EL CUIDANDERO -IV- Por: Apasionada

EL CUIDANDERO -IV- Por: Apasionada

Era un día viernes por la tarde y fui con mi pareja Antonio a un restaurante a celebrar con sus socios la firma de un contrato muy importante para su empresa, y después de varias horas de comida y tragos que  alegro a todos nos despedimos y al salir del restaurante, Antonio me dijo que fuéramos a nuestra propiedad ubicada a las afueras de la ciudad. Al llegar le indico a Domingo, el cuidandero, abriera una botella de Whisky y le invito a que tomara también junto con nosotros y así continuar con la celebración. Nuevamente Domingo, como lo he relatado en EL CUIDANDERO I, II y III podía tener una nueva oportunidad de estar conmigo.

En una terraza externa de la casa, Domingo coloco un amplio y cómodo sofá para nosotros, una silla para  él y una mesita para el licor y vasos. Seguimos bebiendo y conversando animadamente mientras oíamos alegre música. Antonio me saco a bailar en varias oportunidades, Domingo mantenía los vasos cargados de licor; el mareo nos hacia actuar sin prestar nada de atención a su presencia que extasiado   veía como Antonio  bastante mareado, levantaba  mi falda y acariciaba mis muslos y nalgas dejándolas a su vista, que excitado y ya alegre veía lo que hacíamos mientras seguía bebiendo  cargados tragos de escocés.

La conversación y la música seguía, ya era tarde, la clara luz de la luna nos iluminaba,   el licor tenía dominando mas a Antonio que a mi y Domingo ya estaba bastante alegre. Antonio, tambaleante se dirigió a la casa y Domingo fue con él y cuando regreso me dijo que se había acostado y  estaba profundamente dormido. De inmediato nos servimos nuevos Whiskys bien cargados y bebiéndolos de un sorbo brindamos por ese momento y acercándose me dijo: ¡¡¡ estas riquísima mi niña hoy !!!. Nuevamente nos servimos y nos sentamos, entonces se agacho  frente a mí,  y empezó a acariciar mis muslos y muy lentamente me abría las piernas y empezó a besármelas mientras iba bajando mi diminuta pantaleta. Yo eche mi cuerpo hacia adelante facilitándole lo que hacia, metió su cara entre mis muslos abiertos y me empezó a lamer la cuca pasándola por entre mi rajita, hummm.. divino, sigue lamiendo papi, asiii…  mientras yo bebía pequeños sorbos de mi on the rock; me sentía mareada, relajada, pero muy a gusto con todo lo que Domingo me hacia.

Luego bajo mi  falda y una vez desnuda de la cintura para abajo se paro, bebió un nuevo trago y parado entre mis piernas bien abiertas veía extasiado mi cuca entreabierta que empecé a acariciarla con mi frío baso, pasándolo suave y lentamente sobre ella hummm… riiico… Sigue mi perrita, dale asi mi reina, acaríciala asi… Domingo bebía.  Excitado saco su guebo medio flácido y lo acariciaba sin dejar de verme; yo humedecía con escocés mis dedos y los pasaba por mi cuca, la sensación era divina hummm… bebía cortos sorbos de licor y seguía con mis caricias. Entonces él se inclino nuevamente y dejando caer escocés en mi cuca la lamia y chupaba, hummm papi sigue asi, riiico… el momento era excitante; luego empezó a mojarse  con escocés su guebo y me lo ponía en mi boca y empecé a mamárselo, riiico… mámalo perrita! mámalo asiii… a la vez que seguía acariciándomela.

Domingo empezó a abrirme la camisa y soltó mi brasier dejando libre mis  grandes y voluptuosas tetas y alli misma sentada las empezó a acariciar pasándole su guebo por todas partes y mojándolas también con escocés me las lamia, mis pezones erguidos los metía en su boca dándoles mordisquitos, riiico… Mi cuca la  sentía inmensa por la excitación, estaba bien abierta, con los labios recrecidos y saliendo de mi vagina mucho liquido vaginal esperando ser penetrada por la verga de Domingo que entretenido entre mis tetas  las mamaba y apretaba con sus rusticas manos. Le agarraba su rígido guebo y le acariciaba sus grandes y flácidas bolas. Ahhh! que rico lo haces mi perrita, sigue asiii… Asi seguimos acariciándonos, sus manos apretaban mis tetas y me las lamia y chupaba riiico…y le pedí que me cogiera, que me follara yaaa… no resistía mas.

Entonces se termino de sacar el pantalón dejando libre su recrecida verga que agarro con una de sus manos y me pidió que me volteara y me pusiera en cuatro apoyando mis rodillas sobre el sofá  dándole la espalda y él se paro entre mis piernas bien abiertas y con sus rusticas manos me acariciaba las nalgas y luego las agarraba con fuerza clavando sus dedos en ellas causándome dolor hummm… riiico… Que culote tienes mi amor,  luego me abrío las nalgas y tomándome fuertemente por la cadera  empezó a tratar de metérmela con fuertes y torpes embestidas, buscando mi vagina hasta que su recrecida cabeza logro penetrarme abriéndose paso hasta lo mas profundo, ahhh! que riico papi, Te gusta así bien duro mi perra? Asiii,…? que rica cucota tienes hummm…Si dame duro papi asiii.. su ardiente verga entraba y salía llenando  mi vagina y tocándome todo por dentro, la metía hasta lo mas profundo. Hummm la tienes calientita mi perra riiica… y empezó a meterla y sacarla haciéndolo cada vez mas rápido y su fuerte y firme meti y saque era acompañado por un excitante chass… chass…, mis tetas se movian rítmicamente  siguiendo sus embestidas dentro de mi recrecida cuca, hummm…y sus flácidas y grandes bolas también rítmicamente iban y venían golpeando mis gruesos muslos  Dame asi papi, asiii, rico… no pares, no pares amor… dame mas rápido! Asiii!. Que rico culo tienes mi perra preciosa, y me daba ardientes y excitantes nalgadas, quiero metértelo todito por este culote riiico que tienes perrita mía hummm… Y seguía dándome guebo empujándolo con fuerza. Sus embestidas  me causaban un riiico dolor. Estaba extasiada de placer entre el mareo del licor y la excitación del momento.

Con su grueso dedo pulgar acariciaba la entrada de mi culito todo lubricado por nuestros líquidos y me gustaba. Su dedo empezó suavemente a metémerlo cada vez mas y mas y luego lo hacia con el dedo medio mientras decía: “A culo tan divino y rico tienes mi perra… Damelo ya por favor mi perrita divina…”   Papi me da miedo, nunca me lo han hecho por ahí… Ya veras que te gustara, anda damelo siii… y fue cuando Domingo, sin advertirme lo que haría,  saco de mi vagina su guebo y puso  su ardiente  cabeza a la entrada de mi culo que ya estaba dilatado por sus caricias y abriéndome bien las nalgas, empezó a presionar suavemente para metérmela  mientras me decia: tranquilita mi perrita que te va a gustar asi… asi…. hummm… que riiico… yo apretaba cada vez menos para evitar que me entrara pero a la vez  levantaba mas mis nalgas… para facilitarle la entrada y recibirlo. Perrita mía quiero cojerte ya este culote riiico asi… asiii..  como estas, y diestramente con su venoso guebo empezó a metermelo lentamente mientras me decía: haber mi perrita  te gusta así suavecito? Y yo aun excitada y mareada le dije, siii, asiii… dame suavecito mi rey.

Estaba súper excitada. Abreme mis nalgas papi… ábrelas asiii y métemelo suavecito papi… y con temor sentí como poco a poco empezó a abrirse paso su gran cabeza y de seguido entraba aquella  imponente verga: asi … papi, damelo asi… metemelo de a poquito  papi… asi… asiii… hummm.. quiero sentirlo todito papi bello lo siento grandísimo papi… humm me duele, dame suavecito… dale asi…., asiii..  suavecito amor… poco a poco, dale papito… métemelo completico… suave amor que me haces daño… asi amor… sigue asi… hasta que entro completo, lo sentía rico y todo dentro de mi culo, de mis ojos salían dos grandes lagrimas que bajaron por mi cara hasta mis labios. Rápidamente me fui acoplando y aceptaba gustosa como Domingo inicio un meti y saque fenomenal,  dándome suavemente y  después cada vez mas  fuerte. Dámelo todito papi. dame asii… hummm riiico.. Así duramos unos minutos de frenética follada, sus  flácidas bolas golpeaban rítmicamente mis muslos y la cuca.  Metí mi cara entre el sofá para ahogar mis gemidos de pasión y dolor… era un volcán de deseos, quería mas y mas. Domingo me daba fuertes y ardientes nalgadas. Dame riiiico papi… Ahhhh que culaso riiico tienes … Ayyy que divina estas… mi perra… hummm que rico culo por fin miooo siii.. Todito tuyo papi… Cójeme fuerte ohhh… asiii.. asiii…

Con una de mis manos acariciaba mi gallito y toda mi recrecida cuca masturbándome, cada vez mas eran seguidos los espasmos que sentía en mi vagina, ya se me venia un riiico orgasmo Domingo me agarraba fuerte por mis caderas mientras me embestía  y penetraba con firmeza para meter sin pausa su rígido y ardiente guebo hasta lo mas profundo de mi culo que lo devoraba.  Dame duro mi viejo divino… No aguanto mas… dame tu lechita papi riiico. Ufff que rico culo tienes… por fin es todito mio… toma mi guebo… asiii… Y con fuerza lo penetraba, causándome dolor, toma mi perra… toma mi verga completita… asiii… levante mas mis caderas para sentírselo todito, Papi dámela,  que quiero terminar contigo yaaa.. un increíble orgasmo que me enloquecía hacia convulsionar mi vagina mientras quería mas y mas su guebo dentro de mi culo y hacia movimientos para sentírselo mejor.. hummm… riiico… Me dio mas duro y seguido y fuerte Yaaaa!!!… me vengo mi perra.. yaaa!!!… tómala todita. Humm… Ahhh!!!. Lo metió completo hasta sentir su bolas rosar mis muslos  y cuca y empezó a descargar su leche que me quemaba por dentro humm que riiica sensación…Lo sacaba  casi todo y volvía a empujarlo hasta al fondo descargando mas leche dentro de mi culo. Me sentía llena por su ardiente trozo de carne. Toma toda mi leche perra mia, asiii ohhh!!! que riiico…

Domingo permanecía por un rato pegado a mi como un perrito, sus bolas rozaban mi cuca y los muslos, yo se lo apretaba entre mis nalgas sin dejar que lo sacara de mi culito, mientras él acariciaba mis nalgas y también agarraba mis tetas. Sentía ardor y temor de que me lo sacara y cada vez mas se lo aprisionaba, él feliz se mantenía pegado a mi agarrándome con fuerza por las caderas. Sin sacármelo hizo que me acostara boca abajo sobre el sofá y el quedo sobre mi y al cabo de  un rato de estar pegados, poco a poco lo fui soltando para que me lo fuera sacando y lentamente fue saliendo aun  medio duro  hasta que finalmente su cabeza salio produciendo un sonido parecido al de sacar un corcho de una botella y sentí un gran vacío en mi interior y como entraba el aire frío de la noche por mi culo que no se cerro de inmediato, pues estaba muy dilatado, refrescándomelo divinamente, y calmando el ardor y dolor que sentía en mi culito. Luego Domingo me lo beso y lamió por un largo rato y seguía acariciando mis nalgas, después me volteo y con ternura beso mi cara y labios, luego lo hizo en mis tetas y finalmente se detuvo para lamerme y besar mi cuca y los muslos.

Finalmente me ayudo a ponerme de pie para llevarme hasta la casa y con dolor aun en mi culito que me producía dificultad para caminar, me llevo a dormir con la promesa de que volveríamos a hacerlo. Domingo era el primero, que me cojía por el culo.

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