Una madurita infiel

Yo movía mi lengua cuando ella gritó, me vengo y sentí su chorro, yo deseaba meter mi verga en su concha húmeda y le pedí que se diera vuelta con la cola parada, su concha abultada, comencé a pasarle mi verga a lo largo de su vagina rozando sus labios y se la fui metiendo, que sensación tan placentera, sentir esa humedad y el calor, ya que tenía mi verga completamente dentro de ella.  completamente dentro de ella, quería disfrutar cada milímetro de esa concha húmeda.

Antes que nada quiero enviar un saludo desde Mexicali, México a todos los lectores de esta página, bueno a continuación les contaré una historia que me sucedió hace un par de meses, iniciaré con decirles que hace 2 meses atrás me encontraba en mi oficina haciendo unos presupuestos para una constructora ya que les proveemos de materiales para construcción en el puerto de san Felipe, cuando me llegó un mensaje en el Messenger y este era de la secretaria de uno de mis clientes para preguntar por algunas razones de trabajo a lo cual contesté sus dudas y continuamos platicando.

En algún momento de la plática utilizamos frases en doble sentido que derivaron a lo sexual, les diré ella es una mujer de estatura mediana con un par de tetas muy ricas, su trasero nada del otro mundo pero se apetece ya que siempre se viste de una manera muy provocativa mostrando mayor parte de sus pechos y con ropa pantalones casi transparentes mostrando sus tanguitas o con faldas muy cortitas que muestran en todo su esplendor un buen par de piernas.

Volviendo al relato aquella tarde nos despedimos del msn y cada cual volvió a sus actividades, al siguiente día después de conectarme al msn recibí un mensaje de ella para saludarme y darme los buenos días platicamos un poco de trabajo, poco después continuamos con la plática del día anterior sobre el sexo para lo cual ella me comentó que estaba un poco aburrida de la rutina de su matrimonio y que le gustaría experimentar cosas nuevas en el sexo, a lo cual pregunté que como que cosas se le venían en mente y ella me dijo que deseaba ser cogida por otro hombre que no fuera su marido…

En pocas palabras quería ser una madurita infiel y la verdad es que yo la alenté a que lo fuera y por supuesto que me ofrecí a ayudarle fue cuando me pidió que le dijera como haría yo mientras me la cogía y le fui describiendo como me la cogería, así estuve escribiéndole por un buen rato hasta que me pidió que ya no escribiera más por que estaba muy caliente y su tanga ya se le había mojado, así que quedamos que nos encontraríamos para llevar a la practica todo lo que habíamos platicado, pasaron los días y un día por la tarde llegó a mi oficina a dejarme unos cheques para el pago de unos materiales, para eso ya mi secretaria y mis trabajadores ya se habían retirado por lo cual estaba yo solo en mi oficina.

Ella venía vestida con una falda muy corta y como siempre con la mayor parte de sus pechos por fuera al llegar la hice sentar en un sofá que tengo en mi oficina quedando de frente a mi, yo permanecía en mi escritorio y cuando levante la vista pude ver por debajo de se falda y entre sus piernas su triangulo blanco de su tanguita esta visión me puso cachondo al instante y se lo dije pero me comento que debía irse pronto ya que su marido la esperaba en la oficina donde ella trabaja, yo no hice caso y me levanté de mi silla y fui hacia donde estaba ella y le dije “ este es el momento que estaba esperando.

Me acerqué a ella y me arrodillé frente a ella inmediatamente con mis manos tomé sus dos piernas desde los tobillos y fui subiendo mis manos lentamente hasta llegar a sus nalgas las que sentí completamente desnudas en las palmas de mis manos gracias a su tanga para esto ella sonreía de manera nerviosa, me decía que no creía que me fuera a atrever a tocarla después de tocar sus nalgas desnudas llevé una de mis manos a sus pechos y la otra la metí entre sus piernas para tocar su panocha que la sentí caliente y sus pechos comenzaron a endurecerse y ella comenzó a gemir y cerró los ojos subí mi cara y comencé a besar sus pechos, los cuales ya los había liberado.

Los chupé por un buen rato mientras con mi mano estaba masajeando su vagina sobre su tanga, ella solo gemía y ya se había acostado en el sofá, le pedí que levantara su cintura y la despojé de su tanga que para ese momento ya estaba completamente mojada y al abrirle las piernas pude percibir ese aroma tan rico y tan especial de las mujeres maduras cuando están calientes, inmediatamente me fui a la fuente de donde salía ese aroma que me volvía loco, comencé a chupar su vagina que tiene unos labios gordos y completamente depilado, le pasaba mi lengua por toda su vulva desde la base del ano hasta llegar arriba y ella gemía y levantaba sus caderas.

En un momento que atrapé su clítoris con mis labios comenzó a gritar y a retorcerse, se notaba que estaba gozando y por supuesto que yo también gozaba de ver como ella lo hacía, al momento de estarme comiendo su clítoris metí un dedo en su vagina que se sentía apretadita así que inicié a masturbarla, mientras le metía me comía su clítoris, me decía sigue por favor, Aaahhhgggghhhh, que rico me comes sigue no pares por favor, mmmmm, me apretaba mi cara con sus dos manos, no pares por favor, ahhggghh, me estás volviendo loca, cuando ella comenzó a apretarme contra su vagina aceleré mis movimientos, tanto de mi lengua como mi dedos en su vagina que estaba completamente mojada…

Yo seguía moviendo mi lengua cuando ella gritó, me vengo, no pares, ahhggghh, sigue dame duro, en eso ella se puso dura apretándome más fuerte y sentí su chorro pegándome en mi cara, parecía como si se estuviera orinando, la dejé que reposara un poco mientras me ponía un condón yo deseaba meter mi verga en su concha húmeda y caliente así se lo hice ver, y le pedí que se diera vuelta y la puse sobre el descansa manos con la cola parada,

que rica se veía, su concha abultada y sin pelos, comencé a pasarle mi verga a lo largo de su vagina rozando sus labios y poco a poco se la fui metiendo, que sensación tan placentera, sentir esa humedad y el calor, ya que tenía mi verga completamente dentro de ella…

Comencé a moverme lentamente, quería disfrutar cada milímetro de esa concha húmeda, ella comenzó a moverse y a acompañarme en los movimientos, comenzamos a acelerar los movimientos y yo besaba y daba pequeños mordiscos a su espalda y con una mano sobaba sus pechos.

Paré de cogerla y cambiamos de posición ahora yo me senté en el sofá y ella se puso de espaladas a mi y se fue sentando hasta hacer desaparecer mi verga e inicia a mover sus caderas lentamente y por momentos muy rápidos que parecía licuadora, y así estuvo alternando por momentos lento y otro rápido, yo estaba casi por venirme y ella seguía gimiendo y me decía, Mmmmm, que rico estoy muy caliente, así que aguanta y sígueme cogiendo más tiempo.

Yo le pedía que se siguiera moviendo como lo hacía, así lo hizo por unos minutos y me pidió cambiar de posición por que se había cansado, entonces la subí a mi escritorio y abrí sus piernas las subí a mis hombros y enterré mi verga de nuevo y ella gritó, Ahhh, si cogeme duro dame más fuerte.

Comencé a bombearla, pero la verdad que ya no aguantaba mucho ya tenía un deseo enorme de descargar mi leche comencé a moverme muy rápido y fuerte ella comenzó a gritar al igual que yo y comencé a decirle, ¿te gusta perra, te gusta como te cojo? y ella me respondía, vamos dame más cogeme más duro, dame como a una perra.

Yo sentí que ya no podía más y le dije me vengo y ella acompañó mis movimientos y gritaba, dame más duro, yo seguí dándole fuerte, saqué lo último que me quedaba de fuerzas y seguí bombeando, le gritaba, me vengooo, me vengooo , siiii dame maaaaassss, quiero  masss, también yo me vengooo, sigue aghhhhshhh…

Sentí recorrer la leche por mi pene comencé a venirme pero seguí moviéndome dentro de ella y ella seguía moviéndose cuando gritó…

-Aaaaaaaaaaaaaaaaahhggghhhhhhhhhhhhhhhhhhh, que ricooooooooooooo me vengooooooooo,  ahhhggghhhhhhhhhh  y terminó de una manera menos escandalosa que la primera…

Después de esto quedé sobre ella en el escritorio, saqué mi pene y retiré el condón y ella comenzó a chuparlo y me dio las gracias…

Comenzó a arreglarse un poco la ropa, yo me guardé su tanga ella me la pedía y le dije que la conservaría…

Se fue sin tanga y bien cogida a donde su esposo la esperaba quedamos de vernos nuevamente y repetir lo sucedido.

Perdón ella es una mujer de 42 años seguimos charlando en el msn y nos vemos ya sea en su oficina o en la mía pero ya no hemos vuelto a coger, no pasa de algunos toqueteos.

Ella quiere seguir experimentando y ahora quiere que invitemos a un tercero, ya sea mujer o hombre…ya les platicaré si lo llevamos a cabo…

Saludos a todos nuevamente de su amigo de Mexicali, el cazadordemaduras.

Autor: cazadordemaduras

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