El nuevo trabajo de mi mujer V Final

Después de su Ascenso la actitud de mi mujer cambio, más segura, más abierta, mas sexual, a mí en casa me tenía loco con las historias que me contaba del trabajo y teníamos una vida sexual más activa que nunca pues, según ordenaron Silvia y Jean Claude, seguía sin ser penetrada en el trabajo y llegaba a casa cachondísima. En la oficina, en caso de calentón extremo, solo tenía que llamar por teléfono y cualquier becario se arrodillaba ante su mesa comiéndola el coño hasta correrse en su boca.

Dejó su antigua ropa a un lado y empezó a vestir mas sexy, elegante y provocativa a la vez. Al trabajo iba siempre vestida con trajes de ejecutiva, tacón alto, medias o pantys y, por lo que pude curiosear en sus cajones, nunca llevaba ni bragas ni sujetador. Empezó a utilizar prendas de Sado que combinaba elegantemente con su ropa, faldas de cuero, algún que otro corpiño, incluso cruces de latex que cubrían sus pezones. Ya solo respondía ante Silvia y Jean Claude con los que actuaba de forma sumisa aunque cambiaba al Rol de Ama en cuanto salía de su despacho.

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De toda la vida

Nos conocíamos desde hace bastantes años. Ella se había casado muy joven, enamorada de su marido, pero forzada por un embarazo no deseado, yo en cambio había vivido mucho más la vida, habiéndome casado mucho más tarde, después de haber disfrutado de una larga juventud, que derivaba en viajes, juergas, amistades y numerosas mujeres.

Cuando me casé, ella llevaba ya diez años de casada y mantenía un matrimonio llevadero, sin broncas, ni malos rollos, pero para una persona como yo, que tantos años me había negado a dar ese paso, y una vez decidido a hacerlo me parecía increíble que siendo todavía tan jóvenes se sintiera ya esa monotonía.

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Mi amigo Paco

Pensé que había tenido ya buenos acostones en mi vida. Ahhh qué equivocada estaba. Sin nada qué hacer, una noche entré a un chat. Estaba aburrida y me iba a salir, hasta que me mandaron un privado. Me pareció de una persona interesante y platicamos. Intercambiamos fotografías y él me encantó. Aunque me desilusioné un poco cuando me dijo que era de Guadalajara, esto se me quitó cuando dijo que el siguiente fin de semana vendría a México. Preguntó si podíamos vernos ¿y adivinen qué contesté? Quedamos en darnos un beso apasionado en cuanto nos viéramos, antes de cruzar palabra. Allí decidiríamos si había química o no.

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Un sueño con mi tío

En un caluroso domingo de enero en nuestra casa de campo, estábamos festejando el cumpleaños número 18 de Paula, sobrina de mi esposa Adriana, y por lo tanto mi sobrina política. Ella es una chica muy linda, alta, muy delgada, con hermosas tetas, piernas largas, y una cola paradita que es una exquisitez. El cumpleaños transcurría normalmente, yo estuve trabajando con el asado, hasta que luego del almuerzo tomé un pequeño descanso tirándome a la pileta. En ella había muchos chicos, que poco a poco fueron saliendo hasta que en un momento quedo solo viendo que Paula venía hacia mí. Con sus manos rodea mi cuello, con sus piernas rodea mi cintura, y me dice: Tío, ¡falta que me des tu regalo!

Este contacto físico era habitual ya que siempre jugábamos en la pileta. ¿No te dio Adriana, nuestro regalo?, contesté. En ese momento, bajó sus piernas, volvió a rodearme a la altura de mis caderas, me apretó hacia su cuerpo, apoyando su conchita sobre mi bulto, y me dijo: No, tío, yo quiero tuuuu regalo…

Me quedé helado, no podía ser cierto que me estuviera apoyando, era una adolescente, hasta hace pocos años jugaba con muñecas. Quise pensar que su movimiento de piernas y su reclamo eran casuales, pero de todas formas, mi pene había comenzado a crecer, y mientas esto sucedía, ella me presionaba cada vez más. En ese momento la madre la llama para cortar la torta, ella me suelta y me dice: Tío vamos, acompáñame a cortar la torta. Yo con la imposibilidad de disimular mi erección le contesté: Si, ya salgo en un minuto. Se dio vuelta para mirarme, y ya casi saliendo de la pileta, me dice: No importa, entiendo que tardes un poco en salir.

Nuevamente me quedé mudo. ¿Era posible que se haya dado cuenta que estaba al palo? Yo trataba de negar lo que sucedía, pero sus actitudes eran obvias. Finalmente pude salir de la pileta y mi pensamiento pasaba por alejarme de esa belleza, era imposible imaginar en llevar adelante una cuestión así. Tengo que estar físicamente bien alejado, no debo cruzar miradas con ella. Tengo que desaparecer hasta que a ella se le pase esto.

Así transcurrió toda la tarde, trataba de no estar solo, y cuando lo estaba y veía que ella se acercaba, rápidamente buscaba a alguien para charlar o servirle algo. A eso de las 6 de la tarde mi esposa se fue a llevar a los chicos a otro cumpleaños. Mi sobrina le había pedido quedarse a dormir con nosotros en el campo y esta accedió. Esto no me preocupó porque para cuando todos se fueran de la fiesta, Adriana estaría de regreso, calculaba yo a eso de las 8,30 o 9.00.

Sucedió que 9.00 en punto se fueron todos, y yo me quedé con mi sobrina solo. Tengo que trabajar ordenando el quincho hasta que llegue mi esposa, me dije. Y comencé a hacerlo mientras le pedí a Paula que ordenara la casa, así quedamos uno en cada punta del lugar. En ese momento se larga una lluvia torrencial, caían piedras, era un temporal tremendo. Nos metemos urgente en la casa, cerrando todas las puertas. Mi esposa llama diciéndome que va a esperar que pase el temporal, que le dijeron que era probable que continuará hasta el día siguiente. Por lo tanto se iba a ir a nuestra casa en la ciudad, y que yo me quedara con Paula en el campo.

Le dije, no, porque no le decís a tu hermana que la venga a buscar. Dijo que la policía recomendaba a la gente que no salga con los autos para prevenir accidentes, me contestó. Realmente estaba preocupado, temía que esta chiquita volviera a la carga al estar solos, y si bien esto me excitaba, por el lazo familiar debía evitarlo fuera como fuera. En ese momento me llama la madre y me dice que no se puede cruzar uno de los puentes que conduce al campo porque desbordó un arroyo y está intransitable, por lo tanto me pidió que me quede con ella hasta el día siguiente.

Paula tenía dibujada una media sonrisa mientras escuchaba mis conversaciones, Estábamos sentados en los sillones del living, ya eran aproximadamente las 10 de la noche, cuando le digo que me voy a dormir a mi cuarto.

Tío, ¿puedo dormir en el cuarto con vos?, tengo miedo de los truenos. No, creo que lo mejor es que duermas en el otro cuarto, en todo caso dejemos una luz prendida. Por favor, tío. Dejame dormir con vos, y así podes darme mi regalo, dijo con una voz pícara Suspendamos ese tema, te dije que Adriana ya te dio tu regalo. Por favor tío, dale, dame mi regalo. Paula, creo que te estás equivocando con este planteo, yo no tengo deseos de concretar nada que este fuera de nuestra relación familiar, dije seriamente. No me pareció que eso sucediera en la pileta, dijo levantándose y acercándose a mí. Paula, sos muy chica para estar pensando en estas cosas, dije mientras notaba nuevamente mi erección. Me miró a los ojos, se arrodilló entre mis piernas, y mientras me bajaba el short me dijo: Soy lo suficientemente grande para saber lo que quiero, ya tengo edad suficiente como para hacerlo.

Tomó mi pene con sus dos manos, y se lo metió en su boca. Yo estaba al repalo, me tiré hacia atrás y me dejé hacer, sus manos tomaban mi pene como si sostuvieran un helado y la acción de su boca de succionar me pusieron a mil. Luego de unos minutos, sacó mi pene de su boca, y sin decir nada me tomó de una mano y me llevó a mi cama. Se sacó la malla entera que aun llevaba, se acostó de espaldas sobre la cama, levantó sus rodillas, abrió sus piernitas y dirigió mi cabeza hacia su conchita. Comencé a chuparla, tenía una conchita casi sin pelos, estaba mojadita, y cuanto más pasaba mi lengua más se mojaba. Cuando estuvo bien lubricada, apartó mi cabeza de su agujerito y me dijo: Por favor tío, dame mi regalo.

En ese momento, no lo dudé, me acosté encima de ella, apoyé mi pene en su agujerito, y comencé lentamente a introducirlo. Por cierto que no era la primera vez que Paula recibía visitas en su conchita. En medio de ese camino vi en su cara un gesto de dolor, cerró sus ojos, abrió su boca y con sus manos se agarró de los barrotes de la cama. Este último gesto me puso mucho más caliente, completé la penetración y permanecí quieto unos segundos. Esa mueca de dolor se fue transformando en una de placer, hasta que abrió los ojos y como haciendo una súplica me dijo: Dame, tiito, dame porfaaaaaaaaaaaa…

Ahí empecé a moverme, el placer de tener a esta nenita debajo de mi, era indescriptible. Seguí moviéndome atento a las expresiones de Paula. Dame, tío, dame, ahhhh, si, dame Ahhhh, siiiiii, tío, siiiii. Noté que estaba teniendo su orgasmo, pasé mis manos por debajo de ella, apreté sus nalgas, y comencé a experimentar el mío. Terminamos casi juntos. Me separé un poco de ella, y vi su cara de gratitud y felicidad. Gracias tío, y me dio un beso en la boca. Nos quedamos acostados un rato, acariciándonos suavemente. Era un momento maravilloso, y al mismo tiempo me daba cierta culpa. Creo que ella lo percibió y me dijo que me quedara tranquilo que nadie iba a saber jamás de esto. Yo le aclaré que luego de esta noche no íbamos a estar otra vez juntos, ella hizo un gesto afirmativo con la cabeza. Esto me tranquilizó.

En ese momento se puso boca abajo. Pude ver su pequeña cola paradita, comencé a acariciarla. Lanzó un suspiro. Yo estaba al palo otra vez. Le abrí un poco los cachetes y comencé a pasarle la lengua por el agujerito. Ella gemía más y más. Una vez que la saliva inundó su ano, me levanté, fui a la heladera y volví con un pan de manteca. Tío, no, ¿que vas a hacer?, me dijo entre preocupada y asustada. Te voy a dar la otra parte de mi regalo, contesté. Pero tío, por favor, no, escuché a mami decir que eso duele mucho.

No, mi amor, vas a ver que no duele, no haría nada que te haga daño.

Estas palabras la tranquilizaron, hundió la cabeza en la almohada y se dejó hacer. Lubriqué durante largos minutos su ano con la manteca, de tanto en tanto ella daba muestras de placer. Tres dedos entraban fácilmente en su culito. Le dije que se ponga de costado, pensé que si la posición era en 4 patas, acabaría antes de ponérsela. Me lubriqué bien el pene con la poca manteca que quedaba, Levanté su pierna derecha y comencé la penetración. Muy despacio, muy suave. Ella no decía nada, seguí penetrando hasta que estuve por completo dentro de su culito. En eso ella lleva su mano a su cola, me toca la base del pene y me dice: Tío, está completamente adentro. Sí, mi amor, viste que no te dolió. No tío, no me dolió, me gusta mucho esto.

Comencé a moverme de costado, le tocaba los pequeños pechos, le acariciaba las caderas, las nalgas, le daba besos en el cuello. Si, tío sí, que lindo, dame, dame por favor, dame Si, mi amor, como me gusta, como me gusta tu culito. Ayyyy, tío ya estoy otra vez. Si, Paula, yo también ya estoy otra vez

Puse mi mano derecha sobre su conchita, y los dos tuvimos un orgasmo fenomenal.

Luego de unos segundos le pregunté si le había gustado y no me contestó. Me incorporé un poco sobre su hombro y vi que estaba dormida. Mirando su culito lleno de manteca y semen también me quedé dormido.

 

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Las hermanitas

Sentí como su culito apretaba mi pija y Fabi pegó un grito, empecé a metérsela hasta el fondo ella gritaba y clavaba sus uñas en el sofá, pero se notaba que lo disfrutaba, yo seguía hasta sentir sus nalgas golpear con mi huevos, saqué mis dedos del culo de Lore y me dediqué exclusivamente a Fabi, apretaba sus tetas y ella gritaba hasta que no aguanté más y me vine como nunca en mi vida.

Hola a todos, esta es la primer historia que cuento; es algo que me pasó hace un par de semanas y no puedo decírselo a ningún conocido, por eso los elegí a Ustedes para relatárselos: Yo tengo 29 años y hace 3 estoy de novio con una chica que obviamente ya piensa en matrimonio, pero a mí la idea de casarme solo me parece que sería negarme a poder tener sexo con otras mujeres y por eso no puedo ni pensar en ello. Igualmente nunca había engañado a mi novia, yo siempre fui muy tímido y las mujeres que se fijan en mi (algo que, modestamente, me pasa bastante seguido) siempre me han intimidado mucho y lo único que logro, cuando alguna se insinúa conmigo, es excitarme y desquitarme con mi novia.

Lo que me pasó ha cambiado mi vida completamente desde hace 15 días: Al lado de mi casa viven dos hermanas hace ya muchos años, Fabi de 23 años y Lore de 31. Si bien estas mujeres están muy buenas yo nunca las miraba con ojos de hombre porque nos habíamos criado juntos y eran como si fueran mis primas o algo por el estilo. La madre de ambas vivió con ellas hasta hace 2 años atrás, cuando Lore (la mayor) se casó y junto con su marido ocuparon esa casa. Pero el matrimonio duró solo 3 meses y como la mamá de las chicas se había juntado con un tipo, Fabi se vino a vivir nuevamente con su hermana.

Un día, me disponía a arreglar el techo del quincho del fondo de mi casa, por lo que tuve que subirme al mismo para ver cuál era el problema. Al hacerlo observaba todo el patio de la casa de las chicas ya que hace unos años hemos construido un muro que nos separa y obviamente obstaculiza la visión. Al mirar vi que Fabi, la menor de las hermanas, estaba tomando sol con una tanguita infartante, ella no podía verme ya que me tapaba un árbol, por lo que decidí observarla más detalladamente. Esta situación, aunque tonta, no dejaba de excitarme, era algo raro poder mirarla con ese cuerpo impresionante toda transpirada sin que ella supiera de mí.

Lentamente comencé a recorrer su figura y me di cuenta de lo espléndida que estaba, era increíble como esa chica que jugaba conmigo de niños, ya era una mujer, ¡Y que mujer! Empecé a tocarme mientras miraba esos pechos que parecían tener el tamaño ideal, bien redondeados y esa tanguita súper pequeña que llegaba a perderse entre sus piernas, y su cuerpo mojado por la transpiración dejaba caer gotitas que le recorrían todo el cuerpo hasta perderse en su ombligo. De repente y sin querer produje un ruido que hizo que Fabi desviara la mirada hacia donde yo estaba. No sabía qué hacer entonces fingí que trabajaba y ella me saludó con una sonrisa muy picarona en su rostro, como si se hubiera dado cuenta de todo. Mi inexperiencia me hizo pensar mil cosas y me preocupaba que ella pensara que ya haya subido al techo solo para espiarla, cosa que en un primer momento no era cierta.

Pero para mi asombro, me empecé a dar cuenta que Fabi se desprendía el corpiño de su malla, como para hacer topless, por lo que no dudé en girar la cabeza para volver a verla. Ella sin siquiera inmutarse por mi presencia, recorrió sus pechos, que ya dejaba ver unos pezones pequeñitos y como para comérselos, se pasó bronceador apretando esas tetas con mucha fuerza como para que yo lo notara (estoy seguro de ello), se paró y casi como si se hubiera aburrido de mi, se puso boca abajo y tomó sol de espaldas. Aunque su culo era espectacular, todo mojadito y con la tanguita metida hasta el fondo, yo no podía dejar de pensar en que esta mujer estaba esperando que yo cruce el muro y le haga el amor allí mismo. Sin embargo yo era tan tonto que bajé del techo, fui a casa y me masturbé como loco pensando en ella. Yo creía que esto era todo, que de aquí en más, de vez en cuando yo subiría al techo, la vería, me masturbaría y quien sabe algún día vería sus pechos otra vez. Sin embargo, esa misma noche, yo estaba solo en casa cuando Lore, la hermana mayor, vino a pedirme si podía cambiarle la rueda al auto porque estaba pinchada.

Obviamente no dudé pero mi miedo de ver a Fabi después de lo que había pasado a la tarde era terrible, no sabía si me diría algo o si simplemente lo dejaríamos así, lo cual iba a hacer yo. Cambié la rueda, algo muy común para mí, porque me encanta la mecánica, (cosa que las chicas sabían) sin ver en ningún momento a Fabi, por lo que deduje había salido y cuando volvía a casa Lore me dijo que no me dejaría ir sin pagarme el favor. Sin dudas en mi mente la idea de cobrarme (como todos piensan) pasaba una y otra vez, pero lógicamente nunca diría una cosa así, por lo que le hice un chiste sobre que me lo cobraría pidiéndole algún día un poco de azúcar (ven lo ingenuo que era). Lore se acercó a mí, apretó sus pechos contra mi cuerpo mirándome fijamente a los ojos y me dijo que tenía una cervecita bien fría en la heladera para por lo menos sacarme la sed por mi trabajo.

Acepté, volvimos a entrar a la casa, trajo una cerveza helada, como si la tuviera preparada, y la tomamos en segundos. Allí trajo otra y otra y otra, y al darme cuenta ya estábamos hablando de nuestras experiencias sexuales, materia que tenía muy presente aparentemente porque tenía miles de historias. Yo relataba las noches y noches que cogía con mi novia solamente. En un momento empezó a acariciarme la entrepierna como si nada, seguía hablando de otra cosa y me pasaba la mano una y otra vez. Yo estaba que explotaba, ella seguía relatándome como se la chupaba a su ex novio mientras me desabrochaba el pantalón, me bajaba el cierre y empezaba a masturbarme. No sabía qué hacer, ella lo tomaba como si no estuviera haciendo eso, seguía con sus historias y me hacía una paja que me moría.

De pronto se paró y mientras me preguntaba si traía otra cerveza, se levantó la pollerita, bajó su bombachita, tenía un culo espectacular, era grande pero firme y su conchita estaba toda depilada, yo no decía una palabra, ella agarró mi pene, que estaba que reventaba de erecto, se sentó encima mío y lo metió en su conchita húmeda pero muy calentita e increíblemente estrecha, era como si fuera la concha de una niñita, tal vez era porque mi pene estaba tan duro como nunca creí que pudiera estar.

Mirándome a los ojos me decía ¡cogeme, cogeme! mientras saltaba encima mío, yo no podía más, me dijo “pedime lo que quieras, te voy a dar todo”, yo estaba tan a gusto que no me animaba a echar a perder ese momento haciendo alguna petición estúpida, por lo que no dije nada. Ella insistió, “¿dale, que querés?”, y añadió “mi culo, una chupada, mi hermana”, ¿Ehhhhh?, no podía creerlo, me estaba ofreciendo a su hermana, yo la miré sorprendido, mientras ella seguía saltando arriba mío, y me volvió a decir: “Sí, mi hermana, la que espías desde tu casa, ¿la querés acá?”.

En ese momento paró de saltarme mientras sentí como acababa, me clavó las uñas en la espalda y me puso un pezón en la boca para que se lo chupe. Yo no acabé pensando en lo que me dijo, ella sacó mi pene aún erecto de su vagina, se paró y tomó una mano detrás de una puerta, era Fabi, que estuvo todo el tiempo en su pieza con una camarita filmando todo. Lore le dio un beso en la boca a su hermana, metiéndole la lengua hasta el fondo y me dijo: “ahora le toca a ella”, yo seguía tirado en ese sofá con mi pija durísima. Fabi me dijo “así que te gusta espiar, vas a tener que cobrarme el favorcito del topless”, se levantó la remerita que tenía puesto (lo único que tenía puesto), me tiró al piso y con sus rodillas sostenía mis brazos mientras me puso la concha en mi boca sosteniendo mis cabellos con sus manos y me decía chúpame, ¡chúpame que no aguanto!

Comencé a meterle la lengua hasta el fondo, ya estaba todo mojadita por lo que deduje que se estuvo masturbando desde su pieza. De repente soltó mis cabellos y puso sus manos en sus pechos mientras yo se la chupaba, los apretaba más fuerte que esa tarde cuando tomaba sol, metió un dedo en su boca y lo llevó hacia su culito, metiéndolo y sacándolo.

De golpe sentí que me la chupaban, era Lore que ya estaba lista para seguir, y empezó a divertirse con mi pene, pasaba su lengua como si fuera un helado que se disfruta un día de mucho calor. Yo no aguantaba más, y ya jugado con esta situación por fin di un paso adelante yo.

Saqué a Fabi de arriba mío, agarré la cabeza de Lore que aún la chupaba, y las puse a ambas de espaldas. Les dije que apoyaran sus manos en el sofá en posición perrito, ellas se miraron, sonrieron y lo hicieron inmediatamente, de repente tenía estos dos culitos espectaculares enfrente mío, pidiendo ser el primero sentir mi pija adentro, las dos me decían “a mí, dale a mi”

Yo los observé un rato y apoyé mi pija un rato en cada cola como probando con cual me quedaría, cuando se la apoyé a Fabi era como si un deseo oculto de toda mi vida apareciera, en ese momento era mágico, quería metérsela más que nada en el mundo, ella sintió mi pija y gimió de manera que parecía que le hubiera pasado lo mismo que a mí, agarré mi pene que ya estaba con algunas gotas porque había eyaculado un poco en la boca de Lore sin llegar al orgasmo, metí un dedo en su culo para ir agrandando el agujero y de golpe le metí la cabeza lentamente mientras con una mano le metía un dedo en el culo a Lore que tenía un agujero mucho más grande que el de Fabi, por un momento mantuve la puntita adentro y cuando Fabi me dijo “dale, dale” de un golpe se la metí hasta el fondo.

Sentí como su culito apretaba mi pija y Fabi pegó un grito mezcla de placer con dolor que me excitó aún más, empecé a metérsela hasta el fondo ella gritaba y clavaba sus uñas en el sofá, pero se notaba que lo disfrutaba, yo seguía con todo hasta sentir sus nalgas golpear con mi huevos, saqué mis dedos que ya eran dos del culo de Lore y me dediqué exclusivamente a Fabi, apretaba sus tetas y ella gritaba hasta que no aguanté más y me vine como nunca en mi vida…

Sentí como mi leche le entraba en su culito cuando rápidamente ella me empujó para que esto no pase, sentí como si me estiraran el pene porque salió rápidamente de su culo, pero como yo estaba en lo mejor no me dolió mucho, sin embargo quería acabarle en ese culo, pero ahí me di cuenta de lo que ella quería, en un segundo dejó de estar su culo en mi pija para sentir su boca chupando todo mi semen, se arrodilló, chupó lo último de mi acabada con un placer con el que jamás nadie me la había chupado, y se metió los dedos en la concha mientras su suspiro dejó muestras de la acabada que había tenido ella también.

Dejé un rato mi pija acabada en su boca, ella cerró los ojos, Lore nos acariciaba a ambos y nos quedamos así unos segundos que parecieron horas. Era el mejor sexo que jamás había tenido en mi vida y recién allí me di cuenta lo que era realmente el sexo, sin preguntas, excusas, ni amor, solo sexo… Al irme ese día las chicas me dijeron que esto lo habían planeado hacía mucho tiempo porque veían mi timidez y las excitaba el poder enseñarme cosas (y como lo hicieron). Esa orgía con las hermanas no la volví a repetir pero desde hace 15 días a la fecha, cuando tengo ganas de echarme un buen polvo, solo cruzo el muro y alguna de mis vecinas siempre está dispuesta. Eso sí, nunca menos de 2 horas porque siempre quieren sexo súper completo: oral, vaginal, anal, etc. etc.
etc…

Así que debo ir bastante pasado en copas y bien descansado. Bueno, esta es mi historia, un poco larga lo sé pero era necesario detallar algunas cosas.

 

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Mi relación con “Peque”

Amor Filial Hetero, Hermana y Hermano. Tuvo un orgasmo tremendo, ella gritaba de placer, empezó a cabalgar sobre mí, la puse a cuatro paras, la tumbé de espaldas a mí en la cama, se la metí en todas las posturas que se me ocurrían,  chillaba como una loca, era una máquina de tener orgasmos, yo alucinaba, me estaba follando a mi hermana por primera vez, su primera vez y vi que era multiorgásmica.

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Mercedes, diez años sin un hombre

Infidelidad, Milfs. Ella tenía una expresión de lujuria y deseos que con solo esa expresión sabía que estaba deseando esa verga entrando hasta lo más profundo de sus entrañas. Dejé la punta de mi verga justo a la entrada de su vagina, e introduje ese pedazo de carne, Meche gemía, gritaba, se retorcía, no sé si de placer o dolor, las dos cosas se conjugaban en ese momento, su conchita debe estar casi virgen.

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Como una gata en celo

Jóvenes y cachondas. Quería tenerle dentro, sentirlo, acariciarlo, que me encantaba, entonces él me daba más y más fuerte con cada embestida una onda de placer nos invadía, fuimos girando sobre la cama, hasta acabar yo encima, empecé a moverme como una posesa, quería sentirle dentro de mi hasta mis entrañas y decidí que quería probarlo todo con él.

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Disfrutando con mi cuñada y su hermana

Infidelidad, Trío, Marlen se sentó en mi cara, tenía su tremendo poto y era lo más rico, en ocasiones me ahogaba, en esa posición llegué. Sofía no dejaba de chupar, yo estaba muy desesperado. Marlen ponía sus piernas hacia todos lados, se movía, rápido, lento. Yo sólo estaba como un esclavo de mi cuñada y su hermana, en eso por fin terminé, las dos me lamían el palo, era delicioso, estaba súper cansado

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El hijo de Patricia

Amor Filial Hetero, Madre e Hijo. Patricia no podría detenerse más, estaba lanzada al placer total, las paredes de su concha se estiraron, hijo, la tienes tan grande, los gemidos acompañaron a Simón en cada embestida de la verga contra la carne de su madre. Patricia respiró vigorosamente, por la excitación tenía los pechos enrojecidos, que apretó contra el pecho de su hijo y las manos fijas al culo empujándolo más dentro.

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Fragmentos de la vida familiar

Amor Filial Hetero. Hermano y Hermana. María Victoria no parece tener demasiada experiencia en chupar pijas, la calidez de su boca y su salivación van en aumento. El ruido líquido que produce mi pija entrando y saliendo de su boca es casi obsceno, mis bolas golpean contra su barbilla dando chasquidos que parecen marcarle el ritmo y fascinada por las enormes pelotas tira de ellas como si las estuviera ordeñando.

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Sopresa en mi trabajo

Hetero, Infidelidad, Fantasías eróticas. La tienes tan dura que no puedo resistir levantarme, arquearme un poco y me la meto en mi vagina que esta súper jugosa, la empujo dentro y siento como tu placer va creciendo, como te doy un gustazo tremendo. Me estás follando apoyada en la puerta, con fuerza y ahora nuestros gemidos se unen y nos movemos como animales, como fieras deseosas de placer.

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Me encanta el sexo

Parejas liberales, Trío, MIlf. Martín y me pone de cuatro patas. Aprovechando lo dilatado que estaba mi culito y que chorreaba la leche de Martín y mi propia sangre, me la pone pero muy despacio, centímetro por centímetro, mientras yo me masturbo. No había llegado a ponérmela toda cuando acabo de nuevo, pegándole fuertes sacudidas en la pija, lo que acelera su venida. Golpeándome las nalgas, acaba entre quejidos.
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Asuntos Familiares IV

Amor Filial Hetero, Incesto. Observando como ante las más lúbricas caricias desfogaban su ardiente pasión en silencio solamente me fui a sentar a una banquita en el patio trasero; lugar hasta donde sin saber cuanto tiempo tenia que había regresado; con un par de cervezas en mano la tía Carolina se sentó a mi lado.

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Espiando a mi novia y su amante ocasional

Nunca había escrito un relato, pero después de encontrar esta pagina, me dieron ganas de contar una experiencia que tuve hace un par de años.

En ese tiempo llevaba saliendo con una chica ya mas de un año, de nombre Ana, aunque nunca fuimos novios oficiales, siempre se dio por entendido entre nosotros. Ella estudió en una de las universidades de pago mas prestigiadas en la ciudad, tenía la facha de modelito y una cara de niña que no rompe un plato, aunque solo era la imagen.

Era muy delgada, con senos y trasero pequeños pero bastante apetecibles, unas piernas muy largas que terminaban en unos pies chiquitos que parecían de llavero que siempre llevaba enfundados con tacones altos, así fuera para salir a comprar el pan a la tienda. Tenia la piel blanca bronceada y un pelo castaño que ha traído de muchos estilos, en ese tiempo lo tenia largo y ondulado, unas manos pequeñitas de muñeca también, y la concha depilada casi totalmente, pero a pesar de eso lo que mas llamaba la atención de ella eran sus ojos esmeralda, que siempre se veían totalmente inocentes y juguetones.

Aunque no era de mucho dinero, siempre se las arreglaba para traer cosas de marca, ropa, zapatos, cosméticos, etc. Ella vivia junto con su hermano, ya que eran de otra ciudad y estaban en un departamento en una zona cercana a la universidad en la que estaba el hermano, ya que ella ya había salido y se había quedado en la ciudad a trabajar en la misma empresa en la que yo trabajaba, al salir de la carrera.

En ese tiempo ambos teníamos 24 años y laborábamos hacia un par de semanas en la misma empresa que, por su giro, tenía como empleados mayormente a gente joven, en ese rango, donde los chismes, rumores, parejas e historias estaban a la orden del día.

Con ella había tenido la oportunidad de hacer realidad todas las fantasías que había guardado mucho tiempo, ya que siempre estaba dispuesta para seguir lo que le proponía, por atrevido y loco que esto fuera. Dado que nuestra situación nunca estuvo clara, solo para nosotros, en la empresa no era raro ver que los hombres se le acercaran. Era bastante común que recibiera ofertas de llevarla a las fiestas de la empresa, o a las reuniones que hacíamos, pero siempre terminaba yendo conmigo a los eventos, por lo cual siempre hubo rumores, pero nunca los confirmamos.

Ante tanto acoso que sufría por los varones, me empezó a rondar la idea de como seríaa verla con alguien más.

Por fin un día, dentro de la calentura del sexo, se lo propuse, como era de esperarse le llamó la atención la idea, y me pregunto que si ya tenía pensado algo, a lo cual le dije que no, pero que no se preocupara que ya veríamos como realizar esta nueva aventura.

Al día siguiente me puse a pensar ya mas fríamente y la verdad es que la idea seguía provocándome demasiado morbo y decidí seguir adelante, dentro de los muchos hombres que se le acercaban, había uno al cual si le había aceptado alguna que otra salida, cuando yo no había podido ir a algún lado, y dado que eramos completamente abiertos el uno con el otro, ya alguna vez me había confesado que si le llamaba la atención, se llamaba Ernesto y llevaba algún tiempo en la empresa en otro departamento y era asiduo al gimnasio por lo cual tenia un cuerpo muy atletico y musculoso, aunque algo inocente y por lo mismo victima de las bromas de los demás empleados, en la hora de comida y demás.

Le hice saber mi decisión y la acepto sin demostrar mucho interés por la persona, sino mas que nada por la situación y la excitación que nos provocaba la idea en si.

Tuvimos que esperar hasta que el hermano saliera de vacaciones de la escuela, ya que el se regresaba a su tierra y ella se tenia que quedar a laborar con el departamento para ella sola. Fue entonces cuando planeamos el evento, decidimos que fuera en el cumpleaños de otro compañero, el cual se festejaría en un antro de la ciudad, quedamos que ella aceptaría ir con Ernesto, ella fingiría sentirse mal por la bebida para que la llevara a su casa y ver que sucedía, la verdad es que nunca hablamos de que tanto pasaría o hasta donde llegaríamos, pero creo que era parte del morbo de la situación, me dio una copia de la llave de su departamento y llego el gran día.

Llego la noche esperada de sábado, decidí no hablarle en todo el día, y llegue al antro acompañado de la líder del departamento, Liz, una chica bastante guapa, con muy buen cuerpo y cara muy linda, aunque siempre llevaba unos lentes que la hacían ver un poco anticuada, la verdad es que era una chica muy muy linda, y muy muy lista lo que la había llevado a ser líder en poco tiempo, ella tenia un novio al que veía poco en los Estados Unidos.

Liz se había arreglado bastante y quitado los horribles lentes lo que la hacia ver bastante sexy, con su top con la espalda libre y unos jeans ajustados, pero yo ni la volteaba a ver, yo estaba totalmente concentrado esperando la llegada de Ana; a los 15 minutos llego vestida también bastante sexy, con un vestidito completo negro todo pegado que la hacia verse bastante rica y unos tacones altos de doble correa. Nos saludamos como si nada pasara y se retiro a bailar con Ernesto. Yo la verdad es que no podía pensar mas que en eso, aun y que entrada la noche me di cuenta que Liz estaba algo animosa y probablemente si hubiera actuado, hubiera conseguido algo.

La verdad es que yo estaba totalmente metido en mi aventura, cada 5 minutos buscaba a Ana con la mirada y la veía comportándose bastante normal, lo mas atrevido que hizo fue tocarle el bíceps a Ernesto mientras se reía de algún comentario de el, lo que si es que los veía cada vez con bebidas diferentes a ambos, yo sabia que Ana a pesar de ser tan exquisita aguantaba como cualquiera de mis ebrios amigos, pero aun para ella empezaba a pensar que seria de mas. Se llegaron las 2:30 de la mañana y me despedí de todos ya que habíamos acordado que a las 3 ella se saldría fingiendo estar ebria.

Fui a dejar a Liz a su casa, después de escucharla 15 minutos diciendo que se sentía muy sola por su novio lejos, y diciéndome si no quería pasar a tomar algo, yo solo pensaba que tenía que llegar rápido al departamento de Ana para poder instalarme dentro del closet en su cuarto.

Llegue a las 3:10 al departamento me tuve que estacionar a unas cuadras trote a su casa y al llegar vi que solo estaba el carro de Ana, subí rápidamente y batallando un poco para abrir por los nervios, deje todo listo y me instale en el closet respirando aun un poco agitado por la emoción y el recorrido para llegar al departamento.

Paso bastante tiempo, miraba constantemente el reloj, y empece a desesperarme, pero alrededor de las 4 por fin se escucho que intentaban abrir la puerta. A lo lejos escuchaba que hablaban y reian, aun estaba muy enfiestados, ella recargada en el se veía que no podía caminar sola mientras entraban al cuarto, y por fin distinguí sus voces.

Ella decía, “No, no me sueltes”, mientras él hacia ademanes como que la dejaría sola, aunque se notaba que el tampoco tenia mucho equilibrio.

Los note que estaban bastante tomados, nunca había visto a Ana tan ebria y Ernesto hacia los típicos gestos de cuando ya estas completamente ebrio, No se si por eso Ana ni se molesto en voltear a ver el closet, ni siquiera se le notaba que lo tuviera presente.

Por fin llegaron a la orilla de la cama y la soltó jugando ya que sabia que caeria en la cama, al caer el vestidito se le levanto un poco dejando ver las piernas largas y el principio del trasero y note la cara de bobo que ponía Ernesto, pero al final como les digo el era inocente y muy respetuoso, solo pudo decir: “Creo que ya me voy a ir”.

Fue entonces cuando Ana se volteo y dijo, dificultosamente, “Espérame que me cambie”.

Ernesto que no quitaba la cara de susto, solo pudo decir: “si”, a lo que Ana solo respondió: “ayúdame a vestidor”, ahí se le acerco y con mucha dificultad la llevo a la una entradita al fondo del cuarto que daba a un vestidor y luego al baño de su cuarto.

Yo solo alcanzaba a ver esta entradita y vi como Ernesto se quedaba en la puerta viendo hacia fuera, ya que se escuchaba que Ana decía algo que supuse era “no veas”.

Por fin se escucho un fuerte golpe ante lo que Ernesto se volteo y rápidamente entro al vestidor, yo estaba con la expectativa y el corazón a tope, porque se escuchaban sus voces y de pronto ya no se les oía hablar.

Después de un buen rato, vi que salían los 2 caminando a tropezones, él sin la camisa y ella con el vestido con la parte de arriba colgando hasta la cintura y los pequeños senos al aire.

Fue ahí cuando mi miembro se levanto como un resorte, los vi que se estaban comiendo completamente, Ana ha sido la mujer que he conocido que mas moja, asi que a estas alturas supuse que ya estaría empapadísima, cuando el bajo su mano solo la escuche dar uno de sus pequeños gemidos que tanto me gustan mientras ella le besaba el pecho y los brazos como si lo estuviera adorando.

Podía ver que ella era la que llevaba el mando, ya que el solo respondía ante lo que ella hacia. No sabía hasta que punto llegaría y si es que recordaba algo de lo que habíamos hablado.

Pero vi como sus manos se dirigieron al cierre de Ernesto y supe que no pararía ahí. Lo empujo a sentarse en la cama mientras ella se arrodillaba enfrente de el.

Le bajo los pantalones ayudado por él, y le saco el miembro que era un poco mas largo que el mio, pero muy gordo, lo empezó a masturbar lentamente mientras se le quedaba viendo al miembro y lo volteaba a ver con esos ojos esmeralda preciosos, estaba como hipnotizada. Ella lo introdujo en su pequeña boca y lo empezó a besar, lamer y chupar con bastante devoción, el solo la tomaba de la cabeza suavemente. Se veía bastante morbosa la situación ella muy pequeña y frágil en su gordo pene. Temí que fuera mucho para ella aunque se que Ana a pesar de su físico es capaz de recibir mucho en su conejita, ya que hemos usado juguetes y frutas en otras ocasiones. Estuvieron así bastante rato, mientras yo estaba ya sin darme cuenta sobándome el miembro.

Después de estar bastante rato probándole el pene, se separo, podía ver que no estaba completamente rígido, supongo que por la bebida, pero ella se levanto y se retiro completamente el vestido que traía a la altura de la cintura y dejo ver una tanga negra también bastante sexy, fue ahí cuando Ernesto mostró un poco de iniciativa, la tomo, la acostó y le empezó a besar los senos, boca, cuello, mientras ella gemía por lo bajo.

En ese momento la volteo, y la comenzó a besar por la espalda, se le notaba bastante mas suelto, le bajo la tanga y se la paso por los tacones y le empezó a besar las nalgas para después comenzar a besarle entre las nalgas, no se si seria el culo o la rajita pero duro ahí un buen rato, mientras Ana gemía ya bastante fuerte.

Entonces Ernesto, se incorporo y le levanto un poco la colita mientras ella seguía boca abajo en la cama, la acomodo como si fuera una muñequita, mientras Ana estaba totalmente dócil, le apunto el pene que ya se veía mas firme y aun mas grande, se lo puso en la entrada de la rajita, se recostó encima de ella sin meterlo completamente y le empezó a besar el cuello mientras se lo dejaba ir despacio mientras Ana gemía como loca a cada centímetro que entraba, una vez dentro Ana levanto las manos hacia atrás para tocarle las nalgas y animarlo a bombearla, él la empezó a empujar rápidamente como si se le fuera a acabar el mundo mientras veía como Ana estaba gozando como loca, la sentí venirse un par de veces en ese tiempo, hasta que hizo el ademan de querer cambiar de posición, a lo que Ernesto le sujeto las manos en la espalda y la bombeo mas fuerte, ella ya gritaba muy fuerte, aunque nunca sentí que fuera de dolor o molestia, vi que al parecer se vino una vez mas y entonces si Ernesto la volteo y le levanto las largas y delgadas piernas hasta que sus rodillas dobladas estaban a la altura de sus hombros y la sujetaba de los tacones mientras le dejaba caer todo el peso muy dentro.

Después de varias posturas y de perforar a Ana por todos lados, Ernesto se notaba ya un poco zombie, mientras que Ana por otro lado ya solo estaba como en trance, recibiendo el instrumento de Ernesto, pero se le notaba perdida. Vi como se acostaron los dos de lado y le empezó a meter la verga de cucharita, hasta que de pronto se salio de Ana, se volteo en la cama quedando boca arriba y ella aun de lado y ya no se movieron.

No hicieron gestos de venirse o de orgasmo, así que me mantuve a la expectativa un rato, hasta que percibí que se habían quedado dormidos, Ernesto ya se oía respirando pesadamente y Ana no se movía ni un centímetro, en ese momento yo aun con la emoción dentro, y hasta un buen rato después, salí sigilosamente de mi escondite, me acerque a la cama y empece a probar la situación haciendo ruiditos y moviendo ligeramente la cama para notar reacciones, preparado para esconderme en caso que hubiera respuesta.

Pero no hubo nada, ahí estaba Ana totalmente mojada y recostada aun vistiendo sus tacones altos y Ernesto aun con el pene algo rígido, la situación me daba un morbo total, y sin saberlo me vi acercándome, palpando el trasero de Ana y la empuje suavemente para que quedara también boca arriba y le metí un dedo suavemente sin que notara respuesta alguna, después el morbo se apodero de mi y creo que por la calentura que traía me provoco a tocarle el pene a Ernesto, lo toque suavemente sin respuesta, cada vez me empezó a llamar más la atención y tenía demasiada curiosidad por ese pene, ya que lo tome con ambas manos y aún quedaba un pedazo libre, lo empece a masturbar suavemente, y con la otra mano le volví a meter el dedo a Ana, hasta que sentí como él se movió un poco, me asuste bastante, pero me di cuenta que aún estaba dormido, el morbo de la situación me llevo a volver a tomarle el pene y a darle una lamida, nunca había tenido ni pensamientos en este sentido, pero ahí estaba muy excitado y empece a mamarle el pene, sentí como se movía un poco entre sueños y el miedo me abandono, seguía trabajándole el pene mientras masturbaba a Ana con una mano, aunque ella la verdad ni la mas pequeña respuesta tenía.

Después de un buen rato de estar mamándole el pene, sentí como se contraía un poco como indicando que se venia, alcance a quitarme antes del primer chorro que salio volando sin ver donde caía, después de eso le levante las piernas a Ana y me la empece a coger aunque dure menos de un minuto después de tanta excitación y me vine en encima de ella alcanzándole la cara mientras me volteaba para dispararle también a Ernesto al cual alcance en el cuerpo, nunca en mi vida había soltado tanta leche.

Acto seguido rápidamente me subí el pantalón, le puse la tanga a Ana, la pijama y y me fui tan rápido como pude, ya que el día ya estaba totalmente claro.

Me dormí ya entrada la mañana y me desperté a medio día, con una cruda moral principalmente por lo de Ernesto, ya que a pesar de que toda la experiencia había sido totalmente nueva, esa parte había sobrepasado cualquier otra cosa que hubiera hecho, pero yo soy de las personas que le gusta probar cosas nuevas sin inhibiciones así que me tranquilice y pensé que había sido una nueva experiencia y que ya vería que saldría de eso. Ahora ya lo recuerdo como una vivencia mas que no he sentido deseos de volver a buscar.

Fue hasta la tarde-noche que sonó mi celular, era Ana, la note apenada y sin saber que decir, no tocamos el tema y quede de pasar por ella.

La fui a recoger y ya platicando entre bromas le reclame si no pensaba decirme nada de nuestro fracasado plan de ayer, a lo cual la note algo sorprendida, le “confesé” que yo tuve que ir a dejar a Liz y que en el camino se puso necia/caliente y que habíamos tenido algo ligero y que a la hora de regresar vi que ya había llegado ella y Ernesto, ante lo cual ya no pude entrar a su cuarto. Como me imagine no me reclamo ni pregunto nada de Liz, así que le dije que me diera los detalles ya que yo pensaba que no se había dado nada con Ernesto, ya que no llegue al closet a darle la señal, porque para esto habíamos quedado que le marcaría y colgaría al celular cuando llegara a su cuarto con Ernesto indicando que ahí estaba, cosa que con la excitación ni recordé.

Pensé que respiraría aliviada, pero la note más consternada y me dijo que la verdad era que no recordaba nada.

Ella y yo teníamos una relacion muy abierta y nos platicábamos todo, así que no supe si creerle o no, le dije que algo tenia que recordar y me hice notar mas interesado.

Me dijo que recuerda haber salido del antro, llegado a su casa, y empezó a divagar diciendo que recordaba que había bromeado con Ernesto, que se había intentado cambiar de ropa y se dio un golpe (no menciono a Ernesto aquí) y que despertó en su cama con la pijama y la puerta sin llave.

La verdad yo ya no quise indagar mas en el asunto, yo supongo que debió notar restos de semen duro o supongo que debió haber sentido algo en la panocha después de tanto fierro que le dieron, pero lo quise dejar así.

Tiempo después me dijo que por platicas con Ernesto sospechaba que algo había pasado, pero yo lo tome muy relajado hasta hacia bromas mientras me la cogía diciendo que de seguro Ernesto se la había metido toda y ni cuenta se había dado.

Nunca oí rumores de nada de esa salida, solo que se habían ido muy ebrios los dos, pero como era de esperarse Ernesto que era muy respetuoso al parecer nunca dijo nada.

Con el tiempo me cambie de trabajo y se fue perdiendo todo, no sin antes muchas platicas y promesas. Hasta que eventualmente conocí otra chica y ella empezó a salir con otra persona después de cambiarse también de esa empresa y nos dejamos de frecuentar.

Solo guardo de recuerdo algunas fotos y vídeos de esa etapa.

Espero les haya gustado esta experiencia, ha sido de lo mas intenso que he vivido, junto a otra historia que espero contar después con una esposa de un compañero de trabajo.

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Me meé en el culo de una desconocida

Hace unos meses fui con mis amigos del equipo ciclista a Madrid para celebrar una despedida de soltero, yo estoy casado desde hace 10 años y ahora tengo 38 años, pero dentro del grupo hay amigos mucho más jóvenes.

Como supondréis ahora los que mejor nos lo pasamos en las despedidas de soltero somos los que ya llevamos algún tiempo casados, y aprovechamos estos viajes para volver a salir.

No me enrollare más, después de todo el día bebiendo, terminados en una discoteca del centro de Madrid y cuando ya solo quedábamos un grupo de 4 o 5 que estábamos pensando en irnos llego un grupo de chicas y se pusieron a nuestro lado. Lógicamente aquello se animo, empezamos a bailar con ellas, a bromear…etc.

Entre ellas había una chica que destacaba porque solo hacía que mirarnos y provocarnos, a pesar de estar algo rellenita era muy morbosa y además era la más simpática de todas. No paraba de bailar, de insinuarse, de calentarnos…llevaba un vestido con un escote impresionante que dejaba imaginar sus tetas perfectamente, eran enormes igual que toda ella, morena de piel blanquita y unos ojos azules que todavía hacían más morbosa sus miradas.

Mis amigos se centraron en coquetear con el resto de amigas, ya que había alguna que estaba muy buena, pero a mi aquella chica me tenía muy caliente, no era la más guapa pero si la que más morbo me daba. Poco a poco mis amigos sobretodo los solteros fueron cogiendo más confianza con el resto de chicas y yo aproveche para comenzar a hablar con ella, se llamaba Vanessa. Era una autentica calienta pollas, me susurraba al oído, se rozaba, abría su escote,…en una palabra me puso como una moto. Sabía aprovechar todo su cuerpo para provocarme.

Poco a poco me fui excitando hasta estar totalmente empalmado…la muy cabrona me había puesto a 100%. Yo suelo ser algo tímido, pero como estaba borracho y no la conocía le seguí el juego y comencé a rozarme yo también. Cuando hablaba con ella me acercaba tanto que dejaba que notara mi polla contra su pierna.

Así estuvimos algún tiempo hasta que algunos de mis amigos dijeron de ir a otra discoteca. Fuimos a despedirnos y decirles que si venían…pero antes de que pudiera decirle nada, Vanessa apoyo su mano sobre mi pene y guiñándome un ojo me susurro:

-No me digas que te vas a ir así???, que desperdicio!!!.

-Uff y que puedo hacer??

-Tu veras, puedes irte con tus amigos o venirte conmigo.

Lo tenía claro con el calentón que llevaba mentí a mis amigos, les dije que estaba cansado, que me iba ya hacia hotel y quede en la puerta de la discoteca con Vanessa. A los pocos minutos salió y nos fuimos a su piso.

Solo llegar al ascensor ya empezamos a besarnos salvajemente y ella comenzó a agarrarme el pene. Por un momento pensé que me lo iba a sacar allí mismo. Entramos en su piso…nos quitamos los abrigos, nos besamos…y sin decir nada más se arrodillo ante mí y comenzó a chuparme la polla.

No podía creerlo pensaba que era un sueño, ella me chupaba la polla y me miraba con sus ojos azules, sacaba el capullo totalmente ensalivado y volvía a metérselo en la boca una y otra vez. Aquello solamente lo había visto en las películas.

Quise pararla, porque a pesar de que estaba borracho me iba a correr…pero fue imposible, en menos de 1 minuto me estaba corriendo. Creo que ella se enfado porque no la avise y casi me corro en su boca y sobretodo porque le decepciono que me corriera tan pronto. Así que tuve que decirle:

-Tranquila ahora me toca a mí.

Lalevante del suelo y la lleve hasta su cama, la tumbe de un empujón y me abalance sobre ella para lamer su cuerpo. Primero lamí su cuello y poco a poco baje hasta sus impresionantes pechos, tenía unos grandes pezones me recree un poco y baje lentamente hacia su coño, lo llevaba totalmente depilado.

Juguetee un poco para hacerla sufrir y poco a poco comencé a lamer su clítoris, a jugar con el…intercale los juegos con fuertes lametones en todo su coño!!! Sabía a gloria y estaba tan depilado que podía chuparlo con total facilidad.

Ella se abrió completamente de piernas creo que quería cobrarse la chupada anterior, me agarraba con sus manos y me apretaba con fuerza contra su coño. Después de un rato su coño se convirtió en toda una fuente…era una mezcla de flujos y saliva. Vanessa comenzó a disfrutar de lo lindo, gemía de placer y tenia pequeñas convulsiones, se mordía el labio, se frotaba sus pechos….Cuando ya no podía más aprisiono mi cabeza fuertemente con sus dos piernas y comenzó a gritar, su coño fueron todo fluidos!!! Pude notar perfectamente como le venía el orgasmo…que placer se había corrido en mi boca!!!.

Tuve que estar casi 20 minutos lamiendo su coño, pero por lo menos ahora ella también se había corrido, además mi pene estaba otra vez a mil. Así que comencé a follarle el coño, estaba híper sensible y gemía casi desde el primer minuto…entraba y salía con una facilidad pasmosa…me dijo que iba a volver a correrse!!!

Lo peor es que yo también estaba a punto otra vez…empezamos los dos a gemir como locos, y esta vez sí que la avise.

-No puedo más me corro!!!

-yo también vamos dame toda tu leche!!!

Justo cuando me iba a correr se la saque del coño y me corrí encima de su vientre y de sus tetas…la corrida fue descomunal, ella se quedo mirando y cuando pensaba que se había enfadado comenzó a coger mi semen con sus manos y a extendérselo por todo su cuerpo.

Lo llevo hasta sus pechos y lo puso sobre sus grandes pezones!!L Cogió un poco con su dedo y con una mirada sexual se lo llevo a la boca.

Yo iba a estallar, casi me derrito…mi pene seguía erecto!!! Ella me hizo un gesto para que me acercara, volvió a llevarse el dedo lleno de semen a su boca y me beso!!! Al principio me dio asco pero luego comencé a besarla como un loco. Recogió de nuevo restos de mi corrida y ahora me lo mentido directamente dentro de mi boca…y cuando fui a besarla, me empujo hacia abajo y me dijo.

-Vamos chúpame las tetas!!! Límpialas

Estaba tan excitado que no lo pensé, lamí sus pezones y los deje totalmente limpios. Ella se volteo y bajo a limpiar mi pene que estaba ya algo flácido. Lo chupo de tal forma que consiguió volver a ponerlo erecto, y más cuando comenzó también a lamer mis huevos. En cuanto mi pene cogió un tamaño considerable se sentó sobre él y comenzó a cabalgarme.

Aquella mujer era increíble, yo estaba sobre la cama dejándome hacer…ella se masajeaba las tetas y las lamias mientras me cabalgaba!!! Aquella visión era total…poco a poco fue incrementado el ritmo y ella misma se empezó a acariciar el clítoris mientas gemía y gemía.

A pesar de que era ya mi tercera corrida no aguante mucho…la avise para que se quitara, pero ella no lo hizo!!! Así que me corrí dentro de su coño, ella seguía cabalgándome, mi pene se relajo un poco y pude notar como mi semen resbalaba por su coño, pero ella no paró hasta que consiguió tener su orgasmo. Finalmente se tumbo sobre mi exhausta y nos besamos. Ella seguía teniendo pequeñas contracciones de placer y me susurro al oído:

-Te gustaría chupar ahora mi coño??? O es demasiado fuerte para ti??? Prefieres que vaya a limpiarme al baño???.

Yo no sabía que contestar…me daba algo de asco, pensar en su coño chorreante de semen así que solté una pregunta retorica.

-Te gustaría que lo chupara???

-Me encantaría.

Ahora ya no tenía elección así que la bese, y baje en dirección a sus nalgas.

-Espera así no, sigue tumbado.

Se levanto se puso a cuatro a patas y se sentó sobre mi cara…tenía mi boca en su coño y mi nariz prácticamente en su culo. Comencé a chupar su coño, la postura ayudaba a que el semen cayera sobre mi boca y además podía notar como ella hacia fuerza para expulsar hasta la última gota.

-Sigue por favor, me encanta!!!

A mí me daba bastante asco, pero aquellas palabras me excitaban. Tenía el coño totalmente lubricado, por sus flujos y por el propio semen, ella gemía, se notaba que disfrutaba con aquello…se tumbo un poco y comenzó también a lamer mi polla para limpiarla pero ahora termino enseguida porque ya no reaccionaba, así que se tumbo sobre la cama con las piernas totalmente abiertas, mientras yo terminaba.

Yo seguí chupando su coño, ahora ya me encantaba su sabor y su olor a sexo!!! Además ella en ningún momento me pidió que parara, al revés se puso más cómoda, abrió las piernas y comenzó a tocase el clítoris mientras yo lamia su coño.

Mis lametones recorrían todo su coño…y cada vez iban más abajo casi llegaban hasta su culo. Antes cuando se había sentado sobre mí, había podio sentir su olor y en lugar de haberme molestado me había excitado su aroma. Comencé a lamer cada vez más cerca de su ano y a pensar en la posibilidad de chupárselo.

Creo que ella se dio cuenta porque abrió un poco más las piernas y me habilito el paso. Yo comencé a lanzar pequeños lametones furtivos, aquel sabor y olor era maravilloso, me estaba poniendo a mil…pero me daba vergüenza pensar que aquello me pudiera excitar, hasta que ella me dijo:

-Ya veo que también quieres chupar mi culo.

Cogió la almohada se la puso debajo de su espalda, de formar que su culo quedo totalmente expuesto hacia mí y me dijo.

-Ahora lo chuparas mejor, vamos es todo tuyo.

Aquello era demasiado, esa mujer era toda una caja de sorpresas, comencé a chuparlo…ahora mi lengua recorría todo su culo y note el sabor algo más fuerte, pero me encanto. Cuando ya llevaba un rato y lo había dejado bien lubricado, Vanesa comenzó a chupase el dedo y a introducírselo ligeramente en el culo, mientras con la otra mano se masturbaba el clítoris. Yo iba a estallar de nuevo.

Cambiamos de postura otra vez, ahora para hacer un 69…pero en lugar de chupar su coño yo chupaba su culo. Ella chupaba mi polla y también mis huevos y mi culo!!!. Nunca nadie me lo había chupado, la excitación fue total…y no tarde en volver a correrme ahora dentro de su boca.

Esta vez se lo trago todo y como yo ya no podía más se centro en seguir dándose placer a ella misma, siguió masturbando su clítoris y su culo…Se penetraba el culo con su dedo, ahora hasta el fondo, mientras con la otra masturba su clítoris..

Yo simplemente me tumbe junto a ella y comencé a besarla entre gemido y gemido. Ella seguía masturbándose, le dije si le podía ayudar

-Si tranquilo, ahora. Descansa un poco, déjame que termine sola!!!

Gemía como una loca…se metía en la boca los dedos para lubricarlos y volvía a introducirlos en su culo… Me miro fijamente, se metió el dedo en culo y me lo metió en la boca…Yo no dije nada simplemente lo chupe, era lo más cerdo que había hecho nunca, pero me sentí totalmente excitado. Volvió a metérselo y a dármelo para que lo chupara, mientras me sonreía

-Te gusta???

-Si me encanta!!

Estaba tan excitado que creo que le habría chupado cualquier cosa.

-Te gusta el sabor de mi culito eh!!Me encantan los chicos guarros como tú!!!

Estuvo así un buen rato hasta que tuvo un nuevo órganos y dejo su culo totalmente dilatando. Y casi sin tiempo para recuperase me dijo

-Ahora lo he dejado listo para ti, quieres follarlo??

-Si por favor estoy desando metértela en ese culazo!!

Se puso a cuatro patas y comencé a follarlo una y otra vez, aquella mujer era impresionante, lo tenía totalmente dilatado y seguía pidiéndome más y más. Pero yo ya no podía correrme más veces.

Mi polla poco a poco fue rebajando de tamaño…y me entraron unas enormes ganas de mear, así que le dije a Vanessa que iba al baño un minuto para poder continuar.

Pero ella no me dejo..Me dijo que siguiera!!! Era incansable!!! Le dije que me meaba…pero ella insistió en que siguiera!!.

-Si sigo voy a merme encima, no puedo más!!!

-Sigue por favor!!!

No podía creerlo, quería que la meara?? O solo quería que siguiera?? No sabía qué hacer. Igual aquella mujer era todavía más guarra que yo?? Me envalentone y me la jugué, total no tenía nada que perder, así que le dije.

-Voy a mearte encima…y me meare dentro de tu culo

Ella no contesto solo bajo de la cama y se puso en el suelo a cuatro patas. Estaba claro quería que la meara!!! Aquello me calentó y mi polla volvió a ponerse dura. Así que aproveche la calentura durante unos minutos para seguir follandole el culo, pero mis ganas de hacer pis impedían que me corriera.

Me relaje un poco y justo cuando estaba a punto metí mi pene en su culo y comencé a mearme!!! Su culo al recibir el pis caliente se cerro de golpe presionado mi polla y cortando mi meada. Saque mi polla de su culo y termine meando por toda su espalda y por su coño!!

Ella gritaba de placer…y yo estaba en éxtasis solo de ver la escena.

-Así dámelo todo, quiero que llenes mi culo!!!

Finalmente se giro y sin decir nada nos fundimos en un beso…creo que fue el beso más sucio de mi vida. Ella chorreaba pis por todos lados y su culo seguía dilatado expulsando parte del pis con restos de sus heces…así que como pudimos fuimos al baño a limpiarnos.

Ya en el baño, comencé a decirle lo impresionante que era, lo mucho que me gustaba lo guarra que era, a decirle que aquello era lo máximo que había hecho, a decirle que quería volver a quedar con ella,…hasta que ella poniendo un dedo en mis labios me mando callar y me dijo:

-Estas seguro de lo que quieres? O mañana todo esto te parecerá una guarrada

-Si haría cualquier cosa, me ha encantado, han sido los mejores polvos de mi vida. Eres la bomba.

-Esta bien, demuéstramelo arrodíllate, yo también me estoy haciendo pipi.

Se puso frente a mí, y empujo mi cabeza contra su coño, yo comencé a chuparlo.
-Pídemelo vamos!!!.

Yo no estaba seguro, pero mi excitación podía con todo.

-Vamos pídemelo!!! No es lo que quieres???
-Por favor quiero probar tu pipi!!! Meame por favor!!! Quiero tu pis!!!

Agarro con fuerza mi cabeza y comenzó a mearse…yo note como salía aquel liquido caliente y se estrellaba contra mi cara. Tenía mi boca cerrada para no ahogarme, pero podía sentir su sabor salado y su olor…aquélla fuente no paraba nunca. Volví a ponerme a mil al sentir como su pis resbalaba por mi cuerpo hasta mi polla, Estaba tan excitado que finalmente abrí mi boca, para probar su pis.

-Así me gusta…bébetelo todo!!! Ahora veo que si eres como yo, un verdadero guarro. Quiero que te lo bebas todo!!!

Trague su pis, aguantado hasta la última gota y cuando termino todavía lamí su coño hasta dejarlo totalmente limpio. Me levante nos lavamos un poco y nos fuimos a la cama.

Lo que paso al día siguiente será otra historia….

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