Cesar y yo

Hetero Infidelidad. Soy una mujer latina y apasionada y mi actual pareja es un hombre bastante maduro, que me quiere y respeta; él trata de cumplir lo mejor que puede sexualmente conmigo pero no con la frecuencia que yo quisiera y esta situación ha generado en mi mucha insatisfacción y fuertes deseos de estar con alguien que me haga disfrutar de una relación que despierte mi pasión y erotismo adormecidos. Read more

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Gran primera vez con América

Soy un hombre adulto de 41 años y quería contarles que aún me caliento muchísimo cuando recuerdo la primera vez que tuve una experiencia sexual con una mujer.

Soy de Venezuela, en aquella época yo tenía 18 años y estudiaba. Siendo hijo de inmigrantes españoles me habían criado siendo muy respetuoso por las mujeres, sin embargo a esa edad y con las hormonas a mil, a veces era capaz de hacer insinuaciones muy directas a algunas amigas, pero estas no tenían mayor efecto.

Uno de mis 3 hermanos que para entonces era mayor que yo por 14 años, había ido a España a estudiar. Finalmente se graduó, se caso con una joven española y regresó a Venezuela con ella. América, que así se llamaba mi nueva cuñada era una mujer de 25 años, de cabello negro corto, de más o menos 1,65 de estatura pero con un cuerpo muy bien definido y proporcionado, por no decir de lo firme que lucía y las formas perfectas de sus caderas, senos y nalgas. También tenía una cara preciosa y una sonrisa muy pícara.

Dado que estaban recién llegados a Venezuela (mi hermano y ella ) se instalaron a vivir en nuestra casa. Está por demás decir que de inmediato empecé a sentir muchos sentimientos encontrados, dado que mi nueva cuñada (América), era una mujer súper cariñosa, simpática y sensual, pero, había dos grandes inconvenientes: era la mujer de mi hermano y era al menos  9 años mayor que yo, por lo tanto solo podía dedicarme a fantasear con algún tipo de encuentro sexual con ella.

Y es que América provocaba un deseo muy grande en el joven que para esa época yo era; ella solía vestir con unos pantalones jeans (vaqueros) súper ajustados que marcaban por detrás dos nalgas perfectas y por delante una vagina de labios enormes. Por las noches lucia una variedad de dormilonas que en algunos casos eran transparentes y dejaban ver su ropa interior bastante atrevida para la época. También en las noches tarde, cuando mi hermano y ella se iban a dormir a su cuarto, llegaban a escucharse uno que otro ruido que no me dejaba margen de duda que estaban haciendo el amor (tirando, como decimos aquí), lo cual incrementaba mis deseos y me hacían terminar masturbándome como es clásico en un adolecente pero con este valor agregado de tener tanto morbo producido por América.

Así transcurrieron varios meses y ambos comenzaron a trabajar.  Mi hermano tenía un trabajo que lo hacía estar 2 o 3 días a la semana fuera de casa. Yo solía quedarme hasta tarde con América viendo televisión ya que ella era adicta a las películas, yo por mi parte, la acompañaba y seguía fantaseando.

A veces por las tardes cuando yo regresaba del colegio, la acompañaba ya que ella era vendedora y debía visitar comercios para ofrecer los productos que vendía. Estas visitas las hacia movilizándose en transporte público, por eso yo la acompañaba. Una de esas tardes cuando regresábamos a casa, ya casi de noche, haciendo uso de las insinuaciones “directas” que hable al principio, me decidí a hacerle saber los deseos que tenía por ella.

Comencé por buscar el tema de sexo con la escusa de pedirle consejos, hasta que al fin sintiéndome un tanto confiado, le confesé que muchas noches me destrozaba masturbándome por ella y que me producía mucho morbo.

La primera reacción de ella fue de sorpresa pero no de disgusto y manteniendo su expresión picara me dijo que por qué le tenía ganas si lo natural es que yo deseara a jovencitas de mi edad y posteriormente cambió el tema, con lo cual, yo comprendí que lo mejor sería no intentar nuevamente abordar el tema con ella ya que no quería que se molestara ni se sintiera incomoda. Llegamos a la casa y el resto de la noche transcurrió como de costumbre.

Al día siguiente, fui en la mañana al colegio, cuando regrese al mediodía entre a mi casa como de costumbre por la puerta trasera pasando previamente por un lateral que daba a la ventana de la cocina, donde estaban América y mi mamá preparando el almuerzo.  Llegue y salude, América se me quedo mirando en forma extraña; tenía puesto un vestido de estar en casa que le llegaba justo a las rodillas pero como siempre se veía provocativa.

Al poco rato,  en un descuido de mi mamá,  América se me acerco y me dijo que al verme llegar había recordado nuestra conversación del día anterior y que se había puesto muy “cachonda” (excitada, caliente) y que se había mojado muchísimo, que de hecho tenía que ir a cambiarse las bragas (pantaletas).

Aquella confesión fue lo más espectacular -eróticamente hablando- que mujer alguna me haya dicho jamás, como pueden imaginar aquello incremento el morbo que yo ya sentía por aquella hembra.

Más tarde almorzamos y yo fui directo al baño ya que desde la confesión que América me hizo, había permanecido con una erección que me tenía loco, por lo cual me destroce nuevamente en una paja que termino en un orgasmo riquísimo donde una gran cantidad de mi leche  (como es propio en un hombre joven)  fue a dar al lavamanos.

Esa tarde tenía yo que regresar al colegio pues tenía clase, cuando estaba preparándome después de tan espectacular paja, mi mamá se había ido a hacer la siesta y América aprovecho el momento…

Llego de repente a mi cuarto y me dijo: ven que quiero mostrarte algo.  No me dio oportunidad de reaccionar cuando me tomo de la mano y me llevo a su cuarto. En el corto trayecto yo pensaba si lo que me mostraría tendría relación con lo que más temprano me había dicho sobre su repentino morbo hacia mí.

AL entrar al cuarto en el cual estaba la cama matrimonial que ella compartía con mi hermano, cerró la puerta y saco de una gaveta algo.

Me dijo: mira ! , … me mostro un instrumento con forma fálica que yo no sabía que era….Cuando le pregunte qué cosa era, me contesto que no importaba lo que era sino lo que ella hacía con él…..

Me dijo también : Coño ! me tienes muy cachonda…mira esto ! …

Acto seguido se acostó en su cama, levanto el vestido hasta la cintura dejándome ver su cuca (vagina o coño) ya que no tenia pantaletas, y se podía ver que estaba toda depilada y como siempre la imaginé:  los labios y el clítoris  eran enormes y se podía ver también que estaba muy mojada.

Me dijo con voz como poseída:

Mira lo que hago por ti ! …

Entonces tomó el objeto que había sacado de la gaveta (claro, era un consolador) y se empezó a frotar la cuca con él haciendo movimientos de cadera muy eróticos y alternando roces en los labios y clítoris con algunas penetraciones.

Inmediatamente mi pene se puso súper erecto y automáticamente lo saque de mi pantalón, mientras ella seguía haciéndose una paja súper espectacular.

De repente me halo de la mano y me dio un beso en la boca metiendo su lengua casi hasta mi garganta… Qué cosa tan rica !

Después me agarró el huevo (pene) y lo acaricio pero  de inmediato se concentro nuevamente en ella y empezó a darse con más violencia con en consolador en su cuca. Suspiraba muy fuerte pero trataba de no hacer ruido para no despertar a mamá que dormía la siesta.

Así siguió unos minutos que para mi fueron deliciosos solo viendo aquel espectáculo de mujer retorciéndose y jadeando destrozándose en una paja por mí.

Yo también me masturbaba y de repente ella me dijo:

Me voy a correr !!! Me voy a Correr !!! …. y efectivamente, mordió la almohada y  tal como una convulsión se corrió como una fiera.

Yo que minutos antes me había corrido en el baño volví hacerlo frente a ella, en ese momento ella se incorporó y me volvió a dar otro enorme beso, se acomodo el vestido y bajó su boca hasta mi huevo para darme 3 o 4 chupetones para tragarse finalmente el semen que quedaba  y me dijo:

Coño !  Mira como me has puesto de cachonda y puta con ese comentario de ayer  !!!  …ahora no sé cómo me voy a quitar este morbo contigo !!!!  …

Vete rápido al baño y lávate antes que tu madre se despierte y nos encuentre aquí…

Antes de salir del cuarto me volvió a tomar de la mano y me estampó otro beso de esos que aún no olvido y me dijo: Un día de estos vamos a hacer de todo y te voy a enseñar muchas cosas y como es que tienes que hacerle el amor a una mujer para que la satisfagas, es decir, te voy a enseñar a joderme como a mi me gusta !!!

Después de ese día vinieron otros encuentros que ya les contaré, pero les digo otra vez que este primer encuentro fue tan especial que aún hoy recordándolo y escribiéndolo me excita y me permite hacerme una paja exquisita.

Amigas: si les gustó escríbanme

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CESAR Y YO -III- Por: Apasionada

CESAR Y YO -III-      Por: Apasionada

Una tarde cuando me disponía a tomar un taxi, fui sorprendida al  estacionarse junto a mi un vehiculo que era conducido por Cesar, aquel hombre tosco, musculoso, nada atractivo con el que ya había estado en dos oportunidades como se los relate en CESAR Y YO I y II. y con el que tenia mas de ocho meses sin verlo. Me saludo y me invito a subir al auto para llevarme a donde yo fuera, le dije que iba a casa y accedió a hacerlo.

Venía de un almuerzo y había bebido lo suficiente para estar muy animado. Me invito a que lo acompañara a un trago y accedí. Fuimos a un local agradable y una vez instalados iniciamos una amena charla donde alababa mi belleza pero a su vez me decía  que ahora llevaba una relación muy buena con su esposa, y que estaba dedicado a ella en todo sentido, por lo que le felicite. Una vez que salimos se dirigió a mi casa y al llegar le dije:

-Oye quieres bajar?

Respondió:

-Solo lo haré  si me invitas a un trago mas…

Accedí y una vez dentro serví los dos primeros escoceses de lo que seria una tarde apasionada.

Ubicados en la sala y sentados sobre mullidos muebles continuamos la amena charla que traíamos, pregunto por Antonio mi pareja, y le dije que regresaría a casa por la noche. Note que en varias oportunidades en que entreabrí mis piernas, Cesar con disimulo buscaba ávidamente ver por entre mis gruesos muslos y  en una ocasión  que fue a la sala de baño, vi como bajo su pantalón  tenia una fuerte erección. De ese hombre me atrae su porte varonil a pesar de su tosco comportamiento y entonces me propuse seducirlo dándole mas oportunidad de ver por entre mis piernas a las que con mas frecuencia se las abría  mas, aprovechando que vestía una falda de suave tela que me facilitaba  hacerlo simulando que lo hacia accidentalmente.

Pasado un rato me dirigí a la cocina a preparar algunos bocadillos, Cesar llego allí con la excusa de ayudarme y colocándose detrás de mi rozaba disimuladamente mis nalgas con su erguida verga, no lo evitaba hasta que sentí como suavemente subía mi falda hasta quedar mis nalgas al descubierto y de inmediato me abrazo con fuerza por la cintura mientras besaba mi cuello y ahora pegaba y empujaba con fuerza su guebo por entre mis nalgas, un fuerte espasmo de excitación recorrió mi cuerpo y me entregue a sus caricias.

De inmediato me dio vuelta y me coloco frente a él y como un loquito empezó a bajar mi falda y pantaletica, se agacho y abrazando con firmeza mis muslos metió su cara entre ellos y empezó a besar y lamer mi cuca ya muy humedecida por el abundante liquido vaginal, mientras exclamaba: hummm que rico sabe y huele!!!…  Yo acariciaba su cabeza y  se la atraía a mi cuca para que siguiera lamiéndomela, hummm riiico… asiii!!!… asiii!!!… Que rica cucota tienes mi reina!!… La tienes mojadita  mi amor… Si mi papi… para ti… dame asi… asi suavecito papi… asiii…

Luego se puso de pie y alli mismo empezó a abrir mi camisa y soltar mi brasier hasta que saltaron frente a él mis voluptuosas tetas con mis pezones erguidos entre las amplias aureolas que los rodean y agarrándolas con sus manos empezó a masajearlas,  lamerlas y besarlas. Empecé a  abrir su camisa y soltar el cinturón de su pantalón, él termino de quitárselo, metí mi mano por entre su interior y agarre aquella gruesa  verga, ya  húmeda por su liquido preseminal y baje su interior dejándola libre, su cabeza estaba recrecida y brillante con bordes bastante pronunciados que sobresalían y  unas bolas grandes y flácidas que caían entre sus muslos. Papi que caliente y grande tienes hoy ese guebo, riiiiico…

Una vez desnudos, me agarro  por mis  nalgas fuertemente y me pego a su cuerpo, salimos y nos fuimos de nuevo a la sala y allí al ritmo de una suave melodía empezamos a bailar muy juntos  mientras nuestras manos acariciaban con placer nuestros excitados cuerpos, nos uníamos en prolongados y profundos besos donde nuestras lenguas en apasionado encuentro acariciaban nuestros labios y recorrían nuestras bocas. Nuestros sexos húmedos se rozaban, se paso detrás de mi y me agarro con fuerza por mis tetas y con suaves y firmes embestidas su guebo se deslizaba entre mis robustas y redondas nalgas. Siguió besando mi cuello y me condujo al borde del sofá donde hizo que me inclinara sobre él, y mientras me agarraba y masajeaba mis nalgas decía: ahh que rico culazo tienes mi amor… yo solo deseaba que alli mismo me penetrara, sentía mis labios hinchados y mi vagina deseosa de recibir su gruesa verga.

Parado detrás de mi, su verga quedo entre mis muslos que sentían su ardiente y rígida excitación…

-Que riiico culote tienes mi reina… Déjame acariciártelo mi amor…

-Dale papi… asiiii que es tuyo papito lindo… solo tuyo… mi rey… así… pásame el dedito por mi culito asiiiii papi que me excitas… hummm…

Luego abrió mis nalgas y fue acomodando la recrecida cabeza de su guebo entre la rajita de mi cuca y con torpes embestidas buscaba meterlo hasta que lo logro abriéndose paso metiéndolo completo y de inmediato agarrándome por la cintura inicio un metí y saca fenomenal hasta hacerme sentir dolor, sus bolas golpeaban mis muslos y acoplándome a sus movimientos mis nalgas iban de atrás hacia delante rítmicamente hummm… riiico… lo metía y sacaba mientras que abría mis nalgas  y las atraía fuertemente contra su cadera para hacer mas profunda sus embestidas… sigue asi papi, asi… asi… dame duro.

-Mami que divina estas, que cucasa tan rica, la tienes calientita riiica

-Humm que culote tan grande y divino tienes mi vida, dámelo siii?

-Dame fuerte papi, sigue, sigue asi dame duro, no lo saques papi.. sigue así dame fuerte, fuerte, mas fuerte, asi riiico… mmmm.. dame seguido no lo vayas a sacar… dale riiico papi….”

Carlos acariciaba con su pulgar mi culito presionando cada vez mas hasta que lo fue metiendo poco a poco, hummm riico…  Cesar para no venirse dejo de moverse para que lo hiciera yo y empecé a moverme hacia atrás y hacia delante satisfaciendo mis deseo de sentirlo a mi gusto dentro de mi. Seguimos haciéndolo así hasta que me pidió que me volteara y abriéndome bien  coloco mis piernas sobre sus hombros y agarrandome por los muslos  empezó a cogerme divinamente, sentía su verga dura y caliente entrar y salir mientras su recrecida cabeza rozaba toda mi vagina y me tocaba hasta lo mas adentro de mi, sigue así papi, me embestía con fuerza y seguido oyendo el tac… tac… tac… producido por el choque de su verga contra mi cuca y nuestros cuerpos sudorosos.

Dejándose caer sobre mi, muy lentamente seguimos haciendo el amor con suaves movimientos circulares muy pegado rozando riico mi gallito a lo que yo respondía subiendo mi cadera para sentirlo todito dentro de mi, muy acoplados seguíamos hasta que sentí como se recrecía mas su guebo, sabia que estaba por venirse, le dije: papi para un poquito para venirme contigo y asi lo hizo mientras que yo seguí subiendo y bajando mi cadera y así fui sintiendo como se me aproximaba un fuerte orgasmo, mi vagina se contraía aprisionando su verga, Cesar se retorcía demorando lo mas que podía su orgasmo mientras que yo con incontrolados movimientos   aumentaba mis deseo de sexo, sentía que de mi vagina salía mucho liquido caliente que en medio de un intenso  abrazo y fuertes movimientos de ambos empezamos a disfrutar  de un explosivo orgasmo:

“Me vengo ya amor”, siii…, yaaaa….., ya… ufff….,  aahhhh…., asi…., asiii…,  ahhhhhhh…. uuffffff…. yaaaaa…. yaaaaa…. amor…. No aguanto massss…     -Damela todita papi así.. dale asi…, no pares papi…, dame mas…. mas….,  asi…,  duro…, dame duro amor…, asi… asi…ya….yaaa. yaaaaaaa… si asi…duro,  asiii… mas… hummm… me matas… me matas.. riiico…asi… asiii… humm.. hummm…                                                                                                                   -Tómala toda… así … mi vida…  asiii.., hum,.. tómala… que divino.., así… aahhh… uuuffffffff toma mi leche mami…. Tienes esa cuca caliente… riquisima… humm…                                                                                                               -Fuertes descargas de su caliente y espesa leche llenaba toda mi vagina:     -Amor, me quemas por dentro, la siento  calientisima papi, riiico… humm….                                                                                                                                      -Que divino, lo haces preciosa, uffff.. que rica eres cielo. Me la sacaste toda amor.

Mi cuerpo temblaba, Cesar seguía dándome riiico con  prolongadas y profundas embestidas pero mas lentamente hasta que se dejo caer pesadamente sobre mi. Lo abrace con mis piernas y lo mantenía pegado a mi…. quería retenérselo para sentírselo mas tiempo dentro de mi cuca;  Cesar tiernamente besaba mis ojos y mis labios. Sin sacarlo bajo un poquito y empezó a amasar y chupar mis tetas. Nuestros cuerpos estaban mojados por el intenso sudor. Nos acariciábamos con ternura. Me sentía toda mojada por el abundante liquido que me salio y también por su leche que caliente salía de mi cuca. Cesar se pego mas a mi, su verga medio flácida se mantenía dentro de mi cuca, así estuvimos un rato hasta que finalmente nos fuimos separando. Me dijo: Preciosa que rico lo hicimos esta vez, ahora deseo que la próxima me des tu hermoso y  maravilloso culo que tienes cariño. Dámelo preciosa por favor. Ok mi amor así lo haremos. Riquiiiisimo amor mío. Se vistió y se marcho no sin antes darnos un apasionado beso.

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EL CUIDANDERO III

EL CUIDANDERO III…

POR:  APASIONADA..

Pasaron algo mas de tres meses sin que yo fuera a la propiedad campestre; tenia temor de que el anciano Domingo hubiera hecho algún comentario a Antonio de mi infidelidad o a alguien mas de la aldea. Mi curiosidad por saberlo no me dejaba tranquila y  entonces decidi acompañar  a mi pareja en su visita acostumbrada a la propiedad.

Llegamos ese día muy temprano por la mañana y lo primero que hice fue observar la reacción que  mi presencia causaría en Domingo. Creía que al verme después de tanto tiempo no  ocultaría  su emoción, además de que podía tener la  oportunidad de que hiciéramos el amor otra vez, o que yo accediera a su deseo de  cogerme por detrás, que ya me lo habia pedido anteriormente. Peeero…  me sorprendió su acostumbrada indiferencia y  timidez. Me saludo con mucho respeto, como si entre nosotros no hubiera pasado nada; actitud que me desubico y me intrigo de sobremanera y luego  se dedico a dar a Antonio información de los trabajos que venia haciendo en los cultivos, ignorándome prácticamente.

Durante el día, solo pensé en lo que pasaba, acaso ya no le interesaba? que estaba sucediendo? Opte que para saberlo debía  intentar nuevamente seducir  a Domingo. Lo intentaría la mañana siguiente y para hacerlo volvería   vestir mi suave y casi trasparente bata de algodón sin llevar puesto nada debajo de ella e ir con él a los cultivos, igual a como lo hice en la ocasión anterior. Sabía que esta provocación seria definitiva.

A la mañana siguiente y llegado el momento, le dije a Domingo que iría con él a los cultivos a buscar algunas hortalizas, y me respondió con un lacónico “esta bien  niña” y de inmediato salimos por el estrecho camino.  Iba detrás de él, el rose de mis pezones con la tela los mantenía erguidos, estaba ansiosa, me sentía húmeda, no hablábamos, y ya en el cultivo iniciamos la recolección de algunas hortalizas. Domingo permanecía muy cerca a mi, atento a mis  insinuantes movimientos que dejaban ver cada vez mas parte de mis gruesos muslos y grandes tetas y marcaban la redondez de mis robustas nalgas,  que le fueron produciendo una fuerte erección a su guebo que no podía disimular.

Así por largo rato estuve provocándolo hasta que rompí el silencio pidiéndole  que me indicara un sitio adecuado para satisfacer mis inaguantables ganas de orinar. Rápida y diligentemente  me indico que lo hiciera sobre una amplia roca  cercana, oculta por unos arbustos a donde me llevo y una vez allí me pidió, casi suplicante, que le permitiera verme orinar  y sin darme tiempo a responderle; sorprendida veía como Domingo  se ubicaba agachado frente a mi en sitio que cómodamente le permitía verme.

No me negué, ¡había logrado mi objetivo de seducirlo!… Me subí toda la bata hasta la cintura, y a propósito con la aparente excusa de seleccionar el mejor sitio di una vueltita para que viera mis robustas y blancas nalgas y me fui acurrucando frente a él  abriendo  mis piernas y gruesos muslos que le permitía ver mi cuca bien abierta y la apertura  de mi vagina, dispuesta a orinar ante sus ávidos ojos. Domingo  impaciente y excitado  casi metía su cara entre mis muslos esperando el momento de verme orinar  prácticamente en su cara y poco a poco fui dejando salir un sonoro, abundante, largo y prolongado chorro de orines que salpicaban sobre la roca, alcanzando algunas gotas  la cara de Domingo, lamiendo  las que caian cerca de su boca.

Al terminar, me pidió que me quedara allí acurrucada frente a él viendo extasiado caer las pequeñas gotas que todavía  salían de mi cuca y haciéndome echar hacia atrás apoyándome en mis manos y manteniendo mis piernas abiertas me pidió cerrar los ojos e inicio una delicada y magistral lamia  por entre mis muslos hasta llegar a mi cuca mojada por los orines y liquido vaginal que ya me salía. Chupaba suavemente mis labios menores y luego lo hacia en mi gallito haciéndome estremecer de placer… hummm!!!… que riiico papi lo haces… Con su lengua, como lo haría  un perrito, lamia toda mi cuca y mis muslos insistentemente.

La excitación nos invadía; abrí mis ojos y con prisa me quite la  bata  quedando totalmente desnuda ante sus ávidos ojos y poniéndose de pie soltó su cinturón y se bajo el pantalón, saltando de entre sus piernas aquel venoso y rígido guebo de recrecida y brillante cabeza humedecida por su liquido preseminal; termino de desvestirse y se ubico sobre mi y empezó a mamar con desespero mis tetas  mientras que las acariciaba con fuerza causándome un placentero dolor hummm!!!… Busque agarrar su grueso guebo y con fuerza se lo oprimía, así seguimos, luego me volteo y abriéndome  las piernas  me lamió las nalgas hasta pasar su lengua entre ellas y separándomelas  me lamia la entrada de mi vagina y el culito… hummm!!!… que riiico!!!… De repente sentí como pasaba su ardiente guebo por entre mis nalgas con la intención de penetrarme por detrás… mientras decia: “que rico y hermoso culazo tienes  “perra mia”… dame ese culo lindo mi amor”!!!.. y con su guebo ardiente  presionaba para meterlo en mi culo hasta causarme un dolor que hacia que instintivamente apretara mis nalgas resistiéndome a ser penetrada.

Fue el mismo Domingo que al verme adolorida convino en dejar para luego cogerme por alli y su gesto me agrado permitiéndole  que con su dedo pulgar me lo acariciara y lo metiera suavemente, causándome una sensación súper agradable que deseaba no terminara. La excitación aumentaba, Domingo ahora coloco sobre la amplia roca la  pequeña manta que siempre cargaba y me pidió me acostara sobre ella; me puse de pie totalmente desnuda  para pasarme a la manta y Domingo igualmente desnudo me abrazo y puso su guebo entre mis muslos entre abiertos y se lo aprisionaba entre ellos, mientras me  agarraba con fuerza mis tetas acariciandolas y chupandolas y luego tomo con sus grandes manos mis nalgas atrayéndome con firmeza hacia él besando mi cuello.

Me fui bajando lentamente, agarre su guebo y empecé a lamerle su recrecida cabeza mientras acariciaba sus largas, flácidas y grandes bolas. De su venosa y gruesa verga salía abundante liquido preseminal,  me acariciaba pasandomelo  por mi cara, mis ojos y mis tetas haciendo presión con él sobre mis pezones   untándolas  con  su liquido. En mi cuca sentía un excitante cosquilleo y estaba súper lubricada de liquido vaginal, termine de acostarme sobre la manta mientras Domingo de pie, veía extasiado y deseoso como yo lo esperaba con mis piernas medio recogidas y bien abiertas, mostrándole totalmente mi recrecida cuca que ofrecía mi vagina también bien abierta y súper lubricada, dispuesta a recibir su retadora tranca, mientras él con su guebo rígido, hacia movimientos seguidos apuntando con él hacia el cielo y luego  bajaba hasta quedar en posición apuntando hacia el horizonte.

Se inclino entre mis piernas y nuevamente me pidió que cerrara los ojos, y se coloco de forma de que iniciamos un excitante 69. yo lamia y metía con dificultad nuevamente su grueso guebo en mi boca mientras sus bolas rozaban mi cara y una a una metía a mi boca acariciándoselas suavemente, mi lengua recorría todo su guebo y su ardiente cabeza, y con mis manos no dejaba de acariciar sus flácidas bolas, mientras él abriendo con sus manos mi cuca la lamia metiendo su lengua en mi vagina y luego chupaba mis labios y mi gallito aumentando mi excitación, yo no quería que Domingo se viniera todavia y evitaba que mis caricias lo llevara a ese momento, pero yo no pude aguantar y en momentos en que me lamia la cuca como un perrito y metía  dos dedos de una mano  en mi vagina y de la otra metía en mi culo lubricado parte de su dedo medio, me vino un intenso orgasmo que hacia retorcer mi cuerpo de excitación y deseo de ser poseída por aquel diestro anciano, hummm… que riiico!!!

Domingo se separo y se coloco de rodillas entre mis piernas, y satisfecho me veía mientras suavemente acariciaba mis tetas y todo mi cuerpo. Mi cuca estaba súper sensible, no permitía caricia alguna, la sentía abierta y mi vagina se contraía internamente dejando salir abundante liquido vaginal. Lentamente Domingo  fue acercando su rostro al mío, y con una de sus manos cerro  nuevamente mis ojos  y me beso suavemente los labios y así lo fue haciendo hasta llegar a mi cuca que ya permitió sus suaves y delicados  besos en toda ella. Que riiico papi… sigue por favor… Asi iniciaba su faena definitiva, de nuevo empezó a besar mi cuello y acariciaba mis tetas, las lamia y chupaba hasta hacerme sentir ese cosquilleo en mi cuca propio de la excitación que empezaba de nuevo a experimentar hummm…!!! Busque agarrar su guebo que húmedo con el liquido preseminal se deslizaba entre mi mano mientras hacia movimientos con su cadera como para masturbarse. Estaba ansioso por cogerme y entonces fui dirigiendo su guebo para pasármelo de arriba abajo por entre la raja de mi cuca, abriéndola mas y disponiéndome para que me penetrara. Finalmente lo puse en mi entrada y tomándolo por la cintura lo fui atrayendo hacia mi mientras sentía que lenta y firmemente su cabeza se abría paso triunfadora por mi vagina hasta llegar hasta el fondo tocándome todo en mi interior y haciéndome sentir llena por aquel trozo de carne ardiente que ocupaba totalmente mi vagina que lo  acogía  gozosa. Riiico… papi…

Empezó un suave meti y saque que fue incrementando su ritmo, mientras acariciaba y besaba mi cara y mis tetas. Jadeante de placer y con fuerza embestía dentro de mi su rígida tranca hasta causarme dolor. Abrí mas mis piernas para facilitarle la penetración y luego las cruce por su espalda  abrazándolo fuertemente y él con movimientos circulares y pegados a mi cuca estimulaba mas y mas mi gallito recrecito por la excitación. Fuertes rugidos de placer salían de su garganta mientras con fuerza me dada cada vez mas fuerte.. si asi… dame asi… papi… dame duro… no me lo saques por favor… Te gusta mi perra como te cojo?… si papi, dame asi… Te la quiero partir en dos… perra mia… La excitación nublaba mi mente, ambos empezamos a disfrutar de un intenso orgasmo que hacia que involuntariamente arqueara mi cuerpo para que me penetrara mas profundamente, mientras él tomándome por mis hombros con firmeza impulsaba su cadera con fuerza hacia mi cuca que recibía su ardiente y rigido guebo hasta lo mas profundo de mi vagina, hummm…. Que riiico..!!!, De mi vagina salia abundante agua como orines y grite pidiéndole que me diera duro… mas durooo… mas… mas…. Dame tu lechita papi…. dámela yaaaaa!!! y senti como con unas últimas y profundas embestidas, su ardiente guebo empezaba a descargar su abundante y caliente leche que llenaba y quemaba mi vagina diciendo: tomala perra mia… toma mi leche… asiiii… asi… te gusta? Siiii dámela todita asiii… riiiico… papi… asiii… hmm…

Nos mantuvimos abrazados y sentíamos ambos como su espesa leche unida con mi liquido orgásmico salía caliente de mi vagina y  mojaba nuestros sexos y piernas. Nos mantuvimos así por unos momentos y luego Domingo se fue bajando sacando lentamente de mi vagina su todavía grueso pero flácido guebo que recostado a uno de mis muslos iba dejando sobre él su amarillenta leche que aun salía de su interior. Olíamos a sexo!!!…

Nos dispusimos regresar a casa, mis piernas temblaban y con su pañuelo me limpiaba su leche que constantemente salía de mi cuca. Le pregunte de su actitud indiferente cuando llegue y me contesto: “Niña le dije que yo estaría aquí siempre para complacerla, que lo nuestro era un lindo y hermoso secreto que nadie debía conocer ni sospechar siquiera de su existencia.” Le dije: “pensé que ya no te interesaba” y respondió: “Eres lo mejor que he tenido en mi larga vida y no puedo arriesgar a perderte, quiero que te sientas bien, segura y cómoda conmigo. Nunca te reprochare nada, te agradezco esta felicidad que me das al final de mis días. Si hoy muriera, moriría feliz!!! Gracias a mi Dios y a ti niña mía!!!…” Inconscientemente le dije de manera muy sentida: Te adoro!!! Y con picardía respondió: gracias “perrita mia”, me debes tu blanco y hermoso culito de rosadita entrada; y en serio le dije: en la próxima lo intentaremos, pero de a poquito porque duele mucho y nunca me lo han hecho por ahí… Aceptas?… si ACEPTOOOO… pero que sea muy pero muy pronto mi perrita!!!. Respondió

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EL CUIDANDERO.-II-

EL CUIDANDERO.-II-  Por: Apasionada

Durante esa noche la confusión vino a mi mente calenturienta. Pensé que había ido demasiado lejos seduciendo a este anciano, vendrá como acordamos, o hará  algún comentario a mi pareja Antonio que me perjudique, o sentirá  pena, o a lo mejor  no se siente bien, en fin,  ansiosa esperaba el otro día para ver que sucedía.

Domingo  se demoraba y me asaltaba todos los pensamientos que había tenido por la noche. Cada vez ansiaba mas su presencia. Nuevamente vestía mi corta bata de cuello ancho que me cubría un poco mas arriba de mis rodillas, de tela de algodón casi transparente que dejaba traslucir el color oscuro de las amplias y recrecidas  aureolas de mis grandes tetas  notándose mis pezones siempre erguidos debido al rose con la tela. Como el día anterior  no llevaba puesto ni pantaletas ni sostén  debajo de ella que impidiera mi plan de seducción al fuerte y fibroso anciano cuidandero.

Por fin llego, se veía pulcro, recién rasurado, vestía un pantalón de algodón tipo mono deportivo que le quedaba un tanto amplio; Antonio que ya había reiniciado su habida lectura, al verlo le dijo: “Domingo estas vestido como para pedirle un milagro a la Madona!” a lo que respondió con un tímido gesto de aceptación y antes de que hiciera otra cosa le  recordé que debíamos ir a buscar  frutas al cultivo. Domingo acepto con un “si niña” y dijo ir a buscar las herramientas necesarias y me avisaba. Entre tanto, Antonio me pedía que trajera algunas uvas.

Domingo me indico que debíamos salir ya, llevando consigo una escalera, una pequeña manta, un balde y una extensión. Por el camino solo acordamos ir primero al  cultivo de durazno y luego pasaríamos al de uva. Ya bajo unos frondosos duraznos, Domingo coloco la pequeña escalera para con en ella y ayudado por la extensión metálica apropiada a tales fines,  se disponía a bajar los mas  grandes y maduros duraznos, cuando le dije que quería hacerlo, que me ayudara y me dijera como, lo que acepto no sin antes advertirme que podía caerme si no tenia cuidado y buen equilibrio.

Lentamente fui subiendo la escalera en A, de unos 5 pasos que terminaba en un pequeño descanso, mientras lo hacia se movía un poco lo que me causaba temor, pero estaba dispuesta a provocar nuevamente a Domingo que empezó a sostenerme dándome sus manos al inicio y luego colocándolas en mis piernas o muslos advirtiéndome de tener cuidado de no caer. Solo atinaba a decirle: “Tranquilo, Tranquilo Domingo, además tu no me dejaras caer”.

Ya cuando me estabilice tenia un pie sobre el descanso final y el otro en el inmediato inferior con mis piernas un tanto abiertas mientras con mis manos y los brazos extendidos trataba de alcanzar los primeros frutos. Esta posición subía mi frágil camisa de dormir dejando ver totalmente mis gruesos muslos, mis firmes y redondas nalgas  y  por la entrepierna  parte de los labios menores de mi cuca que sobresalen bastante de los mayores. A veces abría mas una pierna que otra para que mejor me viera, y  pude ver como Domingo dando vueltas a la escalera me veía por debajo de la camisa mientras yo simulaba no verlo.

Por debajo de  su amplio pantalón y pronunciada horizontalmente  hacia delante, se apreciaba una increíble pero fuerte erección de su larga y gruesa verga cuya cabeza sobresalía, erección que no podía ocultar, debido a la misma amplitud de su pantalón.. Entonces para facilitarle mas su visión apoye uno de mis pies en el tronco del durazno, quedando totalmente abierta de piernas y apoyándome de una rama daba la espalda a Domingo que de inmediato y con la escusa de sostenerme, prácticamente se metió por entre mis piernas y por detrás para observar mi cuca totalmente abierta, hinchada y humedecía por la excitación. A propósito provocaba algunos movimientos que hacia que Domingo aprovechaba para meter sus manos por entre mis muslos e incluso a sujetarme por las nalgas.

Luego  quise bajarme pidiéndole que me sujetara por la espalda  y cuando bajaba, sentí como su enorme verga, bajo su pantalón,  se deslizaba por entre mis muslos descubiertos y por entre mis nalgas, pues mi camisa quedo subida sobre mis caderas, mientras una de sus manos me tomaba por la cintura y otra nerviosamente llego a  agarrar una de mis tetas. Al llegar al piso mientras arreglaba  mi bata y el pelo, Domingo me decía: “Perdóneme niña, pero tuve, sin mala intención, que agarrarle las piernas, o el trasero y hasta por un seno, para que no se me fuera a caer” Sonrriente le dije: “Agárreme por donde sea, con tal de no caerme y estas perdonado mi viejito”

Ya se sentía la necesidad entre nosotros de estar juntos, pero nadie tomaba la iniciativa  esperada y así decidimos irnos a los tenderetes de uva, por el camino le pregunte si tenia esposa y me dijo que tenia 20 años viudo y vivía con una hija, pero que siempre le hacia falta una “compañerita”, porque el se sentía todavía muy bien, mas que cualquier otro hombre,  para hacer de todo; llegamos al sitio y   colocamos nuevamente la escalera para tomar los racimos mas altos. Le dije que yo las bajaría, ya no se opuso, todavía se notaba la excitación en su miembro. Subí  tres escalones, justo la altura para que quedara mi cuca frente a la cara de Domingo que de nuevo me sostenía. Al subir mis brazos mi camisa nuevamente se subió hasta el final de mis muslos e inicio de mis nalgas, subí un pie al próximo escalón, la vista de mi sexo y nalgas era total. Sentía la calida respiración agitada de Domingo entre mis muslos, entonces provoque un breve movimiento que  hizo que  Domingo se abrazara con fuerza a mis  muslos para que no cayera quedando su cara entre ellos y  entonces impulsivamente termine por cubrir su cabeza con mi camisa  y empecé a sentir como besaba tiernamente mi húmeda y recrecida cuca. Me bajo alzada manteniendo la cara entre mi sexo y  me deposito en el piso mientras extendía la pequeña manta que traía.

Me pidió con ternura que mantuviera cerrados  los ojos hasta que me dijera cuando abrirlos, lo hice, mi cuerpo experimentaba un leve temblor y luego lentamente fue quitando mi camisa hasta quedar totalmente desnuda, sus manos agarraban con firmeza mis grandes y provocativas tetas y empezó a chuparlas y lamerlas, diciendo en baja y sentida voz: que ricas tetas tienes mi niña humm.., que tetotas tienes mi niña riiica. Asi seguía y yo permanecía con los ojos cerrados sintiendo como exploraba todo mi cuerpo.

Bajo lentamente besándolo, paso seguido su lengua por mi ombligo, mientras agarraba y soltaba con firmeza  mis tetas humm, riiico, que divino,   beso mi cuca con delicadeza y me la abrio pasando  su lengua por mi húmeda raja saboreándola, humm.. que ricura de cuca tienes humm, y chupo mis labios menores, esta mojadita, riiica. siguió besando mis muslos, las rodillas,  hasta llegar a mis pies, los tomo entre sus manos y beso uno a uno mis dedos. ¡Este hombre resultaba ser a pesar de su edad, el hombre que buscaba para sacar todo mis deseos eróticos y sexualidad adormecida!.

Luego me volteo boca abajo y empezó a besar y lamer la planta de mis pies, subiendo por mis piernas, un agradable cosquilleo invadía mas y mas mi cuerpo; se detuvo para besarme detrás de las rodillas  y luego beso la parte de atrás de mis muslos. Te gusta?.. siii… riiico… sigue asi… me vuelves loca… Sigue papi… sigue… Llego a mis nalgas, las lamia y besaba mientras acariciaba mi cuca húmeda por entre las piernas, riiicoo.. luego  las abrió y pasaba sus dedos por mi culito y me pregunto: te han desflorado el culito que lo tenes lindo y rosadito? Le dije que no, y repuso,  Dame esa dicha mi niña… lo deseo…será nuestro gran secreto y nadie sabrá lo nuestro. Solo alcance a decirle: Despues… después!… Ya quería que me penetrara … Domingo no insistió y siguió subiendo por el centro de mi espalda hasta llegar a mi cuello y allí me beso muchísimo, Me sentí desfallecer, mi cuerpo se contorneaba involuntariamente de placer, me coloco nuevamente boca arriba;  no abras los ojos me decía. Me tenia totalmente dominada.

Sentí quitarse su ropa  y se puso sobre mi  colocando su imponente verga sobre mi cara.,  sus flácidas bolas rozaban mi boca mientras que la ardiente cabeza de aquel monstruo venoso, largo y grueso pasaba por mis ojos primero y luego por entre mis labios,. Bajando un poco mas lo aprisiono entre mis tetas mientras se movía masturbándose con ellas, Lugo bajo mas y haciendo que le abriera las piernas pasaba de  abajo a arriba la cabeza de su miembro por la rajita humedecida de mi cuca, separando mis labios menores y rozando mi clítoris excitado.

Luego lo pasaba  por entre mis muslos y  finalmente agarro mis pies y lo coloco entre ellos masturbándose. Me volteo y lo subía lentamente con movimientos circulares y de arriba abajo por entre mis piernas y así llego a mis robustas  nalgas, pasando seguido su cabeza humedecida por su babita seminal, entre ellas y con ambas manos las separo y  coloco su inmensa verga a lo largo de ellas y luego las soltó quedando aprisionado entre ambas, y nuevamente se movía lentamente, como lo hizo antes con mis tetas, como queriendo masturbarse con mis nalgas.

Se acostó a mi lado boca arriba y me dijo: ahora si niña divina , abre los ojos y entreténgase con mi pájaro, es suyo… Me incline y pude apreciar aquel imponente y retador  instrumento parado apuntando al cielo, sus bolas flácidas y largas caían entre sus piernas  entreabiertas, de su escaso bello púbico amarillento y blanquecino nacía el tronco largo y grueso de su verga, surcado de azulosas venas de diferentes tamaños y grosores, tensas a reventar por la sangre que contenían, dándole un aspecto especial y excitante, coronado por una pronunciada cabeza  con forma de durazno o capucha de hongo, cuyos bordes sobresalían un poco mas que el grueso tronco. Su color era un rojo oscuro, que brillaba y reflejaba la luminosidad que pasaba por entre el follaje de las plantas de uva. Este instrumento estaba dispuesto a penetrarme y lo deseaba poseer.

Me coloque entre sus piernas me agache y empecé a lamer sus bolas y besar y lamer su verga hasta llegar a la brillante cabeza de la que  salía su viscoso liquido. Dificultosamente pude meterla en mi boca pero se la seguí lamiendo mientras con mis manos lo masturbaba,  y agarraba sus bolas, sigue niña… Siii…  Que riiico… dale… dale mi niña buena… dale mamita… sigue humm..! Seguía entretenida con el magnifico ejemplar mientras placidamente Domingo miraba satisfecho lo que le hacia… Sigue mami… sigue!.. Tome sus bolas y metia una a una en mi boca y se las chupaba. Dame asi mamita linda, riiico aahhh… dale, dale…

Quería tener sexo con aquel vigoroso anciano. Entonces me senté sobre y frente a él y tome su verga y lentamente fui colocando su imponente cabeza entre mi cuca, él acariciaba mis tetas y mis nalgas con sus manos, su cabeza encontraba dificultad para entrar, empecé a moverme para que pudiera entrar completo como yo deseaba, fui bajando y sentía como penetraba causándome un excitante dolor rico… ahí sentía esa verga como mas larga y gruesa adherida a mi vagina, pero igualito me movía seguido , sentía que su verga iba quedando  acoplada en mi cuca, era una sensación fenomenal tenerlo todito adentro, ,  aquel rígido instrumento quemaba como brasa mi vagina. Cada vez mas se lo sentia grandísimo…. inmenso…, tocando todo dentro de mi…., riiiico, dale un poquito asi…, no pares papi.., uufff , me movía  de arriba hacia abajo y con fuerza, mi cabeza cubierta por mi larga cabellera se movia incontrolada,  dame mas…. mas….,  asi…, duro…, dame duro…, de mi vagina salía abundante y caliente liquido,  su verga venosa y gruesa coronada por  tan recrecida cabeza se abrío paso triunfal  y una vez todito dentro empezamos un acompasado y frenético metí y saque mientras Domingo acariciaba y lamia mis tetas  y empujando hacia arriba su cuerpo, buscaba penetrarme mas profundamente. Sus embestidas me causaban un excitante dolor, y mientras lo hacia emitía un fuerte ahhh…. uufff… que rica eres zorrita mia…. humm!… que rica cucota tienes ufff … la tienes calientita mamita. Que divino lo haces mi niña…. mientras que yo apretaba mi vagina para retener su fantástica verga que divinamente me follaba y echaba mi cuerpo hacia atrás para sentirlo mas y mas adentro, mientras acariciaba sus bolas.

Luego me pidio colocarme en cuatro, elevando mis nalgas las tomo con ambas manos  las abrió y apuntando con certeza la entrada de mi vagina con su recrecida cabeza de una sola y vigorosa embestida  me penetro con aquel ardiente tronco abriéndose paso hasta lo mas profundo que podía dentro de mi cuca, ahhhh!… ayyy… me duele papi, dale suavecito siii?

Ahora la sensación era distinta y me sentia llena por su verga, sus bolas rítmicamente pegaban detrás de mis muslos y un intenso chas… chas…  llenaba el solitario lugar. Me tenia tomada fuertemente por mi cintura empujándome seguido de adelante hacia atrás, te gusta asii zorrita..? si papi dame asiii..  Seguia dandome duro y me palmeaba las nalgas tasss… tasss..hasta hacerme sentir ardor y placer. Paraba por unos momentos, quiza para no venirse rapido  y luego seguía dándome guebo riiico… Me acople a sus movimientos y buscaba siempre levantar mi cadera para que me penetrara lo mas profundo y así lo hacia con fuerte embestidas hacia adelante que tocaban lo mas profundo de mi vagina… todo era excitación mis grandes tetas se movían rítmicamente de adelante hacia atrás respondiendo al rítmico metí y saca de Domingo, nuestros cuerpos sudaban copiosamente. Con sus dedos acariciaba mi culito húmedo y le introducía delicadamente el pulgar  que diestramente movía acrecentando mi gran excitación y deseo, Hum que riiiico… nunca había permitido me lo hicieran pero me parecía divino.

Ahora voy a darte por ese inmenso trasero blanco y rico que tenes mi niña. Le dije que por ahí todavía no, que después lo haríamos y acepto huraño, entonces me pidió que me colocara boca arriba, lo hice y levante y abrí mis piernas todo lo que pude, de pie miraba  extasiado mi cuca recrecida y roja y mis labios menores abiertos y dispuestos a recibir su inmensa verga. Se inclino entre mis piernas me la vio y dijo: que hermosa cucota tienes ricura,   parece una bellísima orquídea. Te voy a dar como nadie te ha dado con este veterano que tengo para ti mi zorra rica. Siii papi ven y me das duro, lo deseo mucho y lo tienes como me gustan, bien grandes, hummm.

Se acomodo con su guebo tomado por su mano y lo coloco en la entrada de mi cuca y con su mano lo fue guiando mientras empujaba suavemente y su cabeza entraba causándome un dolorcito agradable y una vez que me entro, le fue abriendo paso a su venoso tronco hasta llegar al fondo, mi vagina se acoplaba al tamaño y grosor de su guebo. Se pego fuerte a mi y empezó a hacer un movimiento circular que rozaba mi clítoris y su cabeza me tocaba todo dentro de mi vagina, lo que me enloquecía, dame asi.. sigue así..   asi..   papi, me daba y senti como de  mi vagina salía un liquido caliente como orines que nos mojaba a ambos… humm dame papi… sigue asi papito rico… dame mas, asiii.. no pares… yaaa… me muero papi… dame… dame… dame… hummm..  mi vagina con involuntarias contracciones experimentaba un primer orgasmo intenso, mis piernas abrazaban su cintura y las volvía a abrir para sentirlo todo riiico..

Domingo seguía allí pegadito y dándome, me sentía desmayar, pero quería mas y mas. Abrí y subí mis piernas y abrase de nuevo su cuerpo con ellas y el rugía como una fiera sobre mi dándome ahora fuertemente, sacándolo casi todo y metiéndolo duro dentro de mi, siii, siii asi, dame asiii. Asi humm… dame duro, asiii.. mas duro papi… asiii… me matas, me matas papi lindo… que riiico…como pudo agarro mis tetas y las mordía mientras seguía dándome.. Agarro mis nalgas  con fuerza clavando sus dedos en ellas mientras me atraía hacia su cuerpo y me penetraba hasta el fondo con su guebo, asi duro mi perra… en celo … asi mi zorra… asi.. eres mia… mia… mia… SI SOY TODA TUYA… le grite… me sentia desmayar placidamente relajada, Domingo seguía sobre mi y escasamente se movía, quizá para no venirse o como recobrando fuerzas para seguir, pues no había terminado junto conmigo.

Luego de unos momentos se reincorporo, su guebo parecía mas grande y grueso,  ahora puso mis piernas sobre sus hombros y se inclino sobre mi y ayudado con su mano volvió a meterlo completo hasta las bolas que rozaban mis nalgas, humm que rico.. y empezó sacándolo y solo dejando dentro la cabeza y de una fuerte embestida me penetraba  y asi me daba y me daba duro hasta hacerme quejar de dolor mientras sus bolas golpeaban mis nalgas. Dame asi papito, no lo saques… mételo todito.. asii.. no me lo vayas a sacar… ahhh… de repente  soltó mis piernas y volví a abrazarlo con ellas, nuevamente sentía bajar mucho liquido por mi vagina como si me orinara, uffff.. los espasmos vaginales volvían y contraía aprisionando el monstruo que mantenía dentro de ella, mi cabeza se movía involuntariamente de un lado a otro,  dame duro papi… me matas… clave mis uñas en la espalda de Domingo y cerré los ojos a la vez  siii … asiii …. riiico … humm… dame la leche ahora… dámela ya… todiiita papi… mis piernas se abrían y cerraban incontroladamente, sentía mas grueso su guebo y arqueaba mi cuerpo hacia arriba y lo bajaba, buscando con ondulantes movimientos, la mayor intimidad del contacto con su sexo de manera  que todo su verga y leche  quedaran dentro de mi, un placido escalofrío recorría mi cuerpo  y   Domingo fuertemente abrazado se mantenía sobre mi y con fuertes espasmos  dando fuertes y  sostenidas  embestidas  hasta lo mas profundo,  descargaba  ahhh… ahhh…  su hirviente leche dentro de mi   yaaaa.. mi puta rica  yaaaa.. mi niña, toma toda mi leche asiii… eres mia  mia.. mia y   con rápidas, profundas e intensas  descargas seguía depositando  su caliente, preciosa y abundante leche  que  llenaba mi habida vagina.

Aun sobre mi sentía como su trozo de carne desfallecía  y muy lentamente iba saliendo de mi vagina que se contraía y lo aprisionaba sacándolo de ella mas rápido junto a mucha de su leche caliente que por entre mis nalgas caía a su manta, a la vez que el fuerte olor a sexo impregnaba el lugar, tome su verga medio floja y la lleve a mi boca y lamí gustosa su calido semen que recubría totalmente su poderosa arma hasta sus testículos. Ahhhh que bueno me lo haces mi putica rica.

Ahora si pude meterlo  en mi boca, primero su cabeza y tronco y luego sus flácidos testículos a los que con mi lengua movía de un lado a otro de mi boca. Domingo extasiado me decía ahhh! ufff!. que sabrosito me lo limpias mi zorrita, lamiendo y chupándomelo.

Pasados unos momentos este anciano maravilloso me dijo: Antonio tenía razón, la Madona me hizo el milagro. Y  pensé que el milagro fue doble pues este anciano despertó mis deseos y sexualidad adormecida. Ahora regresemos dijo y sigamos como si no hubiera pasado nada entre nosotros, cuando quieras me buscas y me encontraras para ti. Ahhh! queda pendiente desflorarte tu hermoso trasero mi niña. Te lo prometo, le respondí.

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EL CUIDANDERO -I-

EL CUIDANDERO -I-  Por: Apasionada

Nuestra pequeña propiedad ubicada a las afueras de la ciudad, requiere de alguien que haga mantenimiento permanente a la casa y los cultivos, y ese alguien es Domingo, un hombre de 78 años; delgado pero muy fuerte, condición propia de hombres del campo; muy tímido, de poco hablar, reservado, respetuoso y servicial que goza de toda la confianza de mi pareja Antonio, que tiene 65 años y conoce a Domingo desde hace mucho tiempo.

Como les decía en mi relato titulado CESAR CONMIGO, mi pareja trata de cumplir lo mejor que puede sexualmente conmigo,  pero creo que siendo cerca de 25 años mayor que yo, no hacemos el amor con la frecuencia que quisiera. Esta situación me ha generado mucha insatisfacción, fuertes deseos y constante curiosidad por estar con alguien que me haga disfrutar de  relaciones que despierten mi pasión y erotismo adormecidos. Debo señalar que en lo físico mido 1.62, algo rellenita,  blanca de larga y negra cabellera y poseo unos naturales, grandes y provocativos senos que me encanta insinuarlos, cintura delgada y también unas atractivas, redondas y bien pronunciadas nalgas, con  piernas bien conformadas de muslos gruesos y siempre soy objeto de miradas y expresiones insinuantes de los hombres que me rodean, circunstancias que he sabido aprovechar.

Pues bien, pasábamos unos días allí y la soledad y tranquilidad del lugar estimulaba mis fantasías de tener una relación, aunque fuera furtiva y ocasional, con algún lugareño. El pasar de los días fue acrecentando mis deseos intensamente y mis fantasías me excitaban y mantenían  húmeda mi vagina.

Una tarde me dirigí hacia el pequeño cultivo de durazno y observe como Domingo, muy concentrado los limpiaba, sin percatarse de mi cercana presencia  oculta a su mirada y pasado algún tiempo vi como Domingo apoyándose en el tallo de un árbol se soltó el cinturón y se dispuso a sacar su verga para orinar. Se abrió el pantalón y su cremallera, abrió las piernas y con su mano derecha busco entre ellas y  sacó torpe y lentamente  de entre un escaso y amarillento vello púbico que rodeaba unas grandes y caídas bolas, un largo, arrugado y flácido  miembro, surcado por unas pronunciadas venas que terminaba en  una muy abultada, oscura y rojiza cabeza que apuntando al piso dejaba salir un grueso, prolongado y sonoro chorro de orines. Aquella impresionante escena del anciano que mientras orinaba no sostenía su largo y rugoso instrumento al que veía con placidez, me excito rápidamente y sentía como automáticamente me humedecía.  Mi mente comenzó a imaginar como abordar y tener sexo con  aquel anciano. Podría este hombre de prolongada edad  tener sexo?. El resto del día solo pensaba en ello. Debía ser muy prudente y saber escoger la ocasión para saberlo.

Al día siguiente, y como era mi costumbre, me deje puesta la suave y casi trasparente camisa de algodón que uso para dormir, de amplio cuello que me cubría hasta  un poco mas arriba de las rodillas, no tenia puesto ni pantaleta ni sostén; dejándose marcar e insinuar bajo la camisa mis grandes y provocativas tetas,  que con el rose mantenían erguidos mis pezones y resaltaban mis amplias y oscuras aureolas. Sabia que mis firmes, pronunciadas y redondas nalgas igualmente se veían  pegadas a la tela y  dejaban notar entre ellas el espacio que las separa, también mis bien conformadas piernas de muslos gruesos permanecían  pegados a la tela; en fin,  no quedaba mucho a la imaginación de Domingo. Estaba dispuesta a iniciar su seducción y saber si podía aun tener sexo.

Domingo llegaba a las 9am y  después del desayuno le comente a Antonio, que siempre esta centrado en sus lecturas, que pensaba buscar con Domingo en el cultivo algunas hortalizas para preparar una ensalada para el almuerzo, a lo que respondió, sin levantar la mirada del libro que leía, que le parecía muy bien!. Yo ya sentía, entre excitación y nervios, que me humedecía aceleradamente, mientras esperaba por Domingo que demoraba en llegar. Por fin llego!, con tímida voz saludo mientras se dirigía en busca de las herramientas de labranza. Se sorprendió cuando le dije me acompañara a buscar hortalizas, ya que nunca lo hacia y poco me alejaba de la casa, accedió silencioso y nos dirigimos, yo detrás de él, al cultivo distante unos 100 metros de la casa.

Por el trayecto me dijo que había varios tipos de hortalizas y frutales para escoger y ya en el cultivo le dije que yo quería ser quien las sacara y que me indicara  cuales. Me indico unas  y se coloco inocentemente de rodillas frente a ellas para decirme como debía hacerlo,  lo mismo hice yo, pero a propósito me coloque  frente a él en posición acurrucada, como si fuera a orinar, dejando ante sus cansados ojos mis piernas entreabiertas y con movimientos asociados con la recolección de hortalizas fui abriendo cada vez mas mis gruesos muslos  para provocar su atención. Al hacerlo, mi camisa se corría hacia arriba dejando mis muslos cada vez mas a la vista de Domingo, facilitándole la visión aun incompleta a través de mi entrepierna de mi húmeda cuca. En otro momento en que se encontraba sentado detrás de mi, aproveche para inclinarme por un rato hacia delante con las piernas un tanto abiertas para arrancar  hortalizas, con el propósito de que me la viera desde atrás  y por entre mis gruesos muslos y  grandes y redondas nalgas.  Yo disimulaba lo que sucedía mientras él cada vez mas buscaba discretamente ver mi cuerpo lo mas que pudiera, o que yo le dejara ver.

Pasamos así todo el tiempo, me indicaba  a propósito sitios que le facilitaran la visión de mi cuerpo casi desnudo que  con mis posturas insinuantes aprovechaba cada vez mas para excitarlo; Domingo estaba pendiente de mis movimientos y miraba ávidamente como mis voluptuosas tetas de erectos pezones se movían rítmicamente, con cada movimiento que hacia y  buscaba agachándome frente a él que las  viera por entre el ancho cuello de la camisa.

Pude ver como entre su muslo izquierdo y la tela de su pantalón se pronunciaba una fuerte erección, que indicaba tener un guebo  muy largo y grueso destacándose su recrecida cabeza que sobresalía de aquel bulto, al que Domingo trataba permanentemente acomodar de forma tal que yo no lo pudiese ver. Mi curiosidad por palpar su verga rígida hizo que ya para venirnos estando detrás de mi me agache con la excusa de recoger las hortalizas y con mi culo rozaba su verga rígida y caliente mientras Domingo se mantenía quietecito disfrutando de mis insinuantes y disimulados movimientos y posturas.  Domingo no se atrevía a proponerme nada, quizá por respeto, yo tampoco, pero me excitaba cada vez mas la situación. Regresamos a casa y por el camino se me ocurrió decirle que al otro día iríamos a bajar duraznos y recoger algunas uvas y me respondió: Con gusto mi niña.! Al llegar, Antonio…¡aun leía entretenido su grueso libro!.

Al salir de la cocina, busque ver que hacia Domingo,  muy sigilosamente me fui acercando a un viejo y abandonado tanque, que entre arbustos allí existía, donde Domingo iba  siempre a lavarse y fue como pude ver con sorpresa que teniendo sus pantalones sueltos hasta sus rodillas, se masturbaba con fuerza, teniendo entre sus rudas y grandes manos aquel imponente instrumento que apenas si lo podía rodear,  me sorprendió lo largo y muy grueso que era, surcado de pronunciadas venas azulosas que lucían  infladas a punto de estallar, dándole a su verga una forma tosca o rustica.  Sus bolas colgaban y golpeaban rítmicamente sus muslos, me impresiono la recrecida  cabeza con forma de un durazno  de un aspecto rojizo oscuro y brillante a punto de estallar,   que sobresalía  del tronco de aquel maravilloso guebo; el frenesí era acelerado,  y al cabo de unos minutos le vino un gran orgasmo que con una  fuerte y ahogada exclamación de ahhh!!!  ahhh!!!,  dejo salir una potente y abundante eyaculación de leche gruesa y amarillenta que se estrello contra la vieja pared sobre la que estaba Domingo apoyado mientras se masturbaba, siguieron  otras  dos o tres eyaculaciones mas mientras seguía  dándose, el fuerte olor de su leche invadió el ambiente, al final lo soltó mientras  veía extasiado como seguían saliendo unas  viscosas gotas de leche de su adormecida verga, luego lo empezó a exprimir, sacando de su ya flácido  instrumento las ultimas y  viscosas gotas de semen que le quedaba.

Depués paso a lavarse en el tanque y sin secarlo lo introdujo entre su pantalón y se marcho. Mi excitación y curiosidad femenina me indujo a ir al sitio donde Domingo dejo su leche amarillenta que abundante y gruesa aun se mantenía sobre la pared  y  lentamente caía al viejo piso de arcilla formando  un excitante depósito de aquel viscoso y maravilloso líquido  de fuerte olor avinagrado. Estaba totalmente mojada y sentía como mi cuca palpitaba internamente producto de la fuerte excitación que me produjo la masturbación de Domingo. Nunca había visto algo semejante.

Entonces casi automáticamente, me ubique en el mismo sitio en que se masturbo Domingo y empecé a acariciar mi excitada cuca, viendo la abundante leche sobre la pared y el piso que dejo, mientras repasaba mentalmente las imágenes de Domingo teniendo entre sus manos aquel vigoroso guebo que masturbaba; mi boca se llenaba de saliva y cada vez mas abría mis piernas para facilitar a mis dedos las suaves caricias que me hacia primero en los labios humedecidos de mi cuca y luego por mi clítoris erecto que palpitaba de excitación. Lentamente metía y sacaba  mis dedos a mi vagina, muy cerca a mi la gruesa y viscosa leche, cuyo  fuerte olor me excitaba mas y mas, entonces tuve el fuerte deseo de recogerla y lo hice, aun estaba muy caliente y empecé a acariciarme con ella pasándola seguidamente  por mi cuca ansiosa hasta dejarla toda untada y lubricada, hummm.., que riico,  facilitando las caricias  y le prodigue con su caliente leche un largo e intenso masaje  a mis tetas turgentes por el placer.  Toda yo olía a su excitante leche.

Mi deseo de tener sexo era máximo, mi vagina la sentía dilatada ansiosa de ser penetrada y  cada vez se lubricaba mas, y con mis dedos untados de leche , la penetraba con frenesí..  humm.. riicoo.. Tome parte de su   amarillento semen y lo pase por mis labios entreabiertos, su gruesa y viscosa leche de fuerte sabor avinagrado  invadió mi boca y la fui saboreando, mientras que en mi mente me imaginaba mi cuca llena por la leche que ahora saboreaba y con la que me acariciaba.

Mi placer aumentaba y me acariciaba las tetas mis pezones erguidos y tensos que brotaban de las recrecidas y amplia aureolas contraídas por el placer que producían mis caricias y el calido semen de Domingo las sensibilizaba intensamente haciéndome producir riiicas.. palpitaciones en mi pelvis,  luego abriendo bien mis piernas, fui bajando  nuevamente mis manos a mi cuca y con mis dedos  abría mas mi dilatada rajita, apartando mis pronunciados labios menores  dejando expuesta  mi ansiosa entrada a la vagina mientras rozaba suavemente mis clítoris, untándola toda con la  leche dejada por Domingo de quien me imaginaba su potente verga penetrándome hasta causarme daño y luego descargarse todo dentro de mi, siii dentro de mi.

Seguía dándome cada vez mas seguido, riiiiico.., me daba y me daba masss.. y masss.. hummm.. que divino lo siento, riiiico..,  mi mente se nubla  y el fuerte olor y sabor avinagrado de la leche de Domingo hacia mas real el momento en que mis dedos entraban y salían divinamente de mi vagina y acariciaban rítmicamente toda mi cuca, hasta que se me vino un fuerte orgasmo que me hizo contraer  y arquear mi cuerpo hacia adelante y hacía  que abriera y cerrara mis piernas muy seguido, seguida de varios espasmos que hacían que mi cuerpo se retorciera de placer ufff!. De mi vagina salía como si orinara  el liquido caliente  producto del maravilloso orgasmo que experimentaba y seguía hasta que lentamente fue bajando tan riiica sensación  y la sensibilidad de mi cuca no permitía mas caricias y me condujo placenteramente al anhelado momento de sentir ser poseída por Domingo a quien  deseaba intensamente estar con él.

Me incorpore sudorosa y mis piernas temblaban y me dirigí lentamente a la casa dispuesta a darme una refrescante ducha y decidida a poseer a Domingo el día siguiente cuando viniera a la casa.

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Mio a voluntad -III-

MIO A VOLUNTAD -III –
Por: Apasionada

Hoy vuelvo con ustedes después de algunos meses, para narrarles otro encuentro que tuve con Miguel, aquel chico tímido de 20 años, que vivía enamorado de mí, siendo yo mayor unos 15 años, tal y como se lo comente en mis narraciones anteriores MIO A VOLUNTAD I y II, que aparecen en la categoría de CONFESIONES de Marqueze.

Después de aquellas dos oportunidades en que estuvimos, pasaron como cuatro meses sin vernos, pues fui enviada en comisión de trabajo al exterior, tiempo en que perdí interés por Miguel; y a mi regreso, lo evitaba o no hacia caso a sus insinuaciones. Paso así como un mes y medio, hasta que un viernes por la tarde, fuimos un grupo de funcionarios amigos, entre los que se encontraba Miguel, a casa de una compañera a celebrar el cumpleaños de su esposo. Todo transcurría muy animadamente, en un amplio corredor trasero de la casa que se abría a un amplio y frondoso jardín, todo gratamente ambientado para la fiesta, que al anochecer fue iluminado tenuemente, con antorchas y luminarias de colores que daban al espacio un agradable confort; bebíamos de diferentes licores y se disfrutaba de magnifica música bailable.

Pasadas las horas, el licor hacía su efecto en todos nosotros con expresiones alegres y bulliciosas; algunas parejas bailaban frenética o cadenciosamente, mientras otras conversaban animadas. Yo ese día vestía una falda cuya suave y sedosa tela se ceñía a mi cuerpo y no use pantaleta, para que el efecto de sus ligas sobre mi piel no se viera en la superficie de la falda, dejando notar mis gruesos muslos y mis redondas y pronunciadas nalgas. También lucia una blusa de la misma tela, de amplias mangas y cuello, que permitía ver bastante mis grandes senos. Conjunto que dejaba muy poco a la imaginación de los hombres que en mi se fijaran.

El grupo con el que me encontraba decidió salir a bailar, fuimos intercambiando de pareja hasta que llego el momento de hacerlo con Miguel, quien extrañaba mi distanciamiento de él, a lo que no le prestaba mayor interés, pero a la vez recordaba nuestros momentos íntimos, recuerdos que fueron venciendo mi resistencia a volver a relacionarme con Miguel; la música era suave y sentía como con firmeza, cada vez mas me atraía hacia su cuerpo y una fuerte erección rozaba mi entrepierna que inevitablemente me excitaba. Después de varias piezas, fuimos a la barra por unos tragos. Me senté en un alto y estrecho banco, mientras Miguel permanecía de pie junto a mí. Seguimos allí animadamente hablando y bebiendo. Todos reían, hablaban en alta voz o bailaban; los brindis por el cumpleañero o por cualquier otro motivo eran continuos, ya nadie estaba pendiente de lo que hacían los demás; a lo que ayudaba la tenue luz del lugar, que hacia que poca o ninguna importancia yo le prestaba a mi falda que constantemente se subía bien arriba de mis muslos dejándolos expuestos a los ávidos ojos de Miguel.

Mi vagina se humedecía, mi mente era un torbellino de pensamientos eróticos, sentía un fuerte palpitar en mi cuca que me producía el deseo reiterado de apretar y abrir mis piernas. El calido, alegre y bullicioso ambiente era contagioso entre todos los que allí estábamos. Miguel conversaba con unos amigos, cuando sentí como una de sus manos la poso tímidamente sobre uno de mis gruesos muslos dejándola allí quieta por algún tiempo, hasta que sentí como suavemente la subía y bajaba pasándola por mi entrepierna, evitando fuéramos vistos. Esto me excitaba mucho. Quise retirársela, pero podían más mis deseos y la excitación que rápidamente se apoderaba de todo mi cuerpo… Nuevamente estaba jugando con fuego!…

Delicadamente y aprovechando cualquier oportunidad que le permitiera me acariciaba y rozaba mis firmes y pronunciadas nalgas. En un momento en que se coloco detrás mío para mirar hacia donde los demás bailaban, beso mi cuello, e inmediatamente sentí como mi piel se erizaba y el calor invadió mi cuerpo, a la vez que mi vagina se humedecía rápidamente. Involuntariamente me recosté a él; el licor nos mantenía alegres, desinhibidos, y lenta y casi inadvertidamente sus manos que metió por entre mis amplias mangas, quitaron mi sostén que guardo en uno de sus bolsillos, brotando y dejando libres mis grandes y blancas tetas, cuyos pezones erectos surgían del medio de mis amplias aureolas. Mi excitación aumentaba, su verga erecta y caliente la sentía detrás de mi mientras decía: Oh!….que riiico… mi reina bella… que divina estas mi vida…. Que ricas tétasas tienes mi amor… como deseaba tenerlas asiiii entre mis manos y acariciarlas asiiii!!! asiiii… Sigue papi… dame suavecito… papi… así… riiiicoo… Pase mi mano hacia atrás y buscaba aquella potente verga que Miguel saco y pude nuevamente agarrar y acariciarla todita hasta sus suaves bolas. Miguel seguía acariciando mis tétas y daba delicados pellizcos a mis pezones causándome mayor excitación, mientras seguía besando mi cuello y orejas.

Quería contener lo que sucedía y le pedí que fuéramos a bailar, varias parejas lo hacían bajo la tenue luz, Miguel me tomo por la cintura con ambas manos y yo lo hice por el cuello, mientras bailábamos, nuestros sexos se unían y rozaban en un danzar lujurioso y excitante. En uno de los giros me dejo de espaldas a él y tomándome por la cintura, pego mi firme y robusto trasero a su rígida verga que sentía entre mis nalgas. Me movía de manera de sentirla cada vez mejor entre ellas, la fina y sedosa tela de mi falda facilitaba el contacto; luego volvimos a quedar de frente, y puso su verga de forma que la sintiera bien entre mis muslos, hum… que divino.. yo le ayudaba, solo nos separaba la fina tela, además no tenia pantaleta puesta esa noche, sentía el roce de su rígida verga en mis nalgas y mi cuca como si estuviera desnuda. Estando así me dijo con baja voz:.. mi reina salgamos de acá y vamos a un motel… quiero que seas mía esta noche… por favor no me rechaces mi reina bella… No sabía que contestarle, pero pasado unos minutos acepte; también lo deseaba; nos despedimos y nos dirigimos al motel.

Ya en la habitación, nuevamente sentí la satisfacción de tener frente a mi aquel joven viril que en mas de una ocasión se había masturbado pensando en mi y que me creía inalcanzable; y al igual de aquellas otras ocasiones, Miguel tembloroso por la excitación se acerco a mi y nos abrazamos fuertemente como si estuviéramos deseando de mucho tiempo este momento; nos besamos larga y profundamente, mientras nos acariciábamos. Miguel subió mi falda y acariciaba mi cuca húmeda y le abrí instintivamente mis muslos para facilitarle sus caricias y apasionadamente decía: hoooo!!!… asiiiii!!!… Que rica cucota tienes mi reina!!… La tienes mojadita mi amor… Si mi papi… para ti… dame asi… asi suavecito papi… asiii… Nos fuimos desnudando y una vez desnudos nos unimos en prolongados y profundos besos donde nuestras lenguas recorrían nuestras bocas y nuestras manos acariciaban con placer nuestros cuerpos que con avidez esperaban la íntima unión, agarro mis nalgas fuertemente y me pego a su cuerpo. Su verga quedo entre mis muslos que sentían su ardiente y rígida excitación… Que riiico culote tienes mi reina… Déjame acariciártelo mi amor… Dale papi… asiiii que es tuyo papito lindo… solo tuyo… mi rey… así… pásame el dedito por mi culito asiiiii papi que me excitas… hummm… papi que caliente y grande tienes hoy ese guebo, riiiiico…

Seguimos así juntitos acariciándonos y luego Miguel tomo primero una de mis tetas entre sus manos, la acariciaba y la llevo a su boca chupando divinamente mi pezón, asiiii papi… asiii suavecito… asi mi rey… Riiico… ahora la otra papi asiiii… Asiiii… Chúpalas asi… mi papi lindo… Asi… Me matas papi… Ya en la cama con pasión nos besábamos y pasábamos nuestras manos por nuestros cuerpos abrazados, nuestras respiraciones eran fuertes y aceleradas. Miguel me coloco boca abajo y empezó a besarme el cuello, la espalda y fue bajando hasta llegar a mis nalgas que besaba y lamia divinamente… Riiicooo papi dame mas…. Así… pasaba su lengua seguido por entre mis nalgas… que riicoo… Mi rey me matas… Amor… acaríciamelas así… apretalas duro… duro… hazme daño… dale palmadas… asiiii… Asiiiiiiiii oh asiiii… Riiiico… mi papi… pásale la lengua… lámelas papi… ahora bésame los muslos asiiiiii mi papi bello, asiiii… Miguel pasaba su lengua por mis muslos mientras bajaba hasta mis pies, los besaba, y volvía a subir para meter su cara en mi entre pierna y allí con su diestra lengua la pasaba por la entrada de mi húmeda vagina. Uhmm que riiico…

Me puse de espaldas a la cama y Miguel se coloco sobre mi, y tiernamente besaba mis ojos, la cara y me prodigaba excitantes besos y susurros en mis oídos y cuello que erizaban todo mi cuerpo… mmm… asiiii… y mas y mas mi, vagina y entrepierna se humedecían… Lentamente fue bajando y se detuvo para contemplar gozoso mis voluminosas tetas que suavemente tomaba entre sus manos una a una y besaba con calidez primero para luego chuparlas y acariciar los pezones con su lengua,… riiiico… después las besaba y lamia. Mientra yo excitada me retorcía de placer mmm… mientras acariciaba su cuerpo sudoroso.

Seguía lentamente bajando buscando llegar a mi recrecida cuca, producto de mi excitación. La sentía abierta y ansiosa de recibir la rígida verga de Miguel. Levanto su cara para verla y con gozo exclamo “Que divina y hermosa cuca tienes mi reina, esta rosadita y abierta vida mía…” y colocándose cómodamente entre mis piernas hizo que en incontrolado impulso le abriera bien mis gruesos muslos y arqueando mi cintura le ofrecí mi húmeda cuca, recrecida y abierta a su ávida mirada y colocando su cara en ella, dio inicio a una enloquecedora mamada… hmm… pasaba su lengua por mi rajita, asiii… dame asiii papi… ayyy que riiico… Mi clítoris tomaba y presionaba entre sus labios hmmm…y chupaba riiiicooo… haciéndome gemir de pasión intensa…. Siii asiii… me matas mi rey… sentía la proximidad del orgasmo, solo atinaba a decirle: sigue asi, asi asi… papi… no te detengas…mmmmm… yaaa… mmm…

Le pedí que se subiera sobre mi, no aguantaba mas, era demasiado ya, tome su firme y caliente verga que acariciaba y pasaba divinamente por mi rajita, abriendo mas y mas mi cuca que veía deseoso hasta colocarla finalmente en la entrada a mi vagina y de seguidas le dije: “papi métemelo rico que es lo que mas deseo”… dale por favor asiiii… asiii… asi… asi… asi… mmm… Sentí su vigorosa penetración de esa verga que se abría paso dentro de mi cuca, habido de llegar hasta lo más profundo de ella con fuertes y rápidas embestidas que me causaban dolor… dame asi papi.. dame mas… dame mas.. Abrace a Miguel fuertemente con mis piernas y brazos y empezamos a besarnos largamente mientras con rítmicos y acoplados movimientos de ambos nos complacíamos con tan excitante y placentera follada… asi papito rico… dame asi… dame suavecito… mmm… mmm… no me lo vayas a sacar papi…. Te gusta asi mi reina?… siii… te gusta como te lo hago… siiii mi papi lindo… dame asi… asi… asi… suavecito papi…

No quería que esto terminara, nuestros cuerpos sudorosos se acoplaban en diferentes posiciones, sentía mas grande y gruesa su rígida verga que entraba y salía de mi vagina, golpeando con sus bolas mis nalgas, mi mente se nublaba y con sucesivos espasmos que hacían convulsionar mi cuerpo que buscaba estar mas y mas pegado al de Miguel, me venían uno tras otro placenteros orgasmos, que me hacían morder mis labios, mmm… siii… asi…. si.. siii… siiiiiii… mientras mi cabeza incontrolada giraba de un lado a otro sobre la mullida almohada. Sentía mas y mas liquido vaginal saliendo en cantidad de mi vagina que mojaba mis nalgas y sabana de la cama. Miguel sudoroso seguía ahora lentamente taladrando mis entrañas con su rígido y recrecido instrumento de cabeza grande y brillante.

Me coloque en posición de perrito y arquee mi cuerpo de manera que mis redondas tetas rozaban la sabana de la cama. Abri mis muslos, y levante mi blanco trasero de robustas nalgas; su cara reflejaba la ansiedad al ver ante él tan apetecido trasero. Las tomo con firmeza, las abrio y coloco su verga a la entrada de mi recrecida cuca, de la que salía abundante liquido vaginal y con decidida y dolorosas embestidas inicio su febril ataque… riiico… dame asi papi… lo metía y sacaba mientras que abría mis nalgas… me daba cada vez mas fuerte… y mientras lo hacia metía en mi culito suavemente su dedo pulgar ummmm que me excitaba muchísimo mas… te gusta asi mi perrita?… asii… quieres que te de duro por esa cucasa que tienes?… asii… asi… mi perra… uffff… “siiii… papi sigue así dame fuerte, fuerte, mas fuerte, asi riiico… mmmm… dame seguido no me lo vayas a sacar… dale riiico papi” Nos movíamos acopladamente.

El momento era de locura y pasión desenfrenada, le dábamos fuerte y seguido hasta que Miguel en alta voz me dijo: “No aguanto mas mi reina… ufff…… ya me vengo!… ya mi reina, me vengo”. Lo metió todito y con fuerza pego mi cadera a su verga… Yaa… me vengo yaaaa… asiii… toma mi leche… asiii… tómala todita… uff… yo me movía mas y mas y mi vagina en fuerte espasmo se contrajo y aprisiono su verga, y con fuertes gritos de satisfacción se producía nuestros orgasmos siiiii… así… que rico mi rey…. Así… todita tuya mi leche asii… siii… uffff… que rica cucota tienes mi reina. Si dame toda tu lechita… dámela todita amor… que riiico!!!… dámela así… tómala… mi vagina una y otra vez recibía fuertes embestidas de su vigoroso miembro que descargaba su abundante y viscosa leche… uff.. la tienes súper caliente… riiica papi… luego parte de su leche empezó a salir de mi vagina bajando por entre mis muslos, que junto a mi liquido vaginal dio a la habitación un excitante olor a sexo.

Me lo saco lentamente, y se tendió cansado sobre mi espalda mientras me besaba tiernamente en el cuello y acariciaba mi larga y negra cabellera. Te adoro mi reina bella. Me haces muy feliz mi vida…

Agradezco tus comentarios…

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Que noche con mi prima

Su deliciosa y muy mojada cuca se estremecía al sentir media verga dentro de ella, no aguantó más y agarró con mucha fuerza mi cintura, se embistió con mucha rudeza, mordía mis labios desesperadamente, su cuca centrifugaba en muchos ciclos.

Salí del baño desnudo con la verga parada y muy mareado por el alcohol ingerido, ella, la amiga de mi prima estaba dormida en el piso, después de tener un buen rato de sexo y llegar al orgasmo se olvidó de mí y se durmió, yo igual he mantenido la costumbre de no venirme dentro de ninguna mujer, sólo las satisfago, ese ha sido y será siempre mi lema en variadas mujeres (aunque lo hago exclusivamente con mi novia).

Al entrar al cuarto vi en la penumbra de la oscuridad a mi prima, tirada con medio cuerpo en la cama, al lado el hombre que contados minutos se la había tirado, también dormido, la música a alto volumen para que mi tía no sospechara; no sé por qué, pero me dio mucho morbo, verla ahí, con la minifalda recogida hasta la cintura, me acerqué y de repente mis dedos involuntariamente estaban acercándose a su cuca, jamás en todo el tiempo que llevábamos de primos y amigos, me pasaba por la cabeza, acecharla sexualmente, a pesar de múltiples acercamientos que entre ella y yo existía.

Mis dedos empezaron a moverse, a rozar su gallito, a apretar sus labios carnosos, uno a uno los deslicé lentamente, cuando de repente, ¡oh sorpresa! su cuerpo reaccionó, inmediatamente me lamí los dedos lujuriosamente, y la penetré con el dedo más largo de mi mano, para ese momento su cadera se movía hacia delante y hacia atrás; una y otra vez embestía con mi mano, uno, dos, tres dedos, ella se movía más rápidamente.

Pensé deliberadamente, subí sus piernas y la acomodé en la cama, mi verga estaba a punto de estallar, goteaba y deseaba hundirse en las fosas de su carne prohibida, abrí sus piernas con delicadeza, cogí la cabeza de la verga y se la deslicé lentamente por toda la raja de la cuca, de arriba hacia abajo, no había afanes, su cuerpo, principalmente su cuca ya aceptaba a ese extraño que la estaba invadiendo, de repente sin notarlo, el hombre que hace un momento estaba dormido me miraba extrañamente, le hice señas en la penumbra de la oscuridad que en el baño estaba la otra, que fuese allá y se la echara si quería, no necesitábamos las palabras, pero se rehusó, entonces le indiqué que le pusiera la verga en la boca a mi prima; ya mi razonamiento volaba a mil.

Desafortunadamente ella lo rechazó, sólo se quedó ahí mirando, al rato aburrido se marchó. Su deliciosa y muy mojada cuca se estremecía al sentir media verga dentro de ella, no aguantó más y agarró con mucha fuerza mi cintura, se embistió con mucha rudeza, mordía mis labios desesperadamente, su cuca centrifugaba en muchos ciclos, desesperados, enloquecidos, rasgaba mi espalda con sus uñas, levanté la mitad de mi cuerpo, agarré sus piernas y las levanté, quedó a horcajadas bien abierta y esta vez la embestí con mucha fuerza y ella me apretaba con mucha más.

Estuvimos un buen rato dándole a buen ritmo, se lo saqué, sentía la humedad de su líquido, ella voluntariamente se volteó y se puso en cuatro, no tuve necesidad de moverme, ella hacía sola el trabajo, se movía de tal manera, como perra en celo, desinhibida, sin pudor alguno, su carnosa cuca apretaba mi verga como una mano; el cuarto inundado de sexo, jadeos, gimoteos, llevados por el pecado, por la carne viva, por el deseo de sentirnos tan calientes.

No desesperé, pero agarré su culo, sus nalgas con más fuerza y la cogía ferozmente, se escuchaban los chasquidos al juntar mi verga con su culo, escuché un grito contenido entre sus dientes y el palpitar de sus labios vaginales apretando mi verga, salí de ella y la recosté boca arriba, abrí nuevamente sus piernas y la clavé nuevamente, pero ahora dedicándome a sus tetas pequeñas que aún poseían el brassier.

Ella aullaba como una loba, en un giro desesperado, tomó mi cabeza y la bajó hasta su cuca, no hubo momento para pensarlo, me clavó literalmente entre sus carnes y me apretaba fuertemente, moviendo y restregándome su chorreante cuca en mi cara, lamía y lamía con mucha sed, mi lengua golpeaba duramente su gallo, bajaba hasta su hueco, le metía gran parte de ella, volvía y me enfrenta a su pedacito de carne.

Otra vez sentí como se estremecía su cuerpo, sus labios carnosos empezaron a palpitar y sus espasmos fueron evidentes, un buen chorro de adentro mojaba mi cara, sentí ese saladito tan exquisito y con delicia me lo tragaba, quedó totalmente muerta, me levanté y en silencio salí del cuarto y me fui a dormir muy plácidamente.

Ya hace cuatro años de lo sucedido ninguno habló del tema. Sólo fueron momentos que produjo el alcohol, aunque en mis recuerdos siempre está, ese delicioso polvazo.

Autor: pensadorreflexivo

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