En un restaurante Hooters

Me hizo ponerme en 4 sobre el mueble y me folló, yo estaba gozando como nunca, follábamos como animales y gritábamos ambos, que debemos haber sido demasiado obvios en el restaurant, le suplicaba más, así terminé, caí en el mueble y me saqué la venda y lo vi con su miembro bastante hinchado, solo atiné a chuparlo  y lamerlo para que termine en mi boca, su leche fue muy caliente.

Mi nombre es Jacqueline, soy de Perú, tengo 27 años y estoy casada desde hace un par de años, lo que me ha sucedido es reciente y gracias a un amigo me he animado a contarles lo que me sucedió y esperar  sus consejos.

Mi marido no es celoso y por ello trabajo de mesera en un restaurante Hooters aquí en larcomar de Lima, para los que no saben las chicas Hooters llevamos unos politos muy ajustados con unos short naranjas, de la paga no me quejo porque se gana muy buenas propinas…

Es verdad no me he descrito, cabello negro rizado, ojos pardos, mido 160, mis medidas son 100, 66, 95 así que mis mayores atributos son mis senos que me gusta aprovechar, por tal nunca uso brasier cuando trabajo (no saben la buena propina que se gana jijjii), hasta ahí todo bien hasta lo que me sucedió hace unas semanas.

Resulta que para los clientes vip tenemos una salita muy íntima y un dia llegó el jefe de mi esposo (se llama Martín), él tiene más de 40, es alto, buen cuerpo,  muy serio, lo he visto en varias reuniones del trabajo de mi esposo y  lo he pìllado varias veces mirando mi escote.

El ingresó y pidió una chica para que lo “atienda bien” cuando lo vi casi me muero, a mi pesar me vio y pidió que lo atienda, esta salita es algo íntima donde los clientes pueden descansar y traer a sus amiguitas o de lo contrario algunas chicas se animan a acompañarlos, lo que no iba conmigo.

Al atenderlo solo miraba mi escote que al agacharme se me pronunciaba groseramente, y más de una vez tocó mis nalgas haciéndose el descuidado, yo me sentía muy incómoda y cada vez más excitada por sus ojos que me desnudaban y rogaba que se vaya, al alcanzarle la cuenta  sacó de su billetera varios dólares y un billete de 50 dólares (equivale al triple en mi país  es decir 150 soles) y me dice esto es para ti , veo que tu esposo no te mantiene como debe y te hace trabajar, pero eso podría cambiar si tú quieres y me coloca los 50 dólares entre los senos y su mano se quedó un momento rozando mis pechos, mis pezones se pusieron muy duros, tanto que se notaban sobre mi polo.

Me levanté muy nerviosa y mis pezones eran bastante notorios, estaba agitada, excitada, no se, las dos cosas. El lo notó y sacó otro billete de 50 y me dijo, te daré otro si me cumples una fantasía, yo excitada pregunté cual y me dijo, hace mucho que deseo tocar tus senos, dejame tocarlos y te daré los otros 50 dólares, quise abofetearlo pero el morbo pudo más, le hice prometer que mi esposo no se enteraría y que lo hacía solo por que pasaba por un momento difícil.

Tomé valor y me levanté el polo mostrándole mis pechos que estaban más hinchados que de costumbre y los pezones muy grandes, él me dijo que me quitara el polo, lo hice pero tenía vergüenza y me dijo: cierra los ojos para que no te avergüences; lo hice y sentí sus manos suaves por mi seno, por mi pezón y me dijo, no abras los ojos o no te daré nada, yo asentí, seguía acariciándome los senos, tiraba de mi pezón y lancé un gemido lo que él tomó como aprobación y empezó a lamerlo, a chuparlo…

Creo que ahí tuve un orgasmo porque empecé a temblar, el lamía todo mi seno y no se cuando pero su mano jugaba en mi entrepierna que estaba bastante mojada en eso se detuvo me amenazo que no abriera los ojos y me vendó los ojos con su corbata, levantó mis manos hacia arriba y volvió a lamer y chupar, no solo ambos senos sino que me lamía la oreja, el cuello y me masturbaba con sus dedos.

Me hizo girar a la pared y empezó a lamer mi vagina desde atrás hasta lamer mi ano, metió un dedo en mi vagina, lo sacó y me dijo, chúpalo, sabe muy rico, y empecé a chupar mis propios flujos, en eso me hizo sentar, seguía con los ojos vendados y me puso su pene en la boca que lamí con muchas ansias, mi manolo masturbaba mientras me metía dos dedos en mi vagina.

En eso me levantó, me hizo ponerme en 4 sobre el mueble y me folló, yo estaba gozando como nunca, follábamos como animales y gritábamos ambos, que debemos haber sido demasiado obvios en el restaurant…

¡Que tal aguante de Enrique!, le suplicaba más, más, más, así terminé, caí en el mueble y me saqué la venda y lo vi con su miembro bastante hinchado, solo atiné a chuparlo  y lamerlo para que termine en mi boca, su leche fue muy caliente.

Sacó de su billetera 70 dólares y me los dio, te lo mereces, cómprate algo bonito y se fue; me sentí de lo peor, de ese día ya ha pasado un mes y él ha venido a buscarme dos veces pero me he negado y me escondo de él, ahora en menos de una semana han organizado una reunión en el trabajo de mi esposo y no se que hacer, ¿que me aconsejan?

Espero sus comentarios y sus mensajes esta historia es 100% real, necesito hablar con alguien atte…

Autora: Jaqueline

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