Mi cuñado y mi hermana I

Julia me cogió la cabeza y me la puso delante del miembro de Andrés, abrí la boca y me introduje aquel pedazo de carne caliente y palpitante, él preguntó: ¿donde cariño has aprendido esta nueva técnica de chuparla? mi hermana acercándose le dijo, disfruta y no tardes en darme mi ración de leche cariño, aquello me pareció maravilloso, la textura suave, la dureza del pene y el calor que desprendía.

Hola mi historia que relato es el descubrimiento de mi vida sexual plena y satisfactoria. Me describiré; soy Virginia de 24 años, 1,68 m de altura, de pelo largo, mis medidas son 85/65/92 cm y el 65 kg de peso, mi hermana Julia es melliza, no gemela, o sea nacimos de diferentes placentas, por lo que aunque nos parecemos, no somos iguales y la gente si nos observa un rato, sabe ver quien es quien.

Yo de pequeña era más extrovertida que mi hermana y cuando empezamos a salir con chicos yo era más popular que mi hermana Julia, por lo que ella me pedía que le presentara algún chico para salir los fines de semanas. Un día conocí a Pablo y Andrés y se lo presente a mi hermana, ese día salimos los cuatro juntos, Yo con Andrés y mi hermana con Pablo, Yo conocía a Andrés e iba a salir con él, pero Julia me dijo que guapo es Pablo y yo por no llevarle la contraria le dije que a mí me gustaba más Andrés.

Volvimos a salir varios fines de semana y un día compramos un boleto de lotería, Andrés y yo uno y Pablo y mi hermana otro, nos tocó la lotería y Andrés dijo de casarnos ya que según dijo era una señal de que estábamos predeterminados a estar juntos, por eso nos había tocado a nosotros. Nos casamos, yo muy convencida de que él era el hombre de mi vida, pero nuestros contactos sexuales no eran para tirar cohetes, nunca me satisfacía y acababa muy pronto, cuando le decía algo él siempre me decía que el amor era así, que lo que comentaba las amigas era faroles y fantasías de ciencia ficción.

Mi hermana se casó con Pablo un año después y yo la notaba feliz, le pregunté cómo iba su matrimonio y me dijo de maravilla, la verdad se le veía feliz y satisfecha, sentía envidia. Mi hermana y yo tenemos muy buena relación y nunca tenemos secretos entre nosotras, por eso le preguntaba por detalles de su relación sexual con Pablo. Me dijo que tenía un gran miembro 19 cm, que podía eyacular tres veces por sesión y que le salía mucha leche. Yo le mentí, le dije que más o menos como Andrés, pero la verdad, su pene solo medía 13 cm, solo conseguía tenerla tiesa en una eyaculación y le salían unas gotas de semen. Me dijo que su marido era muy bueno en la cama, que siempre buscaba nuevas postura y conseguía excitarla mucho. Yo la escuchaba y me daba cuenta que no exageraba, que lo decía de verdad, se le notaba en la cara la satisfacción y la alegría, que a mí me faltaba, mis amigos se dieron cuenta y aunque no me dijeron directamente, mi hermana pasó a ser más extrovertida y yo más reservada, yo decía que mi marido era un sol en todos los sentidos, pero mi cara no reflejaba esa felicidad que sin embargo mi hermana radiaba.

A raíz de esas divergencias sexuales y su carácter autoritario, nuestra relación fue naufragando y un verano me dijo que no podía irse de vacaciones como había planeado con Pablo y mi hermana, que tenía mucho trabajo. Yo me fui con ellos a Tenerife y aunque a lo primero me lo pasé bien con ellos, pero después sola en la habitación, escuchaba a ellos hacer el amor y la verdad se lo pasaban bien y duraban bastante.

Mi hermana me preguntaba como estaba, yo le decía que bien, pero ella me decía que no me creía. Un día me dijo “tú lo que necesitas es sexo”, yo le dije que me satisfacía muy bien con mis masturbaciones, ella me preguntó “¿en que piensas cuando te masturbas?”, yo le dije que en una pareja haciendo el amor. Fue cuando ella dijo “pues no pienses, míranos, hay una puerta que comunica las dos habitaciones, entreábrela y míranos”. Yo le dije y si Pablo me ve, ella dijo, tranquila, no enciendas la luz yo solo encenderé la luz de la mesita y además a Pablo le haré que se ponga una venda en los ojos, como si fuera un juego que él me hace de vez en cuando a mí.

Esa noche cuando escuché que estaba haciendo el amor, abrí la puerta que mi hermana no había echado con llave, y el espectáculo que vi, me impresionó. Vi que estaban en posición 69, el abajo y ella arriba. Él le metía un dedo a mi hermana en la vagina y otro en el culo, la lengua parecía no dejar de moverse y mi hermana, aunque tenía la boca ocupada, gemía y temblaba. Julia le lamía el pene en toda su extensión y se lo tragaba, perecía imposible que eso entrara en la boca de mi hermana, no me había exagerado, en absoluto, el grosor era considerable y con una cabeza descapullada, perfectamente dibujada, era perfecta, me moje entera cuando la vi completa en manos de mi hermana.

Yo estaba muy excitada, me metí dos dedos en mi vagina y con la otra mano me acariciaba el pezón de un pecho, solo llevaba puesto un camisón y las braguitas. Era impresionante como me ponía verlos disfrutar, se colocaba de varias posturas y cada vez parecía pasárselo mejor, sus gemidos y chillidos eran cada vez más fuertes, y él le decía “cariño, no grites tanto que nos van a escuchar todo el hotel y además está tu hermana en la habitación de al lado”. Mi hermana que me había visto cuando abrí la puerta, me miraba y le decía a él “no pares, dame más placer, quiero que esta vez me riegues con tu leche, cielo”. Dicho y hecho al cabo de unos minutos, él se sale de ella y apuntándole con el pene, como su fuera una pistola la cara, le vació una cantidad inmensa de semen, que aunque ella intentaba tragárselo, pero termina con la cara y los pechos blancos de leche, impresionante, yo me corrí cuando vi esta escena y la comparo con el pobre espectáculo que Andrés y yo realizamos en nuestra sesiones de sexo, se diría que lo que hace esta pareja y nosotros no es lo mismo, estos están satisfaciendo sus deseos y lo nuestro es pasar el rato.

Pero Julia y Pablo continúan y yo asombrada junto a la puerta vuelvo a excitarme, esta vez mi hermana se monta encima de él y cabalga como una amazona, increíble nunca había visto a mi hermana tan salida de si, le cogía las manos y se las llevaba a sus pechos, después para que le chupara los pechos se agachaba, ella se retorcía como una serpiente, yo había conseguido otros orgasmos y me resbalaban mis flujos por las piernas y había un pequeño charco en el suelo, no me acordaba la última vez que me había corrido tantas veces, seguro que con Andrés no. Pero ellos parecían no tener límites, Julia se había corrido ya una vez en esa postura, e iba a por una segunda, cuando le dijo a su marido “quiero que te vengas conmigo, cariño déjate ir, no tardaré mucho, quiero que me riegues por dentro antes” y le besó en los labios.

Pablo aceleró los movimientos de entrada y las embestidas eran más profundas, mi hermana parecía estar en un estado de éxtasis permanente, su cuerpo temblaba con cada embestida, en un momento él dijo “ahí va cariño, te lo has ganado, toma mi leche calentita” y mi hermana después de unos segundos, parecía que le fuera dado un ataque epiléptico y un calambrazo, ya que su cuerpo tembló de un manera bestial y con una voz ronca, de la que no había escuchado a mi hermana nunca, dijo ”yo también me corro, no puedo más, como me inundas, que gozada”. Pablo cogió a mi hermana con sus manos antes que esta se desplomara y se quitó la venda de los ojos que había tenido en todo momento, por lo que yo sin hacer ruido cerré la puerta sin que me viera y seguí masturbándome en mi cama.

A la mañana siguiente, cuando Pablo se ausentó, le dije a mi hermana lo bien que lo había pasado viéndoles, ella me preguntó ¿que le había parecido?, yo en un primer momento quise decirle que más o menos era igual lo que yo hacía con Andrés, pero viendo la deferencia que tuvo ella por permitir que yo los viera, le dije la verdad, que Andrés nunca me había hecho el amor así, también le dije que el pene de Pablo era mucho más grande que el de mi marido, que le ponía mucha más ganas y tardaba más y sobre todo los chorros de leche que le daban eran infinitamente más que me daba a mí. Ella me observó con los ojos muy abierto y me dijo que porque no lo había dicho nada de eso hasta entonces, le dije que pensaba que poco a poco irían haciendo el amor mejor y más compenetrados, pero que no era así y que me había dado cuenta, gracias a ella, que hacer el amor era satisfacer los deseos del otro como lo había hecho ellos la noche anterior.

Ella me consoló diciendo que ella me dejaría ver cuando lo hicieran y si era necesario le pediría permiso a Pablo, yo le dije que no quería que tuvieran problemas por mí, que me conformaba con excitarme viéndoles y que ya hablaría con mi marido, para contarle que es hacer el amor, ella dijo que si Andrés quería podía verlos conmigo como hacían el amor, para que así se animara.

La noche siguiente los volví a ver y era increíble lo compenetrados que estaban, no hicieron lo mismo, pero si con la misma intensidad y apetito sexual, lo que más me sorprendía era la gran cantidad de esperma que Pablo le regalaba a mi hermana y lo bien que ella se lo pasaba con ello, por eso un día le pregunté por el sabor del esperma, ella me dijo que estaba dulce con un punto ácido, yo le dije que con Andrés un día lo probé y estaba amargo, en esto que llamaron al teléfono de la habitación y era Andrés, vendría esta tarde para estar conmigo el fin de semana, yo me puse muy contenta ya que así no tendría que masturbarme viendo a mi hermana. Pero fue peor, aparte de venir muy estresado, esa noche hicimos el amor de una manera patética, me dio ganas cuando acabó él de ir a ver con los hacían mi hermana y Pablo.

El día siguiente no fue mejor y yo le dije que aquello no me satisfacía, él me dijo que me dejara de tonterías, yo le dije quieres ver como se hace el amor de verdad, él sorprendido dijo, ¿Qué, me vas a poner una película porno?, todo eso son mentiras que te llenan la cabeza de fantasías, yo les dije que apagáramos la luz y abriéramos la puerta que separa las dos habitaciones y viéramos como Pablo y mi hermana hacían el amor, él se enfadó mucho y me dijo, eso está mal, espiar a tu hermana, ¿no te da vergüenza? yo le dije que mi hermana estaba de acuerdo, que no pasaría nada, solo era cuestión de mirar como ellos hacían el amor, pero él encabezonado no quiso y no me dejo ir a mí.

Me insultó y me dijo que estaba enferma, yo le dije que aquello no podía continuar así, que el enfermo era él y que entre los dos se podía superar esta situación, pero él insistía que no tenía ningún problema y era yo la desequilibrada. Esa noche me metí los dedos cuando escuché como se corrían los de la habitación de al lado.

El día siguiente Andrés se fue con un cabreo ostensible y mi hermana me vio tan triste que me dijo, esta noche tengo preparado algo especial, míranos. Yo cuando escuché que estaban haciendo el amor, abrí la puerta, que como siempre me masturbaba mirándolos, pero cuando ella estaba haciéndole una felación, mi hermana vino hacia mí, me cogió de la mano y me llevaba para la cama, yo en un principio no quería ir, pero antes la insistencia de ella y para que no me escuchara Pablo que tenía los ojos vendados, él protestó cuando ella le dejó casi a punto para correrse, pero ella dijo, espera te voy a hacer una mamada diferente, yo temblaba cuando le cogí el pene a mi cuñado, era inmenso, lo agarré con una mano y sobraba la mitad, perecía que tenía vida propia, latía y estaba súper rígido.

Julia me cogió la cabeza y me la puso delante del miembro de Andrés, abrí la boca y me introduje aquel pedazo de carne caliente y palpitante, él preguntó: ¿donde cariño has aprendido esta nueva técnica de chuparla? mi hermana acercándose para que no sospechara nada, le dijo, disfruta y no tardes en darme mi ración de leche cariño, aquello me pareció maravilloso, la textura suave, la dureza del pene y el calor que desprendía. Estaba yo dándole unos lametazos entusiasmada, cuando noto unos latigazos de semen blancos como la leche y dulces como la miel, yo intenté tragármelo, pero los chorros era unos tras otros y yo noté como sin tocarme tuve un orgasmo intenso y que nunca antes había experimentado, eso era tener una satisfacción sexual y no lo que Andrés hacía conmigo.

Ahora no se que hacer, estoy escribiéndolo y me excita, pero después pienso y me da miedo continuar.

Ya os contaré como acaba todo esto.

Un saludo de Virginia.

Autora: Virginia

Me gusta / No me gusta

Me cogi al esposo de mi hermana (parte 3)

Al enterarse mi hermana que me andaba cogiendo a su marido me dejo de hablar por mucho tiempo, mi papa y hermanos hablaron con ella e hicimos las pases, no cabe duda que prefiero la verga de mi cuñadito que la cercanía con mi hermana, como creo que ya lo había comentado estoy enamorada de mi cuñado desde adolescentes, ya tenemos mas de 40 los dos y me sigue gustando por lo que al limar asperezas con mi hermana tuve nuevamente la oportunidad de llevarme a la cama a mi cuñado, de sentir otra vez su verga en mi vagina, mamársela y coger como desesperada, como si fuera la ultima vez, además es el papa de uno de mis hijos aunque el no lo sabe,  por eso siento que lo quiero mas.

Mi marido piensa y cree el muy imbécil que ya no hay nada entre mi cuñado y yo y no me ha dejado de insultar y decirme lo puta que soy, pobre iluso si supiera las cogidas que me ha vuelto a poner, me da por donde el quiere y cuando quiere, sé que nunca va a dejar a mi hermana pero mientras el quiera seguirmela  metiendo voy a seguirle dando las nalgas.

Creo que voy a ser su puta hasta que el cuerpo aguante, inclusive no me importa si se ha vuelto a coger a mi mama, ella es separada y yo creo que también necesita que le den sus buenas cogidas, ademas siempre estuvo en la casa reprimida por mi padre, entonces lo que ha echo con mi cuñado no lo justifico pero tampoco lo reprocho, no me imagino a mi mama mamandole la verga y cabalgando esa verga tan rica, no crean que tiene una verga enorme y gruesa, no, es una verga normal pero que la sabe usar perfectamente.

Hace poco terminando de darme una buena metida de verga me dijo que si me gustaria hacer un trio con mi mama y le dije que no me gustaria ver como se cogen a mi mama, pero que lo iba a pensar, consultando con la almohada me moje de imaginarme a mi mama abierta de piernas y el penetrándola y me esta gustando la idea, el tiene un departamento desocupado desde hace tiempo y esta medio amueblado, pienso que si mi mama acepta  va a ser una nueva experiencia, aunque quiero que me coja mas a mi que a ella, según el mientras se la mete a mi mama a mi me va a mamar la vagina y después cambiamos, quiere que se la chupemos las dos al mismo tiempo, aunque si eso pasa yo quiero tener su verga mas tiempo en mi boca, que sea a mi a la que mas se coja y tener mas orgasmos que mi mama, aunque la verdad no creo que mi mama acepte, pero ya veremos.

Mi mama y yo nos hemos contado a detalle la forma en que nos ha cogido y pudiera ser que acepte con tal de seguirselo montando porque ella misma me dijo que cada vez que se la ha cogido ha tenido buenos orgasmos, si se hace ya se los contaré si no, aqui termino mi historia ya que sería repetitivo contar como me sigue cogiendo mi cuñadito. Me gustaría que me mandaran mensaje las mujeres que se cogen a su cuñado ó las suegras a sus yernos, Bye.

Me gusta / No me gusta

Doble bautizo

Finalmente, él ya no aguantó más y me volteó, de modo que quedara boca arriba y con mis piernas en sus hombros, así me empezó a penetrar por el chiquito con los dedos mientras se masturbaba, yo me apretaba las tetas y él me pedía “tócate el clítoris para que te calientes”, a lo que señalé “¿mmáásss?” pero aún así, lo hice y sentí como se me aflojaban las piernas y el culo de placer.

Esto es parte de una serie de relatos basados en experiencias mías y de una amiga a quien quiero mucho, ustedes deciden si seguimos publicando o no, por favor, opinen. Resulta que Gabriel es mi cuñado y Carmen es una amiga mía del trabajo; ya lo había visto una vez y mi amiga me dijo que yo le gustaba a él pero cuando lo vi la primera vez, andaba todo sucio porque había estado arreglando su carro y pues a mí, me fue indiferente.

Resultó que Carmen me invitó a un bautizo y cuando lo vi en la fiesta, bañado y arreglado, se me hizo muy guapo y como fui a la fiesta con Mari, mi amiga, enseguida ella me dijo “ya ves lo que te pierdes por apretada”; desde ese momento, busqué la forma de acercarme pero él se hacía como que no me conocía, se hacía el interesante y yo me moría de ganas de que me pelara.

En eso, mi amiga le habló y llegó hasta donde estábamos nosotras, enseguida le preguntó si no se acordaba de mí, él le contestó que sí y desde ahí, nos quedamos platicando y bebiendo en una de las mesas. Ya cuando se me empezó a subir lo que había tomado, me empecé a desinhibir y a ponerme cachonda, como pasa cada vez que me tomo unos alcoholes, y entre las miradas y el baile, que cada vez se hacían más sugerentes y pegados, yo ya quería que me cogiera o que, por lo menos, me besara pero Gabriel se hacía del rogar.

En una de esas, yo ya no me aguanté más y en una pieza que bailamos, le empecé a besar el cuello sugestivamente, eso lo puso caliente y en un momento que nuestras caras se encontraron, le planteé tremendo besote, bien cachondo y él me correspondió. Todas esas caricias empezaron a ponerse más calientes a cada momento, pues cuando nos sentábamos, él me tocaba mis piernas por debajo de la mesa y queriéndomelas abrir, para hurgar debajo de mi minifalda de mezclilla hasta llegar a mi conchita, que se ponía cada vez más húmeda y claro, yo le apretaba la verga, que resultó ser gruesa y de buen tamaño, como a mí me gustan.

Para esas alturas de la fiesta, todo mundo andaba en su desmadre y casi nadie nos pelaba pues nos habíamos quedado en una de las mesas de la esquina, casi al final del patio. Como yo andaba ya bien caliente, él me sugirió salir al auto, cosa que acepte rápidamente poniéndome de pie delante de él para que no se le notara su erección en el pantalón y salimos al carro.

Ahí seguimos besándonos y cachondeándonos, en eso volví a tocarle la verga y noté que la tenía bien parada y calientota, ¡qué delicia!, ya se me hacía agua la panocha y muy hábilmente, él empezó a mamarme las tetas, eso siempre me ha excitado mucho y naturalmente, yo ya no aguantaba las ganas de sentirlo dentro de mí.

Ya en plena cachondeada, él me propuso que fuéramos a su casa, yo le comenté que mejor a un motel pero él aclaró que en su casa no había nadie y yo, con tal de que me cogiera, ¡en donde fuera! Ya en él trayecto a su casa, nos seguimos calentando, él metiéndome los dedos en la concha y yo, haciéndole sexo oral mientras conducía, ¡qué delicia!, solo de recordarlo me mojo nuevamente.

Al fin llegamos y ya casi sin ropa, aunque de todas maneras, la ropa que traía era muy chiquita, una minifalda de mezclilla, unas botas y una blusa ajustada con un buen escote, que dejaba ver mis hermosas tetas. En cuanto entramos a su cuarto, estaba bien buenote o por lo menos, como a mí me gusta y al momento que me enseñó su verga, me percaté que la tenía bien rica y jugosa y yo me moría porque me la metiera pero él me decía que no, que me calentara más, yo le decía que ya me la metiera, por favor, casi suplicándole para que me cogiera pero eso le excitaba más y seguía negándomela el muy cabrón.

Por eso, finalmente me le aventé y nos caímos a la cama, ahí me le monté para cabalgarlo rico y por fin, pude sentir su miembro caliente y grande, a mí me gusta apretarlo con la vagina mientras me muevo lentamente, para que sienta desde la base hasta la punta como lo envuelve mi conchita. Así seguimos hasta que él me dijo “sácatelo y rózalo por tu culo”, sin embargo, yo le dije que no, que estaba loco, que me iba a doler pero él me dijo “te va gustar mami, solo pásalo por tu culito sin metértelo, putita”.

Esa palabra me puso a mil, me encanta que me digan cosas sucias cuando lo hago y enseguida hice lo que él me pedía, en ratos me lo rozaba y después, me lo intentaba abrir poquito a poquito mientras yo le decía que no pero al mismo tiempo, eso lo provocaba más para que me la dejara ir.

Finalmente, él ya no aguantó más y me volteó, de modo que quedara boca arriba y con mis piernas en sus hombros, así me empezó a penetrar por el chiquito con los dedos mientras se masturbaba, yo me apretaba las tetas y él me pedía “tócate el clítoris para que te calientes”, a lo que señalé “¿mmáásss?” pero aún así, lo hice y sentí como se me aflojaban las piernas y el culo de placer.

Aprovechando esa situación, él empezó a metérmelo por el culo despacito, no sé si fue por lo peda que andaba o por lo cachonda pero no me dolió tanto y no me di cuenta cuando me lo dejó ir toda de golpe, ¡qué bárbaro!, sentir su verga por mi culo era una experiencia dolorosa y placentera al mismo tiempo y pude sentir como me venía por los dos lados, ¡fue increíblemente delicioso! En eso, yo apretaba mi culo y él me decía “así, putita, me voy a venir”, eso me calentaba más y apretaba una de mis tetas con una de mis manos y con la otra, me metía unos dedos en mi cosita.

Seguimos así por varios minutos hasta que el cabrón gritó “¡me venggoo!” y pude sentir su leche caliente dentro de mi culo, fue algo excitante. Cuando terminó, me la fue sacando poco a poco y sentí como se escurría su semen por mis nalgas y por mis piernas. Después de eso, nos metimos a bañar y estuvimos cogiendo rico, me hizo lo que quiso, en muchas posiciones y hasta las cinco de la mañana que fue a dejarme a mi casa, creo que nunca olvidaré esa experiencia verdaderamente placentera.

P.D.- Lo que sí me platicó después fue que su mamá dejó mi tanga colgada en la perilla de la puerta de su cuarto, no sé de dónde la sacó porque ni me acuerdo en donde me la quitó. Así pues, el bautizo fue doble, me bautizaron el chiquito también.

Como dije al principio, esto es parte de una serie de relatos basados en algunas experiencias mías y de una amiga a quien quiero mucho, ustedes deciden si seguimos publicando o no, por favor, opinen ya que eso nos motivará a seguir…

Autora: Zendik1

Me gusta / No me gusta

Me Cogi al esposo de mi hermana

Hola, voy a contarles mi historia de como empecé a coger con el esposo de mi hermana.
Nos conocemos desde pequeños por lo que cuando empezó de novio con mi hermana ya teníamos más confianza, nunca me había fijado en el como hombre hasta que empezó a salir con la familia nuestra a fiestas ó reuniones, me di cuenta que tenía mucha suerte con las mujeres y empecé a fijarme a detalle en el. Mide 1.84 mts., es delgado, barba partida, pestañas chinas, varias cosas en el que me gustaron.
En una fiesta en casa de una tia el ya estaba algo tomado y coincidimos en el pasillo que llevaba al baño de la parte superior de la casa, la luz estaba apagada y me dio un apretón en una nalga, cuando prendí la luz, me vio y se disculpo y me juraba que había creído que era mi hermana, creo que hasta la borrachera se le bajo, le dije que no pasaba nada, pero como no iba a pasar, me gusto que me agarrara la nalga, inclusive pensé, tonta para que prendí la luz hasta me hubiera aventado un faje con el.
Paso el tiempo y yo ya le traía ganas, en ese tiempo se casaron y yo lo veía más difícil, aunque me empecé a dar cuenta que en varias ocasiones el me miraba las piernas y las nalgas, y yo trataba disimuladamente que me viera bien, sabía yo que se le paraba de verme, quería que se le antojara cogerme, me case, tuve mi primer hijo pero no se me quitaban las ganas de irme a la cama con el.
El cocina muy bien por lo que su familia y la mía nos gustaba que nos hiciera como decía el sus experimentos, estábamos en casa de mi hermana, mi mama, sobrinas y mi hermana salieron a un centro comercial a comprar algunas cosas que hacían falta y yo obviamente me ofrecí a quedarme en la casa con el pretexto de aprender a cocinar como el.
Ya estando solos le recordé aquella ocasión y le dije, te confieso algo, me gustó y el me contesto, pues a mi también tienes buena nalga, aunque te juro que te confundí. Le dije, te gustaría agarrarme las nalgas otra vez, no me contesto, solo lo hizo y nos empezamos a besar, que rico besas le dije, si así eres en la cama estamos perdiendo tiempo, cual cama, nos echamos un rapidito en la sala, que rica verga tiene, el solo verla me hizo pensar que rica verga me voy a comer, mientras mas bombeaba mas le agarraba yo las nalgas para que no me la sacara, me dijo voltéate que quiero sentir tus nalgas, enseguida me puse en cuatro y nada mas sentí tremendo pito hasta el fondo, hasta que se vino en mi.
Cuando llegaron de las compras pasamos el resto del dia como si nada hubiera pasado.
Pero entonces empecé a buscarlo, mi hermana no necesitaba trabajar por lo económico pero decía que se aburría en casa, si no estaba en su casa estaba todo el dia con su suegra ya que se llevan muy bien, mi cuñado viajaba frecuentemente y mi hermana consiguió un trabajo de medio tiempo, pero tenia que rolar turno, en la mañana y tarde y fue cuando aproveche para cogérmelo sin prisas.
Supe que mi hermana le tocaba trabajar esa semana en la mañana, mis sobrinas en la escuela, y el había pedido unos días en su trabajo para arreglar asuntos personales, me dije, la mesa está lista…..fui a su casa, así como entre y cerro la puerta le dije, ahora si házmelo sin prisa, nos empezamos a besar y a desvestirnos, además de besar tan rico, que sabroso coge, solo había tenido relaciones con mi esposo, nada que ver, le dije con razón tienes tan contenta a mi hermana, fue la primera vez que me mamaron la vagina, yo pensaba que solo cuando me la metiera como la vez pasada iba yo a tener un orgasmo, que equivocada estaba, después de chupármela me penetro hasta venirse en mi. Era la primera vez que teníamos aprox. Cuatro horas para estar cogiendo por lo que las aprovechamos.
Esa semana lo fui a buscar diario para que me cogiera, me pidió que se la chupara y por supuesto que chupe esa rica verga que tantas ganas le tenía.
Paso el tiempo y seguimos teniendo sexo, mi marido sospechaba , por supuesto empezaron los problemas en mi casa ya que una vez que discutí con mi marido le dije que me había enamorado de mi cuñado desde que éramos solteros, lo cual era cierto me enamore de el muy rápido, sentía celos de cualquier mujer que lo volteara a ver, tenia celos de pensar que también se cogía a mi hermana. Una vez mi hermana vio cuando pase junto a mi cuñado y le agarre aquellito, yo lo negué, le dije que vio mal pero mi hermana me prohibió ir a su casa, pero mi cuñadito chulo me seguía metiendo la verga por la vagina y por el culo, que rico se siente por el culo, incluso sentía su verga mas grande, me hacia chupetones en las tetas y en las nalgas, cuando me le montaba, cabalgaba yo como loca hasta que sentía como se venía, hacia yo mucho ejercicio en ese tiempo por lo que le pedí a mi instructora que me enseñara a ejercitar mi pelvis para cuando me penetrara se lo pudiera yo apretar lo más fuerte posible. Se lo recomiendo a todas las mujeres, obviamente mi cuñadito estaba feliz con eso, me decía que sentía como si se lo chupara pero con mi vagina. Todo iba muy bien hasta que me entere que también se estaba cogiendo a mi mamá, yo me llevo muy bien con mi mama, pero como dijo ella somos las putas de mi yerno, estaba en lo correcto, pero creo que a las dos no nos importaba eso, según mi mamá ya no coge con el, pero no creo que renuncie a esa verga tan rica como yo tampoco pienso hacerlo, mi madre es separada por lo que tiene mas fácil el llevárselo a la cama para estárselo cogiendo, pero yo cuento con menos edad y mejor cuerpo que el de ella, aunque ella aún se conserva muy bien, el solo escribir este relato hizo que me mojara y pensara en la siguiente vez que mi cuñadito me va a penetrar por donde el quiera, ya que este cuerpo solo lo goza el ya que, vivimos juntos pero mi marido ya anda con otra, cosa que me vale sorbete………Mi madre es la única persona de la familia que va a leer esto, por lo que quiero decir que mi hijo el mas peque es de mi cuñado, aunque el no lo sabe, ni lo sabra.
Paso un tiempo y a mi hermana se le bajo el coraje y seguí yendo a su casa, nunca hemos sido las grandes hermanas, pero un dia me conto que sentía que su marido se andaba cogiendo a otra y que sí así era lo iba a mandar a freir espárragos, le dije no seas tonta como lo dejarías solo por cogerse a otra, yo por dentro pensaba, a coger más seguido si mi hermanita linda lo deja, ya que el se iría supongo a un departamento que tienen desocupado. Mas tarde les seguiré contando……

Me gusta / No me gusta

Camping con mi cuñado

Hola. Me llamo Scott, y me fascina el español, aunque yo no se mucho, les pido disculpas de anticipo si no puedo escribir bien mis pensamientos. He leido sus relatos por varios meses ya, pero nunca habia tenido nada que contarlers.

Soy un muchacho de 28 años de edad, mido 6′ 1″ y peso 175 libras y muy atletico, soy una persona muy activa, me gusta mucho las actividades outdoor y me considero muy atractivo. He hecho modelaje para Target y Sprint pero mi carrera en el ramo de las finanzas es muy lucrativa y he decidido dejar el modelaje por completo. Hace 5 años me case con una mujer super hermosa a quien conoci en la agencia de modelos, quien viene de una familia increiblemente atractiva. Ella tambien era una modelo pero cuando nos casamos lo dejo para convertirse en ama de casa. La historia comenzo al rededor del mismo tiempo que nos casamos cuando me presento a su hermano mayor.

El es un director de peliculas que aun no se ha hecho un nombre muy famoso en Hollywood, pero si ha logrado participar en filmografias buenas y ha tenido mucho exito en lo que cabe, aunque el quiere ser mas cotizado, pero la industria esta llena de directores.

El caso es que es un hombre que me volvio loco desde el momento que mis ojos lo vieron. Me tiemblan las rodillas simplemente de pensar en el. Nunca en mi vida habia conocido a algien tan atractivo, pensaba que solo existian en las peliculas que el dirigia jaja.

Es un hombre rubio, completamente sexy. Sus ojos azules que te penetran hasta el alma, su cuerpo tan sensual, un pecho hermoso, su rostro es como de porcelana y su barbita me facina! sus brazos gruesos y tan fuertes, su culito tan delicioso, sus labios tan seductores. Lo peor del caso es que tambien esta casado de 8 años. El es dos años mayor que yo.

Cada vez que nos vemos me dan tantos nervios, pero si he logrado esconderlos, y hemos tenido una amistad muy buena. Nunca pense que mi sueño se volviera realidad hasta este fin de semana.

Ahora ya vivimos en diferentes estados de USA, y casi no nos vemos mucho, pero la semana pasada vinieron a visitarnos y planeamos ir camping pero las esposas decidieron quedarse porque los bebes no soportarian toda la noche alla.

Llegamos, y pusimos la tent y despues de un rato hizimos una fogata y comenzamos a charlar mientras el sol se escondia y la luz de la luna comenzaba a brillar mas fuerte. Todo estaba completamente perfecto, pero ya como a las 10 decidimos ir a dormir. Afortunadamente la tent no esta muy grande y siendo los dos muy altos pues nos toco acostarnos juntitos. Despues de un rato nos quedamos dormidos, ya como a la media noche me desperte por la incomodidad, y estabamos muy juntos y yo dandole la espalda a el, y el detras de mi… Mil pensamientos comenzaron a pasar por mi mente, sabia que esta era mi unica oportunidad, pero me daba mucho miedo.. no me importo y acerque mi culito virgen hasta llegar a la altura de su verga y comenze a rozarlo… Mi corazon palpitaba al cien por uno.

Me dio miedo y mejor me aleje un poco. Mi mente no dejaba de pensar lo que pudiera pasar, nadie tenia que enterarse, pero que pasaria si el no quiere? Le diria a mi esposa? Somos muy religiosos, por eso tambien me dio miedo.
Me senti muy tonto por arrepentirme, y decidi intertarlo de nuevo. Esta vez no pararia hasta me me diera lo que yo queria o hasta que me golpeara por hacerlo.

Nuevamente acerque mi culito virgen hasta llegar a su verga y me quede ahi por unos minutos disfrutando su respiro. Me hacia temblar escuchar su aliento tan cerca de mi cuello. Decidi mover mi culito de manera circular y agarrar su brazo y ponerlo alrededor de mi cintura. Asi me kede un ratito disfrutando su abrazo, como si en realidad fueramos amantes, y el seguia dormidito como un angel. Ya no pude resistir y baje su mano hacia mi bulto que ya estaba a mil. Afortunadamente es una noche de verano y solo dormimos con shorts, entonces fue facil meter su mano dentro de mis calzones para que me agarrara la verga. Despacito le meti su mano y ahi la deje, aun no sentia que estubiera despierto, y luego segui moviendo mis caderas para tratar de despertarlo… cuando se desperto se espanto y le dije que porque me estaba tocando y dijo que no, que no era su intencion, y le dije que si no hera su intencion como fue que llego hasta debajo de mis calzones.. Me di la vuelta y vi su hermosa carita como le daba tanto terror, papito, me encanto su lindo rostro en ese momento.. le dije, no te preocupes no le dire a nadie, esta bien, si quieres tocarmela te dejo, solo tubieste que pedirmela, porque sabes que es tuya.

No me dijo nada mas y se lanzo a abrazarme y besarme tan apasionadamente que sentia que me desmayaba!

Nos quitamos la ropa y quedamos solo en calzones, pero el tenia un jockstrap. Me volvio super loco y no pude resistir mas, me avente a ese culito que me llamaba mi nombre.. Muchas veces me imagine como seria si algun dia estubiera con el, y siempre quise sentarme en su verga hermosa, y que me dominara, y ser toda suya… pero ahora que tenia ese culito hermoso en jockstrap, no lo pude resistir.. mi amor, estas genial, le dije mientras mi lengua comenzaba a explorar ese hermoso ollito que nunca habia tenido una lengua cerca.

Se moria de placer y sus gemidos me volvian mas loco por el. Me pedia que siguiera que nuna habia sentido nada igual.. despues de una media hora de comermelo le quite su jockstrap y me encontre con una hermosura como me lo esperaba. No estaba tan grande como yo queria, pero sus simetria era fenomenal y su olor.. Dios mio, su olor a hombre me volvio loco.. me lo comi muy despacito, pero solo unos cuantos minutos duro cuando me lleno mi garganta con su jugo de dioses, era extraordinario. Sus gemidos no paraban y se revolcaba como si estubiera teniendo un ataque de epilepsia…

Me dijo que parara, que estaba muy sensitiva su cabeza.. Entonces se avalanzo a mi miembro y me kito finalmente mis calzones, estaban bien mojados de tanto precum.

Se la trago enterita pero sus technicas no eran de un profesional que indicaba que no sabia mamar verga, lo que me prendio aun mas porque me confirmaba que yo era su primero… No pude resistir y lo jale a mi boca para besarlo aun mas, le exalte su cuerpo entero, sus brazos, pecho, sobacos, sus piernas sus pies… todo, era lo que siempre habia querido.. Ya se habia puesto dura su verga otra vez, y para ese entonces le dije que si estaba listo y me dijo que no podia esperar mas, que se la diera… despasito le comenze a meter mi cabeza, mi verga esta mas gorda que la de el, pero como ya le habia comido su culito, entro un poco mas facil.. al momento de entrar se le dejo por salir un grito de dolor, me dijo que no importa, que ha deseado este momento por muchos años y que alfin se le hizo realidad.

Despues de como 5 o 6 minutos su culito estaba tan rico que no pude mas y le dije que no se moviera porque me hiba a hacer venirme todo, pero no me hizo caso y me exprimio todo mi jugo dentro de su culito hermoso, nunca habia venido tanto en mi vida, salian chorros de semen de su culito recien estrenado, no pude mas y me lo comenze a tragar todo lo que salia y nos besamos para compartir nuestro sucio amor.

Ahora me dijo que era su turno.. me puso boca abajo con el culo en el aire y me comenzo a comer todito.. no podia parar de gritar de placer, era una sensacion tan hermosa y relajante, que noche tan maravillosa estaba pasando y no podia dejar de pensar en que me hiba a hacer tambien suya. Decidi dejarme llevar por el momento y solo disfrutar su lengua abriendo camino para lo que venia..

Despues de un rato me volteo y me subio mis pies en sus hombros, me dijo que si queria cambiar de opinion, que este era el momento porque no habia marcha atras.. le dije que era el momento que habia esperado en toda mi vida.

Sin nada de compasion me la metio de una vez por todas.. le dije basta, pero no me hizo caso.. le dije que duele, pero me dijo “por eso te pregunte, porque ya eres mio”

Dios mio que dolor, no aguantaba mas y lo trataba de empujar con mis manos, pero el era mucho mas fuerte que yo, y me dijo que me relajara y me comenzo a besar muy tiernamente, en ese momento le di paso por completo y ese dolor se convirtio en tan hermosa sensacion que no la puedo explicar.. me volteo en cualquier posicion que podia darme, arriba, abajo, de lado, detras y nuevamente misionario.. despues de un par de horas le dije que lo amaba, me empezo a taladrar mas rapido que sin tocarme me vine otra vez y mi cuerpo se puso en un extasis que nunca habia sentido antes con la estimulacion a mi prostata que me estaba dando su hermoso pene.

Al venirme mis nervios de mi ano se cerraban tanto que apretaban su verga y lo hize venirse al mismo tiempo, pude ver su rostro lleno de placer y de lujuria.. que padre fue sentir su semen dentro de mi, en esa posicion de misionero se quedo dentro de mi pero recostado en mi pecho.. le dije que era lo mejor que me habia pasado en toda mi vida, y el solo me beso un pecho y se quedo dormido.. yo me quede tocando su pelo rubio y sobando su espalda por un tiempo hasta que sin darme cuenta me quede dormido… No se que hora era ni cuanto tiempo hizimos el amor, pero al amanecer senti como sus brazos me abrazaban tan fuerte que me despertaron.. Me dijo que si estaba listo para darle otra vez.. no lo dude y me comenzo a mamar la verga. Cuando ya estaba bien dura se sento en ella.. que hermosura de imagen, me hubiera gustado capturarla en video.. en ese momento lo unico que podia pensar era ” Que lucky soy, este hombre tan hermoso y con familia me escogio a mi para darme todo su cuerpo, que afortunado soy de que este cabalgandome ahorita” – Despues lo traje hacia mi cara para besarlo otra vez..

esta vez me lo cogi yo sin compasion, me dijo que nunca se habia sentido tan violado en su vida y que nunca habia dado a perder su control de hombre, pero que yo lo volvia loco y que su cuerpo me pertenecia a mi, que cualquier cosa que le piediera que lo haria por mi, no importa tan sucia que fuera.. en ese momento le dije que queria que me entregara toda su vida, su cuerpo, todo a mi.. me dijo que ya era mio, que nunca penso que esto fuera a suceder, pero que lo deseaba mas que nada en el mundo.. Le dije que yo tambien.. Termine dentro de su boca y se trago todo lo que le di.. despues nos vestimos y regresamos a casa.. Todo volvio a la normalidad y ayer volvieron a su casa y no creo volverlo a ver en mucho tiempo, pero los dos sabemos que tenemos mucho mas que perder si alguien se enterara, por eso decidimos no volver a hacerlo nunca mas.

Me encantaria leer tus comentarios

Me gusta / No me gusta

Mi cuñado Raúl : Segunda parte ( el aniversario)

Autor: Rodrigo T
Bueno para los que lean por primera vez una de mis experiencias, me presento y para los que ya han tenido la oportunidad de hacerlo, les refresco la memoria describiéndome a continuación: soy un joven normal, estudiante atlético, moreno, simpático, lindo pues, jajaja bueno eso dicen. Tengo una novia hermosa a la cual amo, y ella tiene un hermano llamado Raúl, con el cual he estado compartiendo, en el relato anterior(no está de mas que lo leyeras también) está detallado todo: como empezó, como terminamos teniendo sexo, y lo que dio pie a esta experiencia que hoy les cuento.

Después de esa primera vez que tuve sexo con un chico( mi cuñado), seguí visitando la casa de mi novia, y quedándome a dormir en el cuarto de mi cuñado, obviamente el sexo entre nosotros ocurría frecuentemente, yo le dejé bien claro a Raúl desde el primer día que a mi no me gustan los chicos, aunque desde esa primera vez me empecé a fijar mas en el trasero de los chicos. Él me decía que no había rollo con eso que solo pasáramos buen rato y ya no complicáramos las cosas, que él estaba bien claro y sabía que yo nunca estaría con él en una relación de novios como estaba con su hermana, pero que me respetaba y yo era el primero y el único hombre con el cual tenía sexo.

Pasó el tiempo como dije desde esa primera vez y no cada vez que dormía en su cuarto me lo cogía, pero cuando lo hacía la pasábamos increíble, un día me despierta un mensaje de texto que decía: “prepárate porque hoy hay acción en nuestra cama…” Wow pensé que era de mi novia el mensaje, pero no; era Raúl escribiéndome. Me levanté y me fui a bañar, no podía dejar de pensar en esas palabras del mensaje, porque el sexo entre nosotros era espectacular, siempre estábamos innovando. Mientras me bañaba mi cabeza daba vueltas pensando, tratando de adivinar que sorpresa me esperaba. El solo hecho de imaginar su trasero grande, redondito, durito, entre mis manos y que estaba a mi disposición me excitaba demasiado, el agua cayendo sobre mi cuerpo desnudo, la imagen de mi pene entrando y saliendo de su ano, escucharlo gemir de placer como siempre, todo eso trajo a mi mente el recuerdo de uno de nuestros tantos encuentros en la ducha, así que mi erección no se hizo esperar, ni bien había empezado mi día y ya la estaba pasando de maravilla. Empecé a masturbarme, acariciando mis testículos, recorriendo de arriba abajo mi pene, enfocándome en el glande, movía mi mano lo mas rápido que podía para luego bajarle a la velocidad y hacerlo lento, así iba intercambiando velocidades , rápido, rápido, lento, leeento, a los 30 minutos mientras seguía masturbándome súper rico, escucho el escándalo en la puerta de mi cuarto: “¿Rodrigo vas a pasar todo el día en el baño? Vas a llegar tarde a clases”, era mi mamá, así que no pude terminar con el asunto que tenía entre manos…. durante todo el día no dejaba de pensar en esas palabras del mensaje de texto, le envié un mensaje preguntándole a qué hora llegaría él a su casa para que me diera tiempo de hablar con su hermana y todo lo demás antes de encontrarnos nosotros, él me dijo que fuera a la casa a las 7:00pm. Así fue llegué a esa hora puntual como siempre. Al llegar veo a mi novia y sus papás metiendo maletas en el carro, sorprendido le dije:  “¿qué pasó mi vida? ¿quién se va?, ella respondió: “los tres nos vamos. Voy con mis papás a ver a mi abuelita, recuerdas que te dije q estaba muy enferma, bueno parece que son sus últimos días”. En eso me habla mi suegra y me dice: “si mijo nos vamos los tres, pero Raulito se queda cuidando la casa, ya después si hace falta le pedimos que vaya también”, a lo que respondí: “no se preocupe señora que no hará falta, ya verá que se recupera y no tendrán que reunirse todos”. “Dios te escuche hijo” dijo ella, “te encargo por favor que no me dejes solo a Raulito, que le des una vuelta de vez en cuando o si te puedes quedar cuidando la casa con el”. En eso sale Raúl de la casa y dice: “mamá por favor ni que fuera un niño.. puedo cuidarme solo aunque no está demás un poco de compañía así no me aburro solo en la casa.”. Mi novia y sus padres se fueron. Entramos a la casa Raúl y yo, al cerrar la puerta me dice:

-¿Estás listo?,

-Siempre lo estoy…

– Más te vale campeón

Me da un beso, me toma de la mano y me lleva hasta su cuarto. Mientras caminábamos le dije: “¡que pícaro me saliste eh! ¿Sabías que tus papás se iban de viaje, y se llevaban a virginia? “-“Te escribí apenas me dieron la noticia. Bueno además con ellos de viaje o sin ellos de viaje hoy es un día especial..

-¿Que celebramos hoy?

Él me respondió: “¿que no te acuerdas? Hoy se cumplen exactamente tres meses desde la primera vez que lo hicimos, así que Feliz aniversario!!”

– Oye discúlpame se me había olvidado.. no preparé nada

Él me dijo: “Tranquilo ya cobraré tu olvido” Se me acercó y me dijo al oído: “hoy mando yo.. ”

Ahí lo tomé por la cintura y lo empecé a besar, mientras nos íbamos desvistiendo mutuamente, ahí estábamos los dos vestidos únicamente por la sombra de la habitación, mis manos recorriendo su cuerpo, haciendo énfasis en sus muslos, sus glúteos, los acariciaba los masajeaba, los apretaba, mientras lo besaba, empecé a besarle la boca, fui bajando hasta su mentón, besando, lamiendo, dándole pequeños mordisquitos, y raspándolo con mi barba de tres días sin rasurar, eso le encantaba, seguí bajando hasta su cuello, besándolo, lamiéndolo, chupándolo, todo esto sin dejar de acariciar sus muslos y nalgas…Él estaba como loco me decía: “tu conoces mi cuerpo como nadie, nunca me he sentido tan travieso como cuando estoy contigo”. Cuando terminó de decir eso ya yo iba llegando a su pecho, continuaba con mis besos, lamidas y pequeños mordiscos, al llegar a su pecho me detuve en sus pezones dedicándole tiempo y atención, besándolos, mordiéndolos suavemente, raspándolos con mi barbita, el estaba extasiado se retorcía de placer, su cuerpo temblaba entre mis manos, y sus gemidos me excitaban más y más.. .Luego él me detuvo y me dijo: “ahora vamos a la sorpresa que te preparé”.

-Ok, le dije, espero que sea buena, porque para detenerme en plena acción..

– Jajaja ya lo verás, no te vas a arrepentir.

Salio de la habitación y cuando volvío, la expresión de picardía de su rostro me dijo todo…con él trae una mesita con un mantel cubriendo lo que había en la mesa. -“A ver cierra los ojos no me hagas trampa”. Cerré los ojos, pero antes vi que traía también una silla, se me acercó y me vendó los ojos mientras me besaba. Wow , está vez si que me había sorprendido, me sentó en la silla, y empezó a frotar sobre mi pecho algo húmedo, por cada zona de mi pecho que frotaba ese objeto, me daba un beso en esa misma parte, solo me tocaba con el objeto y su boca, por lo que intenté acercarlo a mi y me dijo: “no no no, no uses las manos”.  Subió frotando el objeto y besándome por donde pasaba el objeto hasta llegar a mi boca, todo eso sin tocarme más que con su boca y el objeto, al tener el objeto cerca de mi boca, supe por su olor que era una fresa, me dijo anda muérdela, la mordí y mientras me la comía me dijo: “¿está rica? No tanto como esto”, y me dio un beso, sus labios eran dulces, siempre lo han sido pero está vez eran mas dulces de lo normal, estaban impregnados de arequipe. Que rico, le dije, en ese momento, se separó de mi y luego sentí algo frió que caía sobre mi pecho, luego la sensación de frió se cambió por la de la tibieza de su aliento sobre mi pecho lamiendo todo eso que había derramado sobre mi. ¿Te gusta? me preguntó. Me encanta- le respondí-, luego sentí algo frió y espeso que caía esta vez sobre mi pene totalmente erecto para ese momento, ahí supe que venía lo bueno, comenzó a comerse lo que había derramado sobre mi pito, y al mismo tiempo empezó la mamada, recorría de arriba abajo mi pene con su boca, lamiéndolo, besándolo, mis testículos uno por uno los acariciaba, se los metía en la boca, mientras con su mano me masturbaba, luego metía lo más que podía de mi pito en su boca, para luego enfocarse en el glande lamerlo, acariciarlo, besarlo, al frenillo también le dedicaba atención. Está vez el que se retorcía de placer era yo, y tenía ganas de tomarlo por la nuca y guiar sus movimientos, pero recordé su orden de no usar las manos. Luego se sentó sobre mi y comenzó a acariciarme, a darme de comer más fruta, mientras seguía besándome, está vez el mismo puso mis manos sobre sus nalgas, y me quitó la venda mientras me besaba. Abrí los ojos y comencé a tocarlo y acariciarlo, a meter mis dedos en su boca, los cuales chupaba uno por uno, lo cargué y lo tiré en la cama, me acosté sobre él y comencé a besarle la boca, el mentón, el cuello, mientras acariciaba su cuerpo, seguía besándolo, lamiéndolo, raspándolo con mi barba, mordiéndolo suavemente. Luego pude ver que era lo que había en la mesita: 1 tazón de fresas, cerezas, y tres envases más: uno con arequipe, otro con sirope de chocolate, y otro con crema batida, tomé una fresa y la unté con crema batida, se la puse en la boca y comenzó a lamer la crema, sin morder la fresa ,se la metía en la boca, y la sacaba, se la pasaba por la cara, por el cuello, hasta que me la puse en la boca y se la acerqué hasta la de él y entre los dos comimos la fresa, hasta que estábamos besándonos, mientras yo no dejaba de acariciar sus muslos y sus nalgas, las apretaba las separaba, las unía, le dí la vuelta y lo acosté boca abajo, una vez mas recorría su cuerpo de arriba abajo con mis manos y mi lengua, seguía masajeando sus nalgas que me vuelven loco, ahí estaban entre mis manos, grandes, redondas, duras, sin un vello encima, tomé la crema batida y el sirope de chocolate e hice una raya desde su nuca hasta el medio de sus nalgas, sobre la raya coloqué una fresa, luego una cereza, así hasta completar el recorrido hasta su trasero, luego empecé a comer las frutas y a lamer la crema y el chocolate desde su nuca. Mientras iba comiendo y lamiendo iba besando también, todo eso mientras acariciaba sus muslos, así fui hasta que llegué al medio de sus nalgas, separé sus piernas y comencé a comerme la crema y a lamer su ano, a besarlo, ahí estuve por un buen rato, besando sus nalgas, mordiéndolas, apretándolas, masajeándolas, acariciaba sus muslos, y lamía su ano, luego derramé mas sirope de chocolate y crema y arequipe, para seguir lamiendo, sus gemidos me prendían y hacían que me esmerara mas en mi labor de dilatarle el ano, así que metí un dedo, lo metí lentamente hasta que estaba todo adentro, una vez adentro le di varías vueltas, para luego sacarlo lentamente, así estaba intercambiando mis lamidas y besos a su ano, con la introducción de mi dedo, luego metí dos dedos, y luego de un rato tres, estaba metiendo y sacándolos cada vez mas rápido, y más fuerte, le dí un masaje a su próstata, cosa que acostumbro hacer porque se que lo enloquece, una vez mas su cuerpo temblaba y se retorcía de placer. Me levanté y me lubriqué bien el pene, antes de penetrarlo empecé a recorrer su espalda con mi pene, lo pasaba por medio de sus nalgas , hacía círculos en su ano con mi glande, bueno en uno de esos círculos lo penetré, metiendo el glande lentamente, me detuve para que su esfínter se adaptara al tamaño de mi pene, luego de un minuto avancé en mi penetración metiendo todo el pito hasta que mis bolas chocaban con las suyas y mi vello púbico rozaba su nalgas, lo fui sacando para volver a meterlo rápidamente, así estuve por un rato en un mete y saca fenomenal, durante el cual hacía movimientos de vaivén, adelante y atrás combinándolos con movimientos circulares y una que otra nalgada. El sonido de mis bolas chocando con las de él y sus gemidos me excitaban más y más, por lo que aceleraba las embestidas, lo estuve bombeando en esa posición por un buen rato, luego se lo saqué y me acosté boca arriba. Él sabía que venía la parte en que empezaba a cabalgar, por lo que rápidamente se sentó sobre mi pene tragándoselo por completo, es indescriptible la sensación y más mientras veía mi pene perderse dentro de su cuerpo, ahí comenzó a moverse como el sabe hacerlo, y hacer presión con su esfínter sobre mi pene abriéndolo y cerradonlo a su antojo, eso me vuelve loco y me pone a ver estrellas, al rato de estar en esa posición, lo puse en cuatro y lo embestía con todo, tomándolo por los hombros, luego puse una mano en su cintura y la otra en su nuca, y fui incrementando la velocidad de las bombeadas, luego lo puse en una de mis posiciones favoritas lo acosté boca arriba y puse cada una de sus piernas sobre mis hombros, así empecé a bombear otra vez, mientras tanto podía ver sus expresiones de placer y escuchar sus gemidos, que esta vez eran mas fuertes, así que fui incrementando la velocidad y la profundidad de las penetraciones, hasta que Raúl me preguntó: ¿te falta mucho para acabar? Porque ya no creo aguantar más me dijo. Le conteste: “dale, espera solo unos minutos más para que lo hagamos juntos”.  Nunca lo habíamos hecho así, ósea acabar los dos al mismo tiempo. Pasados unos minutos lo escucho decir: “ya no puedo más voy a acabar”. Le dije que yo también, así estábamos sudados completamente, entregados el uno al otro en ese intercambio de placer, el olor de nuestros cuerpos mezclado con el del chocolate y las frutas, me hicieron divagar por un momento, cuando escucho los gemidos de Raúl más intensos, y siento nuevamente que me faltan fuerzas, las piernas me tiemblan, y la especie de descarga eléctrica que me recorre de pies a cabeza, y suelto un gemido muy agudo, liberando mi semen en las entrañas de mi cuñado, al mismo tiempo en que el está eyaculando sobre su abdomen y su pecho..Wow bebe Feliz aniversario, fueron sus palabras. Feliz aniversario le dije. Me acosté sobre él nos besamos un rato, pasamos un rato ahí abrazados en la cama para luego irnos a duchar juntos e iniciar la celebración nuevamente con otro encuentro sexual.

Bueno espero les haya gustado mi humilde experiencia que estén bien.

Me gusta / No me gusta

Con mi marido y mi cuñado

Yo llegaba casi al cielo con aquellos envites, y para colmo de placer mi marido me besaba y me chupaba de medio cuerpo para arriba. Solo me corría yo, estaba dilataba, excitada, cuando mi cuñado empezó a dilatar mi culo. Su dedo entraba y salía, luego fueron dos, entonces yo le pedí a mi marido que fuera él quien me penetrara por detrás mientras mi cuñado me la metía hasta adentro.

Hacía ya muchos meses que venía teniendo esa misma fantasía. Mi marido se reía, con esa risa que me hacía notar que se excitaba con lo que le estaba contando. La cosa no pasaba de ahí, ni de los estupendos polvos que echábamos pensando en ello. Hasta que un día apareció mi cuñado en casa. Después de cenar nos sentamos en el salón; estábamos los tres tomando unas copas. Mi cuñado se iba a quedar a dormir en casa, porque al día siguiente tenía que hacer varias cosas en Madrid y posiblemente no acabase con todo.

En un momento determinado, puse música y mi marido y yo nos pusimos a bailar. Mi cuñado medio en serio, medio en broma, nos dijo que no contásemos dinero en casa del pobre, a lo que mi marido le contestó que si quería bailar con su cuñada. Inmediatamente se levantó y comenzamos a bailar. Al cabo de un rato, mi marido se nos unió poniéndose detrás de mi y aquello era como un bocadillo. Mi marido empezó a acariciarme y a morderme la oreja, y yo iba notando el “acalore” de mi cuñado. En eso sonó el teléfono y mi marido fue a contestar, momento que mi cuñado aprovechó para poner su boca sobre la mía y darme un húmedo beso.

No sé porqué, pero le respondí. Sin dejar de besarnos, me abrazó más fuerte y así, en ese abrazo, noté “la dimensión de su empalme”, de primera especial, mientras su lengua estaba controlando cualquier movimiento de la mía, por leve que fuera. Vi como mi marido observaba la escena desde la puerta; me miró sonriendo, como diciendo que la fantasía había vuelto, pero esta vez, yo estaba dominando a la fantasía.

Mi cuñado no había visto a mi marido, claro que cuando se dio cuenta de que se acercaba, en el grado de excitación que se encontraba, tampoco retiró ninguna de sus manos de mi culo. Seguramente estaba probando hasta donde podía llegar.

Nos fuimos a sentar, bebiendo un poco más, porque hacía calor. Entonces creo que fue mi marido quien dijo que podíamos jugar a algo, y lo decía mientras sus manos se refugiaban bajo mi blusa, ante la atenta mirada de mi cuñado, quien empezaba a desear que pasase lo que quería y creía que iba a pasar. Por ello, y sin cortarse un pelo, acercó sus labios a los mismos y dijo “¿jugamos?”. “¿A qué?”, respondí yo mordiéndole la boca.

Mi marido, que tiene una mente superactiva, dijo “vamos a comprobar antes de nada tu sensibilidad y después jugamos, pero debes concentrarte para saber quién es el que te haga algo. No puedes tocar con tus manos”. Añadiendo que “tienes que estar inmóvil y dejarte hacer. Te vamos a tapar los ojos y si estás bien segura dices de quien se trata. Si te equivocas tendrás un castigo”.

La verdad es que aquello era tan excitante que ni me paré a pensar si era justo o no. Solo quería que empezase, después de todo, ¿cómo no iba a reconocer las manos o la boca de mi marido?.

Me taparon los ojos con una venda y me dieron unas vueltas por la habitación para descolocarme, y de repente me dejaron sola. Sentí un fuerte escalofrío cuando una boca comenzó a chuparme el cuello, besándome, lamiéndome, mordiéndome… ¡que gusto me estaba dando!. Mientras experimentaba esa sensación, otra boca buscó la mía, metiendo toda su lengua dentro de mi boca y succionando con fuerza la mía. Por extasiada y excitada que estuviera, era la boca de mi marido; estaba segura y así lo dije.

“Perdiste”, decía mi cuñado mientras me pasaba su excitado aliento y me quitaba el pañuelo. Y así fue, la boca que estaba en mi cuello era la de mi marido y la otra boca, la que besaba apasionadamente, era la de mi cuñado.

Como castigo, mi marido abrió dos botones de la blusa y me chupó el pecho, llegando casi a morderme un pezón. Aquello era excitante y me gustaba; me estaba poniendo a mil por hora. No sabía a dónde se iba a llegar con el juego, pero estaba encantada. Cuando mi marido abrochó de nuevo los botones de mi blusa, casi le digo que no lo hiciera, pero había que seguir su juego.

Me volvieron a tapar los ojos y a dar vueltas. Otra vez una boca se abría sobre la mía mientras una mano se adueñaba de mi pecho, tocándolo y apretándolo con fuerza. Yo estaba ya calada del todo y no tenía otro objetivo que el que me la metieran hasta adentro, con fuerza, incluso haciéndome daño. Pero había que esperar; ¿porqué tardaba tanto en llegar ese momento?.

Esa mano que seguía tocando se metió entre mi blusa y mi piel; la otra mano apareció también, y los dedos ya jugaban con mis pezones de una forma que me enloquecía. Yo no podía tocar ni saber quién era; los dos tenían bigote, las lenguas tenían su parecido ¿sería familiar?, no sabía que decir, y lo que sí sabía es que hasta que no dijera un nombre aquello seguiría así.

Un cuerpo se me acercó por detrás, noté perfectamente el tamaño de aquel pene; me abrazó, mientras otras manos se ocupaban de mis mojados muslos. La respiración en mi nuca descubrió a mi marido, por lo que dije que el que me estaba tocando el pecho y los muslos era mi cuñado. Esta vez acerté y mi marido me dio la vuelta, me quitó el pañuelo y me dio un beso en la boca como premio.

Cuando acabó, el que me besó fue mi cuñado, que lo hizo con tal apasionamiento que creí que me iba a ahogar. Las manos de marido me tocaban a lo largo del cuerpo. Pasaron unos minutos de esta manera, una boca me besaba y unas manos me tocaban, pero no eran del mismo dueño… ¡Oh! que gusto me estaban dando.

En un momento, mi marido tomó una de mis manos y la puso en la cremallera de su pantalón. Rápidamente la bajé y metí la mano. Le estaba acariciando por dentro del calzoncillo; su miembro peleaba por salir, daba golpecillos en mi mano. Entonces, cogió mi otra mano y la puso encima de la bragueta de su hermano. Hice la misma operación, aunque más torpemente, mientras veía como mi cuñado tenía los ojos cerrados y apretaba una de sus manos sobre mi cadera. Como pasó, no lo sé, pero de repente estaban los dos desnudos delante de mí, y mi boca iba de un pene al otro mientras sus manos se turnaban para tocarme.

Mi marido me tumbó en el sofá y comenzó comerme el sexo, su lengua buscaba mi clítoris y yo no pude contener aquella cadena de orgasmos. Ajeno a lo que su hermano me estaba provocando, mi cuñado se dedicaba a pasear su lengua por mis pezones, a veces lamía, a veces mordía, pero su respiración me seguía poniendo muy nerviosa.

Con movimientos muy calculados por parte de los dos hermanos, mi cuñado pasó a sentarse en el sofá, y con mucho tacto me sentó encima de él, mientras se movía lentamente introduciéndome su pene. Yo llegaba casi al cielo con aquellos envites, y para colmo de placer mi marido me besaba y me chupaba de medio cuerpo para arriba… Solo me corría yo, estaba dilataba, calada, excitada, cuando mi cuñado empezó a dilatar mi culo. Su dedo ya entraba y salía, luego fueron dos, y entonces yo le pedí a mi marido que fuera él quien me penetrara por detrás mientras mi cuñado me la metía hasta adentro.

Una doble penetración, mi marido llenando mi culo y mi cuñado dentro de mi sexo, ¡que juego tan magnífico!, sintiéndolos a los dos y sus movimientos. No pude llegar a decir que parasen un poco, que me iban a romper, porque me corrí de nuevo y porque inmediatamente los dos se vaciaron dentro de mí. La fantasía había dejado de serlo, ya era realidad. Me habían follado los dos, y además, ¡que bien lo habían hecho y como lo habíamos disfrutado!

Autora: Teresa G

¿Otra semana en soledad? No más, registrarte gratis y encuentra lo que buscas http://www.yunu.com/ y a gozar con la pareja.

Me gusta / No me gusta

Mi querido cuñado

Llamé a mi amigo y le mamé el pene hasta que se vino, me dio por el culo lo que me volvió loca ya que me encanta el sexo anal. Me fui a la cama y me masturbé pensando en mi hermana y mi cuñado. Me imaginaba a mi cuñado teniendo relaciones conmigo, tratando de meter aquel inmenso órgano por mi trasero y yo gritando de placer. Amanecí pensando en mi cuñado y en aquel inmenso bicho.

Mi hermana menor tiene 32 años de edad y su esposo Alberto tiene 38. Yo estaba completamente en contra de esa relación, ya que él es mayor que ella y tenía hijos de un anterior matrimonio. Alberto es un hombre mayor, pero para su edad se conserva muy bien.

Hace cuatro meses mi hermana Maribel y Alberto se mudaron cerca de mi casa y tuve la oportunidad de conocer mejor a mi cuñado. Todo cambió hace dos meses cuando me di cuenta como Alberto me miraba. Soy divorciada, tengo 36 años de edad y tengo mucho más cuerpo que mi hermana. Mido 5 pies con 3pulgadas, peso 125 libras y soy una mujer bien protuberante con unas medidas de 36D-26-42 con unas nalgas redondas y bien paradas. Lo contrario de mi hermana que tiene un cuerpo atlético y tonificado.

En varias ocasiones sorprendí a Alberto mirándome las nalgas y eso me excitaba mucho. Saber que el esposo de mi hermana me miraba y tal vez me deseaba. Comencé a coquetearle y a fijarme más en él. Un día Maribel y Alberto me invitaron a una actividad, donde había bebidas y comida. Ese día compartimos mucho y me dio más confianza, el cual no desprecié. Después de varias copas, mi cuñado se puso medio juguetón con mi hermana y me sentía llena de envidia al ver como la besaba y la manoseaba. Mi hermana Maribel también estaba entradita en copas.

Poco antes de terminar la actividad le dije a mi hermana que me acompañara al baño y mi cuñado se fue con nosotras ya que él también tenía ganas de orinar. Mi hermana entró primero y mi cuñado se antojó de entrar con ella. Lo que no se percataron es de haber dejado la puerta entreabierta de forma tal que yo podía ver todo lo que pasaba adentro del baño. Mi hermana se sentó a orinar mientras mi cuñado se bajaba el zipper del pantalón. Cuando veo que este se saca el miembro, veo que es inmenso.

Era un pene gordo y largo, como de 8 pulgadas sin estar erecto. El comienza a manosear ese pingón y a tratar de ponérselo en la boca a Maribel, mientras ella le decía que dejara eso para la casa. El seguía manoseando aquel instrumento hasta que quedó completamente erecto. Aquello medía como 12 pulgadas, pero lo que más me llamaba la atención era el grosor. Era el bicho más grueso que jamás había visto. Mi hermanita trataba de meterse algo en la boca de aquel inmenso bicho y era casi una misión imposible.

Tan pronto llegué a mi casa, llamé a mi amigo y este llegó en diez minutos, nos fuimos a la cama y le hice el amor como nunca antes. Le mamé el pene hasta que se viniera y me dio por el culo como media hora lo que me volvió loca ya que me encanta el sexo anal. Me fui a la cama y me masturbé pensando en aquel acto de mi hermana y mi cuñado. Me imaginaba a mi cuñado teniendo relaciones conmigo, tratando de meter aquel inmenso órgano por mi trasero y yo gritando de placer. Amanecí pensando en mi cuñado y en aquel inmenso bicho.

Como a las 10 de la mañana del otro día, me despierta el timbre del teléfono y me dan los buenos días. Cuando pregunto quién era, me dice, tu querido cuñado. De un salto, inmediatamente me siento en la cama y comienzo hablar de lo mucho que disfruté la actividad. Este me dice que yo estaba preciosa y que la falda que tenía puesta me quedaba de maravilla. Le pregunté que si estaba con Maribel y él me dijo que estaba cerca de mi casa comprando unas chucherías.

Aproveché el momento para decirle que como estaba cerca, me trajera del almacén unos refrescos. Este me dijo que si, y que antes de media hora me los llevaba. Me metí al baño y me di una ducha, me puse bien bonita y provocativa. Tenía en mi mente tirarme a mi cuñado. No me puse panties, ni brassier. Solo un pantaloncito bien corto, con un t-short cortito y bien pegadito. Cuando llega mi cuñado, este se encontraba con unos pantalones cortos deportivos, con una t-short de manguillos dejando al descubierto los muslos y brazos. Me gusta este hombre, tiene un cuerpo ancho, no es tan musculoso, pero de hueso ancho y fortachón. Mi cuñado mide 6 pies con 3 pulgadas y pesa 248 libras que no se le notan.

Tan pronto entra, le tiro un piropo a las piernas y a este se le sale una sonrisa y me dice aquí están tus refrescos. Me volteo y comienzo a caminar meneando mi enorme trasero y este me dice que el pantalón me pinta bien y la modelo está preciosa, sigo caminando hacia la cocina y siento sus manos en mi cintura, me volteó y comenzamos a besarnos como dos frenéticos. Inmediatamente comienzo a tocarle el montón de bicho que tiene, excitándome por completo el tamaño de este. Nos quitamos toda la ropa y cuando le miro el bicho lo tenía completamente erecto y comencé a sentirme nerviosa.

Nunca había estado con un hombre con un miembro de ese grosor y tamaño. Este me dice, que desde que me conoce siempre a soñado con mi trasero. Me volteó y comenzó a besarme el culo y a meterme la lengua. Ya tenía el chocho a fuego y sentía que me venía. Este me metió uno y después dos dedos en el culo. Ya con eso yo temblaba ya que anticipaba que lo que él quería era mi culito. Me dijo, arrodíllate y relájate. Le dije que por ahí no y este no me hizo caso, colocando la cabeza de su inmenso bicho en el roto de mi culito.

Comenzó a meterlo poco a poco y el dolor era sin descripción. Comencé a gritar pidiéndole que se detuviera y este no me hacía caso metiendo más el gordo e inmenso pene por mi culo. Primero comencé a sentir un ardor y luego una molestia como si se me estuviera saliendo la excreta. El dolor no paraba y este seguía dándome más bicho hasta que llegué a sentir su pelvis cuando chocó con mis nalgas. Ya lo tenía adentro por completo y yo mordiendo la almohada y gritando de dolor. De momento, Alberto sacó más de la mitad del bicho y lo introdujo de nuevo y no pude aguantar más. Le dije que lo sacara de inmediato y este lo que hizo fue aguantarme por los brazos y darme más bicho.

Comenzó a sacar y a meter ese bicho por completo. Sentía ganas de orinar y de hacer caca. Ya sentía mi excreta entre mis nalgas y no pude aguantar más la orina. Me sentía bien incómoda bajo aquella situación de dolor y avergonzada por la excreta que me salía según entraba y sacaba el inmenso bicho.

Después de darme por detrás tanto rato perdí hasta la fuerza y me dejé llevar por lo que estaba pasando. Seguía sintiendo dolor, pero también un poco de gusto. Pensé también que lo había logrado, tirarme a mi querido cuñado y tirarme aquel inmenso bicho por el culito. A los 20 ó 25 minutos comenzó a darme bien rápido y a meterlo y a sacarlo por completo de golpe y sentía algo rompiéndose dentro de mí, algo que se estiraba por detrás de mi ombligo y estómago. Este me dijo que se venía y que me llenaba el culo de leche, un grito de placer salió de su boca y una sonrisa coqueta de complacido.

Cuando sacó el pene de mi ano no pude aguantar y me hice la necesidad completa en la cama. Me levanté corriendo y fui al baño a limpiarme, pude ver la cantidad de sangre que me brotaba del ano. El fue muy comprensivo y me ayudó a limpiar todo. Me dijo que todo puede suceder en el sexo y que tenía que tener confianza en él. Nos bañamos juntos y nos fumamos un cigarrillo.

Ahora Alberto y yo tenemos relaciones todos los fines de semana. Mi hermana Maribel no tiene idea que me estoy tirando a Alberto y las relaciones con mi pareja han mejorado. Cuando mi pareja me da por el culito me dice que ya estoy acostumbrándome a él. Lo menos que se imagina es el inmenso bicho que me coge por detras todos los fines de semana.

Me encanta el sexo anal… por favor si alguna de ustedes chicas son como yo, no duden en contar sus relatos…

Autora: Maritza

Y ahora a bajar un buen video y a gozarla… Clika aquí http://www.videosmarqueze.com/ no te lo prives.

Me gusta / No me gusta

La mujer de mi cuñado

Ella empezó a moverse circularmente para sentir mi pinga bien adentro, me volvió loco, empecé el mete y saca, se la sacaba para luego clavársela hasta el fondo y luego con más rapidez, hasta que me pegué fuertemente empalándola y ella reaccionó tomándome de las caderas para hacer más presión y quedar bien pegados y ahí expulsé toda mi leche dentro de su culo, llenándole las entrañas.

No estaba programado y realmente nunca pensé que pudiera suceder pero la verdad es que he tenido la posibilidad de hacer el amor con las 2 mujeres que ha tenido mi cuñado, he aquí la historia:

La primera mujer del hermano de mi esposa era de cara achinada, buenas tetas y un culo grande y duro que se marcaba con cualquier tipo de ropa, era una mujer de carácter fuerte y mirada penetrante. Ellos vivían en un pueblito de provincia bastante alejado de la capital donde vivíamos mi esposa y yo. En las ocasiones en que visitábamos el pueblo donde además vivían los abuelos de mi esposa, compartíamos y hacíamos comidas familiares en casa de los abuelos o en la de mi cuñado que quedaba a unos 150 metros de distancia.

Yo nunca pude disimular mucho mirarle el culo y las tetas a la mujer de mi cuñado, sobre todo cuando no había otras personas delante y ella parece haberse percatado de esto pues a veces se agachaba ofreciéndome un buen espectáculo de sus grandes tetas o se ponía de espalda frecuentemente para que pudiera vacilarle sus ricas nalgas. A pesar de su mal carácter, conmigo siempre fue muy amable, se reía y me tocaba al hablar, como quien no quiere las cosas, al punto que mi mujer llegó a sentir celos y reprochar la actitud tan desenfadada de ella conmigo.

En una de esas visitas al pueblo, me mandan a casa del cuñado, que en ese momento se encontraba en su trabajo, a buscar hielo para unas copas y llevar a guardar una carne en el refrigerador. Me recibe su mujer que está sola y me dice que  pase, que está haciendo cosas en la cocina, así que la seguí sin quitar mis ojos de su rico culo y el cual me pareció que movía más de la cuenta, una vez en la cocina guardé la carne en el congelador y cuando me disponía a buscar el hielo ella me dice, ay, ayúdame por favor a coger el trasto para que te lleves el hielo, está acá arriba pero no alcanzo, ella estaba con la mano estirada tratando de alcanzar el trasto que se encontraba en la alacena de arriba, pero en lugar de quitarse y darme paso para que yo pudiera tomarlo, se queda en esa posición y no tuve más remedio que ponerme al lado de ella y estirar mi mano para alcanzarlo.

En esta posición fue imposible no pegarme a ella y sentir lo dura que tenía su nalga, mi pene reaccionó al instante y se puso duro como roca al entrar en contacto con su cuerpo, pero seguí intentando coger el trasto, sin hacer mucho esfuerzo por supuesto, cuando ella se ladea un poco quedando mi pene ahora justo en la raja que separa sus dos nalgas,  baja su mano, se apoya en el marco de la meseta y se inclina hacia atrás para sentir mi pinga acomodada entre sus nalgas, yo también bajo mi brazo y la tomo de la cintura atrayéndola hacia mí e incrustando sus nalgas contra mi cuerpo, ella comenzó un movimiento de rotación de sus nalgas sobre mi pantalón que me volvió loco, metí las manos por debajo de su bata de casa y acaricio sus nalgas por encima de su blúmer, luego meto las manos por debajo de la fina tela y le toco la raja y las nalgas…

Ella se deja hacer y se inclina un poco más, yo le bajo el blúmer, me agacho y comienzo a besarle las nalgas, a oler su culo, a pasarle la lengua por la raja, se la abro y le chupo el huequito prieto metiéndole la lengua y pasándosela de abajo arriba y de arriba abajo, le meto un dedo y siento el calor de su interior y cómo me aprieta con su esfínter, con la otra mano le toco los labios vaginales  que ya están empapados y le froto suavemente el clítoris haciéndole escapar un gemido de placer… me separo un poco para desabrochar mi pantalón y bajármelo junto con el calzoncillo y liberar mi pinga que ya está húmeda con mis líquidos preseminales.

En medio de la calentura intuyo que debo actuar rápido pues puede llegar alguien a la casa en cualquier momento, o mi esposa darse cuenta de mi tardanza e ir a buscarme, así que sin mucho preámbulo empecé a pasarle la cabeza de mi pinga por sus nalgas y golpear suavemente en ellas, ella se acomodó y puso su culo en pompa ofreciéndome su hueco y después de ensalivar su ano y la cabeza de mi pinga, se la coloqué y fui empujando y metiendo poco a poco todo mi nabo que fue entrando sin encontrar resistencia hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas.

Me quedé pegado a ella un rato, sin moverme para sentir la delicia del culo caliente apretando mi pinga  y sentir las palpitaciones de su recto, ella empezó a moverse circularmente para sentir mi pinga bien adentro y eso me volvió loco, empecé el mete y saca, primero despacio, se la sacaba casi hasta afuera para luego clavársela hasta el fondo y luego con más rapidez, hasta que me pegué fuertemente empalándola lo más que podía y ella reaccionó echando sus brazos hacia atrás y tomándome de las caderas para hacer más fuerte la presión y quedar bien pegados y ahí mismo expulsé toda mi leche dentro de su culo, llenándole las entrañas…

Nos quedamos un rato así, bien pegados, yo con mi cabeza recostada a su espalda y sin soltar su cintura hasta que sentí la flacidez de mi pene que fue resbalando poco a poco afuera del orificio hasta salir completamente con un sonido de pluff como si se descorchara una botella… nos incorporamos, ella tomó una toallita para limpiar mi pene y hasta ese momento no habíamos hablado ninguno de los 2 y me preguntó: ¿te gustó mi culo? Y le respondí: me encantó… pues ahí lo tienes, me dijo ahí lo tienes a tu disposición, pues a mí me gustó mucho sentir tu pinga dentro del culo… dicho esto me dio un beso en la cabeza de la pinga, me subió el calzoncillo guardándomela y me subió el pantalón, el cual abrochó, se subió su blúmer, se acomodó la bata y se empinó para coger el trasto, alcanzándolo con toda comodidad, me lo dio y me dijo, toma que si llegas sin hielo a la casa van a sospechar…

Este fue el primero de 2 o 3 encuentros fortuitos con la primera mujer de mi cuñado que terminaron debido al divorcio de ambos por incompatibilidad y ella se mudó para casa de sus padres, otro pueblo aún más alejado y más nunca nos volvimos a ver.

Como a los 2 años mi cuñado se vuelve a casar con una mujer joven de 23 años, enfermera de profesión, bastante bonita y con un cuerpo bastante aceptable, aunque no tan buena como la primera mujer, pero en cambio esta es más simpática, un poco ingenua y desinhibida. Ahora viven en la capital de provincia pero todavía lejos de la capital del país donde resido, así que no nos vemos muy a menudo pero en las vacaciones vienen a pasar algunos días con nosotros. Ella es religiosa por lo que tiene determinadas actitudes ante la vida debido a la fe que practica, por eso es muy recatada y no es capaz ni de pronunciar palabrotas…Sin embargo fue cambiando con el tiempo, primero tuvo su primera hija, que ahora tiene 8 años, luego al varoncito de 1 año y meses, los 2 partos le hicieron engordar  bastante, sobre todo después del 2do pero a pesar de no hacer ejercicios se ha logrado recuperar bastante, le queda un poco de panza pero tiene las tetas más grandes, aunque un poco caídas y eso si el culo como que le ha crecido, tiene caderas más anchas y un par de nalgas voluminosas. Explicaba de su cambio de carácter y me refería a que la notaba menos recatada tanto al hablar como al vestir. Cuando hablábamos por teléfono me sorprendía escuchar malas palabras al hablarme de los niños “están de pinga”, “no hay quien cojones los soporte”, “me tienen hasta la leche” y cosas por el estilo, que achacaba a su papel de madre con una niña pequeña e intranquila y un bebé a cuestas.

Este año, decidieron venir a nuestra casa en las vacaciones con los 2 niños y pasarse 20 días. Como tenemos una habitación desocupada, la habilitamos para ellos, conseguimos una cuna para el niño y una camita pequeña para la niña, el tiempo pasaba y mi cuñado se pasaba el día viendo TV, la niña jugando en mi PC o en la de mi hijo y ella con una laptop que le puse en el cuarto para que jugaran. Una tarde llego del trabajo, mi cuñado que está sentado en la sala con la niña y el niño dormido en su coche, me dice que mi esposa salió a hacer unas compras… subí a las habitaciones y al dirigirme a la mía pasé delante de la de ellos y veo a la mujer de mi cuñado acostada en la cama en bata de casa y con las piernas abiertas, dejando ver su sexo pues no llevaba ropa interior. Esto me sorprendió mucho pues ya expliqué cómo era ella pero la situación me calentó y me quedé mirando su bollo peludito, no me atrevía ni a moverme para no despertarla pero mi pene ya estaba reaccionando ante esa imagen de sexo descubierto y apetecible, comencé a sobarlo por encima del pantalón, en eso ella se vira de lado recogiendo un poco las piernas y ahora lo que queda ante mi vista es su culo.

El corazón me latía a mil por segundo, mi pinga estaba durísima y sin siquiera pensarlo me la saqué y empecé a pajearme lentamente pero muy rico observando sus nalgas, cuando de pronto se vuelve a virar, pero en esta ocasión hacia mí y con los ojos abiertos,  me sorprende con la pinga afuera y pajeándome, al verme fijó su vista en mi pene y me pregunta:  ¿que estás haciendo?, me guardé el pene que rápidamente  se puso flácido y le dije: nada, discúlpame, fue un impulso involuntario cuando te vi semi desnuda y no me pude reprimir… discúlpame, ¿sí? Yo pensé que la había cagado y que se iba a formar un escándalo, pero para mi gran sorpresa se sentó en la cama, se subió la bata mostrándome su bollo y me pregunta: ¿esto fue lo que te alteró? Lo tomó con sus 2 manos y abrió los labios vaginales mostrándome una rosada y brillante vulva, sí, eso mismo le dije sin dejar de mirar esa rica imagen, se incorporó me sacó la pinga y se la metió en la boca, le dio una rápidas chupadas y me la volvió a guardar preguntándome donde estaban los demás.

Le dije que su marido estaba en la sala con los 2 niños mirando la tele y que mi mujer había salido a hacer compras, se levantó de la cama se asomó a la puerta y viendo que todo estaba tranquilo se sentó en la cama frente a mi me volvió a sacar la pinga y empezó a darme una chupada de fantasía, se la metía toda en la boca, me chupaba la cabeza, me pasaba la lengua por todo el palo hasta los huevos que también me chupó, me decía:  que pinga más rica tienes, como me gusta, ya tenía la leche por salir y se lo dije, no importa me dijo échamela en la boca y comenzó a chupar frenéticamente pajeándome con una de sus manos hasta que no pude aguantar más y le solté mi leche caliente en su boca la cual tragó ávidamente hasta dejarme sin una gota.

En ese momento sentimos un ruido de pasos por la escalera y salí de la habitación con las piernas aún temblando por el efecto de la mamada, era la niña que subía llamando a su mami para que le diera refresco…

A partir de ese momento buscaba la posibilidad de encontrarme a la mujer de mi cuñado sola, si estaba en la cocina allá iba y le tocaba las nalgas o le cogía una teta, ella por su parte me tocaba la pinga por encima del short o del pantalón, hasta que una tarde al llegar a mi casa estaba mi esposa con la manicura en la sala empezando a arreglarse y pintar las uñas de los pies, luego serían las manos, así que se iba a demorar un buen rato, le pregunto por la gente y me dice que su hermano acaba de salir con los niños al parque y que la mujer estaba en el cuarto de lavado en la terraza de arriba lavando la ropa, al conocer esto la sangre empezó a golpear fuerte sobre mi sien y haciéndome el desentendido le di un beso a mi mujer, fui a la cocina, tomé un poco de agua, me demoré un poco aunque estaba loco por subir, pero para que no se notara mi desespero, hasta que enfilé escaleras arriba hasta la terraza donde tenemos un cuarto de lavado y ahí estaba ella con su bata de casa casi transparente y sin ninguna ropa interior por lo que se le marcaban los pezones oscuros y redondos…

Al verme se sonrío y me preguntó si le iba a ayudar… si, le respondí te voy a ayudar, pero a ponerte caliente, me acerqué y le planté un beso en la boca que correspondió dándome su lengua, me preguntó por los de la casa y le dije que teníamos tiempo, nos volvimos a besar y saborear nuestras lenguas mientras le metía la mano por debajo de la bata amasándole las nalgas y  abriéndoselas para tocar su culito, le levanté por completo la bata de casa, la cual se quitó quedando desnuda completamente  y empecé a mamarle las tetas como un poseso, tenía los pezones grandes y duros y yo le pasaba la lengua y me los metía dentro de la boca para chuparlos bien rico.

Ella por su  parte me bajó el cierre de la cremallera y liberó mi pinga que estaba por explotar, se agachó y me empezó a dar una rica mamada, pero sabía que si seguía  me iba a venir, así que la levanté, la coloqué encima de una mesita, le abrí las piernas y empecé a comerme ese bollo mojado y rico que estaba, sabroso como manjar de dioses, le chupaba el clítoris mientras le metía un dedo en su vagina, luego chupaba todos sus jugos y le pasaba la lengua desde el ano hasta el clítoris succionando y haciéndola gemir, hasta que convulsionó en un orgasmo apretando mi cabeza  con sus piernas y con mi cara hundida en su sexo… se desplomó relajada y me dijo… ¡coño que rico mamas!

Ahora quiero que me la metas, me quité el pantalón y quedé  desnudo de la cintura hacia abajo, ella se incorporó, se recostó a la pared y subió una pierna encima de un cubo colocado al revés que habia en el piso, se inclinó un poco ofreciéndome su palpitante y hambriento sexo, le coloqué la cabeza de mi pinga y fui metiendo poco a poco hasta pegar mis huevos contra su pelvis, ella tenía los ojos cerrados y decía, que rico, papii, asiiii que rica está tu pingaaaaa metemela bien rico papito, quiero sentir tu pinga rica… estas palabras me calentaron aún más y comencé a sacar y a meter y a darle pinga, le preguntaba, ¿te gusta mami mi pinga? Y ella me decía si papi, que rico me gusta tu pinga, me gusta que me la metas…

Ponía los ojos en blanco y se mordía los labios de la gozada que estaba disfrutando, sentí que me iba a venir y se lo dije, me respondio. Si papi dale, dame tu leche, anda dámela cojones, que rico yo también me vengooooo, agaggggagggg,  siiiiiiiiiiii, y le comencé a echar los trallazos de leche dentro de su caliente bollo a la vez que ella también se corría agarrándome por la cintura y apretándome bien fuerte contra ella, puso su cabeza en mi hombro y luego de un espasmo tembloroso se fue calmando y aflojando su cuerpo, yo todavía la tenía clavada, hasta que poco a poco fui saliendo de ella, bajó su pierna del cubo y me quedé pegado a ella con mi pinga ya flácida en su muslo donde se regaban los restos de sus jugos mezclados con los míos.

Ella se arregló su bata de casa y se puso su ropa interior, ya que me confesó que estaba así por si de casualidad yo llegaba y fue lo que sucedió… a la semana siguiente se marcharon para su provincia, no sin antes hacerme una rica mamada por la noche en el baño, aprovechando una oportunidad que tuvimos de estar solos.

Autor: ekobio

Me gusta / No me gusta