Infidelidad programada

Me puso de bruces en la mesa del living, le dio dos roces ensartándome esa hermosura sin piedad, empezó a serrucharme, yo no pude más, acabé como loca, él sacó la pija, la colocó en la entrada de mi culo, no entró toda, tuve un dolor inmenso, pero pasó, dio unos círculos enterrándola toda hasta los huevos, me dio con todo hasta que acabó en un grito.

Desde hace tiempo me empezó a excitar la posibilidad de ver a mi mujer que está siendo disfrutada por otro hombre, empecé a visitar las páginas en Internet sobre fantasías y relatos de situaciones similares, encontré de todo, personas que lo hicieron con toda clase de resultados, malos y buenos, entre esas lecturas me contacté con una persona que me contestó enseguida, tuvimos afinidad de inmediato, al tercer e-mail ya teníamos buena cuota de intimidad, por suerte coincidimos en manejarnos con mucho respeto, como lo planteamos de entrada nos empezamos a sincerar muy bien y así tratar el tema con responsabilidad.-

El tuvo esa fantasía y la cumplió, pero reconoce que no es fácil, que hay que llevarla con mucha paciencia, muy bien charlada en el matrimonio, porque es necesario limitarlo a que es una fantasía, que no tiene que afectar para nada al matrimonio sino enriquecerlo, eso al no ser fácil lleva tiempo, tiene que madurar tranquilamente, que es conveniente elegir al hombre adecuado, tiene que ser alguien que despierte en la mujer algo y que el hombre lo vea con buenos ojos.

El fue cauto y lo fue planeando tranquilo hasta que le pudo sacar a la esposa en los devaneos amatorios que si lo quisiera hacer lo haría con su ex pareja, cumplió su primer paso, de allí tardó muchos años en realizarla, pero pudo.-

Esto me dio la base para pensarlo, primero tratarlo con responsabilidad respetando que la finalidad es cumplir una fantasía del esposo que en segunda instancia se la traslada a la mujer para que esta la elabore y esté segura de dar ese paso, pensando sobre manera el día después de haber cumplido la fantasía, es decir pensarlo para evitar los arrepentimientos.- Otra mujer que le cumplió la fantasía al marido comenzó su relato que en el análisis ella se decía porqué ella no podía analizar la fantasía del esposo, que si se la podía realizar y era placentero para ella no lo veía mal, aceptaba también la influencia de una cierta monotonía en las relaciones conyugales.-

Así con estas bases comenzó mi elaboración de mi fantasía, primero el hombre adecuado que podía despertar en mi mujer la atención si decidía pensarlo, después el trabajo fino que salga de ella el nombre que yo tenía y me lo guardaba.- Estar escribiendo esto recordando todos los pasos me produce excitación, realmente fue un trabajo que me gustó y con una expectativa que me mantuvo atrapado todo el proceso.-

Del trato con esta persona entré a pensar en un ex de mi esposa que es una excelente persona, un profesional retirado con muy buena posición económica, separado, con algunas parejas posteriores que se mantiene en perfecto estado físico, me pareció la persona ideal, a su vez ellos se habían peleado cuando yo entré a salir con ella, es decir algo tenía que quedar dando vueltas, seguro que no habían tenido sexo porque llegó virgen al matrimonio, para mejor se había ido a vivir a una ciudad balnearia distante de nuestra localidad, es decir se presentaban factores que ayudaban a una posible materialización.-

Empezó el trabajo sobre mi esposa, haciendo el amor le decía que me producía una excitación especial saber que otro hombre disfrutaba de su cuerpo y que ella me lo contaba con lujo de detalles después de haber estado con él o que me permita verlos y compartir el momento.- Llevó mucho tiempo (porque no quería saturar) que ella ingresara al devaneo de mi fantasía, pero la gotita orada la roca, al tiempo noté que sus orgasmos eran más sueltos, mejores, alegres, en fin nos sentíamos bien, tiraba la fantasía sin exigir hasta que un día en plena calentura del acto y ante mi requerimiento me contesta -¿Estás seguro de controlarte si me entrego a otro? -Estoy seguro, disfrutaría cuando me cuentes o vea como te disfruta otro.-

Después en las siguientes cogidas, me empezó a preguntar si tenía alguien que me gustaba para que ella se entregase, me hacía el distraído y le decía que empezaría a pensarlo, ella respondía que no le atraía nadie en especial, por eso que le era difícil decidirse, aparte de la situación compleja porque no quería problemas ni que se enterase nadie, -¿Pero te gustaría no…? -Bueno me has hecho la picadura del mosquito, aparte si no tenés problema lo pienso mejor.-

Al tiempo haciendo el amor vuelve ella con la pregunta le contesto que pensé en alguien que me parecía ideal, yo si es él no lo veo con malos ojos, -¿Quién es ?, -No esto lo tenés que buscar vos, yo encontré un potable hombre.-

Insistía que le dé pistas, yo le dije profesional, divorciado, ex de una persona muy conocida, que no vivía aquí en esta Ciudad.-No sacó el tema por un tiempo pero los orgasmos iban increscendo, hasta que un día haciéndole el amor por atrás, le digo, ¡Te está cogiendo la fantasía que tenemos, decime que sos mía que siempre quisiste ser mía!, contesta, -Si mi amor, soy tuya, -¡Estás caliente conmigo de hace tantos años! -Si Antonio, siempre quise que me cogieras.-

Coincidimos…era mi candidato, su ex, a quien yo se la había arrebatado, algo había quedado, tenía el camino pavimentado, a seguir pensando.- Nuestros polvos se acrecentaron ella se había liberado, charlábamos en el acto como si fuera él, evidentemente se trasladaba a la relación que habían tenido y no fue terminada cogiendo, por lo tanto acomodaba el polvo a su imaginación, en una de esos polvos le pregunto. -¿Quién la tiene más linda?, en eso pierde mi marido, empezaba a los gruñidos con gritos, pedía más, más profunda que la llene completa, Dame, dame…

Ya a esta altura, charlábamos el tema fuera de la cama, insistía que no se animaba a dar el paso, que estaba caliente por hacerlo, pero no se animaba, le dije cuando te parezca yo estoy de tu lado, cuando me digas te armo un plan para que des el paso (ya lo tenía estudiado).- No pasó una semana qué preguntó, -¿Como pensás que lo tengo que hacer, papá? -Te vas a Pinamar te conseguís el teléfono, lo llamás diciéndole que estás allá a pedido de una amiga, y que esta tiene un problema que por allí necesitaría un asesoramiento profesional, si él estaba dispuesto a hacerle ese favor, no te va a fallar, en la charla le decís que estás sola que si quiere se pueden encontrar a cenar o tomar una copa para verse.-

-Quedate tranquila que va a dejar lo que tiene para juntarse con vos, podría ser la posibilidad de tenerte en la cama como lo habrá soñado todos estos años, después le decís que a tu amiga no le hizo falta la ayuda que pudo solucionarlo sola, esa noche terminás cogiéndotelo.-

Pasaron dos meses sin tocar el tema, en la cama se había enfriado un poco la fantasía en la simulación que era su ex la que se la cogía, la dejé que se tomara su tiempo para decidirse, las cartas estaban echadas había que esperar.- Ella es una mujer independiente con su negocio, viaja seguido a la ciudad de Buenos Aires, así que me pareció normal un viaje allí, se fue un domingo porque quería aprovechar toda la semana a ver si terminaba volviéndose el domingo después.-No somos de andar con el teléfono prendido, en mi caso le dejo que ella llame así se maneja con tranquilidad, es nuestra forma en los años que llevamos.-

El martes llamó para decir que iba bien que no sabía si terminaba en la semana pero que me tendría al tanto.- El viernes me llama diciendo que se quedaba el fin de semana porque ya tenía una reunión programada para el lunes a la tarde.- Pasó el fin de semana sin hablar, cosa normal, el lunes a mediodía llama y me dice.

-Papá, tu fantasía cumplida, fui la mujer de Antonio todo el fin de semana, te contaré al regreso, no me dio oportunidad de preguntar.

Automáticamente tuve una erección, ya me imaginaba a mi esposa ensartada por su ex, haciéndolo en todas las formas posibles, ni me había dado cuenta que se había decidido a cumplir la fantasía, no me dijo nada la perra.- El martes regresó a las 9 de la noche, todo normal yo la veía con un brillo especial en los ojos, después que se fueron los nietos de saludarla ya que la habían ido a esperar al avión sentados en el living mirándome fijo dice, -Lo lograste, estuve todo el fin de semana en su casa, me hizo su mujer, pero los detalles te los quiero contar en la cama.-

Al desvestirse estaba vestida con un conjunto de lencería muy hot, empezó mi erección, con la luz baja se pone al lado mío me pone la mano en la verga, lo estás empezando a disfrutar, se pone boca arriba: -Mirame el baby doll, notás algo en la parte de arriba, sí, bueno es su leche cuando me acabó en la cara y las tetas, le rompí la boca con un tremendo beso profundo, no quise esperar, la subí clavándola de una, -Estás recaliente papá casi como Antonio…-¡Puta!, exactamente, ahora sí soy la puta de Antonio, -Contame, contame, -No no, sacate la leche así escuchas tranquilo como querías, ella fría yo no tuve que serruchar mucho porque acabé enseguida.

Empezó su relato, después de mucho pensarlo me decidí, lo que me ayudó fue que me pregunté ¿porque no puedo probar otro hombre en mi vida?, ya que vos me dabas la posibilidad me gustó la idea de ser de otro hombre para tener otra visión del sexo, por allí disfrutarlo de otra forma, más liberada. No te quise decir nada porque no sabía si no me iba a echar atrás a último momento, además pensé que era un momento mío, después vería, pero quería que eso fuese solamente mío para que fuera especial. Tal cual vos me guiaste el viernes me fui a Pinamar, de allí te llamé, a la tarde lo llamo, le digo lo que vos planeaste, le dio una alegría inmensa, tenía un compromiso pero lo rompía, que esta posibilidad de estar conmigo no la quería perder.-

Fuimos a cenar a un restaurante top, nos pusimos muy contentos de vernos, con mucha alegría, realmente nos sentíamos bien, preguntó, ¿cómo te decidiste a llamarme?, bueno visto lo de esta amiga pensé en vos, también me pareció extraordinario que nos juntemos los dos lejos de nuestras vidas y charlar después de tantos años, solos, me pareció excitante poder charlar tranquilos, te imaginarás que esto no lo podríamos hacer allá, ¡ni pensarlo! bueno acá estamos, pidió champagne para cenar, le dije que yo no tomaba pero aceptaba un poco de vino blanco, no, yo quiero festejar, vos te merecés lo mejor, esto para mí aparte de sorpresivo es hermoso, incomparable.

Charlamos muy bien, estábamos como cuando éramos adolescentes, en un momento me pregunta: ¿qué hubiera pasado de nuestras vidas si no nos hubiésemos peleado en aquel día de mayo?, estaríamos casados contesté, yo pienso lo mismo, siempre pensé en vos y a pesar de las cosas siempre tuve una esperanza, coincidimos, respondí, porque no culminamos lo que teníamos, en este momento lo único que quiero es hacerte mi mujer, y yo mi amante, qué esperamos, nada, vamos a completar aquello inconcluso.

Subimos a su auto, antes de arrancar me empezó a besar como aquellos años de adolescencia, sin ningún preámbulo le puse la mano en su verga, estaba durísima, le digo, igual que antes, no, peor ahora. Fuimos a su casa, al entrar no me dio tiempo a nada, me puso contra la pared me levantó la pollera, arrancó la tanguita, me la enterró de un viaje hasta el fondo contra la pared, con los pies cruzados en su espalda, a los gritos, dame fuerte, quiero esa pija después de tantos años, tomala puta, al fin sos mía, te voy a llenar de leche atrasada, sí, haceme tu puta, quiero tu pija bien adentro, acabé como loca, me bajó, me hizo arrodillar, chupámela, te quiero ver cómo me la chupás,(en ese momento haciendo una pausa en el relato me dice : Papá qué pija grande y hermosa, en eso perdés como en la guerra); estaba extasiada con esa hermosura en mi boca, era la primera vez que era mujer, simplemente una mujer sintiéndose una puta con ganas de tener un macho así que me disfrute totalmente.

Me acabó en la boca con un ¡Te quiero! Siempre te quise, ahora sí sos mía. Me levanto, nos damos un beso con lo quedaba del semen, ¡Que calentura teníamos! dice, no se vos yo todavía la tengo en cantidad, ¡puta!, me agarró con fuerza me puso de bruces en la mesa del living, de atrás me levantó la pollera, puso su mano en mi vulva, le dio dos roces, apartó su mano ensartándome esa hermosura sin piedad, esto es lo quiero, empezó a serrucharme, yo no pude más, acabé como loca, él sacó la pija, la colocó en la entrada de mi culo, al grito de ¡tomá puta caliente! me la mandó, no entró toda, tuve un dolor inmenso, pero pasó, dio unos círculos enterrándola toda hasta los huevos, si mi amor soy tuya totalmente tuya, me dio con todo hasta que acabó en un grito, mío, ¡este culo es mío!

Cuando nos tranquilizamos, vamos a tomar algo para festejar, te quiero, me has hecho un hombre feliz, de conseguir una puta, le respondo, me da un beso hermoso, puta pero únicamente para mí, estate seguro soy incapaz de comportarme así con otro, incluido mi marido. Estábamos vestidos todavía, él con la bragueta abierta yo sin tanga, desde la cocina me pregunta:

¿Qué tenés pensado hacer? Seguir cogiendo.

Se largó a reír como loco, nunca pensé que fueras así, por eso me río, yo tampoco lo creía, me parece que hace falta tener un amante para descubrir quién es uno. Te pregunté para saber qué vas a hacer después que cojamos. Me preguntás qué voy hacer el año que viene, realmente no sé, seguía con su risa. ¿Y con tu marido?, ni loca, así jamás, con decirte algo que no lo podrás creer, fuiste el primero por el culo. No te creo, imposible, no lo creas pero es así, me desvirgaste algo por lo menos.

Otra vez la risa imparable. Te aseguro que cuando la tenía en el culo pensé en tu marido, era una revancha porque te llevó sin poder intentar reconciliarnos, cómo me gustaría que nos estuviera mirando. Todo puede ser, quién te dice, que se yo, capaz que por allí nos pesca. Vamos a la cama, me estoy olvidando de esa maravilla que tenés por allí abajo. ¿Qué le vas a hacer?, ¡tragármela entera! Me agarró del culo me llevó a su dormitorio.

Allí nos desvestimos, parado al lado de la cama dice, ¡qué hermosas tetas! me estoy dando el gusto de verlas, antes me las tuve que imaginar, qué esperás para degustarlas. Se zambulló encima, las besaba, las lamía, me mordisqueaba los pezones, ya mi calentura era evidente, me tiró arriba de la cama abrió mis piernas y metió su cabeza entre ellas, me empezó a chupar la vagina, jugaba con mi clítoris, me metía un dedo en el culo, no tardé en llenarlo con mis jugos, yo en el cielo, él se tira en la cama y le veo esa verga erecta divina, arrodillada la tomo en mis manos le empiezo a dar besitos en su cabeza, con mi lengüita le taladraba el frenillo, subía y bajaba con la lengua hasta los huevos, me los metía en la boca, gruñía mirando su reacción con mi lengüita en su cabeza, le digo, quiero que me lo pidas, la quiero adentro hasta la garganta, enterada, hice mi primera garganta profunda de mi vida, empecé como si estuviera con un helado, al rato quejándose se sentó me agarró la cabeza y me la metió hasta el fondo, tomá mi leche putaza, me acabó yo creo que en el estómago.-

Estuvimos durmiendo tranquilos unas horas a la madrugada lo despierto con besos en la verga cuando se le puso dura lo monté, estás demasiado tranquilo quiero más acción, cogeme vos entonces, cabalgame y haceme acabar como buena puta que sos, ¡a la orden! Antes de que acabe le digo, terminá en mi culo, no se hizo rogar, yo en cuatro me la acomodó y sentí sus huevos enseguida, estuvo bombeando un buen rato al fin acabando a los gritos. ¡Me estás secando hija de puta!

Dormimos otro rato, y nos fuimos a almorzar a una cantina, charlamos bárbaro, a cada rato me besaba diciéndome que estaba muy feliz, que no quería que esto termine, que me quede todo lo que quisiera, le decía que no podía que regresaba a Buenos Aires, ¿volveremos a hacer esto?, yo tengo ganas pero veremos, ¿puede ser cuando vaya allá?, no sé dejemos así las cosas.-

Pero al final me convenció y me dije, no estaría mal otra noche disfrutando de esa linda verga y otros polvos con mi ex noviecito convertido en mi amante.-  Pasamos un día recorriendo con el auto a la tardecita nos fuimos a su casa, lo hicimos en la cocina, bañándonos, nos divertimos porque estábamos desinhibidos totalmente.-

El domingo me llevó al hotel donde me alojaba, me dio el beso de su vida, no quiero olvidarte, dame otra oportunidad, está bien, le di el último beso y bajé.-

Terminó el relato, la quise empezar a tocar, me frenó, dejame estoy muy confundida, no sé como seguir. Era fácil el epílogo, la estaba perdiendo, había jugado con fuego… Pero dejaría pasar el tiempo por allí cambiaba la actitud, y las cosas se acomodaban, había que enfriar el tema, pero llegué a cumplir la fantasía, solamente faltaba presenciar como el ex se la clavaba de la misma forma como en su relato, mi morbo estaba intacto…

Autor: Cornilargo Jim

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Después del Turco, mi mujer y Josecito

Mandó un empujón brutal, sentí un desgarrón y algo que se rompía, miro hacia abajo veo que estoy completamente ensartada por su verga, abriendo más mis piernas para que no quede nada afuera, no me caía porque me aguantaba la verga, llegué a lo que me propuse, tener íntegra esa verga gigante dentro mío, con un regalo, lo había desvirgado, sería su primera leche dentro de una vagina, la mía.

Después de la experiencia de mi mujer con el Turco, tuvimos una época muy linda, nuestras relaciones cambiaron para bien, ella muy desinhibida yo logrando cosas en la cama que no se me hubieran ocurrido si no fuera por la experiencia sexual de mi mujer con el turco.- Al tiempo un día al llegar de la calle comenta, estuve con Josecito, me dio una lástima, preguntó por vos, estaba muy bien arregladito, realmente una dulzura, muy atento, tendríamos que invitarlo a cenar algún día.- Bueno como quieras.-

Josecito es un primo mío de mi edad, que tuvo un problema en el nacimiento y quedó con la mentalidad de un adolescente, es muy respetuoso muy dulce pero muy reiterativo en sus comentarios y anécdotas, uno se junta muy pocas veces más por piedad que por otra cosa pero hay que reconocer que es muy respetuoso y muy ubicado con las personas. Su aspecto es una persona baja, no petisa, un cuerpo normal, aspecto tosco, manos grandotas, siempre bien vestido, muy trabajador, está en una empresa desde hace muchísimos años, en la cual lo quieren mucho, no falta, pero siempre hay compañeros que lo toman a veces para jarana, pero el la acepta de buen grado.-

Inclusive en fiestas de la empresa o invitaciones que le hacen cuando ya están en copas alguno aparece para que les muestre la verga, al final logran que lo haga, inclusive se han hecho apuestas con algún desprevenido. En eso sobresale, el tamaño y el grosor son de película, algunos vivos lo han hecho masturbarse para verla erecta en toda su dimensión. No creo que haya estado con ninguna mujer en su vida, yo creo que como es un tema que no me gusta tocar no me acuerdo habérselo mencionado a mi mujer, realmente creía que no.- Mi mujer lo invitó un día, le preparó una pasta que sabía que le gustaba, se puso muy contento cuando la vió en la mesa, trascurrió la charla muy amable con sus anécdotas, ya con el postre en un momento a mi mujer se le “cae” su copa de vino manchándose su blusa y su pollera.-

-Qué lástima, me voy a cambiar y vengo, papá servime otro vino por favor…

Seguí con la charla con mi primo, a los diez minutos entra mi mujer cambiada, de no creerlo, con una mini que apenas le tapaba el culo, una remerita ajustada con un escote que le saltaban sus tetas, sin corpiño, yo no le conocía esa ropa, estaba para el infarto, le miré la cara al pobre Josecito, no le sacaba los ojos.-Se sentó, tomó un sorbo de vino, se levanta va a la cocina de allí me llama.

-Papá, vení por favor.-

Cuando entro a la cocina, me dice, te llamo por teléfono y decís que te tenés que ir que hay un problema serio en la fábrica, borrate, yo me quedo con Josecito. -¡Te la preparaste maldita!, ahora me doy cuenta que te conté de Josecito, querés que te clave esa verga. -¡Qué te parece, y ahora, no mañana!

Me senté con él, sonó el teléfono, atendí, cuando cuelgo le digo, -Perdoname José, un problema serio en la fábrica, me voy, no sé cuando vuelvo, se queda ella para atenderte, sentite como en tu casa, quédate lo que quieras.-

Me fui, caliente por un lado y por el otro con ganas de resarcirme, así que la llamo al rato y le digo, maldita te la preparaste, no me esperes me voy a lo de Laura a sacarme las ganas. -Te quiero papi…

Me fui a lo de Laura, se asustó cuando me vio, me hizo pasar, me la clavé del morbo que tenía en la misma puerta cuando la cerró, me saqué toda la leche que tenía y regresé a las cuatro de la mañana. Al desayuno, callados, sin comentarios, yo leyendo el diario, terminé y me fui a la fábrica, ella sin ninguna palabra. Al mediodía me llama y me dice que si estoy ocupado para almorzar juntos le respondo que no puedo y le cuelgo. A la noche la llamo y le digo que no voy a dormir. Me fui otra vez con Laura que estaba recontenta y yo con mi calentura pero pensativo, quería manejar la situación y dejar cosas en claro con mi mujer.

Al otro día vuelve a llamar al mediodía por lo mismo respondiéndole que iría a la noche a dormir. A la noche llego a las 11 hs., me dice:

-Te estuve esperando para cenar. -Fui claro que venía a casa a dormir.

Me pegué una ducha y me fui a acostar. Al rato, viene y se acuesta, me daba cuenta que estaba nerviosa, yo ya me había tranquilizado porque estaba dominando la situación. Con la luz apagada al rato comienza a hablar explicándome que esto era bastante producto mío de empujarla a ver el sexo de otra manera, y con mucha libertad, por lo tanto no veía el motivo ahora de mi enojo. -Una cosa es la libertad que nos permitimos y otra cosa es hacerme pasar por estúpido enfrente de José, esto no me lo banco para nada, para nada. -Yo no lo veo así, pero te puedo admitir que por allí hayas quedado mal en esa situación, creí que te lo tomarías como novedoso. Pensá lo que quieras. Me di vuelta y me puse a dormir.

Pasaron varios días que apenas cruzamos palabras, llamó dos veces al mediodía para encontrarnos, al tercero, me insiste que quiere charlar hacer las paces, que nos encontremos en un motel que quiere resarcirme, estaba con ganas de cogérmela así que acepté, la sola visión de la verga de José enfundada en la vagina de mi mujer me ponía a mil. Nos encontramos en un motel de las afueras, fuimos cada uno en su auto, yo llegué primero entré en la habitación,me saqué la ropa me puse una bata, esperando. A los diez minutos entró, venía con un tapado liviano, al entrar se lo saca y se queda con la mini del día con Josecito y su terrible remerita super escotada sin corpiño, inmediatamente tuve una erección, con la mezcla de la visión de ella y el recuerdo de la noche que se la pasó en casa mi verga estaba lista.-

-¡Puta! ¡Reputa!

Me levanté de un salto la agarré de los pelos la hice arrodillar al costado de la cama, me puse atrás, levanté la mini, le arranqué la tanga, sin esperar nada la ensarté por el culo de un viaje, la empecé a serruchar, ¡lo tenés abierto por la verga de José! -No papá no, no me hizo el culo, no me lo hizo, tiró de los pelos para atrás la miro:-Realmente sos una puta. -Es lo que querías que fuera, lo lograste cabrón, aguantátela.

Le llené el culo. Me había llamado la atención de un pañuelo que después de su noche con José usaba en todo su cuello, se lo bajé y apareció una aureola impresionante, roja, producto de un chuponazo de locos. Sello y firma de José.

-Quiero que charlemos, hagamos las paces, sos mi hombre, el único que me interesa, los otros son diversiones que las empezamos juntos ahora tenemos que aguantarnos las cosas y seguir adelante en esta nueva etapa, atrás ya no volvemos, yo por lo menos no quiero, despertaste en mí lo que siempre se dice que todas tenemos una puta dentro nuestro, sé sincero te recalentás cuando sabés que me están cogiendo, seguro que serán tus mejores pajas, entonces aceptemos esto nuevo que tenemos y que construimos los dos. -Te voy a contar la noche con Josecito, como con el Turco, te quiero, te lo debo, lo voy a hacer con una variante, esta vez no te pajearé, lo tendrás que hacer vos, una porque quiero verlo, la otra para que pongas en blanco que te apasiona que te haga cornudo y disfrutás como loco como yo cuando se cogen a tu mujercita. Empezó su relato:

-Te fuiste y le pedí a José que se sentara conmigo en el sillón, yo estaba nerviosa pero decidida, me puse al lado, estaba nervioso, empujé mi espalda para adelante mostrándole mis tetas, no lo podía creer, estaba con los ojos clavados en ellas, le pregunto: -¿Estás nervioso? -Siii.
–Tranquilizate, ponete cómodo, yo te quiero mucho y quisiera ayudarte, veo por tus ojos que me mirás las tetas, ¿te gustan? -Siii. -Tocalas, quiero que las toques, hoy son para vos.

Apoyó las manos en mis tetas, empezó a masajearlas, ya me empezaba a subir el calorcito, se veía extasiado. -¿Querés chuparlas? -Siiiii.

Me saqué la remerita, le pongo mi mano en su nuca, le doy un beso, le empujo la cabeza a las tetas, empezó a chuparlas suavemente, pasaba de una a la otra. -Me gusta que me las chupes, lo haces maravilloso, te quiero.

Lo aparto un momento, miro para abajo a ver su erección, se notaba ya su bulto importante, me moría por tocársela, pero necesitaba tranquilizarme. -José, ¿estuviste alguna vez con una mujer así como estás ahora y con ganas de cogértela? -No, no estuve. -¿Me querés coger? -Sí, pero no sé que decir. -No me tenés que decir otra cosa que me querés coger. – Dejame cogerte por favor. -Te voy a dejar pero tenés que hacer lo que yo te diga sino prefiero hacerte una linda paja.  -Lo que quieras por favor, pero yo quiero ponerla en tu concha. -Sacate el pantalón, yo me sacaré la tanguita.

Nos paramos los dos, se bajó el pantalón, se lo sacó, yo le bajé el calzoncillo, no lo podía creer ¡Que verga inmensa! y estaba a medio pararse, era evidente que necesita estar al máximo para poder sostener tanto peso, me agaché la tomé en mis manos, lo miro le pregunto:

-¿Querés que te la chupe. – Si, chupámela, quiero que me la chupes.

Se estaba soltando un poco más, ya empezaba a perder la timidez. Puse la cabeza en mi boca, tuve que abrirla bastante para poder absorberla, me metí un tramo en mi boca jugando con mi lengua, miraba y no podía creer lo que faltaba para entrar, pero no quería esperar más, la quería en mi concha a ver si podía con toda. Me paro y me siento bien en el borde del sillón con las piernas abiertas, le digo:

-José, arrodíllate enfrente mío y dejame que yo guío con mi mano tu pija. Te pido por favor que seas cuidadoso, tenés una verga muy grande y me podés lastimar mucho, me tenés que hacer caso sino lo dejamos. -No, no, no, hago todo lo que quieras.

Agarré esa locura y la apoyé en la entrada de mi cuevita, ya estaba que la quería adentro, pero sabía que la podría pasar mal si me apuraba.

-Ahora agarrala vos y sostenela hasta que me entre un poco.

Levanté mis manos, abrazándolo, le doy un lindo beso, le digo al oído:

-Esta mujer hoy es tuya y está muy caliente con vos, no quiero otra cosa que me cojas lindo, dale un pequeño empujoncito, entró un poco, abrí los ojos. -Mi amor…me gusta, esta mujer empieza a ser tuya.

Estaba muy lubricada, el gusto era enorme, una sensación de miedo y de gozo, pero hermoso:

-Otro empujoncito José, mi amor.

Lo dio, la cabeza toda adentro, me empezó a doler un poco, le digo movete de a poquito en círculos, sacala un poco y volvé a meterla, siempre despacio, mi amor. Abierta totalmente de piernas con un poco menos de la mitad de la verga adentro, empecé a mover mi culo en círculos acompañándolo, lo estaba haciendo bárbaro, me gustaba cómo me hacía caso, la sensación de ese tronco adentro mío me enloquecía, me había ayudado evidentemente el canal dejado por el Turco, me lo hacía más llevadero.

Lo abrazo, le digo: -Abrázame mi amor, abrázame, me apretó fuerte, ahora otro empujón mi amor, este fue más, lo sentí fuerte, parecía un desgarro, pero estaba en el limbo, quería más.

Me separo, lo miro, muy caliente, le doy un beso de lengua profundo, me responde perfectamente, sigo con los movimientos en círculos, no me puedo contener, tengo un orgasmo distinto, hermoso.

-Ahora sí José, soy tuya, tu pija me dio mi primer orgasmo.

Pero yo la quería toda, sabía que venía lo peor, él se estaba calentando porque ya me serruchaba fuerte, era de locos esa tremenda verga entrando y saliendo con un ritmo como si supiera, yo no podía abrir más las piernas para prepararme para el final. Con mezcla de calentura e intriga, con un buen ritmo de los dos, lo miro a los ojos diciéndole:

-Mi amor, ahora seré completamente tuya, abracémonos fuerte que necesito mucha fuerza para aguantarme que me penetres toda, abrazados le digo en el oído: -Mi amor, ¡Toda adentro!

Mandó un empujón brutal, sentí un desgarrón y algo indescriptible, un dolor inmenso, algo que se rompía, alguna lágrima mezcla de dolor y presión, miro hacia abajo veo que estoy completamente ensartada por su verga, mis piernas haciendo fuerza para tratar de abrirlas más para que no quede nada, nada afuera, apoyada apenas en el borde del sillón no me caía porque me aguantaba la verga y nuestro abrazo, llegué a lo que me propuse, tener íntegra esa verga gigante dentro mío, con un regalo, lo había desvirgado, sería su primera leche dentro de una vagina, la mía, una experiencia única.

-¡Te quiero mi amor soy tuya siempre seré tuya!

Me empecé a relajar, todavía con dolor maternalmente le digo:

-Quiero que me cojas ahora como te parezca, tu leche adentro, quiero que me guíes para que acabemos juntos así nunca olvidaremos este momento.-

Empezó a serrucharme con violencia, era un padrillo con su yegua fértil clavándola sin contemplaciones demostrando su poder, con dolor pero con placer lo sentía en todo su potencial, al rato me di cuenta que acababa:

-Sí, Si mi amor, estoy acabando, dame toda tu leche, quiero que sientas que soy tu puta entregada, saliéndole de adentro con una embestida final en un orgasmo de locos grita:

-¡Te quieroooo!, mi puta lindaa. -Si, Si, Si, mi amor, soy tu puta, siempre lo seré, acabé yo también.

Después de un rato ya tranquilizados, con un dolor y ardor en mi vagina perforada, mirándolo a los ojos con lágrimas le digo, gracias por haber tenido el honor de ser tu primera mujer, además tuviste la oportunidad de desvirgar en toda su profundidad a la mujer de tu primito, que te aseguro la compartirás desde ahora con él, me cogerás cuando tengas ganas.

Paró el relato, mi mujer estaba finalizando, yo ya iba por mi segunda paja terrible, la puta mirándome grita:

-¡Pajeate bien cabrón ves que estás contento que a tu mujer se la haya cogido una verga descomunal, pajero!

Con toda la leche en mi pecho quedé exhausto, ella se puso al lado mío dándome besos diciendo:

-Te quiero mi amor ¡te quiero mucho!, viste que podemos convivir con estas nuevas experiencias, nos gusta, lo bueno es poder sincerarnos, no tengamos miedo ayudémonos para nuevas experiencias, que ya las he pensando seriamente.

Haciendo una pausa ya tranquilos dice, quiero que pienses esto:

-Porqué no traemos a vivir a Josecito en el departamento del fondo, el que le hicimos a tu mamá para que viva, está vacío, es tu primo que vive en una pensión humilde, la gente lo vería bien que te ocupes de él, que lo cuides…

Autor: Cornilargo Jim

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El Turco, mi mujer, Laura y yo

Besándonos con fuerza, estaba muy excitada, la serruchaba, acabó enseguida, yo tranquilo porque quería disfrutarla, ella tuvo otro orgasmo a los gritos, en el tercero le acabé adentro con todo, la llevé a la cama y nos dimos el gusto los dos, lo hicimos a lo perrito, también me la cogí por el culo,  le acabé en la cara y tetas, ella se sacó toda la calentura atrasada que era evidente que tenía.

Después de su experiencia en el auto con el Turco al otro día cumplí mi promesa de contarle mi relación con Laura que fue diríamos casi por casualidad al principio.-

Laura y Eduardo son una pareja amiga con dos hijos que nos frecuentamos seguido, hace unos dos años andaban muy mal, un sábado nos invitaron a comer un asado en su casa, realmente nos dábamos cuenta que estaban mal porque la reunión no fue de lo más amena, se pelearon bastante en la noche.-

A la mañana temprano me di cuenta que olvidé mi cuchillo de asado y viajaba al campo, fui hasta la casa de ellos, toqué el timbre abrió Laura la puerta, estaba en baby doll negro trasparente con los ojos hinchados, ¡Perdoname pensé que era Eduardo! , se largó a llorar, pregunté:

-¿Qué te pasa?  -Se fue con las valijas, nos dejó anoche, no me cambié, me ilusioné que era él. -¡Qué momento para venir!  -No por favor, me hacés bien, entrá, entrá. -¿Los chicos?  -Se fueron al club con mi hermano, los pasaron a buscar. -¿Qué buscabas?  -No importa, me olvidé el cuchillo anoche. – Está en la cocina, te lo doy, seguía llorando.-

La seguí, estaba realmente mal, mientras buscaba el cuchillo en el cajón le paso desde atrás las manos por adelante y la abrazo por la cintura, teníamos confianza.-

-Serenate, tomemos un café, me contás si querés.-

Le besé la mejilla para tranquilizarla, pero no pude evitar mi erección al ver su cuerpo en esa lencería transparente, se dio cuenta, giró la cabeza mirándome me dice:

-¡Besame por favor!, ¡Eduardo hace tres meses que no me toca!

No lo pude ni quise evitar, nos empezamos a besar apasionadamente, ella bajó mi cierre, buscó mi verga, la sacó, se puso de rodillas, me la empezó a mamar, le empecé a dar el ritmo con mis manos, cuando estaba por acabar le puse las manos en la nuca, la empujé con fuerza, le acabé en la garganta.-

Arrodillada, con leche en los labios, me implora, -¡cogeme  por  favor, estoy caliente, te lo ruego!

La levanté la senté en la mesada le corrí su tanguita negra y la penetré con fuerza.-

– ¡Aaahhhhhhh!, Ssiiiiiiiiiii!

Besándonos con fuerza, estaba muy excitada, la serruchaba, acabó enseguida, yo tranquilo porque quería disfrutarla, ella tuvo otro orgasmo a los gritos, en el tercero le acabé adentro con todo, gritaba poseída:

-¡Al fin una verga, al fin una verga!

Realmente yo estaba para seguir, la llevé a la cama y nos dimos el gusto los dos, lo hicimos a lo perrito, también me la cogí por el culo, estaba con muchas ganas así que me siguió el tren,  le acabé en la cara y tetas, ella se sacó toda la calentura atrasada que era evidente que tenía.-

Me mostró una foto mía, -Cortada en la parte que estabas vos, me confesó que se la llevaba al baño cuando se masturbaba.-

-Fijate, fuiste y sos mi escape en mi drama.-

Cuando se tranquilizó fuimos a la cocina, preparó un café y empezó a desahogarse:

-Aparte de este momento especial siempre quise que me cogieras, pensaba en vos cuando no me tocaba Eduardo y lo solucionaba pajéandome en el baño con esa foto.-

Le correspondí que le tenía ganas pero como era una pareja de amigos no quise ni intentarlo.-

Eduardo volvió a la semana y siguieron juntos un año pero después se separaron definitivamente, lo nuestro duró un tiempo y decidimos dejar de vernos.-

Se separaron cuando apareció el tercer hijo.- (El porqué no se lo puedo decir a mi mujer porque me mata si se entera de la verdad…)

Había cumplido la promesa con mi mujer.

Me comentó que lo había charlado con Laura, le pidió disculpas diciéndole que fue en un momento muy especial y estaba necesitada de cariño, que después se había aferrado a mí porque la había ayudado mucho por la separación.-

Mi mujer, creo que se tranquilizó, lo que siguió flotando en el ambiente es la noche de ella con el Turco, tenía que respetar los silencios y las situaciones, ella tuvo razón cuando me dijo que yo la empujé a que el Turco se la clavara, así que tenía que aguantármelas, pero también es cierto que nadie me sacaba de la cabeza que yo lo que hice fue adelantar la clavada, que de seguro iba a ocurrir en cualquier momento, como en el negocio de él que se salvó de poco.-

Todavía no he ido al café así que veré como me reciben mis amigos, también seguro que me encontraré con el Turco, tendré que aguantarme también, él sabía lo mío con Laura, en alguna oportunidad me preguntó si yo seguía con ella porque él quería ese culo hermoso que tiene.-

La intriga es lo que seguro va a ocurrir, el Turco seguirá cogiéndose a mi mujercita, veremos como sigue, también lo escribiré.-

Autor: Cornilargo jim

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El Turco y mi mujer

Sentí que me partía, entró hasta la mitad, se quedó quieto hasta que me serené, empezó a moverse en círculos, entraba y salía, me empecé a calentar, puso su mano en mi clítoris, masajeándolo,  estaba en las nubes en la cima, la sacó un poco, con su movimiento circular y un empujón desapareció completa, sentí sus huevos apretados en mi culo llenándolo en una acabada.

Siempre fantaseaba con la idea que a mi mujer se la iban a coger, en nuestros devaneos sexuales lo manifestaba pero ella es muy tradicional, no me seguía en los juegos,  se molestaba, insistía para seguir con la fantasía en la cama, pero no había caso, por allí era una forma de proteger cualquier deseo o fantasía que tenía.-

Tenemos 23 años de casados,  somos muy compañeros,  tenemos cuatro hijos y una vida normal,  ella es una hermosa mujer con un detalle, sus hermosas tetas, todavía muy firmes, un razonable cuerpo,  bonita de cara, lindo porte, llama la atención por eso  sabía que esas tetas las deseaban muchos, tenía oportunidades…por allí se decidía….-

Un día tiempo atrás en un momento de su orgasmo, con el control de la situación le digo con suavidad, “estás tragándote otra pija, no la mía” ¿de quieeeeen?, preguntó con palabras entrecortadas, ¡del turco! Ella estiró aún más su orgasmo.

El turco es un espécimen que le gustan todas las mujeres, a mi mujer le había tirado los galgos en varias oportunidades, una vez un amigo me contó que tuviera cuidado que la había visto charlar muy animadamente en nuestro auto con él,  (no me comentó nada)  yo me había hecho el bocho pensando en que al final se la iba a clavar,  estaba seguro,  el turco es paciente pero muy seguidor, le faltaba el momento justo.-

Un día unos amigos que viven en una quinta a unos kilómetros de la ciudad nos invitan  a cenar justamente con el turco, mi cabeza estaba entre la oportunidad de la fantasía y lo que pasaría si se realizaba,  pero decidí seguir, tuve una erección pensando con morbo, sabía  la habilidad del turco, oportunidad única para un buen resultado, se  la serviría en bandeja para que si tenía que pasar se sacaran las ganas y se la clavara de una buena vez.-

Mi mujer se vistió coqueta, se puso una blusa abotonada blanca bastante ceñida que le resaltaban esos pechos deliciosos (talla 105), una pollera tableada suelta muy bonita que hacía tiempo no usaba ;media hora antes de ir le digo que estoy mareado no me sentía bien, que fuera sola,  ¡tomate algo!, no, no tengo ganas de ir, que te lleve el turco, ¡estás loco!,  ¿Qué tiene? te lleva te trae; bueno, está bien…(no dudó mucho)

Lo llamó, a la media hora sonó la bocina, me dio un beso se subió al auto y se fueron.- Eran las dos de la mañana, la cabeza me daba vueltas pensando, a las tres se abrió la puerta sin hacer ruido se acostó,  yo hecho un perfecto dormido. A la mañana en el desayuno le pregunté cómo la pasaron,  dijo que bárbaro, algún comentario sin trascendencia,  había tomado dos copas de vino blanco y una de champán (que nunca tomaba)

A la noche con una ansiedad que me moría esperando en la cama, empecé con los toques naturales, fuimos levantando temperatura,  tenía mi verga que estallaba por el morbo de la situación, me contuve hasta que ella estuviera en clímax, cuando me di cuenta que estaba por acabar le pregunto agitado: ¿te clavó el turco?  no me respondía,  insistí,  más fuerte ¿Te clavó el turcooo?, con un orgasmo especial  dice: ¡Sssssiiiiiiiiiii!,  ¡Me clavooooooo!, acabé como hacía mucho que no lo hacía.-

Se durmió abrazada tranquila,  buen polvo por su nuevo ingrediente morbo.-

Seguía con hormigas en la cabeza,  no quería perder la tranquilidad, al día siguiente a la noche totalmente empalmado en la cama me acerco a ella,  la rozo con la pija dura, me dice ¡Hummmmmmm! en la oreja me susurra,  calentito,  calentito,  papá estás muy caliente, ¿qué te pasa?, tal la calentura que la subí enseguida, se la enterré, papi como estasss!, empezó a excitarse fuerte, la veía con más movimientos de caderas, más suelta, me excitó más todavía, cuando estaba lista largo ¿te la dio por el culo?, insistí dos veces,  acabando me dice,  ¡Siiiiiiii…me lo hizo!, la llené de leche,  no podía creer que tuviera tanta,  era mi morbo, ella a los gritos le tapé la boca, el turco la había desvirgado, a mí nunca me lo dio.

Otra vez acurrucada en mis brazos tranquila se durmió placenteramente.- Yo seguía con la intriga por saber como pasó, después de cuatro días sin relaciones, el sábado nos acostamos temprano,  yo quería saber, mucha intriga,  con la luz apagada  acostado boca arriba se pone al lado me da un beso en la mejilla, con su mano en mi pija, sabiendo que de esa forma dominaba el momento, suave me dice al oído, sé que querés saber qué pasó,  yo te lo quiero contar porque te amo y te lo debo, pero
me tenés que contar después lo tuyo con mi amiga Laura…

Sorprendido no tuve mas remedio que decir “de acuerdo “ Al fin lograste lo que querías, te hice cornudo, que sea el turco quién me cogió, fue hermoso, polvazo de locura, tiene la pija como lo comentan mis amigas, ahora te puedo ser franca, siempre fantaseaba que me cogía,  me masturbaba pensando en eso, la culpa es de las conversaciones entre amigas que tuvieron relaciones con él, todas maravilladas con su pija, en cómo se las cogía,  no te lo podía decir, quiero que me entiendas, una vez me había tenido lista contra una pared en un  pasillo de su negocio,  zafé porque venía una de sus empleadas, en ese momento no quería que me coja, pero con su calentura me iba a violar, no lo podía parar, me pidió disculpas diciéndome que nunca se había calentado tanto con una mujer, que no se pudo controlar.-

Empezó su relato:

El viaje de ida nos fuimos riendo con anécdotas,  en la cena no sacaba los ojos de mis tetas, nos cruzamos las miradas, se dio cuenta que lo pesqué, nos sonreímos los dos, me empecé a excitar.-

Cuando volvíamos un poco por el vino otro poco por el momento le dije estoy un poco mareada,  pará un rato que tomo un poco de aire,  salió de la ruta,   se metió entre unos árboles que tapaban el camino,  paró el motor, me miró, se  acercó hablándome muy amable, pasó la mano por mi hombro, me apoyé en  él, apoyó los labios en mi frente, suavemente me dio unos besos, aumentó mi excitación, de reojo me daba cuenta que miraba mis tetas, tranquilamente me empezó a besar los ojos, desabrochó el segundo botón de la blusa,  el tercero,  el cuarto,  yo haciéndome la mareada,  abrió la blusa,  quedó mi corpiño a la vista, es el que se cierra de adelante.

Con experiencia lo abrió al medio, dejó mis tetas al aire, pezones duros, se dio cuenta que era consciente, estaba embelesado, se le escapó ¡que belleza! empezó con suavidad por el pezón, con la aureola,  yo ya estaba recaliente, me erguí en el asiento arqueando la espalda hacia adelante ofreciéndole mis tetas a sus manos, se le iban los ojos, la quiso poner entera en su mano, se dio cuenta que era imposible, muy grandes, giro su cabeza mirándome, se acercó a mis labios me besó, los abrió introdujo toda su lengua en mi boca, era su primera penetración,  dejó los labios empezó a chupar las tetas, a jugar con su lengua, puso su mano en mi rodilla, lentamente empezó a subirla por la parte de adentro, abrí un poco las piernas, comiéndome la lengua para no gemir, llegó a mi bombachita, puso la mano en mi coñito, estaba empapada,  se le escapó ¡estás a punto caramelo!

Se arrodilló enfrente del asiento entre mis piernas, bajó sus pantalones, subió la pollera, me alzó un poco, desapareció la bombacha, yo con los ojos cerrados, después pasó las manos debajo de mis nalgas, me corrió hacia adelante hasta el costado del asiento, apoyó su verga en los labios jugosos de mi conchita la apoyó suave para dejarme claro que no había marcha atrás, nariz con nariz dice ¡mirame!, quiero verte en los ojos cuando te haga mía, los abrí, empujó, mi vagina quedó completa, estaba totalmente lubricada, ¡placer indescriptible!, dueño de la situación empezó a serrucharme, yo habría la boca, gemía, un experto, mirándome seguía mis reacciones apuraba y frenaba de acuerdo  a mis facciones, clavada su mirada en mis ojos para que no los cierre, cuando estaba cachonda dice, ¿tenías claro que tarde o temprano te clavaría no? ¡Si lo sabía, por favor, clavame por favor!, pedilo otra vez ¡clavame, clavame por favor! paró la serruchada, con sus ojos como poseído me pregunta con los dientes apretados, ¿que sos vos?.. ¡Una putaaaaaaa! Empujó su pelvis violentamente, sentirla en mi fondo con su leche en mi interior con su orgasmo maravilloso grito: ¡tuyaaaaaa…al fin yaaaaaaa!,  cerré los ojos,  con su pija adentro mío dice con seguridad:

Te me habías escapado una vez, dos no, al rato en un respiro digo: desde aquella vez en el negocio siempre quise que me hagas tu mujer. Imposible arrepentirme, ya era suya.-Tal mi morbo imaginando al Turco con su pija totalmente clavada en mi mujer empujando con sus manos las nalgas para que le entre un poco más y mirando las tetas quedarse quietas con el último chorro de leche, que no necesitó masturbarme para acabar bajo las sábanas.-

Después de un rato de tranquilidad, sobre todo para mí, continuó con el relato: Se colocó al lado, las tetas al aire jugando con ellas, ¡fantásticas, pensar que son mías!,  acercó su boca a la mía,  un beso suave, profundo, realmente sentía que era suya, me tenía a disposición, fue subiendo de a poco la temperatura, un experto jugando con tetas y pezones, su pija ya parada,  en ese momento la vi, ¡una belleza!, tal cual decían mis amigas, me dio un beso hermoso, colocó su mano en mi nuca se separó un poco de mí, dejó de besarme, me miró, haciendo fuerza sobre la nuca bajó mi cabeza hasta su verga, la tuve que tragar, chupámela amor, a gatas podía con ella,  empecé con la succión a entrar y salir, con mi mano masajeaba los huevos, empezó a mugir, su erección era bárbara, su mano me apretaba para que no me escapara, me di cuenta que acababa,  explotó.

¡Tragate la leche amorcito! ¡Acordate de tu maridito!   ¡Putaaaaaaa!, me llenó la boca, tragué lo que pude, el resto se escapaba por los labios, limpiame, lo hice sin chistar con mi boca, ese hombre me había tomado, su mirada era posesiva no me podía oponer no tenía fuerza, haría lo que quisiera conmigo, se estaba sacando la calentura que tenía con tu mujer, siempre apostó que lograría cogerme, su persistencia le dio sus frutos.-

Descansamos un rato, con la mano en su pija empecé suave a acariciarlo, me llevó un tiempo pero otra vez parada, se dio vuelta me empezó a besar, nos estábamos calentando, se separó, me dice ahora lo quiero como perrito, me hizo colocar de espaldas a él, arrodillada, la cintura entre los dos respaldos de los asientos, los codos apoyados allí,  mis piernas bien abiertas, mi culito bien parado, se colocó en posición, la puso en la conchita húmeda, un empujón…hasta el fondo,  empezó el entra y sale.

Yo en las nubes gimiendo, cuando me tenía en el clímax me metió un dedo en el culo,  tuve una sensación encontrada, puso otro, me tranquilicé,  siguió, me hizo acabar a los gritos, en ese momento me empuja los codos,  caigo entre los respaldos atrapada sin poder moverme con el culo abierto, bien para arriba, medio cuerpo en el asiento de adelante y medio cuerpo en la parte de atrás, tuve que poner los codos en el piso para no pasar de largo, sacó la verga de mi cuquita abrió mis nalgas, la apoyó en la entrada del culo. ¡Noooo que soy virgen! no, no!,  me agarró de los pelos dio vuelta mi cabeza para que lo mire, con esa mirada potente y dominante dice gritando: ¡erass virgen, este culo es mioooooo! ¡La mandó de un viaje!,  ¡Nooooooooooo!

Sentí que me partía, entró hasta la mitad, se quedó quieto hasta que me serené, empezó a moverse en círculos, entraba y salía, me empecé a calentar, puso su mano en mi clítoris, masajeándolo,  estaba en las nubes en la cima, la sacó un poco, con su movimiento circular y un empujón desapareció completa, sentí sus huevos apretados en mi culo llenándolo en una acabada con un grito de: ¡Para tu maridoooooooooooooo! ¡Putaaaaa!

Era un vencedor que había cazado a su presa, fui violada por el culo con la precisión de un macho experto,  tuve otro orgasmo hermoso.- La realidad decía que este hombre me haría su puta,  ya no sería la misma, esa pija la seguiría necesitando, mi culo había quedado vacío.-

Me ayudó a salir de la situación,  limpiámela,  la quiero bien limpita. Nos vestimos callados ya en la puerta de casa,  me dice, ahora sos mía, lo tenés que tener claro,  quiero tenerte una noche completa conmigo,  armá la cosa sino me enojaré,  quiero enseñarte sexo como parece que tu marido no lo ha hecho, llámame, me dio un beso, puso mi mano en su pija, ¡Para que no la olvides!,  fuera del auto golpeé el vidrio, al abrirlo le digo, cumpliste mi fantasía, lástima que podría haber sido completa si tu violación hubiese sido total, me fui.-

Al entrar en casa tenía una sensación rara, mi cuerpo estaba extasiado, lleno, en mi cabeza pensamientos encontrados,  sabía que todo sería distinto, ese hombre era por ahora el dueño de mi cuerpo, sobre todo del culo, nada sería igual.-

Terminado su relato dándome un beso en el oído termina diciéndome, gracias papá por empujarme al turco,  me cogió maravilloso, me hizo el culo que nunca pensé que lo iba a poder hacer, me siento mal porque vos lo intentaste siempre,  pero si no fuese por violación no hubiese ocurrido, por eso le agradezco al turco esta sensación nueva que estaba desperdiciando, ahora tendrás que convivir con un amante de tu esposa, como aprendí a convivir con las miradas de Laura, soportar que tus amigos en  el café sonrían, ya el turco se habrá encargado de explicarles detalladamente cuando y cómo le inauguró el culo a tu mujer.-

Gracias mi amor por dejarme ser más mujer. Hizo dos movimientos con su mano largué toda la leche de mi calentura.-

Autor: Cornilargo jim

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