La mejor cogida de mi vida

Juan estaba en el sillón tocando su enorme verga y gruesa, entonces me lancé sobre el ansiosa de besarlo, y lamer sus bolas, mientras yo hacía eso Danny me chupaba completa, los bubis, la concha, sobre todo el culo. Me dice mételo todo en tu boca. Lo intenté, pero no cabía era enorme, de verdad. Mis ojos eran blancos cada vez que él presionaba mi cabeza para meterlo hasta mi garganta.

Hola, después de leer tantos relatos en esta página por fin me he animado a contar mi historia solo que cambiaré mi nombre por el de Danna, soy divorciada y vivo sola, tengo 35 años, dos hijas, de 18 y 20 respectivamente, no es por nada pero tienen muy bonito cuerpo casi el mismo que yo a su edad (que sigue casi igual, pero ahora en llenito).

Me considero una persona muy sensual y sexi, me fascina que los hombres me miren, por que uso ropa muy ajustada y blusas con escote, desde que tengo uso de razón me llaman la atención los hombres mayores que yo, me parecen de lo mas interesante, les decía que soy divorciada, tengo dos vecinos, vivo en una casa tipo vecindad en el segundo piso, el baño está en medio de los tres apartamentos, abajo vive don Juan y doña Mary, dueños de la casa, Danny mi vecino de 30 años, y una pareja de edad ya mayor, el que me encanta es Manuel, el señor de la tiendita de 48, pero como él está casado y es muy respetuoso, bueno no, hasta un día que…ummm, les cuento más adelante…

Danny desde hace mucho que me acosa y me dice de cosas, que bonitas piernas, que bonita boca, en fin todas esas cosas que los hombres dicen para convencer a una mujer para después cogerla, yo sabía que eso era lo que quería, y la verdad es que no está mal, solo que se me hacía algo así como muy vulgar y corriente, bueno les decía, un día que venía de la tienda, después de una plática muy ardiente con Manuel, venía subiendo las escaleras cuando entonces vi que Danny estaba espiando a mi hija, la de 18, (la llamaré Pau), que se estaba cambiando la ropa, pues se había terminado de bañar y se iría con sus amigas, me contuve el coraje, no se porqué, solo me senté en las escaleras, pensando, pues Danny mientras miraba a Pau se tocaba el miembro, este se veía bastante erecto, no se cuantos minutos pasaron cuando me encontré a mi niña, quien me preguntó que me pasaba, que me miraba rara, le dije que no se preocupara, que todo estaba bien.

Por alguna extraña razón me sentía rara, abrí la puerta de la casa cuando vi de reojo que Danny está en el baño mirando hacia la casa, al ver que lo descubrí jaló la puerta dejándola entreabierta, como no queriendo, me acerqué fue cuando lo vi, si, él estaba ahí! con su pene entre las manos, se estaba masturbando lentamente, tocaba su miembro de tamaño normal 15-16 cm, poco a poco mi fui llevando mi mano hacia mis pubis, estaba congelada, de repente volteo y me mira, y me dice, -Ves lo que provoca tu hija, me agarró de la mano y la puso en su pene, de repente reaccioné y le dije que no, que yo no quería eso, me tomó de la cintura bruscamente y bajó sus manos agarrando mis nalgas, él hizo algo que me encanta, algo que me prende totalmente, metió su lengua en lo más profundo de mi boca y con sus manos abrió mis nalgas y las movió y me pegó en ellas, solo pude decir, ¡aaahhhh! puso uno de sus dedos en mi boca para que lo humedeciera pues lo metió en mi ano, humm, humm, gemí!

Le dije no puedo más, nos fuimos despacio sin hacer ruido hasta mi cama,  no le pusimos seguro a la puerta por la prisa del encuentro, le pedí que repitiera aquello, que me volvía loca y así lo hizo. Nos quitamos la poca ropa que traíamos puesta, me besaba y acariciaba toda, quería meter su lengua en mi concha, le dije que prefería que lo hiciera con mi culo! aaaah! me dijo, – Desde hace mucho que sueño con cogerte a ti y a tus hijas!, no di importancia por lo caliente que estaba, solo dije, -Dame tu verga, quiero mamarla, por más que chupaba y chupaba no se venía, yo no quería que me la metiera, pero de un salto cambió de lugar quedando tras de mi, me resistí lo más que pude, pero la calentura pudo más, él me sujetó fuertemente de las caderas, de repente metió su dedo, me dijo, – ¿Te gusta esto, putita?, ¡dime te gusta!

No me di cuenta cuando de pronto cambió su dedo por su pene. Tal vez el cambio tan brusco, hizo que soltara gritos y gemidos de placer. ¡Humm, aaaah! El hombre no se cansaba, tenía pila para rato pues entraba y salía. Yo tuve como tres orgasmos cuando al sentir el cuarto, me dice: -¿Dónde quieres la leche putita? – En mi culo le dije. Aahh! que rico fue al sentir lo calentito, me recostó sobre la cama y me abrió las piernas, para que saliera la leche, ummm, fue algo maravilloso, metía y sacaba su verga del culo, tomé el semen que salió y puse en mi boca lo más que pude.  Tómalo de aquí, me dijo, poniendo su pene en mi boca, el cual limpié todito. Él terminó, pero yo seguía igual, quería más, más.

Nos incorporamos, íbamos a darnos un baño cuando tocan la puerta, le pedí que se adelantara, al abrir poquito para que saliera, me di cuenta que era don Juan el dueño del departamento (a sus 45 años, no estaba nada mal) que iba por la renta, le pedí que volviera más tarde, por que estaba ocupada, sus ojos miraron hacia abajo, me miraba las piernas, pues yo solo me cubría, con una toalla, me dijo: -¿No me invita a pasar?, no pude negarme pues ya había entrado! le dije que esperara, que iría por su dinero! al momento de pagarle me tomó la mano, y me dijo que yo era muy linda, solo sonreí! Me dijo, – Mira como me tienes, puso mi mano en su pene, ¡huy! puse cara de asombro, ese señor tenía el pene más grande que Danny, ¡mucho más grande! me dijo, -Me gusta tu olor a sexo, ¿estás cogiendo verdad? ¡No pude decir nada!

En eso regresa Danny del baño, y me dijo, ¿te gustaría que te cojamos los dos? mientras me abrazaba por detrás, enfrente tenía a don Juan, y mi mano en su pene, a él no le importó que estuviera recién cogida, pues me besó, probando el jugo de Danny, no le importó, eso me excitó, mientras Juan se quitaba la ropa menos el bóxer, Danny hacía lo que le pedí al principio, me besaba y tomaba de las nalgas… Juan estaba en el sillón tocando su enorme verga, de casi 20cm y gruesa como un bote de agua de 500 ml! entonces me lancé sobre el ansiosa de besarlo, y lamer sus bolas, mientras yo hacía eso Danny me chupaba completa, los bubis, la concha, sobre todo el culo. Me dice mételo todo en tu boca. Lo intenté, pero no cabía era enorme, de verdad. Mis ojos eran blancos cada vez que él presionaba mi cabeza para meterlo hasta mi garganta, de repente dijo:

–  Danny listo, ya está lubricado, puedes meterlo, así que cambiaron de posición, pero me resistí y preferí que fuera Danny quien entrara primero en mi culo y Juan por la vagina.

Me coloqué sobre Juan y Danny me daba por atrás. Después de 15 minutos cambiaron de nuevo esta vez, ya estaba el camino abierto, y pensé que dolería menos. Así que dejé que entrara, pero al intentarlo, solo entraba la cabeza, después de varios intentos por fin logró entrar todo, estaba en el paraíso, pues Juan me pegaba en las nalgas, cosa que me volvía loca. Después de tanto mete y saca, Juan estaba a punto de venirse y me preguntó lo mismo que Danny, Danny dijo: – Dale tu leche en el culo a ella le gusta.

Era tan grande el chorro de leche que sentía el sabor y olor en la boca, cuando terminó me puso su pene en mi boca y lo chupé hasta dejarlo limpio, Danny no pudo más y terminó en mi cara, cayendo el semen en mis senos, esa fue la mejor cogida, que me han dado en la vida y mira que si he cogido.

Solo de recordar me caliento, ahora mismo me siento caliente ahhh, fue un placer compartir esta historia con ustedes.

Autora: Gatita

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