La convertí en mujer

Ella estaba sumamente caliente y mojada, así que empecé a metérsela poco a poco hasta llegar a su barrera. El romper esa barrera fue una sensación riquísima para mí, y por supuesto para ella, me quedé un momento dentro para que su vagina se acostumbrara a sentirme, pero después empecé un mete y saca delicioso, mientras ella gemía incontrolablemente y me gritaba.

Mi nombre es Mauro… soy un chico de 23 años y la historia que voy a contarles pasó con una amiga en la universidad hace 2 años.

Ella se llama Laura, y había acabado de cumplir sus 18 añitos, así que hizo una fiesta para celebrarlos. A la cual por supuesto fui invitado. Cuando llegué a la fiesta, wauu me dejó deslumbrado, ahí estaba ella, un top blanco el cual marcaba muy bien sus pezones, una falda de mezclilla muy cortita y una deliciosas botas vaqueras. Me besó en la mejilla y me invitó a pasar, tomamos un poco de ron, mientras platicábamos sobre su fiesta. De repente pusieron una quebradita y ella me sacó a bailar. El baile no fue muy bueno, pero lo que si me fascinó es que en cada vuelta pegaba sus senos con mi pecho, lo que me excitaba de manera bestial… La erección bajo mi pantalón no podía más.

Después de 3 cubas bastante cargadas, ella ya estaba medio borracha, así que la llevé al sillón y me senté junto a ella, le empecé a acariciar  la espalda mientras la abrazaba, y ella me dijo al oído – No sabes cuán enamorada estoy de ti, siempre me has encantado y me excita sentirte tan cerca- mientras con sus manos me acariciaba mi bulto por encima del pantalón.

Yo totalmente convencido de lo que hacía, la agarré del brazo y le dije que fuéramos a su recámara, que le iba a dar su regalo de cumpleaños. Ella de un salto se paró del sillón y sin que nadie se diera cuenta, me llevó a su recámara. Cuando entramos, ella se me colgó del cuello y de besó… Yo totalmente excitado la tomé por la cadera y empecé a subirle el top para liberar esos preciosos senos que me esperaban. Se lo quité por completo y la tiré sobre su cama, comiendo sus deliciosos senos y mordiendo esos pezones de durazno que tenía… Ella entre gemidos me dijo que me acercara que me tenía que decir un secreto… Yo me acerqué a su boca y con un dulce beso escuché lo que me quería decir. Con un gemido delicioso  me dijo: -Hasta ahorita he sido virgen, eso quiero que me regales, que me conviertas en mujer –  Eso fue el detonante, yo estaba mucho más excitado así que le respondí: -No te preocupes preciosa voy a hacer que nunca lo olvides.

Poco a poco fui recorriendo su cuerpo con mi lengua, pero al llegar a su vientre, o sorpresa, un olor delicioso y una tanguita blanca empapada de sus jugos. La agarré con los dientes, y poco a poco la fui bajando para descubrir menuda sorpresa, ella se había depilado completamente, (sólo de recordar esa conchita totalmente depilada, empiezo a tener una erección de maravilla). Ella gemía y me decía que lo había hecho sólo para mí, así que no la defraude, agarré su clítoris con mis labios y lo empecé a morder suavemente, mientras ella se retorcía en la cama. Ella empezó a gritar mientras yo recorría su conchita con mi lengua… y metía la punta en su vagina. De repente ella gritó – Ahhhh. Siiii. wwwaaauu- mientras inundaba mi boca con sus jugos y su orgasmo fenomenal.

Estaba lista, así que me empecé a quitar la playera mientras ella abrió mi pantalón y sacó mi verga que estaba hirviendo y deseosa de ella. La tomó y como niña chiquita la empezó a chupar como si fuera su paleta… yo le dije – Wauu nena me estás haciendo una mamada fenomenal, tu boca es deliciosa, pero no aguanto las ganas de clavártela completa-.  Ella la tomó en sus manos y mientras la agitaba, me dijo – y crees que quepa, está muy gruesa y no quiero me duela-. La tomé de la cabeza y acercando su boca a mi verga le dije que no se preocupara que lo iba a hacer con cuidado para que no la lastimara. Estuvo un rato más mamándome mientras yo frotaba su clítoris con mis dedos y lubricaba bien su vagina metiendo y sacando un dedo, y luego dos, y luego tres…

De repente la tomé de la cara y le dije que parara porque si no me iba a venir… me bajé de cama y la jalé para que quedara en la orilla mientras abría sus piernas y frotaba la cabeza de mi verga en su entrada, ella estaba sumamente caliente y mojada, así que empecé a metérsela poco a poco hasta llegar a su barrera. Me acosté sobre ella y le dije al oído: -¿Lista para sentir el paraíso? Ella sólo asintió con la cabeza en lo que yo se la clavaba con toda mi fuerza… Wau el romper esa barrera fue una sensación riquísima para mí, y por supuesto para ella… me quedé un momento dentro para que su vagina se acostumbrara a sentirme, pero después empecé con un mete y saca delicioso, mientras ella gemía incontrolablemente y me gritaba: – siii, siiii, clávame toda, ahhhhh que delicia, tú eres mi desvirgador, yo tu perrita, dame más- eso me puso muyyy excitado, así que me  giré para que ella quedará sobre mí y me pudiera cabalgar  al ritmo que quisiera…

Ella comenzó a brincar rápidamente sobre mí, mientras yo le frotaba su clítoris. Ahí fue donde ella empezó a meterme un dedo en mi culo… Wauu que rico, que delicia cuando metía todo su dedo en mí, en lo que yo la empalaba completamente.  Ahí fue cuando se me ocurrió desvirgarla por completo, así que la tomé por la cadera y la puse en 4 patas mientras le decía que le tenía una sorpresa… y se la empecé a clavar en su vagina mientras metía un dedo en su ano, el cual también estaba muyyy caliente.

Comencé a lubricarlo con sus mismo jugos y antes de que ella me dijera algo, saqué mi verga de su vagina y se la clavé de un solo golpe en el culito…  –Aaaahhhh, perra caliente, que rica está tu cola, la tienes bien apretadita… Aaahhhhh, eso me excita muchísimo-  En lo que le frotaba su clítoris me acerqué a su oído y de dije: aquí tienes tu regalo… mientras explotaba de semen dentro de ella.

-Aaaahhhhh mi héroe… mi desvirgador, que rica leche me has dado… que caliente está. Lléname toda- y estallaba en un orgasmo de locura… Yo terminé por completo y saqué mi verga casi desmayada de su interior, mientras ella cayó sobre su cama escurriendo de semen…

Me empecé a vestir, si no sus amigos iban a sospechar que nos desaparecimos mucho tiempo, entré a su baño y me aseé un poco, me vestí y me acerqué a su oído y le dije:

– Espero que te haya gustado tu regalo- le di un beso a su vagina y salí de su cuarto…

Mientras ella descansaba desnuda en su cama. Dos horas después ella salió y la vi platicando con sus amigas… mientras me veía con una mirada sensual. Antes de irme me fui a despedir de ella, la abracé y mientras frotaba su vientre en mi bulto ella me dijo al oído, la próxima semana es el cumpleaños de mi hermana y quiere el mismo regalito que yo, así que no se te olvide venir, mi querido desvirgador…

Pero ese será otro relato…

Espero que les haya gustado… cualquier comentario me lo pueden hacer a mi correo.

Autor: El desvirginador

eldesvirginador23@gmail.com

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