Fiesta en la playa

Estaba trabajando en la primavera de hace dos años en mi empresa, cuando sucedió el relato que ahora os narro. Tenía un compañero que se llamaba Ramón, y un día en fin de semana me invitó a ir al campo con dos amigas suyas, según él, con esas mujeres podíamos hartarnos allí. Yo tras ver la oferta, acepté, y así pasaron los días hasta que llegó el sábado en el que quedamos.

A la hora acordada y en el sitio convenido, se presentó Ramón con las dos chicas, a las cuales conocía de vista del trabajo. Me las presentó, una se llamaba Esther, guapa, pelirroja con un cuerpazo, mediría alrededor de 1,75 y con medidas colosales, cerca de 105 – 65 – 95. La otra se llamaba Cinta, guapa aunque no como su compañera, un poco más baja, morena, con un cuerpo hermoso, sobre 100 – 60 – 90, bien proporcionado.

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Me cogen en el baño de mi casa, Soy Lizette II

Hetero. Ahora soy adicta al semen.

Desde que le comencé a poner los cuernos a mi esposo, he descubierto distinto placeres, como el voyeour, el sexo en la calle y mi afición por el semen que adquirí después de la aventura que les conté en el micro, y también he tenido varios amantes,  algunos son en fiestas y otros mas son vecinos, pero para serles sincera en la mayoría de mis encuentros cedo ante mis impulsos y mi calentura y me presto para casi cualquier cosa, como la que les voy a contar

Resulta que entre mis novios tengo a un vecino, si así es un vecino., a solo tres casas tengo a mi noviecito, es un muchacho de unos 26 años, el cual luego se le ocurre cada cosa y lo peor es que yo acabo accediendo a sus caprichos, pero bueno, que se le va a hacer, resulta que a marcos, si así se llama, le gusta verme cuando estoy lavando, el muy cabron ya tiene bien contados los días que me toca lavar y siempre esta desde su azotea a la expectativa para poder admirarme discretamente mis nalgas, que es la parte que mas le gusta de mi cuerpo,

Bueno pues ese día era fin de semana mi marido se encontraba en casa viendo el fútbol, yo como buena esposa…jijijiji…me dedicaba a los quehaceres del hogar lavar los platos y demás cosas, cuando me acorde que ese día marcos me iba a estar esperando en su azotea para echarse su acostumbrado taco de ojo conmigo, así que me saque un poco de ropa sucia del cesto y le dije a mi marido que tenia que subir a lavar, el sin voltear la cara solo me dijo,

-esta bien no tardes –

Así que como sin nada subí a la azotea deje la ropa sobre el lavadero y discretamente comencé a buscar a marcos, pero no lo vi., pensé que se había olvidado de subir, así que me disponía a ponerme a lavar cuando sonó mi teléfono, el numero que marcaba era desconocido así que conteste y era marcos,

– como estas putita –

– esperándote en la azotea, me vas a dejar plantada…?

-tranquila putita, aquí estamos en la azotea, nada más que estamos en el cuarto de lavado pero desde aquí podemos verte,

El hecho de que dijo, estamos., de inmediato me llevo a pensar mil cosas, con marcos una nunca sabía, era un muchacho muy incipiente en el sexo, así que le pregunte con quien estaba

 

-con quien estas marcos…?

 

– sabia que me ibas a preguntar eso lizette…jajajaja…Estoy con un amigo y bueno… pues le dije que te gustaba coger y ya que te vio,  y pues me dice que le gustaría darte unas cojidas, que dices…? Puedes..??

 

– como crees marcos..!!! Esta mi marido abajo, si nos descubre para que quieres,

 

-vamos lizette no se dará cuenta,

 

– no marcos…ni lo sueñes- -le conteste-

 

Vamos lizette, te damos una cogida rápida y vuelves con tu marido, que te parece..??

– que no marcos., se va a dar cuenta mi marido,

– es mas lizette, te vamos a coger en tu casa, bueno., no te cojemos solo se la chupas a mi amigo que dices,

Sabía que marcos era muy necio en el sentido de querer estar conmigo y siempre se las ingeniaba para poder verme, así que dudando que pudiera hacer algo, le dije que si, y el solo me contesto que me volvía a marcar en unos minutos y después colgó, yo dudaba de que pudiera hacer algo.,  así que continué lavando, y vi. que marcos y su amigo salían de aquel cuarto, pasaron algunos minutos y justo antes de bajar me volvió a marcar,

– ya esta lizette, solo deja la puerta de la azotea abierta, tu esposo acaba de salir a la tienda, voy a bajar lo saludo y con el pretexto del fútbol le digo que si me invita a verlo, después te explico lo demás,  y después colgó

No lo creía marcos ya se las había ingeniado, solo de imaginarme cogiendo en el baño de mi casa con mi esposo a unos metros me ponía algo nerviosa y caliente al mismo tiempo, así que baje las escaleras y volví a la sala, pensé que mi marido ya había vuelto pero no, únicamente estaba la televisan encendida, así que como si nada continué haciendo mis cosas., ansiaba ver el momento en que mi marido y marcos atravesaran la puerta y es que tener a tu amante y a tu esposo en la misma sala, es algo que como dicen no tiene precio..jijijijiji…. así que me asome a la ventana y pude ver a los dos caminando hacia la casa, me fui a la cocina y continué como sin nada, se escucho la puerta y a los pocos segundos ya estaba mi esposo y marcos en la sala, Salí a recibirlos y marcos me saludo muy amablemente, y aproveche para llevarle un vaso y ambos se sentaron tranquilamente a ver el fútbol, los dos charlaban animadamente, y conforme pasaban los minutos la cerveza se iba acabando, note que mi esposo estaba algo tomado, situación que aprovecho marcos para decirle, que se había acabado la cerveza, que el ponía las otras, pero que fueran hasta el mini súper, ya que hay había de la marca que mi esposo toma, así que mi esposo nada tonto, ( supuestamente nada tonto, ya que si se cogen a tu esposa frente a ti, es que eres un perfecto idiota ) nada tonto le dijo que sí, que había que aprovechar el intermedio, así que tomaron los envases y ambos salieron a la tienda, a esas alturas ya entendía cual era el plan de marcos, supuse que su amigo ya tendría que estar en la azotea esperándome, así que de inmediato deje lo que estaba haciendo y subí las escaleras lentamente, y si hay estaba otro chico en la entrada de mi azotea esperándome, era un chico de la misma edad de marcos, de piel morena y con unos brazos bastante gruesos quien al verme de inmediato sonrió y me preguntó,

– lizette..??

– si así es, conteste-

– vaya eres mas bonita en persona que en foto, marcos me dice que eres tremenda, es eso cierto..??

Solo agache la cabeza un poco y le contesté,

– bueno si estamos haciendo esto tu que crees…

– tienes razón, bueno dime donde esta el baño..??

Rápidamente lo tome de la mano y mientras bajábamos, venia calculando el tiempo en que marcos y mi esposo hacían de la casa hacia el mini súper y pensé que ya vendrían de regreso, lentamente me asome hacia la sala y vi que no había nadie, únicamente se escuchaba la televisión encendida, rápidamente atravesamos la sala y entramos al baño y cerré la puerta con seguro, una vez dentro, le pregunte en voz baja que que era lo que le gustaría que hiciéramos, el en voz baja me dijo que marcos le había contado que yo siempre estaba dispuesta a hacer de todo y que no me ponía payasa para nada, y que si mi esposo me hablaba le dijera que había entrado al baño y que después me iba a dar una ducha, así tendríamos suficiente tiempo para todo, y que él se encargaría después de volverlo a sacar de la casa.

Me pareció una buena idea, así que asentí con la cabeza y antes de que pudiera decir algo más, me tomo por la cintura y me jalo hacia el y comenzó a besarme, me intente resistir, para decirle que fuera despacio., pero el muchacho tenia bastante fuerza, y no me dio tiempo de nada, sus manos rápidamente pasaron de mis caderas hacia mis nalgas y comenzó a masajearlas fuertemente, supongo que por la situación sus caricias me comenzaron  a encender tremendamente, y yo estaba ya bastante húmeda, en eso me susurro al oído,

– Sabes Lizette, marcos me dijo que eres bien puta, y a mi me gusta tratar duro a las putas…quieres ser mi puta..??

Tragué saliva y le dije que si, que me tratara como la puta que era, que me hiciera lo que quisiera, me miró fijamente a los ojos mientras sonreía de manera maliciosa, para después sujetarme por el cabello y jalarme hacia la taza del baño, de un empujón me sentó quedando mi cara justo frente a su pelvis y en voz baja me dijo

– Bajame los pantalones putilla y dame una buena mamada,

Sujete su pantalón con ambas manos lo desabroche y de un tirón se lo baje, dejando salir una gran verga morena, me quede algo sorprendida ya que era mas grande que la de marcos y la de mi esposo y que la de los amantes que e tenido, la  mire durante unos segundos y la tome con una mano y me disponía a comenzar a acariciarla cuando la voz de mi esposo se escucho del otro lado de la puerta

-lizette, donde estas..????

El chico se quedo quieto y yo sin soltar la verga le contesté,

-estoy en el baño, si quieres usa el otro por que después me voy a bañar

– ok, entro al otro. no te apures,

No lo creía., yo estaba dentro del baño de mi casa, con una verga en la mano y hablándole a mi esposo que estaba a menos de dos metros de nosotros, en verdad me estaba comportando como una putita, pero eso me ponía bastante húmeda y no pensaba desaprovechar la ocasión, así que esperé a que mi marido volviera a la sala. Una vez estando segura, volví a voltear la cara hacia aquella verga morena que se tambaleaba frente a mi cara, la observé unos segundos y si, era mas grande y mas gruesa que la de mis anteriores amantes, la sujeté con mi mano y después de darle unas pequeñas caricias entreabrí mis labios y los acerque lentamente hacia aquel enorme glande y comencé a chuparla lentamente, no quería aun metérmela toda, pero el chico tenía otros planes, en un descuido me sujetó por el cabello a la vez que empujaba su pelvis hacia mi rostro obligándome a tragarme casi la mitad de su verga, yo moví mi cabeza un poco tratando de hacer las cosas mas fáciles para mi, pero el en voz baja me dijo,

– shhh..no hagas mucho ruido lizette, tu marido se va a enterar.,

Tenía razón, y esa era una situación que no deseaba, así que me quede quieta y comencé a mover mi cabeza o mas bien trate de mover mi cabeza de atrás hacia adelante ya que me estaba sujetando tan fuerte, que me era difícil, moverme, así que solo abrí lo mas que pude mi boca y deje que el hiciera lo que quisiera,  y una vez así de un golpe me la metió toda, sentí como ese enorme pedazo de carne me llegaba hasta las anginas, provocándome horcadas, pero eso a el no le importaba, ya que durante varios minutos aquel pedazo de carne entro y salio de  mi boca, en ocasiones podía sentir como su genitales se estampaban contra mi barbilla, después de un rato teniéndome así, me dijo,

– dale unas lamidas, me gusta que las putitas pasen su lengua sobre mi verga,

Intenté hacerle caso y como pude comencé a pasar mi lengua sobre su verga, me era bastante difícil ya que mi boca estaba abierta al máximo y la sensación de tenerla hasta las anginas me provocaba horcadas, y después de unos segundos de un jalón la saco, dejándome respirar un poco

-muy bien lizette, toma aire por que ahí te va de nuevo

Tomé un poco de aire y abrí la boca y una vez mas aquel pedazo de carne comenzó a entrar en mi boca, no lo creía aquel muchacho en verdad tenia mucho vigor y fuerza parecía que jamás iba a terminar, ya que durante unos cinco minutos aquel pedazo de carne entro y salio de mi boca a placer, me tenia bien sujeta por el cabello y ya varios hilillos de saliva caían sobre mi barbilla, y mis ojos estaban bastante llorosos, pero eso a el no le importaba, y continuo cogiendome por la boca, hasta que de pronto en una de esas salio pero no entro, eso me permito relajar un poco mi mandíbula y tomar un poco de aire, y me preparaba para volver a abrir la boca cuando me dijo,

– lizette agarra mi verga y comienza a pasártela por el rostro.

Sujeté su verga con una mano y me acerque lo mas que pude a ella y comencé a frotarla por toda mi cara, la pasaba por mis labios, después la frote en mis mejillas y en mi frente, para después volver a mis labios y comenzar de nuevo sentía como su verga estaba casi hirviendo algo me decía que no tardaba en venirse y así fue., en un momento me sujeto por el cabello manteniendo firme mi rostro y me dijo que bajara las manos mientras que el apuntaba su verga frente a mi y comenzó a masturbarse y en pocos minutos sentí como un fuerte chorro de esperma caía sobre mis labio,s el no dejaba de masturbarse y de pronto otro chorro cayo sobre  mis mejillas y un ultimo sobre mi nariz dejándome la cara completamente llena de semen, después me soltó y se recargo sobre la pared

– lizette tienes una lengua muy buena para la verga, deberías de dedicarte a esta te harías millonaria,

Yo solo sonreí y me acerque hacia la puerta intentando escuchar algo, pero únicamente se escuchaba la televisión y las voces de mi esposo y marcos,

– no te preocupes lizette, en cinco minutos marcos y tu esposo volverán a salir, mientras abre la regadera

-en serio le respondí, tienes todo bien medido, son unos cabrones calientes,

Me acerqué hacia la ducha y abrí las llaves, y esperé y sí, casi cinco minutos después, escuche la voz de mi esposo que me decía

-lizette, voy de nuevo al mini súper, no tardo,

– ok, no tardes, le respondí

Y de nuevo esperamos a que los dos salieran y así con la cara llena de semen, salí del baño y me asomé hacia la sala y al ver que no había nadie volví por el muchacho y lo llevé hasta las escaleras, y antes de despedirse le pregunte que como se llamaba, el solo respondió

– soy tu nuevo amante

y subió rápidamente las escaleras dejándome en la sala de mi casa con la cara llena de semen

Después volveré con mas cachondas historias y anécdotas, soy lizette, hasta luego,

lizette

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El nuevo trabajo de mi mujer I

Después de años en paro, y tras sopesarlo mucho, mi mujer decidió responder a una oferta de trabajo. El anuncio había sido publicado en algunas de las paginas porno que mi mujer veía cuando quería hacerse una paja y yo, por mis turnos, no podía satisfacer. En el anuncio aclaraba que no se trataba de un casting, ni de hacer de actriz, ni de realizar ninguna escena de sexo.

La citaron en un chalet a las afueras, y cuando llegó, todo estaba preparado para la grabación de una escena de sexo, los actores en sus camerinos, la iluminación ajustándose, los cámaras en su sitio y el director dando sus últimas instrucciones. Se presento a la ayudante de Producción, ésta, le fue presentando a todo el equipo, dejando en último lugar a la Productora, una atractiva mujer de unos 45 años que vestía un traje de ejecutiva que hacía que se marcaran sus voluptuosas formas, se presento como Silvia. Cumplido el protocolo, mi mujer pregunto cuál iba a ser su cometido, ¿llevar los cafés, secretaria personal de la Productora quizás?. La ayudante de Producción, le explicó, que su trabajo iba a consistir en mantener la erección del actor a lo largo de los descansos, cambios de posturas, iluminación y demás interrupciones que el rodaje sufriera. Mi mujer se sorprendió y se indigno tanto, que a punto estuvo de abandonar el rodaje, pero el dinero y una cierta excitación le hicieron pensárselo. Preguntó a la ayudante que como y cuando debía hacerlo, a lo que ésta le contesto, -“eres mujer, ya sabrás como mantener a un hombre empalmado, ¿no?, Utiliza tus armas”.

El rodaje comenzó, se trataba de una escena en la que una mujer madura le hacia una entrevista de trabajo a un hombre de unos 40 años y al que, después de comprobar su formación y dotación, acababa follándose encima de la mesa, en el sofá y de todas formas imaginables. El guión seguía el orden previsto, después de una larga mamada empezaron a follar, ella con las piernas bien abiertas encima de la mesa y él bombeando con potencia, por toda la habitación se escuchaba el sonido de la polla entrando en aquel coño completamente húmedo. A mi mujer le estaba empezando a excitar la escena y notaba como sus pezones empezaban a ponerse erectos y duros, a punto estuvo de empezar a tocarse en ese mismo momento cuando el grito de “corten” del director la sacó del trance. Los actores volvieron a sus puestos y el director empezó a dar nuevas ordenes y a colocar las luces, esta vez apuntando al sofá. Mi mujer, estaba de pie al lado del actor que tomaba un bote de bebida energética, no podía quitar la mirada de aquella polla, poderosa, enorme, empalmada y totalmente embadurnada de los flujos de la actriz, Silvia, que estaba presenciando la escena, se acerco a ella y le susurro al oído, -“a que esperas, aprovecha, no seas tonta, si lo estas deseando y encima te van a pagar por ello, ¿crees que no noto como tienes los pezones?”, y dándola una palmadita en el culo se marcho a su despacho. Mi mujer se armó de valor y fue acercando su mano lentamente a la enorme polla que empezaba a dar muestras de decaer, la agarro con una mano, notando su dureza, sus venas, la mano se le empapo de flujos, apenas podía cerrarla alrededor de ella, tal era el grosor del miembro. Poco a poco empezó a menearla, despacio, con la primera bajada noto como la polla se empezaba a endurecer, bajó al pellejo hasta el final y vio aparecer el amoratado capullo, húmedo, brillante, imponente y así siguió, lentamente, notando como la polla iba reaccionando y se iba poniendo más y más dura, noto como en la punta empezaba a asomar una gota de liquido seminal, se estaba poniendo tan cachonda, que apunto estuvo de lamerla con su lengua. Tan absorta estaba, que apenas escuchó al actor decirle, -“nena, que vas a hacer que me corra, tranquilízate, luego si quieres me lo acabas en el camerino pero ahora tengo que trabajar” y con una sonrisa, le apartó la mano y fue hacia el set de rodaje. Mi mujer se quedo ruborizada y bastante cortada, y mientras volvía a su silla no pudo reprimirse y disimulando todo lo que pudo, se lamió la palma de su mano.

A las 13:00h el director anunció una pausa para comer, todo el mundo empezó a recoger. La actriz se puso su bata y se marcho a la ducha, el actor hizo lo mismo y se marcho a su camerino. Mi mujer se disponía a acompañar al equipo de rodaje a comer cuando la ayudante de producción le comunico que el actor solicitaba su presencia. Fue a su camerino y le encontró desnudo, frente al espejo, aplicándose aceites y cremas en su musculado cuerpo, -“vamos, que tengo que ir a comer” le dijo Peter, mi mujer le contesto, que qué se suponía que ella debía hacer, -“acabarme esto” le contestó señalando su gran erección, -“como supondrás, no puedo estar 2 horas sin eyacular”. Mi mujer comenzó a hacerle una paja, despacito, lo estaba disfrutando, cuando empezó a ver el sonrosado capullo a punto de estallar y con las primeras gotas de semen a punto de aparecer, no pudo aguantarse más y poniéndose de rodillas se metió aquella polla en la boca, casi no le cabía pero su gran experiencia le hizo tragársela entera, el actor comenzó a follarle la boca, notó las primeras gotas en su lengua, se saco la polla y abrió la boca esperando el chorro de semen, dos sabios lametazos en la punta del capullo acabaron por hacer estallar aquella polla llenándola de leche la boca, la cara, y derramándose por su cuello hasta llegar a sus tetas lo que aprovechó para frotarse los pezones con la leche del profesional, que se encontraba extasiado. -“Tenia que dar el visto bueno a tu contratación” dijo, -“y vaya si lo voy a dar, pasa ahora mismo por el despacho de Silvia a firmar el contrato y nos vemos a la 16.00h”.

Cuando entró en el despacho, Silvia estaba colgando el teléfono. -”¿Qué tal tu primera mañana?. -“Bien, interesante” contesto mi mujer. -”Acabo de colgar a Peter, y me acaba de dar el visto bueno a tu fichaje, tienes que firmar tu contrato”, Silvia se levantó, llevaba la falda ajustada y la blusa blanca, al agacharse a darle el contrato, mi mujer no pudo evitar echar un vistazo a su generoso escote que hacia adivinar unas enormes tetas, mi mujer estaba excitada como una perra después del trabajito en el camerino y notaba sus braguitas mojadas, no pudo evitar pensar en como tendría los pezones, se sorprendió pensando en el morbo y el sexo que exudaba esa mujer. Mientras firmaba, esos pensamientos la hicieron relamerse lo que le trajo de repente un sabor a semen que aumento más si cabe su excitación, ¿lo habrá notado Silvia?, ¿lo habrá olido?, pensó, cuando levanto la vista, sus ojos se cruzaron con los de Silvia que la observaba con una sonrisa picara por encima de sus gafas, -“Peter me ha hablado de lo bien que manejas la lengua, es más, me ha dado todos los detalles”, -“al parecer forma parte de mi trabajo” contesto sumisa mi mujer, -“ya” dijo Silvia sin disimular su sonrisa, -“También forma parte de tu trabajo como asistente mantener conforme a tus jefes, en este caso yo, y lo que me a contado Peter, me a excitado mucho, de hecho tengo el coño chorreando, y seguro que tu también estas mojada, ¿te has comido un coño alguna vez?” -“No” dijo mi mujer, le costaba mantener la serenidad, aquella mujer le ponía mucho y estaba deseando comerle los pezones, el coño o lo que la obligara, llevaba toda la mañana mojada y ya iba como una perra en celo, y las insinuaciones de su nueva jefa la estaban humedeciendo tanto que notaba como los flujos le chorreaban por las piernas, Silvia se dio cuenta de ello y le puso la mano entre las piernas, -“pero chica como vas, si estas apuntito de correrte, déjame a mi”, al sentir el tacto de su experimentada mano, mi mujer comenzó a gemir, un par de dedos en su coño y unas caricias de clítoris hicieron a mi mujer llegar a una gran corrida que la dejo empapada y abrazada a Silvia. Su nueva jefa sonrió, y le dijo -“no me iras a dejar así” y acto seguido se subió la falda se quito hábilmente las bragas y se abrió de piernas ante mi mujer que, exhausta por la corrida, no pudo quitar los ojos de ese depilado coño que brillaba de los flujos de Silvia, nunca había estado con una mujer pero se lanzó a lamerlo con ganas, pasando su lengua a lo largo de su raja y dedicándole unos suaves lengüetazos a su clítoris, Silvia gemía como una loca, -“me estas poniendo como una perra, fíjate que cerda estoy” y dándose la vuelta le obligo a comerle el Culo, mi mujer lo lamía mientras tres de sus dedos entraban y salían del coño de Silvia mientras con el dedo gordo le acariciaba solícita el clítoris, Silvia llego a un orgasmo bestial que dejo a mi mujer con la boca llena de su flujo. Acto seguido, se acicaló, se bajó la falda y se dirigió a mi mujer, -“esta tarde quiero que te pongas esto” dijo señalando un minifalda de ejecutiva negra y una camisa blanca semitransparente, -”y a partir de ahora nada de bragas ni sujetador, quiero que todos vean tus pezones duros y tu coño húmedo cuando te agaches, aquí somos una familia, tranquila, nadie va a acercarse a ti sabiendo que eres mía. Y ahora vístete que vamos a comer”, “bastante comida había tenido ya” pensó mi mujer “para mi primera mañana de Trabajo”.

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Orgia con Maria Jesus y su empleada domestica

Como necesitaba dinero, ofrecí a dos amigos que los llevaría a que se follasen a María Jesús a cambio de una módica suma de dinero. Ella no sabía nada. Yo les pedí a mis amigos que no mencionarán lo del dinero. Si María Jesús se enteraba, se acababa la buena vida para mí.

Ella estaba en el jardín, cerca de la piscina, con un mojito en su mano. Nos acercamos y le presente a mis amigos. Estos no podían sacar los ojos de las tetas de María Jesús. Ella entonces les preguntó – ¿Que pasa? ¿Nunca vieron unas así?. Si quieren pueden tocarlas. Ante lo cual, mis amigos no se hicieron esperar. Después uno de ellos paso a quitarle la camiseta. Ante lo que ella dijo – Vamos dentro, que los vecinos son muy cotillas. Una vez dentro, María Jesús también se quitó la falda enseñando unas bragas muy bonitas que hacían juego con su sujetador. Uno de los chicos  sacó su polla y comenzó a mamársela.

El otro chico y yo fuimos mientras tanto desnudando del todo a María Jesús. Alucinado por sus tetas y su culo, éste me dijo – Su cuerpo es increíble. María Jesús entonces con una mano comenzó a tocarle el paquete a mi segundo amigo. Yo me arrodille y comencé a jugar con mi lengua en su clítoris. Ella empezaba a estar bastante húmeda, mientras yo la lamía ella había pasado a tocarse los pechos con sus manos. El chico al que se la chupaba, mientras tanto le sujetaba su cabeza con las manos. De repente, el chico empujó la cabeza haciendo que María Jesús se tragase toda su polla y entonces el inundó la boca de ella con su leche.

Entonces, yo la puse a cuatro patas, la sujete por las caderas y empecé a  penetrarla poco a poco y muy lentamente. Ella me pidió que aumentara el ritmo, yo lo hice y ella empezó a gemir. A los pocos minutos de estar disfrutando de aquel placer, subí el ritmo de una manera considerable, por lo cual ella sabía que yo me iba a correr. Ella me pidió que acabara en sus tetas. Así lo hice mientras ella gemía de placer. La corrida fue muy grande, el semen se escurría entre sus tetas. Entonces ella comenzó a lamerse las tetas. Después ella cogió una toalla limpia que había allí y se limpió el resto de la leche. Ella  no había conseguido llegar al orgasmo, pero quedaba aún mucha tarde por delante.

Una vez limpia, María Jesús se fue a un sofá he hizo que mis dos amigos la penetrasen a la vez. Uno le penetraba la vagina, mientras el otro le practicaba sexo anal. Ella no paraba de gemir de placer, mientras el chico que estaba debajo de ella además le lamía los pezones. Así ella llegó al orgasmo. Y mis dos amigos siguieron bombeándola hasta llenarla de leche los dos.

De repente notamos que desde la planta de arriba nos miraba la empelada domestica de María Jesús. Era una chica africana joven. María Jesús, con la calentura se había olvidado de decirnos que estaba en casa. La negra empezó a meterse mano, a masturbarse. Yo me calenté mucho y fui a por ella. La traje con nosotros.  La negra seguía metiéndose mano. Necesitaba urgentemente una polla así sin pensármelo dos veces la puse en cuatro patas, la penetré y empecé a embestirla con mi polla. Entonces María Jesús se tumbó frete a ella y la negra empezó a comerle el coño. Mientras la negra le comía su coño, María Jesús le mamaba la polla a uno de los chicos. Ambas disfrutaban de un placer que parecía no tener límites. Entonces la negra me dijo, que no me corriese dentro de su coño, que la iba a preñar. Entonces,  retire mi polla y la penetré bruscamente por el ano. Entonces rápidamente me corrí dentro de su culo. La negra entonces llamó al chico que estaba para que tomase mí lugar. Penetrada nuevamente por el culo, finalmente la negra tuvo un orgasmo, al mismo tiempo consiguió que María Jesús tuviese un segundo, mucho más intenso que el anterior, mientras su empleada doméstica le lamia el clítoris a María Jesús y el chico al que le estaba mamando la polla le acababa dentro de su boca.

No sé como, pero un rato después, María Jesús estaba estaba como de cuclillas montada sobre mi polla mientras yo estaba de espaldas en el suelo.  Al mismo tiempo, ordenaba a la negra que se la mamase a mi segundo amigo.  Ésta le agarró su miembro y empezó a mamárselo y  mordisquearle el glande, haciendo que el chico aullara de placer, evidentemente estaba a punto de correrse. Entonces María Jesús nos ordenó que nos saliéramos y se arrodilló frente a los tres y nos pidió que la bañásemos con nuestra leche. Los tres nos corrimos en sus tetas. Entonces la negra se  abalanzó sobre ella y empezó a lamer sus pechos llenos de semen.

Esto calentó aún más a María Jesús y a nosotros tres que volvimos a empinarnos. Entonces, agarramos a María Jesús y la sentamos sobre uno de los chicos que se acostó en el suelo. Ella se recostó boca arriba sobre él. El chico entonces le abrió las piernas y mientras él la penetró por el culo yo lo hice por su coño. A ella, se le caían las lágrimas de placer y excitación. La negra mientras tanto había vuelto a masturbarse y  mamaba la polla del tercero de nosotros.  Así fuimos haciendo turnos usando su coño y su culo para satisfacernos. Cada uno a su turno termino corriéndose en el culo y María Jesús tuvo un tercer orgasmo. Parecía que ese día le encantaba que le diésemos por culo. Entonces le pregunte –  ¿Quieres más puta? Ella sin decir nada se puso en cuatro patas. Entonces la negra se nos adelantó y la tomo por detrás de la cabeza como para que ella pudiera mirar su propio culo que lo tenía muy abierto. Entonces se fue hacía el culo de María Jesús y la penetro con tres dedos. Los movía rápidamente para dilatarle aún más el culo. Pronto sus cinco dedos y después su mano entraron dentro de María Jesús, quien arqueaba sus espalda de dolor y placer mientras gemía y gritaba.  Entonces la negra retiró su mano y le sostuvo las nalgas abiertas.   Entonces uno de mis amigos le metió la polla  de nuevo en el culo quedándose adentro. Mi segundo amigo, agarró su polla con la mano y también se la enfilo al ano. Ella decía – No, No! pero no opuso resistencia. Claramente, ese día el sexo anal era lo suyo. Mi segundo amigo se la metió también por el culo despacio. Yo mientras tanto, veía como su fogoso ano se abría más aun y dos pollas llenaban su ano hasta llegar a lo más hondo de los intestinos de María Jesús.

Mientras ellos nos daban ese espectáculo yo me abalancé sobre la negra la puse en cuatro patas y también la encule y empecé a bombearla cada vez más fuerte hasta que yo ya no daba más y se lo deje lleno de leche. En cambio, mis dos amigos, cuando se ve que estaban por correrse, se salieron los dos y nos dijeron – Miren, Miren como le dejamos el culo de abierto¡¡ Entonces hicieron que María Jesús apoyara su pecho y su cabeza en el piso. Uno la sostenía estirando sus manos hacia adelante. En esa posición el culo de ella quedaba bien parado y sus piernas abiertas. Entonces, el segundo de ellos volvió a penetrarla y se corrió dentro de ella. Luego invirtieron roles y el segundo también se corrió dentro del culo de ella. Entonces, yo sentí ganas de hacer lo mismo. Al hacerlo sentí el calor de la leche que inundaba el recto de María Jesús. Ella así tuvo un último orgasmo gritando de placer mientras que me corrí inundando aún más de semen el recto de María Jesús. La negra mientras tanto tuvo otro orgasmo metiéndose los dedos de una mano en el culo y magreándose el clítoris con la otra.  Después de ello se dieron un beso de boca.  Así fue el final, tan excitante como el resto de la jornada.

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Una noche con Alejandro

En primer lugar saludar a todos quienes lean este relato, y en segundo contarles como fue mi primera vez con un hombre.
Mi nombre es Franco y tengo actualmente 26 años, soy moreno, ojos café, pelo oscuro, mido 1,74 y soy digamos normal en contextura física. En un principio me negaba a la idea de ser homosexual, pero cierto día no pude reprimir más mis instintos.
Alejandro y yo éramos amigos y compañeros de cuso en la universidad, nunca me sentí atraído por él, pero ese día tras haber estado celebrando con unos amigos, nos quedamos solos en mi departamento y continuamos bebiendo. Él era moreno, de la misma estatura que yo, pero un poco más delgado, ojos cafés y pelo oscuro.  Yo quería saber que se sentía estar con un hombre y le pedí que se quedara a dormir, ya que había otro dormitorio y él tal vez intuyendo mis intenciones acepto. Solo faltaba un motivo para acercarnos más y recurrimos a las luchas, cosa que siendo amigos habíamos realizado varias veces. Luego de esto nos quedamos abrazados, tendidos en el suelo de la sala casi frente a frente. Por un momento reprimí las ganas de besarlo pero finalmente no pude más, era lo que yo quería. Lo bese suavemente y él respondió a mi beso. Así estuvimos un buen rato hasta que estando yo de espaldas, él se puso sobre mi entrepierna y pude sentir como su cuerpo me aprisionaba. Me sentía en el éxtasis, solo quería disfrutar ese momento y así lo hice. Lentamente comencé a acariciarlo sobre la ropa, mientras sentía como su verga crecía entre mis piernas presionando mi miembro. Necesitaba saber como era,  así que lentamente comencé a meter mis manos bajo su pantalón hasta encontrar su verga y tenerla en mis manos, en eso él reacciono y me pregunta: ¿que estamos haciendo? y yo solo atine a decirle disfruta solamente. Luego de eso quedo claro que no habría restricciones entre nosotros y fue la señal para irnos al cuarto.
Una vez allí, nos tendimos en la cama y nuestras manos comenzaron a desnudarnos. Él se encontraba tendido en la cama y yo sobre él. Buscaba esos besos que tanto me había gustado, deslice mis piernas hacia adelante quedando sentado sobre su verga. Sentía aquella verga cerca de mi hoyito y eso me hacia estremecer, estaba muy dura y caliente y yo solo quería tenerla dentro de mi culo. Él tal vez adivinando mis deseos tomo su verga y ubico la cabeza en mi hoyito, a lo que yo me levante para ayudarlo. Al instante siento como iba entrando en mi culo lentamente, abriéndome poco a poco el hoyo y haciéndome delirar de placer. Me imagino que por estar bebimos y la excitación del momento, no sentí dolor mientras él me culiaba, así que eso lo hizo placentero desde un inicio. Lo fue metiendo de a poco hasta que se encontraba toda dentro de mí y comenzó a meterla y sacarla suavemente y después con movimiento mas rápidos y fuertes, yo solo gritaba y le pedía que siguiera, y que me encantaba. Así sentado sobre el recibiendo su verga en mi culito hasta esa noche virgen, comencé a masturbarme, mientras miraba su cara de placer. Él reacciono ante esto y se levanto un poco para meterse mi verga en su boca sin dejar de culiarme, estaba en el cielo.

Luego de eso nos recostamos ambos en la cama, el tras de mí y continuo lo que estaba haciendo. Luego de un rato de estar recibiendo su verga, se corrió dentro de mí llenando mi culo con su caliente semen. Yo continuaba masturbándome y sus gemidos en mi oído hicieron que me corriera finalmente. Luego de estos nos quedamos dormidos juntos y a la mañana siguiente le pedí que se fuera, tal vez negando lo que había pasado, pero eso duraría muy poco ya que la historia continuo en el tiempo.

Espero les haya gustado, saludos.

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Mi primera vez con tios

En la actualidad tengo 49 años de edad. Me inicie en el mundo Bisex de forma activa hace 6 años. Soy un hombre casado, toda mi vida he fantaseado con mi lado bisexual, y para mí era fabuloso explorar mi lado femenino en mi soledad sin llegar a exteriorizar ante los demás, no puedo negar que de chico en mi soledad me introduje toda serie de cosas por el ano y me ponía lencería femenina que le cogía a mi madre o mi tía, llegando a sentir verdadero placer, acabando siempre masturbándome mientras pensaba que era una putita a la que se follaban por todos sus orificios.

Con el tiempo comencé a visitar en Internet diferentes páginas de contenido Gay y Bisexual, y darme cuenta que tal vez sería interesante explorar otros placeres, sin que esto afecte a mi familia.

Como un juego ingrese a Chats Gay y adoptaba el rol de un bisex pasivo y excitaba a mis interlocutores, sin decidirme a dar un paso más.

Así siguió esto hasta que en una ocasión en un viaje que hice a Madrid por motivos de trabajo, tuve que estar 3 días, fui a visitar un Sexshop de esos que tiene Glory-Hole, para la ocasión me puse unas braguitas tipo tanga y unas medias todo ello de color negro, me puse cómodo en la cabina dejando abiertas las dos trampillas que había a cada lado de la Cabina y me dispuse a ver una peli, no pasaron cinco minutos cuando desde uno de los agujeros asomo una polla bastante considerable, la mire durante un breve espacio de tiempo y arrodillándome ante ella comencé a saborearla, por fin me había atrevido a dar el paso y estaba saboreando una polla de la que no conocía su dueño.

Allí estaba yo con una polla que casi no me entraba en mi boca saboreando y disfrutando de la misma, cuando siento que unos dedos comienzan a jugar con mi culo, desde el otro agujero alguien había metido su mano y me estaba acariciando el culo introduciéndome sus dedos en mi culo, dilatándomelo poco a poco, a la vez que me acariciaba mi polla, aquello me encendió del todo y comencé a portarme como una autentica putita, meneaba mi culo a la vez que el otro me introducía la polla que estaba degustando hasta mi garganta.

Yo ya desbocado del todo abrí el pestillo de la puerta de la cabina y al rato tenia a las dos personas frente a mí, eran dos maduritos de unos 50 años, con unas pollas bien puestas, una de unos 20 cm que correspondía a la que había estado saboreando y otra un poco más pequeña pero más gruesa correspondiente al que me estuvo trabajando el culo.

Quitándome los pantalones y la camisa, quedándome solo en braguitas y medias, le dije al que le había estado comiendo la polla que por favor me follara, se puso un condón y colocándose detrás mío me obligo a que me agachara y me la metió de un solo golpe, comenzando un suave mete saca a la vez que yo comencé a saborear la polla del otro, el cual se encontraba en la puerta ya que en la cabina no había sitio suficiente para que los tres estuviéramos cómodos.

Fue impresionante, cada estocada que me daba en mi culo hacía que me fuera contra el que me estaba dando su polla en la boca y que esta entrara hasta la garganta, al mismo tiempo el que estaba follándome el culo me pellizcaba los pezones, al cabo de un rato se cambiaron de posición y el que me enculaba paso a darme el biberón y el otro me metió su gorda polla en mi culo totalmente lubricado comenzando a follarme el culo con un ritmo endiablado, yo no paraba de gemir teniendo que sacarme la polla de la boca de vez en cuando para coger aire.

Tras un buen rato de estar saboreando las pollas en mis dos agujeros los dos salen de ellos y colocándose frente a mí comienzan a masturbarse, yo también comienzo a pajearme hasta que primero yo y luego ellos se corren sobre mi cuerpo dejándome toda la cara, el pecho y el pelo lleno de leche, Cuando terminan de vaciarse, procedo limpiar con mi boca cada una de las pollas hasta dejarlas relucientes.

Entre los dos me ayudaron a quitarme los restos de semen con el que me habían embadurnado, comentándoles que era mi primera experiencia con tíos y que me lo había pasado muy bien, así mismo comentaron ellos los diferentes espectadores que habíamos tenido durante la sesión, ya que yo enfrascado en saborear y degustar las pollas no me había fijado, una vez que me vestí salimos los tres del Sexshop y nos dirigimos a un bar que estaba cerca y tras tomar unas cervezas nos despedimos.

Esa noche tras cenar me dirigí al hotel y dormí como un lirón eso si el culo me escocía un poco, pero el placer experimentado compenso todo, en el tiempo que estuve en Madrid aún disfrute de alguna otra experiencia que ya será tema de un próximo relato. Espero que les haya gustado, espero sus opiniones.

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