ME COGÍ A MI CUÑADA KIM

Hola amigos soy nuevo en esta pagina y hoy vengo con un relato 100% real. Primero que todo voy a describirme. Mi nombre es Jefersson tengo 23 años de edad, mido 1,76 estoy en forma, soy de contextura gruesa, trigueño, cabello castaño oscuro y ojos azules oscuros.

Bueno hoy les voy a contar como me cogí a mi querida cuñada cuyo nombre es Kim. Ella es muy hermosa tiene un cuerpo que mata a cualquier hombre con solo verlo, en mi caso yo estaba enamorado de ella. La describiré, ella es un poquito rellenita, morena tiene 26 años, ojos color miel, su cuerpo mas o menos es de 90 60 92 mas o menos.

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Los Encantos de Papi (Parte 1)

Tomás y doña Emilia, su difunta esposa y madre de Anne y Estela, formaban parte de importantes comités altruistas, culturales y empresariales en México al tener una posición económica muy holgada. Se trató siempre de una pareja muy sociable y apreciada en su círculo.

Cuando doña Emilia falleció de cáncer, Anne, la mayor de sus dos hijas, vino a ocupar su lugar un tiempo después en casi todas las actividades y eventos.

Anne tenía esa arrolladora facilidad y personalidad de ganarse a la gente, además del inusual parecido físico a su madre de joven.

 

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Putito para todos 10 La crueldad del ser

Andrés se retiró tarde aquella noche después de cenar y hablar entre todos en una larga tertulia, los siete nos sentíamos muy bien y a pesar de todo me hubiera gustado que se quedara a mi lado y no volviera a su casa.

Gocé tumbado en mi cama pensando en él. Le recreaba en mi cabeza, su bello y perfecto cuerpo, su rostro casi siempre serio, donde sobresalía su hermosa sonrisa que tanto se hacía de rogar hasta aparecer para iluminarle de gloria.

Sonreí recordando mi asombro al ver sus tremendos atributos viriles, tan desproporcionados con lo que era él, y sobre todo eso que le magnificaba, su enorme corazón y el amor que me demostraba en cada momento y sin pedirme nada a cambio, hasta este momento en que me había pedido lo que tanto deseaba, que fuera su novio.

Me sentía orgulloso de él, quizá no fuera el mejor chico del mundo, pero para mí era mi héroe, creo que la sonrisa no abandonó mi cara en toda la noche.

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ME APROVECHE DE MI PADRE BORRACHO

Hola mi nombre es Julian, actualmente tengo 28 años, pero esto ocurrió cuando tenia 18, soy un tipo muy agraciado físicamente, mi padre es un hombre corpulento, juega mucho futbol asi que las piernas y trasero son realmente una maravilla, desde siempre me senti atraido hacia el, tal vez porque se separo de mama cuando yo era muy pequeño y solo lo veía de vez en cuando un fin de semana, el nunca fue muy cariñoso asi que pocos recuerdos tengo con el, para aquel entonces mi padre tenia 35 años, lo visitaba por un tiempo porque mi madre me lo pidió, el ya vivía con su actual esposa así que no me gustaba ir, esa tarde mi padre quedo con unos amigos para ir a jugar y como ya era costumbre salían a beber después, su esposa ya sabia esto así que salio con algunos familiares y dijo que aquella noche se quedaría donde su madre, yo me quede solo y me masturbe una vez en el trascurrir de la tarde mientras veia los videos porno que mi padre guardaba en su computadora, eran videos hetero pero me gustaba verlos imaginando como se sacaba la leche mi padre viéndolos, llegando la noche llegaron los amigos de mi padre cargándolo ya que estaba muy tomado, yo lo recibí y lo lleve a su cuarto, le quite zapatos y medias y le ayude a desvestirse, mientras lo hacia estaba extasiado, tocaba su piel desnuda, sus piernas gruesas, le deje únicamente su bóxer, pronto quedo profundo y empezo a roncar, yo me acerque y vi que se habia quitado las cobijas y estaba alli en boxer ese gran hombre tendido en la cama como invitandome a follar, estaba muy nervioso asi que le llame varias veces y lo movi pero no dejaba de roncar ni despertaba.

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LA SOBRINA DE MI ESPOSO I

Hola a todos gracias por los mensajes a los que leyeron mis relatos anteriores y lo que me dijeron fue delicioso, espero que al leer este me envíen su mensaje y me cuentes lo que te transmití; De nuevo les quiero compartir experiencias gracias a la sobrina de mi pareja, y sus consecuencias en nuestra relación.

Mi relación con mi pareja es muy especial mi esposo como han visto me ha llevado de la mano y con paciencia para ir explorando nuestra sexualidad al máximo, sin embargo todas nuestras cosas las guardamos el recelo absoluto; Vivimos con una sobrina de mi esposo de nombre Sofía y mi cuñada que cuando se separo se vino a vivir con nosotros, ella tiene 18 años es muy hermosa y eso hace que tenga muchos amigos que la pretendan.

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Crónicas de una madre muy puta, XI

Milfs. Estoy en la sala de mi casa empinada sobre el sillón, mi falda esta completamente arremangada y mi pantaleta la tengo hasta los tobillos, lo que quiere decir que mis nalgas están completamente expuestas a francisco.

Quien sin ninguna pena, me las está acariciando, siento como las aprieta y me las soba de una manera bastante brusca y de vez en cuando me da algunas  nalgadas, yo solo me muevo de un lado a otro, tratando de sobrellevar las toscas caricias, pero me es casi imposible, ya que cada que me muevo francisco me sujeta por las caderas mientras me dice,

 

– estate quieta mary..!!

 

yo solo le repito que ya me suelte, que mi hijo esta por llegar de la universidad, pero eso a el parece no importarle, ya que cada vez me acaricia mas y mas fuerte,

 

– se que tu hijo no tarda en llegar, pero no te preocupes, solo me divertiré un poco con tus nalgas,

 

se que si le digo que no, el se va a aferrar mas, así que solo le digo que se de prisa,

 

– vamos francisco, apurate ya..!!

 

Francisco separa mis nalgas y empiezo a sentir, como su miembro comienza a hacer presión en mi orificio anal, se que la penetración es inminente, así que le suplico que lo haga despacio,

 

– no seas muy tosco francisco, sabes bien que no me gusta que me lo metas por detrás,

 

– tranquila mary, ahora solo quiero que te relajes, ok.

 

Y segundos después, su enorme pedazo de carne, se va abriendo paso lentamente en mi interior, es enorme y bastante caliente, siento que me rompe por dentro, y pego un ligero grito, pero francisco no se detiene, al contrario, me suelta una fuerte nalgada, a la vez que exclama,

 

– relajadita mary, si no, te va a doler mas,

 

Tomo un poco de aire, encorvo mi espalda y escondo mi cabeza entre mis brazos, y después de unos segundos, al fin aquel pedazo de carne, entra por completo,

 

– bien mary ya la tienes toda adentro,

 

 – ya francisco sacala por favor, – exclamo –

 

Pero francisco, lejos de hacerme caso, me sujeta de la cintura y comienza a mover sus caderas de atrás hacia adelante, su miembro entra y sale de mi trasero de una manera rápida y brusca, yo me muevo de un lado a otro, pero el a recargado sus brazos en mi espalda, dejándome sometida casi por completo, pero no conforme con eso, me comienza a decir,

 

– quien es tu picador mary..??

 

mi garganta esta seca y a duras penas puedo contestarle,

 

– tu francisco,

 

el, al escuchar mi contestación, acelera sus embestidas, sabe que me tiene bien sometida y se aprovecha de eso,

 

– te esta gustando mi verga en tu culo mary..??

 

se muy bien la respuesta, asi que con voz entrecortada le respondo,

 

– si francisco, me fascina tu verga…

 

el solo ríe y acentúa sus movimientos, para ese momento, yo me e quedado quieta y solo escondo mi cabeza entre mis brazos, el parece no cansarse, al contrario conforme pasan los minutos el acentúa mas sus embestidas, hasta que de pronto se detiene, me sujeta fuertemente y comienza a gemir, instantes después, siento como su caliente semen inunda mis entrañas, y aquel pedazo de carne comienza a salir de mi, el se aparta por completo, me da unas cuantas nalgadas y después se levanta, mientras me dice,

 

– te deje tu culo bien lleno de semen mary..jajajaja…

 

como puedo me levanto y me comienzo a acomodar la ropa, seco el sudor de mi frente y miro el reloj, es casi la hora en que llega mi hijo, así que subo rápidamente al baño y me limpio lo mas que puedo, me retoco el maquillaje y después de unos minutos, salgo del baño y escucho que mi hijo ya esta en la sala, platicando con francisco, vuelvo a tomar aire y comienzo a bajar las escaleras, el me ve y me saluda con un beso, no se a dado cuenta de que a su madre se la acaban de culear,  así que me sigo hasta la cocina y comienzo a lavar los trastes, y después de unos minutos, entra mi hijo y me dice, que va a salir con su amigo, yo le respondo que esta bien, que no se tarde, da media vuelta y escucho como ambos salen de casa, dejo los trastes y estoy a punto de salir de la cocina cuando me doy cuenta que un pequeño charco de semen esta justo debajo de mis pies, con las prisas no me acorde ni de ponerme las pantaletas, hasta donde va a llegar esto, no lo se…

 

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Viaje en familia, la ahijada de mi padre

Esta historia sucedió en un viaje en familia. Mi familia compuesta por 4 miembros (mi padre, mi madre, mi hermana y yo) suele viajar con otro familia compuesta por 4 miembros ( José, María, Patricia y José Junior), Patri es la ahijada de mi padre que es su padrino.

Nos alojamos en un resort en las playas de Fuenteventura, es decir nos dedicamos todo el día a beber y a bañarnos en la piscina y alguna que otra vez nos apuntábamos a las actividades que en el hotel se ofrecían. José Junior rápido hizo amistades con las otra gente joven que estaba en el resorte entre la gente estaban Fabiola y Andrea, dos Italianas de la isla de Sicilia que estaban buenísimas. Por las noches cuando los papás se iban a dar una vuelta por la isla o se iban a acostar mi hermana Jenny, Patricia, José Junior y Yo nos íbamos con las dos Italianas y con sus amigos todos gigolos italianos que estaban de viaje de fin de curso en las costas canarias.

Una noche cuando la discoteca la habían cerrado nos fuimos a la terraza de la piscina a charlar entonces a Fabiola se le ocurrió sacar su cachimba y que fumaremos. Estuvimos fumando los 10 que nos encontrábamos allí. Fabiola que no se cortaba ni un pelo sugirió que nos pasáramos el humo de boca en boca, todos nos quedamos a cuadros pero ella tomando una gran calada tomó la cabeza de Patricia y le pasó el humo de boca a boca. Todos nos quedamos helados, Patri se tragó el humo y luego lo soltó, demostrando que pese a que los labios no habían hecho vacío y algo se había escapado gran parte de humo había entrado. “ Venga alora vosotros” – dijo Fabiola. Mi hermana Jenny tomó el humo de la cachimba y le pasó el humo a Andrea que estaba enfrente suyo. De momento los hombres no nos atrevíamos hasta que José tomó la cachimba y mirando a al resto le pasó el humo a Fabiola pero en esta ocasión sí había habido vacío y se habían enrollado, delante nuestra está nada más tragarlo se lo pasó a Andrea, esta última a Giuseppe, uno de los Italianos el cual se lo pasó a Patri, está viendo a los hombres que había decidió pasarme el humo a mi, era la primera vez que sentí el aliento de Patri, la conocía desde siempre y ahora con 20 añitos había pasado de yogurcita a Danonina. Mentiría si dijera que no me puso cachondo tener los moritos de Patricia tan cerca de mi boca.

Seguimos varias rondas, la gente empezó a espabilarse y ya que en el grupo de solo había 4 chicas , Fabiola, Andrea, Jenny y Patri el resto éramos chicos, y teniendo en cuenta que la cosa chico – chico no estaba bien vista a más de una de las chicas le tocó recibir el humo de un varón.

Se acabó la cachimba y Fabiola propuso jugar a la botella, José estaba algo reticente y yo salté “ el juego no se podría hacer ya que Jenny era mi hermana, Patri era como mi hermana así que solo quedaban ella o Andrea” el resto de chicos me miraron mal , supongo que más de uno se quería liar con mi hermana o con Patri y mi negativa junto con la de Jose, Jenny y Patri hizo inevitable el juego. Viendo inviable el juego estuvimos hablando hasta que yo me fui a acostar a la habitación dejando a los italianos, a Patri, a Jenny y a José en la piscina.

Estando en la habitación que compartía con José viendo la televisión cuando llamaron a la puerta. Abrí me encontré a Patri.

¿ qué ocurre?

Nada, que Jenny se está liando con Giuseppe en nuestra habitación.

¿ y José?

Ha desaparecido con Fabiola.

ok.

¿puedo quedarme aquí un rato?

Claro entra.

Me tumbé en la cama y seguí viendo la televisión, mientras que Patri tomaba asiento en una silla de la habitación.

¿ y mi hermano?¿ no ha llegado?

Supongo que no vendrá a dormir como hace siempre estará con la italiana.

Al rato, supongo que por cansancio me dijo si podía ponerse en la  cama conmigo ya que hacía frío yo abrí la cama y me metí y ella se quitó los zapatos y se metió con sus vaqueros y su jersey verde. Yo la acogí en mis brazos para darle calor como si de mi hermanita se tratara y nos quedamos viendo la televisión.

Al rato de ver la televisión, sentí que la mano de Patri se posaba en mi barriga cosa que no le dí más importancia, pero luego sentí como poco a poco su mano iba bajando hasta llegar al nudo de mi pijama. El roce de la mano de Patri en mi barriga había hecho que mi polla se despertara, estaba con una chica que para mí, era como mi hermana, y pese lo que había pasado en otros relatos con mi hermana y con mi prima ,si la cagaba y no era lo que me estaba imaginando podía liarse y gorda por lo que dejé a Patri hacer para ver a donde quería llegar.

Su mano aunque tardó bastante se movió chocando con mi polla, casualidad no?,

Perdona, ¿ te he hecho daño?

No pasa nada.

¿Donde te he dado?

En la pierna.- dije para quitarle hierro al asunto sabiendo que había sido en la polla.

No ha sido en la pierna.

¿por qué dices eso?

Porque era demasiado duro para ser la pierna.- cierto

Bueno si no fue la pierna donde hasta tocado.

Supongo que con tu polla. Dijo ella mirándome a los ojos.- como ahora- dijo agarrando mi polla por encima de mi pantalón de pijama.

¿Qué haces Patri?

Oliver, esto es lo que siento por tí, te deseo.

No está bien, te quiero como mi hermana.

Pero ambos sabemos que no lo soy,- dijo besándome los labios mientras seguí con mi polla en sus manos.

Patri estate quieta.- le decía sin poder escapar por estar cogido por mi polla.

Vamos pude notar cuándo te pasé el humo que también te gusto.

Si pero…

Calla.- diciendo esto comenzó a besarme y yo comencé a besarla.

La abracé entre mis brazos apretando a mi pecho, sabía que José como otras noches no vendría a dormir en la habitación hasta las 9 de la mañana ya que estaría en la habitación con Fabiola toda la noche. Patri seguía aferrada a mi polla y yo bajé mis manos por su cuerpo llegando a su trasero, era firme y pequeño cada nalga podía entrar en una mano mía, desabroché su botón del pantalón y ella sin soltar mi polla ni dejar de besar mi boca con las piernas se quitó el pantalón vaquero y destapó las sábanas. Podía ver sus braguitas rosas tapando su culito mientras seguía aferrada a mi polla.

La hice separarse de mí para quitarle su jersey, fue el momento en el cual se desprendió de mi polla, al subir su jersey y todo lo que llevaba debajo descubrí su sujetador, era rosa como sus bragas con lunares blancos diseminados por todo él. Le desabroché el sujetador y mientras que ella se lo terminaba de quitar yo me quité mi camiseta del pijama y cuando ella tiró de mi pantalón del pijama también me lo quité dejando al descubierto mi polla ante su atenta mirada. No le dio tiempo de reaccionar cuando la puse sobre la cama y la empecé a acariciar y a besar. Primero la boca mientras que con las manos le acariciaba los pechos. Luego en los pechos los que besaba mientras que con las manos le bajaba las bragas y le metía varios dedos dentro de su coñito. Ella estaba disfrutando de placer y posaba sus manos encima de mi pelo despeinado. Más tarde le bajé sus bragas hasta los pies y se las termine de quitar fue cuando le abrí la piernas y observándola allí tumbada desnuda cual venus de botticelli, intentaba taparse los pechos y su coñito. Poco le sirvió ya que le abrí las piernas e introduje mi lengua en su coño como si de una galleta en un vaso de leche se tratara.

Ella me maldecía y apretaba con sus manos mi cabeza para que mi lengua fuera donde no había ido nadie, el fondo de su coñito.

Mi lengua no hacía más que profundizar en su coño mientras que ella gemía de placer y no sabía si golpear el cabecero o apretar mi rostro en su coño. Conseguí que se corriera, dulce manjares salieron de su coño, su primer orgasmo, Ella cuando vio que me incorporaba no lo dudó y se lanzó a darme placer a mí cogiendo mi polla y metiéndosela en su boca.

Su boca era inexperta y lo único que hacía era lamerla de arriba abajo como si fuera un helado. Yo para ayudarle le fui marcando que debía hacer.

Dale pequeños bocaditos sin dientes sólo con los labios.- ella lo hacía propinaba bocados por mi glande y por el tronco de mi polla, su boquita me estaba dando placer.

– Baja hasta los huevos. Comete los con delicadeza, vamos que no muerden.- ella comenzó a meterse mis huevos en su boca y los aprisionaba con sus labios para luego soltarlos. Volvió a mi glande.

Empieza a meterla en la boca, con suavidad.- ella comenzó a acariciar su cara con mi polla abriendo su boca y sacando su lengua para humedecer, estaba prolongando la entrada de mi polla a su boca. Tras largo rato metió mi polla en su boca poco a poco con suavidad como le había indicado yo antes.

Tras largas tragadas de mi polla en su boca. Mi polla estaba lista, mi cuerpo y el de Patri dispuestos así que la tumbé nuevamente, le abrí las piernas. Su coño parecía muy chico y mi polla mi grande pero con constancia y paciencia logré que entrara poco a poco su coño, fue cediendo y mi polla fue entrando.

Ella gemía de dolor que se convertía al poco en placer. Una y otra vez le metía la polla en su coño y salía lleno de su jugos vaginales. La excitación aumentaba y el ritmo también a lo que los gemidos de ambos acompañaba esa excitación. Yo apretaba el culo para que la entrada en su coño fuera lo más dura posible y ella gritaba cuando estaba todo dentro, yo metía mi polla y ella gritaba, ella gritaba y gritaba y yo se la metía y se la metía. Ella ya había experimentado dos orgasmos antes de que con lamentable final que me corriera.

La saqué justo para echar todo mi semen sobre ella, no quería hacerlo pero apuré tanto que cayó encima de ella, algunas gotas en su monte de venus la gran mayoría en su pechos y su barriga y algunas gotas cayeron en su cara, ella lamió las gotas que había quedado cerca de su boca, y se relamió de placer había conseguido lo que siempre había soñado que ambos hiciéramos el amor.

Tras nuestro momento de descanso nos fuimos a la ducha para asearnos, ella limpiarse de mi corrida y yo limpiar mi polla de sus jugos. En la ducha seguimos besándonos y manoseando nos, no había forma de apartarnos el uno del otro, salimos de la ducha y nos secamos para volver a la cama y follar otra vez.

A la mañana siguiente ella se fue a su habitación y yo me quedé solo esperando a José que vino a las 9 antes de salir a desayunar, nos arreglamos y bajamos a desayunar donde me encontré a Jenny, sola, y le pregunte por su amante nocturno. Ella me dijo que no hubo amante que ella se fue a acostar al poco después de irme yo de la piscina dejando a Patricia y a Jose con los italianos. Patricia me había mentido para acostarse conmigo, eso me puso más cachondo y por la noche cuando José se fue a la habitación de Fabiola se lo hice pagar con una entrada anal, pero eso os lo contaré si queréis en otra historia.

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Viaje a los Alpes

A veces me sorprende como las ideas o las preferencias que una persona cree firmemente indisolubles se derrumban con la mínima influencia de un acontecimiento determinante, un si o un no como elección para continuar un camino que se bifurca en dos direcciones. Digo esto por que lo que a continuación voy a relatar, cambió la estructura básica de mi vida, mi concepto del amor, relaciones entre personas y diferencias entre las mismas.

Me llamo María. Soy de una ciudad del norte de España. Tengo 25 años. Aún estoy estudiando la carrera y tengo varias actividades extra a lo largo de la semana. Una de estas actividades es la de formar parte de una asociación cristiana de la que soy miembro desde que tengo nueve años. En ella formamos a los chicos que tomarán la primera comunión cada año, organizamos actividades como excursiones, fiestas de la parroquia, etc. Aunque formamos parte de la parroquia, he de admitir que no seguimos con fe ciega lo que se dicta en ella. Quiero decir con ello, que somos un grupo de amigos que tenemos como nexo de unión el haber hecho la preparación a la comunión en la misma parroquia y después no quisimos perder los lazos del grupo, como tampoco lo hicieron los que nos enseñaron a nosotros. Anoto esto porque las ideas dentro del grupo son muy variadas, pero de tendencia liberal.

Hay parejas hechas dentro del grupo y dudo que practiquen la abstinencia que promulgan los órganos eclesiásticos. Incluso llegó a mis oídos que una de las chicas practicó un aborto el año pasado. También solemos pasarlo bien y eso incluye el emborracharse en alguna juerguecilla, o tomar alguna cosilla prohibida (algunos de los miembros del grupo entre los cuales no me incluyo). Por lo que a mí respecta, me considero una chica de costumbres bastante conservadoras. No tengo novio, pero no considero adecuado el tener relaciones esporádicas sin un vínculo de noviazgo. Me acerco bastante a las posturas que imparte la iglesia, pero sin sus radicalismos. No soy virgen porque tuve un novio durante dos años, el cual no tuvo la suficiente madurez de rechazar en un momento dado una tentación momentánea, por mucho que estuviese como el mismo argumentaba borracho. Su error fue caer cuando había demasiada gente conocida. Respecto a mis tendencias, no soy racista ni homófoga. Pero quizás en este último punto, desde mi actual punto de vista, si que lo era antes, ya que las relaciones entre personas de se llevó bastantes críticas por su elevado coste. Por lo que quedó muy diezmado en el número final de personas que fuimos.

Al llegar a la estación invernal, nos informaron que las habitaciones no iban a ser de cuatro y tres plazas en su totalidad, como se había acordado porque una excursión anterior que tenía previsto marcharse ese día decidió quedarse tres días más. Así que se nos asignaron cuatro habitaciones de dos plazas de cama matrimonial de las doce en total. Tras las protestas con la gente de recepción en las que solo sacamos la conclusión de que o era eso o largarse a la calle, pasamos a la re-distribución de las habitaciones. Yo tenía pensado quedarme en la habitación con mis amigas Sonia y Helena, pero a ellas les tocó una de las habitaciones pequeñas, por lo que yo quedé desparejada. Al final, se me asignó a otra habitación con una chica llamada Tere, a la que no conocía muy bien, porque había llegado al grupo hacía poco, pero no me hacía gracia dormir con ella y en una sola cama, sobre todo después de haber oído lo que se murmuraba sobre ella, en relación a su expulsión de un colegio de monjas tras haberla sorprendido en los baños dándose el lote con otra. También volaba la leyenda que cierto día, al llegar su madre a casa y encontrársela con otra chica en la cama, esta salió al rellano gritando a viva voz ¡Mi hija es una lesbiana!

Decidí tomarme estos comentarios como el simple bulo que siempre se crea cuando alguien aparece como novedad en un grupo y se especula demasiado con su pasado o las circunstancias de sus problemas. Lo cierto es que vi ciertas risitas en mis compañeros hacia

mi y comentarios tipo Como te lo vas a pasar esta noche, ten cuidado que no te pase esa a la otra acera, etc. Fuese lo que fuese, yo estaba allí para esquiar y pasármelo bien, y así lo hice. Me pasé lo que quedaba de día en las pista y disfruté como nunca. Todo había sido perfecto hasta que otro esquiador se abalanzó contra mí haciéndome caer y recibiendo una contusión en el hombro derecho, por lo que decidí que era el momento de volver al hotel. Después de la cena nos reunimos todos en el salón del aparta-hotel y estuvimos charlando y bromeando hasta las diez. Luego nos fuimos a una de las habitaciones grandes y sacamos unas botellas de whisky, vodka y ron que compramos en el pueblo y estuvimos un par de horas tomando algo. Hubo quien salió de allí tropezando con todo sin rumbo por la melopea que cargaba. Yo había tomado un poquito y estaba algo contentilla. Por lo menos eso me había hecho olvidar el molesto y continuo dolor del hombro.

Al fin decidí marcharme a dormir y detrás de mi vino mi compañera de habitación, de la que en ese momento me di cuenta que no le había cruzado ni palabra desde que llegamos allí. Entramos a la habitación y tras sostener una charla bastante banal dado el poco trato que manteníamos normalmente, decidimos acostarnos en la cama. Al comenzar a ponerme el pijama me percaté de que ella se estaba quitando también la ropa, pero al darme la vuelta, vi que lejos de ponerse un camisón o pijama, se encontraba de pie vistiendo un pequeño tanguita negro. No pude evitar fijarme en su cuerpo, bastante bonito, con un pecho más grande que yo, aunque un poquito más caído y un culito muy definido y bonito aunque un poquito más ancho que el mío. Se había soltado el pelo y lucía una media melena de aspecto castaño y liso. En ese fugaz instante que me quedé mirándola, me di cuenta que lejos de haber sentido repulsión, sentía inter&eacute lesión que arrastraba, una hora después aún no había podido llegar al sueño y no paraba de dar vueltas. De pronto, Tere encendió la luz y me preguntó que me pasaba.

-Este hombro, que me duele. Choqué con otro esquiador hoy respondí yo.

-Enséñamelo, a ver si esta muy inflamado, porque en ese caso sería mejor que fueras a un servicio de urgencias, en caso contrario, te puedes pasar el resto de la semana doliéndote.

No sabia que responderle y la verdad es que no podía parar de fijarme que al incorporarse en la cama tenía sus pezones enormes, gorditos y de un color oscuro. Poco a poco sentí que la saliva me fluía más y que tenía solo un pensamiento de meterme en la boquita uno de ellos y lamerlo. Traté de esfumar esa idea y aún así, respondí titubeando: -No, no… deja, si tampoco es para tanto… si no…

-Nada, dejame ver, porque si no, no me vas a dejar dormir en toda la noche. Te haré un masaje, que tengo ahí una cremita muy buena para las contusiones. Quítate la camiseta del pijama, venga.

Sintiéndome fatal, me quité la parte de arriba, pero crucé los brazos sobre mi pecho. Ella se percató, pero no me dijo nada. Comenzó a dar el masaje y desde luego, se le daba muy bien. Al cabo de unos minutos, la zona afectada comenzó a aliviarse y en mi relajo, solté los brazos. Al hacer esto, ella se acercó más a mi, tocando sus muslos contra los míos y pegando su pecho a mi espalda. Así continuó un par de minutos más hasta que de pronto, sus manos comenzaron a bajar un poco mas hacia mi pecho, cosa de la que me di cuenta, pero que tampoco me importó porque en aquel momento me encontraba tan relajada y a gusto como si estuviese en una nube. Al ver mi pasividad, bajo más el recorrido hasta controlar con sus manos todo mi pecho. Ya solo me masajeada los senos, moviéndolos constantemente y no solo se conformaba con eso, sino que además, me daba pequeños besitos sobre la nuca que me hacían derretirme de gusto.

A continuación, se colocó hacia mi lado derecho sin dejar de estar pegada a mí y bajó una de sus manos por mi ombligo suavemente, tocándolo finamente con las puntas de sus dedos, y creándome un placer estremecedor. No sabía lo que me pasaba y me debatía entre sentirme como una caldera a punto de explotar y un pensamiento constante de ¿pero que estas haciendo, loca?. En ese instante, Tere llegó a su objetivo, metió su mano por debajo de mi pantalón y mis

braguitas, y entonces confirmó el grado de excitación en el que me encontraba, cuando humedeció su manita completamente. Ella solo me miró y sonrió. No dijo nada más. Pasó a quitarme rápidamente lo que me quedaba de ropa, abrió un poco mis piernas y metió uno de sus dedos dentro de mí. Aunque no era la primera vez que me lo hacían, el verme en esa situación extrapolaba mi placer, sobre todo al sentir que me añadía otro dedito más mientras subía y bajaba deslizándoos en mí. Yo solo quería incorporarme un poco porque tenía unas ganas irresistibles de meterme sus tetitas en mi boca, pero ella me lo impedía poniendo sus manos sobre mi pecho. De pronto, fue ella la que se tendió a mi lado y sin quitar sus manos de mi interior, llevó su boca a mis pezones, alternándolos en sus constantes besos y lametones mientras yo me retorcía de gusto y apretaba mi boca para no gemir incontroladamente. Estuvo así un ratito, hasta que de pronto se acercó a mi cara, acercó sus labios a los míos y nos dimos un largo beso retorciendo nuestras lenguas mientras yo me retorcía acercó a mi, puso sus rodillas sobre la cama y me dijo simplemente: -ábrete…

Lo cierto es que me asustó, pero en ese momento todo me daba igual, por lo que abrí mis piernas. Fue en ese momento cuando vi lo que ocultaba. En sus manos, llevaba un tubo de desodorante roll-on con un tapón de forma ovalada. Se lo metió en la boca y comenzó a chuparlo y lamerlo hasta que lo dejó bien untadito de saliva. Yo sabía lo que iba a hacer, no quería que lo hiciese, pero a la vez lo deseaba. Así fue, ella bajó el tubo hasta la entrada de mi vagína y comenzó a introducirlo. Al principio yo la frenaba un poco tomándola del brazo para que no lo metiese demasiado rápido, pero una vez que lo introdujo y mi vulva se dilató, me abandoné al placer, dejándola a ella toda la responsabilidad. No tardé mucho en tener un orgasmo brutal, después del cual, quedé extenuada en la cama, pero Tere quería más y rápidamente se colocó con sus piernas entre las mías, juntando nuestros labios vaginales y frotándose a un ritmo infernal.

Puede que fuese el morbo de estar en aquella situación tan anómala para mí, pero este tercer orgasmo supera a todos los que he tenido jamás. No pude aguantar el gemido profundo que me salió del alma antes que las dos nos quedásemos tiradas sobre la cama completamente muertas de cansancio.

El resto de la semana nos lo pasamos jugando juntas por las noches y haciéndonos las tontas durante el día pasando la una de la otra.

Desde aquella semana, jamás he vuelto a tener un encuentro con una chica, ni pienso buscarlo, pero si se me pone en bandeja como en esta ocasión, no creo que pueda resistirme.

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Vuelo muy caliente

Hola amigos, como les he dicho en relatos anteriores, este lugar me da la oportunidad de revivir y contar mis momentos eróticos más sublimes. No soy un follador de esos de película, ni poseo una imaginación erótica tan basta como para inventar un relato a cada momento, simplemente que he decidido recordar mis mejores folladas y aprovechando esa reminiscencia compartirla con ustedes. He conocido muchas mujeres por mi trabajo.

Esta vez todo pasa en un aeropuerto, me encuentro con la encargada del grupo de mi época universitaria. Cecilia, era una mujer de unos 44 años en ese momento, hace de esto dos años. pero no aparentaba ni ahí su edad. Ella era lo que en la universidad llamábamos adscripta, algo así como la coordinadora del grupo. Siempre me había gustado, pero jamás logré nada. Cuando la veo en la puerta del aeropuerto, nos dimos un beso, empezamos a conversar y coincidíamos en el mismo vuelo. Le propuse sentarnos juntos, a lo cual me dijo que si, por ello hicimos la fila, solicitándole a la joven de la aerolínea que nos diera asientos juntos. Seguimos hablando hasta que ella me pidió que le esperara que iría a despedirse de sus familiares. Observé cuando se iba.

Llevaba puesto un pantalón azul, que dejaba ver su enorme y hermoso trasero. Una chaqueta del mismo color y una blusa blanca que tenía dos botones desabrochados. Desde allí se podía ver el nacimiento de dos pechos, no grandes, pero si hermosos, aparentemente firmes para la edad, además de vérsele una piel fresca. Observé que llegaba hasta un lugar donde había un hombre mayor, otro joven y una mujer también joven. Noté que ella estaba algo apurada por despedirlos, por lo que los besó a los tres, tomó su maleta de mano, apresuró la marcha hacia el embarque, donde en la puerta había quedado yo esperando. Cuando llega hacia mí me hace un gesto con sus ojos, me di cuenta que no había dicho nada de mi presencia, por lo cual sigo detrás de ella como si fuera un pasajero más. Una vez en la sala de embarque nos sentamos a esperar nuestro vuelo, café mediante, le pregunté si era su familia la que estaba en la puerta, a lo cual me dejó totalmente plano con la respuesta. El hombre viejo su marido, el joven su hijo y la mujer la pareja de su hijo.

Cuando iba a decirle algo; me miró a los ojos, con unos ojos marrones grandes, cejas finitas, boca sensual, poca pintura pero una carita hermosa, que acompasaba el mismo cuerpo de dama mayor de cuarenta, pero con imagen de bellísima mujer y me dijo; ese viejo es mi marido. Yo, que no salía de mi asombro, le contesté que no lo había visto bien, ella, entrecerrando los ojos, me tiró ha segunda frase matadora, es mayor 19 años que yo, me casé hace 23 añ llegó el avión, nos colocamos en la fila, ella delante de mí, no había manga por lo tanto tuvimos que ir en un colectivo hasta la escalerilla del avión. Cuando subimos, ella siempre delante de mí, hasta que de pronto hubo un párese y mi cara casi da contra su culo, de hecho llegué a rozarle, perdón le dije, tu perdóname dijo ella, mira con que te pegué y se rió. Cuando ascendimos y entramos en el avión me acerqué a su mejilla y le dije, me pegaste con algo hermoso.

Iba a decirme algo, pero la azafata nos pidió los asientos, cuando aparece un problema, los nuestros estaban ocupados y quedaríamos separados. No obstante, como ese vuelo tenía una parada más y descenderían muchos pasajeros, según la azafata, accedimos a instalarnos de esa forma precaria hasta tanto pudiéramos estar como los pasajes decían. Ella se fue a la ventanilla, yo en el pasillo en la misma fila al fondo de todo. Entre nosotros una anciana que solo dormía. El vuelo duró una media hora. Durante el viaje miraba a Cecilia, ella me devolvía la mirada y hacíamos gestos, yo le hacía referencia a su golpe en la cara, en tanto ella juntaba las manos como pidiendo perdón, prometiendo que no volvería a suceder, a lo que le decía que sí, que sucediera.

El vuelo fue corto, una media hora, el avión hizo escala, bajó casi todo el pasaje, subiendo tan solo dos señoras. Inmediatamente ocupé el lugar de la anciana, quedamos ella y yo solos en el fondo del avión. Nos quedaban unas 8 horas de viaje o más. Nos sirvieron la cena, hablamos de todo nuevamente, yo bromee con la azafata, en tanto Cecilia me dijo, siempre tuviste buena suerte con las mujeres. Me pareció algo molesta pero la dejé pasar. Eso hizo que habláramos de temas de sexo, yo soy desinhibido y llegamos a un punto que la verdad estaba caliente el clima. Sin anestesia me pregunta, cuando fue tu último día de sexo antes del viaje. Sin muchas vueltas le dije, ayer mismo, ella mira el reloj y habían pasado las 12 de la noche, entonces me dice, pero desde ayer estas conmigo y se ríe. Bueno le respondí, desde anteayer. Enseguida me hace otra pregunta, cual es tu fantasía, la verdad le respondí que todas y ninguna porque dejo que el momento se dé. Ahí tomé yo la batuta para inquirir y tu, que fantasías tienes. Sin vueltas me dijo que pueda terminar y gozar, la última noche mi marido quiso pero no pudo, Viagra incluido. Silencio.

La azafata vuelve a pasar, nos deja la pasta dental y cepillos, ella me pide que la deje pasar para ir al baño, me corro en el asiento y cuando pasa, mueve la cadera para darme un toque con su nalga, en el pasillo me mira entonces me dice, tu me dijiste que lo querías. Le sonreí, fui al otro baño volviendo antes que ella. Sentí que se acercaba y me hice el dormido, cerrando mis ojos, siento que me pide permiso. Abro un ojo, le digo que estoy desmayado por el golpe recibido. Se ríe. Pasa y le pego una palmadita en su cola. Se queda parada tomándose del asiento delantero, diciendo que ella iba ganando por uno ya que fueron dos sus golpes. Es verdad, le dije, pero ya tendré la oportunidad, a lo que me contradice, pero mira que no es mucho el tiempo. En ese segundo, pienso, veo un avión vacío, en penumbras, apenas dos luces de lectura, la miro a ella, sin mediar palabra pongo mi mano en su culo, lo abarco todo, se lo acaricio, la vuelvo a mirar, sus ojos estaban semiabiertos. La acompaño con mis manos a su asiento, levanto el posa mano que está en medio y la beso en la boca. Mis manos van a sus pechos mientras mi lengua le abre los labios. Al instante percibo su lengua casi peleando con la mía, enredándose en tapó con la manta del avión.

Desabroché su blusa, saqué sus pezones hacia fuera y comencé a pellizcarlos suavemente con mis dedos. Ella me miraba, lamía sus labios, bajé mi mano a su concha, saqué su tanga, acaricié sus vellos, giré mis dedos en ellos enredándolos. La observaba a los ojos, metí mi mano debajo de ella. Le acaricié el culo, metí mi dedo en él, ella se estremeció, pasé a su concha y comencé a pajearla, en cada metida de mis dedos levantaba su pelvis, era una paja tremenda, vi. que en poco explotaría. Me acosté sobre su falda, puse mis pies en el tercer asiento vacío, levanté la manta, coloqué mi boca en su concha. El olor a mujer era tremendo, mordí sus pezones, hasta que bajé a su ombligo lo lamí. Puse mi cabeza entre sus piernas, ella las abrió, inicié una hermosa comida – chupada de coño. Como emanaba, era mucho el líquido, en un momento pensé que aquello era irreal, nunca había visto tanto jugo antes de su acabada. Cuando sintió mi lengua en su clítoris explotó. Acabó como una loca, creí que me iba a arrancar la cabeza, su concha comenzó a convulsionarse, me sentí morir, mi pija estaba inmensa, apretada contra mi pantalón y slip. Me incorporo, la beso en la boca y le paso en su lengua sus gustos, me abraza, muerde mis orejas, en tanto me decía, estoy muy caliente, por favor sigue, sigue.

Saqué mi pija, ella no se percató, seguía apretada a mi boca, tomé una de sus manos y la puse alrededor de mi verga. En el momento que siente el palo, da un salto, se aleja de mi boca, abruptamente se agacha sobre mi miembro.

Hola le dice, poniéndoselo en la boca de un solo golpe. Su lengua lo recorría todo, con la mano lo llevaba hacia arriba y hacia abajo. Con sus ojos me decía todo, pero su boca también decía cosas, quiero pija, dame mi pija, a ver la boquita como se la traga, por favor mira como me como la pija. Diciendo eso más se la enterraba en la boca. Quiero que tu verga recorra todo mi cuerpo, hace tiempo que no tengo una en mis manos, en mi concha, en mi culo. Quiero que me cojas, la quiero dentro, por favor, adentro, adentro. No sabía como hacerlo porque era muy difícil en esa posición. Miré a los costados en el avión todosdormían, las azafatas, así como las pocas personas que había adelante. La levanté de su asiento, yo me senté en medio de los dos asientos, coloqué sus piernas a cada lado de las mías. Mi pija estaba parada, enhiesta. Le hice apoyar sus brazos en el asiento delantero, abrí su culo, abrí los labios de su concha y lentamente la hice sentar sobre mi. Estaba tan húmeda su concha, así como tan parada mi pija, que la entrada no fue nada difícil.

Cuando ella la tuvo adentro, flexionaba sus brazos contra el asiento y se movía con una fuerza inusual, con un sube y baja que me paraba la verga al mango. Empezó a jadear, le pedí que no gritara, sentí su acabada en mi pija, la comía con su concha, era tremenda, le dije, quieres la lechita allí, se dio vuelta y con una cara de vicio tremenda me pidió dame leche, por favor dame, eso fuel el acabose, largue sendos chorros de leche. Cecilia gemía a cada embestida mía, se tiró hacia atrás, acaricié sus pechos. En forma lenta salió de encima mío. Volvió a su asiento, puso su mano entre sus piernas, sacó mi semen, lo llevó a su boca y me dijo, mm que rico. Pongo mis dedos en su concha y comienzo a pajearla, mira con su boca abierta lo que hago, a lo que me dice, que lindo me pajeas con tu lechita adentro, que rico, sacá los dedos y d& más hacia mí, toma mi verga y esta explota por segunda vez, pero en sus labios, cuando ve que acabo la mete en su boca y exprime la pija de una manera que la leche le cae toda, la saborea, en tanto sus chupetazos se oían. Miro al costado en la misma fila que la nuestra, al final, del otro lado del avión, una de las azafatas, estaba sentada allí, con su pantalón desprendido y sus manos entre las piernas.

Me doy cuenta que nos vio en la segunda acabada y se pajeó. Ella me ve, Cecilia lame ya mi flácida pija sacando toda la leche y no se da cuenta de la situación. Observo a Cecilia, la veo con sus pelos todos mojados, llenos de semen, sus manos igual. Vuelvo a mirar al costado y ya la azafata no estaba. Cecilia se pone en su asiento, se tapa con la manta, muy tranquila me dice, he acabado hoy, más que en los dos últimos años y la remata diciendo, te aclaro que cuando volvamos quiero verte en una cama, con esa vergota dentro de mi culito.

Esta historia es verdadera, quizás ustedes puedan no creerla, pero en la vida uno tiene oportunidades, las toma o las deja, yo jamás las he dejado.

 

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Mi deseo por ser mujer

Hola amig@s de esta página. Hoy me decido a escribir esta historia, real en todos sus extremos, tal vez porque me da la impresión de que ya va siendo hora de que deje salir mis pensamientos a la luz y no atormentarme tanto en soledad. Mi nombre para mi relato será Javier, aunque ese no sea el real, pero tengo un poco de recelo de que alguien conocido la lea y la pueda usar contra mí. Tampoco quiero que interpretéis que estoy buscando contactos ni nada por el estilo, ya que por el momento serían inviables totalmente, tan sólo podría intercambiar mails.

Nací hace casi 33 años en Barcelona, ya que mi padre trabajaba allí. En mi casa no es que hubiera demasiados lujos, pero mis padres se ganaban muy bien la vida y no nos faltaba nada ni a mí ni a mi hermana, la cual nació cuando yo tenía 7 años. Desde que yo era muy pequeño siempre íbamos a un pueblo de la provincia de Málaga. Aunque no os lo parezca, este dato es importante, ya que allí fue donde mi afición por la ropa femenina fue aflorando. En casa de mi abuela vivía una tía mía, una hermana de mi madre 4 años menor que ella, la cual en aquella época contaría unos veinte y pocos años. He de decir que mi madre me tuvo cuando todavía no había cumplido los 21 años, por lo que estamos hablando de la típica madre joven, guapa y con buen cuerpo, moderna por el trabajo que tenía en una tienda de ropa. Aún hoy, a sus 53 años todavía se conserva bien: delgada, viste de manera moderna, etc. En fin, que no me puedo quejar de ella.

Pero volvamos a mi tía. Ella tenía un bañador negro precioso, alto de camal y amarrado al cuello que me encantaba encerrarme en el cuarto de baño a probármelo. Me lo ponía y fantaseaba con que era una chica moderna, guapa, deseada por los chicos. En alguna ocasión, cuando estaba enfrascado en tal deleite, me sorprendió mi tío, el cual se reía de mí diciéndome mariquita y cosas así, aunque sé que no lo hacía con intención de herirme. También alguna vez me pilló mi abuela. Recuerdo sobre todo la vez que me pilló con un bikini rojo atado de triángulos, aunque no me lo pilló puesto, sólo debajo de la almohada. En el fondo creo que no le daban importancia y que tan sólo lo consideraban travesuras de crío. Sin embargo no por eso dejé de hacerlo. Otro día escondí en un hueco de mi armario varias braguitas de mi madre que ella ya no usaba. También las sorprendieron. Pero esta vez el cabreo por parte de mi padre fue mayúsculo. Llegó a pegarme y a decirme, creo que exageradamente, que me iba a someter a un cambio de sexo. Creo que eso hubiera sido lo mejor y me hubiese ahorrado muchos, digamos, traumas después. Después de eso pasaron unos cuantos años sin que se volvieran a repetir episodios de este tipo, salvo esporádicamente, como ponerme los bikinis de unas primas mías en casa de mis tíos, robar un bikini naranja de lycra en una tienda de deportes, o ponerme la ropa interior de la hermana de un amigo mío que estaba bastante buena y de la que se decía que era un poquito ligera. Al ver sus prendas interiores pensé que tal vez la gente no fuese tan descaminada.

Después de esos años terminé mis estudios,  y me fui al Ejército, siendo destinado a Barcelona. Allí en Barcelona la afición por los travestis y transexuales fue creciendo, sobre todo al ver los anuncios del periódico. Sin embargo no llevé a cabo ningún encuentro, sobre todo porque yo vivía en el interior y no podía desplazarme a Barcelona con la libertad que yo hubiese querido. Todo ello cambió el día que vi un anuncio de una Ts que se encontraba en un piso próximo a mi lugar de residencia, así que me decidí a quedar con ella e ir a verla. No recuerdo su nombre, tan sólo que era peruana, jovencita y muy guapa. Fue magnífico. Me chupó la polla como no lo había hecho nadie hasta entonces y entrar en su culito fue una sensación increíble, ya que era muy estrecho, motivo por él que creí lo que me dijo que yo era el quinto o el sexto hombre con el que lo hacía. Sin embargo me sentí frustrado, sobre todo porque ella se corrió casi nada más metérsela, corrida que yo hubiera deseado en mi boca. De todas maneras fue precioso.

Mi segundo encuentro con una travesti fue distinto. Se llamaba Corinna, italiana, de 26 años y rubia espectacular. Se notaba que tenía más experiencia. Hicimos el 69, la penetré, e incluso ella llegó a penetrarme a mí estando sentado encima de su polla, proporcionándome un placer increíble.

Por aquella época yo tenía novia y, debido a la distancia que nos separaba, no había ningún conjunto interior, sobre todo de tanguita, que yo le regalase que no me lo probase primero. Me parece que me quedaban a mí mejor que a ella. Durante aquellos años adquirí algo de ropa interior: un par de bodys trasparentes y de rejilla, un bikini, dos o tres conjuntos, y unas bolas chinas y otras anales las cuales introducía en mi culo masturbándome a la vez. Al pasar los años nos casamos, por lo que toda aquella ropa fue directa a la basura. Sin embargo gané. Gané porque, debido a que mi exmujer trabajaba, disponía de un guardarropa entero a mi disposición, aunque solo me ponía la interior. Al trabajar ella por la mañana, a veces me ponía alguna prenda y dormía con ella, despertándome una media hora antes de que ella llegase para dejarlo todo en orden.

Seguí quedando con travestis, siempre de macho, y empecé a ligar por alguna web gay, a espaldas de mi mujer, claro. La cosa cambió cuando, un día que quedé con uno de mis ligues,  bebimos mucho esa tarde, y me sinceré. Le enseé mis fotos, esas fotos secretas, donde me vestía con ropita interior de encaje, semi trasnparente, que me hacíaun cuerpo delicioso, según mi punto de vista. Al enseñarle las fotos, me dijo que se le había puesto como una piedra y que se la tocara para comprobarlo. Me dijo que solamente se lo haría conmigo vestida de mujer pero, posiblemente al ver mis mal disimulables ojos de deseo, me permitió que le hiciera una mamada, llegando a correrse en mi boca y tragándomelo todo. Creo que no soy del todo mala con las mamadas por lo que me han dicho las veces que lo he hecho. Espero poder volver a repetirlas.

Ahora mismo mi vida está en una fase muy extraña. Extraña porque estoy conviviendo con una antigua novia. Con ella estoy muy bien pero, al tener ella tallas de pantalones similares a la mías creo que podría ponerme su ropa. Ya me he probado un par de minifaldas suyas y no me quedan nada mal. Mi fantasía sería poder salir a la calle vestida con un top, una minifalda, una melena morena o rubia, botas (a ser posible blancas), lencería sexy, etc, y poner calientes a los hombres que se pusieran en mi camino, aunque solamente follaría con aquellos que me gustasen de verdad.

Veo la tele y me caliento sola. Me imagino como una de esas actrices que provocan con solo la manera de vestirse. También me imagino como esas travestis que salen en las páginas web con cuerpos de infarto, culos torneados, tetas grandes y muy guapas, etc, o como esas actrices porno penetradas por todos sus agujeros, con pollas descomunales a disposición de sus bocas, coños y culos, y me veo en su lugar, disfrutando como una perra en celo.

Necesito ayuda, alguien que me aconseje. Creo que la única manera de hacer realidad mi sueño, debido a mi trabajo, sería desapareciendo, largarme de casa (ya que me tendría que perder durante un tiempo), aunque necesitaría ayuda, ayuda de alguien que me mantuviese y me ayudase a realizar mi cambio en secreto, alojándome con el/ella mientras durase el proceso y fuese capaz de ganarme la vida por mi misma. Preferiría una travesti, alguien que ya hubiese pasado por lo mismo y que me tendiese su mano, que me enseñase a maquillarme, a vestirme, a portarme como una verdadera mujer tanto en la cama como fuera de ella.

 

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Me meé en el culo de una desconocida

Hace unos meses fui con mis amigos del equipo ciclista a Madrid para celebrar una despedida de soltero, yo estoy casado desde hace 10 años y ahora tengo 38 años, pero dentro del grupo hay amigos mucho más jóvenes.

Como supondréis ahora los que mejor nos lo pasamos en las despedidas de soltero somos los que ya llevamos algún tiempo casados, y aprovechamos estos viajes para volver a salir.

No me enrollare más, después de todo el día bebiendo, terminados en una discoteca del centro de Madrid y cuando ya solo quedábamos un grupo de 4 o 5 que estábamos pensando en irnos llego un grupo de chicas y se pusieron a nuestro lado. Lógicamente aquello se animo, empezamos a bailar con ellas, a bromear…etc.

Entre ellas había una chica que destacaba porque solo hacía que mirarnos y provocarnos, a pesar de estar algo rellenita era muy morbosa y además era la más simpática de todas. No paraba de bailar, de insinuarse, de calentarnos…llevaba un vestido con un escote impresionante que dejaba imaginar sus tetas perfectamente, eran enormes igual que toda ella, morena de piel blanquita y unos ojos azules que todavía hacían más morbosa sus miradas.

Mis amigos se centraron en coquetear con el resto de amigas, ya que había alguna que estaba muy buena, pero a mi aquella chica me tenía muy caliente, no era la más guapa pero si la que más morbo me daba. Poco a poco mis amigos sobretodo los solteros fueron cogiendo más confianza con el resto de chicas y yo aproveche para comenzar a hablar con ella, se llamaba Vanessa. Era una autentica calienta pollas, me susurraba al oído, se rozaba, abría su escote,…en una palabra me puso como una moto. Sabía aprovechar todo su cuerpo para provocarme.

Poco a poco me fui excitando hasta estar totalmente empalmado…la muy cabrona me había puesto a 100%. Yo suelo ser algo tímido, pero como estaba borracho y no la conocía le seguí el juego y comencé a rozarme yo también. Cuando hablaba con ella me acercaba tanto que dejaba que notara mi polla contra su pierna.

Así estuvimos algún tiempo hasta que algunos de mis amigos dijeron de ir a otra discoteca. Fuimos a despedirnos y decirles que si venían…pero antes de que pudiera decirle nada, Vanessa apoyo su mano sobre mi pene y guiñándome un ojo me susurro:

-No me digas que te vas a ir así???, que desperdicio!!!.

-Uff y que puedo hacer??

-Tu veras, puedes irte con tus amigos o venirte conmigo.

Lo tenía claro con el calentón que llevaba mentí a mis amigos, les dije que estaba cansado, que me iba ya hacia hotel y quede en la puerta de la discoteca con Vanessa. A los pocos minutos salió y nos fuimos a su piso.

Solo llegar al ascensor ya empezamos a besarnos salvajemente y ella comenzó a agarrarme el pene. Por un momento pensé que me lo iba a sacar allí mismo. Entramos en su piso…nos quitamos los abrigos, nos besamos…y sin decir nada más se arrodillo ante mí y comenzó a chuparme la polla.

No podía creerlo pensaba que era un sueño, ella me chupaba la polla y me miraba con sus ojos azules, sacaba el capullo totalmente ensalivado y volvía a metérselo en la boca una y otra vez. Aquello solamente lo había visto en las películas.

Quise pararla, porque a pesar de que estaba borracho me iba a correr…pero fue imposible, en menos de 1 minuto me estaba corriendo. Creo que ella se enfado porque no la avise y casi me corro en su boca y sobretodo porque le decepciono que me corriera tan pronto. Así que tuve que decirle:

-Tranquila ahora me toca a mí.

Lalevante del suelo y la lleve hasta su cama, la tumbe de un empujón y me abalance sobre ella para lamer su cuerpo. Primero lamí su cuello y poco a poco baje hasta sus impresionantes pechos, tenía unos grandes pezones me recree un poco y baje lentamente hacia su coño, lo llevaba totalmente depilado.

Juguetee un poco para hacerla sufrir y poco a poco comencé a lamer su clítoris, a jugar con el…intercale los juegos con fuertes lametones en todo su coño!!! Sabía a gloria y estaba tan depilado que podía chuparlo con total facilidad.

Ella se abrió completamente de piernas creo que quería cobrarse la chupada anterior, me agarraba con sus manos y me apretaba con fuerza contra su coño. Después de un rato su coño se convirtió en toda una fuente…era una mezcla de flujos y saliva. Vanessa comenzó a disfrutar de lo lindo, gemía de placer y tenia pequeñas convulsiones, se mordía el labio, se frotaba sus pechos….Cuando ya no podía más aprisiono mi cabeza fuertemente con sus dos piernas y comenzó a gritar, su coño fueron todo fluidos!!! Pude notar perfectamente como le venía el orgasmo…que placer se había corrido en mi boca!!!.

Tuve que estar casi 20 minutos lamiendo su coño, pero por lo menos ahora ella también se había corrido, además mi pene estaba otra vez a mil. Así que comencé a follarle el coño, estaba híper sensible y gemía casi desde el primer minuto…entraba y salía con una facilidad pasmosa…me dijo que iba a volver a correrse!!!

Lo peor es que yo también estaba a punto otra vez…empezamos los dos a gemir como locos, y esta vez sí que la avise.

-No puedo más me corro!!!

-yo también vamos dame toda tu leche!!!

Justo cuando me iba a correr se la saque del coño y me corrí encima de su vientre y de sus tetas…la corrida fue descomunal, ella se quedo mirando y cuando pensaba que se había enfadado comenzó a coger mi semen con sus manos y a extendérselo por todo su cuerpo.

Lo llevo hasta sus pechos y lo puso sobre sus grandes pezones!!L Cogió un poco con su dedo y con una mirada sexual se lo llevo a la boca.

Yo iba a estallar, casi me derrito…mi pene seguía erecto!!! Ella me hizo un gesto para que me acercara, volvió a llevarse el dedo lleno de semen a su boca y me beso!!! Al principio me dio asco pero luego comencé a besarla como un loco. Recogió de nuevo restos de mi corrida y ahora me lo mentido directamente dentro de mi boca…y cuando fui a besarla, me empujo hacia abajo y me dijo.

-Vamos chúpame las tetas!!! Límpialas

Estaba tan excitado que no lo pensé, lamí sus pezones y los deje totalmente limpios. Ella se volteo y bajo a limpiar mi pene que estaba ya algo flácido. Lo chupo de tal forma que consiguió volver a ponerlo erecto, y más cuando comenzó también a lamer mis huevos. En cuanto mi pene cogió un tamaño considerable se sentó sobre él y comenzó a cabalgarme.

Aquella mujer era increíble, yo estaba sobre la cama dejándome hacer…ella se masajeaba las tetas y las lamias mientras me cabalgaba!!! Aquella visión era total…poco a poco fue incrementado el ritmo y ella misma se empezó a acariciar el clítoris mientas gemía y gemía.

A pesar de que era ya mi tercera corrida no aguante mucho…la avise para que se quitara, pero ella no lo hizo!!! Así que me corrí dentro de su coño, ella seguía cabalgándome, mi pene se relajo un poco y pude notar como mi semen resbalaba por su coño, pero ella no paró hasta que consiguió tener su orgasmo. Finalmente se tumbo sobre mi exhausta y nos besamos. Ella seguía teniendo pequeñas contracciones de placer y me susurro al oído:

-Te gustaría chupar ahora mi coño??? O es demasiado fuerte para ti??? Prefieres que vaya a limpiarme al baño???.

Yo no sabía que contestar…me daba algo de asco, pensar en su coño chorreante de semen así que solté una pregunta retorica.

-Te gustaría que lo chupara???

-Me encantaría.

Ahora ya no tenía elección así que la bese, y baje en dirección a sus nalgas.

-Espera así no, sigue tumbado.

Se levanto se puso a cuatro a patas y se sentó sobre mi cara…tenía mi boca en su coño y mi nariz prácticamente en su culo. Comencé a chupar su coño, la postura ayudaba a que el semen cayera sobre mi boca y además podía notar como ella hacia fuerza para expulsar hasta la última gota.

-Sigue por favor, me encanta!!!

A mí me daba bastante asco, pero aquellas palabras me excitaban. Tenía el coño totalmente lubricado, por sus flujos y por el propio semen, ella gemía, se notaba que disfrutaba con aquello…se tumbo un poco y comenzó también a lamer mi polla para limpiarla pero ahora termino enseguida porque ya no reaccionaba, así que se tumbo sobre la cama con las piernas totalmente abiertas, mientras yo terminaba.

Yo seguí chupando su coño, ahora ya me encantaba su sabor y su olor a sexo!!! Además ella en ningún momento me pidió que parara, al revés se puso más cómoda, abrió las piernas y comenzó a tocase el clítoris mientras yo lamia su coño.

Mis lametones recorrían todo su coño…y cada vez iban más abajo casi llegaban hasta su culo. Antes cuando se había sentado sobre mí, había podio sentir su olor y en lugar de haberme molestado me había excitado su aroma. Comencé a lamer cada vez más cerca de su ano y a pensar en la posibilidad de chupárselo.

Creo que ella se dio cuenta porque abrió un poco más las piernas y me habilito el paso. Yo comencé a lanzar pequeños lametones furtivos, aquel sabor y olor era maravilloso, me estaba poniendo a mil…pero me daba vergüenza pensar que aquello me pudiera excitar, hasta que ella me dijo:

-Ya veo que también quieres chupar mi culo.

Cogió la almohada se la puso debajo de su espalda, de formar que su culo quedo totalmente expuesto hacia mí y me dijo.

-Ahora lo chuparas mejor, vamos es todo tuyo.

Aquello era demasiado, esa mujer era toda una caja de sorpresas, comencé a chuparlo…ahora mi lengua recorría todo su culo y note el sabor algo más fuerte, pero me encanto. Cuando ya llevaba un rato y lo había dejado bien lubricado, Vanesa comenzó a chupase el dedo y a introducírselo ligeramente en el culo, mientras con la otra mano se masturbaba el clítoris. Yo iba a estallar de nuevo.

Cambiamos de postura otra vez, ahora para hacer un 69…pero en lugar de chupar su coño yo chupaba su culo. Ella chupaba mi polla y también mis huevos y mi culo!!!. Nunca nadie me lo había chupado, la excitación fue total…y no tarde en volver a correrme ahora dentro de su boca.

Esta vez se lo trago todo y como yo ya no podía más se centro en seguir dándose placer a ella misma, siguió masturbando su clítoris y su culo…Se penetraba el culo con su dedo, ahora hasta el fondo, mientras con la otra masturba su clítoris..

Yo simplemente me tumbe junto a ella y comencé a besarla entre gemido y gemido. Ella seguía masturbándose, le dije si le podía ayudar

-Si tranquilo, ahora. Descansa un poco, déjame que termine sola!!!

Gemía como una loca…se metía en la boca los dedos para lubricarlos y volvía a introducirlos en su culo… Me miro fijamente, se metió el dedo en culo y me lo metió en la boca…Yo no dije nada simplemente lo chupe, era lo más cerdo que había hecho nunca, pero me sentí totalmente excitado. Volvió a metérselo y a dármelo para que lo chupara, mientras me sonreía

-Te gusta???

-Si me encanta!!

Estaba tan excitado que creo que le habría chupado cualquier cosa.

-Te gusta el sabor de mi culito eh!!Me encantan los chicos guarros como tú!!!

Estuvo así un buen rato hasta que tuvo un nuevo órganos y dejo su culo totalmente dilatando. Y casi sin tiempo para recuperase me dijo

-Ahora lo he dejado listo para ti, quieres follarlo??

-Si por favor estoy desando metértela en ese culazo!!

Se puso a cuatro patas y comencé a follarlo una y otra vez, aquella mujer era impresionante, lo tenía totalmente dilatado y seguía pidiéndome más y más. Pero yo ya no podía correrme más veces.

Mi polla poco a poco fue rebajando de tamaño…y me entraron unas enormes ganas de mear, así que le dije a Vanessa que iba al baño un minuto para poder continuar.

Pero ella no me dejo..Me dijo que siguiera!!! Era incansable!!! Le dije que me meaba…pero ella insistió en que siguiera!!.

-Si sigo voy a merme encima, no puedo más!!!

-Sigue por favor!!!

No podía creerlo, quería que la meara?? O solo quería que siguiera?? No sabía qué hacer. Igual aquella mujer era todavía más guarra que yo?? Me envalentone y me la jugué, total no tenía nada que perder, así que le dije.

-Voy a mearte encima…y me meare dentro de tu culo

Ella no contesto solo bajo de la cama y se puso en el suelo a cuatro patas. Estaba claro quería que la meara!!! Aquello me calentó y mi polla volvió a ponerse dura. Así que aproveche la calentura durante unos minutos para seguir follandole el culo, pero mis ganas de hacer pis impedían que me corriera.

Me relaje un poco y justo cuando estaba a punto metí mi pene en su culo y comencé a mearme!!! Su culo al recibir el pis caliente se cerro de golpe presionado mi polla y cortando mi meada. Saque mi polla de su culo y termine meando por toda su espalda y por su coño!!

Ella gritaba de placer…y yo estaba en éxtasis solo de ver la escena.

-Así dámelo todo, quiero que llenes mi culo!!!

Finalmente se giro y sin decir nada nos fundimos en un beso…creo que fue el beso más sucio de mi vida. Ella chorreaba pis por todos lados y su culo seguía dilatado expulsando parte del pis con restos de sus heces…así que como pudimos fuimos al baño a limpiarnos.

Ya en el baño, comencé a decirle lo impresionante que era, lo mucho que me gustaba lo guarra que era, a decirle que aquello era lo máximo que había hecho, a decirle que quería volver a quedar con ella,…hasta que ella poniendo un dedo en mis labios me mando callar y me dijo:

-Estas seguro de lo que quieres? O mañana todo esto te parecerá una guarrada

-Si haría cualquier cosa, me ha encantado, han sido los mejores polvos de mi vida. Eres la bomba.

-Esta bien, demuéstramelo arrodíllate, yo también me estoy haciendo pipi.

Se puso frente a mí, y empujo mi cabeza contra su coño, yo comencé a chuparlo.
-Pídemelo vamos!!!.

Yo no estaba seguro, pero mi excitación podía con todo.

-Vamos pídemelo!!! No es lo que quieres???
-Por favor quiero probar tu pipi!!! Meame por favor!!! Quiero tu pis!!!

Agarro con fuerza mi cabeza y comenzó a mearse…yo note como salía aquel liquido caliente y se estrellaba contra mi cara. Tenía mi boca cerrada para no ahogarme, pero podía sentir su sabor salado y su olor…aquélla fuente no paraba nunca. Volví a ponerme a mil al sentir como su pis resbalaba por mi cuerpo hasta mi polla, Estaba tan excitado que finalmente abrí mi boca, para probar su pis.

-Así me gusta…bébetelo todo!!! Ahora veo que si eres como yo, un verdadero guarro. Quiero que te lo bebas todo!!!

Trague su pis, aguantado hasta la última gota y cuando termino todavía lamí su coño hasta dejarlo totalmente limpio. Me levante nos lavamos un poco y nos fuimos a la cama.

Lo que paso al día siguiente será otra historia….

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Mi historia empezó con 18

Hola mi nombre es Daniela soy de Chile y tengo 20 años descubrí esta página de relatos y me decidí a contar algunas cosas que me han pasado estas historia son reales y las escribo por que descubrí que me excitan mucho. Les pido disculpas por la forma de escribir ya que es la primera vez que lo hago, ojalá les guste.

Primero voy a describirme para que se hagan una idea de cómo soy: Soy de tez blanca pelo castaño liso ojos cafés mido 168 aproximadamente 60 kilos. Y mi cuerpo está bien formado tengo senos pequeños, pero duritos, pero un potito paradito redondo y de un porte que los hombres siempre me piropean o recibo alguna caricia ya sea en la micro o en el metro, cuando van llenos tengo que reconocer que desde joven me gustaba ser tocada en la micro o se ponían detrás de mi y me ponían algún miembro justo en la rayita de mi potito, sentía cosas ricas en mi cuerpo lo que me llevaba a masturbarme en mi pieza,  me gustaba mucho el sexo, siempre pensaba en penes hombres y como sería hacerlo, tenía una amiga que eran igual que yo y comentábamos de todo esto y nos excitábamos, así transcurría mi vida cuando conocí a Rubén, un tipo mayor que yo que me enseñó todo acerca de sexo yo tenía 18 años y él 28 a mi me pareció lindo cuando lo conocí, fue un día en la micro cuando iba a clases que me hablo.

– Hola, me dijo

– Hola, bien y tú?

– Cómo te llamas? Daniela ¿y tú?

– Rubén. Así nos fuimos conversando todo el camino

Era moreno de 170 aproximadamente, cuerpo formadito pelo corto un mino rico como se dice acá. Mis padres trabajaban todo el día así que estaba sola casi todo el tiempo. Con Rubén nos hicimos buenos amigos, él iba para mi casa escuchábamos música, nos reíamos, lo pasábamos bien, un día estábamos en mi pieza o dormitorio y comenzó a hacerme cariño por la espalda, mientras conversábamos me preguntó si había estado con un hombre antes yo le dije que solo me habían tocado y besado, nunca me habían penetrado  que sientes cuando te tocan, se siente rico le dije yo, ¿dónde te han tocado?, me dijo lo más que me han tocado es el poto y me reí, es que lo tienes muy rico, te gusta le dije, si amor me dijo, como quisiera tocártelo, le tomé la mano y me recorrí mi poto con su mano, que rico me dijo.

Se acercó a mi y me besó mientras me tocaba las nalgas sus besos eran apasionados y me seguía tocando ahora bajo mi faldita, sobre mi calzón que delicia era, estaba caliente me preguntó si quería ver su pene, nunca he visto uno de verdad, se bajó el buzo y me mostró su verga era grande gorda con la cabeza roja me hizo tocárselo y moverlo me sentía como una putita, rogué, por favor métemelo, quiero sentirlo.

Me la puso en la entrada de mi chorito y me la empezó a meter, me dolía mucho, pero no me importaba entraba despacio, sentía su pedazo de carne dentro de mi era como que me quemaba, pero sentía placer, después de un mete saca me puso en 4 patas y me la metió desde atrás ahora lo sentía mejor yo lo miraba y me embestía despacio, pero profundo, yo le ofrecía mi potito para que me hiciera mujer.

Luego me empezó a culear fuerte podía sentir sus bolas en mi poto, yo gemía como loca sabía que ahora no iba a parar de tener sexo, en eso apuró sus culeadas y me tiró toda su leche en mi espalda, sentí un líquido caliente, nunca había visto tanto semen y estaba toda chorreada en mi espalda y me goteaba por mi nalgas. Aaaaaah gemía Rubén, que delicia Dani eres una putita Quiero culearte todos los días Quiero tu pico siempre amor. Se despidió, por que luego llegaba mamá y si nos pillaba hubiera sido terrible.

Le conté a mi amiga Cathy no lo podía creer, quería todos los detalles le conté y quedó caliente, ahí hicimos algo, pero después les cuento. Yo antes del relato era una virgen cachonda, ahora, al final me despido como una mujer que descubrió lo rico que es el sexo y gozarlo sin prohibiciones.

Ojalá les guste, envíenme sus comentarios.

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