Mi hermana y yo

Hola como les va… va dedicado a mi novia. Te amo bebé.

Mi hermana había llegado ese mismo día, había venido para quedarse unos días, su marido tenia que hacer un viaje y mi madre le dijo que se viniera a casa, hacia escasamente un año que se había casado, ocupó la antigua habitación suya que estaba justo al lado de la mía.

Os diré que mi nombre es Jaqueline, mi hermana es mayor que yo, tiene 22 años y su marido 24, tras la cena y la consiguiente tertulia ante la tele, decidí irme a dormir, tenia que madrugar al día siguiente, al poco de estar acostada oí como se abría la puerta de la habitación de mi hermana y entraron los dos, al poco los ruidos de la cama delataron lo que estaban haciendo… cesaron enseguida…

Al día siguiente cuando volví a casa desde el instituto ya se había marchado mi cuñado, a mi hermana la encontré seria, supuse que por la ausencia de su marido, cuando acabamos de comer yo me fui a mi habitación a tumbarme un rato, al poco entró mi hermana y se sentó en la cama, estaba seria y le dije que si le pasaba algo, sin contestarme empezó a llorar, me levanté y la abracé y le pregunté que sucedía y me dijo que eran problemas de matrimonio, a lo que le dije, mira Ana, cuéntamelo por favor, y ella me contó, que es que siempre que hacían el amor ella se quedaba con ganas, que él la acariciaba y enseguida se excitaba y se la metía corriéndose en seguida y dejándola con muchas ganas y que anoche volvió pasar lo mismo, y le dijo que ella necesitaba también sentir placer, y él contestó que estaba cansado que otro día.

Yo no dije nada y le acaricié el pelo y le dije con toda naturalidad que si se quedaba con ganas que se masturbara, y dijo que antes lo hacia pero ahora no se sentía con ganas…, me preguntó si a mi me pasaba lo mismo y le dije que no…

Yo había tenido novio y desde hace un año pues tenia mis aventuras con chicas, y le conté que no siempre pero acababa teniendo el orgasmo con él, no le dije que tenia aventuras con chicas… cuando se le pasó se fue a su cuarto… a la noche me dijo que si no me importaba que durmiéramos juntas y se pasó a mi habitación…no me importó…

Nos desnudamos y yo me quité el tanga y me puse unas braguitas más cómodas para dormir. Me puse una camiseta y me tumbé en la cama ella se puso también una camiseta y hablamos del tiempo que hacía que no dormíamos juntas, apagamos al luz y ella no dejaba de dar vueltas, estaba inquieta, le dije que se calmara, y le pregunté si quería que la abrazara, sin esperar respuesta lo hice yo, a su espalda pegada a ella y con mis manos por delante, con mis manos en su estomago, su camiseta era corta era verano y dormíamos encima de la cama sin taparnos…Mi mano le acariciaba suavemente su estómago como para que se calmara…alguna vez rozaba su pechos por la parte de abajo.

Pero no era mi intención pasarme con ella lo hacía de manera natural. Además era mi hermana, y aún teniendo confianza no le conté de mis aventuras con chicas. Al poco ella se volvió hacia mi y mis manos quedaron prácticamente en sus nalgas me dijo que gracias por consolarla y me dio un beso en la mejilla. No sabría explicarlo pero mi mano acariciaba lentamente su culo como antes lo hacía con su estomago, mi mano estaba encima de sus braguitas, al poco noté como cambiaba la respiración de mi hermana, a mi me empezaba a subir un calorcito excitante… por lo que decidí parar con los tocamientos…

Pero cual no fue mi sorpresa cuando me dijo que si podía seguir acariciándola que se relajaba mucho… no dije nada y seguí.

Esta vez fui más decidida y ya eran más descaradas mis caricias, bajaba hasta los muslos y le pasaba mi dedo por su raja del culo, por encima de las braguitas…ella me susurró que nunca le habían hecho esas caricias, tan cariñosa y delicadamente, y le dije que no se preocupara, y esta vez metí la mano por debajo de la braguita acariciándole las nalgas de forma suave despacio. Sabía lo que estaba haciendo pero no sabía la reacción de ella, mi dedo se paseó por suraja del culo, cada vez llegaba más abajo hasta rozar su coño, ella trataba de no suspirar pero se le escapaba algún gemido… yo estaba poniéndome muy mojada… y excitada… le susurré en su oído que estaba junto a mi boca que si le gustaba… ella me dijo que mucho, y yo le dije que se dejara llevar y no pensara en nada.

Entonces cambié mi mano de posición y le empecé acariciar los muslos despacito, llegué a su entrepierna y le dije que las abriera, separó sus piernas y le acaricié el coño por encima, luego metí los dedos y le acaricié su raja. Estaba húmeda, seguí acariciándole por encima. Sus gemidos ya no los contenía, entonces le separé los labios y mis dedos se desplazaron por su raja. Estaba chorreando… no tardó en estallar en un orgasmo, cerró sus piernas y mi mano quedó atrapada yo estaba sonriendo… Le besé en la mejilla y le dije que disfrutara del momento, al poco se quedó dormida, yo tardé bastante pues mi excitación no desapareció tan fácil…

A la mañana siguiente yo me marché y ella se quedó durmiendo… No pude olvidar lo que había hecho esa noche con mi hermana. Cuando llegué a casa ella se me acercó y me dijo, gracias, y me sonrió, ella tenia que salir así que se fue, llegó a media tarde, mis padres estaban fuera.

Estaba yo viendo la televisión, se sentó a mi lado y me dijo que hacia tiempo que no sentía lo de a noche, le dije Ana solo te masturbé, ella pareció avergonzarse y me dijo que lo hacía muy bien… esa noche cuando nos acostamos, yo apenas la rozaba pero ella se acercó y me dijo, hermanita me gustaría repetir lo de anoche, yo le dije que había sido puntual y que lo había hecho sin pensar, y que además a mi esas cosas me excitaban bastante, y que no estaba muy bien, pues era mi hermana.. ella no contestó, me cojió la mano y la llevó a su entrepierna yo le dije que si seguía así yo también era mujer y con ganas… no dijo nada así que yo tomé de forma descarada la iniciativa, la tocaba y ella parecía encontrarse muy a gusto.. Le dije que la había de desnudar entera y me dijo que hiciera lo que quisiera.

Le quité la camiseta y mis labios se fueron a sus pezones, empecé a mojárselos con mi lengua, tenia los pechos pequeños pero enseguida se pusieron duros sus pezones seguí besándole y bajé por su estomago hacia coño… le separé las piernas le besé las ingles, ella estaba gimiendo descaradamente, le paseé la lengua por la raja y le metí un dedo en su coño mientras me comía su diminuto clítoris, no tardó en llenarme la boca con sus líquidos. Una vez que acabó de echarlos me puse a su lado y le besé suavemente en los labios luego le abrí los labios y mi lengua y todos sus líquidos pasaron a su boca. Los saboreaba como una loca, mientras yo seguí metiéndole los dedos en el coño, esta vez fueron tres y al poco se volvió a correr…

Entonces estaba tendida en la cama, me levanté un poco y le puse mis pechos en su cara. Ella comprendió rápido… y empezó a besármelos y chuparlos, le dije que me hiciera lo mismo que yo le había hecho, y ella bajó hasta mi coño y me lo besó, lamió y chupó, con mi calentura no tardé en correrme llenándole su boca con mis líquidos, nos abrazamos las dos, y nuestras bocas estaban juntas, saboreando nuestras lenguas nuestros líquidos, nuestro olor a sexo.. Estábamos presas de placer… le dije que quería comerle el culo y la puse en un 69 y empecé a besarle el culo y lamerle las nalgas, le daba mordisquitos y mi lengua jugaba con su culo… ella me metía los dedos en mi coño… mi lengua logró meterse en su culo y ella gemía descaradamente, después le metí un dedo y ella se apartó… yo le sujeté la cintura y presioné entró muy fácil… ella ya no se resistió.

Luego le metí dos y cada vez llegaba más adentro, lo sentía demasiado mojado pero ella empezó a menear su cintura y al poco estalló en un orgasmo bestial yo saqué los dedos no estaban manchados pero tenían ese olor tan característico y tan excitante nos pusimos de rodillas en la cama y le di a chupar los dedos que ella succionó de forma ávida… después me colocó a mi encima y empezó a besarme el culo y morderme las nalgas, me metió dos dedos de golpe y me estuvo besando las nalgas y follándome con los dedos largo rato hasta que no pude más… y me corrí como una loca.

Después sudadas y agitadas fuimos al baño nos íbamos a duchar cuando le dije que se pusiera de rodillas en la bañera y dándole un beso en los labios le dije que no se asustara pero que me apetecía y empecé a soltar el pis sobre sus pechos, me meaba y ella incluso ponía la mano como si fuera una ducha. Luego me tumbé yo en la bañera y ella de pie me meó entera desde el coño hasta los pechos me gustaba el calor sentirme duchada de esa manera.

Después nos reímos y nos duchamos con un montón de caricias añadidas que nos llevaron a corrernos las dos a la vez follándonos nuestros coños con los dedos… fue algo morboso excitante. Esa noche dormimos estupendamente las dos abrazadas.. a la noche siguiente volvimos con nuestros juegos pero esta vez me dio una sorpresa, por la tarde había salido a comprar un arnés doble una parte para el coño y la otra para follar, me lo puso y me dijo que la follara como si fuera un hombre.

Después de las caricias la puse de rodillas en la cama y le metí la polla en su coño mientras la otra parte me follaba el mío… como no era muy grande se lo metí todo, y cada vez que golpeaba contra sus nalgas me producía un inmenso placer, se corrió ella antes que yo.. pero decidí que era hora de probar a metérselo en el culo, le besé el culo se lo lamí y le dije que se lo iba a meter, ella me dijo que por favor que no, que por ahí no lo había hecho nunca le seguí besando y ensalivando, estaba muy lubricado por la corrida de su coño y poco a poco se lo metí.

Ella se quejaba de dolor yo paraba pero no lo sacaba hasta que entró todo, estuve quieta un rato y después poco a poco empecé a follarla yo estaba al borde del orgasmo, chorreaba por mis piernas, estaba gozando solo de poder poseerla de esa manera… cada vez la enculaba más rápido ella apretaba su culo contra mi haciéndome sentir follada al mismo tiempo, por la otra parte la que se metía y devoraba mi coño, ella se estaba acariciando su coño y no tardó en correrse pero yo seguí follándola con fuerza y me corrí también al poco, ella me dijo que no parara que le venia otro y seguí.

Al poco sentí mis piernas mojadas, se estaba haciendo pis al mismo tiempo, y al chocar nuestros muslos me mojaba yo. Pusimos la cama, disfrutamos de forma salvaje las dos, ni que decir que nos hemos hecho amantes y que compartimos ese gran secreto. Ella me ha confesado que no ha vuelto a discutir con su marido, si la quiere follar lo hace, y ella no dice nada solo sonríe, pensando que lo que siempre ha anhelado lo tiene.

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