En la costa

Mi polla daba pequeños golpecitos en la entrada de su coño, yo sentía el coño chorreando y mis manos buscaban su culo para que por fin metiera mi pene ya muy caliente, finalmente metí de un golpe la mitad de mi verga y ella lanzó un grito de placer, la saqué y la restregué contra su clítoris y la volví a meter de golpe.

Me declaro admirador de varios relatos que he visto en esta maravillosa página, ya después de haber leído bastantes me animé a contarles lo que me sucedió en Costa Rica hace 9 meses. Para comentarles como soy, tengo 32 años de tez blanca, pelo castaño y ojos claros, nada del otro mundo, a veces tengo mis encantos con las mujeres. Este lindo país cuenta con mujeres muy bellas lo cual me vuelve loco, afortunadamente por cuestiones laborales lo visito seguido.

Un día después de una jornada muy larga y cansada, decidí darme un descanso y pasar a un centro comercial, muy conocido. Me llamó mucho la atención una tienda de ropa, con el tiempo de sobra decidí entrar como cualquier cliente, ahí me atendía una linda mujer y muy amable, le preguntaba yo por diferentes pantalones que me gustaban, así que decidí probármelos, sentí el pantalón un poco apretado y eso hacía que el paquete se me marcara mucho en el pantalón.

Cuando salí del vestidor para verme en el espejo mi sorpresa fue mayor porque estaba otra chica de 20 años, muy delgada, alta, con las tetas paraditas, redonditas y un culo de monumento, me quedé impresionado cuando levantó la mirada y la dirigió hacia el cierre de mi pantalón y con una mirada que jamás olvidaré ella me dijo, ¡se te ven muy bien! Ese comentario hizo que despertara mi instinto animal, al mismo tiempo que me dejó sorprendido porque no me esperaba algo así.

Regresé al vestidor y me puse la ropa que tenía, pero necesitaba conocer más a esta reina, así que elaboré mi plan de ataque. Fui al mostrador para pagar el pantalón que no me gustaba, pero era el pretexto para conocerla, al llegar ahí le dije:

– Hola, me llevo el pantalón que nos gustó tanto, ella se puso de mil colores y sólo respondió, está bien.

Al pagar le hice varias preguntas, una de ellas fue su nombre, a lo cual respondió, – me llamo Fabiola. Le pedí el número por si tenía que cambiar el pantalón y ella me lo dio, al igual que su celular.

El plan había funcionado, al día siguiente le llamé y la invité a almorzar, ella accedió, en el almuerzo platicábamos muchas cosas, poco antes de irnos empezaron las preguntas relacionadas al sexo, eso me puso muy caliente y ella cada vez se interesaba más, subimos al carro y le dije si me acompañara a la oficina ya que tenía que recoger la computadora, cuando llegamos ahí pasamos a mi oficina, al estar ahí, nos dimos cuenta que ya no había nadie porque salieron temprano por día festivo. No lo sabía porque no soy del país y ella se volteó y me dijo – que casualidad que no hay nadie.

Sin que me dejara responder se me fue encima y nos empezamos a besar de manera descomunal, mis manos no paraban de tocarla, le levanté la blusa y le chupaba las tetas, ella gemía de placer y me decía, muérdemelas, mi pene estaba atrapado en el pantalón con urgencia de liberarse de él, con destreza me bajó los pantalones, al mismo tiempo que yo la desnudaba, cuando le quité la tanga, vi su vagina rosada y depilada, así que la empecé a chupar locamente, ella gritaba y salían flujos en abundancia, jugaba con mi lengua en su clítoris, estaba algo duro y muy mojado.

Ella puso su pecho en el escritorio dándome el espectáculo de su culo levantado, continué explorando con mi lengua, cuando llegué al ano, ella respingó y me decía que sentía muy rico, que nunca lo había hecho por esa parte, y yo le decía que se dejara chinear (consentir), y seguí lubricando ese lindo agujerito. Fabiola comenzó a vibrar.

-Cógeme, ¡cógeme por favor! Pidiéndome ya, que no aguantaba más, acostados en el piso desnudos.  – Por favor métemela, hazme tuya.

Seguí chupándole las tetas, pero ahora mi polla daba pequeños golpecitos en la entrada de su coño, yo sentía el coño chorreando y mis manos buscaban su culo para que por fin metiera mi pene ya muy caliente, finalmente metí de un golpe la mitad de mi verga y ella lanzó un grito de placer, la saqué y la restregué contra su clítoris y la volví a meter de golpe, eso lo hice tres veces.

“Métemela toda, clávemela hasta los cojones, fóllame, fóllame…”

La puse en cuatro patas y se la metí de un sólo golpe al mismo tiempo que volvía a tener ese ano a mi disposición. Lo empecé a dilatar metiéndole un dedo por un tiempo hasta que luego fueron dos, ella me decía: – ¡eres un cabrón nadie me ha cogido así! Pero que pollón tienes, fóllame cabrón, ¡me corro!” Y yo le sobaba el culo y las tetas a mi antojo. Le decía que lo que quería es que ella gozara al 100% y que disfrutara.

Después de un rato, decidí metérsela en el culo ya dilatado, metí mi glande y ella me decía que le dolía mucho, pero le dije que no la lastimaría y que iríamos despacio, poco a poco fui moviéndome hasta ver que tenía la mitad adentro y de un envite le empujé la otra mitad, al principio se quedó quieta como adolorida, pero de repente empezó a moverse de tal manera que me iba a correr, le tocaba el clítoris con mis dedos y ella tenía varios orgasmos hasta que ya no pude más y le dije:

-¡Me corro! Ella me decía: – Si papito lléname de tu leche caliente todo mi culo.

Solté torrenciales fluidos, con mucho cuidado me salí y quedamos ahí cansados en el piso por un rato mas, ella me decía que los extranjeros follan como animales y que debíamos repetirlo.
Al final la llevé de vuelta a su casa y nos despedimos con un largo beso. Ya en mi casa, recordando el momento tan increíble, vi los pantalones que compré y decidí regresarlos al día siguiente.

Regresé a la tienda y ella me atendió, me dijo que pasara al vestidor y que me daría una sorpresa, en el vestidor bajó mis pantalones, me chupó la verga con demasiada furia, me comía la polla lamiéndome bien el capullo y limpiándomelo a fondo, después me lamía el tallo desde arriba hasta llegar a los huevos, se detuvo a lamerme los huevos, y finalmente se metía la polla en la boca. Después me la succionaba sin parar de pajeármela con la mano y acabé en su boca, me la dejó limpia a lo que me dijo: – ¡no se tiene que desperdiciar nada!

Al día siguiente regresé a mi país, pero he vuelto a verla en otros viajes a Costa Rica, pero esa es otra historia.

Espero le haya gustado al igual que a mí y me agradaría recibir sus comentarios.

Autor: Sergio

segioaraz@yahoo.com

¿Otra semana en soledad? No más, registrarte gratis y encuentra lo que buscas http://www.yunu.com/ y goza con la pareja.

Me gusta / No me gusta

Mi tía, mi prima y yo

Empezó a darme tremenda mamada que como a los 20 minutos sentía que iba a terminar y le dije que esperara un rato que no quería terminar aún, me dijo que ahora era mi turno de mamárselo, empecé a chupar desde la vulva hasta su ano, se retorcía de placer y me decía que no me detuviera hasta que tuviera su primer orgasmo, por fin lo tuvo y me ayudó para  lubricarle un poco el ano.

Hola, me llamo Rafael y vivo en el estado de Puebla, mido 1.75, peso 75 kg ya que tengo una rutina de gimnasio. Lo que les voy es real y describiré un poco a mi prima y mi tía para que se den una idea de cómo son ellas.

Mi tía es delgada, sus tetas son pequeñas (hay que decir la verdad luego ponen cada tontería) y un culito chiquito pero bien sabroso de los que los ves y luego se te para de lo rico que se ve, y tiene un chocho bien rico, todo depiladito pues le gusta usar tangas de hilo dental, mi tía no es muy alta, es un poco más baja que yo, tiene el pelo largo, unas buenas piernas un poco largas y bien llenitas, listas para tenerlas en tus hombros. Mi prima para mí se me hace un poco más buena que mi tía pues ella tiene unas tetas que están justo al tamaño de tu mano o un poco más grandes y su culito también es un poco grande, sus grandes nalgas (pero sin llegar a la exageración) están como para deleitarse un rato en esa zona, su chocho es una delicia pues se le ve de tal forma que podrías pasártela mamándoselo un buen rato. Sin más rodeos y para no hacérsela cansada mejor empiezo mi relato.

Todo comenzó cuando mi tía Edith nos invitó a mi prima y a mí a una excursión a Veracruz. Yo acepté rápido pero a mi prima Fabiola la tuvo que convencer pero al final aceptó a que fuéramos. Nos fuimos el viernes en la noche en la parte de atrás del carro y yo me senté en medio de las 2 para que se pudieran dormir a gusto hasta llegar a Veracruz. Ya en el camino me di cuenta que Edith no llevaba sostén y se marcaban los pezones que los tenía bien paraditos y al principio no le di importancia, pero después me dieron ganas de tocárselas. Entonces me puse a tramar algo para poder agarrarlas y se me ocurrió pasar mi mano por atrás de ella pero no se despertaba y seguía insistiendo para que me dejara pero me di cuenta de tenía un sueño muy pesado y poco a poco fui acercando mi mano hasta su pecho y por fin se lo pude agarrar, era suave lo podía agarrar fácilmente con mi mano, pues no es muy grande, y lo estrujé un poco para poder sentir su dureza la cual era fascinante, se podía sentir su pecho y en la palma de mi mano su pezón totalmente duro. Yo ya estaba excitado con solo tocarlo pero mi tía se dio la vuelta y ya no pude tocárselas.

Entonces me acordé de mi prima e intenté despertarla pero era inútil, estaba totalmente dormida. Por fin llegamos, se despertaron las dos y me fui con mi prima a buscar un hotel para hospedarnos. Lo encontramos y preguntamos que cuanto costaba el cuarto y nos dijeron que $150.00 la noche, le dije que gracias y nos fuimos afuera, le dije que estaba muy caro pero ella me respondió que valía la pena ¡no quiero perder mi virginidad en algo barato! Entonces un poco sacado de onda le pregunté ¿Tú eres virgen? Y me contestó. ¡Claro!

Entonces ¿lo pagamos de un vez? y me contestó que no, que primero quería nadar un poco, entonces nos regresamos a la playa y nos encontramos a Edith, nos preguntó donde habíamos ido, le dijimos que a buscar hoteles para que durmiéramos esa noche a lo que respondió que no había problema, que si queríamos nos podíamos ir ya a apartarlo, pero Fabiola dijo que más tarde.

Mi tía  preguntó si la enseñaba a nadar por que no sabía, le respondí que si y nos metimos al agua los tres. Fabiola se quedó más atrás que nosotros y nos dijo, luego se iba a salir por que se iba a poner bronceador. Cuando le estaba enseñando a mi tía a nadar le dije que hiciera un braceo y lo empezó a hacer y yo la estaba agarrando por la cintura, en una de esas me agarró el pene y me preguntó que por que lo tenía parado,  le contesté que me excitaba mucho verla, solo se puso roja y me dijo que siguiéramos nadando pero me agarraba mi pene con más, le pregunté por que no íbamos a coger los dos, me respondió que ahora no, ella era mi tía y estaba su sobrina, que por la noche era posible… yo no podía coger con ella en esos momentos pero aguardaría la noche con gran calentura, mi tía se fue y con mi prima se pusieron a platicar, solo las podía ver de lejos.

Ya en la noche del sábado nos fuimos al hotel y pedimos dos cuartos, como a las 11:00 PM llegó Edith, me dijo que Fabiola estaba dormida así que podíamos coger con ganas, se quitó la batita, ya que solo traía una diminuta tanga que apenas le cubría algo de su hermoso chocho, y empezó a mamarme mi pene desde el glande hasta los huevos.  -Te voy a dar la mejor mamada que has tenido en tu vida.- Es todo tuyo.

Y empezó a darme tremenda mamada que como a los 20 minutos sentía que iba a terminar y le dije que esperara un rato que no quería terminar aún, se alejó de mi pene y me dijo que ahora era mi turno de mamárselo. Yo empecé a chupar desde la vulva hasta su ano, se retorcía de placer y me decía que no me detuviera hasta que tuviera su primer orgasmo para que se pudiera lubricar un poco. Y por fin tuvo su primer orgasmo, largo, que me ayudó para poder lubricarle un poco el ano.

Le pregunté. ¿Puedo metértela por el ano?

Me contestó que no, que ahora no por que no estaba bien lubricada y nunca había tenido sexo anal así que mejor se la metiera por el chocho, entonces me dediqué a cogérmela por un buen tiempo hasta que estaba a punto de explotar y me dijo que no adentro de ella, así que me salí y me esperé para que siguiéramos follando un poco más, así estuvimos otra media hora hasta que no aguanté más y me vine en su boca.

Entonces le volví a insistir que se la metiera por el ano y que lo iba a hacer con cuidado y me contestó que no. Después de varias insistencias, besos y caricias por fin aceptó, pero con la condición que no la lastimara mucho por que si no se darían cuenta, que no podría caminar, y le preguntarían por qué. Cuando le estaba lubricando bien el ano para poder penetrarla llegó Fabiola, mi tía y yo no supimos que decirle pues puso una cara de atónita que cuando quisimos reaccionar ella nos dijo: ¿Qué estaban haciendo?

Y yo le contesté: -Solo estamos teniendo un poco de sexo oral. Mi prima ni lerda se desnudó como su tía y me remató con otra mamada, no quise acabar, quería disfrutar de ellas dos, le pasé mi lengua por su ardiente conchita, tomé a mi tía y le susurré: -Te voy a hacer el culito muy lento y suave, -Me va a doler, -Tranquila que te lo haré con sumo cuidado, chupé un par de dedos y lentamente se los metí en el culito, ella se quejaba, le metí tres lento muy lento, rotando los dedos hasta que se abrió un poco más, puse la cabeza de mi miembro en la entrada y empujé, le dolió y yo esperé un poco hasta que se le pasó el dolor y fui metiéndole mi verga poco a poco hasta que llegué a la mitad y ahí me esperé un poco por que Edith ya no podía del dolor, en cambio Fabiola, que se estaba masturbando furiosamente al ver nuestro espectáculo, le dijo a mi tía que acababa de tener su primer orgasmo, le dije que mamara el coño a su tía para que no le doliera tanto y entrara más fácil.

Fabiola entendió rápido el mensaje y con lo poco que sabía del sexo oral empezó a restregar su lengua en el coño de su tía. Para entonces Edith me pedía que se la metiera toda y yo de un solo empujón se la metí toda y dio otro grito que rápidamente se convirtió en placer, así estuvimos como 30 minutos los cuales fueron maravillosos y me vine adentro del culo de mi tía.

Yo ya estaba cansado así que les propuse que durmiéramos un poco pero Fabiola no quiso, dijo que no quería despertar otro día siendo virgen. Tanto a Edith como a mi nos pareció muy excitante que desvirgara a Fabiola y le dije que esperáramos un poco para que tuviera un poco de fuerza para que pudiera disfrutarlo tanto como ella, Fabiola dijo que aceptaba. Pero que entre Edith y yo le estuviéramos mamando el coño hasta que repusiéramos fuerzas y se pudiera lubricar bien.

Pasadas una hora y media se me volvió a parar la verga y Fabiola dijo ¡Por fin! y rápidamente fue a mamármela y me dijo que ya no aguantaba más que la penetrara ya, le pregunté cual posición quería para perder la virginidad y me dijo que de a perrito para que le entrara toda, le dije bueno, si tú quieres. Y así fue, Fabiola se puso de cuatro y yo atrás. (Que bonito se veían sus 2 hoyitos vírgenes) Edith me dijo que me pusiera el condón para que no la embarazara pero le dije que más tarde por que no quería desvirgarla con el condón puesto que primero la penetraba y después me lo ponía y Fabiola también aceptó y poco a poco empecé a penetrarla despacio para que los 2 sintiéramos placer.

Fabiola empezaba a gemir y gritar que le dolía que me detuviera que ya no quería seguir, pero Edith le dijo que si y Fabiola dijo que no. Entonces Edith la tomó de los hombros y la empujó para atrás y dio un grito, a mi prima se le salieron las lágrimas y nos dijo que éramos unos salvajes y pero no tardó mucho para que lo empezara disfrutar tanto como nosotros así que empecé a meter y sacar despacio para que se fuera acostumbrando y era tan estrecho su hoyito que no pude aguantar mucho así que le dije a Edith que me pusiera el condón por que no iba a poder aguantar mucho tiempo así.

Me lo puso y las dos se pusieron de cuatro para que me las fuera turnando, así estuve una media hora y me quité el condón, me volví a venir en el culo ya destrozado de mi tía. Después de eso nos quedamos dormidos los tres en la misma cama y al otro día nos fuimos en la mañana.

Espero que mi relato les haya gustado, luego les cuento como le hice para poder tirarme a mi prima Lola.

Autor: Rafael

Me gusta / No me gusta