En el concierto

Movio su dedo mas largo y lo puso en el entre pierna

Era una noche calurosa del mes de julio. Luis caminaba por el paseo marítimo de aquella ciudad costera del Mediterráneo, iba camino de la plaza de toros. Le habían regalado una entrada para el concierto que, Joaquín Sabina, ofrecía esa noche. Su mujer prefirió quedarse en el apartamento con los niños porque no se fiaba de llamar a una canguro. A Luis le gustaban las canciones de Sabina y no quiso perder la oportunidad de acudir en directo al concierto.

Debido al calor caminaba más bien despacio, mirando la noche ponerse sobre el mar calmado que, casi ni se inmutaba a pesar del suave movimiento de las olas que pesadamente venían a morir a la playa.

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La Manzana Prohibida

Infidelidad. Me despierto muy temprano y me visto con ropa de estar por casa para sentirme mas cómoda, en vez de algún vestido fresco y ligero de verano.  Después, me arrepiento por no ponerme un vestido que me quede bien . No me debería de importar como me vea Erick  y, no sé por qué no puedo dejar de imaginar cómo debe ser un beso suyo, con esos labios tan tremendamente sexys. Read more

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Con El Hijo del Casero

Esta es una fantasía que tuve, después de que mi esposa me contara que una noche que llegue tarde a el apartamento, tuvo que abrirle la puerta al hijo del casero, esa noche salí a tomarme unos tragos con unos amigos y llegue muy entrada la madrugada, mi esposa tiene 39 años, mide 1.68 mts, es de contextura gruesa tiene un trasero grande, prominente, sus senos son medianos terminados en unos deliciosos pezones, grandes y castaños, su piel es blanca, cara bonita, caderona lo que hace que sus nalgas se vean deliciosas y provocativas, en conjunto es una mujer bastante atractiva, cuando se fue a la cama, se puso un baby doll fucsia que me encanta, estaba viendo televisión mientras yo llegaba y como a eso de la 1:00 am, escucho que sonaba insistentemente el timbre de la puerta, no encontró su bata para ir a abrir la puerta así que bajo las escaleras rápidamente, pero cuando abrió la puerta la persona que estaba allí era el hijo del casero que llegaba bastante tomado, la miro de rapidez y empezó a decirle: “Que pena señora es que nadie me abre la puerta y…”, en ese momento se dio cuenta de como estaba vestida y no pudo decir nada mas, mi esposa lo dejo allí en la puerta y subió corriendo las escaleras, pero al hacerlo le ofreció un panorama delicioso, su trasero se movía de lado a lado, con cada escalón de la escalera hacia el tercer piso, el baby doll le llegaba a la mitad de sus nalgas y se podía ver que llevaba una tanga bastante pequeñita, “Que culo tan delicioso”, fue lo único que atino a decir, el muchacho, cerrando la puerta tras de si, sin dejar de mirar hacia arriba, ella no lo pudo escuchar bien así que volteo a preguntar que había dicho, pero en ese momento tropezó y se golpeo en una pierna y casi cayendo de frente, el muchacho voló hacia donde estaba ella, casi poniendo la cara entre sus nalgas, percibiendo el aroma de su culo y su sexo, ella se volteo rápidamente y el la hizo sentar en la escalera, tomando su pierna y empezando para mirar donde se había golpeado, pero al tener entre sus manos la pierna de ella, empezó a acariciar su tobillo y su pie, ella estaba sorprendida, se quedo inmóvil de ver como ese niño de 19 años la tocaba, ella trato de apartarse dándole las gracias por auxiliarla, pero el muchacho empezó a besar su pie haciéndola quedarse sentada, se acercó a su oído y le susurro: “Quédese quieta, no querrá despertar a nadie verdad?”, no lo podía creer, sentía el olor a licor en su aliento, él se volvió a dirigir a sus piernas, para seguir acariciándolas, subiendo su mano muy lentamente por su pantorrilla a su muslo, la reacción de ella fue tratar de cerrar sus piernas, pero el empezó a hacer fuerza para abrirlas, la miraba a la cara diciéndole en voz baja: “Por favor señora, solo quiero mirarla, sentir su olor”, ella no sabia que hacer, sentía que él quería ultrajarla, pensaba que alguien podía salir y encontrarla en aquella situación y no haber gritado, pero al mismo tiempo la excitaba el pensar que se encontraba en el pasillo del edificio, semidesnuda donde ese muchacho tan joven la estaba tocando y deseando de esa forma tan lujuriosa, sin dejar de olerla y saborearla, así que le contesto: “Esta borracho, por favor déjeme ir, no sabe lo que esta diciendo”, pero se sorprendió mas cuando escucho su propia voz estaba entrecortada, a él no le importo y siguió oliendo sus muslos mientras subía por ellos besando muy despacio las piernas de mi esposa, podía sentir su respiración agitada en su piel, eso la erizaba, fue abriendo sus piernas lentamente a medida que el continuaba haciendo eso, se quedo mirándolo mientras el veía con morbo su vagina enmarcada en el triangulo minúsculo de su tanga, que ya empezaba a mojarse, clavo su nariz en ella, cerrando sus ojos e inspirando fuertemente todo el olor de su cuca, la miro y le dijo: “Que rico huele señora, su cuca es una delicia”, ella corrió la tanga con sus dedos permitiéndole ver toda la proporción de su vagina, estaba muy mojada, él abrió la boca tratando de comerla toda de una sola vez, ella dio un pequeño gemido y le tapo la cabeza con el baby doll, apretándola contra ella y tratando de tapar con este acto lo que estaba sintiendo, el muchacho continuaba lamiéndola, explorando con su lengua los pliegues de su vulva, su clítoris, la entrada a su vagina, le levanto el baby doll y empezó a recostarla en el suelo mientras recorría su monte de venus, continuando con su abdomen, su estomago metiendo la lengua en su ombligo, siguió subiendo buscando sus senos para encontrase con unos pezones grandes y parados esperando a ser lamidos, subió por su cuello hasta sus orejas, diciéndole: “Que rica esta señora, me encanta su sabor, nunca había probado nada tan delicioso”, mientras pronunciaba cada palabra, introducía la lengua en su oreja, se apartó de allí muy despacio buscando su boca, al principio le molesto el olor al licor, pero a medida que aquel muchacho la besaba empezó a ceder para darse un largo beso, húmedo, el lamia sus labios, succionaba su lengua, mientras refregaba su verga, erecta y aprisionada en su pantalón contra ella, pudo sentir como se sacaba la verga, le tomo una mano para que se la cogiera, no era muy gruesa pero si la tenia larga, ella corrió su tanguita hacia un lado y él empezó a frotar con la cabeza de la verga toda su raja, desde su clítoris hasta su ano, de arriba abajo varias veces, cogió su verga y empezó a penetrarla, metía la punta en su vagina y la sacaba nuevamente para ver la reacción de ella, lo cogió de la cintura y empezó a jalarlo para que se la metiera toda, ella podía sentir como llegaba muy profundo, el empezó a bombearla, cada vez mas duro mientras la besaba con frenesí, pero después de unos minutos ella lo aparto diciéndole: “No mas, nos pueden ver, alguien puede salir”, el muchacho se levanto, pero cuando ella trato de entrar al apartamento, la agarro del brazo y le dijo nuevamente en voz baja: “Por favor señora, yo sé que ud no se quiere ir, no me deje así”, se quedo mirándolo, sin saber que hacer, cuando la tomo de sus brazos y la puso contra la pared, empezó a besarla nuevamente, su cuello, sus senos, sus labios, ella bajo sus manos y pudo sentir su verga que estaba a punto de estallar, ella no sabia que hacer, se quedo mirándolo a los ojos, le cogió la verga y empezó a masturbarlo, se entrego a los besos, mientras seguía haciéndole una paja, se dejaba besar desenfrenadamente, le saco los senos del baby doll para poder chuparlos, agarró sus nalgas fuertemente, ella se dejaba llevar, se agacho y le quito la tanga, llevo su cabeza a su vulva, sus jugos escurrían por sus piernas, empezó a lamerla, chuparla, estiraba los labios de su cuca en cada movimiento, la penetraba con su lengua, se levanto, la volteo contra la pared y mientras le estrujaba los senos, empezó a susúrrale al oído: “le gusta señora, a mi me encanta, ahora le voy a partir el culo”, ella abrió los ojos en un gesto de sorpresa, pero el la giro haciéndola quedar frente a la pared, empezó a poner su verga contra su culo, la frotaba por toda la raja de sus nalgas, la tocaba con sus manos, se agacho nuevamente y abrió sus nalgas, metió su cara completa en ellas, metiéndole le lengua en su ano, dejándola bastante lubricada, ella le dijo: “No mas por favor no aguanto mas”, él se levanto, puso la punta de su verga en su culo y empezó a penetrarla, mientras agarraba su tetas con fuerza, jalando sus pezones, ella le decía que no, pero no podía evitar empujar su culo contra el, haciendo que entrara cada vez mas su verga, sintiendo como llegaba profundo en sus entrañas, ella puso su cara contra la pared y empezó a jadear, en una mezcla de dolor y excitación, él se acercó a su oído le dijo: “Usted es mejor que una puta señora”, eso la encendió, la bombeaba con fuerza, una y otra vez aprovechando su estado de alicoramiento, empezaron a salirle lagrimas de los ojos, así estuvo un largo rato dándole por el culo y cuando sintió que estaba apunto de venirse, le saco la verga, la volteo nuevamente la arrodilló y se lo metió en la boca hasta que la inundo de leche, empezó a escurrírsele por la comisura de sus labios, cayendo sobre sus senos, él se cogió la verga y le froto la cara con ella, se agacho y le dijo: “Gracias señora, es usted una delicia, que bueno por su marido”, agarro su ropa y se fue a su apartamento, ella se quedo ahí limpiándose los senos, se levanto entro al apartamento y se fue a la cama mientras esperaba mi llegada.

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Mi casera cumplió todas mis fantasías

Le eché saliva en su ano y se la fui clavando poco a poco, ella intentó quitarse y empezó a insultarme, la tenía bien agarrada y dije que al final me lo agradecería, fui metiendo poco a poco hasta que entró toda, ella gritaba mucho y casi lloraba, decía que le dolía pero yo seguía hasta que luego me empezó a decir que lo hiciera más de prisa que la volvía loca, que hacía mucho que había soñado con eso.

Hola a todos, en principio me quiero presentar, me llamo Rodrigo, tengo veinti pocos años, soy moreno, ojos azules, mido 1,78 y según dicen mi pene no está nada mal, lo que les voy a contar me pasó hace varios años, yo vivía en Zamora y fui a estudiar a la universidad de Salamanca, como no encontraba piso para compartir al final tuve que alquilar una habitación en una casa de un matrimonio de unos cuarenta años sin hijos, ella era ama de casa y él arquitecto.

La casa que tenían era grande, y como el marido pasaba mucho tiempo fuera de casa pensaron en alquilar una habitación para que, Lucía como se llamaba la señora, no pasara tanto tiempo sola, ella era una señora entrada en carnes, pero no gorda, ojos oscuros, pechos grandes así como su culo, atractiva y muy simpática.

Yo empecé con mis clases en la universidad, al principio el marido estaba mucho tiempo en Salamanca, pero a partir de noviembre viajaba mucho y pasaba muchas noches fuera de casa, ella en más de una ocasión me dijo que le hacía mucha compañía.

Yo nunca me había fijado en ella como mujer hasta que un día, cuando me levanté por la mañana, la vi en camisón y mientras me hacía el desayuno al agacharse a buscar una cosa que se le había caído al suelo, por el escote pude apreciar las tetas más grandes que había visto en mi vida, no pude controlarme y tuve una erección increíble…

Ella creo que no se dio cuenta, desde ese día dejé de verla igual, y se me pasó por la cabeza, que como el marido estaba mucho tiempo fuera de casa, y ella dormía muchas noches sola, seguro que necesitaría a un hombre, sexualmente hablando, entonces fue cuando me propuse seducirla para intentar follármela.

Mi intención era que se fijara en mi polla, para ello siempre que llegaba a casa me ponía el pantalón del pijama, para marcar el paquete, y como ya he dicho mi polla no es nada pequeña, se me nota bastante con el pantalón del pijama, a veces pasaba delante de ella empalmado, más de una vez la pillé mirando de reojo, pero siempre muy disimuladamente, así estuve unas semanas, la primera parte de mi plan ya estaba en marcha…

Quería que ella se empezara a verme como un hombre, y creí que ya lo había conseguido, un día me estaba duchando y se había acabo el gel, llamé a Lucía para que me lo trajera de la cocina al cuarto de baño y se me ocurrió esperarla empalmado, ella cuando llegó al cuarto de baño para dármelo descorrió la cortina y la recibí con mi polla empalmada como nunca la había tenido…

Ella la miró desconcertada, y casi se le cayó el gel, me pidió perdón por haberlo hecho le dije que no pasaba nada, que no me molestara que viera desnudo, ella estaba muy roja y no sabía que decir, yo me crecí y aproveché la situación, le dije que ya estaría acostumbrada a ver a su marido desnudo, y que tendría lo mismo que yo, ella me respondió que ya le gustaría que lo tuviera así, le pregunté porque, ella me respondió que yo la tenía muy grande y que además la razón por la que no tenían hijos era porque su marido era impotente…

Le pregunté que si me la quería tocar (había quedado como hipnotizada no paraba de mirarla), ella quedó indecisa, le cogí la mano, al principio intentó impedirlo pero luego me dejó y la puse en mi verga, ella la apretó, empezó a decirme que era preciosa, le dije que si tanto le gustaba que me lo demostrara, que me la chupara.

Ella no quería pero al final se la metí hasta la garganta, se notaba que nunca lo había hecho, ella intentaba zafarse pero la tenía muy agarrada, al final empezó a chupar con ganas, ¡como la chupaba!, era maravilloso, al final me salí de la ducha y la llevé al dormitorio, como veía que estaba hipnotizada por mi polla, parecía que nunca había visto una, tomé yo la iniciativa.

Le dije que se desnudara, cuando vi aquellas tetas no pude aguantarme y me tiré a por ellas, eran impresionantes, con un pezón muy negro y duro, que me excitaba mucho, se las empecé a chupar y a morder, ella no hacía más que gritar de placer, así fui bajando hasta su clítoris, y se lo empecé a chupar, la volvía loca, según me dijo era lo único que hacía su marido, aparte de acariciarla y meterle un consolador para darle placer…

Le dije que no le iba hacer falta consolador, y después de darle una estupenda mamada se la metí, ella me dijo que despacio, que le iba hacer daño, pero yo no le hice caso, empecé el mete saca con mucha fuerza, ella casi lloraba al principio pero luego empezó a gritar, que maravilla, tenía a la dueña del piso desnuda y a mi disposición, era mi sueño hecho realidad, así estuve un rato, hasta que pensé en su culo, le dije que se levantara y que se pusiera a cuatro patas, le dije que se la iba a meter por el culo, ella no quería, pero yo la obligué…

Le eché un buen chorro de saliva en su ano y se la fui clavando poco a poco, ella intentó quitarse y empezó a insultarme, yo la tenía bien agarrada y dije que al final me lo agradecería, fui metiendo poco a poco hasta que entró toda, ella gritaba mucho y casi lloraba, decía que le dolía pero yo seguía hasta que luego me empezó a decir que lo hiciera más de prisa que la volvía loca, que hacía mucho que había soñado con eso…

Yo seguía, me excitaba ver ese culo grande pero bien puesto que tenía, de vez en cuando le daba un cachete, hasta que al final se la saqué y me corrí en su boca, ella según me comentó se corrió varias veces, fue increíble, este fue el primero de los muchos polvos que tuvimos, a partir de ese día ella cumplió todas mis fantasías sexuales, hizo todo lo que yo quise, (que ya contaré en próximas cartas).

Ahora vivo en Madrid y me acuerdo de los buenos tiempos, me encantan las maduritas, no puedo evitarlo, además de lo bien que lo hacen me da mucho morbo…

Un beso a todas.

Autor: Rodrigo

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De fiel casada a…. (Capitulo III)

(Capitulo III: Nuevas perspectivas laborales)

A la mañana siguiente cuando me desperté, Pedro me había preparado el desayuno y el baño e incluso me había elegido la ropa para ir a trabajar.

Al ir a vestirme vi que no había ropa interior, por lo que le pregunte el porque, me contesto que mis pechos merecían estar libres y que si me encontraba incómoda en el trabajo, por cierto luego hablaré de el, que al día siguiente me elegiría un sujetador, y que respecto a las bragas, con los picores era mejor no llevarlas durante unos días.

El caso es que me convenció, así que allí estaba yo con mi falda hueso, mi blusa amarilla de seda y mi chaqueta color crema…¡y sin ropa interior! A punto de ir a trabajar en mi primer día de mujer compartida.

Mientras iba en el coche, me dijo Pedro que mi marido había llamado el domingo por la tarde desde Amsterdam y que no me despertaron pues el dijo que no lo hicieran, pero que volvería a llamar por la tarde ese día.

Prometí hablar de mi trabajo: pues bien soy ejecutiva de cuentas de una empresa publicitaria por lo cual me paso el día de reuniones y visitando clientes.

Esto viene al caso porque cuando llegue a la agencia, note como algo extraño en los compañeros del trabajo: los veía como mas hombres, mas machos y mas apetecibles, y algo les debía yo irradiar, pues algunos que eran amables conmigo pero nada mas, notaba que me desnudaban con la mirada…¡ y la verdad es que poco tenían que quitarme de ropa aquel día!.

La mañana paso entre miradas mas o menos lascivas y alguna que otra insinuación, sobre lo guapa que estaba y el conjunto que llevaba, puesto que debido al calor hube de quitarme la chaqueta en el trabajo, con lo cual mis pechos bailaron según les vino en gana para deleite de mis compañeros, a alguno de los cuales sorprendí asomándose a mi escote mientras veíamos unas pruebas de un anuncio y yo me inclinaba sobre la mesa de dibujo.

Lo que me mal traía era el picor de mi coño, y buscaba cualquier momento para darme una rascadita disimulada.

Mi primer día de mujer fatal en el trabajo me gusto y al final de la mañana tenía una cita con un importante directivo de una empresa que quería encargarnos una campaña para televisión.

Le recibí en mi despacho y le ofrecí algo de beber.

Desde el principio note que no perdía ojo a mis pechos y sobre todo a mis piernas."¡si supieras que no llevo bragas!", pensaba yo para mis adentros.

Hablamos de temas de trabajo y ya a punto de despedirnos se me quedo mirando y me dijo:"¿sabes que hoy estas muy atractiva?, si quieres te invito a comer", yo sonreí y le dije que no que tenía otros planes, pero según me volvía hacia mi mesa para coger unos papeles, me fije como se perdían sus ojos hacia mi culo, que con la fina tela de mi falda y sin bragas se mostraba sin duda apetecible.

Me volví de pronto y le sorprendí aceptando su invitación.

Llame a Pedro para decirle que no viniera a buscarme que tenía trabajo y después me llevarían a casa, que avisara a Javier.

Me recordó que debía estar en forma pues me esperaba una tarde noche de orgía, a lo cual, estando en mi despacho josé Carlos, el susodicho ejecutivo, me resulto doblemente excitante, por lo cual le dije que no se preocupara, "quedaréis ampliamente satisfechos", fueron mis ultimas palabras ante una extraña mirada de josé Carlos, mientras colgaba el teléfono.

"Cuando quieras nos vamos", le dije ofreciéndole el brazo,

Sonrió y tomándome del mismo salimos de mi despacho, ante la sorpresa de los presentes, puesto que nadie había logrado hacer el negocio con josé Carlos, pero como bien sabéis… "pueden mas dos tetas, y en este caso ademas de un culo, que cien carretas".

Hace unos días apenas 72 horas, hubiera sido incapaz de salir del trabajo del brazo de un cliente y orgullosa de mis atributos femeninos, como lo hacia en ese momento.

Fuimos a un caro restaurante y durante toda la comida no paro de hablarme de lo guapa que estaba, que no se había dado cuenta hasta ese día de mi atractivo, que debía estar ciego, etc.

Cuando llegamos al postre tras una comida que le iba a costar un riñón, me lanzo el ataque:

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quot;Ana",me dijo,"veras, resulta que tu eres toda una hembra, ya se que estas casada y no quiero que esto que te voy a decir pueda romper nuestras amistad o nuestra relación laboral que pese a todo creo que va a ser duradera", carraspeo "yo quisiera decirte lo hermosisima que estas, lo atractiva, y me gustaría conocerte mas profundamente, sin que te lo tomes a mal," hizo una pausa y me miro intensamente a los ojos.

Yo trate de mantenerle la mirada mientras continuaba hablando:

"Quisiera charlar contigo de tus gustos, de tus hobbys, que nos conociéramos mas a fondo, si quieres puedes decir que no, que no pasara absolutamente nada y todo seguirá como antes", se detuvo,"¿quieres venir a mi casa a tomar una copa?"

Le mire como sorprendida y al tiempo recatada, pero desde la segunda palabra sabia que me quería llevar a la cama, lógicamente la formula era la invitación a su casa a tomar la copa "nada mas", en fin que se estaba poniendo cachondo y ya no eran los millones del contrato, sino que simplemente a mi me apetecía probar otra mas, pues miguel me había montado dos meses de orgía controlada y yo quería hacer algún ejercicio fuera del curso, para al final sacar nota.

"Bueno…", hice como que dudaba,"..pero solo una copa nada mas, eh", y me hice la cortita.

Se le iluminaron los ojos como satisfecho de haberme llevado al huerto, pero aunque yo sabia que iba a terminar en su cama y con su polla dentro, el no lo sabia, o al menos no estaba seguro de ello, así que se lo iba a poner un poquito difícil.

Salimos del restaurante y el aparca coches nos había traído su Bmw a la puerta.

Me abrió solicito la puerta, mientras sus ojos se recreaban en mi escote, y después subió por el otro lado, yo me senté como distraída por lo cual la falda se me subió lo suficiente como para que el intuyera, pero no viera nada, salvo mis apretados y hermosos muslos.

En el trayecto hacia su apartamento hablamos de temas banales como el calor, o como estaba el mercado de la publicidad, o los gastos de una campaña importante, mezclamos temas, pero sus manos se morían por tocarme y sus ojos trataban de adivinar que había bajo aquella falda.

Llegamos a su casa y ventajosamente se accedía a su apartamento desde el garaje, por lo cual no había control, así que pensé la cantidad de chavalas que josé Carlos se habría cepillado en su casa.

En el estrecho ascensor trato de no acercarse mucho a mi, pero yo empecé el juego rozandole el brazo con mis pechos, e inclinándome con el pretexto de no se que, de forma que pudiera verlos a través de mi escote, lo cual le puso mucho mas cachondo.

Rápidamente hice un gesto de cerrarme la blusa, y el se sonrojo como un crío pillado en falta.

Salimos del ascensor y el paso delante para abrirme la puerta de su casa.

Un pequeño y coqueto apartamento, con un salón, un dormitorio, una cocina y un cuarto de baño.

Era confortable.

Me miro y me dijo que, que quería tomar. Se quedo sorprendido cuando le dije que un zumo de algo.

"Eh",me dijo,"ese no era el trato, yo te he invitado a tomar una copa".

"Bueno",respondí,"pues ponme un poco de coñac".

Se fue al mueble bar y me trajo mi coñac mientras el se ponía el sempiterno whisky que parece hecho para estos casos.

Se sentó junto a mi en el sillón y empezó a hablarme de sus gustos de sus hobbys.

En un momento determinado cruce distraída las piernas y sin duda el debió ver mi sonrosada y pelada rajita, pues dio un pequeño respingo y se quedo fijo en mi entrepierna.

"…y sexualmente que te gusta", me pregunto de pronto.

Yo le mire fijamente y le dije sonriendo con cierta complicidad, mientras balanceaba mis entreabiertas piernas, y trataba de poner una voz sugerente:

"Por supuesto mi marido", le conteste.

"Me imagino",dijo,"pero de no ser tu marido quien te gustaría que te jodiera"

"Bueno…",empecé yo, descruzando las piernas de forma que el pudiera ver mi coño sonrosado, ya algo húmedo, y totalmente rasurado,"…pues hay muchos, todo el mundo tiene sus fantasías sexuales alguna vez, y a ti…¿con quien te gustaría follar en este momento?"

Me miro indeciso, y algo inquieto, como temiendo que al decirme lo que iba a decirme yo saliera de estampida de allí

, así que lo dijo como un susurro:

"Por supuesto…¡contigo!"

"¿como has dicho?", pregunte yo como si no le hubiera oído.

"Si, follar contigo", volvió a decir un poco mas alto.

Yo le mire sonriendo, y comencé a desabrocharme la blusa, aunque ya pocos botones me quedaban por abrir.

Se quedo como petrificado, entonces sin acabar de desabrocharme, empecé a aflojarle el nudo de la corbata.

Me miro como anonadado, y nerviosamente se fue quitando la chaqueta, mientras yo me quitaba del todo la blusa y me ponía de pie ante el.

Me miro de abajo arriba exclamando "¡caray, vaya pechos Anita!", y se levanto empezando a magrearmelos.

Aproveche para ir quitándole la chaqueta y le desabroche el cinturón del pantalón, entonces el me desabrocho la falda y se quedo perplejo.

"¿no llevas bragas?…y ademas tienes el coño afeitado!", me dijo mientras metía una de sus manos entre mis piernas,"que sensación mas ideal, nunca he follado con una tía con el chocho pelado", exclamo como un niño que encuentra un juguete nuevo.

Fue entonces cuando me di cuenta que se le habían caído los pantalones y que de sus calzoncillos, trataba de liberarse un aparato que no era nada del otro jueves, pero me podía dar un poco de placer.

Me agache y ante su sorpresa comencé a mamarsela de forma salvaje.

Se dejo caer sobre el sillón mientras gemía y me sujetaba la cabeza entre sus piernas.

"Aaasiii, mas, chupamela mas, aassiii", gemía.

Estuvimos durante un rato en esa posición hasta que yo note una dureza suficiente, momento en el que me separe.

"¿que haces?",me dijo,"¡sigue!"

"No tío, yo he venido aquí a que me folles, no a mamartela"

Se quedo alucinado, mientras yo me levantaba y me dirigía al dormitorio.

Se levanto como un rayo y me pillo a mitad de camino empujándome boca abajo al suelo, y sentándose a caballo sobre mi culo, mientras sujetaba mis brazos contra el suelo.

"¿así que quieres guerra?…¡pues vas a tenerla!", sentí como metía sus manos bajo mis pechos y me hacia rodar sobre el de forma que quede encima de el pero de espaldas, entonces me semiincorporò, y abriéndome las piernas me endoso su corta pero dura estaca entre las nalgas, haciendome sentar sobre ella.

¡por que siempre empiezan por el culo!, pensaba yo mientras josé me iba metiendo y sacando su polla con una energía de desesperado.

Me hizo correrme dos o tres veces en esa posición y el llego de forma delirante dejándome una carga de cálido fluido explorando mi recto, mientras me decía que estaba satisfecho de encularme, pues ese había sido su objetivo desde que me conoció en la agencia y que se había apostado con un directivo de su empresa, que me acabaría llevando a la cama.

¡pobre infeliz!, pensé yo, si supiera que la que le había seducido había sido yo…

Me dijo que tenía el culo mas apetecible del mundo y que pasaba de follarme por delante, pues lo que a el le enloquecía era mi culo.

Cuando termino, se derrumbo sobre mi y me beso en el cuello, yo tras unos momentos me levante y me fui al baño donde tras ducharme me vestí.

Al salir el estaba sentado en el sillón con el whisky famoso.

"Ha sido fantástico", me dijo.

"No ha estado mal", conteste yo sentándome frente a el en el sillón con las piernas entre abiertas.

"¿como que no ha estado mal?", me contesto un poco molesto.

"Bueno…, la verdad es que ha estado bien, pero me falta catarte por el coño…",hizo ademán de levantarse y sujetarme,"…pero hoy no tengo tiempo, tengo dos mas en la cola esta tarde, mañana nos veremos", y levantándome salí del apartamento, viendo de reojo como se quedaba totalmente planchado.

Baje a la calle y me metí en una cafetería desde donde llame a Pedro para que fuera a buscarme.

Me dijo que estaban muy enfadados conmigo y que cuando llegara a casa me iba a enterar pues tenía visita y miguel había llamado dos veces.

Me intrigo lo de la visita, y le dije a Pedro que me adelantara algo, pero no quiso hacerlo y me dijo que en 20 minutos estaba allí.

Estaba tan ensimismada con mi café pensando en aquella visita, que no me percate que al

cruzar las piernas, un chaval de unos 20 años se estaba poniendo ciego a ver mis muslos y mis nalgas, me gusto la sensación de sentirme semidesnuda frente a aquel chaval en una mesa de un bar, le guiñe un ojo y me gire, descruzando las piernas, de forma que por un momento vio mi coño pelado al aire.

Al pobre muchacho se le abrieron los ojos como platos, momento que aproveche para volver a cruzar las piernas ahora con mas recato y bajarme un poco la falda.

El chaval se quedo un poco cortado, y yo pensé que después de tanto tiempo un tío de veintitantos no me vendría tampoco mal, hice ademán de levantarme e ir hacia donde el chaval estaba, pero en ese momento oí que me llamaban.

Fue una lastima, pero aun quedaban muchos días de aquellos dos intensos meses.

Pedro llego antes de lo previsto, y la verdad es que no parecía muy contento.

"¿donde estabas?", me pregunto,"hemos llamado a tu agencia y nos dijeron que habías salido con un ejecutivo a comer",hizo una pausa y añadió,"…habías salido o…te habías salido?", me miro mientras me levantaba de la mesa, e insistió, "¿solo…a comer?…"

"¡a ti que te importa!", le dije muy enfadada mientras salía de la cafetería.

"No si a mi me da igual, yo te voy a dar por culo y a follar cuando quiera, pero tu marido llamo varias veces, y sobre todo el que esta cabreado es "don Jaime", me dijo.

"¿quien?", pregunte yo.

"Ya lo veras", me dijo mientras nos poníamos en marcha.

No me hablo durante todo el recorrido lo cual me dejo perpleja.

Aquello empezaba a ser raro, no sabia quien era el tal "don Jaime", y ademas me molestaba que Pedro se enfadara conmigo y que mi marido, que me había metido en esto, también se mosqueara."¿y Javier?", le pregunte.

"Dice que cuando llegaras hablaríais".

Datos del autor/a:

Nombre: Aligator

dirección de e-mail: aligator (arroba) idecnet.com

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