Sexo con mi suegra

Esta historia se remonta a unos cuantos años atras, cuando mi cuñada Francisca, se ganó unos pasajes a Acapulco, México. Como ella estaba soltera y sin compromisos, invitó a mi suegra para viajar con ella, sin embargo mi suegra le tiene un pánico a los aviones y no la quiso acompañar.

Por tal motivo, la próxima en la lista era mi mujer. Para ese entonces nosotros ya teníamos a Catalina, mi hija, de tres años. Mi mujer no trabajaba y no tenía ningún problema en viajar, pero Catalina la amarraba. En un principio ella misma se descartó, pero después su hermana la convenció que una oportunidad como esta no se presentaba dos veces en la vida, y que su madre podía cuidar a Catalina. Para mi era un sueño. Antes de casarme tenía mucha vida nocturna, mujeres etc., pero después que contraje el sagrado vínculo, mi vida nocturna disminuyó completamente hasta ser nula. Estar dos completamente solo, eran para mí mis mejores vacaciones, aunque estuviese trabajando.

Llegó le día y fuimos a dejar a mi señora y cuñada, al aeropuerto con sus padres y mi hija. Cuando el avión partió, ya comenzaban mis vacaciones, sin embargo el destino quiso otra cosa.

Un día duró mi sueño, y al otro día, mi suegra me llama al trabajo diciéndome que la niña había llorado todo el día por que echaba de menos a su mamá y a mi. La casa de mis suegros queda muy, muy lejos de la mía, pero de todas formas, tuve que ir a ver que pasaba. Efectivamente la niña al verme se tiro a mis brazos y no hubo forma que se quedara en la casa de sus abuelos. La solución al problema la dio mi suegro. Viejo sabio. y era que mi suegra se fuera a vivir a mi casa, mientras su hija estaba de vacaciones, así Elvira, mi suegra podría prepararme almuerzo y mantener la casa. El como estaba jubilado, no tendría problemas en arreglárselas solo y como dijo el, además le vendrían bien unas vacaciones lejos de su esposa, riéndose, mientras me chantaba la vieja a mi. Mi suegra encontró que esa era buena idea, siempre y cuando a mi no me molestara. ¿Que iba a decir? tuve que aceptar. Esa misma noche, mi suegra arreglo una maleta con algunas cosas y se fue conmigo a mi casa.

La semana transcurrió sin ninguna novedad. En general el trato con mi suegra siempre fue muy ameno y aparte de cortarme la libertad de salir en las noches, no tuve nunca algún problema con ella

El sábado en la tarde, llegó mi suegro a la casa y en la noche llegó mi hermano con su señora. Mi suegro salio a comprar algo para beber y tuvimos una velada bastante simpática. Cerca de las dos de la mañana, se fueron. Mi hija dormía hace rato, y nos quedamos con mi suegra ordenando un poco el desorden de la casa. Mientras ella lavaba en la cocina y yo sentado bebiendo mi último whisky, el tema de conversación se centró en mi suegro.

Mi su veces era justificado una aventura durante el matrimonio, ya que muchos años con la misma persona aburre y cosas por el estilo. Algo en mi me hizo pensar que mi suegra me estaba coqueteando. En eso mi hija se despierta y ella se va al cuarto matrimonial, donde yo le había dejado disponible para que durmiera ella con mi hija mas cómodas, mientras yo me quedaba en la pieza de mi hija.

-Se despertó la niña. Oh, mira la hora que es.. Bueno, me voy a acostar y nos vemos mañana

– Si, yo también , voy a cerrara y apagar todo y me voy a acostar

-Buenas noches

-Buenas noches

Cerré todo y me fui a la pieza de mi hija, me acosté, pero como estaba acostumbrado a dormir viendo televisión, me costó mucho quedarme dormido, aparte del calor, así que me levanté nuevamente y me fui al living a ver televisión en la sala. Me levanté y fui a la cocina a servirme un trago. Siento que el dormitorio se abre y aparece mi suegra en una camisa de dormir blanca. Le comenté que no tenía sueño y que me disponía a ver una película. Ella me dijo que tampoco tenía sueño, pero que no quería prender la televisión del dormitorio para no despertar a su nieta.

Mientras le servía un trago, pude ver como ese camisón blanco, sin aun sin traslucirse, mostraba sus curvas. Mi suegra no era una mujer muy alta, con solo algunos kilos de más, tez blanca, pelo rubio, bueno a base de tinturas, un culo no muy bueno, pero sus tetas eran maravillosas colgando sin brassier, grandes, redondas, me pusieron muy caliente. Nos colocamos los dos en el sofá, con todas las luces apagadas, con solo la luz del TV.

La película que estaban dando era Atracción Fatal..sin ser erótica, tenía unas escenas bastante sensuales, donde se mostraba como el protagonista un hombre casado, tenía sexo con una mujer, el trataba de que esta relación terminara, pero ella lo buscaba una y otra vez hasta que lo hacía pecar de nuevo.

Me las jugué el todo por el todo: sin importar las escenas que estaban saliendo en TV, mi verga estaba durísima, y decidí no ocultarla, a ver que reacción tenía mi suegra.

Con un tremendo bulto en el pantalón, fije mis ojos en la TV. Para dejar que ella me admirara mi virilidad. Sentí como sus ojos se posaban en mi entrepierna y la comencé a notar un poco inquieta. Se sentaba de un lado, luego del otro, se levantó a la cocina y volvió mirándome siempre ahí. Mirando a la pantalla, me dice:

-A esto me refiero cuando digo que la carne del hombre es débil

-A que suegrita?

-A como ese hombre, que se nota que quiere a su mujer, pero igual se acuesta con la rubia.

-Si, se nota. Pero el no quería hacerle daño a su mujer, solo quería pasar un buen momento , nada mas, pero ella lo complicó todo

-Eso es verdad, tonta también la mujer, debería haber aprovechado el momento y punto

-Las mujeres son así, complicadas

-No todas, bueno yo al menos no.

-A que se refiere?

-A que si tuviese la posibilidad de pasarlo bien, con un hombre casado, disfrutaría al máximo, pero en ningún momento le crearía problemas.

-Ud. lo haría?

-Creo que si

-Cree o esta segura?

-Si, lo haría

-Le digo algo.

– Si no fuera mi suegra, pensaría que me esta coqueteando

-Bueno. pero además de ser madre, también soy mujer.

Nos miramos directo a los ojos unos segundos, ambos sabíamos a lo que íbamos, pero ninguno daba el primer paso. Su vaso estaba casi vacío en la mesa de su lado. Pasando por encima de ella, como para tomar el vaso le pregunte mientras lo hacía si quería que le sirviera otro, quedando nuestras caras a corta distancia. Ella me miró como algo que siempre había deseado, pero solo fueron unos segundos. Mi suegra, sin decir palabras, se fue a mi dormitorio, cerrando la puerta.

Me quede helado, nunca pensé que reaccionaría así. Tenía miedo de lo que pasara al otro día, si lo callaría o lo contaría en algún momento a mi mujer. Apague la TV y me fui a acostar al cuarto de mi hija.

No se cuanto rato paso, estaba dormido y cuando siento que alguien me abraza por detrás, mi suegra completamente desnuda, se había metido a mi cama y me estaba apoyando sus tetas en mi espalda.

Me di vuelta y nos besamos apasionadamente. Desesperado comencé a chupar esas tetas una y otra vez, mientras mis manos trajinaban entre sus piernas, encontrándose con una abundante mata de pelos y una mojada y gran concha.

Sin decir nada, me monte sobre ella, abriéndole sus piernas y se la metí inmediatamente, y comencé a penetrarla fuertemente, agarrando su culo con mis manos.

Ella no decía nada, solo en silencio gemía y disfrutaba como su yerno le enterraba la verga hasta la mas profundo de su ser.

No hubieron poses extrañas ni nada por el estilo, solo de una forma tradicional, estuve penetrándola una y otra vez, chupando sus tetas, mientras ella me acariciaba la espalda.

No pasó mucho rato hasta que conseguí hacerla acabar, al mismo tiempo en que yo, la llenaba de semen por dentro.

Aun con mi verga adentro, ya sin fuerzas, seguí saboreando esas grandes tetas por largo rato, mientras ella tiernamente me acariciaba mi cabeza.

Me bajé de ella y ella me dio la espalda, No nos decíamos nada, apoyado contra su espalda, le acariciaba las nalgas, jugaba con su vellos de su vagina y le acariciaba las tetas

La hora, el alcohol, el cansancio, me arrebataron y me quede dormido.

Al despertar al otro día, me encontraba solo en la habitación…… pero aun me quedaba una semana…….

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