Las vergas del placer

Cuando ya estaba listo para beberme un trago sentí una verga introduciéndose en mi culo. Era un placer indescriptible el cual me hizo sentir una puta. Yo apretaba para que no se fuera, pero se corrió y se fue rápidamente, lo que me impidió agradecerle el favor. Con mi culo lleno de semen, empecé a meterme los dedos y para luego metérmelos en la boca. Era una sensación sensacional.

Después de leer muchos relatos, me decido a contarles mi experiencia. Primeramente, me llamo Erion, y soy un chico de 18 años, cuerpo moldeado, ojos café, pelo negro. Todo pasó hace 2 semanas durante mi visita a Madrid. Durante este placentero viaje, estaba visitando a una prima que no veía hacía 4 años. Al llegar al aeropuerto, Ileana(mi prima) me estaba esperando y al verme se puso muy contenta. Desde que salimos del aeropuerto nos dirigimos a su casa y en el camino fuimos recordando viejos tiempos, travesuras, etc. Cuando llegamos a su casa, me dijo que iba a dormir con mi primo Sergio (el cual vivía con ella) y enseguida me instaló. Cuando terminamos me dijo: vamos para que conozcas a mi esposo. Dicho esto bajamos al área de la piscina, y ahí estaba él, uno de los hombres más apetecibles, guapos y sexy que he visto. Marcos (así se llamaba el esposo de mi prima) de condiciones sensuales: 1,90 de estatura, bien musculoso, rubio, ojos verdes y como llevaba un slip puesto pude ver que tenía un paquete bestial, todo esto con tan solo 21 años.

Al verlo todo tipo de fantasías sexuales se cruzaron en mi cabeza, además me imaginaba tener esa polla dentro de mi boca, saborearla y sacarle ese preciado líquido que me enloquece. Cuando pude volver en mí, solo pude decir hola. Como a los 10 minutos de estar en la piscina hablando y relajando, llegó el otro galanazo de mi primo. Al verlo mi excitación creció más de la cuenta, porque con tan solo 20 años poseía cualidades que lo convertían en el objeto sexual de cualquier fantasía erótica: con 1,90 de estatura, cuerpo extremadamente musculoso, rubio, ojos café y un paquete, el cual logró que me volvieran los pensamientos eróticos. El simple hecho de verlos a ambos tan guapos y con unos slips que poco les tapaba, me imaginaba como sería tener semejantes vergas para mí solo, chuparlas y metérmelas hasta quedarme tapado, sentir el rico y cálido semen de cada uno de esos guapos. Nuevamente volví en mí y ahora pude hablar y saludar debidamente. Luego de un rato de charlas y una buena comida nos dieron las 5 pm en la piscina, cuando mi primo me dice: iré a una fiesta esta noche, ¿te gustaría acompañarme primo? Sin dudarlo acepté, ya que el simple hecho de estar a su lado me excitaba muchísimo. Como a las 8 pm salimos a la fiesta. Durante todo el camino fuimos relajando, y pude notar que me miraba con deseo, lo que me dejaba con la sospecha de que fuera gay igual que yo, pero no me le insinué para no recibir una paliza, pero me quedé con la duda.

Al llegar a la fiesta, nos recibió el anfitrión (un chico que me dio deseos de follarlo ahí mismo) totalmente desnudo. Todavía no habia comprendido lo que pasaba, pero me gustó muchísimo.

Cuando entramos a la casa fue como si hubiera entrado a la gloria, en toda la fiesta no había una sola chica, solo chicos y cuál de todos estuviera más guapo y sobretodo desnudos, lo que resaltaba su belleza. De repente mi primo me dijo: disculpa por no decirte nada, si no te gusta te llevo de regreso a la casa. Yo por mi parte le dije: no te preocupes, me gusta el ambiente. Al escuchar esto vi como sonrió y me agarró la verga, eso me fascinó.

El anfitrión me guió a una habitación para que me quitara la ropa, lo que hice rápidamente. Cuando me quité todo fui a la pista a ver que encontraba. Todo estaba oscuro y lo poco que se podía ver era gracias a un flash. Estuve dando vueltas para ubicarme y en eso decidí entrar a bailar. Cuando entré escuchaba a varios chicos gemir del placer que recibían. Unos se acariciaban, otros se chupaban las pollas y otros se follaban. Era tanta la tentación que poseía en ese momento, así que estiré mi mano y encontré algo fantástico. Una verga descomunal, debía medir unos 23 o 24 cm de largo. Cuando me disponía a chuparla, el chico me dijo: aquí no, conozco un sitio más tranquilo y excitante, sígueme. Lo hice así, pero sin soltarle la verga. Entramos a una habitación la cual tenía varios posters de chicos desnudos en posiciones excitantes. Él cuando entró se tiró sobre una alfombra, dejando ese maravilloso miembro apuntando hacia mí, diciéndome: tómame, soy tuyo, hazme tu puta. Esas palabras me pusieron a mil y sin dudarlo me tiré sobre esa verga. La chupaba de una manera que nunca había hecho. Empecé lamiendo su glande, luego sus huevos, los cuales emanaban un olor embriagador. Ya después de tanto calentamiento, me la metí en la boca. La chupaba de arriba hacia abajo, provocándole un placer magistral, él con sus ojos cerrados, me pedía más y más, pedía placer, pedía excitación, yo por mi parte aceleré el paso de la mamada hasta que lo hice correr.

Fue una corrida espectacular, yo tragué todo gota a gota sin dejar escapar un chorrito. Cuando le limpié con mi boca su magistral miembro, se colocó boca abajo y me dijo: Culeame, quiero sentirte en mi interior. Esas palabras bastaron para que empezara a lamer ese maravilloso, deseable y jugoso culo. Lo lamía como nunca se lo había hecho a nadie, le entraba y sacaba mi lengua haciéndole una especie de semi-penetración, era delicioso sentir mi lengua en su culo, era fantástico como ese chico me pedía más y más placer. Ya que estaba bien lubricado, dejé de lamerlo y sin decirle nada se la metí de uno solo tiro. Cuando lo sintió dio un grito que creo que se escuchó en toda la casa, pero aún así pedía más verga, quería sentir su culo lleno de semen.

Empecé con un mete y saca suave, para luego convertirlo en cabalgatas salvajes, el placer que sentíamos era totalmente indescriptible, además de que sentía su culo apretando para que mi verga no saliera de él, lo cual me dio más ánimos de seguir. Debido a la gran excitación que tenía, no tarde mucho en correrme, y cuando lo hice fue como nunca. Era un placer máximo ver ese culo lleno de semen, el cual le caía por sus excitantes piernas. Se levantó del piso y no me dijo nada solo me tomó por el brazo y me tiró al suelo, poniéndome en cuatro patas. Hecho esto empezó a lamerme el culo. Ahora entendía el porque estaba tan excitado cuando le hice lo mismo. Depuse de minutos de lubricación, abrió mi culo lo más que pudo y me la metió despacio, pero placenteramente, haciéndome ver pajaritos. Sin decir nada aceleró el paso, lo cual me gustó y me calentó más. Era fabuloso sentir ese gran trozo de carne dentro de mí, sentirlo crecer más y más en mi. Ya cuando se estaba por correr, le dije que parara que se la quería chupar, a lo cual él accedió gustoso. Esta vez estaba ansioso de sentir su semen otra vez, así que se la chupé con rapidez para así provocarle una excitación máxima y hacerlo correr más rápido. En efecto se corrió, pero en menos cantidades que la vez pasada.

Cuando se le iba a limpiar la verga con mi boca, se levantó y se fue sin decir nada. Eso no me gustó mucho, pero no lo pude detener. En fin, aun estaba cachondo y quería seguir follando, asi que decidí volver a la pista, pero en el camino observé a un chico apetecible. Este se encontraba en otra habitación y estaba parado y tocándose el cuerpo, que por cierto era más que perfecto. No pude contenerme y entré, cosa que él no se dio cuenta. Me le acerqué sigilosamente y cuando estaba detrás de él, con mi mano izquierda le acariciaba las tetillas y con la derecha acariciaba su culo. En eso me preguntó: ¿la tienes parada? Sí y con deseos de follarte, le respondí. Al escuchar esto solo abrió su culo y me dijo: anda, mi culo es tuyo. Sin pensarlo 2 veces se la metí de una manera formidable, mientras que lo iba masturbando. Cuando me corrí en él, rápidamente me fui y chupé su verga, la cual estaba a punto de explotar. El solo ponérmela en la boca, provocó que se corriera. Cuando terminamos él me dijo: vete ahora, lo que hice sin demora.

Aun seguía caliente y esta vez sí llegué a la pista, estando ahí empecé a tocar a todo chico que se cruzara por delante. En una toqué un culo que me prendió, y sin preguntar se la metí. Estuvimos así por 2 minutos que fue cuando me corrí. Luego de soltarlo seguí buscando más, pero desafortunadamente no encontré nada, entonces me decidí a buscar un trago. Cuando iba en camino, vi un chico guapísimo masturbándose, y nuevamente sin preguntar me metí su verga en la boca y por lo que pude ver, le estaba dando la mamada de su vida. Cuando se corrió parecía una llave de agua, puesto que fue una corrida infinita. Cuando ya si estaba listo para beberme un trago, sentí una poderosísima verga introduciéndose en mi culo. Era un placer indescriptible, el cual me hizo sentir una puta. Yo apretaba y apretaba para que no se fuera, pero se corrió y se fue rápidamente, lo que me impidió agradecerle el favor. Con mi culo lleno de semen, empecé a meterme los dedos y para luego metérmelos en la boca. Era una sensación sensacional.

De repente siento una mano en mi culo, era la de mi primo el cual me dijo: se que te ha gustado la fiesta, pero ya estoy cansado, mejor vamos a casa. Acepté fácilmente pues porque ya estaba cansado. Fuimos por nuestras cosas y empezamos a vestirnos. En este lapso de tiempo pude apreciar y desear aun más a mi primo, el maldito estaba riquísimo. Cuando nos vestimos salimos al auto y durante el camino a su casa, no dejamos de hablar de la fiesta. En un impulso de excitación, no le dije nada y me metí su verga en mi boca. Al fin realizaba mi sueño, sentir la verga de mi primo en mi boca, respirar su aroma de semen y sobretodo, hacerlo mío y de nadie más. El me dijo: si hubiese sabido que te gustaba mi verga, te la hubiese regalado. Eso me excitó aun más y aceleré el paso de la mamada y justo cuando estaba a punto de correrse me gritó: detente que llegamos. Eso me dejó con las ganas de su semen.

Cuando entramos a la casa, mi prima no estaba y su esposo estaba viendo televisión. Mi primo subió directo a su cuarto, yo por mi parte decidí ir a la cocina a comer algo. Como a los 5 minutos de comer algo, me dispuse ir a dormir, cuando de repente escucho la voz de un chico diciendo ‘oh si, continua que me excitas’. Esa frase me calentó muchísimo y decidí ir a ver lo que era. Cuando vi, era el esposo de mi prima viendo una película porno gay y a la vez se masturbaba. El simple hecho de verle la verga toda parada y con la cara más excitada, le pregunté: ¿si quieres te la puedo mamar?, a lo que él gustoso respondió: acércate que necesito ayuda. No había terminado de hablar cuando yo estaba ya en frente de él y mamándole la verga. Al principio pensé que era un sueño, ya que había mamado las 2 vergas que más deseaba en este mundo. El no tardó mucho en correrse y cuando se corrió me dijo: no te detengas. Y así lo hice hasta hacer que se corriera por segunda vez consecutiva. Cuando íbamos a buscar la tercera, vimos las luces del auto de mi prima, entonces empezamos a limpiar como pudimos y cuando acabamos me fui corriendo a la habitación de mi primo para que no sospechara.

Cuando entré vi algo divino, era mi primo durmiendo como bebe, totalmente desnudo y con la verga semi-erecta. Cuando me disponía a mamarla escuché unos pasos acercándose, así que me metí en la cama y estaba tan cansado que me dormí de forma instantánea.

Así pasó mi primera noche en Madrid, sin saber que al otro día me esperaba una gran sorpresa, pero eso es otra historia…

Autor: Erion

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