Mi compañera de Trabajo

Los tres grandes placeres de la vida, dormir con sueño, comer con hambre y coger con ganas, en lo personal agregaría un cuarto, una buena lectura que te saque del paso y te lleve a imaginar.

Como ya lo saben soy Eduardo, o Lalo para los amigos, 24 años, tez blanca, ojos entre cafe y verde, cabello castaño claro, complexion delgada pero no atlética, y pues que decir, esto me paso la semana pasada, justo una semana después de enrollarme con dos chavas a la vez, en mi defensa o a mi favor solo puedo decir, “hay dias que nada el pato, y hay dias que ni agua bebe”, en esta ocasíon tuve la fortuna de tener a tres chavas diferentes en un par de semanas, pero con mi suerte será la unica vez en mi vida que pase.

Esta historia comenzó cuando deje de dar clases en la preparatoria y comencé a trabajar en una empresa de diseño en Ingeniería, en la cual apenas tengo dos semanas, pero bueno, el acotencimiento se remonta a la primer semana de trabajo, concretamente con María José, o Majo, como la llamos todos en la oficina.

Majo es una chava de mi edad 24 años, es bastante guapa, y después de tratarla y enrollarme con ella puedo decir que me gusta y siento algo especial, y como no hacerlo pues ademas de que es inteligente, amable, soñadora y muy alegre, tiene un cuerpo que muchas chavas envidiarian, un busto perfecto, con su par de tetas copa C, un culito redondito y levantado igualmente durito, sus piernas un par de esculturas torneadas en ese tonillo de piel moreno clarito, el juego perfecto en su 1.70 mts.

Lo curioso de ésta historia es que ambos entramos a trabajar el mismo dia a la empresa, solo que ella en el área de contabilidad y yo en el área de diseño, pero por ser primer semana y estar en áreas que operan en conjunto tuvimos mucho tiempo juntos, pues estabamos revisando el inventario para poder iniciar con nuestras respectivas labores una vez que nos empaparamos de conocimiento empresarial.

En el transcurso de la semana apenas y platique un poco de trivialidades con Majo, pese a que pasabamos mucho tiempo hablando pero eran mas de cuestiones laborales que personales, en lo que pude sacar de interés era que llevaba mas de dos años sin tener un novio y por la forma en que me lo dijo intuí que estaba deseando tener uno.

El jueves por la tarde antes de salir, Karla la jefa inmediata de Majo, nos dijo que al día siguiente, viernes, saldríamos a celebrar que habiamos sobrevivido a la primer semana de trabjo, ademas de que nos darían la bienvenida al equipo. Así fue, el viernes despues del trabajo quedé con varios compañeros, entre ellos Karla y Majo, de vernos cerca de las 10 de la noche en un bar de Av. Chapultepec, una avenida muy conocida en Guadalajara, México, por su amplia variedad de bares y antros.

Siempre suelo ser muy puntual en todas mis citas, formales e informales, así que justo a las 10 de la noche yo ya estaba en una esquina de la avenida, marcando con mi móvil  a Karla pues era quien había organizado la salida, despues de tres o cuatro intentos respondió mi llamada y me dijo donde me esperaban.

El lugar era Mambo Café, un antro de salsa en vivo, yo no suelo frecuentar esos lugares porque considero que tengo no dos, sino tres pies izquierdos, pero pues ni que hacerle, tenia que cumplir así que llegue al lugar y saludé a mis compañeros, estaban Karla con quien despues supe era su esposo (no recuerdo su nombre), Ivan mi jefe inmediato con su novia (que no recuerdo su nombre tampoco) y otras dos chavas del departamento de recursos humanos que tenian facha de come hombres, ademas de claro Majo.

Entramos al lugar y buscamos un lugar para sentarnos, cuando nos acomodamos, noté como misteriosamente, estaba cada quien con su cada cual, es decir, Karla y su esposo, Ivan y su novia, y por su puesto me toco estar sentado al lado de Majo y no es que no me gustara pero todo me parecia algo extraño, bueno imaginaba cosas que decidí ignorar y disfrutar de la noche; a casi lo olvido las chicas de recursos humanos que apenas entramos y empezaron de caceria, bueno no haré mas cuentro de ellas porque encontraron a un par de chavos en menos de una hora.

Pedimos un par de botella de tequila para entrar en ambiente, una ronda de shots que se nos fueron a la cabeza, y luego directo a la pista de baile, quienes llevaban pareja pues no hace falta decir con quien bailaron, Majo y yo nos quedamos en la mesa un par de canciones hasta que no hubo mas remedio que invitarla a bailar, no sin antes ponerla sobre aviso, que yo  no era el mas diestro en la pista.

Majo sonrió y se puso de pie, hasta ese momento la admiré en todo su esplendor, llevaba un vestidillo blanco voladito, con escote y sin tirante, lo cual hacia lucir bien sus pechos, estaba pegadio en su abdomen y lo voladito en sus caderas, lo cual la hacia aparentar un culito mas grande y mas deseable, la fadilla era a media pierna por lo que tambien podía disfrutar de ver sus largas y esculturales extenciones que se notaban mas con los tacones altos que calzaba; me dio la mano y se la tomé, el roce fue cálido, apenas tambien me dio tiempo de dar un último sorbo apurado a mi bebida mientras ella me arrastraba a la pista.

Ya sobre la pista, la tomé de la cintura y la pegue a mi, pude sentir sus pechos pegados a mi cuerpo, así duritos, y la miré tan a los ojos que la ruboricé un poco.

– no tan fuerte, ni tan pegada, es salsa no romanticas – me dijo

nos separamos un poco y empezo a guiarme al compáz de la música; al principio fue díficil  y chusco acoplarnos, creo que un par de ocasiones llegue a pisarla, y solo m e disculpaba tontamente diciendole “te lo dije”; despues de un par de canciones comencé a acoplarme, llegue a la conclusión de que ella o era muy buena maestra o yo tenía un don que hasta ese día habia desconocido, nos moviamos al ritmo, con la coreografía del baile, aveces rozaba mi miembro con sus nalguitas, o sus pechos con el mío, yo pasaba mis manos por su cintura y aveces mas abajo, en mas de una ocasión al hacerla dar vueltas su faldilla se levantaba y dejaba ver unas bragas blancas con encaje, y tambien en mas de una ocasion nuestras caras quedaban tan cerca una de otra que parecía que terminaríamos besandonos, de hecho me atreví a robarle un besillo, un picorete apenas, mismo que justifique con “el calor del momento”

Pasamos así toda la noche, bailabamos una tanda, hasta que los tacones la cansaban y regresabamos por uno o dos tragos a la mesa, cada vuelta, con los tequilas nos deshibia mas, y eso hacía que nos soltaramos mas en la pista y que los roces fueran mas candentes y picaros; eran cerca de las 3 am cuando, todos nos despedimos Karla y su esposo se fueron juntos, Ivan y su novia, que a leguas se les notaba que estaban con ganas de follarse tomaron un taxi y se fueron, de las chicas de recursos humanos hacia un buen rato que no sabía de ellas, así que solo nos quedamos Majo y yo.

-¿ Te llevo a tu casa? – le pregunte mientras el ballet me entregaba las llaves de mi coche.

– No Lalo, te desviarás, tomaré un Taxi – me respondió.

– Por Favor, no te dejaré en un taxi en la madrugada, anda sube.

Subió al carro, con un aire entre poco convencida y muy agradecida, le pregunte su dirección y cuando me la dijo, no lo pude creer, vivia a unas 10 cuadras de mi casa.

– Ves, no me desviarás mucho – le dije y reimos juntos.

Avanzamos rápido por las avenidas sin trafico de la cuidad, platicabamos de lo bien que la habíamos pasado bailando, y de que deberiamos de repetirlo mas seguido, yo insisti en que era buena maestra de baile y que no la dejaría ir hasta que me graduara de su academia; un alto nos detuvo una cuadra antes de donde yo debería dar vuelta para ir a mi casa.

– mira – le dije – yo vivo al dar vuetla en la siguiente cuadra.

– deberíamos ir a tu casa un rato – me respondió – la noche es joven y me la estoy pasando bien contigo – complementó.

No dudé en virar hacia mi departamento, no podía sacar de mi mente imagenes de Majo y yo haciendo el amor, despavile un poco, era mi compañera de trabajo, y solo quería cotillar un rato, solo eso; llegamos a mi casa, le abri la puerta y caballerosamente la invete a pasar a ella primero; pasamos y ella entro al tocador, mientras yo aproveche para sacar una botella de tequila y preparar la mesita de centro de la sala, he de reconocer, aunque vivo solo soy muy ordenado y limpio, uno nunca sabe pero una casa en orden da buena impresion; cuando salió del tocador entre yo, y le dejé mi ipod para que pusiera la musica que quisiera, la verdad no le puse atención a la lista de reproduccion que puso, pues cuando estaba en el tocador, las imaganes Majo y yo enrollados en la cama volvieron a mi mente al punto de hacerme tener una erección, misma que disimule desfajando la camisa que llevaba puesta y enconvando un poco mi cintura.

Cuando salí, Majo se había puesto cómoda en el sillón, había botado los tacones y servido un par de shots.

– por la amistad y el trabajo – me dijo mientras me ofrecia mi vaso.

– por la amistad y el trabajo – respondí al chocar nuestros vasos y beber de golpe el tequila.

Boté también mis zapatos y me acomodé en el sillón, Majo estaba sentada de tal manera que sin el mayor esfuerzo podía ver todo cuanto quisiera por debajo de ese vestido y a ella parecía no importarle mucho, al contrario, se movía para hacer que yo tuviera una vista mejor.

– Bien y ¿porque no has tenido novio desde hace rato? – pregunté

– No lo sé, tal vez porque me enfoque en terminar mi carrera y conseguir empleo, así que creo que no deje tiempo para mi, pero creeme, deseo volver a sentirme mujer, hace tanto que no estoy con un hombre – respondió

No me tomó por sorpresa su respuesta, pues el tequila nos habia aflojado la lengua, me acerqué  a ella, acaricie sus piernas con una mano, y no supe en que momento la besé, ella respondío a mi beso, que paso de ser tierno a casi devorarnos, nuestras respiraciones se agitaron, hasta que de pronto ella me separo bruscamente.

– detente un poco – me dijo jadeando.

– ¿que pasa? – le pregunté

– no lo sé, es que….

no la dejé terminar, la calle con otro beso tierno y complementé.

– Majo, la verdad es que me gustas, eres bastante guapa, quizá es demasiado pronto, porque llevamos poco tiempo de conocernos, pero es inevitable sentirme atraido por ti.

Ahora fue ella quien se lanzó sobre mi, nos besamos, apasionadamente durante unos minutos, nos acarimamos por encima de la ropa, deslicé mi mano por sus piernas hasta llegar a su concha, que estaba caliente y húmeda, Majo gimió al tiempo que su respiración se acelero, pero solo para devolverme el favor masajeando mi erecto miebro por encima de mi pantalon, acción que me arracó un gemido suave.

La tomé entre mis brazos, casi sin parar de besarla y la lleve a mi cama, la recosté y ella comenzó a desabotonar mi camisa, estaba nerviosa, lo noté pues no podía con los botones la ayude quitandolos yo mismo y arrancando casi mi camisa lanzandola al suelo, Majo se incorporó un poco para besar mi pecho y acariarlo, movimiento que yo aproveche para quitar su vestido, mismo que paró en el piso y me dejó admirar ese cuerpo hermoso con un conjuntillo blanco con encajes en el sostén que apenas y disimulaba que sus pezones estaban duros, y en lo que disimulaba nada era en la humedad que había manchado ya sus bragas cacheteras, le desabroche el brassiere y lo mandé al piso admiré sus pechos redondos, los acaricié con suavidad, los chupé cual bebé hambriento y los mordí con suavidad, Majo se entreció, gimió y arañó mi espalda, cuando la deje respirar un poco, aprovecho para sacarme el pantalon.

Me tiré sobre ella, la bese con pasíon, con mis manos recorrí cada curva de su anatomía, nuestros cuerpos estaban calientes, pero parecian hielo comparados con el calor de nuestros sexos que se rozaban con la ropa interior, comencé a bajar de su boca a su cuello, luego a sus pechos, a su ombligo, hasta que llegue al borde de sus bragas, mismas que baje con delicadeza, comencé por besar su coño, luego por recoger con mi lengua su dulce nectar, hice circulos en su clítoris, mordí sus labios vaginales con suavidad, la follé con mi lengua, Majo estaba loca de placer, gemia y gritaba pidiendome que no me detuviera, era cierto, ella quería sentirse mujer y yo era el hombre que le cumpliria ese deseo.

Como pude saque mi boxer y trate de levantarme para tratar de penetrarla, pero al sentir que me levantaba, la mano de Majo me detuvo y me devolvió directo a su coño, yo entendí el mensaje, así que volví a repetir el ciclo del pacer,  hasta que sentí como empezó a correrse, de una manera tan abundate que por mas que quise disfrutar de ese nectar, terminó dejando una mancha sobre la sábana.

Empezé a subir por su cuerpo lentamente besandola en cada milimetro de piel, con mis manos dibujaba sus curvas, hasta que quede totalmente sobre y frente a ella, con mi miembro palpitante en la entrada de su vagina que sentía como me atraía hacia adentro de ella, la besé con ternura y empece a penetarla lentamente; apenas había entrado la cabeza de mi falo cuando las manos de majo detuvieron el avance al posarse sobre mi cadera.

– Despacio por favor, hace mucho que no tengo relaciones – me dijo

– no te preocupes pequeña, estas en las mejores manos. – respondí y la volvi a besar

Se relajó un poco, regreso sus manos a mi espalda, y procedí a clavarla, lento muy lento, era verdad, estaba demasiado estrecha, casi virginal, cada milimetro de mi verga que entraba le arrancaba un grito que se confundía entre el dolor y el placer, y así hasta que la clavé a fondo, me quede un rato allí sin moverme, solo con el palpitar de mi miembro que bastaba para arrancarle gemidos, la segui besando, le decia cosas bonitas al oido, consideré que era tiempo suficiente para que se hubiese acostumbrado a mi verga, que no es por presumir pero es de buen tamaño y grosor, empecé un mete y saca lento, mas sin embargo me clavo las uñas en la espalda de tal manera que pensé que la había lastimado, detuve mi bombeo y trate de retirar mi verga de su interior, igual lento, para no lastmarla mas, y justo cuando esataba a punto de sacar por completo mi falo, sus manos se posaron en mis nalgas impidiendo la retirada.

– no te salgas, quedate adentro

Dicho esto, empujo con fuerza de tal manera que la clavé a fondo, ahogó un gritillo, y yo me quede quieto hasta que su respiración se normalizó, y nuevamente empezé a tratar de bombear, lento, meter y sacar, solo una parte de mi miembro, fui aumentando de ritmo, Majo se sentía relajada, ya comenzaba a disfrutarlo despues de pasar por la incomodidad de la penetración tras un largo tiempo de inactividad.

Al cabo de unos instantes, yo acelere el bombeo, entraba y salia con mi verga casi en su totalidad, con un ritmo algo acelerado, gemiamos, Majo gritaba, me pedía no detenerme, nos giramos sobre la cama de modo que ella quedó sobre mi, lista par montarme, empezo con un moviemento de cadera tan delcioso que estuve a punto de venirme, cabalgó sobre mi verga, lo hacía tan bien, que yo lo disfruaba en serio, en mas de una ocasíon la interrumpi con besos o jalandola sobre mi, para evitar vaciarme antes de lo debido.

Comenzó la danza de posiciones, la puse en cuatro y aproveche mientras le daba por coño, para deslizar mi dedo un poco por su culito y masajear sus nalgas, de lado para acaricias sus pechos, de espaldas para besar su cuello, de pie para cargarla de las nalguitas y besarla mientras la clavaba, luego la tire nuevamente sobre la cama, sin retirar mi verga de su interior, me tiré sobre ella y levante sus piernas para ponerlas sobre mis hombros.

Esa sin duda es mi posción favorita, se logra una penetración completa, mi falo lo mas adentro de su vagina, comencé a bombear con ganas, al punto de convertir sus gemidos en verdaderos gritos de placer, Majo comenzó a estremecerce, y un choque électrico recorrió mi cuerpo, lo sabía ambos terminariamos a la par, el climax perfecto, cuando dos cuerpos se funden en uno solo, sus espasmos apretaban mi verga en su inerior, yo sentí como la leche fue subiendo, por instante pensé en salirme pues no llevaba puesto condón algun, pero no quise hacerlo, no podía arruinarnos el momento, así que me dejé llevar por el placer.

Me terminé corriendo dentro de ella, justo al mismo tiempo que tambien Majo se corrió, nuestros jugos se mezclaron, nuestros labios se besaron, bajo sus piernas de mis hombros mientras seguiamos a meido orgasmo, me quedé así sobre ella, hasta que paso todo el agetreo y recuperamos el aliento, sin retirar mi falo de coño, me acoste de lado viendola a los ojos besandola, diciendole que era magnifica que me habia llevado al cielo, nos quedamos así mucho rato hablando, acariciandonos, hasta que mi verga salió casi por si sola, estabamos cansados, eran casi las 6 de la mañana, Majo se dió la vuelta y quedamos en posición de “cucharita” y se quedó dormida, y no tardé en acompañarla al mundo de los sueños.

No hace falta decir que ha sido una de las mejores noches de mi vida, y que a la mañana siguiente (o mejor dicho al medio dia) desperte con una tremenda mamada que Majo me estaba dando, por lo cual no hace falta decir que repetimos la faena, durante casi todo el fin de semana.

La segunda semana en trabajo no ofreció nada diferente a la primera, salvo la noticia que los recién llegados, nos vamos a Monterrey por tres semanas, junto con Karla y el jefe, en cuanto mi relacion con Majo, aún no tenemos ningun compromiso, pero despues del acostón del fin de semana, se a quedado a dormir en mi casa todos los dias despues del trabajo, no estoy seguro, ella de verdad me gusta, pero no se si ambos estamos listos para una relación, o si solo estamos disfrutando del placer momentaneo, bueno, no presionare las cosas, que pase lo que tenga que pasar.

 

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