Astrid

Nos citamos a las siete de la mañana Astrid dejaría su hija en el colegio para luego encontrarse conmigo, era la primera vez después de casarse aunque ya nos habíamos visto en dos ocasiones solamente nos dimos algunos besitos y no paso a mayores, pero la última vez que hablamos quedamos en que sin importarnos nuestras actuales vidas pues nos encontraríamos para hacer el amor como cuando estábamos de novios.

Debe decir que andaba algo nervioso yo dejaría a mi esposa en su trabajo como era costumbre, y pasaría por Astrid, mi cachondez aumentaba a cada momento mi pene se ponía erecto y volvía a bajar por la ansiedad de ver aquel hermoso cuerpo que fue mío en varias ocasiones, después de terminar nuestro noviazgo no volvimos a platicar hasta un tiempo después cuando nos encontramos en un centro comercial y desde aquel día renació el deseo.

Llegue muy puntual y unos minutos después llego ella bella como siempre hecha toda una señora, nadie pensaría que ese cuerpo de dama de sociedad era toda una zorra en la cama, en nuestras conversaciones me contaba que con su marido jamás había podido tener un orgasmo y que el solo se montaba le abría las piernas dos o tres besos chapada de tetas luego se lo metía hasta terminar y luego se tapaba y a dormir, en otras palabras aquella hermosa mujer simplemente estaba muy mal culiada, su cuerpo pedía mas y al parecer mi recuerdo la hacia revivir aquellos encuentros clandestinos que teníamos de novios en algún motel cercano a la ciudad.

Me dijo tengo hasta medio día a ver que podemos hacer, mi corazón al igual que el suyo corrían a pasos agigantados llegamos al motel al que acostumbrábamos ir y una vez dentro nos besamos apasionadamente mis labios recorrieron los suyos mis brazos rodeaban su cuerpo juntándolo con el mío y nuestras lenguas se confundieron en un profundo y apasionado beso mis manos tomaron su cara y me retiré un poco y mirándola tiernamente acerqué mis labios otra vez mientras mi inquieta mano apuntaba uno de sus dedos buscando abrir su blusa y bajando lentamente por el cuello hasta la mitad de su pechos que los cuales por encima de la blusa acusaban también su ansiedad y lo erecto de estos evidenciaban su deseo.

Hábilmente mis dedos soltaron uno a uno los botones de su blusa y me retiré un poco para con mis dos manos retirarla y poder así contemplar aquel hermoso par de tetas estaba como hipnotizado y no era para menos la cachondez del momento la mirada profunda y sus ojos negros me tenían en otro mundo, su mirada parecía suplicarme que me apresurara pero yo me tomaba mi tiempo para disfrutar cada segundo mient y yo en un comprensivo acto le dije iremos al ritmo que tu quieras y hasta donde quieras (me divertí pensando que fue la misma frase que le dije cuando me entregó su virginidad) mis manos sacaron su falda mientras nuestros labios continuaban unidos y nuestras ropas continuaban cayendo nuestra respiración aumentaba y era mas profunda a cada momento, la recosté en la cama y suavemente besé sus tetas por los lados sin tocar aun sus erectos pezones quería saborear cada centímetro de su cuerpo ella al sentir mis labios se estremecía y mi mano bajo buscando refugio bajo su panty su coño recién depilado dejaba ver que se había preparado para el momento, muchas veces de novios le pedí que se lo depilara pero nunca lo hizo y ahora me sorprendía agradablemente; mis dedos extasiados se acercaban al delicioso objeto de placer y bordeando los labios vaginales hacia pequeñas caricias en su clítoris mientras mis labios buscaban también su pezones provocando un leve jadeo que me enloquecía, mis labios chupaban ansiosamente ese par de deliciosas tetas mientras mi mano continuaba sin ninguna prisa recorriendo sus labios vaginales y haciendo caricias que me permitían sentir su húmedo coñito y mi dedo hábilmente se metía en su raja humedeciéndose de sus deliciosos jugos que yo usaba par lubricar la punta del montículo de su clítoris que para estas alturas ya estaba totalmente erecto y esquivo al paso de mi dedo por encima suyo.

Astrid sostenía mi cabeza empujándola sobre sus tetas y yo chupaba ansiosamente como un crío sus jadeos aumentaban al igual que sus líquidos en el coñito por la acción de mi intruso dedo se metía cada vez mas en la rajita y con suave movimiento bajaba hasta la entrada de su culo su respiración era cortada su espalda se arqueaba y mi boca aprovechaba ese movimiento para chupar cada vez mas sus pezones que se tornaban erectos y rojos en la punta ante la acción de mi saliva sus jadeos eran cada vez mas altos y la cantidad de líquidos evidenciaron su orgasmo cerrando los ojos y tomando mi cabeza la cual empujó hasta que mi boca quedo ahorcada con su teta mientras mi dedo respondía a la acción presionado suavemente su clítoris que parecía querer escapar bajo el efecto de la presión de mi dedo sus gemidos eran ahora gritos de placer y su boca solo decía huy que ricccoooo se siente muy bien y su cuerpo temblaba de pasión.

Era tal la cantidad de líquido que ya no era un dedo sin tres en su rajita mientras mi dedo gordo masajeaba el clítoris el meñique estimulaba la entrada de su apretado culo humedecido también con el producto de su monumental orgasmo, suavemente comencé a besar su pecho desnudo bajando hasta el ombligo y jugando con mi lengua la cual fue humedeciendo como dibujando un pequeño camino desde su ombligo hasta el delicado y enrojecido clítoris mi lengua jugaba a capturarlo mientras mi dedo índice, jugaba por los bordes del estrecho agujero de su culo mientras Astrid movía la cadera tratando de liberarse del castigo simultaneo que proporcionaban mi lengua en su clítoris y mi dedo en su culo mientras mi otra mano daba pequeños pellizcos en su tetas sus piernas aprisionaban mi cabeza y su vagina manaba cantidades alarmantes de líquidos que mi boca ávidamente consumía degustándolos como el manjar de dioses que es sus piernas pedían fuerza y su mano me empujaba salvajemente la cabeza en su entrepierna casi hasta ahogarme de placer mi cara estaba untada con sus líquidos y sus temblorosas piernas perdieron fuerza al tiempo que mi dedo índice se metía en su culo ya sin ninguna dificultad Astrid me jaló bruscamente de mi cabello y me dio un beso como queriendo compartir con evidenciaban nuevamente un delicioso orgasmo que la hizo caer rendida en la cama, saqué mi mano y me tendí a su lado la acaricié suavemente mientras ella me decía que hace rato no tenia un orgasmo y menos tres sin que se lo hubieran ni siquiera metido, me acomodé encima suyo y tomé sus piernas levantándolas sobre mis hombros y apunté mi verga dentro de su vagina entrando sin ninguna dificultad hasta el fondo de su cavidad por efecto de la humedad manada de su coño con fuertes movimientos de vaivén y pellizcando sus tetas perdió toda su fuerza y sus temblorosa piernas escaparon diciéndome no puedo mas mi coño esta que arde me has sacado cuatro orgasmos y ya me arde todo te amo y te juro que nunca había gozado tanto yo le dije pero no hemos acabado si quieres te doy un masaje en los hombros y la espalda para que te relajes pues aun tenemos tiempo ella se volteó de espaldas y yo comencé a masajear sus hombros y su espalda bajando mi mano hasta su hermoso culo y tocando el ojete ella dio un pequeño brinco y mi dedo se enterró sin compasión en su culito y comencé a meterlo y sacarlo mientras Astrid levantaba su culo como ofreciéndomelo yo encaminé mi pene y ella paso su mano hacia atrás tratando de evitar la ya inminente clavada pero le sujete sus dos manos fuerte contra la cama y encaminé mi verga mientras ella decía no por favor que me va doler pero yo no hice caso empujé suave pero firmemente mi erecto falo en su culo con un movimiento lento hasta que sentí que había entrado totalmente le solté las manos y ella permaneció inmóvil esperando tal vez que yo comenzara a moverme y así lo hice mis lentos y pausados movimientos de mete y saca le provocaron durante unos minutos algunos quejidos de dolor pero mientras su esfínter se dilataba para dar paso a mi verga, la cual sentía el apretado culo de Astrid, los quejidos cambiaron entonces por gemidos pero de pasión y veía como su cuerpo trataba de aumentar el ritmo de mi verga en su culo y su movimiento provocaba que mi erecta verga entrara y saliera casi totalmente para luego empujarla sin compasión dentro de su pequeño agujero, gritaba desesperadamente como posesa y diciéndome que rico me has partió el culo y me gusta sigue .. sigue hijueputa . no pares rómpeme todo mi ojete huy que ricoooooooo y sus contracciones evidenciaron un nuevo orgasmo yo continuaba bombeando en su culo y ella sin fuerzas intentaba zafarse del castigo que mi verga le propinaba fue entonces cuando mis contracciones me indicaron que era el momento y la verdad no pude evitarlo aunque quería continuar bombeando en ese apretadito culo de Astrid los chorros de leche salieron dentro de su culo mientras ella decía que rico se siente papito y cayó en la cama rendida sudorosa satisfecha de pasión al igual que yo que una vez terminé me quedé contemplando por un momento y el cuerpo perfecto de esta mujer hermosa y que por cosas de la vida no fue mi esposa pero que necesitaba un macho que le complaciera sus mas íntimos deseos nos duchamos con agua caliente nos besamos ella me contó que nunca nadie le había dado por el culo y que ese seria solo mío me dijo que su esposo siempre quería darle por allí y ella nunca lo había dejado y tras prometernos una nueva cita salimos del motel yo la dejé cerca del colegio donde debía recoger a su hija y me vine de inmediato para relatarles esta hermosa historia de amor y pasión

Un beso

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