Los hermanos de mi joven esposa II

Fueron las pasadas fiestas decembrinas cuando la familia de mi esposa vinó a la casa, yo al saber que pasarían con nosotros el 24 y 25 de diciembre, estaba que no cabía de contento, tanta felicidad seguro debía de ser pecado.

Primero llego Carlos con su novia Liz, luego llegaron mis suegros, y por ultimo hizo su arribó Luis quien venía acompañado de su prometida Claudia y de sus jóvenes cuñados Cristian Alixander, Alfonso y Brighton, todos ellos de ojos azules igual que Claudia, eran delgados, de pelo semi rubio, de piel blanca, y facciones finas, y por lo visto eran bastante alegres, porque enseguida empezaron de parlanchines. Otra cosa curiosa es que todos se veían de la misma edad, lo cual me desconcertaba, pero decidí no hacer ningún comentario al respecto.

Todos habían llevado vivires para enriquecer la cena de navidad, pero él que se destacó al hacer venado al horno fue Cristian quien estudiaba para ser Chef, yo nunca había probado el venado, me agradó la carne aunque un poco recia para mi gusto, tenía un muy buen sabor;

Como era de esperarse en cuanto supimos que estudiaba Cristian para ser Chef, le pedimos que nos preparara más cosas igual de suculentas, asintió enseguida y en cuestión de horas ya tenía todos los ingredientes listos para preparar jaiba, pez espada, una sopa de mariscos y empanadas de camarón, el solo hecho de pensar que comería camarón me hizo pensar que en la noche andaríamos todos como burros en primavera; De pensar que solo había dos mujeres y 7 hombres eso sería una verdadera orgia.

Pasaron las horas y el hambre ya empezaba a ser demasiado evidente, pues en nuestras platicas el tema de conversación giraba en torno a la comida, que si alguien habían preparado tal o cual cosa, que cual era la comida más rara que habíamos degustado, etc, etc, por ello decidí ir a la cocina haber en que le podía ayudar a Cristian y aprovechar para comer algo de lo que estaba preparando, debido al calor que hace en la cocina, vi a Cristian sin camiseta, se le marcaba bien sus músculos del abdomen y su pans se le ajustaba marcándole el contorno del calzón, y dividiéndole las nalgas, no sé cuánto tiempo me quede como hipnotizado observándole, pero fue evidente, porque el, a pesar de darme la espalda, sonrió soltando una leve risa y me dijo – “¿estarás todo el tiempo observándome el culo o vendrás a ayudarme a terminar la cena?”, yo también solté una risa nerviosa por ser tan obvio, y me acerque a ayudarle, le ofrecí una disculpa, él me dijo que no había problema, que no le quitaba yo nada con verle, que ya estaba demasiado acostumbrado a que lo vieran de esa forma, por eso no le daba mucha importancia.

Continuo la cena todo normal, pero yo no podía dejar de pensar en Cristian, a mi izquierda se encontraba Diana sentada y a mi derecha se sentó Cristian. Al paso de unos minutos por debajo del mantel deslice mi mano hacia la pierna de Cristian, si él se incomodaba mi estrategia era fingir que me apoyaría para levantarme, pero no se incomodó, solo sonrió un poco, así que empecé a subir mi mano, poco a poco hasta llegar a su entrepierna, y comencé a acariciársela sobre el pans, se le empezó a poner dura, y dejo de platicar tanto como era su costumbre, ya que empezaba a tener uno que otro espasmo de excitación, sus otros hermanos se dieron cuenta del cambio de actitud de Cristian, pero decidieron no decir nada, entonces decidí desamarrar su jareta del pans y meter mi mano, así lo hice y sentí su pene a traves de una pequeña tanga, eso me indicó que el iba preparado para buscar un encuentro así, entonces metí mi mano debajo de su tanga y le toque su pene, mismo que ya había lubricado por la excitación, empecé a subir y bajar su prepucio, así hasta que, me trataba de detener con la otra mano para que no siguiera, era inminente una eyaculación, saque mi mano tome 3 servilletas y la baje otra vez, y continúe masturbándolo lentamente hasta que se vinó en mi mano, pero las servilletas lograron absorberle su eyaculación.

Eenseguida me levanté y me fui al baño, no precisamente a tirar las servilletas, más bien quería saborear sus esperma, me las metí en la boca en cuanto estuve en el baño, su esperma sabía muy dulce, me gustó mucho, luego de que tome todo lo que pude, tire las servilletas al escusado y me lave la boca, regrese a la mesa, y me incorpore a la convivencia, note que Cristian estaba algo sonrosado, quizá se sentía mal por lo que pasara unos minutos antes, entonces le puse otra vez mi mano en su entrepierna y note que no había anudado la jareta del pans, por lo que mi mano incursiono una vez más en su entrepierna, así que le toque su pene, el cual ya estaba flácido y retirándole el prepucio con un dedo empecé a sobarle el glande, creo eso lo éxito muchísimo, porque con su mano me toco también mi pene, y tuve que detenerle pues se podía dar cuenta mi esposa. Después fui a sacar colchones inflables y a extender el sillón cama para que pudieran acostarse nuestros invitados, en la recamara principal nos quedaríamos mi esposa y yo en la cama matrimonial y en un colchón con ruedas se quedarían mi cuñado Luis y su prometida Claudia, en el otro cuarto se quedarían mis suegros, en el sillón cama de la sala se quedaría mi cuñado Carlos y Liz, y en tres colchones inflables se quedarían Cristian, Alfonso y Brighton. Al otro día me levante como a eso de las 6am al baño y decidí ir a la cocina por un vaso de leche, pero volteé a la sala y gracias a que tenían prendida la luz de una pequeña lamparita, daba una luz muy tenue pero que servía para alumbrar los contornos de las personas y un poco más, vi que mi cuñado Carlos estaba en un colchón inflable junto con Brighton, y su novia Liz dormía muy profundamente, lo cual me hiso suponer que le dio pastillas para dormir, Alfonso hacia como que dormía pero estaba al pendiente de lo que pasaba con su hermano Brighton, y Cristian el me seguía con la mirada, decidí acercarme a Cristian, y en ese instante el levanto sus cobijas invitándome a meter con él, pude ver que estaba completamente desnudo, y luego le pregunte si podía llamar a sus otros hermanos, él se sorprendió, y se portó indiferente, así que me incorpore y fui a donde estaba Alfonso, lo toque, y el brinco de lo nervioso, empecé a desnudarle, podía sentir su temblor, no sé si de miedo o de excitación, luego le di un beso en su boca, y cuando lo tuve desnudo le hice sexo oral tanto en el pene como en el culito, luego le dije que se pasara al colchón de Cristian, y me fui con Carlos y Brighton, me metí en medio de los dos, y empecé a meterles mano, luego Carlos ya quería penetrarme y yo le hice la seña que fuéramos al colchón donde estaban Cristian y Alfonso, se pararon Brighton, y Carlos y nos reunimos en el colchón los 5, y empecé a penetrar a Cristian, mientras Carlos penetraba a Alfonso, y a Brighton le metí el pene de plástico de mi esposa, por lo visto esos tres hermanos eran vírgenes, nunca habían estado con un hombre o con una mujer, por eso nos fue más fácil ganarles la voluntad de que se dejaran penetrar, empezaron a gemir al poco rato, y pensé que se despertarían los demás invitados, pero creo Cristian a mis suegros y a las mujeres les había echado una especie de pastilla adormilante , el único que se despertó fue Luis, y al vernos a todos cogiendo, decidió cogerse a Brighton, así estuvimos un rato, luego nos cambiamos de hermano y cogíamos a otro, hasta que logramos cogernos cada quien a los tres hermanitos, ni se diga las veces que eyacularon al ser cogidos, luego les hicimos nos chuparan el pene, al principio no querían, pero cuestión es que se animara Cristian que los demás también lo hicieron, con un poco de asco, pero lo hicieron, se notaba su inexperiencia, porque a veces como que querían morderlo, también terminaron haciéndonos sexo oral en el culo. Ya como a eso de las 8am nos fuimos a bañar todos juntos y mi cuñado Carlos le interrogo a mi cuñado Luis si sabía que sus cuñaditos les gustaba el pene y que por eso los había invitado?, a lo que Luis respondió – “como iba yo a saberlo, yo creo ni ellos lo sabían, pero ahora que lo experimentaron, seguro les gusta el camote”, lo que no dejamos fue que ellos experimentaran que se siente penetrar, quizá porque no queríamos que se nos acabara la oportunidad de penetrarles, ya que a ellos seguro que también les gustaría penetrar, pero ese gocé simplemente se los prohibimos, cada vez que querían darnos la vuelta para saber que se siente penetrar, nosotros nos reusábamos diciendo que aún no habíamos terminado, que quizá después dejaríamos a ellos que nos lo hicieran también, pero por el momento nosotros éramos los que habíamos iniciado y los que debíamos de quedar satisfechos. Por fin a las 10am dieron señales de vida mis suegros y nuestras mujeres, parecían todos aletargados, pero se compusieron luego de echarse un buen baño, dijeron que tuvieron pesadillas, y nosotros cambiamos la conversación, no vaya a ser que se dieran cuenta que todos escucharon los mismos sonidos y que cayeran en cuenta que no habían sido pesadillas, sino que había sido real. Otra vez en la tarde del 25 me ofrecí a ayudarle a Cristian, pero esta vez todos los demás idearon que también querían ayudar y que sería mejor que se fueran a hacer las compras las mujeres y mis suegros, que según esta vez las queríamos consentir, así que debía ser sorpresa lo que prepararíamos, y les indicamos que no regresaran hasta que les llamáramos, entonces se fueron al cine a matar el tiempo, y en eso nosotros nos apuramos a hacer la comida – cena y enseguida nos desnudamos, y nos empezó a grabar con su celular mi cuñado Carlos que ya para entonces tendría unos 19 años y los cuñados de Luis tendrían unos 18 años, todos empezamos a coger y probamos nuevas posiciones, en algunas la penetración era más profunda, Luis propuso usar condón, pero nadie le hicimos caso, ya que los muchachos habían sido vírgenes y nosotros no teníamos sida ni ninguna enfermedad de tipo sexual, pues decidimos hacerlo al natural, los chicos empezaban a ser más propositivos y después también empezaron a ser parlanchines igual que lo eran cuando platicaban sobre otras cosas, eso era novedad para mí, pues cuando tenía yo sexo con mi esposa casi no hablábamos según yo para no desconcentrarme, pero esa nueva experiencia rompió ese tabú que tenía yo y mis cuñados, y entonces esa orgia fue un verdadero jolgorio . Los cuñaditos de Luis aunque no les gusta mucho la mecánica se hicieron contratar por el dueño del taller como chalanes, y pese que se supone deben de ayudar a quien sea de los mecánicos, ellos solo están conmigo. Ya también se hicieron de novias, hasta se mandan cartitas de amor, y quizá si las estimen, pero su gusto por el sexo gay sigue igual de presente en sus vidas. Además ninguno de los 6 somos afeminados, es decir no se nos nota que somos gays, o bisexuales, no es como la gente piensa que son los gays, al menos nosotros somos normales como cualquier persona, pero con nuestro gusto sexual distinto, si a veces echamos un taco de ojo con algún buen galán que veamos, pero sabemos ser discretos, normalmente no pasa de unas miradas y ya.

Me gusta / No me gusta