Feria de Sevilla 2015

Esta historia me acaba de suceder por ello debo contarla antes que se me olviden los detalles.

Había quedado con mi grupo de amigos y vecinos de la infancia, entre ellos se encontraban Gonzalo, Fernando, Sergio, Víctor y Alejandro. Habíamos quedado en la caseta de Gonzalo donde degustamos más de un rebujito y de dos. A eso de las 2 de la mañana acalorados estábamos en la calle más borrachos que sobrios cuando Gonzalo que estaba de frente a la calle nos hizo un guiño para que el resto nos diéramos la vuelta, al darnos la vuelta nos encontramos con una chica rubia con el pelo rizado que llevaba una falda negra corta y una blusa color carne transparente que dejaba ver su negro sujetador, el cual sujetaba unos pechos bien formados.

– ¿ Donde vas solita, caperucita? – dijo Gonzalo con voz descarada.

Ella se paró y nos miró a todos pero se quedó mirándome fijamente

– ¿Pedro eres tú? – dijo señalándome.
– ¿yo?
– Coño te pareces un huevo a un amigo mío – dijo mientras se acercaba a nuestro lado – perdona que te hable así pero es que estoy muy nerviosa ya que me he perdido de mis amigas, las cuales van todas guapísimas con sus trajes de flamencas.

– ¿ Cómo la has perdido? – dijo Fernando.
– Pues mira es que no soy de aquí, soy de madrid, estábamos en la caseta de un amigo y fui a saludar y cuando me dí la vuelta ellas habían desaparecido, y el caso es que me quedo en casa de una a dormir.
– ¿ y no sabes donde encontrarla?
– ¿ llamalas al móvil?
– Es que como iban tan guapísimas y los móviles son tan grandes en mi bolso llevo yo los móviles de ellas. ahora iba a la caseta donde estuvimos antes a ver si estaban allí, pero no me acuerdo que calle era pero si se que era por aquí.
– Menuda faena, bueno mi nombre es Fernando, este es Simón, Gonzalo, Sergio, Víctor y Alejandro
– Yo soy Elena.-
– ¿Quieres que te acompañemos? Elena.
– Todos nos pero tú sí – me dijo cogiéndome del brazo – no os vayais que enseguida os lo dejo.

Estuvimos caminando un rato hasta que le vino a la memoria una caseta. Entramos y fuimos a la barra buscando a las amigas pero la caseta estaba más vacía que el parlamento de gente honrada. Pedimos una jarra de rebujito y nos sentamos a esperar a ver si venían. Estuvimos un rato esperando y hablando conociéndonos más. El rebujito se no subió pronto a la cabeza, lo descubrimos al levantarnos para ir al aseo. cuando llegamos a la puerta de los aseos Elena se resbaló y rápidamente la cogía agarrandola por la cintura desde la espalda para que no se cayera, ella se sorprendió y sin separar las manos de sus cintura se dio la vuelta y me dijo.
– Que brazos mas fuertes tienes.
– Para que no te me alejes – dije
– Tranquilo que no quiero alejarme – dijo mientras que rodeaba mi cuellos con sus brazos – es más, quiero estar más cerca.

Diciendo esto empezamos a besarnos de forma muy suave, mi mano derecha empezó a acariciar su culo por encima de la falda negra, sus manos jugaban con mi cabello mientras que nuestras lenguas se tocaban y acariciaban. Al rato de estar besándonos bajó una de las manos hacia mi paquete y empezó a palpar, luego dejó de besarme abrió la puerta del aseo y con el dedo índice me invitó a entrar al aseo con ella. Dentro del aseo con el pestillo echado me bajó los pantalones y empezó a mamarme la polla de arriba a abajo. Lo estaba flipando en colores la forma que tenía ella de lamerme la polla para metersela entera en la boca succionando y masajeando mis huevos a la vez con una mano y con la otra se tocaba la entrepierna. De repente llamaron a la puerta “ Salid de una vez , ¿Qué estáis haciendo ahí dentro? “ rápidamente guardé mi polla en mis pantalones y ella se colocó bien la falda y una vez listo salimos del baño ante la atenta mirada del camarero.

Salimos de la caseta y nos fuimos calle abajo hacia la calle del infierno. En la zona de las atracciones nos fuimos a la casa del terror, compramos dos boletos y entramos al instante. Elena se descojonaba de cada uno de los actores que estaban dentro de la atracción, mientras que yo la abrazaba por detrás de la cintura, pegando mi polla morcillona contra su culo chiquito.
Llevamos un rato dentro cuando vimos una esquina oscura medio escondida y ella apoyándose contra la pared hizo que mi cuerpo se acercara a ella y empezamos a besarnos. Mi manos se metieron rápidamente por debajo de su falda y sus manos no tardaron en meterse dentro de mi pantalón sacando mi polla al fresco. Mis manos pasaron de su cintura a sus pechos y mi boca de su boca a sus pechos, disfrutaba del manjar que me daban su pechos cuando escuché una voz detrás mía que nos dijo “ ¿Qué estáis haciendo? Iros a follar a vuestra puta casa !!” nosotros nos reímos y salimos de la atracción ante la atenta mirada de hombre vestido de momia y de la gente que esperaba para entrar en la atracción.

Corrimos Cruzando la carretera y llegando a la barriada de Tablada, allí nos paramos en la esquina de un bloque y ella se abrió la camisa enseñándome que aún tenía bajado el sujetador y yo le saqué mi polla del pantalón enseñándole que no me había subido la cremallera ella sonrió y tomó mi polla con sus manos y comenzó a hacerme una enorme paja suavemente yo introduje mi cabeza en su pechos y comencé a comermelos. Nuestra excitación era bárbara que ella me pidió que me sentara en un peugeot negro lleno de polvo que había aparcado enfrente. me senté en el capó del coche y ella bajándose las bragas se subió al parachoques delantero y cogiendo mi polla se la metió dentro de su coño. Mientras que ella se balanceaba metiéndose mi polla en su coño yo le mordía los pezones, cosa que le gustaba ya que me pedía que siguiera chupando los pechos, ella se corrió un par de veces antes de que yo le dijera que se la quería meter por el culo. Al momento ella se quedó para pero luego aceptó, se bajó de encima mía y yo me bajé el pantalón del todo luego ella se puso con las manos apoyadas en el coche yo apunté mi polla a su ano, no sin antes chupar un dedo para meterselo por el ano para lubricar bien para mi polla que aunque estaba húmeda por los flujos de Elena nunca viene mal.apunté con mi polla y le metí mi rabo entero en su culo, ese culo no era virgen más de una polla había entrado pero quizás no con el grosor de la mía, no es que tenga una polla gordisima pero es algo ostentosa, tras un largo rato bombeando dentro de su culo ella me pedía más y yo aumentaba la velocidad mientras que con mis manos le cogía y le pellizcaba los pechos, e incluso le puse mi manos en la boca para que lamiera mi saliva mezclada con sus flujos. al poco a esa velocidad empecé a correrme dentro de su culo el cual escupía por encima de mi polla todo mi semen. tuvimos un momento de relajación y cuando ella se movió para arreglarse puede ver las marcas de sus manos y la de mi culo sobre el peugeot, y ver también como habíamos tenido público varios chavales de las ventanas colindantes, quizás salga en youtube en algún vídeo y todo.

FUE UN POLVO ESPECTACULAR.

Tras el polvo la acompañé a la parada de taxi para irse a la casa de su amiga a ver si habían regresado, dándonos un morreo nos despedimos, no volví a verla en toda la feria pero aún me acuerdo de mi madrileña cachonda.

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