Infidelidad consentida

Marlet le mamaba las chiches a Elva y al mismo tiempo que la dedeaba en la vagina, cuando me vieron se rieron las dos y me invitaron a participar, yo pensé que estaba soñando, Marlet me agarró la verga y se puso a mamarme, le pedí que parara pues estaba a punto de venirme, pero ella siguió mamando hasta que me vine en su boca, y ella se tragó todo mi semen, sin dejar una sola gota.

Hola amigos, lo que a continuación voy a relatarles sucedió apenas este fin de año, y es tan excitante que solo de recordarlo tengo una poderosa erección. Vivimos en un precioso puerto del Pacífico en nuestro querido México. Tenemos amistad con un matrimonio desde hace algún tiempo, así que decidimos reunirnos para celebrar el año nuevo, ellos son Marlet y Dany ambos en inicio de los 30´s Marlet es una mujer muy guapa, un poco pasada de Kg, pero muy bien repartidos en donde es más necesario, o sea en sus pechos y en sus nalgas, alta, rubia, muy agradable. Dany es más bien introvertido, alto, fornido, pero agradable. Mi mujer Elva es de estatura promedio, llenita, no gorda, con unos pechos grandes y un culito respingón, piernas muy bonitas, guapa, pelo corto, castaño. Yo (Iván) 1.72 m. 82 Kg. Moreno pelo ondulado, uso bigote y según dicen las personas soy muy agradable.

Bien pues como yo trabajo en una línea aérea y tenía que trabajar el día primero de enero para atender el primer vuelo el horario de entrada es a las 6:30 AM. por lo que después de cenar y del brindis me disculpé pues tenía que madrugar para ir al aeropuerto, me retiré a mí recámara, y la charla y las risas se oían muy animadas en la sala, pero algo me sucedía que no lograba conciliar el sueño, y después de media hora de estar dando vueltas en la cama me extrañó que ya no escuché ningún sonido, por lo que supuse que nuestros amigos se habían retirado a su casa, pero como pasó como 10 minutos y Elva no se venía a la cama, pensé que estaría recogiendo los trastes…

Como no podía dormir, me decidí ir a ayudarla, yo acostumbro dormir completamente desnudo, así que me levanté y me dirigí a la cocina, caminando por el pasillo que da a la sala y al comedor, y cual sería mi sorpresa que conforme me acercaba empecé a oír unos gemidos de placer, muy suaves por lo que me acerqué con sigilo hasta llegar a la pared que limita el comedor de la cocina, y por el reflejo de la ventana vi algo que me dejó inmóvil.

Elva estaba inclinada sobre la mesa de la cocina, abierta de piernas y Dany le metía la verga a mi mujer, mientras le agarraba los pechos con ambas manos. De inmediato tuve una tremenda erección viendo a mi mujer coger con mi amigo, y aproximándome un poco más veía a Marlet con su vestido levantado y con su mano dentro de su tanga masturbándose furiosamente, como mi mujer hacía algo de ruido con sus gemidos de placer Dany le dijo a su esposa, vete al pasillo para que nos avises, no vaya a ser que se despierte Iván y nos sorprenda aquí, yo rápidamente caminé para atrás unos pasos, y me oculté un poco en el pasillo…

Marlet sin duda me vio, ya que se acercó donde estaba yo, y me dio un abrazo, besándome en la boca, al tiempo que me agarraba de la verga que la tenía completamente parada, enseguida se hincó y me dio una mamada riquísima pero muy breve, porque se levantó y me puso su espalda, al tiempo que se levantaba su vestido, y yo hacía a un lado su tanga, para meterle la verga en su jugosa cueva, que destilaba ya sus mieles de lo caliente que estaba, eso fue lo máximo, pues ver a mi mujer coger con Dany, y yo coger con Marlet a unos cuantos metros fue demasiado, y cuando se empezaron a oír los gemidos de nuestras respectivas parejas anunciando sus orgasmos ya no pude más y también lancé mi carga de semen en la vagina de Marlet, la cual tuvo que taparse su boca con su mano para no delatarnos, ya que ella también se estaba viniendo en un poderoso orgasmo.

Rápidamente regresé a mi recámara, y después de un momento escuché abrir y cerrar la puerta del baño varias veces, y estuve esperando a mi mujer por un lapso de unos 15 minutos que me parecieron eternos, y recordando lo que había sucedido tenía nuevamente una potente erección, de modo que cuando Elva se metió a la cama conmigo, se acomodó muy pegadita a mi, y sintió mi verga bien parada, me la agarró al tiempo que me decía – ¿Te diste cuenta de lo que pasó verdad? Yo me reí, y le contesté – Yo si, pero al parecer tú no, y me reí, – ¿A qué te refieres? Me preguntó Elva. Que mientras Dany te cogía a ti, yo le estaba metiendo la verga a Marlet y ustedes ni cuenta se dieron…

– No es cierto, me dijo mi esposa, claro que si, entonces le narré lo que sucedió cuando dejé de oír los ruidos, y que me acerqué donde Dany le metía la verga a ella, y cuando Dany mandó a su mujer a vigilar para que no fuera yo a sorprenderlos.

Entonces ya me creyó y me dijo, – ¿Y no estás molesto porque me viste coger con Dany?, le contesté por el contrario mi amor, yo tenía tantos deseos de que hiciéramos un intercambio, y acuérdate cuando nosotros fantaseábamos con un tercero ya fuera él o ella que cogía con nosotros, lo mucho que nos excitábamos y pues esta noche se hizo realidad nuestra fantasía, ya que tú cogiste con Dany, y yo con Marlet, y estuvo buenísimo el intercambio. Elva me besó en una forma muy ardiente, y yo correspondí, y me fui bajando a sus pechos los que mamé en una forma deliciosa, mientras ella se retorcía de placer, y luego seguí en mi camino hacia su sexo pero ella me detenía y me decía que no, que aunque se había aseado quizá quedaba algo dentro de ella, y haciendo caso omiso a su negativa, me acerqué más con besos y suavemente abrí sus piernas y me dediqué a lengüetear su húmedo sexo, y ella se revolcaba con esa sensación indescriptible, rogándome…

-Ya méteme tu verga que no ves como estoy que me derrito, no me hice del rogar y abriéndola de piernas se la metí de un tirón y ella se movía como no lo había hecho en mucho tiempo, Pidiéndome más y más verga, y yo le preguntaba, quien coge más rico Dany o yo, y ella decía…

– No es posible comparar, simplemente él me cogió muy rico, y me vine en forma muy abundante, pero contigo, y al saber que tú cogías con Marlet ya van como tres orgasmos seguidos, por favor ya dame tu leche, vente en mí, y que se junte tu leche con la de Dany, y me preguntaba, ¿cómo sientes mi panocha después de haber cogido con Dany?, Es un lubricante estupendo se siente rico cogerte, donde hace unos minutos te metieron la verga, y al decir esto yo también exploté en una forma muy placentera, nos quedamos abrazados, y luego le pregunté, ¿y como pasó todo esto? Ella me dijo, -Ya es tarde, duérmete un rato, de lo contrario no te vas a querer despertar para irte al aeropuerto, ya mañana te cuento todo. En la mañana al verla dormir tan plácidamente no la quise despertar, me bañé y arreglé para irme al aeropuerto.

En el trabajo me mantuve muy ocupado, por lo que no tuve tiempo de distraerme, y así se pasó muy rápido la mañana, y cuando salí, en el trayecto del trabajo a la casa, iba haciendo coco, de lo que había sucedido la noche o la madrugada anterior y me calenté nuevamente. Al llegar a la casa, mi esposa me recibió muy contenta, con un gran beso, pero al mismo tiempo se veía con algo como apenada, me preparo un trago, y nos sentamos a platicar lo que sucedió. Y ella me narró de la siguiente forma:

Me siento apenada por lo que sucedió anoche, la verdad es que ya cuando te fuiste a dormir, nosotros seguimos platicando, haciendo bromas, y tomando, quizá más de lo debido, pues yo me sentía muy eufórica, y Dany me decía que me veía muy bien, que era muy guapa, y que el vestido que traía era muy sensual, Marlet lo secundaba diciendo que yo misma lo había hecho, él decía que no lo crecía, que se veía una prenda comprada en alguna tienda de prestigio, yo le decía que no, que en realidad yo lo había hecho, y él de dijo a Marlet, ¿porque no le pides a Elva que te haga uno similar?, ve como le queda a ella se ve muy sexy, Marlet entonces me dijo…

– Oye deja que me lo pruebe,  le contesté que encantada, solo que como ella es voluminosa que yo, no creía que le quedara, ellos insistían y les dije, bueno déjame ir a la recámara a cambiarme para que te lo pruebes, ellos decían, no como crees, vas a despertar a Iván, porque no te lo cambias aquí, yo les decía, es que con este vestido no uso sostén, y ellos decían, ya lo notamos, por eso mismo te decimos que es muy sensual, ándale no te hagas rogar, deja que se lo pruebe Marlet.

Entonces les dije, bueno está bien, pero que Marlet se quite la ropa al mismo tiempo que yo para no sentirme tan apenada. Marlet, dijo está bien, solo pon algo de música para ir desnudándonos al mismo tiempo, ya con los efectos del vino, pues me animé y puse un disco y bailando las dos empezamos a quitarnos la ropa, yo desabroché el botón de atrás de mi cuello, y bajando los tirantes, mis pechos quedaron al desnudo, al hacerlo, a Dany se le salían los ojos, y Marlet le decía, ya viste viejo que pechos tan bonitos tiene Elva, y yo le decía no se vale, tú también quítate tu ropa, y ella sacándose el vestido se quedó en sujetador y tanga, con sus zapatillas altas se veía muy cachonda, ellos me pedían que me sacara todo el vestido, y yo les dije que hasta que estuviéramos iguales, entonces ella se quitó el sostén y Guauuu, tiene unas chiches grandísimas con unos pezones rosados y una aureola muy grande, entonces si ya me quité el vestido, y seguimos bailando Marlet y yo solo en tanga y zapatillas.

Dany para esto ya no aguantó y bajándose el pantalón y el calzoncillo nos mostró su verga en todo su esplendor, entonces Marlet me dijo, ándale, llégale te lo presto. La verdad es que en ese momento ya no me importó nada, y me acerqué a él, me bajó la tanga y me empezó a mamar muy rico, tanto los pechos, como a abrirme las piernas para mamarme mi panocha que ya estaba muy mojada. Entonces Dany dijo, mejor vamos a la cocina para estar más tranquilos, y le pidió a Marlet que se pusiera el vestido y que vigilara cerca de la puerta por si yo salía para no sorprenderlos. Lo demás pues tú ya lo viste, pero de lo que no me di cuenta es a que horas te cogiste a Marlet. Entonces yo le narré como había salido de la recámara pensando en que ya se habían ido, y cuando Marlet salió de la cocina pues no fui tan rápido en ocultarme, y ella se sintió muy complacida, y sin que se dieran cuenta nuestras respectivas parejas cogimos muy rico también. Le dije Marlet también es muy caliente ¿verdad? Lo que no le vi al natural fueron sus pechos. Elva me contestó cuando se los veas te van a dar ganas de terminar de criarte, y se rió.

Yo estaba bien caliente y quería cogerme a Elva nuevamente, pero ella me dijo, mira mejor comemos, luego te duermes un rato, ya que anoche casi no dormiste, y luego cogemos rico, ¿está bien? – De acuerdo le contesté, así que comimos y luego de ver un rato la tele en la recámara, me quedé dormido, y ya estaba oscureciendo cuando sentí movimientos en la cama, y al despertar, no podía creer lo que estaba viendo, Marlet, y Elva estaban en mi cama, las dos completamente desnudas, Marlet le mamaba las chiches a Elva y al mismo tiempo la dedeaba en la vagina, cuando me vieron se rieron las dos, me invitaron a participar diciendo ¿gustas?, yo pensé que estaba soñando, pero de pronto Marlet me agarró la verga y se puso a mamarme de una forma deliciosa, mientras yo besaba a mi mujer y les agarraba las chiches a las dos, después de un rato de estarme mamando, le pedí a Marlet que parara pues estaba a punto de venirme, pero ella en lugar de quitarse siguió mamando más fuerte hasta que me vine en su boca, ella se tragó todo mi semen, sin dejar una sola gota…

Elva no lo podía creer, ya que ella me mama a mi pero no deja que yo termine en su boca, pues dice que le da asco, y eso que yo no segrego nada de líquido lubricante como otros hombres como Dany, según me dijo Elva, cuando ella le dio una ligera mamada y al sentir el líquido ella se retiró de inmediato. Pero Marlet en cambio se bebió mi carga completa, al parecer a ella le gusta mucho que terminen en su boca, pero cuando terminó conmigo, siguió con mi mujer, mamándole la panocha, no lo podíamos creer, que ella fuera tan desinhibida, yo al ver esa escena nuevamente se me paró y me acerqué a la panocha de Marlet y le mamé, ella escurría de lo caliente que estaba, y así, en esa posición, Elva recostada de espalda, con su piernas bien abiertas, Marlet hincada mamándole a Elva, y yo me puse en las nalgas de Marlet, y le dejé ir mi verga, ella al sentirla, se movía en una forma deliciosa, y así, escuché a Elva tener su orgasmo, mientras yo seguía bombeando en la panocha de Marlet, y ella se quejaba con ayees de pasión mientras también tenía su orgasmo, y yo al escucharlas en concierto también me vine deliciosamente. Y nos quedamos desparramados en la cama.

Marlet nos contó que Dany había ido en la tarde a su trabajo para asegurarse de que algunos de los empleados no hubieran faltado, y de ser así él tenía que quedarse un rato pues al ser el gerente de un negocio, tenía la responsabilidad del mismo. Y que ella se había quedado picada por lo de la noche, y pues cuando fue a la casa y mi mujer le dijo que yo estaba durmiendo, entre las dos se les ocurrió darme la sorpresa, Marlet dijo que Dany había quedado también súper picado y quería coger de nuevo con mi mujer, que cuando ellos llegaron a su casa él estaba aun muy caliente y la besó por todo el cuerpo y en especial le dio una mamada excelente, que ella no quería muy bien, pues estaba consciente de que yo me había venido en ella, pero, ¿como podía decirle a su esposo? no me mames, pues a mi también me cogió Iván…

Y se dejó hacer, él le decía que nunca la había sentido tan mojada, ella pensaba, si supieras querido lo que te estás comiendo. Yo le dije bueno yo también probé los jugos de él en mi mujer y no me importó, al contrario me excitó mucho. Y al parecer a ti también te agrada el sabor ¿no es así? Ella dijo, luego les voy a platicar, por que me gusta el sabor del semen, y por más que le insistimos en que nos dijera ella nos contestó que en otra ocasión nos platicaría, y pues ya no presionamos más.

Luego de lo sucedido me entró la preocupación y ellas lo notaron en mi cara, y me preguntaron que me pasaba, y les contesté que en realidad unos momentos de calentura habían pesado más que la razón, que no habíamos practicado el sexo seguro, Elva dijo que en la noche anterior si le había pedido a Dany que se pusiera un condón, pero él de dijo que no se preocupara, que hacía menos de quince días que Marlet y él habían donado sangre para un familiar que estaba hospitalizado, y para esto les hicieron la prueba de Elisa a ambos para ver si podían ser donadores, y no tuvieron ningún problema, Elva le comentó a Marlet, que por mi trabajo, yo tengo que renovar una licencia que me requieren en mi trabajo, cada dos años, y apenas la semana pasada lo había hecho y en los exámenes practicados incluyen la prueba de Elisa también y pues sin ningún problema, entonces como que todos nos sentimos más relajados, sin embargo estuvimos todos de acuerdo que si había más encuentros en el futuro usaríamos condones para mayor seguridad para todos, y estuvimos de acuerdo.

Marlet me pidió permiso para dejar ir a Elva al día siguiente a su casa para que cogiera con Dany y con ella también, yo no me podía negar después de lo que había sucedido, y le dije que si, pero que por que no nos reuníamos todos el fin de semana y cogíamos los cuatro, Marlet un poco apenada me contestó que a ella le encantaría pero que después de lo que había pasado ella misma le insinuó a Dany la posibilidad de hacer un intercambio entre los cuatro y él se negó rotundamente, diciendo…
– Mira lo que pasó anoche pues fue algo agradable y se dio de una forma muy bonita, pero no creo que yo pudiera ver que Iván te cogiera y yo estar viendo, creo que no lo podría soportar, Entonces Marlet me dijo, pero no te preocupes, que yo voy ir haciendo labor para que Dany cambie de forma de pensar y que pronto estemos los cuatro juntos.

Ya eran como las 9 de la noche y Marlet dijo que ya tenía que irse pues ya no tardaba su marido en llegar a casa, y nos dijo que había pasado los momentos más excitantes de su vida y quería que se repitieran muy pronto, cuando empezó a vestirse, Elva me dijo, ya ves lo que te comenté de sus pechos, y encendiendo la luz de la lámpara pude constatar lo que me había dicho. Marlet tiene unos pechos increíbles, muy grandes, blancos, y con una aureola como de dos pulgadas de diámetro y unos pezones rozas y muy paraditos que parecen unas cerezas, antes de que se fuera me prendí de sus pechos y se los mamaba de una forma muy fuerte, y ella me animaba diciéndome, – Más, fuerte, más duro, que rico me los mamas, y yo encantado los succionaba…

Elva por el contrario no soporta que yo le mame fuerte los pechos, ella los tiene muy sensibles y apenas me deja besarlos o mamarlos muy suavemente, y con Marlet me desquité, hasta que ella me dijo, ya me calentaste nuevamente, y ahora me metes la verga de nuevo, y acostándose se quitó la tanga y abriendo las piernas nuevamente, me dijo, métemela otra vez por favor, y pues no me tuve que hacer del rogar y me la volví a coger y ella jaló a mi mujer para que se pusiera encima de ella, y poder mamarle la panocha a Elva mientras yo me la cogía y besaba a mi mujer como dándole las gracias por lo que estaba sucediendo. Y así ellas tuvieron otro orgasmo, y yo me contuve para no venirme nuevamente y poder coger a mi mujer después de que se fuera Marlet.

Lo que sucedió el fin de semana es tema de otro relato, sus comentarios serán bien venidos…

Autor: Iván

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El cantante

Nos fundimos en un abrazo apasionado y comencé a ir bajando, hasta toparme con su hermoso pene, completamente erecto. Estuve saboreando su pene por mucho rato, estaba delicioso, él me obligó a que me virara y así hacer un 69, que rico me chupaba mi huequito. Lo hacía divino.   “mi cantante” estaba disfrutando mucho lo que estaba haciendo y eso me hacía sentirme súper bien a mí.

Son exactamente la 1 y 35 minutos de la mañana del día 13 de Julio del 2009, y acabo de vivir una de mis experiencias sexuales más increíble de mi vida. A la verdad no podía dormirme sin al menos escribir y relatar lo que me ha pasado, por cuestiones de seguridad extrema omitiré los nombres reales, pues estaré hablando de un cantante muy conocido aquí en Miami y por supuesto en Cuba, no sé si en otros países latinoamericanos sea conocido, pero por respeto a él, y a su imagen pública me reservo su nombre.

A “mi cantante” lo conocía por sus canciones, y entrevistas que como cantante popular al fin le han hecho, en Cuba cantó en varias agrupaciones de gran aceptación popular, varios de sus temas ha estado en los Top 10 en las radios tanto de Cuba, como de aquí de Miami, en Miami se lanzó como solista y ha logrado poco a poco darse a conocer. Es un chico muy talentoso, al que siempre he admirado, pero sobre todo es un tipo extremadamente atractivo, muy guapo, vaya que como se dijera en Cuba “un mango”.

Hoy en la noche pasé por un “Sex Shop” aquí en la ciudad de Miami, muy cerca al aeropuerto, y estando ahí buscando una película entró este caballero, al cual miré pues la entrada de la tienda quedaba justo frente de mi. El me miro, como respondiendo a mi mirada indiscreta, y ambos nos quedamos mirándonos por cuestión de dos segundos, yo cambié la vista al momento. En ese entonces por mi mente no pasó que algo podía suceder, pues siempre se le ha tildado a este chico de mujeriego.

Pasaron unos minutos y fui al salón contiguo donde él se encontraba y me sorprendí al verlo en la sección gay, ahí se me activó la imaginación (es increíble como esta funciona), lo miré bien de cerca, pues nunca antes había podido verlo en  persona, y pude apreciar que lo que había visto en la tele era exactamente lo que tenía delante de mí, un chico muy bonito, blanco, de pelo negro, mirada penetrante, una manos suaves y delicadas, pero a la vez fuertes como las de todo hombre. Iba vestido con un pantalón gris, camisa rosada de mangas largas pero estaban recogidas a la altura del antebrazo. Lucía como un príncipe del siglo 21.  Ahí si fui un poco indiscreto pues no le quitaba los ojos de encima, y como para que no pensara que lo estaba deseando, me le acerqué, le pedí disculpas, y le dije que me perdonara que le interrumpiera, pero no quería perder la oportunidad de saludarlo y decirle que desde Cuba admiraba su música.

El me dio su calurosa, fuerte y a la vez delicada mano y me dijo con una media sonrisa en sus labios, “Gracias, es un honor en un lugar como este, conocer admiradores”, y soltó una risita picara. Yo me relajé un poco y con frescura (lo reconozco), le dije que la película que tenía en la mano no era buena, y le recomendé otra. El se quedó como sorprendido y fue el momento donde me dio la entrada… “No sé quién eres, no te conozco, pero veo en tus ojos que no hay maldad, si quieres te invito a ver la película conmigo. ¿Te gustaría?”

¿Qué? No puedo creer lo que este cantante, súper popular, y sumamente atractivo me está proponiendo. Pensé por segundos que todo era un sueño…. Pero no, era real, ahí estábamos, él y yo, los dos, uno frente al otro, con una película para ver.

Me sentí muy afortunado. Yo estaba muy nervioso… él fue a la caja y pagó, y me pidió que lo esperara en el estacionamiento, ahí nos vimos, se quiso presentar normalmente y le interrumpí diciéndole que no hacía falta, que yo sabía perfectamente quien era, quien se presentó fui yo, le dije mi nombre, y le dije que el compartir un rato con él, aunque fuese conversando en un café, lleno de personas, sería más que suficiente para mí. El me dijo que si quería podíamos ir a su apartamento, que ahí estaríamos a gusto y la pasaríamos mucho mejor que en un café, su sonrisa picara volvió a resaltarse en ese momento.

El simplemente me dijo que le siguiera. Yo seguí su lujoso coche, el cual fue dirigiéndose a una zona muy exclusiva de la ciudad de Miami, donde a decir verdad, no es de millonarios, pero sí de personas con un nivel adquisitivo muy alto. Parqueamos en el estacionamiento de un lujoso edificio y me hizo una seña para que le siguiera, nos montamos en el elevador, todo encristalado, ahí no hablamos ni una palabra, iban dos señores mayores, los cuales reconocieron a “mi cantante”, y le saludaron, cuando llegamos al piso donde está el apartamento, salimos y él me fue guiando.

¡Wow! Esa fue mi primera palabra luego de que él abriera la puerta, era un apartamento sumamente bello, todo de blanco con una decoración muy sencilla, casi nula, con unos toques en rojo que hacía resaltar el buen gusto. Me mostró el apartamento, no muy grande, pero si muy bonito y acogedor, me comentó que lo había comprado hacía muy poco y que un amigo le había ayudado a decorarlo, lo felicité por el buen gusto, y le dije que si me permitía robarle la idea para decorar el mío con ese mismo estilo, a lo que me contestó que sí.

“Mi cantante” comenzó a hacerme preguntas, como a que me dedicaba, que tiempo llevaba fuera de Cuba, etc., mientras que ambos degustábamos de un vaso de whisky escocés a la roca que él había preparado minutos antes.  Sus preguntas cada vez se iban poniendo más picantes hasta que me preguntó con mucho respeto si yo era gay, y le dije que sí, pero que nadie lo sabía, excepto los hombres con los que había tenido relaciones.  El fue muy cauteloso a la hora de hablar sobre él. Después de un rato me preguntó si quería ver la peli con él, y le dije que sí, me dijo que esperara un minuto en lo que él preparaba la habitación con el equipo, yo le pedí permiso para ir al baño mientras.

Al poco rato me llamó y me pidió que subiera a la habitación, y me llevé una grata sorpresa, él estaba con un bóxer negro, bien ajustado y toda la habitación estaba oscura con dos velas aromáticas encendidas, me dijo que me pusiera cómodo si quería, y que me hiciera la idea que estaba en mi habitación (jajaja, cuanto hubiese deseado que esa fuera mi habitación, pero con él incluido). Yo me quité el pantalón, y mi camisa y me quedé en bóxer (el mío era blanco, así que hacíamos un buen contraste), me invitó a subirme a la cama, y le dio al “play”, la película era sobre unos chicos en una escuela de sacerdotes, los cuales tenían sexo y orgias entre ellos. En un instante miré a “mi cantante”, con el rabo del ojo y vi como se estaba tocando su pene, el cual cada vez crecía más y más.

No sé si fue el whisky, o la calentura de tener a mi lado un cuerpazo tan escultural como ese, que lo que me dio fue por mirarlo fijamente a sus ojos y besarlo con gran ternura, a partir de ahí dejamos de ser espectadores de una película, para ser los protagonistas de nuestra propia película. Nos fundimos en besos bien apasionados que duraron muchos minutos, me empezó a besar por el cuello, me besaba con locura, y yo lo estaba disfrutando mucho, me llamaba Dany, no sé quién es, pero no me interesaba averiguar,  por mi podía llamarme como quisiera… él tenía todo el derecho de hacerlo.

Durante varios minutos nuestros cuerpos fueron cubiertos por besos y caricias, y entre ambos (besos y caricias), fue deshaciéndome de mi bóxer, quedé completamente desnudo ante sus ojos, y sin pensarlo un minuto, le ayudé a deshacerse del de él.

Su pene no era tan grande, tenía un tamaño normal, unas 7 pulgadas, estaba circuncidado y completamente afeitado, era un pene bien rosadito, limpio, y olía muy bien. Sus muslos eran velludos, sus piernas bien torneadas, como de hacer ejercicios regularmente, su pecho sobresalía, con pocos pelos, sus brazos eran grandes y fuertes, sus músculos aunque no eran como los de un físico culturista, estaban bien definidos. Nos fundimos ambos en un abrazo apasionado y comencé poco a poco a ir bajando, hasta toparme con su hermoso pene, completamente erecto. Estuve saboreando su pene por mucho rato, estaba delicioso, él me obligó a que me virara y así hacer un 69, que rico me chupaba mi huequito…. Lo hacía divino….   “mi cantante” estaba disfrutando mucho lo que estaba haciendo y eso me hacía sentirme súper bien a mí.

Después de un rato de besos, caricias, y mucho sexo oral, me viró y me comenzó a pasar la lengua por el ano con más furia, como preparándole el camino a su pene, el cual estaba súper erecto, y bien rojo…. Después de un ratico me presentó a su pene y comenzó a penetrarme suavemente, uff, nunca pensé lo que me estaba pasando, era divino. Poco a poco fue introduciendo su pene dentro de mí hasta que sentí sus testículos tocándome, que sensación más especial…. Ahí estuvimos por un rato, él sacando y metiendo, luego me volteó, y me puso en la esquina de la cama, y comenzó a penetrarme mirándonos ambos la cara, puso mis piernas sobre sus hombros, y comenzó a penetrarme más fuertemente, con deseo, mientras se agachaba y me besaba, y lamía mis dedos, su rostro era de placer, de hombre desenfrenado sexualmente. Seguía llamándome Dany. No importa, dime como quieres mi  vida, pensaba yo.

El se sentó en una silla que había en su cuarto y me pidió que me sentara encima de espaldas a él y de frente a un gigantesco espejo que abarcaba toda la pared lateral del cuarto. Me introduje todo su pene, y mientras cabalgaba y disfrutaba de esa estupenda penetración, él me mordisqueaba mis orejas, mi cuello, me  pasaba sus manos por mi pelo, me apretaba mis tetillas, y me cogía mi pene y me masturbaba fuertemente.

Luego se tumbó en el piso y yo me senté encima de él, seguí cabalgando hasta que comenzó a venirse, yo me vine junto con él, y nos volvimos a abrazar. Estábamos exhaustos, pero también muy satisfechos, nos besamos, y nos quedamos por varios minutos abrazados, sin decir una palabra.

Nos levantamos, nos vestimos, él solamente se puso su bóxer, yo me vestí completamente, y me ofreció algo de tomar, yo le pedí solo un vaso de agua, mientras me pidió un favor, que no lo contara, que yo le había gustado, que había disfrutado lo que había pasado, pero que simplemente lo dejara con ese bello recuerdo, que no lo convirtiera en una pesadilla. Yo le dije que sí, que por la admiración que le tenía y por lo bien que la había pasado, quería también quedarme con ese bello recuerdo.
No sé si “mi cantante” y yo volvamos a encontrarnos. El no me dio su teléfono, yo si le di el mío. Ojala algún día me llame y repitamos esta aventura. Si no sucede, creo haber vivido una de mis más apreciadas experiencias sexuales ocasionales.

Ahora mucho más que nunca, cada canción que escuche de él tendrá un mejor significado para mi, a lo mejor es dedicada a Dany, pero no importa, la hare mía, como lo hice mío la noche de hoy.

Autor: kuvano

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