Aventuras de una noche

El seguía recorriendo mi cuerpo, ya me había dejado desnuda, comenzó a acariciarme entre las piernas yo se las fui abriendo cada vez más; estaba tan caliente que quería estallar, me tocaba tan rico, sus dedos eran muy ágiles, hacían que me mojara más, y yo gemía de placer, quería su verga, lo quería a él dentro de mí.

Me gustaría platicarles lo que me ocurrió cuando estaba mi pareja de viaje y yo me quedé sola 8 días en una ciudad extraña, ya que sólo estamos aquí por 6 meses; él vino a trabajar y bueno, con tantos viajes de trabajo que tiene que hacer creo que tenía que ocurrir esto.

Nosotros somos una pareja swinger; desde hace dos años siempre lo hacemos en grupo. También hemos hecho tríos, pero esta vez fue diferente. En la ciudad donde vivimos actualmente no hay clubs, así que es un poco difícil contactar parejas sw. Le echamos el ojo a un muchacho que no es sw, sino que es el novio de nuestra vecina. A mí no me terminaba de convencer así que todo quedó ahí, sólo en plática. Siempre estamos de acuerdo con quien vamos a estar, pero esta vez mi pareja tuvo que irse de viaje de imprevisto y yo no lo pude acompañar. Mi vecina que es muy amable me dijo que podía estar con ella todos los días, al fin que no tenía nada que hacer y yo no conozco a nadie; aquí donde estamos hablan otro idioma y yo no lo sé muy bien todavía. Mientras mi pareja estaba de viaje algunos días comíamos, otros cenábamos, etc.

Una noche que era un poco tarde Cristian (su novio) se ofreció a acompañarme a mi casa, que está como a 100 m. de la suya con el pretexto de que ya era muy tarde. Ahí me di cuenta que no le era indiferente, se despidió de mí y casi me besa; yo no dije nada. Al día siguiente él estaba muy risueño conmigo y muy atento, yo sólo le sonreía, pues tenía a su novia enfrente. Se ponía un poco complicado el asunto. A mí ya no me parecía tan indiferente, y yo también empecé a coquetearle un poco.

Al día siguiente me invitaron a tomar unas copas a un bar, yo estaba un poco cansada pero al final terminé aceptando y aquí empezó todo. Él brindaba conmigo y me veía con un toque de malicia, un poco pícaro que a mí me estaba poniendo nerviosa. Daniela, mi vecina, ni se imaginaba lo que estaba pasando a su alrededor con nosotros, parecía que no entendía nuestras frases en doble sentido, ella sólo sonreía.

Así pasaron un par de horas y circularon por nuestra mesa tres botellas de vino blanco, yo ya me sentía un poco mareada, regularmente no paso de cuatro copas pero esta vez el vino era buenísimo y la compañía mejor, empezaba a sentir cierto cosquilleo por todo el cuerpo; fui al baño y ya me sentía un poco pasada de copas, así que se me ocurrió refrescarme un poco poniéndome agua helada en el cuello, cuando sonó la puerta del baño y abrí. Era Cristian que me estaba apurando para irnos, yo salí de inmediato, pero cuando estuve cerca de él bastó para que me besara; mi primera reacción fue separarme de él, pero enseguida lo volvió a intentar y ya fue demasiado para mis fuerzas así que le correspondí, me dijo que lo esperara en mi casa, que sólo iba a dejar a Daniela y regresaba.

Ya en mi casa sólo me dio tiempo de ponerme un poco cómoda: me puse algo transparente, pensando de qué manera lo podía excitar más; esta vez era diferente, en un club conoces a las personas casi desnudas y esto no era así, yo ya traía un toque de más malicia; la verdad él es mucho más joven que yo, tiene 23 años y yo tengo 31. Me sentía tan excitada, era como una fantasía para mí estar con un joven no muy experto, poder tener yo el dominio de la situación, eso me pone un poco caliente sólo el hecho de pensarlo.

Cuando abrí la puerta yo sólo traía puesta una diminuta pijama de nylon transparente, un mini short, y una camisetita pegadísima que deja ver mis formas en su totalidad. Como era de esperarse él se vino sobre mí para tenerme entre sus brazos, no faltó decirnos nada, entre las copas que ya traíamos encima y nuestros besos. Nos tocamos todo, él inmediatamente subió mi short para poder acariciarme las nalgas, yo lo abrazaba más fuerte contra mí para que sintiera mis tetas en su pecho, me besaba en el cuello, los hombros, las tetas. Abrazados, besándonos y acariciándonos llegamos a la recámara, yo estaba que escurría de lo caliente que estaba, le pasaba la mano encima de su pantalón para tocar su verga, la tenía grande y bien parada lista para que yo me la comiera.

Cuál iba a ser mi sorpresa que cuando yo pensaba montarme en él para empezar a desvestirlo él me tiraría en la cama, se puso sobre mí dejando caer todo su peso, yo sentía su verga y cada vez estaba más caliente, me sentía incluso impaciente porque me penetrara, seguíamos besándonos y cachondeándonos, me quitó la parte de arriba de mi sexy pijama dejando al descubierto mis redondas y suculentas tetas, se las quería comer todas, iba de una a otra rápidamente parando mis pezones de inmediato y calentándome cada vez más, yo le agarraba las nalgas apretándolo contra mí, poco a poco fui desvistiéndolo él seguía recorriendo mi cuerpo, ya me había dejado desnuda, comenzó a acariciarme entre las piernas yo se las fui abriendo cada vez más; estaba tan caliente que quería estallar, me tocaba tan rico, sus dedos eran muy ágiles, hacían que me mojara más, y yo gemía de placer, quería su verga, lo quería a él dentro de mí.

El me giró y me puso boca abajo alzándome las nalgas para comenzar a chuparme, sentía su lengua por todas mis partes, haciéndome que yo me moviera junto con su lengua, qué rico me chupó, yo seguía deseando su verga así que me senté en la orilla de la cama y lo puse frente a mí para comerme entera su verga, él se puso tan caliente, le gustaba como lo hacía…

Él empujaba mi cabeza para que cada vez me la comiera más, estaba toda en mi boca, le agarraba los huevos y las nalgas, estaba a punto de venirse en mi boca pero se contuvo, me empujó otra vez a la cama yo le abrí las piernas para que viera lo que tenía entre ellas, no lo pensó más y se dejo caer sobre mí para penetrarme de un jalón yo lo sentí tan adentro, sus huevos pegaban en mí con su entrar y salir.

Empecé a gemir más fuerte, él lo hacía cada vez más rápido, sentía su verga dura, grande cómo entraba y se clavaba más fuerte cuando regresaba, qué placer, qué caliente estaba, nos comíamos a besos, yo empujaba mi cadera contra él, estaba a punto de venirme, él se hincó colocando mis piernas alrededor de su cuello, qué manera de coger, qué rico mete su verga en mí, ya no puedo más, me quiero venir, voy a estallar, no pares le decía, hasta que hizo que me viniera, él se salió de mí y empezó a jalársela tan rápido y fuerte que acabó en un grito viniéndose sobre mis tetas que se las junté para que mojara las dos, se vino delicioso, me besó otra vez mientras se vestía, me dio un beso más de despedida.

Al día siguiente recordé mi noche de copas y en lo que había terminado, sólo pensaba cómo se lo confesaría a Manuel, mi pareja; no sabía qué tal le caería la noticia, para mí era como una puesta de cuernos, era la primera vez que lo hacía con otro sin él. Cuando regresó quise platicarle de inmediato lo que había sucedido, él me escuchó detenidamente y muy comprensivo, sólo me dijo ¿por qué no me esperaste? Ese día hicimos el amor como locos por horas, y me decía ‘cuéntame la historia otra vez’.

Autora: María del Val.

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28 de junio

Le dije que me chupara el pene, lo hacía de maravilla, había momentos en que introducía totalmente mi pene en su boca, sus labios rozaban mi vello púbico, diría que parte del pene le tocaba  el esófago. Me estiré en la cama, ella se puso encima, al ponerse encima me cayó una gota de jugo vaginal en mi ombligo, estaba extremadamente excitada.

Hoy es el día de mi cumpleaños, todo está preparado para que vengan los invitados, estoy algo nervioso porque viene una invitada que no conozco, es la hermana de un compañero de trabajo, la chica vive con su hermano y tiene algo de fobia a la soledad y no quería quedarse sola en su casa, por lo tanto, vendrá con su hermano a la fiesta, y claro, no puedo decirle que no. ¡Ring! ¡Ring! ¡Ring! Me llaman al móvil.

– ¡Dime Carlos! – Carlos: Hola Cristian, llegaremos un poco más tarde, porque hay mucho tráfico, ¿de acuerdo?- Vale, he quedado con todos los invitados dentro de 2 horas. -Carlos: Haremos todo lo posible para llegar cuanto antes.-Venga, no tardéis mucho, que la fiesta empieza a las 6.-Carlos: Venga, hasta ahora.

Hoy he tenido un día muy estresante en el trabajo, he vendido más coches que nunca, pero estoy contento, estoy ganando mucho dinero ahora. Me dormiré un rato, la fiesta empieza dentro de 2 horas. ¡Ring! ¡Ring! Ya están aquí, voy abrir la puerta, acabo de escuchar la voz de Carlos, a ver qué tal está su hermana, nunca la he visto, estoy dispuesto a enrollarme con ella, si vale la pena, claro.

-¡Holaaaaa! ¡Qué tal! -¡Hola tío, que pasa! -¡Pasar, pasar!

No me lo puedo creer, pero que pedazo de hermana tiene Carlos, morena, pelo largo, ojos de color miel, y 175 cm aproximadamente, cuerpazo impresionante, no me la puedo dejar escapar, esta chica tiene que caer en mi cama hoy mismo.

– Mira Cristian esta es mi hermana Mónica. -Encantado guapa, ¡Mua! ¡Mua!, ir para el comedor y poneros cómodos.

He tenido que ir al lavabo a masturbarme no podía aguantar más, esta mujer me tendrá en tensión durante toda la fiesta, está claro que, esta noche será mía, aparentemente la he visto muy tímida, es una chica que está muy buena y a la vez introvertida, una combinación perfecta de morbo, siempre me han gustado las chicas así.

-Voy un momento al coche, me he dejado una cosa.-Vale Carlos, puedes ir, tranquilo que no me voy a ir. Mónica deja escapar una sonrisa.

Vaya, la chica esta me acaba de reír la gracia, me parece que le he caído simpático, es un punto a favor, la cosa va viento en popa. Que pensamientos más raros estoy teniendo, ahora que ha ido Carlos al coche estoy por decirle algo a Mónica, pero no puedo dejarme guiar por estos malos pensamientos, además, no quiero dejar mal a Carlos, no puedo hacerle esto, podría perder su amistad.

-¿Cuántos años cumples Cristian? -Mmm, 27. -¡ Ah! Como pasan los años, yo tengo 31 y parece que fue ayer cuando tenía 18, cuando eres adolescente estás deseando de ser mayor de edad, una vez lo eres se pasan los años volando.-Ya ves, que me lo digan a mí, que parece que fue ayer cuando celebraba mi último cumpleaños. Pero mira, la vida es así.

Si quiero hacerle algo, lo tengo que hacer ya, antes de que vuelva Carlos, podría perder su amistad, mejor que no haga nada, lo dejaré para más tarde, cuando acabe la fiesta, he comprado bebida y cuando esté un poco borracha, me la llevaré para la habitación.

-¡Ya estoy aquí! ¿Cuándo empezará a venir la gente Cristian?-Vamos a ver, son las 17:30, y he quedado con la demás gente a las 18:00, pues dentro de media hora Irán viniendo, a no ser que vengan antes.-Está bien, nos podríamos tomar unas cervezas mientras vienen, ¿no? -Vale, pero no te acostumbres. Mónica sonríe nuevamente.

Esto va mejor de lo que pensaba, Mónica se está riendo en cada comentario gracioso que le hago a Carlos, tengo que ser hábil en mis conversaciones, que Mónica se dé cuenta que soy un tipo gracioso. Si la trato bien y le caigo en gracia, tendré muchas posibilidades de llevarla a la cama, el problema está, en cómo llevarla.

-Tomad las cervecitas, a ver si os vais a emborrachar antes de que empiece la fiesta.-Mónica: Je je je-¡Joder! Cristian, pero si has comprado cervezas sin alcohol.-¡Anda! Se me ha ido el santo al cielo en el súper, ¡que torpeza tío! ¿Ahora qué?-No pasa nada, llévate estas dos a la nevera, tranquilo que no pasa nada.- ¿Y eso? ¿Y la cerveza de Mónica, qué?

-Perdona Cristian, no te lo había dicho, Mónica está tomando unas pastillas contra la fobia y no puede tomar nada que lleve alcohol.-Bueno, pues nada, espero que te lo pases bien sin bebida.-Tranquilo Cristian, estoy acostumbrada a ir serena por la vida.-Ah, perdona si te he ofendido, no era mi intención cariño, voy a llevar esto a la cocina.

La cosa empieza a ir hacia atrás, ni bebe y para colmo le ha sentado mal lo que le he dicho. Es igual, hay otras formas de llevarla a la piltra, tengo que tener la mente lúcida para no cagarla, un movimiento en falso y podría ser fatal.

-¿Pero qué es esto? -Ven a mis brazos cariño mío, ven y fóllame, fóllame, fóllameeeeeeee!

Esto no me lo puedo creer, como puede ser que este Mónica en el sofá desnuda y con las piernas abiertas, y dónde estará Carlos, si hace medio minuto estaban los dos en el salón, no le ha podido dar tiempo a desnudarse y a Carlos desaparecer, aquí está pasando algo muy raro.

-Vamos a follar, que Carlos está al llegar, date prisa Cristian, que Carlos vendrá y te comerá.-Eso está hecho muñeca, vamos para la cama.

La cogí de la mano, la estiré en la cama, empecé a tocarle la vagina, la tenía muy húmeda, le introduje los dedos que se deslizaban muy suavemente, tenía la mano totalmente lubricada de jugo vaginal, se le veía muy excitada. Acto seguido le dije que me chupara el pene, lo hacía de maravilla, había momentos en que introducía totalmente mi pene en su boca, sus labios rozaban mi vello púbico, diría que parte del pene le tocaba  el esófago. Me estiré en la cama, ella se puso encima, al ponerse encima me cayó una gota de jugo vaginal en mi ombligo, estaba extremadamente excitada.

Después, la puse a 4 patas, me dijo que era su postura favorita, el pene entraba con muchísima facilidad. Me corrí 2 veces dentro de ella. De repente abrió la boca y dio un fuerte grito de placer que hizo eco en toda la casa. Fue un rato inolvidable, cuando acabamos le dije que se vistiese que ya mismo empezaba la fiesta, pero no quiso y eso me preocupó bastante, ya mismo vendría la gente.

Salí de la habitación y cuando entré en el salón, habían unas 20 personas diciéndome: ¡Felicidades! Eran personas que no conocía de nada, tenían el rostro tapado, noté una sensación muy rara. Fui hacia la habitación y encontré a Mónica con un bebé entre los brazos que me decía:

-Papá, papá, ven conmigo, mamá te quiere, todo el mundo te quiere.

Giré la cabeza y vi como entraba Carlos por la ventana con una botella de champagne y decía:

-¡Enhorabuena Cristian, brindemos por el niño! Los tres cogimos una copa y cuando fuimos a brindar aparecieron todos los invitados en la habitación. De repente la habitación se convirtió en el comedor, había una mesa con Mónica desnuda estirada en ella y el bebé en brazos, y todos los invitados alrededor. Y dijo Carlos:

¡Salud por el niño, y todos gritaron, Saluuuud!

Cuando subí la copa para brindar se derritió y fui el único que no pudo brindar. Entonces todos me miraron a mí, y me pusieron cara de malos. De repente se tiraron encima de mí y me empezaron a golpear la cara.

-Eh tío, eh, despierta joder, que tío más despistado, la puerta de la calle estaba entreabierta, si fuese un ladrón ya te hubiera robado todo lo que tienes. -Joder, me he quedado dormido, vaya asco, todo ha sido un maldito sueño, vaya mierda vida. -Pero que estás diciendo tío, va, espabílate que faltan 10 minutos para que empiece la fiesta.

Sin duda, había sido todo un sueño, un sueño donde todo te lo imaginas bonito y fácil, pasé un buen rato, aunque solo fuese un sueño, incluso me había corrido en los calzoncillos.

Fue una fiesta muy divertida, bailamos, bebimos, etc. Cuando acabó la fiesta y todo el mundo se fue, me tuve que conformar con masturbarme con una peli porno. Nunca había visto una tía tan fea como la hermana de Carlos. En mis sueños la viví como una chica atractiva y sensual, conseguí follármela, incluso pude ver a nuestro hijo, es más, todos brindamos por nuestro amor y por nuestro hijo.

Autor: eternity_life_xy

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