Perdí hasta mi ropa

Le agarro las tetas y se las empiezo a succionar, le doy un beso francés, un beso muy delicioso, le bajo el pantalón, pero no me dejó que se lo quitara, por tal sigo arriba hasta que hace un sonido sic, lo estás logrando Güero, me estás poniendo caliente, a eso me empecé a restregar más con ella, hasta que me dijo hasta ahí, ya no más, no sin antes agasajarme un rato su más preciado tesoro, su vagina.

Hola amigos, lo que voy a relatarles sucedió en este mes hace ya algunos días, en una fiesta que se daba para despedir a uno de nuestros jefes que labora en un juzgado de alguna ciudad de la República Mexicana, en donde de borracheras, baile y sexo me ligué (o al menos eso creo, aunque más bien me dio chance) a una de las empleados del juzgado la cual siempre he querido mucho y que es mi amor platónico, pues nunca creería que tendría algún acercamiento con ella por diferencias de edades, ya que ella siempre lo ponía como pretexto para no hacerme caso, y yo solo que dándome desolado sin ella, pensando a cada momento no solo poseerla sino tener como una pareja.

Empezaré por describir a cada uno de los coparticipes de esta grandiosa experiencia en mi vida, aunque eso sea aburrido para algunos, cambiando nombres por obvias razones por el respeto que me merece esa mujer que quiero tanto, yo Joaquín  mido 1.71 metros, ojos cafés castaños. Pelo rubio (Güero), complexión robusta, de 23 años, tez blanca, pene de tamaño normal, y un trasero que es mi mayor atractivo, según muchas mujeres, ella Perla  1.63 metros, ojos negros, pelo negro corto estilo honguito, complexión robusta, de cuarenta y tantos, tez morena clara, y unos labios y trasero formidables, nuestro jefe el Lic. 35 años, ojos negros, complexión robusta, pelo negro, María 38 años, ojos negros, pelo negro largo, complexión robusta, muy chichona, Manuel 1.68 mt, ojos negros, pelo negro, y Claudia 23 años, bajita, menudita, pocas tetas y un trasero aceptable.

La fiesta se desarrolla en una  granja, después de salir de trabajar un viernes por la tarde nos dirigimos a tal lugar, desde que llegamos pusimos algo de  música de banda para que todos tomaran unas cervecitas, y después de batanear un poco y luego comer, pero al poco rato sacaron una botella de tequila Herradura, después de tomar cerveza se cruzaron con el tequila, mientras tanto yo me tomo solo dos pero me mantuve sobrio, en menos de una hora ya se habían terminado la botella con consecuencias lamentables para las damas que nos acompañaban puesto que la gran mayoría de las que tomó se pusieron hasta atrás, luego de un rato cada quien hizo su bolita hablando cada quien de sus cosas.

Mientras tanto Perla bailaba primero con Manuel y después con algún otro que estaba en la fiesta que no me acuerdo bien, yo la veía desde mi silla sentado muriéndome de celos el que no fuera yo el que bailaba con ella, además de que se veían muy acurrucaditos, por ahí me acerqué y me dijo que no tuviera celos, que solo eran grandes amigos, lo entendí por que eso era cierto, y no por tal ya no le di tanta importancia, acabando de bailar no se por que me empieza a refutar que ama mucho a su pareja a cuestas de que ella sabe que me molesta eso, pensé se le subió un poco y no sabe lo que hace, luego una de las empleadas tuvo que ser llevada a un hospital por una congestión alcohólica, por tal todos o casi todos se fueron para acompañarla, solo quedando yo, Perl, el Lic, María, otra secretaria y otro empleado.

María dijo que tenía mucho calor, que le daban de quitarse la blusa, por tal el Lic. le dijo que si ella se la quitaba todos hacíamos lo mismo, ella aceptó, por tal le bajamos la blusa y le desabrochamos el brasier, pero no se lo podíamos quitar, dijo que no se lo quitaba hasta que alguno de nosotros se quitara la playera, yo ni tardo ni perezoso me la quité en el acto, pero se hizo del rogar que si no se la quitaban los demás no se la quitaban, por tal se fue al jardín y nos dejó a medio palo, bien excitados, se puso hablar para ver como seguía la que habían llevado al hospital, en eso que se recuesta en el jardín y le empecé a meter mano.

Al ver que no se enojaba pues le seguí, después el Lic hizo lo mismo, le agarrábamos sus tetotas, pues como ya mencioné es su mayor atractivo, hasta que logramos quitarle toda la parte de arriba para ver unos pezones negros, a ese par de tetas sabrosas, las agarramos, besamos, aunque el Lic. fue el que las mamó, después nos fuimos a la mesa a jugar ella, el Lic., otro empleado y yo dominó de prenda el que perdiera fuera ropa, así en los primeros juegos todos los hombres perdieron su pantalón menos yo, ya ardía en deseos de verla en cueros, pero cuando le tocó al Lic quitarse los pantalones ya no quiso jugar y se fue.

Mi damisela amada estaba en el pasto tomando una siesta, llegaron y los muy desgraciados le bajaron el pantalón para verle sus interiores de tipo encaje muy bonitos y sexys, era para mi beneficio pero no me gustaba que se aprovecharan de ella, la secretaria que no más se quedaba viendo risa y risa, también le tocó su taja, me dijo María, ve agasájatela para que se asuste y así se vaya, pero me retó dijo que no me atrevía, le dije, mmmm, que poco me conoces, llegué y le agarré las nalgas y las tetas algunas veces, resultó que la espanté y se fue con el otro empleado, para solo quedarnos nosotros 4 María, Perla, el Lic y yo, al poco rato llegaron Claudia y Manuel y asi empezó nuestra fiesta particular.

Volvimos a jugar dominó solo que ahora solo jugamos el Lic, Claudia y yo, tres juegos y ya había perdido mi playera, mis pantalones y la última fue mis calzones, pero dije no me atrevía a quitármelos por eso no me los quitaba, pero que le dicen a Claudia, ya que perdiste el juego pasado como castigo tienes que quitárselos, es decir, que me iba quedar en cueros, me llevaron a una esquina del jardín donde había poca luz, por que para todo esto ya eran como las 11 de la noche sentando en una silla, me levanto y que me los bajé y me los quita, me sentí cohibido al ver a los dos junto de mí desnudo, como que el ánimo se me fue, se acercaron Manuel y Perla, y el Lic le decía a Perla, hágale el favor al Güero que es así como me dicen, ándele hágale el favor para que se le pare y le cumpla su deseo.

No quería pero que la sientan a la fuerza en mi regazo pues yo ni tardo ni perezoso me empiezo a mover al ritmo con ella mientras le meto las manos a su escote y le agarro las tetas y los pezones por cierto grandes, es ahí donde se levanta y se va a un lado, pero yo ya quería más, no quería faltarle el respeto, pero la deseaba, así que llegué y la tomé por las nalgas para que me sintiera un poco, al ver que no se enojó seguí puesto que advertí que no me rechazaba, después se recostó y dijeron los demás, no la vamos a sacar y les pegamos con la verga a ellas, que se la restregáramos, no quiso en la cara por lo que se la puse en las tetas y en eso me pongo encima de ella y la siento, me dice te voy a cumplir tu fantasía, si me excitas te dejo que me la metas…

Esas palabras tuvieron eco al momento, le agarro las tetas, algo pequeñas pero muy hermosas y sabrosas, y se las empiezo a lamer, a besar, a succionar, morder, a comerme las tetas poco a poco, le doy un beso lengua con lengua (Beso francés)y es ahí donde me prendo mucho más, un beso muy delicioso, le bajo el pantalón, pero no me dejó que se lo quitara, por tal sigo arriba hasta que hace un sonido sicccc, lo estás logrando Güero, me estás poniendo caliente, a eso me empecé a restregar más con ella, hasta que me dijo hasta ahí, ya no más, no sin antes agasajarme un rato con su más preciado tesoro, su vagina…

Los demás siguieron esparcidos en el jardín no se si fajando o ya cogiendo, nosotros nos fuimos a la mesa y ya con más luz le bajé el brasier y le vi las tetas, realmente me gustan mucho, y de solo pensado siento que voy a estallar, se las mamé otro rato y se las estrujé, luego de un rato regresaron todos, ella me dijo por que no quiso llegar más allá y lo entendí, después nos fuimos cada quien a su casa, pero yo sin nunca olvidar a esa extraordinaria mujer, que me hizo sentir especial, esperando que en alguna otra fiesta o lugar o situación se cumpla mi deseo completo.

Te quiero mi damisela.

Espero que les haya gustado, comentarios.

Autor: Güero

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