Espiando a mi novia y su amante ocasional

Nunca había escrito un relato, pero después de encontrar esta pagina, me dieron ganas de contar una experiencia que tuve hace un par de años.

En ese tiempo llevaba saliendo con una chica ya mas de un año, de nombre Ana, aunque nunca fuimos novios oficiales, siempre se dio por entendido entre nosotros. Ella estudió en una de las universidades de pago mas prestigiadas en la ciudad, tenía la facha de modelito y una cara de niña que no rompe un plato, aunque solo era la imagen.

Era muy delgada, con senos y trasero pequeños pero bastante apetecibles, unas piernas muy largas que terminaban en unos pies chiquitos que parecían de llavero que siempre llevaba enfundados con tacones altos, así fuera para salir a comprar el pan a la tienda. Tenia la piel blanca bronceada y un pelo castaño que ha traído de muchos estilos, en ese tiempo lo tenia largo y ondulado, unas manos pequeñitas de muñeca también, y la concha depilada casi totalmente, pero a pesar de eso lo que mas llamaba la atención de ella eran sus ojos esmeralda, que siempre se veían totalmente inocentes y juguetones.

Aunque no era de mucho dinero, siempre se las arreglaba para traer cosas de marca, ropa, zapatos, cosméticos, etc. Ella vivia junto con su hermano, ya que eran de otra ciudad y estaban en un departamento en una zona cercana a la universidad en la que estaba el hermano, ya que ella ya había salido y se había quedado en la ciudad a trabajar en la misma empresa en la que yo trabajaba, al salir de la carrera.

En ese tiempo ambos teníamos 24 años y laborábamos hacia un par de semanas en la misma empresa que, por su giro, tenía como empleados mayormente a gente joven, en ese rango, donde los chismes, rumores, parejas e historias estaban a la orden del día.

Con ella había tenido la oportunidad de hacer realidad todas las fantasías que había guardado mucho tiempo, ya que siempre estaba dispuesta para seguir lo que le proponía, por atrevido y loco que esto fuera. Dado que nuestra situación nunca estuvo clara, solo para nosotros, en la empresa no era raro ver que los hombres se le acercaran. Era bastante común que recibiera ofertas de llevarla a las fiestas de la empresa, o a las reuniones que hacíamos, pero siempre terminaba yendo conmigo a los eventos, por lo cual siempre hubo rumores, pero nunca los confirmamos.

Ante tanto acoso que sufría por los varones, me empezó a rondar la idea de como seríaa verla con alguien más.

Por fin un día, dentro de la calentura del sexo, se lo propuse, como era de esperarse le llamó la atención la idea, y me pregunto que si ya tenía pensado algo, a lo cual le dije que no, pero que no se preocupara que ya veríamos como realizar esta nueva aventura.

Al día siguiente me puse a pensar ya mas fríamente y la verdad es que la idea seguía provocándome demasiado morbo y decidí seguir adelante, dentro de los muchos hombres que se le acercaban, había uno al cual si le había aceptado alguna que otra salida, cuando yo no había podido ir a algún lado, y dado que eramos completamente abiertos el uno con el otro, ya alguna vez me había confesado que si le llamaba la atención, se llamaba Ernesto y llevaba algún tiempo en la empresa en otro departamento y era asiduo al gimnasio por lo cual tenia un cuerpo muy atletico y musculoso, aunque algo inocente y por lo mismo victima de las bromas de los demás empleados, en la hora de comida y demás.

Le hice saber mi decisión y la acepto sin demostrar mucho interés por la persona, sino mas que nada por la situación y la excitación que nos provocaba la idea en si.

Tuvimos que esperar hasta que el hermano saliera de vacaciones de la escuela, ya que el se regresaba a su tierra y ella se tenia que quedar a laborar con el departamento para ella sola. Fue entonces cuando planeamos el evento, decidimos que fuera en el cumpleaños de otro compañero, el cual se festejaría en un antro de la ciudad, quedamos que ella aceptaría ir con Ernesto, ella fingiría sentirse mal por la bebida para que la llevara a su casa y ver que sucedía, la verdad es que nunca hablamos de que tanto pasaría o hasta donde llegaríamos, pero creo que era parte del morbo de la situación, me dio una copia de la llave de su departamento y llego el gran día.

Llego la noche esperada de sábado, decidí no hablarle en todo el día, y llegue al antro acompañado de la líder del departamento, Liz, una chica bastante guapa, con muy buen cuerpo y cara muy linda, aunque siempre llevaba unos lentes que la hacían ver un poco anticuada, la verdad es que era una chica muy muy linda, y muy muy lista lo que la había llevado a ser líder en poco tiempo, ella tenia un novio al que veía poco en los Estados Unidos.

Liz se había arreglado bastante y quitado los horribles lentes lo que la hacia ver bastante sexy, con su top con la espalda libre y unos jeans ajustados, pero yo ni la volteaba a ver, yo estaba totalmente concentrado esperando la llegada de Ana; a los 15 minutos llego vestida también bastante sexy, con un vestidito completo negro todo pegado que la hacia verse bastante rica y unos tacones altos de doble correa. Nos saludamos como si nada pasara y se retiro a bailar con Ernesto. Yo la verdad es que no podía pensar mas que en eso, aun y que entrada la noche me di cuenta que Liz estaba algo animosa y probablemente si hubiera actuado, hubiera conseguido algo.

La verdad es que yo estaba totalmente metido en mi aventura, cada 5 minutos buscaba a Ana con la mirada y la veía comportándose bastante normal, lo mas atrevido que hizo fue tocarle el bíceps a Ernesto mientras se reía de algún comentario de el, lo que si es que los veía cada vez con bebidas diferentes a ambos, yo sabia que Ana a pesar de ser tan exquisita aguantaba como cualquiera de mis ebrios amigos, pero aun para ella empezaba a pensar que seria de mas. Se llegaron las 2:30 de la mañana y me despedí de todos ya que habíamos acordado que a las 3 ella se saldría fingiendo estar ebria.

Fui a dejar a Liz a su casa, después de escucharla 15 minutos diciendo que se sentía muy sola por su novio lejos, y diciéndome si no quería pasar a tomar algo, yo solo pensaba que tenía que llegar rápido al departamento de Ana para poder instalarme dentro del closet en su cuarto.

Llegue a las 3:10 al departamento me tuve que estacionar a unas cuadras trote a su casa y al llegar vi que solo estaba el carro de Ana, subí rápidamente y batallando un poco para abrir por los nervios, deje todo listo y me instale en el closet respirando aun un poco agitado por la emoción y el recorrido para llegar al departamento.

Paso bastante tiempo, miraba constantemente el reloj, y empece a desesperarme, pero alrededor de las 4 por fin se escucho que intentaban abrir la puerta. A lo lejos escuchaba que hablaban y reian, aun estaba muy enfiestados, ella recargada en el se veía que no podía caminar sola mientras entraban al cuarto, y por fin distinguí sus voces.

Ella decía, “No, no me sueltes”, mientras él hacia ademanes como que la dejaría sola, aunque se notaba que el tampoco tenia mucho equilibrio.

Los note que estaban bastante tomados, nunca había visto a Ana tan ebria y Ernesto hacia los típicos gestos de cuando ya estas completamente ebrio, No se si por eso Ana ni se molesto en voltear a ver el closet, ni siquiera se le notaba que lo tuviera presente.

Por fin llegaron a la orilla de la cama y la soltó jugando ya que sabia que caeria en la cama, al caer el vestidito se le levanto un poco dejando ver las piernas largas y el principio del trasero y note la cara de bobo que ponía Ernesto, pero al final como les digo el era inocente y muy respetuoso, solo pudo decir: “Creo que ya me voy a ir”.

Fue entonces cuando Ana se volteo y dijo, dificultosamente, “Espérame que me cambie”.

Ernesto que no quitaba la cara de susto, solo pudo decir: “si”, a lo que Ana solo respondió: “ayúdame a vestidor”, ahí se le acerco y con mucha dificultad la llevo a la una entradita al fondo del cuarto que daba a un vestidor y luego al baño de su cuarto.

Yo solo alcanzaba a ver esta entradita y vi como Ernesto se quedaba en la puerta viendo hacia fuera, ya que se escuchaba que Ana decía algo que supuse era “no veas”.

Por fin se escucho un fuerte golpe ante lo que Ernesto se volteo y rápidamente entro al vestidor, yo estaba con la expectativa y el corazón a tope, porque se escuchaban sus voces y de pronto ya no se les oía hablar.

Después de un buen rato, vi que salían los 2 caminando a tropezones, él sin la camisa y ella con el vestido con la parte de arriba colgando hasta la cintura y los pequeños senos al aire.

Fue ahí cuando mi miembro se levanto como un resorte, los vi que se estaban comiendo completamente, Ana ha sido la mujer que he conocido que mas moja, asi que a estas alturas supuse que ya estaría empapadísima, cuando el bajo su mano solo la escuche dar uno de sus pequeños gemidos que tanto me gustan mientras ella le besaba el pecho y los brazos como si lo estuviera adorando.

Podía ver que ella era la que llevaba el mando, ya que el solo respondía ante lo que ella hacia. No sabía hasta que punto llegaría y si es que recordaba algo de lo que habíamos hablado.

Pero vi como sus manos se dirigieron al cierre de Ernesto y supe que no pararía ahí. Lo empujo a sentarse en la cama mientras ella se arrodillaba enfrente de el.

Le bajo los pantalones ayudado por él, y le saco el miembro que era un poco mas largo que el mio, pero muy gordo, lo empezó a masturbar lentamente mientras se le quedaba viendo al miembro y lo volteaba a ver con esos ojos esmeralda preciosos, estaba como hipnotizada. Ella lo introdujo en su pequeña boca y lo empezó a besar, lamer y chupar con bastante devoción, el solo la tomaba de la cabeza suavemente. Se veía bastante morbosa la situación ella muy pequeña y frágil en su gordo pene. Temí que fuera mucho para ella aunque se que Ana a pesar de su físico es capaz de recibir mucho en su conejita, ya que hemos usado juguetes y frutas en otras ocasiones. Estuvieron así bastante rato, mientras yo estaba ya sin darme cuenta sobándome el miembro.

Después de estar bastante rato probándole el pene, se separo, podía ver que no estaba completamente rígido, supongo que por la bebida, pero ella se levanto y se retiro completamente el vestido que traía a la altura de la cintura y dejo ver una tanga negra también bastante sexy, fue ahí cuando Ernesto mostró un poco de iniciativa, la tomo, la acostó y le empezó a besar los senos, boca, cuello, mientras ella gemía por lo bajo.

En ese momento la volteo, y la comenzó a besar por la espalda, se le notaba bastante mas suelto, le bajo la tanga y se la paso por los tacones y le empezó a besar las nalgas para después comenzar a besarle entre las nalgas, no se si seria el culo o la rajita pero duro ahí un buen rato, mientras Ana gemía ya bastante fuerte.

Entonces Ernesto, se incorporo y le levanto un poco la colita mientras ella seguía boca abajo en la cama, la acomodo como si fuera una muñequita, mientras Ana estaba totalmente dócil, le apunto el pene que ya se veía mas firme y aun mas grande, se lo puso en la entrada de la rajita, se recostó encima de ella sin meterlo completamente y le empezó a besar el cuello mientras se lo dejaba ir despacio mientras Ana gemía como loca a cada centímetro que entraba, una vez dentro Ana levanto las manos hacia atrás para tocarle las nalgas y animarlo a bombearla, él la empezó a empujar rápidamente como si se le fuera a acabar el mundo mientras veía como Ana estaba gozando como loca, la sentí venirse un par de veces en ese tiempo, hasta que hizo el ademan de querer cambiar de posición, a lo que Ernesto le sujeto las manos en la espalda y la bombeo mas fuerte, ella ya gritaba muy fuerte, aunque nunca sentí que fuera de dolor o molestia, vi que al parecer se vino una vez mas y entonces si Ernesto la volteo y le levanto las largas y delgadas piernas hasta que sus rodillas dobladas estaban a la altura de sus hombros y la sujetaba de los tacones mientras le dejaba caer todo el peso muy dentro.

Después de varias posturas y de perforar a Ana por todos lados, Ernesto se notaba ya un poco zombie, mientras que Ana por otro lado ya solo estaba como en trance, recibiendo el instrumento de Ernesto, pero se le notaba perdida. Vi como se acostaron los dos de lado y le empezó a meter la verga de cucharita, hasta que de pronto se salio de Ana, se volteo en la cama quedando boca arriba y ella aun de lado y ya no se movieron.

No hicieron gestos de venirse o de orgasmo, así que me mantuve a la expectativa un rato, hasta que percibí que se habían quedado dormidos, Ernesto ya se oía respirando pesadamente y Ana no se movía ni un centímetro, en ese momento yo aun con la emoción dentro, y hasta un buen rato después, salí sigilosamente de mi escondite, me acerque a la cama y empece a probar la situación haciendo ruiditos y moviendo ligeramente la cama para notar reacciones, preparado para esconderme en caso que hubiera respuesta.

Pero no hubo nada, ahí estaba Ana totalmente mojada y recostada aun vistiendo sus tacones altos y Ernesto aun con el pene algo rígido, la situación me daba un morbo total, y sin saberlo me vi acercándome, palpando el trasero de Ana y la empuje suavemente para que quedara también boca arriba y le metí un dedo suavemente sin que notara respuesta alguna, después el morbo se apodero de mi y creo que por la calentura que traía me provoco a tocarle el pene a Ernesto, lo toque suavemente sin respuesta, cada vez me empezó a llamar más la atención y tenía demasiada curiosidad por ese pene, ya que lo tome con ambas manos y aún quedaba un pedazo libre, lo empece a masturbar suavemente, y con la otra mano le volví a meter el dedo a Ana, hasta que sentí como él se movió un poco, me asuste bastante, pero me di cuenta que aún estaba dormido, el morbo de la situación me llevo a volver a tomarle el pene y a darle una lamida, nunca había tenido ni pensamientos en este sentido, pero ahí estaba muy excitado y empece a mamarle el pene, sentí como se movía un poco entre sueños y el miedo me abandono, seguía trabajándole el pene mientras masturbaba a Ana con una mano, aunque ella la verdad ni la mas pequeña respuesta tenía.

Después de un buen rato de estar mamándole el pene, sentí como se contraía un poco como indicando que se venia, alcance a quitarme antes del primer chorro que salio volando sin ver donde caía, después de eso le levante las piernas a Ana y me la empece a coger aunque dure menos de un minuto después de tanta excitación y me vine en encima de ella alcanzándole la cara mientras me volteaba para dispararle también a Ernesto al cual alcance en el cuerpo, nunca en mi vida había soltado tanta leche.

Acto seguido rápidamente me subí el pantalón, le puse la tanga a Ana, la pijama y y me fui tan rápido como pude, ya que el día ya estaba totalmente claro.

Me dormí ya entrada la mañana y me desperté a medio día, con una cruda moral principalmente por lo de Ernesto, ya que a pesar de que toda la experiencia había sido totalmente nueva, esa parte había sobrepasado cualquier otra cosa que hubiera hecho, pero yo soy de las personas que le gusta probar cosas nuevas sin inhibiciones así que me tranquilice y pensé que había sido una nueva experiencia y que ya vería que saldría de eso. Ahora ya lo recuerdo como una vivencia mas que no he sentido deseos de volver a buscar.

Fue hasta la tarde-noche que sonó mi celular, era Ana, la note apenada y sin saber que decir, no tocamos el tema y quede de pasar por ella.

La fui a recoger y ya platicando entre bromas le reclame si no pensaba decirme nada de nuestro fracasado plan de ayer, a lo cual la note algo sorprendida, le “confesé” que yo tuve que ir a dejar a Liz y que en el camino se puso necia/caliente y que habíamos tenido algo ligero y que a la hora de regresar vi que ya había llegado ella y Ernesto, ante lo cual ya no pude entrar a su cuarto. Como me imagine no me reclamo ni pregunto nada de Liz, así que le dije que me diera los detalles ya que yo pensaba que no se había dado nada con Ernesto, ya que no llegue al closet a darle la señal, porque para esto habíamos quedado que le marcaría y colgaría al celular cuando llegara a su cuarto con Ernesto indicando que ahí estaba, cosa que con la excitación ni recordé.

Pensé que respiraría aliviada, pero la note más consternada y me dijo que la verdad era que no recordaba nada.

Ella y yo teníamos una relacion muy abierta y nos platicábamos todo, así que no supe si creerle o no, le dije que algo tenia que recordar y me hice notar mas interesado.

Me dijo que recuerda haber salido del antro, llegado a su casa, y empezó a divagar diciendo que recordaba que había bromeado con Ernesto, que se había intentado cambiar de ropa y se dio un golpe (no menciono a Ernesto aquí) y que despertó en su cama con la pijama y la puerta sin llave.

La verdad yo ya no quise indagar mas en el asunto, yo supongo que debió notar restos de semen duro o supongo que debió haber sentido algo en la panocha después de tanto fierro que le dieron, pero lo quise dejar así.

Tiempo después me dijo que por platicas con Ernesto sospechaba que algo había pasado, pero yo lo tome muy relajado hasta hacia bromas mientras me la cogía diciendo que de seguro Ernesto se la había metido toda y ni cuenta se había dado.

Nunca oí rumores de nada de esa salida, solo que se habían ido muy ebrios los dos, pero como era de esperarse Ernesto que era muy respetuoso al parecer nunca dijo nada.

Con el tiempo me cambie de trabajo y se fue perdiendo todo, no sin antes muchas platicas y promesas. Hasta que eventualmente conocí otra chica y ella empezó a salir con otra persona después de cambiarse también de esa empresa y nos dejamos de frecuentar.

Solo guardo de recuerdo algunas fotos y vídeos de esa etapa.

Espero les haya gustado esta experiencia, ha sido de lo mas intenso que he vivido, junto a otra historia que espero contar después con una esposa de un compañero de trabajo.

Me gustaría saber sus comentarios

Me gusta / No me gusta