Me desvirgó el novio de mi madre

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe un poco más y Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

 

Voy a contarles como fue mi primera vez con Marcelo, el novio de mi mamá. Él es un Playboy treintañero, con unos dotes de galán muy bien entrenados. Sonrisa perfecta, caballero y muy sexy.

Aunque tengo18 años, me gusta mucho. Está saliendo con mi mamá desde hace dos años y ha sido una transformación del cielo a la tierra. Ella ahora es más feliz y se ve más joven. Ha de ser porque varias veces por semana Marcelo y ella juegan con “Morgan”. Sí, descubrí que así le decían a su “amiguito” en común.

Un día, yo estaba saliendo del cole y discutí con mi novio. Estaba tan molesta que llame a mi mamá para que me fuera a buscar. No quería irme en transporte. Ella estaba en clases -porque mi mamá es profesora- por lo que le pidió a Marcelo que fuese por mí.

Me subí en el carro y lo saludé muy seria. Me preguntó si me pasaba algo y yo arranqué a llorar. Le conté que había peleado con mi novio. Que me estaba presionando para hacerlo desde hace ya algún tiempo y como no le había dicho que sí, estuvo con otra.

Marce intentaba consolarme, me tendió el brazo y me lance sobre su hombro a llorar. “Calma pequeña, todo va a estar bien, shuuuu shuuuu ya, ya no llores” me decía pasando la mano suavemente por mi cabello y dando palmaditas en mi espalda.

Yo estaba tratando de calmarme entre sus cariños y el aroma de su delicioso perfume, que me encantaba. Y fue ahí donde se me ocurrió una tremenda idea.

Me tomó la cara con sus manos limpiando mis lágrimas. Lo miraba fijamente, con la expresión de niña indefensa y le pregunté “soy muy fea como para que un niño se fije en mí?” Me contestó “eres hermosa Gaby. Cualquier hombre desearía tenerte” Hombre? Le insistí. Marcelo aclaró su voz con una tos nerviosa y corrió “chico, quiero decir. De tu edad y que te quiera mucho” se acomodó rápidamente en el asiento, se abrochó el cinturón. Yo hice lo mismo. Le di las gracias por su apoyo y él arrancó hacia la avenida.

Mientras estábamos una cola de carros, noté que Marcelo estaba mirando mis piernas inconscientemente. Estaba ido de la realidad, por lo que yo me sentía muy agradada y empecé a humedecerme allá abajo. Sólo me pasaba cuando veía pelis porno o cuando escuchaba los gritos de mi mamá con Marcelo en su cuarto.

Irrumpí el silencio, él miró a otro lado y le cuestioné “por qué los hombres la tienen tan fácil?” A qué te refieres Gaby? “A que ustedes no tienen que pensar con quién se acuestan en su primera vez, nosotras sí. No es justo” Eso deberías hablarlo con tu mamá. “Estás loco? Mi mamá me mataría si sabe que estoy pensando en hombres así” Gaby, tu mamá entendería perfectamente que Marcos y tú están en esa edad. Sólo es importante que se cuiden y ya. “Tú no entiendes, quiero que mi primera vez sea especial, con alguien que me vea y pierda el sentido de la realidad. Como tú ahora, por ejemplo” Sonrió tímidamente, como sólo él sabe hacerlo y yo volví a mojarme. “No sé de qué hablas. Y por qué usas esos términos de mujeres” Contesté seria y mirándolo a los ojos sin pestañar “Porque soy una mujer y quiero que me tomes en serio” Gaby yo te tomó en serio. Me respondió con ternura y sobándome una mejilla con el dorso de la mano. Su toque me puso a mil. Le tomé la mano y la llevé rápidamente a mi entrepierna.

Marcelo abrió los ojos como dos platos porque estaba sintiendo el calor que me provocaba solamente con verlo. Se echó a reír con mucha picardía y me preguntó “estás así por mí?” Sonreí mientras mis mejillas se ponían color rosa y asentí varias veces con la cabeza. “Pues debo decir me que halaga tu valentía en confesarlo” y te puedo decir muchas cosas más si me dejas. “A qué te refieres? ” en las noches… He tenido sueños húmedos contigo.

Empezó a reír de nuevo y pegaba la frente del volante “Gaby…Gaby…Gaby, estás jugando con fuego y te quemarás” apreté los labios para no reírme y contesté “siento que me quemo por dentro y no siquiera me has tocado” le devolví la mano y siguió manejando.

A tiempo que avanzaba un poco en la cola, volteó y para preguntarme ” quiéres que yo sea el primero en probarte?” Sonreí de oreja a oreja, con expresión de aprobación porque había conseguido llevarlo al punto de perder la virginidad con Marcelo, el sexy amante orgásmico y muy bien dotado de mi mamá.

Giró el volante hacia una de las calles, y salimos de la cola a la carretera fuera de la ciudad. Marcelo no paraba de hablar y repetía “sólo lo haré para que sepas qué es un verdadero hombre en tu vida… no quiero que te crees falsas esperanzas… que quede claro: tú estás de acuerdo y yo no te estoy obligando a nada… si tu mamá llega a enterarse prometo que negaré todo… después de lo que haremos no quiero que estés con ese noviecito tuyo, búscate otro… estás escuchando?” Sí Marce, como tú digas” por dentro armaba una fiesta por lo que iba a ocurrir.

Entramos al motel. Súper misterioso todo. Yo había entrado con Marcos, mi novio, o ex novio a estas alturas. Pero no llegamos a hacer nada porque no me atreví. Entramos, él canceló la habitación, compro unos condones. Como un listón de 12 y yo sólo pensaba “espero que no los vayamos a usar todos”

Cruzamos la puerta, una cálida cabaña con calefacción, vista al río. Apenas escuchaba los carros. Marce prendió el Tv y sonrió. “Qué te da chiste? Al parecer esa peli es famosa. La primera vez que tuvimos sexo tu mamá y yo, estaba esa porno en el cuarto. “Te diviertes mucho con mi mamá verdad? ” no te mentiré, Valentina es una mujer con todas sus letras. Y tú en unos años serás tan o más guapa que ella” Me gustó eso. La humedad de mi panty lo demostraba.

Preparó unos tragos en el mini bar y se acercó a mí. “Toma, bebe un poco” No puedo, soy menor de edad y no bebo alcohol. “Gaby, estás a punto de perder tu virginidad con un hombre casi diez años mayor que tú, que te va meter 20cm y te hará vibrar de placer, aún así me dices que eres menor para un trago? BE-BE” y accedí porque todo lo que decía era cierto. Estaba nerviosa y muy excitada por el tamaño de Morgan, me tome el trago de una sola probada y trague fuerte.

“No tan rápido muchachita, tampoco te quiero emborrachar” me quitó el vaso y Los puso en la barra. Rápidamente se quitó la chaqueta y la camisa “ahora sí hermosa muñeca. Hora de conocer al Morgan” mientras sonreía con maldad y caminaba hacia mí. Me cargo en brazos y me lanzo en el mueble. “Veamos que tan caliente te pongo” subió mi falda y manoseo mi panty toda húmeda por los jugos que había estado botando.

“Que riiiiiica estás. Toda mojadiiiiiiiiita y calentiiiiita” me decía al paso que besaba mis muslos sin apartar su boca de mi piel. Marce estaba empezando a despertar a Morgan y yo sonreía de satisfacción porque lo tendría todo para mí. Bajó mi panty de encajes y dejó al descubierto mi coñito todo mojado. Se sorprendió al ver que la tenía podadita. Una vez escuché que le decía a mi mamá que le gustaba cuando se hacía la brasileña y yo aprendí a hacérmela a escondidas para estar lista un día. Ese momento era ahora.

Abrió mis piernas y clavó su lengua en mi coñito. Sus labios apretaban mi clítoris y sus dedos penetraron con facilidad gracias a tantos flujos. AAAAAAHHHHH!! Grité desesperada al sentir el corrientazo. “Te duele?” No, estoy bien, respondí entre dientes. “Grita todo lo que quieras pequeña diosa, nadie podrá escucharte” y tomó el control y subió el volumen del Tv. Una rubia estaba siendo garchada por un animal de unos 25 o 30 cm que me dejó lela sólo de verlo bombearla por el culo. “Quieres que te lo haga?” Nooo, eso debe doler” Marce sonrió como si conociera algo que yo no y continuó su labor entre lengua y dedos.

Continuo lamiendo, cada rincón. Pasaba su lengua, como un gato sediento, un perro hambriento y un hombre deseoso. Morgan estaba peleándose en su bragueta y apenas podía ver el bulto desde aquí. UUUUUUFFFFF ASIIIIIIII !!!! Aaaaaaahhhh!! Siiiiii!!!! Se escuchaba a la blondie de la peli. Quería imitarla, pero apenas me salió un murmullo y los lamidos de Marce se aceleraron. Empezó a chupar, morder, frotar mi clítoris y los labios de mi coñito. Al momento en el que yo sentía que me pegaban corriente de la cabeza a los pies.

MÁS DURO!!! Maaaaáss!!! Rogaba la mujer en la película. Yo entre agonía y placer que me estaba dando ese hombre con su lengua a toda máquina sólo solté un “Siií” ahogado. Empecé a brotar todo un chorro de flujo transparente, mi cuerpo se expresaba mejor que yo. Marce dio una pausa allá abajo y sus manos subieron por mis caderas. Rasgaron los botones de mi blusa del colé. Y se posaron en mis tetas. Dos pequeñas protuberancias adolescentes que estaban en pleno crecimiento.

“hola nenas, no saben cuánto las desee” dijo con tal sinceridad que no pude contener la risa y él también se contagió “No me hagas reír muñequita, que estoy en medio de una sesión de sexo muy caliente” y me flecho con un beso de lengua que se sentía muy resbaladizo. Era un poco ácido y recordé que eran mis jugos. Me dio un poco de repulsión pero al sentir a Morgan restregarse en mi muslo, sólo pensaba en tenerlo en mi boca. Posado ese hombre sobre mi, no tuve opción que abrazarlo y recorrer su enorme y tonificada espalda con mis manos. Delicioso.

“Y Morgan?” le dije entre besos. Posó sus manos a los lados de mi cara y al oído dijo “Morgan estará dentro de ti cuando estés lista. Y sí te portas bien, dejaré que lo pruebes, sólo si me prometes que te lo tragarás todo” dude por unos segundos, pero él restregaba todo su poderío. A mí se me hacia agua la boca y otras latitudes. Trato hecho, le dije “Como un helado?” De chocolate. “UUMMM muñequita traviesa, me estás tentando demasiado”

Empezó a recorrer mi cuerpo a besos, a medida que se deshacía de mi ropa. Por los aires volaron mis medias, el bra, la blusa y la falda junto a ella. Estaba desnuda ante él y me encantaba. El sofá era suave y perfecto para practicar varias posturas. Mientras fantaseaba, Marce reanudaba su trabajo manual con los dedos mientras le hacía el amor con la boca a mis pezones, que estaban muy rosados y duros como semillas.

Era un mar de orgasmos uno tras de otro. Mi cuerpo se electrocutaba de placer. “COGEME, COOOOOGEMEEEEE” pedía la chica de la película y yo lo quería quedarme atrás. Quería ordenarle “Morgan dentro de mi por favoooor” pero moría de vergüenza sólo con pensarlo. Para dar señal de mis deseos, empece a subir y bajar mis caderas a especie de “mete y saca” con sus dedos dentro. A lo que entendió a la perfección. Fue así como decidió liberar de su pantalón a la bestia. Anudó mis piernas a su cadera y me cargo en brazos. “Siempre he querido hacerlo así con tu mamá pero teme resbalar” y me pego en una esquina de la habitación, sacó del bolsillo rápidamente un condón y me dijo que lo destapara. Se lo puso con una tremenda agilidad y tirando sus pantalones a un lado dejó que Morgan se estirara en una presentación que rosaba mis nalgas en la entrepierna. La fría pared era mi soporte y amarrada a a su cuello me preparé para deleitarme.

Él Recargándome encima y yo enterrándome al Morgan despacito. “La puntica primero hermosa, para que no te duela” UUUUUUUNNNMMMM UUUUUFFFFF SIIIIIIII, me decía al oído “MOOOOOORGAN!!! Por FAVOOOR, todo él dentro de miiiiiiii” pedía mi mente a gritos de ruego desenfrenado, pero mi boca estaba muda. Sólo se me ocurrió besarlo con pasión desbordada, le llevé la lengua lo más lejos que pude. Empujado mi cadera y dejándome caer sobre ese falo firme y grueso que me estaba perforando por dentro. AAAAAAYYYYYY DUELE DUELE! Sentía anónimamente y un tímido quejido se reflejó en mi cara. “Aguanta muñeca, déjate llevar por en peso y te adaptarás al tamaño”

No sabía que lo tuviese tan grande. Trataba de mantener la calma pero estaba nerviosa. Sólo sabía que le gustaba que le dijera lo que sentía y si lo hacía en tono “rubia porno” se excitaría mucho más. No me salía palabra. Me dolía y a la vez me gustaba como me lo hacía. Ahora con más ganas quería chuparlo todo. “Cómo sé lo digo?” Eran unas ganas que salían no sé de dónde. Porque se sentía muuuuuy rico. “Suaaaaave, suaveciiito para que no te duela. Eso, ahí vamos abriendo tu coñito” me decía al oído al mismo instante que besaba el lóbulo de mi oreja y se encargaba de bombearme con muuuuchisima calma.

Comencé a correrme a borbotones por sus piernas y empezó a bombear más fuerte. “Así….annhhjjjj asiiiiiií… Que riiiica estás Gaby…Y eso que no me has tenido en tu boca… Ya verás cómo te va a gustar comerte a Morgan” y siguió metiendo y sacando ando aún más fuerte. Yo lo apretaba contra mí durísimo y temblaba con desesperación sobre su cuerpo. No decía ni una sola palabra aún, porque no quería estropear el momento.

Lo sentía. Me estaba reventando por dentro. Pegada a la pared, Marce me estaba dando la cojida de mi vida. “Vamos hermosa…aguanta para mí” me decía con la cara coloreada de la excitación e imprimiendo más fuerza en sus envestidas. Yo cerré los ojos y estaba tan ensimismada en el dolor-placer que estaba sintiendo que por segundos dejé de respirar, hasta que su buscado orgasmo apareció avasallando con todo a su paso. Un “Aaaaaaaahhhhhh…” Desgarraba la garganta de Marce y yo me desvanecí.

Caí en su brazos y él si retirar a Morgan de mi coñito. Me llevo cargada hasta la cama. Me tendió con ternura y se montó sobre mí. Cansadita? Preguntó jadeando. Me quedaban pocas energías y para recargarlas me colmó a besos delicados mientras volvía en mí.

“Sabes Gaby? -Uuunn?-Tienes el tamaño perfecto para jugar con Morgan en tus tetas” y se subió a horcajadas sobre mi pecho. Poso al “gran amigo”, aquel trozo de carne rojo y caliente en mis tetas, me pidió que las juntara y comenzó a moverse. Como sí se masturbara conmigo. Qué divinidad de hombreeeee, me decía a mi misma. Y estaba súper caliente, todas las venas brotadas me deban señal de que estaba a tope por mi.

“Gaby -decía entre jadeos- quiero que sepas… que lo que hemos hecho hasta ahora… es inicio de tu vida sexual. Quiero que la disfrutes y te cuides…Nunca permitas que un hombre sé dé placer… antes que dártelo a ti estamos?” Afirmé con la cabeza y -accidentalmente-3 roce a Morgan con la boca. Él pegó un respingo y sonrió. Volvió a acercar su verga a mi cara. Saqué la lengua y la lamí. Seguimos así varias veces. Cada vez que empujaba hacia mi cara, le daba una lengüeteadita. Era lo más osado que había hecho en la vida y Marce lo estaba disfrutando.

“Pequeña traviesa … como buena muñeca quiere jugar… vamos para que te comas un helado” dijo suspirando de placer y cansancio a la vez. Se bajó de mi, se acotó a un lado y dejó que disfrutase de ver Morgan. Era una figura gorda y apetecible. Lo miraba con deseo y miedo a la vez por hacerlo bien. Antes de arrancar, recordé un cuento de un amiga, decía que a su novio le gustaba que succionara y soplara. Me acerqué lentamente. Él tomó mi cabello y lo hizo una cola, flexionando un poco. Empecé a hacer “el succionar y soplar”, luego de probarlo como si fuese una paleta de helado dando besos con un poco de lengua. Lo tenía extremadamente caliente. Me estaba excitando aún más.

OOOOOOOHHHHH WOOOOWW !!! Habías hecho una mamada antes!???” Lo miré con una media sonrisa “No nunca! Contesté rápidamente, y seguí en mi faena de comerme todo su polla como si no existiera un mañana. Aaaaaahhh siiiiiii !!! Gaby me encantas!!! Lo haces hasta mejor que Valeria (mi madre)” eso me gustó muchísimo. Porque mi madre había aprendido a darle tanto placer que Marcelo sólo había estado con ella los últimos 2 años. Excepto ese día. Que yo me le metí en la bragueta a su hombre.

Pasaron unos minutos -deliciosos y eternos para mí- hasta que Morgan estallara escandalosamente. Cumplí mi palabra de tragarme todo, hasta la última gota al paso que veo como se desinflaba en mis manos. Chupe y chupé, todo cuanto pude y un poco más. Marce intervino “ya vampiresa, deja al Morgan quieto que ya le sacaste bastante leche. Ven acá ” y me arrimo a su regazo para darme un suave y delicioso beso que me hizo derretir en su pecho.

“Como te sientes?” Muy cansada, conteste con un susurro de voz. “Pues esto es apenas es el comienzo -puse los ojos abiertos y cara de angustia- tranquila, le escribí a tu mamá que estabas conmigo y que habías tenido un mal día con tu Marquitos, que te distraería y luego te llevaba más contenta a la casa. Eso voy a hacer. Darte tanto placer que te sientas como si volaras y nunca olvides este momento. Y tanto dolor al caminar por la cogida que hemos echado que quieras que te lleve cargada hasta el carro”

Sonaba muy tentadora su propuesta, un tanto dolorosa, pero qué más daba? Ya en sus brazos todo dolor se convertía en orgasmos. Iguales a los quejidos del sexo que estaba teniendo la rubia del Tv mientras la penetraban por el culo. Acto seguido Marce se amiló de nuevo, bajó su smanos empezó a masturbarme con una mientras con la otra se abría camino por mis nalgas, sobándolas con delicadeza, para llegar a mi ano. “Quiero que me des culito, que grites como ella y me pidas que te lo meta todo”

Me da miedo Marce, y si duele mucho?” Muñeca, soy yo quién te la va a meter, no te preocupes que será suavecito y el dolor pasará muy rápido porque estarás lo suficientemente excitada, está bien?? Noooo séeee, me da miedo. “No hay de qué, seré muy cuidadoso para que disfrutes” y me dio un beso largo para terminar de convencerme. “Está bien, pero si te digo que la saques, hazlo” Le dije seria. Él sonrió y no dijo nada.

Así fue cuando vi que Morgan tomaba forma nuevamente y se disponía a clavarse en mi otra vez. “Te cogeré el coño bastante, hasta que te corras, luego me darás culito y me correré adentro pero sólo sentirás el calor porque tendré el forrito” QUITATELO PORFA! Le ordené. Qué dijeeee??? No podía creer que eso había salido de mi boca. Así estaría de extasiada en placer que no me medía. “Estás segura?” -síii?- dije temerosa y sin quitar los ojos de la película. “Quiero que lo hagamos como te sientas cómoda” y en la pantalla la mujer hacía twerck encima del tipo, con las manos apoyadas en las rodillas.

Marcelo veía las ansias con las que miraba la escena que me reto “Si te gusta así, como en la película, sólo lo haré si te atreves a describirme lo que estás viendo” Titubeando un poco y con la cara colorada de la pena, lo miré y le dije “quiero que me llenes…de tu leche toda…” No, no, no. Sé especifica. A la rubia le están dando por el culo y las nalgas le tiemblan, quiero detalles” Esteeeee… Quiero que me acabes en la espalda. Como en esa película…lo riegues todo…después de haberme dado por mi culito…sin que me duela” y una voz ahogada de pena intentaba sonar como una puta. A MI HOMBRE le gustó mi osadía por lo que corrió a arrancar de el condón y penetrarme rueda libre. “Tus deseos son órdenes para mi”

“Toma… Toma …toma” AAAAAAHHH DAMEEEE DUUURO!! Hablaban en la película de blondie desarmada por el 30cm. “Clavamelo toooooodo…asiiií…dame DUUURO ” seguían en la faena. Marce cambió el ritmo con una sonrisa en su cara, me demostraba que sentía mis ganas de gritar y a la vez la pena de pasar por una actriz porno.

“Asiiiií es muchachita…córrete para mí…” Colocó mis piernas en sus hombros, tomó mis pequeñas caderas y empezó a follarme con desesperación “vamos…vamos…durooo…te voy a coger duro” y yo apretaba los dientes y estrangulaba la sábana con mis manos. SSIIIIIIIIÍ… Se siente ricoo!!! ASIIIIIÍ!!!!” Decía la mujer del Tv y yo sentía como si Morgan aumentara de tamaño XXX y me perforara como a la rubia. el dolor y la pena me cortaban el aliento y la respiración.

Él siguió, más y más fuerte. Las contracciones aumentaron. Mi cara daba muestras de que estaba a punto. Marce siguió su mete y saca hasta el fondo -Aguanta muñeca…AH VIEEEEENEEE- Y efectivamente mis jugos dilataron mi coño hasta niveles jamás alcanzados.

Él muy rápido aprovechó el momento, me volteo en peso, restregó mi culo con mis jugos y clavo a Morgan sin piedad. AaaaaaAAAAHHHHH NOOOOOOO !!! ASÍ NOOO… ME DUELE…SÁCALO POR FAVOR… ME DUELE!! Grite sin esperarlo. Pero Marcelo, mi amante secreto, me ignoró.

“Calma hermosa!!! Eso pasa!” Estaba dentro de mi con sus 20 cm instalados en mi culo y sin moverse me dolía. “Marce noooo!!! Y empecé a llorar del dolor” mi ano se estaba estirando y sentía molestia y gusto a la vez. Despacito empezó a moverse y sin mucho descanso siguió sacado un metiendo a Morgan hasta el fondo. “Dime que no te gusta? Ah? Dime que te lo saque ahora a ver?” Yo no contestaba porque tenía razón, me estaba gustando muuuuuuucho el dolor se sentía bien y mi coñito hacia fiesta corriendosé a chorros.

“Eres tan o más húmeda que tu mamá” Y eso es bueno? “Claro hermosa, eso cualquier hombre lo agradece porque quiere decir que estas excitada y sientes placer” me decía susurrándome en la nuca mientras cogíamos como perros en celo.

En un momento exacto, ya el ducto estaba abierto. Sentí como se dilataba dentro de mi aquel trozó gordo y venido escupiendo leche en mi culo. El recto se hizo pequeño para la cantidad, por lo que empezó a derramarse por mis nalgas y por las piernas. Él se apartó un poco. Se aferró a mi espalda con besos y cariñitos. Dejó que Morgan se desinflara dentro de mí. “Esto que sientes, es mi placer regarse en tus piernas” Teníamos muuuuchoo placer ambos. “Y todo me lo diste tú, te portaste como una reina del sexo y eso merece un premio” Se apartó del todo. Me dio vuelta, abrió mis piernas y lamió todo mi coño y mi culo. Al paso, me ordenaba que gritara “no te aguantes pequeña traviesa… VAMOS!!! Grita!! Quiero oirte…Griiiitaa” y empecé con un tímido AY! Que fue aumentando, y aumentando, y aumentando, gritaba como una actriz pornoo y él seguía lamiéndome. Mordía mi clítoris, entraba y salía de mi coñito con la punta de la lengua, chupo los restos de excitación hasta dejarlos séquitos, agradecía eso porque estaba en medio del limbo del orgasmo.

Paró de chuparme y follarme con los dedos. Besó mi vientre y empezó a subir diciendo entre beso y beso “hoy…me dejaste…muy satisfecho…y prometo…que sí te gustó…podemos jugar con Morgan… Cuando quieras” ahí llego a mis labios. Me beso con delicadeza y toda la cara “qué dices ? Jugamos otro día también?” Pasé mis brazos por su cuello y sonriente le plantó un beso apretado por segundos “me encantó y quiero que me enseñes más Marce ” le dije con voz de niña mimada haciendo arrumacos, así caímos en un descasado sueño.

Ya más relajados, empiernados entre besos adolescentes, pensaba que había tenido mi primera sesión de sexo por ambas partes, varias posturas, había dado y recibido oral, grité como una puta loca y todo me había gustado. A mis 17 me cogí al novio de mi madre y ME ENCANTÓ!!

Marcelo ese día fue mi paño de lágrimas, mi amigo, mi amante, mi novio y lo mejor de todo mi hombre. Desde esa vez, he estado activa sexualmente con chicos más grandes y con experiencia. Y de vez en cuando, nos damos una escapadita Marce y yo para darnos por todos lados.

 

 

 

 PD: Soy Eli Flores. Me encanta escribir historias eróticas y leer sus comentarios aquí. Si no están registrados pueden pasarme correos a elifloresbaez (gmail) para contarme lo que sintieron cuando leyeron mis historias. Por ahí también los veré y si mandan alguna de sus fantasías también podré contestarles. Besos ricos en donde lo prefieran.
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Yo virgen, tu virgen, y tu ROCUVI fue mio (Real)

Hola a todos, mi nombre es Christopher, es mi primera vez en la cual me he decidido a escribir mi relato personal, he leído mucho relatos y la verdad es que quizás no pueda usar todas esas palabras descriptivas que suelen usar en los relatos ya que no soy escritor de ellos pero si tratare de describir lo mejor que pueda y describir cada sensación, movimiento y excitación tal y como yo la había sentido, espero que la disfruten, como dije es mi relato personal, algo real que ha marcado mi vida, y quizás este sea el único medio para desahogarme y decir lo que realmente siento y aun pensando que será el último y primero, por esto tratare de ser sincero y me esforzare por recordar todo aquello que viví y aun no puedo sacar de mi cabeza.

Una noche mientras trataba de buscar la manera de dormir ya que casi todo los días era algo imposible poder dormir de una vez, siempre me tomaba más de 3 horas poder hacerlo, estaba yo acostado en la cama, comenzó a tomarme para y a pensar en cosas morbosas para lograr una erección y así poder masturbarme, pero los pensamientos que a mi llegaban eran divinos y me dije, si otra persona puede contar su historia y a ti te gusta leerlas, porque no contar la tuya y así sentirte algo más libre, y fue cuando decide escribir mi relato.

Me considero una persona normal, como muchos, soy morenito a los que llaman de color indio, mido como 1.78m, cabello y ojos negros, delgado aunque no tengo cuadritos en mi barriga pero tampoco panza, aparente, mi verga es de tamaño normal, ninguna chica nunca me dijeron nada mal, mide como 18cm y es de grosor normal, también soy una personalidad única, soy sociable, me gusta salir, las chicas y mucho sexo, todo es normal hasta que llego solo en una noche de parranda a mi casa, enciendo mi PC y crece mi imaginación, en cuanto al sexo soy muy abierto, los que para mucho es tabú para mí no lo es, me gusta hacer el sexo anal a las chicas, aunque creo que por esta práctica mas cambiaria  mi vida, cuando llegaba a casa en vez de buscar sexo anal a chicas, buscaba porno gay, me gustaba ver como penetraban aquellos chicos, siempre me han gustado los videos en que alguien un poco mayor agarra a un chico delgado con su culito estrechito lo pone en cuatro dejando ver aquel lindo orificio al cual está a punto de penetrar introduciéndole la punta de su miembro lentamente, me gusta cuando primero este se lo lame y le introduce su lengua, luego le introduce un dedo para después comenzar a introducirle su rica verga.

Creo que ya he contado bastante sombre mi, ahora es el turno de Joshua, así le llaman al chico con el cual cambiaria totalmente mi manera de pensar  y cada vez que estuviera con alguien, yo tengo 29 años, le llevo a el 11 años y hace mucho tiempo que lo  conozco, puedo decir que lo vi crecer junto a su familia ya que viven cerca de lugar donde vivo y yo visitaba mucho su casa, incluso recuerdo haber llagado a cargarlo en mis brazos, puedo decir que para ese entonces yo eran una persona normal aunque ahora tampoco soy anormal, me refiero me gustaban las chicas solamente, los años fueron pasando y comenzaron mis pajas, pajas por internet y mucho videos porno y a sentir sensaciones extrañas en mi nunca antes conocidas.

Joshua y yo nos llevamos bien siempre,  el es un chico de 1.70-1.75m, blanquito, algo quemado por el sol, a pesar de ser algo más pequeño que yo tiene brazos fuertes, una carita angelical, ojos claros color canelas, una boquita que cuando lo miraba en un momento de morbo me lo imaginaba corriéndome con toda mi lechita en sus rosaditos y carnoso labios, pero lo que más me llamaba a la intención eran sus nalgas, son de ese tipo que se le nota mucho que un hombre tiene de mas, era redondita y firme y a su vez algo esponjosas, ya que algunas veces entre juegos y bromas lograba tocársela, aparte el me tenía mucha confianza y creo que ahora me tiene mucha más, me contaba sobre sus relaciones de novias y que nunca lograba hacer nada con ellas cosa que le molestaban bastante, yo como su amigo confidente le daba los mejores consejo y casi siempre resultaban, para este entonces el tenia que tener de 18 años, a mi particularmente no me gustantan jovenes refiriéndome a chicas, una que otra vez me pasaba por la cabeza cosas como llevármelo para un trió con chica y cosas así, nada que el pudiese sospechar que quería verlo a el, pero idea rápidamente desaparecía de mi cabeza porque respetaba mucho a su familia tampoco el nunca demostró ninguna señal de que les gustaran los chicos.

A él ya a sus 18 añitos recién podria decir cumplidos casi no lo dejaban salir de casa, yo siempre salía con mis amigos y él me pedía que le sacara permiso para que lo dejaran salir conmigo y así el quedarse de dormida en mi casa, en ese momento me encontraba solo en casa ya que mis padres estaban para un hotel de fi de semana, casi siempre al final de cada salida yo llegaba con una chica a casa y él le tocaba dormir solo en otro aposento, todo cambio una noche que salimos, andábamos de bar en bar, de disco en disco y esa noche tomamos bastante alcohol, cosas a la cual yo si estaba acostumbrado pero Joshua con solo un par de tragos ya se sentía algo mareado, así que cuando note que estaba algo abrió decidí que era hora de volver a casa, al regresar a casa tuve que ayudarlo a entrar, le busque una toalla para que este se duchara, mientras yo esperaba, pasado en rato sale del baño ya algo mucho mejor, y aunque el ya estaba mejor yo no, ya que por mi cabeza estaban volviendo aquellos momentos de morbo hacia él, así que no perdí tiempo y entre rápidamente a dúchame.

Esa noche me imagine muchas cosa, la verdad es que no podía dejar de pensar en su lindo cuerdo, y en su muy seguro culito virgen y yo apoderándome de él, comencé masturbarme pesando en cuanto me gustaría poder darle una rica mamada, aunque nunca había estado con un hombre estaba seguro de que yo sabría muy bien cómo hacerlo, ya que había visto mucha pelis porno gay aparte como hombre también me puedo imaginar cómo sería una mamada perfecta, imaginaba su leche llenando mi boca y cruzando por toda mi garganta, lamerle su virgen culito y saborearlo un largo rato con mi lengua, yo mientras jugaba con mi ano, introduciendo la puntita de mi dedo mientras mi mano y mi imaginación iban mucho mas alenté, comencé  a sentir esa sensación de gran placer, esa que puede paralizarte todos los sentidos, continúe introduciendo mi dedito esta vez hasta la mitad, ahora mi glande estaba afuera, a pesar de que soy morenito esta es bastante roja, sentí no podía aguantar más, así que me tire en la tina, pies arriba y deje que toda mi leche cayera como una lluvia de leche por todo mi pecho, mi cara y sobre todo en mi boca, que placer más grande fue sentir eso y más pensando que podía ser la de Joshua la que desearía estar saboreando.

Luego de esto salí de la ducha y para mi sorpresa, a dividen? Joshua se acostó en mi cama, ya que yo llegue sin ninguna chica a casa, el estaba acostado boca abajo, envuelto en la toalla, y la otra gran sorpresa que me lleve es que estaba dormido, cosas que me puso algo triste pero ya yo había calmado mis pensamiento morboso dentro del baño hacia un momento a su nombre, así que me acosté sin problema y me dormir casi inmediatamente. Mi sorpresa mayor fue a eso de las 6 de las mañana cuando comenzaba aparecer el crepúsculo del nuevo día, yo desperté ya que la claridad comenzaba aparecer y entre sueños recuerdo que Joshua está ahí, a mi lado, lo miro, veo que esta acostado de lado y que su toalla ya no estaba envolviendo aquella flor, quise morirme pero no sabía qué hacer, yo me decía! al fin de veo!, te veo! como justamente te quería ver, estaba ahí de espalda a mí, mostrándome su monumental nalgas, podía ver con mucha claridad su lindo y casi rosadito culito, se podía ver tan claro porque él no tenía muchos pelos para no decir que no tenia, me pasaron bastantes cosas por mi cabeza en tan solo unos segundos que no sabía que podía pensar tanto en tan poco tiempo, desde meterle la lengua en su culito virgen hasta hacerme una paja a lado de el, también pude observe como se veían una parte de sus bolas, su pene estaba al vuelta de la esquina, yo no quería ni mover para que el no fuese a despertarse, yo estaba ahí hipnotizado, quería ver como se veía pero tenía que conformarme con ver su rico culo. Comencé a tocarme lentamente mientras imaginaba como sería poner comerme aquel Rosadito Culito Virgen lo cual desde este día lo llamé ROCUVI, y me masturbaba lentamente pensando en esa sigla y su significado, pasaron unos pocos minutos cuando Joshua, digo yo quizás sintió algo, pero comenzó a despertase y lentamente comenzó a dar y yo que estaba despierto deje de tocarme por debajo del la piyama pero si deje mi mano sobre mi verga, el acorde iba dando la vuelta iba poniendo su verga frente a mí el cual estaba algo paradito porque esté acabada de despertar, cosa que el no se había percatado que ya la toalla no lo cubría del todo.

El me mira fijamente y me dice que paso? Y yo le conteste de qué? Yo me quería morir, pensaba que me preguntaba por lo que estaba haciendo o por mi mano sombre la piyama y mi verga que ya se notaba algo duro por encima y yo sabiendo que estaba súper empapado de ese liquido que tantos nos gusta por debajo. A lo cual él respondió de anoche y le dije, Ahhhh! Llegaste súper borracho y te duchaste y te tiraste a dormir aquí hasta ahora, y me dices diablo!! Le dije en un tono como algo asustado? Que paso? Y me dice que borrachera, y entones se da cuenta que esta algo desnudo y ha tenido una pequeña erección matutina, me mira con cara de vergüenza y se cubre, yo para calentar el ambiente y darle más confianza le digo, eso no es nada, yo estoy igual que tu y le muestro la mía la cual solo deje unos segundos, estaba bien parada y mojadita por todo aquel liquido que me había salido de solo pensar en el, luego le digo y tu sabes que todo los hombres amanecen así, y en tono de broma digo, deja ver la tuya, se que el sintió vergüenza conmigo, lo cual me dijo estás loco? Y se puso a reír, seguí insistiendo y después de unos segundos más decidió mostrármela,  eso me puso a mil por mil, por fin estaba viendo lo que hacía mucho tiempo ya había deseado, ver su lindo capullito, el cual lo agarro y me dijo mira,  yo ya hacía rato ya estaba mirándolo, no podía quitarle la vista de encima, saque de inmediato la mía y le dije, la tuya es más pequeña que la mía aprovechando este momento para entrar en aun mucha mas confianza y calor.

Pensaba dentro de mí, esta oportunidad no la puedo dejar pasar, es ahora o nunca ya que estaba mirando que rica verga estaba teniendo una erección en vez de ponerse flácida,  entonces me atreví hace lo impensable, decidí agarrársela y al mismo instante le dije se te está poniendo dura, ehhh? El me dice, que haces? Yo volví y le dije, se te está poniendo dura pero esta vez comenzaba a acariciarla lentamente pasando la mano desde la puntita hasta su bolas, y la erección iba en aumento mas y mas, yo no lo podía creer, la tenia ahí en mis manos, yo estaba que tenía mi piyama mojada ya que esa noche no tenia bóxer, continúe así y le pregunte, te gusta? A lo cual el no respondió nada, solo escuchaba unos pequeños gemidos de placer el cual me daba por cierto que le estaba gustando, en momento mas volví a preguntarle y mirando a la cara note que tenias los ojos cerrado,  después de tanto fantasear el estaba ahí e iba ser  totalmente mío.

Yo me incline un poco más hacia donde él estaba y con mi otra mano comencé acariciarle el pecho lentamente, su cuello, sus orejas, sus labios, mi mano llego a su cabeza y le deje allí mientras continuaba con la otra masturbándolo lentamente, así continúe por un rato hasta que su erección estaba completa, su verga estaba empalmado de ese lubricante natural, acerque mi boca hasta su pecho y comencé a besar y pasarle mi lengua por tus tetillas, estaban duras y el comenzaba a gemir mas y mas a medida que pasaba mi lengua, en ese punto me deje llevar, cerré mis ojos y me olvide del mundo, mi orientación sexual, de mi todo, subí hasta sus labios, Wow….. no sé como describirlos pero tratare, húmedos, dulces, carnosos, suaves, delicados, disfrute cada instante de ellos mientras los apretaba delicadamente con los míos, aquellos labios eran como una rosa rosada y como tal tenía que tratarlos, nunca había sentido algo así, fue un momento de pura explosión de excitación, el me correspondió al instante, y de verdad besaba muy bien, comenzamos a introducir la lengua lentamente uno al otro mientras sentía como su verga chocaba con la mía y lo húmeda que estaba, deje su boca por un instante aunque no quería pero había más cosas en las cual trabajar, baje mi lengua por su cuello, subí a su oreja me detuve en su oído y le dije, que rico, ya verás… Será entre nosotros y lo disfrutaremos, no te vas arrepentir.

Seguí mi recorrido por su pecho, abdomen, hasta llegar a su mojadita verga la cual sentía como palpitaba en mis manos,  como dije, nunca había chupado o mamado una pero si sabía que a pesar de ser yo virgen sentía que sabia como hacerlo, lentamente la pegue de mis labios y pase su húmeda punta de un lado a otro, yo realmente quería saborear aquello por lo que tanto había deseado y esperado, la despegue y pase mi lengua por mis labios, que sabor, de tan solo pensarlo me vuelve loco, y ahora mismo mientras estoy escribiendo esto me gotea mi rico liquido, mi liquido preseminal,     aquel sabor era algo que nunca había probado, ni siquiera el mío sabe así, era dulce como miel, pegajoso, perfumado, delicioso, un sabor como entre agridulce, pero puedo decir que más dulce sobre todo, era un néctar, si un néctar que hasta un colibrí desearía chupar pero que lo estaba haciendo yo, luego lo introduje en mi boca como todo un profesional, comencé a chuparlo como me gustaría a mí, lo entraba hasta el fondo aunque me diera deseos de vomitar, no me importaba la tenia ahí, la sentía caliente en mi boca, no paraba de imaginar cómo sería en mi virgen culito, así seguí un rato, saboreando y chupando con aquel deseo que estaba cumpliendo, sentía como el gemía de placer y me decía, sigue, no pares, sigue…. En un instante sentí q él iba a explotar, así q la saque de mi boca porque no quería que la excitación se le pasara luego de eyacular, así que pase a cumplir otro de mis mas morbo deseos, comerle su culito con mi lengua, lentamente baje por la raja de la bolas, le abrir más las piernas hasta que me dejo ver su ROCUVI ( Rosadito Culito Virgen) aquello fue un momento que me puso a temblar, pase mi lengua con mucha delicadeza, saboreaba cada rincón, cada rayita  de tu ROCUVI mientras sentía como el apretaba su culito y su verga bombeaba sangre a la punta, forcé la entrada  de su culito con mi lengua ejerciendo mucha presión, que delicia, era lo mismo que deseo, pero él era un mi espejo, volví a su verga la introduje a fondo, la dejaba allí un instante, el gemía y gemía, yo estaba a punto de reventar, así que lleve mi verga hasta su boca para ganar tiempo, estaba súper dura, a punto de reventar, le abrí su linda boquita y solo le dije, tómala que es tuya, chúpala. Una de mis manos estaba en la entra de su culito mientras de rodillas me encontraba en la cama poniendo mi negra verga en su boca, la introduje con mucha desesperación, aquella boca era el lugar perfecto por ahora, era calidad, suave, y profunda, puse un dedo en su boca junto con mi verga y luego baje hasta su ano el cual comencé a introducirlo lentamente, ya estaba algo lubricado por la cantidad de saliva que ya yo había dejado, mi verga iba a explotar conforme yo iba entrando mi dedo en su ROCUVI mientras el sin mucho movimiento tenía mi verga a todo dar en su boca, yo no lo podía creer,  saque el dedo y lo traje hasta mi boca, pero esta vez moje dos y lo lleve hasta tu ano, el gemía de mucho placer, tan pronto puse mis dedos en la punto de su ano, ocurrió lo esperado, mi vine, eyacule como nunca, estaba súper excitado, al mismo tiempo que eyaculaba en su boca el acostado en la cama, mi deseo creció aun mas porque fue cuando aproveche para terminar de entrar mis dos dedos en su ano, nunca olvidare aquel momento, su verga seguía a todo babor, parada y dura y lo más seguro, también el loco por llenar mi boca, mientras yo seguía llenando su boca con mi leche el trataba de tragarla, algo q se le hizo algo imposible de momento, por que tenía mi verga topando su garganta y la cantidad de leche calientica que salía era mucha para el, creo que fueron más de 4 chorros y no pudo con ella, creo que mas era por ser  su primera vez, yo no quería sacarla pero tuve que terminar regando parte mi leche en sus labios y cara mientras él me miraba con ese deseo de que quería llevarlo de nuevo a su boca, y yo pensando que penetraba su culo son mis dedos, mi verga se quedo en un estado de erección semi dura, nunca fue abajo, así que la lleve a su boca y el termino de chuparla y darle una limpiadita mas, luego la saque y fuí hasta su boca, le di un beso y le dije, te gusto mientras pasaba mi lengua dentro de su oido? Y el me contesto, si, dentro de un suspiro que comenzó fuerte y si apagandoce lentament! Luego le dije ahora viene lo mejor.

Yo me sentía agotado, aquel orgasmo fue uno como nunca, pero mi idea fue venirme primero para luego disfrutar de su culito, el cual ya estaba algo dilatado por mis dedos que aun permanecían allí, baje hasta su verga la cual estaba bien dura y casi al reventar, la puse de nuevo en mi boca y aun tenia mucho mas liquido preseminal, el delicioso néctar, seguí así chupándola mientras él me decía que no parase, por un instante mire arriba y veía como estaba recogiendo mi lechita que le había caído por los lado y llevándola a su boca, eso me puso mucho mas borborso y cochondo que nunca, saque los dedos y le dije, te quiero comer tu culo, tu ROCUVI será mío, palabra que ahora conocemos el y yo, le abrir un poco más las piernas, baje y metí mi lengua con mucha saliva hasta su orificio el cual estaba muy bien dilatado (exp con las mujeres), ensalive mi verga y me propuse a penetrarlo, al principio el tuvo algunos quejidos pero pienso que eran más gemidos que quejitos, ya que trate hacer un buen trabajo para la penetración y para que por primera vez en la disfrutara como nunca la volvería a disfrutar, comencé a introducir mi verga lentamente la cual estaba aun en estado medio pero esta vez poniéndose dura dentro de su culito, no lo podría creer de nuevo, estaba ahí, la habitación clara, el abierto hacia mí, su verga al frente de mi aun dura, el queriendo reventar y yo haciéndolo esperar para que disfrutara mas, note como mi negra verga se abría camino por su ROCUVI, era hermoso ver como su culito rosado estaba recibiéndome y estirándose, el trataba de mastubarse pero yo enseguida le quitaba la mano, escuche un pal de veces que me decía, sigue, no la saques, su culito estaba súper caliente, delicioso, estrecho, más húmedo, seguí asi penetrado hasta que su culote grande chocaba con mis bolas, lo penetre lentamente hasta que mi verga se adaptara aquel paraíso, el no dejaba de moverse como una putita, así lo quería ver, le dije, ven, voltéate, ponte en cuatro, yo quería hacer lo mismo que veía en las películas porno gay que tanto me gustaban, quería dominarlo a pesar de que ya lo había hecho. El se puso en cuatro en mi cama, con brazos y pies, yo le dije así no, y tumbe sus brazos, quedando el pecho en mi colchón, ya pueden imaginar que quedo allí? El ROCUVI, si!!! Su Rosadito culito virgen con un pequeñito orificio por la penetración, baje, le introduje de nuevo mi lengua con mas saliva y decidí darle duro esta vez,  parado detrás de él, baje un poco y comencé  a introducirla lentamente, esta vez subí mas el ritmo, agarre sus manos detrás de la espalda con una mano, mientras la otra le agarraba  su culo, y comenzó a darle rápido cada vez más, el me decía, Chris por favor ya!, ya! No aguanto más, mientras le decía te gusta? El me decía, si, dame, dame, éntrala mas, verdaderamente puedo decir que le comí el culo como realmente quería, de vez en cuando la sacaba para ver e orificio que dejaba cuando sacaba mi verga negra y era hermoso, luego le di la vuelva, esta vez su espalda pegando el colchón, tome sus piernas y las lleve hasta mis brazos, quedando él a medio aire, trababa de buscar su punto G y funciono, comencé a penetrarlo en esta posición mientras algunas veces tocaba su verga, el se revolcaba pero no podía escapar, lo tenía todo dentro de su culito que ahora era mío, de repente escuche que me dice, Chris, Chris, tu me quieres matar, me voy a venir, y note como sin ponerle la mano comenzó a caer su leche en su pecho y cara como lo había hecho yo en la noche anterior en el baño, sentía como su culito estrecho me apretaba cada vez que soltaba un chorro de leche, lo solté rápidamente y baje hasta su verga la cual seguía tirando leche, puse saborearle, saborear su leche, la metí toda en mi boca y la trague toda, su leche tiene un sabor puro, dulce, cremosa, totalmente deliciosa, ya había probado mi leche pera esta era no dejar desperdiciar ni una gota y lo hice, luego un ratito volví a ponerlo en cuatro, que rico fue aquello, estaba con el morbo y el deseo en su máximo esplendor, se la introduje, comencé a darle rápido y duro, termine pegando su cuerpo del colchón y le dije ahora te voy a llenar tu culito virgen de leche mientras se lo decía en el oído dulcemente, al mismo tiempo, sentía como su culo terminaba de aceptar lo poquito que faltaba para entrar por la presión del deseo de llenar de leche su culo que ejercí,  comencé a besarlo mientras lo metía frenéticamente cuando le dije  tu lechita caliente llego, me vine llenando tu culo de leche, pude sentir como mi leche cubría mi glande dentro de su culo porque ahí dentó todo estaba calientico, seguir hasta que no poder mas, seguir hasta que ya no podía dar una vaivén mas, sus gemidos seguían y su respiración era acelerada, por mi parte no quería sacarla de ahí, quería seguir comiendo aquel culito tan rico, se que él hubiese estado dispuesto a seguir recibiendo pero allí nos quedamos, yo encima de el por un largo rato, sentía como su ano palpitaba apretando mi verga, pensé, quizás también se vino, y le dije, Wow, que rico, nunca lo olvidare, nunca olvidare que me comí tu ROCUVI.

Nos paramos, nos duchamos y el volvió a su casa, hablaba por tel. con él sobre clase, fiestas y novias, pero nada que ver  de lo que paso, un día me llamo y  me dijo, puedo ir allá a buscar una clase en tu PC, y le dije ven, no hay problema, el llegó, abrir la puerta y le dije pasa, el entró mientras yo cerraba la puerta, cuando llego a la sala, lo encuentro con los pantalones bajado mostrando aquellas hermosas nalgas y me dice, quiero que me la metas, lo pegue de pared y abrir su culito, y comencé a comerle su culo de nuevo, pero esa es otra historia que no pienso contar….
Espero que hayas disfrutado, es cien por ciento real, nunca he tenido relación con ningún hombre y este es un secreto de el, yo y su ROCUVI

Cuidense mucho: Att: Christopher G.

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Mis inicios

Sentía la pija como algo muy enorme que me llenaba el culo y me hacía gozar. Se empezó a mover lentamente y me hablaba ¿te gusta? ¿Querés ser mi putita? yo le contestaba con un si jadeante.  Y levantaba un poco más el culo. Me bombeó un buen rato hasta que sentí  que iba a acabar. Me dijo te voy a llenar de leche y así acabó.

Mi nombre es Guillermo, vivo en el Gran Buenos Aires. Estoy casado y, leyendo los relatos que muchos escriben y relatan sus experiencias se me ocurrió hacer lo mismo. Yo siempre he querido confiar en alguien mis experiencias que al principio me preocuparon, y hasta estuve a punto de ir a un psicólogo porque pensaba que todo era muy anormal. Pero a medida que pasó el tiempo y conocí gente  lo he ido superando.

Para no hacer la historia tan larga, concretamente de los que quiero hablar en este primer relato es de cómo me inicié en mis relaciones homosexuales.

Yo nací en una provincia argentina del oeste, en una gran finca donde mi padre tenía plantaciones de muchas verduras y frutas. Somos tres hermanos que nos llevamos poca diferencia de edad. Yo soy el menor de los tres.

Recuerdo que cuando tenía 10 años formamos un grupo de 8 pibes que nos íbamos todos juntos a bañarnos a un arroyo que estaba protegido por arboledas. Siempre nos bañábamos desnudos y jugábamos hasta el cansancio a la hora de la siesta mientras los mayores dormían.

Nos hacíamos todo tipo de bromas. Comparando el tamaño de nuestros sexos, que todos estábamos en pleno desarrollo y el mayor de nosotros tenía 14 años y todos le mirábamos cómo le crecía la pija. Y cómo se iba cubriendo de pelos muchas partes de su cuerpo.

En las noches mis hermanos y yo hacíamos comentarios al respecto y el mayor se jactaba de que su pija era igual que la de ese pibe, etc. etc. Y me decían que mi pijita no iba a crecer nunca porque yo era muy amariconado y los dos me tocaban el culo. Yo era muy delgado y mi cola se destacaba más por eso. Yo fingía que eso no me gustaba pero en el fondo lo disfrutaba un montón.

Pasaron los años, yo ya tenía 18 años y me gustaba cuando en el medio de la noche el del medio se metía en la cama sigilosamente y me apoyaba la pija en el culo y me acariciaba como si yo fuera una mina.  Cuando él empezó a eyacular, muchas veces lo hizo entre mis piernas, o en la puerta de mi culo. Muchas veces había hecho el intento de metérmela pero solo lograba poner la cabeza y ahí acababa. Igualmente yo sentía que me cogía porque él gozaba como loco, y se sentía feliz de que su leche quedara adentro mío. Pero yo sabía que lo que él quería es mandármela toda y yo lo deseaba también cada vez más.

Un día me invitó a andar en bici por un camino montañoso y llegamos a un paraje donde hicimos una especie de campamento.  Solo llevábamos dos bolsas de dormir y algunos elementos para alimentarnos.

Era un verano muy caluroso, y después de andar mucho por los cerros y jugar en el río se nos hizo la noche y nos preparamos para pernoctar al lado de un fogón. (Ya lo habíamos hecho otras veces con un grupo más grande) Después de comer, ya muy tarde armamos las bolsas porque en esa zona la noche siempre es muy fresca, y él dijo de unir las bolsas para abrigarnos más. Yo le seguí el juego, Y nos acostamos solo en calzoncillos.

Muy pronto empezó una  serie de caricias que me calentaron  mucho,  y me acariciaba pajeándome y apoyándome con su pija en el culo.  Yo deseaba que siga así. Me gustaba sentir la pija en el culo que ya estaba acostumbrado. Él siempre metía la punta nada más y eso estaba haciendo ahora, pero me decía quiero culearte de verdad te la voy a meter toda. Yo le decía quiero sentirla de una vez, siempre me gustó.

Así estaba con la pija en la puerta de mi culito virgen.  De pronto me dijo tengo otra idea para divertirnos más  yo lo miré y pregunté ¿Qué?  Y me dijo me la vas a chupar, y yo a vos, tu pija está cada vez más linda.

En ese momento ambos estábamos desnudos y él me hizo acostar de espaldas y se puso encima de mí dejando justo su pedazo frente a mi boca. Él se metió mi pija en la boca y yo hice lo mismo. Nunca pensé que eso se sentiría tan rico. Él se movía despacio, metiendo y sacando la pija y se tragaba la mía. Yo estaba tan caliente que  exploté y le llené la boca le leche. Eso hizo que apurara sus movimientos e hizo lo mismo conmigo.  El sabor de la leche me sorprendió, pero me gustó.  Nos quedamos un rato así y descansamos un poco.  Pero él siguió con su idea fija de cogerme y me metió un dedo en el culo. Me pasaba la lengua y luego un dedo, que entraba y salía. Después lo hizo con dos dedos y todo eso me hacía calentar más y más. Yo quería complacerlo, quería sentir su pija en mi culo y estaba dispuesto a todo.

Creo que estuvo por lo menos una hora jugando con sus dedos y dijo ahora vas a saber lo que es un macho culeándote  Yo me reí  porque me ponía nervioso, pero ya estaba decidido. Mi hermano tenía mucho dominio sobre mí porque era muy atractivo y fuerte.  A partir de este día disfrutaba de sus caricias, sentir su cabellera llena de rulos sobre mi pecho cuando me lamía las tetillas. Me fascinaba el olor de su cuerpo, cuando se apoderaba de mí para cogerme como salvaje. La pija le medía unos  20 cm. Cada vez que se le antojaba me la hacía chupar y me acababa en la boca.  Pero volviendo a aquella noche en los cerros…

Me colocó boca abajo y me hizo levantar un poco la cola. Puso un poco de aceite de oliva que teníamos para cocinar y metió otra vez los dedos. Yo sentí eso muy placentero.

Después me colocó la punta y dio un empujoncito, (eso yo ya lo conocía) Entró la cabeza de la pija y siguió empujando. Le dije me duele pero él solo se quedó quieto un poco, sin sacarla. Me besaba el cuello, pasaba las manos por mis tetillas y  me hablaba al oído. Quiero que seas una putita, para cogerte todos los días. Todo eso hizo que se pasara el dolor y él me la fue poniendo toda.

Ya la tenía toda adentro. Sentía el peso  de mi hermano todo sobre mí. Se quedó quieto y disfrutaba de lo que había conseguido. El placer que él sentía me lo trasmitía con caricias, besos y palabras dulces al oído.

Yo ya estaba totalmente relajado, ya no sentía dolor. Sentía la pija como algo muy enorme que me llenaba el culo y me hacía gozar. Se empezó a mover lentamente y me hablaba ¿te gusta? ¿Querés ser mi putita? yo le contestaba con un Siiii jadeante.  Y levantaba un poco más el culo.

Me bombeó un buen rato hasta que sentí  que iba a acabar. Me dijo te voy a llenar de leche y así acabó. Qué sensación tan especial, difícil de describir. Porque no sentía ningún dolor, solo un gran placer que me sacudía todo el cuerpo  igual que él. Era indudable que había gozado de algo muy diferente a las pajas que nos hacíamos cuando éramos chicos o a las acabadas que me daba en la puerta del orto cuando más grandes lo hacíamos frecuentemente.

Se quedó con la pija metida en el mi culo hasta que se le fue poniendo flácida. Pero no me la sacó. Se puso de costado y me agarró la pija para pajearme. Yo me sentía como flotando. Era la primera vez que sentía algo así. Me estuvo pajeando un rato y su pija se estaba poniendo dura de nuevo. Yo sentía placer en el  culo y en la pija y en todo el cuerpo, porque él me tenía abrazado.  Movía la pelvis. La pija me entraba y salía y su mano subía y bajaba por mi pija.

Sentí que iba a acabar y se lo dije. Él apuró los movimientos y movía la pelvis para acabarme también. Yo acabé con fuertes chorros que le llenaron la mano y siguió culeándome hasta que me largó otra vez la leche adentro.
Ya estábamos muy cansados y así abrazados nos abrigamos con las bolsas de dormir y nos quedamos dormidos.

Esto marcó un tiempo que tuvo después muchos matices, algunos muy buenos, otros no tanto. Hablaré en otros relatos solo de los buenos.

Autor: Guillermo

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