada relación, hemos intentado subir un paso más en nuestros juegos.

No me presenté soy Maxi y mi señora desde hace 15 años se llama Paula. Ambos tenemos 35 años. Ella es una diosa, si me siguen en las crónicas prometo fotos (vamos a ver que me autoriza), hermosa cola, pechos perfectos, flaca, en fin la mina que pasa delante de ti y si tenés sangre algo le decís. Yo grandote algo pasado de peso, pero ella me ve como dios. El amor, el amor.

Como les comentaba, desde aquella noche algo cambió. La fantasía que siempre tuve me volvía cada vez más loco. Muchas veces mientras teníamos relaciones, pensaba en ella con otro. Que pasaría? Como me sentiría?. Pasé mucho tiempo pensando en como decírselo, cada vez le iba tirando más pistas. Una vez llegó de la calle muy contenta, porque le habían levantado el autoestima. Al parecer volviendo a casa fue objeto de comentarios varios de hombres que se le cruzaron, si bien estaba vestida normal, la ropa le queda perfecta. Sus comentarios hicieron eco en mi rápidamente. La noche fue muy especial, no sabía como y en el medio saqué el tema. Le dije algo así “que linda estabas hoy, y al parecer  a muchos les gustó tu look”.

-Me sentí muy observada y me gustó, no te molesta?” me preguntó.

-Para nada- le dije- me encanta. Te pone muy caliente-  Efectivamente lo estaba y yo me puse igual.

-No te molesta que otros tipos me miren?- preguntó.

-Para nada.

Viendo que mi pene estaba muy duro, me hizo acostar y se sentó arriba mío. Se la notaba muy caliente y no hacía otra cosa que decirme lo duro que tenía el pene.

-Parece que te gusta que me miren no? Mirá como tenés la pija- me dijo.

 

No podía creer, me estaba matando. Tuve que aguantar varias veces, para no acabar enseguida (nota: no nos gusta el sexo rápido, siempre cuando tenemos relaciones, estamos un largo rato). Nunca la había visto así.

-Como me estás cogiendo- le grité – parecés una puta.

Ella se detuvo y me miró con una cara que nunca olvidaré, mezcla de lujuria y rabia.

-Ahhh, te gustan las putas?- me preguntó.

-Si – le dije.

-Me vas a coger como a una puta?

-Si. Si. –respondí.  Dándola vuelta, la puse en cuatro patas y la cogí. No duré mucho, la calentura de ella, la mía y todo lo que nos dijimos hizo imposible contenerme. No me preocupé, ella ya había acabado antes varias veces.

Terminamos destruídos. Nos fuimos a dormir, no dijimos nada de lo que había pasado. Para los dos era muy zarpado lo que nos habíamos dicho. Pero creo que poco a poco eso esta cambiando.

Con el tiempo su manera de vestir cambió, ya no escondía sus hermosos pechos y los escotes se hicieron algo de todos los días. Nunca grosera, pero ahora se viste muy sexy.  Muchas veces vino con el comentario de las cosas que le decían, pero eso será otra historia.

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Orgía en el sex-shop

El de 45 me empezó a meter el dilatador anal por detrás,  el dolor me desgarró, de repente sentí el placer cuando empezaba a sacarlo y a meterlo como si fuera una pija, los otros dos se estaban pajeando, de repente mi culo se adaptó al tamaño del dilatador anal y el tipo me lo sacó del culo y me empezó a follar, era divino, eran espasmos sensacionales, que me atravesaban todo el cuerpo.

Hola, soy Vanessa, tengo 25 años y ese día fue el mejor día de mi vida. Estaba yo en mi casa y decidí irme al Sex-Shop que queda enfrente de mi edificio, me puse una falda cortita blanca sin bragas, y un top azul sin sujetador, agarré mi cartera y bajé en el ascensor, no me encontré a nadie, luego en el pasillo se me cayó la cartera y cuando me incliné a recogerla el vigilante me dijo:

– Señorita creo que debería pararse…

Yo haciendo como si no lo había escuchado me pasé la mano por encima de mi coño depiladito hasta que llegué a mi ano y me metí dos dedos que entraron con facilidad, pegué un gritito de placer y de pronto escuché como el vigilante se corría ya que se había estado masturbando, (después de eso nunca me vio igual). Salí como si nada, crucé la calle y llegué al Sex-Shop y miré a ambos lados de la calle para ver si nadie que conociera me viera entrando allí, no había moros en la costa, y pasé, había un pasillo y luego otra puerta, abrí la puerta y había dos mujeres que estaban viendo consoladores de dos puntas (se notaba que eran lesbianas), un muchacho como de unos 24, el vendedor que aparentaba unos 20, y un señor que aparentaba 45.

Los respectivos hombres me miraron así como que, -Hay que follársela aquí mismo- Claro con el culo, las tetas, y las piernas que tengo cualquiera, pasé y fui a una parte del lugar que era más oscura todavía, y había una cortina, escuché un grito, asomé la cabeza y vi a una mujer que tenía dos pijas en el culo, dos pijas en la boca y dos pijas en el coño, era una imagen de una película porno.

Sentí como se humedecía mi coño, entonces cerré la cortina cuando el encargado de la tienda me dijo que deseaba y yo quedé cortada, le dije que lo llamaría cuando deseara algo y él asintió con la cabeza, al rato se fueron las lesbianas con cinco bolsas, mientras yo veía los consoladores se me cayó uno, me incliné a recogerlo y el muchacho de la tienda me vio todo el coño, me levanté rápido, y metí el consolador en la cesta que llevaba, luego agarré dos vibradores, un aparato que se llama Venus II y que se podía llevar a todos lados, puesto era como una pija de goma que crecía cada vez que tú le dabas a una bolsita que traía, era como tener una pija adentro todo el día.

Me la llevé para llevarla al trabajo y todo eso, ¡era genial!, yo estaba tan excitada que agarré cosas que no necesitaba, lubricante, bolas chinas, y cuando iba a agarrar un consolador de dos cabezas me di cuenta que eso si no lo necesitaba, pero el señor de los 45, me dijo que eso servía para heterosexuales también, que me lo podía poner en el coño y en ese culo tan bello que tenía. Entonces agarré tres. Estaba tan excitada que cuando iba a pagar el muchacho me dijo la cantidad que era, le di el dinero, y él me dijo que si quería probarlos… tan excitada estaba que cuando lo pronunció yo dije que ssiiiiiiiii…

El Show: El muchacho puso el letrero de cerrado en la puerta, me quitó el top y dijo:

-Que grandes tetas tienes guarra…

Me empezó a chupar los pezones mientras el muchacho de 24 me bajaba la falda y decía: – Viene Rueda libre, que puta, y se lanzó a comerme el sexo, mientras el mayor saca un dilatador anal gigante de su caja y le indiqué que ya no era virgen por allí y él me dijo:

– Para esto – y se sacó la pija- es pequeño.

Y era verdad, tenía una pija descomunal, como de unos 24 cm algo así. El muchacho de 24 se había apartado para darle espacio al de 45, mientras el vendedor sacaba los consoladores, de dos cabezas, el muchacho de 24 sacaba las bolas chinas, el de 45 me empezó a meter el dilatador anal por detrás y yo le dije que lo metiera todo de una vez.

-Tú lo pediste- y me clavó toda la mierda esa.

El dolor me desgarró, pero de repente sentí el placer cuando empezaba a sacarlo y a meterlo como si fuera una pija mientras los otros dos se estaban pajeando, de repente mi culo se adaptó al tamaño del dilatador anal y el tipo me lo sacó del culo y me empezó a follar, era divino, eran espasmos sensacionales, que me atravesaban todo el cuerpo, recuerdo tuve 5 orgasmos, así estuvimos un rato mientras los otros tíos se pajeaban, luego el de 45 se corrió adentro de mí, yo sentía como el esperma corría por mis entrañas y hasta me salió por el coño, luego cuando la iba a sacar el vendedor le dijo:

-Espera, no la saques, ¿Tú crees que a esta puta le quepan dos pijas en ese culo? Y el de 45 le dijo: – Claro que si, hasta tres.

Y como el vendedor tenía en la mano los consoladores de tres cabezas dijo:

-Dos de verdad y uno de mentira, ¿Estás de acuerdo puta? yo le dije gritando: – Mira maldito métemelos todos y las pollas de ustedes también, pero termina que estoy muy caliente, el tipo de inmediato me metió la polla empalmada por el culo, ummm dije… ahora mismo me estoy corriendo… mmmmm, es que me estaba metiendo los tres consoladores de dos cabezas en el coño… mmmmmm que excitanteeeee, ahhhh

Volviendo a la historia estaba yo con dos pollas adentro de mi culo desgarrándome excitantemente, cuando salieron los tipos y la tipa que estaban follando en la trastienda diciendo:

– ¿Qué pasa aquí?, -A bueno, por no haberme invitado a la fiesta ahora te vamos a hacer lo mismo que a esta puta- y le metió la mano entera a la tipa por el coño en ese momento me corrí pegando gritos de placer… el tipo que dijo lo anterior se situó detrás de mi metiéndome su polla por el culo también.

En ese momento me desgarré de dolor, pero otra vez un orgasmo, y más gemidos y gritos de mi parte, de pronto, los tipos que estaban en la trastienda con la tipa empezaron a agarrarme las tetas y a masturbarme mientras los otros tres me follaban por el culo y de pronto me di cuenta que el muchacho de 24 se había ido, yo me pregunté dónde estará, pero de pronto las tres pollas se salieron de mi interior al mismo tiempo quitándome otro gemido del dolor…

Autora: Vanessa

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Historias de Viana 2: Si fuera él

Entro en mi portal, voy directa al buzón para sacar la correspondencia, la miro, lo de siempre, facturas, y propaganda de pizzerías, chinos, tiendas de muebles, a veces no entiendo por qué nos gastamos el dinero en un buzón que está fuera del portal si siguen llenando los buzones de papelitos que van directamente a la basura, me doy la vuelta, meto las cartas que en mi bolso y camino hacia el ascensor, aprieto el botón para que baje, pero tarda en hacerlo, a lo lejos se oyen ruidos y hay un camión de mudanza en la calle, vuelvo a darle al botón y alguien se pone a mi lado, es el vecino de enfrente, Nico, yo sé su nombre porque Marcos , uno de mis compañeros de piso me lo ha dicho, me mira y me sonríe, yo le devuelvo la sonrisa.

-Viana ¿verdad?.- me pregunta.

-Sí.- contesto extrañada, él lo nota.

-Ahora es cuando preguntas como sé tu nombre, tu amigo Marcos me lo ha dicho.- me contesta.

-Ahhh, ¿de qué conoces a Marcos?.-

-Del trabajo, él fue quien me avisó de que aquí había un piso en alquiler.-

-Marcos siempre tan servicial.- digo riéndome.

-Bueno, viene el ascensor o no.-

-Y cómo es que no me ha hablado nunca de ti.- le pregunto.

-¿No te ha hablado de mí?.-

-No.-

-Pues vaya.-

El ascensor se abre y entramos, apretamos el botón del 8º que es nuestro piso, su piso está al otro lado del pasillo, mi piso está casi al salir del ascensor, salimos y él se despide.

-Bueno, nos vemos, encantado de conocerte Viana.- dice volviendo a sonreírme.

-Lo mismo digo … no me has dicho tu nombre.-

-Ni que no lo supieras.- me dice guiñando un ojo.

Entro en mi apartamento y cierro la puerta, Gael está en la cocina haciendo la comida, Marcos tiene turno de tarde en su trabajo y no vendrá posiblemente hasta bien entrada la madrugada, dejo el bolso en mi habitación y voy a la cocina, suspiro y Gael lo nota.

-¿Te pasa algo?.- me pregunta.

-He conocido a Nico.-

-Has conocido a Nico.-

-Sí, ese pelo tan negro, esos ojos tan verdes, esa altura que tiene, al menos su color de pelo debe ser natural y no teñido como el mío.- digo riéndome.

-Vas a tener que ligártelo.-

-Un tío como ese no se fija en una tía como yo.-

-No digas tonterías, eres preciosa, no eres muy alta, ni estás tan delgada, tienes un aspecto saludable, y eso es bueno.-

-¿Sabes que he soñado con él?, estábamos en la cama y empecé a tocarme como si fuera él quien lo hacía, es el primer tío por el que me siento super atraída desde el desengaño con Isra.-

-Vale, ven aquí, esto tardará un buen rato en terminar de hacerse.-

Gael me relaja, es un tío que tiene un corazón enorme, lo conozco desde hace cuatro años y enseguida nos hicimos grandes amigos, me lleva a su dormitorio, me recoge el pelo en una coleta y me manda desvestirme, me manda sentarme en un banco tapizado que está delante de la cama, hago lo que él me dice, me desnudo por completo y me siento a horcajadas sobre el banco, es un poco extraño que mi amigo gay me mande desnudarme.

-Estás tensa.- dice empezando a masajearme los hombros. –Muy tensa.-

Coge un bote de aceite y empieza a darme un masaje en los hombros, me quedo relajada casi al instante, luego sigue esparciendo el aceite corporal por mis pechos, hasta llegar a mi pubis, me manda ponerme como un perrito y sale de la habitación y vuelve a los pocos segundos, siento un sonido eléctrico, y sus dedos estimular mi clítoris suavemente, coge más aceite y me unta con ello.

-Coge una almohada para estar más cómoda, sentirás algo en tu coño, cerrarás los ojos y pensarás que Nico te está follando por detrás, partiéndote con su inmensa polla mientras tú con una de tus manos libres te frotas tu botoncito del placer.-

Me mete mi consolador por la vagina, paso de preguntarle como supo donde lo guardo, y lo empieza a sacar lentamente hundiéndolo hasta el fondo al principio, luego solamente la punta, tocando un punto en mi vagina que hace que unas inmensas oleadas de placer me invadan, necesito más, froto mi clítoris todo lo fuerte que puedo, Gael sigue metiendo y sacando el consolador, dando a ese punto mágico y luego haciendo la penetración mucho más profunda, entre eso y la vibración me invade una sensación de no poder más, intento aguantar pero llego a un punto en el que ya no puedo reprimirme más y empiezo a gemir como una loca, Gael mueve el vibrador mucho más deprisa, no para, sabe que si fuera yo la que me lo estuviera metiendo ya habría parado, está a punto de venirme otro orgasmo y se da cuenta, empieza a meterlo y a sacarlo haciendo movimientos circulares, cada vez más rápido, no puedo más, vuelvo a tocar mi clítoris, ya dolorido, apenas lo toco cuando vuelve a reaccionar y a enviar por todo mi sistema nervioso otra intensa oleada de placer.

-Joder.-

-Venga cariño, date la vuelta.-

Me doy la vuelta y me quedo tumbada de espaldas, Gael me abre las piernas todo lo que puedo y sigue moviendo el consolador dentro de mí, esta vez mucho más despacio haciéndolo todo más tortuoso, necesito que lo mueva más rápido, pero no lo hace, estiro mis brazos y agarro el edredón de la cama, dejo que haga lo que quiera, noto como estoy apunto de correrme de nuevo, esta vez esa sensación no es tan rápida sino que dura más, y es muchísimo más intensa, gimo sin parar y de repente una sensación de paz y de relax me invade, siento como el vibrador sale de mi vagina, llevo mi mano hacia ella y me meto un dedo, acariciándome el clítoris con el dedo pulgar, mi espalda se arquea ante las pequeñas olas de placer que todavía siento, hasta que se termina.

-Ahora piensa en Nico y que con él será todavía más intenso, un consolador no es lo mismo que tener una buena polla dentro de ti, hazme caso cariño.- me dice Gael.

-Es extraño lo que acabas de hacer.-

-Soy gay cariño, solamente he ayudado a una amiga que tenía un calentón como de aquí a Tokio, ¿raro?, es posible, pero para mí no es nada, quiero decir, las mujeres no me excitan, diferente serías si fueras un tío, y en ese caso te habría tocado sacar músculo, cuando quieras más me avisas, ahora date una ducha y a comer, porque he hecho algo muy rico. Bye bye.-

Voy a ducharme, cuando termino me pongo ropa cómoda, enciendo mi portátil y entro en Facebook, tengo una solicitud de amistad, es Nico.

HISTORIA DE VIANA 3:  Primer Contacto … PRÓXIMAMENTE.

NOTA DE LA AUTORA: esta historia es ficticia, los personajes NO son reales.

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Historias de Viana 1: Sola en Casa

Viana se haya sola en casa, sus compañeros de piso, una pareja de chicos homosexuales decidieron irse de fin de semana a la montaña para huir, aunque fuera durante unas horas del bullicio que se respiraba en la ciudad, Viana, una chica de 32 años, no muy alta, tampoco muy delgada, digamos que apetecible, un gran corazón, un precioso pelo negro y ojos grises, hacía más de cuatro meses que había roto con su novio después de descubrir que éste llevaba mucho tiempo engañándola. Gael y Marcos decidieron que ocupara la habitación que quedaba libre en su piso cobrándole un simbólico alquiler, Marcos es su confidente, su amigo de la infancia …

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El entrenador de basquetbol me cogio muy rico

Hola a todos soy Abril hetero travesti quiero contarles una experiencia muy caliente
que tuve hace poco con un hombre maduro bien dotado,
se trata de un entrenador de Basquetbol de una deportiva
que esta cerca de mi casa.

Para empezar quiero decirles que ami me encanta y fascina la
lenceria femenina, sobre todo con los tacones altos. Son mi fetiche
diria yo, sandalias de tacon alto, con plataformas de mas de 15 cm, me
excitan demasiado. Mi descripcion: soy de estatura mediana, de piel muy clara, tengo ojos cafes,
cabello largo castaño y negro. Soy delgada, con pechos grandes, redondos y bien formados,piernas y pies muy suaves
y un culio bien parado y jugoso. Esoy bien buenota y mas aun al usar ropa, como minifaldas, tangas, blusitas y mas.

Soy originaria de Guanajuato Mexico, ahora vivo
sola en una casa pequeña que no tiene mas de un año que la compre y me volvi
mas independiente de mi familia,
en donde he hecho un sin fin de cosas perversas y muy sexys, y tambien
en donde me han hecho lo mismo.

Una mañana mi amiga Lau hombre gay y compañera del salon de bellesa en
donde trabajo, vino rapido a decirme que el entrenador
de basquetbol que dias anteriores lo vimos practicando en la
deportiva, habia habia reservado una cita en el salon
para que le cortaramos el pelo.

Fue una muy buena noticia sin duda,
pues desde que lo vi me gusto y mucho
y tuve muchas fantasias con el despues.
Mi amiga me dio la oportunidad de que yo lo atendiera,
rapido me vesti, con un pantalon negro entubado y tanga que se remarcaba todita
en el pantalon y mostraba mis nalgas bien paradas, me puse una playerita blanca
roja, sin bra para que resaltaran mis pechos, y unas sandalias rositas de mas de 10 cm.

Estube haciendo varios cortes, con la bata de trabajo no se me notaba casi nada mi ropa,
pero una vez que me avisaron que habia llegado el, me quite rapido la bata
y decidi trabajar con mi ropa nadamas.

Nos saludamos se llamaba Alfonso, el era un hombre alto moreno con buen cuerpo, me beso en la mejilla y me dijo que era una Reyna,
queDE impactada con su comentario, solo le di las gracias y le devolVi el cumplido.
Al cortarle el pelo yo veia en el espejo que al platicar
se clavaba su mirada en mis curvas, luego empezo
a mirarme los pechos como si quisiera comerselos enteritos.
Y yo lo unico que pensaba era mirarle su paquete porque no
se lo habia visto pues le puse una bata para que no se le encimara el cabello
que le cortaba.

Al terminar me invito a ver una practica de su equipo,
quedamos en que algun dia de la semana iria a verlo. Cuando tube la oportunidad
lanze mi mirada a su gran paquete y se percataba que estaba grande, rapidamente quita
la mirada para que no viera mi intencion. Pero fue algo inutil pues cuando tuvo
la ocacion me susurro al oido que mi vista era libre para mirar lo que quisiera yo
y que no tenia problemas en que una Reyna como yo le mirara su cuerpo, despues me dijo
que ya habia tenido experiencias con una mujer como yo y que los dos hariamos
un trabajo muy bien hecho estando juntos. Despues hablamos de otras cosas y yo qude picadisima.
Por fin se fue y yo quede con una imagen muy excitante estando con el
y sintiendo su miembro dentro de mi, quede muy caliente.

Pasando dos dias se me ocurrio que podria ir a verlo
pues no habia muchos clientes que digamos, entonces le conte
a mi amiga Lau, y me dijo que ella cubriria el trabajo un gran favor,
hoy por mi y mañana por ella.

Corri contenta a mi casa a cambiarme, pero antes pase a comprar lubricante
y maquillaje. Estando en mi cuarto, pense en que lo apropiado seria ir vestida normal
y despues si se daba la ocacion pues me vestiria para coger o que me cogiera.
En una bolsa tipo portafolio, empeze a poner lo que me pondria. Pero antes me di un baño
jugando con la imaginacion me vi con el bañandome.
Me puse una blusita y encima una chamarra para disimular,
una tanguita roja de hilo dental y pants y tenis.

Lo que puse para ponerme en la ocacion fue un mini-vestido color rosa de tela
muy suave, una mallas rojas con tacones de plataforma tranparentes y ya lo demas lo dejaba a lo natural, me maquille
y me dispuse a ir con el de li mas sexy y caliente.

Al llegar como a la 1:00 p.m. note que todos los jugadores
se estaban llendo habian terminado ya de jugar, me espere en una banca con un libro
para disimular. Luego vi que noto mi presencia y al irse los ultimos jugadores.
Me saludo y me dijo que era un gusto que estubiera yo alla, pero la practica habia finalizado.
Me disculpe por haber llegadi tarde, dijo que no habia problema, y me invito
a pasar a su oficina en donde administra al equipo.

No se que paso y al entrar me tomo de la mano sin antes decirnos una palabra,
me dijo que le gustaba mucho, que estaba bien buena y lo ponia calientisimo,
llevo mi mano a su paquete y lo note duro. Me senti bien excitada.
Nos besamos, me metia su lengua y yo la mia a su boca.

Despues tome liderazgo y le dije que tenia que esperar, que asi no podria yo,
el me pregunto si me sentia incomoda nos podriamos ir a otro lugar, y para nada
estaba incomoda al contrario, solo le dije que me esperara, me asento con la caveza
diciendome que si y me dirigi al baño a cambiarme.

Cuando sali casi se le caia la baba
al verme, me veia como un putita zorra
apunto de que se la cogieran.

El se acerco ami me tomo de las manos y empezo a decirme cosas lindas,
y me llevo caminando lentamente hacia un cuarto que tenia el letrero de dormitorio,
con mis tacones altisimos apenas si podia caminar, el se dio cuenta
me dijo que era su zorra y me cargo hacia adentro, tenia unos brazos muy fuertes,
al llegar me avento con brusquedad sobre un sillon negro muy amplio, y ahora yo fui
quien le dijeron que se esperara, se fue al baño, y yo me empezaba a calentar mucho.

Al llegar tenia en sus manos unos condones, se sento en una silla y me dijo que le calentara mas
los huevos, yo me rei, y emepeze mi seduccion.

Me sente en el sillo acariciando mis piernas y luego me pare, el me miraba de arriba abajo,
yo seguia manociandome las piernas y bajaba a mis tacones, rosaba mis manos por encima de mi cintura,
alevantaba el vestido para que me miraram mi tanguita que ya estaba casi desecha de tanta excitacion,
despues se acerco me lamio las piernas, me las besaba hasta llegar a la cintura, luego bajo su lengua hasta besar
mis pies, me agarro de la cintura y me dijo que puta eres, eso me ascito mucho mas.

Nos besamos y y el me agarraba las nalgas, me alevantaba el vestido, yo ya queria empezar,
me agache le baje el pantalon de mezclilla y de el salio su miembro, por fin se la vi media como 18 cm, la tenia enfrente de mi,
no espera mas y empeze a mamarsela, muy suave y a veces rapidisimo, el gemia con placer, le hacia circulos en
su glande con mi lengua, de ahi me sente en el sillon y empeze a rosarle su gran verga con mis piernas,
lo hacia un sandwich, yo me miraba en un espejo, y me vea como puta bien buenota sexy.

Me enrollo el vestido hacia mi cintura, dejo al descubierto mis pechos duros, y mi tanguita me la fue quitando
con sus dientes hasta que me la arranco, yo le dije que ya habia ido al baño y estaba muy lista para que me
hiciera de el pero que mi lubricante estaba en el otro cuarto, me callo con la mano,
y saco de una mochila una botella de lubricante y un consolador de casi 20 cm. me asuste un poquito, pero con lo
caliente que estaba solo me deje llevar, hizo algo que me encanto, le tiro todo el lubricante
sobre mi cuerpo, senti que me podian coger por donde quiera pues estaba muy lubricada, mis pechos piernas, y sobre todo mi
culito, me dio un condon, y se lo puse enseguida, apenas si entraba completo pues estaba muy parada su vergota.

Le hice otras mamadas muy buenas, y asi estuvimos con el tiempo desde que habia llegado ya habian pasado como hora y media,
tomo mis tacones lubricados tambien y se hico unas pijas con su vergota,
me recoste sobre el sillo y empezo a jugar con mi culito lo rosaba con su pene,
mientras los dos nos deciamos cosas muy sucias, le decia que me chingara y cogiera sin piedad,
el me decia que cantidad de cosas suciaS, por fin me dijo que ya era hora de que me cogiera, le ise unas ultimas mamadas antes
del acto, yo estaba muy abierta, me dio unos lenguetasos en mi culo y me abrio mucho mas, me quite el vestido
y quede solo con tacones frente a el.

Me gustaba mucho mamarsela, me llenaba la garganta, me empujo e hicimos un 69 sobre el sillon,
con mis tacones altisimos me veia muy sexy, me alevante y tenia parada la vergota, llego el momento
prepare mi culito y me sente en su enorme verga, haaa senti riquisimo no podia entrar por completo luego me fui acostumbrando
me movia y movia, me estaban cogiendo ya, aaah sentia un placer encantador,
segui montada asi mis pechos sonaban al frotarse con su pecho que era un abdomen fuertisimo, sentia su fuerza,
cambiamos de posicion, subi mis piernas hacia su hombre, y sin decirme nada
me clavo, me la metia y sacaba fuertemente, yo le pedia mas
y el si que me daba mas, no podiamos parar, despues me puso en cuatro y sigui ensartandome
mis tacones en el espejo se veian muy bien, y yo estaba colocadisima, me la saco
mi culo estaba ardido, y yo le di unas buenas mamadotas a su verga, el sentia placer,
el consolodor estaba junto al sillon el lo tomo y me dijo que no tenia oportunidad
de descansar, mientras se la mamaba, su verga estaba hasta el fondo de mi garganta, me tomo fuerte
no me dejo sacar mi boca y me ensarto asi nadamas el consolador en mi culo.

Mis ojos estaban salidos estaba caliente pero calientisima,
me sentia como puta zorra, al sacarmela me cargo y me metio la de el
me sostenia con sus dos manos fuertes y me la metia y sacaba,
me besaba de lengua, me daba nalgadas, y yo gemia y gritaba mucho,
siguio y siguio, luego parados los dos me volvio a clavar, y mientras me embestia bruscamente
me decia que ya estaba por venirse, yo ya queria probar esa leche.

Me dio las ultimas cogidas sentada en cuatro en el sillon,
como quiera estaba incomoda mas traendo puestos tacones altisimos, pero no me importaba mi
culito recibia con cariño su vergota, al terminar de cogerme, se sento, y yo tome con mis manos
su verga la empeze a mamar, lo estavamos haciendo muy rico, el me comia mi boca, me la comi enterita.
El me embestia la boca, hasta que me dijo que ya era hora,
saco su lecho y yo la tenia dentro de mi boca, todo el semen se fue adentro de mi garganta, me senti muy rico
sabia dulce su semen, mientras el no dejaba que sacara mi boca, por fin lo ise y lo poco que le quedo
lo tomo y me lo embarro por mi cuerpo. Habiamos terminado ya, fue algo muy riquisimo para los dos,
me dijo que jamaz lo olvidaria, y ya eran las 5 de la tarde, nos recostamos sobre el sillon, me abrazo y beso
y dijo que tardaria tiempo para que lo volvieramos hacer, asente con la caveza,
luego dormimos, de tan cansancio. Y a las ocho de la noche se ofrecio dejarme a mi casa.

Desde ese momento en la estetica mi amiga no dejo de excitarse cuando le conte todo,
ya tiene mas de dos meses que lo conozco a el, nos comvertimos en amantes, cuando viene
nos metemos al baño para que se la mame, me da su leche y se va.

Ahora yo quiero proponerme hacerlo de nuevo, y estoy preparando algo especial, un trio tal vez,
pero bueno despues contare que fue lo sucedido.

Mientras es todo, espero que les aiga gustado mi experiencia, en este momento traigo puesto una
minifalda sin tanga ni blusa, y unas sandalias de aguja de 12 cm, me he estado metiendo al escribir el consolador
de ese dia, uyy que rico, saludos a todos,

nos vemos
Abril
BYE

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Martita: me encanta exhibirme

Hola, me presento para quien no haya leído algún relato mío. Tengo 23 años, y soy travesti de closet, me pongo lencería de mujer y me encanta sentirme como toda una putita delante de la cam. Como algunos recordaréis, tengo un culito anchito y respingón, muy tragón y rellenito de carne para amasarlo bien fuerte, es lo que más me gusta de mi cuerpo, me encanta cuando me pongo un tanguita y se me clava entero en el agujerito. Además, mi culito, desafortunadamente, aún no ha probado una polla de verdad, y no os imagináis lo perra que me vuelvo por cam con las ganas que tengo de meterme lo que los hombres me enseñan por ahí.

Lo que hoy vengo a contaros es otra experiencia que me ha pasado hace poco. Yo vivo en un bloque de pisos en la ciudad, y la ventana de mi habitación da a un pequeño patio de luces que nos separa del edificio de al lado. La verdad es que, como no son de mi bloque, no conozco demasiado a la gente que vive en ese edificio, pero sé que justo enfrente, a una altura más o menos igual que la de mi piso, y a unos escasos 5 metros de mi ventana, vive un hombre de unos 50 años soltero. Creo que está divorciado en realidad, pero desde hace muchos años, lo sé porque mi madre me ha hablado alguna vez de él.

La cuestión es que llegué un día a casa antes de cenar, y tenía intención de vestirme de putita, porque esa noche iba a pasarla sola, y cuando me quedo sola no puedo resistir la tentación de sentirme toda una zorrita. Entré en la habitación y me quité los pantalones para ponerme los del pijama mientras elegía qué ropa ponerme después de cenar. Al terminar de cambiarme, me di cuenta de que mi cortina (que es de subir y bajar) no estaba bajada del todo y, por supuesto, la persiana estaba subida. Así que pensé “mierda, seguro que alguien me ha podido ver”, pero no le di más importancia. Pero al ir a bajar la cortina, me di cuenta de que el hombre que vive enfrente había dejado la ventana abierta, algo que casi nunca hace, y me entró el morbo de saber si me estaba mirando.

He de deciros que mi cortina es semi-opaca, es decir, si está bajada no se puede ver nada desde el otro lado, pero desde el mío sí, no bien del todo, pero casi. Está hecha así para que entre mucha luz sin tener que dejar subida la persiana. Coloqué la altura de forma que desde la ventana de mi vecino se me viera el cuerpo, más o menos del pecho hasta abajo, pero que no se viera mi cara, así no sabría si lo estoy mirando o no, y ambos podríamos actuar con normalidad.

Me propuse hacer la prueba, a ver si me miraba, y empecé a vestirme de nena. Como siempre hago, lo primero fue ponerme las medias, me encanta verme desnuda con las medias puestas, además me dan una sensación de suavidad muy placentera. En esta ocasión, me puse unas de rejilla de color negro y un tanga rosa de encaje. Encima, me coloqué mis tetitas postizas y un sujetador negro y rojo, con un top rojo por encima. Como estaba sólo en plan prueba, sin tener demasiada esperanza que pasara nada, me coloqué un vestidito de verano que me marca la figura y el culito, aunque no llega a ceñir del todo, para ir cómoda. Cuál fue mi sorpresa cuando me giré para sentarme en la silla y vi a mi vecino en su ventana, a menos de cinco metros de mi, medio escondido con su cortina, mirándome. Claro, él no podía ver mi rostro y no sabía que le había descubierto, así que seguramente pensaba que yo no me estaba dando cuenta de nada.

Me llenó de morbo ver como mis pensamientos eran ciertos y mi vecino me había visto cambiándome, estaba super excitada! Mi pollita ya lo notaba, y se había puesto durita, aunque estaba bien escondida y disimulada. Al sentirme observada, me paseé un poco por la habitación para que mi vecino me viera bien la figura, y el tío no se movió en todo el rato de su ventana. Como vi que la cosa prometía, simulé que hablaba con alguien por el ordenador y me dispuse a dar mi show de webcam pensando en cómo me miraba mi vecino.

Puse algo de música relajante y empecé un pequeño baile, de espaldas a mi vecino, para que viera bien cómo movía mi culo anchito delante de sus narices. Me despreocupé de él y empecé a disfrutar, me sobaba el culo con las dos manos sin quitarme el vestido, y me lo levantaba un poco más cada vez dejando ver mi rajita y sobándome los pechos. Al rato me di cuenta de que mi vecino ya no se escondía para nada, y estaba parado en la ventana, medio apoyado, y su mano se perdía por debajo. Supuse que se estaba tocando, así que me puse cachonda perdida y empecé a desnudarme. Coloqué una silla en el centro de la habitación, y me incliné apoyado en ella, dándole el culo a mi vecino. Me subía y me bajaba el vestidito poco a poco, y acabé haciendo algo que me encanta hacer. Sin levantar el vestido, me bajé poco a poco el tanga, que se viera bien que me lo había bajado, y después me lo volví a poner pero por fuera, dejando el fino vestido por dentro del tanguita.

La verdad es que en esa posición, con el culo en pompa, y con el tanga por fuera, mi culo se veía delicioso, bien apretado y marcado. Poco a poco, con suavidad, me iba subiendo el vestido desde la cintura, hasta llegar al punto de que se me viera medio culito desnudo. En ese momento, y con el culo en pompa, me pegué un tirón más fuerte del vestido, y salió todo. Mi culo se quedó con el tanga super metido, bien alto, lo notaba metido en mi rajita como una putita. Me quité el vestido por encima de la cabeza y empecé a mover más el culo al son de la música, no quería ni imaginarme la paja que se estaba haciendo mi vecino.

Poco a poco me giré, dándole a mi vecino la visión de mis grandecitos pechos postizos enfundados en el sujetador y el top, y vi que se había alejado un poco de la ventana y podía ver cómo tenía agarrada su polla con los pantalones en las rodillas. Casi me vengo del gusto, me entraron ganas de correrme con esa visión que yo misma había provocado.

Me contuve y le di lo que sabía que quería: verme follada. Coloqué mi consolador en la silla, bien pegadito con al ventosa, y lo embadurné de lubricante, limpiándome los deditos en mi culo. Me aparté el tanguita hacia un lado y me dispuse a sentarme sobre mi consolador. La sensación fue excitante. Estaba dándole la espalda a mi vecino, con el vibrador metiéndose en mi culazo y agarrada al respaldo de la silla como si se tratara de mi macho. Movía mucho mi culo, y al consolador apenas le costó unos segundos entrar entero en mi agujerito. Me movía como una loca, incluso gimiendo fuerte para que me oyera mi vecino. Al poco tiempo, me giré, porque aunque él no me viera la cara, yo sí quería cabalgarme mirándolo a él, y me di cuenta que tenía en una mano la polla y en la otra un trocito de papel, así que supuse que se correría pronto.

Me empecé a cabalgar con mi polla delante suya, saltando como un resorte. Me bajé el top y el sujetador, y mis tetas postizas se veían ricas y bien erguidas aguantadas por la ropita que aún llevaba encima. Al rato, me cogí la polla y empecé a hacerme una paja mientras saltaba sobre mi consolador. Parece que aquello le gustó a mi vecino, que se acercaba el papel a la polla como queriéndose correr pronto, así que le di lo que quería. Estaba tan excitada que no aguanté, y me corrí a mares encarando mi polla hacia las tetas, que inclinándome y con el tamaño de los postizos, estaban bastante cerca de mi colita. Mi vecino vio cómo derramé toda mi leche encima de mis tetas y del top que aún tenía bajado sobre mi cuerpo. Con dificultad, pude ver como se corrió sobre el trozo de papel que tenía, y lo vi como apuraba las últimas gotas de semen sobre él.

Cuando acabó se marchó de la ventana y no pude verlo más porque, directamente, bajé mi persiana y mi cortina. Limpié un poco mi top y lamí la leche que se había quedado en las tetas, el cabrón de mi vecino, además de ser un mirón, me había puesto a cien, me sentí una verdadera zorrita al follarme delante de su lujuriosa mirada.

De momento no me he atrevido a probar ningún hombre de verdad, pero he descubierto que además de excitarme cuando me ven por la cam, me vuelve loca que alguien me espíe mientras hago uno de mis shows. Me sentí toda una perra, y espero poder encontrar otra ocasión para repetirlo. Seguro que ahora dejaré más veces la cortina a medio bajar, y seguro que mi vecino estará al acecho por si vuelve a encontrarse con su vecina la putita.

No dudéis en escribirme a  si tenéis ganas de verme por cam y charlar conmigo, o lo que os apetezca.

Un tierno beso en vuestras pollitas.

Martita

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Sola en casa II: Encuentro sexual por casualidad

Hola a todos los que visitan esta pagina, para leer las cosas mas pervertidas que ni uno se puede llegar
a imaginar, siempre me he excitado con las historias publicadas por otr@s, y ahora me toca a mi contarles mis historias mas calientes y perversas.

Me llamo Abril de piel clara, mido 1.69, cabello negro rizado, ojos claros y cafés, boca y ojos medianos, piernas bien abiertas y paradas, un busto jugoso, y una cintura bien formada.

Mi lugar de residencia es una comunidad semi-urbana de Mexico. El lugar en el que vivo hace mucho calor, lo que provoca en personas calientes tales como yo una temperatura elevadisima para cumplir todos mis deseos sexuales y mas pervertidos.

A me fascina toda lencería sexy de mujer, las mini tangas con adornos o sin adornos, medias, ligueros, pero sobre todo los tacones altos y zapatillas, con plataforma es mucho mejor, me encanta ponerme este tipo de zapatos es muy excitante para mi ponérmelos, también sandalias altas sexys todo todo de este tipo.

Mi historia tiene que ver con un encuentro sexual imprevisto de casualidad con un hombre maduro muy fuerte y con una polla bien grande.

Resulta que me habia quedado solita en mi casa porque todos mis familiares se habian ido de vacaciones a Cuernavaca, y eso me gustaba pues podía hacer todo lo que yo quisiera. Ya habia preparado
un enorme consolador para darme placer y claro mi outiff: quería estrenar una pequeña faldita roja y unos tacones muy altos y trasparentes de 16 cm de altura. La noche antes de que todos salieran ya me había probado todo y me veía espectacular, bien buenota y me moría por tener la casa solita.

Por fin se llego el día, todos se fueron y cuando cerré la puerta grite felizmente, corrí de inmediato a
mi cuarto donde tenía todo, cuando sonó el telefono.

Era un pretendiente que recién habia conocido Andres, le dije que no habia nadie en mi casa que viniera para coger, follar, todo lo que pudieramos. Él me dijo que no iba poder ese día sino hasta otro, mmmm mi felicidad disminuyo un poco y me puse a pensar en que un día sin él sería mucho para mi.

Fue cuando la casualidad toca a mi puerta, nunca me imagine lo que iba a pasar.

Era un conductor de transporte de combis, que me pregunto si tenia telefono, pues tenia que hacer una llamada a la central de combis pues su automovil se habia descompuesto y la reparacion total seria hasta en dos dias, mientras tanto se iba quedar en algun lugar de la comunidad.

Cuando termino de hablar me dijo que si habia algun hotel cerca para hospedarse, yo le conteste que no,
cerca no habia, el mas reciente estaba dos horas, él insatisfecho me vio seriamente de pies a cabeza, yo tenia unas sandalias y un pans muy ajustado, y senti algo muy rico por la forma en que me miraba, y rápidamente se me ocurrió una idea.

Me dio las gracias por prestarle el teléfono y me dijo que se retiraba, fue cuando le dije sin ningún pelo en la lengua que en mi casa no había nadie y que habitaciones sobraban. Le dije que si queria que se quedara.
El me sonrió y me dijo que estaba muy bien, si no hay problemas con gusto se quedaba.

Después de enseñarle su habitación comimos en la sala, hablamos sobre su problema y de muchas otras cosas sin importancia, yo disimuladamente trataba de imaginármelo junto a mi, él tenía unos jeans que dejaba ver un poco que tenia una enorme verga. Yo lo deseaba, estaba muy caliente y en todas las respuestas a sus preguntas me quedaba bien distraída.

Cuando llego el tema de las parejas, yo le conteste ya con una imagen de cogedura con él, que era hetero, pues ya no aguantaba mas la ganas de decirle lo mucho que lo deseaba.

Fue cuando empezó todo, me pregunto que si estábamos en confianza, que se sentía serlo, que si me vestía de mujer, que se sentía,  y confesó que era un amante del sexo, le gustaba mucho experimentar cosas, pero nunca lo habia hecho con un hombre. Luego me dijo que ya se había dado cuenta lo mucho que yo lo miraba a él, y que por alguna razón son las coincidencias.

Pues al estar sola en mi casa yo me moria por coger con mi novio, y que el se moria por experimentar
el sexo con un hombre femenino. Era como un sueño haciendose realidad.

Nos besamos y lo senté en el sillón de la sala, le toque la parte delantera de su pantalón y lo bese, le dije que en unos minutos volvía, me iba a preparar, me sonrió con una mirada de hombre follador y corrí
a mi habitación a cambiarme.

Me puse la tanga, la falda, los tacones, una blusita mega ajustada, tome lubricante, y el consolador, ahora si estaba lista.

Me vio y me dijo que era lo mas excitante que habia visto, nos fajamos bien rico. Luego empeze acariciarle todo el pantalon, lo besaba y demas, hasta que se lo quite, no podia creer que estaba en frente de una polla desconocida, tenia unos boxers aguados que dejaban ver un poco de su miembro, me tomo el cabello y me ordeno que ya no aguantaba que ya lo hiciera.

Que enorme vergota estaba viendo no lo pensé mas y me lanze a mamarsela, estaba ya jugosa , le di unos lenguetazos bien dados y mientras la mamaba, el acariciaba todo mi culo, luego rapido me acosto en el sillon y empezo a lamer mi ombligo, seguido de mis piernas y mis tacones, me besaba y
acariciba, y yo me calentaba mucho mas, luego me quito la blusa, me mamo mis pezones, tomo el lubricante y como toda una fiera hasta me mordia suavesito y luego me untó lubricante por todo el cuerpo, yo ya estaba bien mojada y no lo podía creer.

Me quito la falda bruscamente y me decía cosas bien sucias como: te voy a coger puta perra, te voy a meter mi verga, perra y me paraba su verga para que se la sugiera mamando, una vez que me quitó la tanga empezó a lenguetear mi culo, empezo a abrirme mucho mas de lo que ya estaba, después lo desvestí completamente y ahora me tocaba a mi besarle todo su cuerpo, nos besábamos y todo.

Yo ya estaba preparada y abierta, y al verme reflejada en una ventana de vidrio, yo así con mis tacones , me excitaba y le pedía que ya me cogiera. Y entonces me puse en cuatro en el sofa, tomo el consolador y me lo metio a la boca, yo estaba a mas calentura no poder, me puse chupar el consolador, y se puso detrás de mi, me tomo de la cintura, puso un cojin en su estomago y en la posición de perrito, coloco su vergota ya mamada en mi culote abierto, sin avisarme me clavó, sentí bien rico, me la sacó y me la volvió
a clavar, estaba yo con los ojos casi destrozados, y luego rápidamente me penetraba bien duro
yo gritaba y gritaba.

Que rico me estaban cogiendo… pedia mas y mas … me decia cosas sucias, y seguimos.,.

Después tomo mis piernas que temblaban mucho y se las coloco en sus hombros, y ya estaba en posición
me la metió bien rico, mis tacones chocaban y el ruido que hacíamos era mucho.

Seguimos así durante mucho tiempo. Luego me paro en el piso y de nuevo mi empine el culo y me clavaba, por ultimo tomo el consolador y me lo metio con violencia, mientras se masturbaba a mi culo no le dejaban de follar, le pedí que aun se la queria mamar, me quito el consolador y le di unas mamadotas bruscas como él me trataba.

Hasta que le saque toda su leche se la mame y le pase toda mi lengua tome semen y lo esparcí por todo mi cuerpo y eso fue lo mejor que nunca hice. Nos felicitamos y nos besamos con la lengua, terminamos durmiendonos.

A otro día me dijo que no podía quedarse mas en la casa, que se marchaba y que estuve deliciosa. Se fue rápido y yo me seguí durmiendo.  Traía una felicidad enorme, después les contare de los días que siguieron estando yo sólita en casa

Nos vemos y espero que les haya gustado…

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